Guía universitaria

Alma College: tasa de admisión, requisitos y graduación

Alma College: una escuela chica en un pueblo de Michigan, y lo que sus propios números dicen de ella

Alma College en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
65.7 %

2,610 admitidos de 3,975 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$47,430

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$18,726/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
64 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
No se considera

no se considera aunque lo envíes · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Tasa de retención
76 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
Sin cuota

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
3 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay universidades que se entienden en un vistazo y otras que necesitan que alguien se siente contigo a leer los números despacio. Alma College es de las segundas. No es una escuela gigante ni una marca que todo mundo reconozca. Es un colegio privado, de cuatro años, en un pueblo llamado Alma, en el condado de Gratiot, Michigan. Y como toda escuela chica, lo que la define no está en un eslogan: está en cómo está armada por dentro.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,469 palabras16 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Voy a caminar contigo por esos números. Todos vienen de reportes oficiales que la propia institución envía al gobierno federal cada año. Ninguno es opinión mía ni de Alma College. Mi trabajo aquí es explicarte qué significan para una familia que está decidiendo, no venderte ni advertirte de más.

Qué tipo de escuela es, antes de todo lo demás

Empecemos por lo básico: Alma College es una institución privada, sin fines de lucro, de cuatro años. El sistema de clasificación Carnegie, que ordena a las universidades del país por lo que hacen, la describe como un colegio de licenciatura con campos de estudio variados. Es chica y muy residencial: en el corte que usa esa clasificación, al menos la mitad de los estudiantes de pregrado que buscaban título vivía en vivienda controlada por la institución, y al menos 80 de cada 100 estudiaban tiempo completo. Carnegie también la ubica en su grupo de admisión selectiva.

Muy residencial no es un detalle menor. Significa que el cuarto y la comida probablemente van a ser parte real del presupuesto de tu hijo, no un accesorio opcional. Y ese costo casi nunca viene pegado a la colegiatura en el folleto bonito. Pídelo aparte, con el plan de comida incluido, antes de comparar esta escuela con cualquier otra.

El nivel más alto que la institución reporta ofrecer es la maestría, y IPEDS la clasifica como una institución que otorga grados principalmente de licenciatura o niveles superiores. Eso es un dato institucional, no una promesa de que la carrera que tu hijo quiere conecte pregrado con posgrado ahí. Si eso te importa, pregúntalo por programa.

Una cosa más, antes de seguir: Alma College no tiene ninguna de tres designaciones específicas que existen en este sistema —no es universidad históricamente afroamericana, no es universidad tribal, no es institución land grant. De 3,012 universidades en este directorio nacional, 138 tienen alguna de las tres. Que Alma no esté en esa lista no te dice nada sobre a qué comunidades atiende ni cómo se va a sentir tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales existen hoy, qué organizaciones estudiantiles hay, y mejor aún, habla con alguien que ya esté estudiando ahí.

Dónde queda exactamente. Alma, Michigan, está clasificada como pueblo, alejado de las zonas urbanas grandes. Si tu familia no vive cerca, vas a necesitar resolver por separado dónde viviría tu hijo y cómo se movería. El código censal sólo dice que la escuela está en zona de pueblo; no dice nada sobre tu situación particular.

Una comunidad chica, y una parte muy pequeña de ella es latina

Alma College tenía 1,273 estudiantes inscritos en el conteo oficial más reciente. Es un tamaño mediano: entre las escuelas privadas selectivas parecidas a ella, queda a media tabla, ni entre las grandes ni entre las más chicas. De ese total, 1,235 están en pregrado y sólo 38 en posgrado —ésta es, sobre todo, una escuela de licenciatura.

Ahora, el dato que más me importa que veas de frente: en el pregrado de Alma College, 3 de cada 100 estudiantes se reportaron hispanos o latinos. Son pocos. Comparada con las 941 escuelas privadas selectivas parecidas que reportan este dato, está entre las que más bajo lo tienen —nueve de cada diez de esas escuelas reportan una proporción mayor.

No te voy a suavizar esto ni te voy a asustar con esto. Que haya pocos latinos no vuelve mala a la escuela, y muchos tampoco la volverían buena. Este número cuenta quién está matriculado hoy, nada más. Si tu hijo va a ser de los pocos, la pregunta correcta no es si va o no va: es qué grupos y qué apoyos existen ahí, y qué te dice un estudiante latino que ya haya pasado por ese campus. El número que ves es de toda la escuela; su experiencia en su carrera específica puede verse distinta.

Otro par de datos de contexto: entre hombres y mujeres el pregrado está casi parejo (52 de cada 100 son mujeres), y casi no hay estudiantes adultos —sólo 2 de cada 100 tienen entre 25 y 64 años. De dónde venían los estudiantes de primer ingreso, este reporte no lo trae para Alma College en el ciclo más reciente; simplemente no está disponible.

Cómo está armado el año académico

Alma College opera en un plan 4-1-4: cuatro materias durante cuatro meses, un mes con una sola materia, y otras cuatro materias en los cuatro meses siguientes. Es un calendario particular, distinto al semestre tradicional que muchos conocemos.

La institución acepta créditos de exámenes AP. No marcó que acepte crédito por experiencia de vida, y sí reportó que matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito dentro de un programa formal de dual enrollment. También acepta crédito por entrenamiento militar.

Aquí va una verdad dura que te ahorra un disgusto después: que digan que aceptan AP no significa que le den crédito por cualquier examen que presente tu hijo. No sabemos, con este dato, cuántos puntos piden ni cuántos créditos otorgan ni si esos créditos cuentan para la carrera específica que le interesa. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirse. No presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano.

La oferta de carreras está muy repartida. En el año más reciente reportado, Alma College entregó 277 títulos de licenciatura, distribuidos en 18 familias de campos de estudio distintas. Ninguna familia se lleva un pedazo grande: la más popular fue negocios y administración, y aun así representó sólo 19 de cada 100 títulos del año. Esto sugiere una escuela de oferta amplia, sin una sola carrera que domine el paisaje. Pero ojo: 18 familias con datos no son 18 carreras específicas. Una familia agrupa varios programas. Verifica el programa exacto que le interesa a tu hijo, no la categoría general.

La proporción estudiante-profesor es de 14 estudiantes por cada profesor de tiempo completo equivalente. Suena bajo, y en cierto sentido lo es. Pero comparada con escuelas privadas selectivas parecidas, Alma queda en el cuarto con la razón más alta —del lado alto de su propio grupo. Las dos cosas son ciertas a la vez: el número absoluto se ve chico, y relativo a sus pares está en el lado alto. Por eso comparamos contra escuelas parecidas, no contra todas. Y una aclaración importante: esta razón no te dice el tamaño real de las clases de primer año. Eso se pregunta directamente en admisiones.

Caminos y oportunidades estructuradas

Alma College reporta ofrecer estudio en el extranjero, preparación para certificación docente por debajo del nivel postsecundario, la posibilidad de completar ahí la preparación en ciertas áreas de especialización docente, y aprobación estatal del programa para certificación docente inicial. Si la carrera de tu hijo tiene que ver con enseñanza o con estudiar fuera del país en algún momento, éstas son puertas que vale la pena explorar directamente con la escuela.

Entrar a Alma College: lo que piden y lo que de verdad pasa

Alma College no tiene admisión abierta. Hay piezas específicas que revisa antes de decir que sí. De las consideraciones que reporta, tres son obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio de la prepa, y el examen de dominio del inglés para quien aplique. Otras piezas no son obligatorias pero sí se toman en cuenta si las envías: cartas de recomendación, y si alguien de la familia estudió ahí antes.

Sobre esto último, te lo digo claro: si nadie en tu familia estudió en Alma College, no gastes energía preocupándote por eso. Gástala en lo que sí está en las manos de tu hijo.

Un dato que vale la pena mencionar: la tarifa de solicitud de pregrado publicada es $0.

¿Qué tan selectiva es en la práctica? En el ciclo más reciente, Alma College recibió 3,975 solicitudes y ofreció lugar a 2,610 estudiantes. Eso es 66 de cada 100. Comparada con otras 942 escuelas privadas selectivas parecidas, es un porcentaje común, un poco por debajo de la mitad del grupo. No es trámite seguro, y tampoco es lotería: la solicitud se revisa.

Pero aquí viene el número que de verdad importa para entender esta escuela, y que casi nunca se ve en el folleto: de cada 100 estudiantes admitidos, sólo 13 terminaron inscribiéndose. Dicho de otra forma, de cada 8 muchachos que reciben el sí de Alma College, más o menos uno acaba yendo. Comparada con escuelas parecidas, esa proporción está del lado bajo —en siete de cada diez escuelas similares, se queda una parte mayor de los admitidos.

No lo leas como una mancha sobre la escuela. Que la mayoría de los admitidos no se haya inscrito no dice que la escuela sea mala; el registro federal no explica por qué cada quien decidió lo que decidió. Y lo que otros decidieron tampoco te dice qué le van a ofrecer a tu hijo. Lo que sí te digo: espera la carta con el precio neto. Ésa es la cifra que de verdad decide si esta escuela se queda en la lista.

Alma College reportó que no considera los puntajes del SAT ni del ACT en la decisión de admisión, aunque se los envíen. Eso no cubre becas ni colocación en cursos — pregunta eso por separado si aplica.

Sobre transferencias: en el conteo más reciente, 35 estudiantes de pregrado llegaron a Alma College por primera vez después de haber estudiado en otra institución. Comparado con escuelas parecidas, ese número la deja en la mitad de abajo, aunque es un conteo de personas y va de la mano del tamaño de la escuela. Cuántos créditos les reconocieron a esos transferidos es otra pregunta, que se hace directamente en la escuela. Sobre cuántos estudiantes de Alma se van a transferir a otro lado, este reporte no trae ese dato — no está disponible, lo cual no significa que nadie lo haga.

El precio de lista: $63,940 al año

En Alma College, entre 23 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $18,726. Entre 31 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $22,322; entre 121 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $26,994. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (23 estudiantes) y el de la banda de más (121 estudiantes) es de $8,268. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $24,862.

$18,726 fue el precio neto promedio de las familias de menos ingreso en el año académico 2022-23. Eso no quiere decir que sea lo que va a pagar tu familia. Sirve para saber si vale la pena pedir la carta de ayuda.

Ninguna de estas cifras es una cotización para tu hijo. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La cifra que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti. Mientras tanto, corre la calculadora de precio neto en el sitio de la escuela.

La ayuda financiera: todos reciben algo, y el préstamo es lo común

Aquí hay un dato notable: en Alma College, todos los estudiantes que buscan título o certificado recibieron alguna beca o ayuda que no hay que devolver. Entre quienes la recibieron, el promedio fue de $35,497 en el año. Eso no significa que a cada estudiante le haya tocado esa cantidad exacta —adentro de ese promedio cabe quien recibió mucho más y quien recibió mucho menos.

La beca federal Pell, que es ayuda para familias de bajos ingresos, llegó a 21 de cada 100 estudiantes.

$35,497 de beca promedio es dinero de verdad, pero no es un precio. Lo que decide es el número que queda después de la ayuda, y eso hay que pedirlo caso por caso.

Ahora la verdad dura, sin acolchonar: de cada 100 estudiantes de pregrado en Alma College, 66 recibieron préstamo estudiantil federal. Es la mayoría. De los que pidieron préstamo, cada uno se llevó $6,750 en promedio ese año. Comparada con escuelas privadas selectivas parecidas, esa proporción de estudiantes con préstamo está del lado alto —en siete de cada diez escuelas similares, o más, un porcentaje menor de estudiantes tuvo que pedir prestado.

Aquí financiar con deuda es lo común. Si tu hijo pide un préstamo parecido cada año durante los cuatro años del programa, la suma anda por los $27,000, sin contar intereses. Eso se decide antes de la primera firma, no al final.

Y una aclaración necesaria: ese promedio es de un solo año y sólo cubre préstamos federales a nombre del estudiante. No incluye los préstamos Parent PLUS que a veces firman los papás, ni deuda con bancos privados, ni tarjetas de crédito. Tampoco es la deuda total con la que alguien se gradúa —para eso habría que sumar los cuatro años, y ese número no está en este reporte.

Alma College también reporta ofrecer un plan de pago de colegiatura en plazos y participación en un programa Promise, dos mecanismos que vale la pena preguntar en detalle si buscan opciones para distribuir el pago.

La vida en el campus: vivienda, ROTC, deportes y biblioteca

Alma College tiene vivienda controlada por la institución, con capacidad reportada para 1,314 estudiantes. No todos los estudiantes de primer ingreso y tiempo completo están obligados a vivir ahí —pero eso no dice si algún programa específico sí lo requiere. También ofrece planes de comida, con un número fijo de comidas por semana en su plan más grande. Que exista cuarto no garantiza una cama disponible cuando tu hijo la necesite: pide por escrito la tarifa del año, la fecha límite para solicitar vivienda, y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.

Hay oportunidad de ROTC, y la única rama confirmada por escrito es el Ejército (Army). Marina y Fuerza Aérea no aparecen marcadas en este reporte. Eso no significa que sea imposible acceder a otras ramas — significa que hay que preguntar directamente.

Alma College compite en deporte intercolegial y está afiliada a la NCAA. El reporte confirma membresía NCAA o NAIA para fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. Si tu hijo quiere jugar, la membresía es de la escuela, no un lugar garantizado para él: escríbele directamente al entrenador del deporte que le interesa y pregunta por cupo, división y si hay beca atlética.

Sobre educación a distancia: Alma College la ofrece, pero no en pregrado. En el conteo más reciente, 0 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaban todas sus clases en línea. Si tu hijo necesita flexibilidad de horario, no cuentes con esa opción aquí, al menos no confirmada para su nivel.

La biblioteca opera con personal contratado, tiene material físico y digital, y ofrece préstamo entre bibliotecas. El gasto anual alcanzó el umbral que registra el gobierno federal ($100,000), aunque el dato exacto no se reporta aquí.

Finalmente, Alma College reporta servicios de orientación académica y profesional combinados, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación para egresados, participación en el programa Yellow Ribbon para veteranos, un punto de contacto dedicado para veteranos y familias militares, y una dirección web publicada para servicios a personas con discapacidad. Que estos servicios estén reportados confirma que existen en algún formato; no confirma su calidad ni qué tan accesibles son en la práctica. Eso se pregunta directamente.

¿Y si tu hijo entra? Lo que pasa después

Éste es, para mí, uno de los tramos más importantes del artículo, porque aquí es donde se ve si una escuela cumple lo que promete.

Retención al primer año: de una generación de 334 estudiantes de primer ingreso, tiempo completo, que entraron buscando licenciatura, 255 —76 de cada 100— seguían inscritos ahí o ya se habían titulado un año después. Comparada con escuelas parecidas, queda un poco por debajo de la mitad del grupo. Se quedaron más de los que se fueron, y eso importa. Pero recuerda: no volver no es lo mismo que abandonar. El que se cambió de universidad y sigue estudiando en otro lado cuenta igual, en este número, que el que dejó los estudios del todo.

Graduación: de una cohorte de 408 estudiantes que entraron en 2017, de tiempo completo y por primera vez, 260 se habían titulado ahí mismo a los seis años. Son 64 de cada 100, más de la mitad. A los cuatro años, la cuenta baja a 51 de cada 100 —una diferencia de 13 puntos entre el plazo corto y el largo, que te dice algo real: muchos que se gradúan de Alma College tardan más de cuatro años en hacerlo. Comparada con escuelas privadas selectivas parecidas, esta tasa está por arriba de la mediana del grupo.

Una aclaración que vale la pena tener presente: esta cuenta sigue únicamente a quienes entraron por primera vez y de tiempo completo. No incluye a transferidos ni a quienes empezaron medio tiempo. Si tu hijo entra en otras circunstancias, pide la tasa que corresponda a ese grupo.

A ocho años, la ventana se abre más: de una cohorte anual de 381 estudiantes que entraron entre 2015 y 2016, 63 de cada 100 tenían ya un título o certificado de Alma College al corte de agosto de 2023. Dentro de ese mismo grupo, un dato que merece atención directa: entre los estudiantes con beca Pell, sólo 52 de cada 100 se titularon en esos ocho años, 17 puntos por debajo de quienes no recibieron Pell.

Esa brecha no te dice qué le va a pasar a tu hijo si califica para Pell. Te dice que vale la pena preguntar, en concreto y por escrito, qué existe en Alma College para esos estudiantes: si hay consejero asignado, si hay ayuda de emergencia, y si la beca interna se renueva automáticamente cada año o hay que volver a calificar.

Lo que ya sabes, y lo que todavía te toca a ti

Ahora conoces a Alma College con una profundidad que el folleto no te iba a dar: su tamaño, su comunidad, su calendario académico, cómo admite, cuánto cuesta en la lista y cuánto han pagado familias parecidas a la tuya, cómo distribuye la ayuda, qué pasa con los estudiantes después de que entran.

Esto es una pieza del mapa, no el mapa completo. Lo que tu hijo quiere estudiar, qué tan lejos está dispuesto a vivir, qué tan bien le queda esa proporción estudiante-profesor a su forma de aprender —eso lo construye él. Y lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar, después de ver la carta real de ayuda, no antes, eso les toca decidirlo juntos.

A tu hijo le corresponde investigar el programa exacto que le interesa, escribirle al entrenador si quiere jugar, hablar con estudiantes actuales. A ti te corresponde el papeleo, el FAFSA, leer la carta de ayuda con calma y hacer las preguntas incómodas antes de firmar cualquier cosa. Ninguno de los dos hace solo el trabajo del otro.

Alma College no es la respuesta ni la pregunta. Es una universidad real, con números reales, que ahora puedes poner sobre la mesa junto con todo lo demás que su familia sabe y que este artículo no podía saber.

La información de este artículo proviene de datos oficiales reportados por Alma College al IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente a los ciclos 2022-23 y 2023-24. Best College Aid no representa a Alma College ni al gobierno de Estados Unidos, y esta pieza no sustituye la verificación directa con la oficina de admisiones o de ayuda financiera de la institución.

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Nota de fuentes

Los números de esta pieza salen de los reportes que cada institución entrega al gobierno de Estados Unidos (IPEDS, National Center for Education Statistics), principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24. Es una interpretación de esos datos, con fecha; para mayor precisión conviene consultar la fuente original o contactar directamente a la institución. Veritat es una iniciativa de Best College Aid.