Guía universitaria

Arcadia University: tasa de admisión, requisitos y graduación

Arcadia University: lo que dicen los números oficiales antes de que tu hijo firme algo

Arcadia University en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
79.2 %

5,296 admitidos de 6,688 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$48,290

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$18,744/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
64 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA promedio de preparatoria
3.40

estudiantes de primer año y primer ingreso que buscan título y enviaron su GPA · Common Data Set 2023–24 (C12), publicado por la universidad

GPA de preparatoria
Se considera si lo envías

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
553–650

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (12 % envió el SAT)

SAT matemáticas
530–660

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
28

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
81 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$30

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
10 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; GPA promedio del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay un momento, cuando empiezas a mirar universidades con tu hijo, en el que las páginas web empiezan a sonar todas igual. Campus bonito, comunidad cercana, oportunidades infinitas. Y tú, que llevas el volante en este tramo del camino, necesitas algo más sólido que fotos bien iluminadas. Necesitas saber qué es realmente esta escuela: quién estudia ahí, cuánto cuesta, quién entra, quién se queda y quién sale con título.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,216 palabras15 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Este artículo no te va a decir si Arcadia University es la universidad correcta para tu hijo. Eso no lo puede decidir ningún artículo, porque depende de lo que él quiere estudiar, de lo que ha construido hasta ahora y de lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar. Lo que sí puedo hacer es ponerte enfrente, con toda la claridad posible, la pieza que sí se puede conocer a distancia: lo que los datos oficiales del gobierno de Estados Unidos dicen sobre esta institución. Con eso en la mano, tú decides cómo se acomoda en el plan de tu familia.

Quién y dónde: una escuela chica, privada, y muy de campus

Arcadia University está en Glenside, Pensilvania, dentro del condado de Montgomery, en el área metropolitana de Philadelphia-Camden-Wilmington. No es la ciudad de Philadelphia: el código censal la ubica en un suburbio, dentro de la zona urbanizada pero fuera del centro urbano principal. Si tu hijo pensara vivir en casa, esto es justo lo que hay que verificar manejando: sube al carro un día entre semana, a la hora en que serían sus clases, y mide el tiempo real. El mapa casi nunca dice la verdad completa.

Es una institución privada, sin fines de lucro, de cuatro años o más. El sistema federal que clasifica a las universidades por lo que hacen —Carnegie— la registra como una universidad de maestría, con programas grandes, y en su perfil de pregrado la coloca en el grupo de admisión selectiva. También la clasifica como muy residencial: en el momento de esa medición, al menos la mitad de los estudiantes de pregrado que buscaban título vivía en vivienda propia, controlada o afiliada a la institución, y al menos 80 de cada 100 estudiaban tiempo completo.

Eso importa para tu presupuesto de una manera concreta: vivir en el campus no es lo mismo que pagar la colegiatura. El cuarto y la comida se cobran aparte, y casi nunca vienen juntos en el primer número que te enseñan. Pídelo desglosado, con el plan de comida incluido, antes de comparar esta escuela con cualquier otra.

La institución reporta el doctorado como el nivel más alto que ofrece, y aparece clasificada como una escuela que otorga grados principalmente de licenciatura o niveles superiores. Eso es un dato institucional general: no te dice si la carrera específica que le interesa a tu hijo existe aquí ni si conecta pregrado con posgrado. Eso se verifica programa por programa.

Una nota que vale la pena aclarar de una vez: Arcadia University no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana (HBCU), universidad tribal ni institución land grant. De las 3,012 universidades de este directorio federal, 138 sí tienen alguna de esas tres designaciones; ésta no. Eso no dice nada sobre a qué comunidades atiende ni cómo se sentiría tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales y qué organizaciones estudiantiles existen hoy, y mejor aún, hablando con alguien que ya estudie ahí.

Una comunidad de tamaño mediano, con pocos latinos

En el otoño de 2023, Arcadia University tenía 3,142 estudiantes inscritos en total: 1,890 de pregrado y 1,252 de posgrado. Es tamaño mediano, y comparada con 941 escuelas privadas selectivas parecidas, queda del lado grande: entre una y tres de cada diez de ese grupo tienen más estudiantes que ella. Pero si tu hijo va entrando a licenciatura, el número que le importa no es el total, sino el 1,890: la mitad de la escuela es gente que ya terminó una carrera y está en posgrado.

Dentro del pregrado, 10 de cada 100 estudiantes son hispanos o latinos. Es una minoría chica, aunque comparada con esas mismas 941 escuelas selectivas, queda arriba de la mitad del grupo, sin llegar al cuarto más alto. Esa comparación tiene un límite real: los pares se arman por tipo de escuela, no por estado, y no descuenta en qué parte del país está cada una. Tampoco baja al nivel de carrera.

Diez de cada 100 son pocos, y eso no saca a la escuela de tu lista, pero sí te da algo que preguntar en la visita: qué existe hoy para estudiantes latinos, si hay grupo estudiantil, centro cultural, o alguien en la oficina que hable español.

Hay más mujeres que hombres —63 de cada 100— y casi no hay estudiantes adultos: sólo 4 de cada 100 tienen entre 25 y 64 años. Y 66 de cada 100 estudiantes de nuevo ingreso venían del mismo estado.

Cómo funciona académicamente

El año se organiza por semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas. La institución acepta créditos de exámenes AP, pero no marcó que dé crédito por experiencia de vida. Que acepten AP no significa que le den crédito por cualquier examen: no sabemos cuántos puntos piden ni cuántos créditos otorgan. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirte, y no cuentes ese ahorro en tu presupuesto hasta tenerla en la mano.

La oferta de carreras está muy repartida: en el año más reciente reportado, la escuela entregó 400 títulos de licenciatura distribuidos en 19 familias de programas, y ninguna concentra más de 17 de cada 100 títulos —la más grande fue biología y ciencias biomédicas. Diecinueve familias con actividad no son diecinueve carreras exactas: cada familia agrupa varios programas. Verifica el programa específico que le interesa a tu hijo.

La razón entre estudiantes y personal de instrucción, ambos contados como equivalentes de tiempo completo, es de 11 a 1. Comparada con escuelas parecidas, queda por debajo de la mitad del grupo: es una razón baja. Pero ojo, esto es un promedio agregado de toda la institución; no te dice el tamaño real de las clases de primer año, que el reporte federal simplemente no mide.

La institución también reporta caminos académicos estructurados: estudio en el extranjero, preparación para certificación docente por debajo del nivel postsecundario, y aprobación estatal para certificación docente inicial.

Entrar aquí: una puerta más abierta de lo que crees, con una letra chica que importa

Aquí está uno de los datos que más cambia la conversación en casa. Arcadia University no tiene admisión abierta —revisa piezas antes de decir que sí— pero de los 6,688 solicitantes de primer ingreso en el ciclo 2023, 5,296 recibieron oferta de lugar. Eso son 79 de cada 100. Comparada con 942 escuelas privadas selectivas parecidas, esa tasa queda a media tabla, un poco arriba de la mitad.

Dicho sin rodeos: esta escuela recibe miles de solicitudes y aun así le dice que sí a ocho de cada diez. Tu hijo tiene motivo real para aplicar, y también motivo para armar una solicitud completa y a tiempo. Pero recuerda que ese 79 de cada 100 es de un solo ciclo, no una regla fija de la casa. Cuando le toque a tu hijo, hay que volver a checar el número del año que le corresponde.

De las nueve consideraciones de admisión que el gobierno pregunta, cuatro son obligatorias aquí: el expediente de la prepa, haber cursado el plan de materias que la universidad exige, una muestra formal de trabajo (portafolio o examen de competencias), y el examen de dominio del inglés para quien aplique. Otras piezas no son obligatorias pero sí se toman en cuenta si las mandas: promedio, lugar en la generación, ensayo, cartas de recomendación y experiencia laboral. Si tu hijo estudió fuera de Estados Unidos o hizo la prepa en español, pregunta desde hoy si le toca el examen de inglés y qué lo exenta —es de esas cosas que se descubren tarde y complican todo.

El SAT y el ACT son opcionales: si los manda, se consideran; si no, la solicitud sigue su curso igual. De los que sí se inscribieron, sólo 12 de cada 100 entregaron SAT, y entre ellos la mitad de en medio sacó entre 553 y 650 en lectura y escritura, y entre 530 y 660 en matemáticas. Esos números son de quien ya estaba inscrito y decidió mandar el puntaje, no de todos los solicitantes. No son un mínimo que hay que alcanzar ni una garantía de nada.

Ahora viene el dato que de verdad detiene a cualquier padre atento: de cada 100 estudiantes admitidos, sólo 8 se inscribieron. Dicho de otra forma, de cada 13 muchachos que recibieron el sí, más o menos uno acabó viniendo aquí. Comparada con escuelas parecidas, esta tasa es de las más bajas: nueve de cada diez de ese grupo quedan por encima.

No lo leas como una mancha en la escuela. Que la mayoría de los admitidos no se haya inscrito no dice que sea mala; el registro federal no explica por qué cada quien decidió lo que decidió, y lo que otros eligieron no te dice qué le van a ofrecer a tu hijo a él. Lo que sí importa es esto: espera tu carta con el precio neto —lo que realmente les va a costar— antes de decidir si esta escuela se queda en la lista.

Y hay otro número que conviene tener presente si la carrera de tu hijo pudiera necesitar un cambio de escuela a mitad del camino: de la generación que entró en 2017 buscando licenciatura, 30 de cada 100 se transfirieron a otra institución sin terminar aquí. Es una proporción del lado alto comparada con escuelas parecidas. El que se transfiere no cuenta como graduado de esta escuela, aunque termine su carrera en otro lado —vale la pena recordarlo cuando más adelante hablemos de tasas de graduación.

El precio de lista: $67,140, con todo adentro

En Arcadia University, entre 64 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $18,744. Entre 59 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $21,027; entre 165 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $31,115. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (64 estudiantes) y el de la banda de más (165 estudiantes) hay $12,371 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $26,994.

$18,744 fue el precio neto promedio de las familias de menos ingreso en el año académico 2022-23. Eso no quiere decir que sea lo que va a pagar tu familia. Sirve para saber si vale la pena pedir la carta de ayuda.

Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.

Ayuda y préstamos: casi todos reciben algo, la mayoría pide prestado

93 de cada 100 estudiantes que buscan título recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve. Aquí recibir algo es lo normal, no la excepción. Entre quienes la recibieron, el promedio fue de $31,015 en el año —una cifra grande, pero un promedio: adentro cabe quien recibió mucho más y quien recibió mucho menos. Pell, la ayuda federal para familias de bajos ingresos, llegó a 30 de cada 100 estudiantes.

Ahora la otra cara de la moneda. De cada 100 estudiantes de pregrado, 66 recibieron préstamo estudiantil federal en el año escolar 2022-23 —la mayoría. Comparada con escuelas parecidas, esta proporción queda del lado alto. De los que pidieron, el promedio fue de $6,574 ese año. Si tu hijo pidiera algo parecido cada uno de los cuatro años, la suma rondaría los $26,296, sin contar intereses, y sin incluir préstamos que pidan los padres, deuda con banco o tarjeta.

Aquí financiar con deuda es lo común. Eso no decide si tu hijo la va a necesitar —eso sale de su carta de ayuda y de la diferencia entre el precio neto y lo que la familia puede aportar—, pero sí te dice que conviene hacer la cuenta completa antes de la primera firma, no después. Si aparece deuda en la carta, pide el estimado de pago mensual antes de aceptar nada.

La institución también ofrece un plan de pago de colegiatura en plazos, por si prefieren repartir el gasto del año en lugar de pagarlo de golpe.

Vida en el campus: vivienda, deportes y apoyos que sí están reportados

Arcadia University tiene vivienda controlada por la institución y no exige que todos los estudiantes de tiempo completo vivan ahí —aunque eso no descarta que algún programa o año sí lo requiera. La capacidad máxima reportada es de 1,085 estudiantes. Hay planes de comida, y en el más grande el número de comidas por semana viene fijo. Que exista vivienda no garantiza una cama disponible: pide por escrito la tarifa, la fecha límite y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.

En deportes, la escuela sí compite a nivel intercolegial y está afiliada a la NCAA —no a la NAIA ni otra asociación. Reporta membresía para baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. Si el plan de tu hijo incluye jugar en la universidad, escríbele directamente al entrenador de su deporte y pregunta si hay lugar, en qué división compiten y si esa disciplina otorga beca.

Sobre ROTC, la escuela no marcó ninguna oportunidad en su reporte más reciente —ni la casilla general ni ninguna rama, mientras que 926 de 1,786 instituciones de cuatro años en esta guía sí lo hicieron. Eso no prueba que no exista ninguna vía cercana; sólo dice que no se reportó en ese campo. Si a tu familia le importa esa beca, pregúntala directo antes de descartarla.

La institución sí ofrece educación a distancia en pregrado y posgrado, aunque son pocos los que la usan por completo: sólo 4 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaban todas sus clases a distancia; los otros 96 tomaban al menos una presencial. También reportó tener al menos un programa completo que puede terminarse a distancia —conviene confirmar en qué nivel y qué carrera exactamente.

La biblioteca tiene personal contratado y su gasto anual superó el umbral de $100,000 que registra el gobierno. Tiene colección física y digital, y participa en préstamo entre bibliotecas. Pasar ese umbral no garantiza que haya bases de datos específicas para la carrera de tu hijo —eso se pregunta por nombre de programa.

Entre los servicios reportados: orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales y de colocación para egresados, participación en el programa Yellow Ribbon para veteranos, un punto de contacto dedicado para familias militares, y una dirección web publicada de servicios para personas con discapacidad.

Se quedan, se gradúan, y algunos se van: los números de fondo

De la generación que entró en el otoño de 2022 buscando licenciatura de tiempo completo, 81 de cada 100 siguió inscrita o ya se había titulado un año después. Es un número de la parte media comparado con escuelas parecidas: ni de los mejores ni de los peores. Este dato junta dos grupos distintos —los que siguen aquí y los que ya terminaron— y no distingue entre ellos, ni dice qué pasó con el resto.

En cuanto a graduación: de 564 estudiantes que entraron en 2017 buscando licenciatura por primera vez y de tiempo completo, 361 se titularon aquí dentro de seis años. Son 64 de cada 100 —poco más de la mitad. A cuatro años, la cifra ya estaba en 59 de cada 100, apenas cinco puntos menos. Comparada con escuelas parecidas, esta tasa queda arriba de la mediana del grupo.

Dentro de esa misma cohorte de 564, vale la pena ver el desglose completo: 169 se transfirieron a otra institución sin completar aquí, 2 seguían inscritos sin terminar, y 32 quedaron en la categoría federal de "ya no inscritos" —que no explica el motivo y puede incluir a quien terminó después del plazo oficial. Esta cuenta sigue únicamente a quienes entraron por primera vez y de tiempo completo: no incluye a transferidos ni a quienes empezaron medio tiempo.

Hay una medida de más largo aliento: siguiendo a una cohorte de 790 estudiantes que entraron entre 2015 y 2016, al corte de ocho años, 62 de cada 100 tenían ya un título o certificado de esta escuela. Entre quienes recibieron beca Pell, esa proporción baja a 58 de cada 100 —siete puntos por debajo de quienes no la recibieron. Comparada con escuelas parecidas, esta cifra a ocho años queda por debajo de la mediana del grupo.

Este corte de ocho años es una fotografía a una fecha exacta, no una factura ni una medida de cuánto tardó cada quien en pagar sus estudios. Antes de que tu hijo firme cualquier compromiso, pide por escrito cuánto tarda en completarse el programa que le interesa, cómo se programan sus materias obligatorias, y cómo cambiaría el costo total si tardara más de lo previsto.

Lo que ya sabes, y lo que sigue siendo tuyo por averiguar

Ahora conoces algo real sobre Arcadia University: una escuela privada, mediana, muy residencial, con una puerta de entrada más abierta de lo que su fama pudiera sugerir, pero con una tasa de matriculación muy baja entre los admitidos. Con ayuda casi universal, pero también con deuda como algo común. Con una comunidad latina pequeña y una oferta académica ancha y repartida entre muchas áreas.

Nada de esto te dice si tu hijo debe aplicar aquí, si le conviene, o si el dinero va a alcanzar. Eso depende de tres cosas que este artículo no puede conocer: lo que él quiere estudiar y lo que ya ha construido para lograrlo, lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar, y lo que ambos decidan juntos cuando llegue la carta con el número real.

Ya tienes una de las tres piezas del mapa, y la conoces a fondo. Júntala con las otras dos, y de ahí sale un plan que puedan manejar juntos.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de bases de datos públicas de IPEDS y del Departamento de Educación de Estados Unidos. Best College Aid no representa a Arcadia University ni a ninguna agencia gubernamental; este artículo es un recurso educativo independiente.

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