Guía universitaria

Auburn University at Montgomery: tasa de admisión, requisitos y graduación

Auburn University at Montgomery: lo que dicen los números cuando los sabes leer

Auburn University at Montgomery en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
92.6 %

2,050 admitidos de 2,213 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$9,436 / $20,092

estatal / fuera del estado, precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$12,999/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV), con colegiatura estatal o del distrito · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
36 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
Fechas límite de solicitud
Sin fecha de cierre

prioritaria: 1 de marzo · Common Data Set 2024–25 (C14, C21, C22), publicado por la universidad · confirma las fechas de este año con la universidad

GPA promedio de preparatoria
3.44

estudiantes de primer año y primer ingreso que buscan título y enviaron su GPA · Common Data Set 2024–25 (C12), publicado por la universidad

GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
500–595

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (3 % envió el SAT)

SAT matemáticas
500–615

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
21

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
66 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
Sin cuota

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
2 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; GPA promedio y fechas de solicitud del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay un momento, manejando, en el que tu hijo te enseña un folleto o te dice el nombre de una escuela que nunca habías oído, y tú no sabes todavía si esa universidad es una puerta abierta o una promesa vacía. Auburn University at Montgomery puede ser una de esas escuelas que aparecen así, de pronto, en el asiento de atrás del carro. Este artículo no te va a decir si es la correcta para tu hijo. Te va a enseñar, con calma, qué es exactamente, para que cuando llegue el momento de decidir, decidas con el mapa completo y no solo con un nombre.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,200 palabras15 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Qué tipo de escuela es, en realidad

Auburn University at Montgomery es una universidad pública de cuatro años, ubicada en Montgomery, Alabama, dentro del condado de Montgomery y del área metropolitana de esa ciudad. Eso no significa que el campus esté en pleno centro urbano: si tu hijo piensa vivir en casa, te recomiendo algo muy concreto —maneja la ruta un día entre semana, a la hora exacta de sus clases. El tiempo real casi nunca es el que marca el mapa.

El sistema federal que clasifica a las universidades de Estados Unidos la registra como una universidad de maestría, con programas grandes, y en su perfil más reciente aparece como una institución de cuatro años, de tamaño mediano y principalmente residencial: en el periodo que se usó para esa clasificación, entre 25 y 49 de cada 100 estudiantes de pregrado vivían en vivienda de la institución. También aparece entre las escuelas que reciben una alta proporción de estudiantes transferidos que llegan de otras universidades. IPEDS registra el doctorado como el nivel más alto que reporta ofrecer, y la clasifica como una institución que otorga principalmente licenciaturas o niveles superiores. Eso no confirma que la carrera exacta de tu hijo exista ni que haya un camino claro de pregrado a posgrado dentro de ella: eso se pregunta programa por programa.

Algo que vale la pena decir con claridad: Auburn University at Montgomery no aparece en ninguna de tres listas específicas del gobierno federal. No es universidad históricamente afroamericana (HBCU), no es universidad tribal, y no es institución land grant. Esto no dice a qué estudiantes atiende ni cómo se va a sentir tu hijo ahí dentro. Lo único que dice es que no trae esas tres etiquetas. Si te importa saber qué comunidad y qué apoyos culturales hay hoy en el campus, eso se pregunta directamente, hablando con alguien que ya estudie ahí.

Y si tu hijo llega transfiriendo créditos de otra escuela: pide por escrito, antes de inscribirse, cuáles materias le van a contar y cuáles no. Esta universidad recibe a bastantes estudiantes transferidos, pero eso no te dice con cuántos créditos van a llegar realmente, ni cuántos se pierden en el camino.

Una comunidad de tamaño medio, con pocos latinos

Auburn University at Montgomery tenía 5,189 estudiantes inscritos en el conteo oficial más reciente. No es una escuela chiquita ni una escuela enorme: cae justo en medio de las 519 universidades públicas selectivas de cuatro años que sirven de comparación en este análisis. De ese total, 3,407 son estudiantes de pregrado y 1,782 de posgrado. Si tu hijo apenas está entrando a la carrera, el número que le importa es 3,407, no el total: buena parte de la matrícula ya terminó una licenciatura y está haciendo otra cosa.

Aquí llega un dato que hay que decir sin adornos. En el pregrado, 2 de cada 100 estudiantes se reportaron como hispanos o latinos. Es una de las proporciones más bajas entre las 519 escuelas comparables: nueve de cada diez de ellas reportan una proporción mayor. Eso no vuelve mala a esta universidad, ni una proporción alta volvería buena a otra. Es un dato de quién está matriculado, nada más. Si tu hijo va a ser de los pocos, vale la pena preguntar en la visita qué grupo estudiantil, qué centro cultural o qué persona en las oficinas habla español, y platicar con algún estudiante que ya esté ahí antes de decidir. Recuerda también que este número describe a toda la escuela: la experiencia dentro de una carrera específica puede verse distinta.

En el resto de la composición: hay más mujeres que hombres —66 de cada 100 en el pregrado—, 20 de cada 100 tienen entre 25 y 64 años, y 89 de cada 100 estudiantes de nuevo ingreso venían del mismo estado de Alabama.

Cómo está armada la vida académica

El calendario se organiza por semestres: dos periodos largos, de unas 15 semanas cada uno. La universidad reporta que acepta créditos por exámenes AP y por entrenamiento militar, pero no marcó que acepte crédito por experiencia de vida. Que digan que aceptan AP no significa que den crédito por cualquier examen: no sabemos cuántos puntos piden ni si esos créditos van a contar para la carrera específica de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirte, y no calcules el ahorro hasta tenerla en la mano. También matricula a estudiantes de high school en cursos universitarios dentro de un programa formal de dual enrollment.

En cuanto a lo que ofrece: en el último año reportado entregó 704 títulos de licenciatura, repartidos en 19 familias de programas distintas. Ninguna se lleva una tajada grande —ni siquiera negocios y administración, la más numerosa, que representó apenas 19 de cada 100 títulos del año. Es una oferta ancha, sin una sola área dominante. Eso sí: estas 19 familias no equivalen a 19 carreras exactas del catálogo actual, porque cada familia agrupa varios programas. Vale la pena verificar el programa preciso que le interesa a tu hijo.

La razón entre estudiantes y personal de instrucción, medida en equivalentes de tiempo completo, es de 15 a 1. Comparada con escuelas similares, cae justo abajo de la mitad de la tabla: ni de las más bajas ni de las más altas. Este número no dice el tamaño real de las clases de primer año, así que solo, no decide nada.

La institución también reporta oportunidades académicas estructuradas: programas de estudio en el extranjero, un programa completo cursable de noche o en fin de semana, educación de desarrollo con y sin crédito, y rutas de preparación y certificación para quienes quieren enseñar, incluyendo aprobación estatal para certificación docente inicial.

Cómo es entrar aquí

Empecemos por lo más tranquilizador: la solicitud no tiene costo. La tarifa de aplicación de pregrado publicada es $0.

Auburn University at Montgomery no tiene admisión abierta —hay piezas que revisa antes de decir sí. De nueve consideraciones posibles, marcó tres como obligatorias: el expediente de la preparatoria, el promedio de la preparatoria, y el examen de dominio del inglés para quien le aplique. En cambio, la lista de lo que declaró como no considerado es más larga: el plan de materias específico que la universidad pide, el ensayo personal, las cartas de recomendación, un portafolio o examen de competencias, la experiencia de trabajo, y que algún familiar haya estudiado ahí. IPEDS no reporta cómo se pesa cada elemento entre sí, así que esto no prueba que el boletín sea el único factor, pero sí manda una señal clara sobre qué priorizan en el papeleo.

Si tu hijo estudió fuera de Estados Unidos o hizo la preparatoria en español: pregunta desde hoy si le aplica el examen de dominio del inglés y qué lo exenta. Es de esas cosas que se descubren tarde si no se preguntan a tiempo.

En cuanto a qué tan accesible es entrar: en el ciclo más reciente, la universidad recibió 2,213 solicitudes de primer ingreso y ofreció lugar a 2,050. Eso son 93 de cada 100 solicitantes aceptados. Es una tasa alta comparada con escuelas similares —siete de cada diez de ellas, o más, aceptan a un porcentaje igual o menor. Solamente 163 solicitantes se quedaron sin oferta. Dicho simple: aquí sí aceptan. Pero hay que mandar la solicitud completa y a tiempo.

Ahora viene algo distinto y que confunde a muchas familias: de cada 100 admitidos, solamente 20 terminaron inscribiéndose. Los otros 80 tenían lugar aquí y no lo tomaron. No lo leas como una mancha sobre la escuela —el registro no explica por qué cada quien decidió lo que decidió. Lo que sí te digo es esto: lo que otros decidieron no predice lo que a ti te van a ofrecer. Espera tu carta con el precio neto —lo que de verdad te va a costar el año— antes de tachar o mantener esta escuela en la lista.

Sobre pruebas estandarizadas: el SAT y el ACT no son requisito. Si los mandas, los consideran; si no, la solicitud sigue su curso igual. En la práctica, casi nadie los manda: solo 3 de cada 100 estudiantes inscritos entregaron SAT, y los percentiles que existen se calcularon sobre apenas 11 estudiantes —una muestra demasiado pequeña para tratarla como un rango confiable de la universidad.

Y hay un dato de transferencia que merece atención honesta. De la generación que entró en 2017 buscando licenciatura, 29 de cada 100 se transfirieron a otra institución sin haber completado aquí. Es una proporción alta comparada con escuelas similares. Este dato importa por una razón puntual: un estudiante que se transfiere y termina en otra escuela no cuenta como graduado de Auburn University at Montgomery en las estadísticas oficiales, aunque termine su carrera exitosamente en otro lado. Guarda esto en la mente cuando leas las cifras de graduación más adelante.

El precio: dos números, no uno

En Auburn University at Montgomery, entre 98 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial, recibieron ayuda federal Title IV y pagaron la tarifa estatal o distrital cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $12,999. Entre 36 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $16,689; entre 29 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $16,075. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (98 estudiantes) y el de la banda de más (29 estudiantes) hay $3,076 de diferencia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $15,458.

Entre las 519 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más cara para las familias de menos ingreso. Eso no quiere decir que haya que descartarla. Quiere decir que hay que pedir la carta de ayuda antes de decidir.

Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en esta institución pública usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales; también usa esa tarifa. Si tu familia vive fuera del estado o del distrito, la cuenta es otra. Pregúntala antes de aplicar.

Ayuda, becas y préstamos: lo que llega y lo que se pide prestado

De cada 100 estudiantes que buscan un título, 76 recibieron alguna beca o ayuda que no hay que devolver, con un promedio de $8,210 al año entre quienes la recibieron. Y 46 de cada 100 recibieron beca Pell, la ayuda federal para familias con necesidad económica demostrada. Recuerda que el porcentaje y el promedio no se multiplican entre sí: uno cuenta a cuántos les llegó, el otro cuánto le tocó a los que sí recibieron.

Ahora la parte de la deuda, sin suavizarla: 46 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo estudiantil federal en el año escolar más reciente. Comparado con escuelas similares, es una proporción alta. Quienes pidieron préstamo se llevaron, en promedio, $6,756 ese año. Si tu hijo pidiera algo parecido cada uno de los cuatro años del programa, la suma rondaría los $27,024, sin contar intereses —y esa cuenta conviene hacerla antes de la primera firma, no después. Este número no incluye los préstamos Parent PLUS que a veces firman los papás, ni deuda con banco o tarjeta, así que no es la deuda total con la que alguien sale graduado.

Este porcentaje habla de otras familias, no de la tuya. Lo que tu hijo tendría que pedir depende de su propia carta de ayuda financiera. Espera esa carta antes de descartar la escuela o comprometerte con ella. La universidad también ofrece un plan de pago de colegiatura en plazos, para quien prefiera repartir el costo durante el año.

Vida en el campus, apoyos y actividades

Auburn University at Montgomery sí tiene vivienda propia, con capacidad reportada para 1,200 estudiantes dentro o fuera del campus, y no obliga a todos los estudiantes de primer ingreso y tiempo completo a vivir ahí —lo cual no descarta que algún programa específico sí lo requiera. También ofrece planes de comida, aunque el número de comidas por semana varía según el plan elegido. Que exista vivienda no garantiza una cama disponible: pide por escrito la tarifa del año, la fecha límite de solicitud, y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.

Hay ROTC del Ejército confirmado por escrito en el reporte oficial; Marina y Fuerza Aérea no aparecen marcadas, lo cual no significa que sea imposible, sino que hay que preguntar directamente.

En deportes, la universidad compite a nivel intercolegial y está afiliada a la NCAA, con membresía confirmada en baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. Si a tu hijo le interesa competir, escríbele directamente al entrenador del deporte —pregunta si hay lugar en el equipo, en qué división compiten, y si esa disciplina ofrece beca atlética.

Sobre modalidad: la universidad ofrece educación a distancia en pregrado y posgrado. De cada 100 estudiantes de pregrado, 19 llevaban toda su carga en línea, y los otros 81 tomaban al menos una clase presencial. También reporta al menos un programa completo que puede terminarse totalmente a distancia, aunque el reporte no confirma en qué nivel exacto.

La biblioteca cuenta con personal contratado, gasto anual arriba del umbral que registra el gobierno, materiales físicos y digitales, y préstamo entre bibliotecas. Y entre los servicios y apoyos reportados están orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación al completar el programa, cuidado infantil en el campus, participación en el programa Yellow Ribbon para veteranos, un punto de contacto dedicado para veteranos y militares, una organización estudiantil de veteranos, y una página publicada de servicios para estudiantes con discapacidad.

Cuántos se quedan, cuántos se gradúan

Aquí llega la parte que más pesa, y merece decirse de frente.

De la generación que entró de tiempo completo buscando licenciatura, 66 de cada 100 cumplieron el criterio oficial de retención un año después: seguían inscritos aquí o ya habían completado la carrera. Comparado con escuelas similares, esta cifra queda en la parte baja de la tabla. Eso no significa que el resto haya fracasado —el dato no distingue entre quien se transfirió, quien pausó sus estudios o quien tuvo cualquier otra razón.

Tabla de datos del artículo
Ventana de tiempoCon título de aquí
4 años14 de cada 100
6 años36 de cada 100
8 años (cohorte distinta)42 de cada 100

De los 625 estudiantes que entraron en 2017 a licenciatura de tiempo completo, sin universidad previa, 223 aparecían titulados aquí seis años después: 36 de cada 100. A cuatro años, el plazo que la mayoría de las familias tiene presupuestado, la cifra es de apenas 14 de cada 100 —22 puntos menos que a seis años. Comparada con escuelas similares, esta universidad queda en el cuarto de abajo de la tabla.

Vale la pena ver el desglose completo de esos 625 estudiantes: 223 completaron la licenciatura aquí, 180 se transfirieron sin completar aquí y luego se inscribieron en otra institución, 31 seguían inscritos aquí sin haber terminado dentro del plazo, y 191 quedaron marcados como "ya no inscritos" —una categoría que no explica el motivo y que puede incluir a personas que sí terminaron, pero después del corte oficial. ¿Recuerdas el dato de transferencias que vimos antes? Esos 180 son exactamente esa historia: se fueron, y en las estadísticas de esta escuela no cuentan como graduados, aunque hayan terminado en otro lado.

Mirando una cohorte distinta y más amplia —1,258 estudiantes de pregrado, de tiempo completo y parcial, que entraron entre 2015 y 2016—, 42 de cada 100 tenían título o certificado de aquí ocho años después. Entre quienes recibieron beca Pell específicamente, la cifra baja a 36 de cada 100 —12 puntos menos que quienes no la recibieron. Si tu familia calificaría hoy para Pell, esto no determina lo que le pasará a tu hijo, pero sí es una pregunta que vale la pena hacer directamente en la escuela: qué consejero le asignarían, qué ayuda de emergencia existe, y si la beca interna se renueva cada año. Pide que te lo contesten por escrito.

Lo que ya sabes, y lo que sigue

Ahora conoces algo real sobre Auburn University at Montgomery: una universidad pública, de tamaño medio, con una puerta de entrada bastante abierta —93 de cada 100 solicitantes reciben el sí— y un precio de lista que, comparado con escuelas similares, es de los más bajos. También sabes que el camino hasta el título es más largo y más incierto de lo que sugiere el primer vistazo: pocos llegan graduados a los cuatro años, la deuda estudiantil es más común aquí que en escuelas comparables, y una porción considerable de cada generación termina su carrera en otra institución.

Ninguno de estos números decide nada por ti. Le toca a tu hijo su esfuerzo, su curiosidad, la carrera que elige y cómo la trabaja. A ti te toca el dinero de la familia, las fechas, los documentos, y hacer las preguntas que esta guía ya te dejó marcadas: la evaluación de créditos por escrito, la carta de precio neto antes de decidir, la tarifa de residencia exacta, y qué existe específicamente para el programa que le interesa a tu hijo.

Ya conoces profundamente una de las piezas del plan: lo que esta universidad realmente es y ofrece. Júntala con lo que tu hijo quiere estudiar, con lo que ya ha construido en la preparatoria, y con lo que tu familia puede pagar sin comprometer su estabilidad. De esa combinación, y no de un solo número, nace la decisión.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de datos reportados por Auburn University at Montgomery al sistema IPEDS del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente a los ciclos 2022-23 y 2023-24, salvo donde se indica un periodo distinto. Best College Aid no representa a Auburn University at Montgomery ni a ninguna agencia gubernamental; este artículo organiza y explica información pública para ayudar a las familias a entenderla.

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