Te adelanto algo: esta no es la típica reseña que termina diciéndote si Augustana "vale la pena" o no. Eso no me toca decidirlo a mí, y tampoco a estos números. Lo que sí puedo hacer es ponerte enfrente, con toda claridad, qué clase de escuela es, cuánto cuesta, quién entra, quién se queda y quién termina. Con eso, tú decides si merece un lugar en la lista de tu hijo.
Qué tipo de escuela es, y dónde está parada
Augustana College es un colegio privado, sin fines de lucro, de cuatro años, dedicado principalmente a las artes y las ciencias a nivel licenciatura. La clasificación Carnegie —el sistema que ordena a las universidades de Estados Unidos según lo que hacen— la coloca como una escuela chica y muy residencial: al menos la mitad de sus estudiantes de pregrado vivía en vivienda propia, controlada o afiliada a la institución, y al menos 80 de cada 100 estudiaban tiempo completo. También la marca dentro del grupo de admisión selectiva.
"Muy residencial" no es un adjetivo decorativo. Significa que ésta es, en buena medida, una escuela para vivir ahí, no sólo para ir a clase. Y eso trae una consecuencia práctica inmediata: el costo de vivir en el campus casi nunca viene junto a la colegiatura en el folleto bonito. Si tu hijo va a vivir ahí, pide ese número por separado, con el plan de comida incluido, antes de comparar Augustana con cualquier otra escuela.
Geográficamente, está en Rock Island, Illinois, dentro del condado del mismo nombre, y su sede cae dentro del área metropolitana de Davenport-Moline-Rock Island. Eso no significa que el campus esté en pleno centro de una gran ciudad. Si tu hijo piensa vivir en casa y trasladarse, no confíes en el mapa: maneja la ruta un día entre semana, a la hora real de sus clases. El tiempo que dice Google casi nunca es el tiempo que se vive.
Institucionalmente, Augustana otorga grados de licenciatura y también reporta ofrecer maestría, aunque ese dato es agregado: no te dice si la carrera específica de tu hijo tiene una ruta de pregrado a posgrado. Eso se pregunta programa por programa.
Y hay algo que vale la pena aclarar de entrada, porque muchas familias buscan esta señal: Augustana College no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana, universidad tribal ni institución land grant. De las 3,012 universidades en este directorio federal, 138 sí traen alguna de esas tres designaciones; Augustana no está entre ellas. Eso no dice nada sobre si atiende bien o mal a la comunidad latina, ni cuántos hispanos hay en el campus, ni cómo se va a sentir tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales existen hoy, qué organizaciones estudiantiles hay, y mejor aún, hablando con alguien que ya estudie ahí.
Una comunidad de tamaño mediano, y una minoría chica dentro de ella
Augustana tenía 2,484 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño: 2,446 en pregrado y 38 en posgrado. Es, sobre todo, una escuela de carrera universitaria, de tamaño mediano —entre las 941 escuelas privadas selectivas comparables en este censo, su tamaño cae justo a media tabla, ni entre las grandes ni entre las chicas.
Ahora la cifra que probablemente más te importa a ti como padre o madre latino: de los estudiantes de pregrado reportados en el otoño de 2023, 13 de cada 100 son hispanos o latinos. Es una minoría chica. Comparada con otras 941 escuelas privadas selectivas que reportan este dato, Augustana queda arriba de la mitad del grupo, sin llegar al cuarto más alto. No es de las peores en esa métrica, pero tampoco es un campus donde tu hijo vaya a encontrar una comunidad latina grande caminando por los pasillos.
Esa comparación tiene un límite importante: los pares se arman por tipo de escuela, no por estado, y eso pesa mucho en un país donde la población latina no se reparte parejo. Illinois no es California ni Texas. Así que si buscas comunidad latina como criterio, la pregunta correcta no es sólo "¿cuántos hay?", sino "¿qué hay ahí para ellos, hoy?"
Otros dos datos de contexto: casi no hay adultos en este campus —2 de cada 100 estudiantes tienen entre 25 y 64 años—, y entre hombres y mujeres está casi parejo, con 53 de cada 100 siendo mujeres.
Cómo se organiza el año académico, y qué tan ancha es la oferta
El calendario es de semestres: dos periodos largos, de unas 15 semanas cada uno. Augustana acepta créditos de exámenes AP, pero no marcó aceptar crédito por experiencia de vida, y tampoco matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito. Sí reporta aceptar crédito por entrenamiento militar.
Que acepten AP no significa que le den crédito automático a cualquier examen que traiga tu hijo. No sabemos cuántos puntos piden ni cuántos créditos otorgan, ni si esos créditos cuentan para la carrera específica que va a estudiar. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de que se inscriba. No presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano.
En cuanto a qué se estudia ahí: en el año más reciente reportado, Augustana entregó 528 títulos de licenciatura, repartidos en 20 familias de carreras distintas. La familia más grande fue negocios y administración, con 23 de cada 100 títulos del año —una porción notable, pero ninguna familia se lleva el bulto: ninguna concentró 30 de cada 100 títulos. Es una oferta ancha, repartida. Eso sí, "20 familias con fila en el reporte" no equivale a 20 carreras activas hoy: una familia CIP agrupa varios programas y alguna fila puede reportar cero. Verifica el programa exacto que le interesa a tu hijo, no la categoría general.
La razón entre estudiantes y personal de instrucción es de 11 a 1, medida en equivalentes de tiempo completo. Comparada con escuelas parecidas, cae abajo de la mitad —es una razón relativamente baja. Pero ojo: esto es un promedio institucional, no el tamaño real de una clase de primer año. IPEDS no publica eso.
Sobre oportunidades académicas específicas, Augustana reporta: programas de estudio en el extranjero, preparación para certificación docente por debajo del nivel postsecundario, la posibilidad de completar ahí mismo la preparación en ciertas áreas de especialización docente, y aprobación estatal del programa de certificación docente inicial. Si la vocación de tu hijo pasa por la enseñanza, esto merece una llamada directa al departamento.
Entrar a Augustana: lo que piden, y lo que realmente pasa
Aquí es donde muchas familias sienten más ansiedad, así que vamos con calma y con los números exactos.
Augustana no tiene admisión abierta. Hay piezas que revisa antes de decir sí. De nueve consideraciones posibles (sin contar pruebas estandarizadas ni legado), marca cuatro como obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio de la prepa, el ensayo personal, y el examen de dominio del inglés para quien aplique. Eso significa algo muy concreto: tu hijo tiene que escribir. El ensayo no es opcional aquí.
Además, aunque no son obligatorias, la escuela sí toma en cuenta si se las mandas: el lugar en la generación, haber cursado el plan de materias que piden, cartas de recomendación, experiencia de trabajo, y si alguien de la familia estudió ahí. Sobre esto último: si no es tu caso, no gastes energía preocupándote por eso. Gástala en lo que sí está en las manos de tu hijo.
La tarifa de solicitud publicada es $0. Eso ya elimina una barrera común.
Ahora, los números de qué tan selectiva es en la práctica. En el ciclo 2023, Augustana recibió 7,424 solicitudes de primer ingreso. Admitió a 5,022: son 68 de cada 100. Comparada con 942 escuelas privadas selectivas similares, esa tasa queda a media tabla, un poco por debajo de la mitad del grupo. No es trámite garantizado, y tampoco es lotería. La solicitud sí se revisa.
Pero aquí viene un dato que sorprende a muchas familias, y que vale la pena mirar de frente: de cada 100 estudiantes admitidos, sólo 14 terminaron inscribiéndose. Dicho de otra forma, de cada 7 muchachos que reciben el "sí" de Augustana, más o menos uno acaba yendo. Comparada con escuelas similares, esa tasa de matriculación queda del lado bajo —en siete de cada diez escuelas parecidas, o más, se queda una proporción mayor de los admitidos.
No lo leas como una mancha sobre la institución. Que la mayoría de los admitidos no se haya inscrito no dice que la escuela sea mala; el registro federal no explica por qué cada quien eligió lo que eligió. Lo que sí te dice, de forma útil, es esto: lo que otros decidieron no predice lo que a tu familia le van a ofrecer. Espera tu propia carta con el precio neto —lo que de verdad les va a costar— antes de decidir si Augustana se queda en la lista.
Sobre pruebas estandarizadas: el SAT y el ACT no son requisito. Si tu hijo los manda, se consideran; si no, la solicitud sigue igual de viva. Entre quienes sí se inscribieron y entregaron SAT (41 de cada 100, una proporción alta comparada con escuelas similares), la mitad de en medio sacó entre 500 y 620 en lectura y escritura, y entre 510 y 630 en matemáticas. Esos números describen a quienes ya se inscribieron y entregaron puntaje, no a todos los solicitantes. Ese 500 no es un mínimo, y ese 620 no es garantía de nada.
Finalmente, sobre transferencias: en el otoño de 2023, 68 estudiantes llegaron a Augustana después de haber estudiado en otra institución. Es un conteo de personas, no una tasa, y comparado con escuelas similares lo deja en la mitad de abajo del grupo, algo que va de la mano con el tamaño de la escuela. Cuántos créditos les reconocieron a esos 68, eso se pregunta directamente ahí.
El precio de lista, y por qué casi nadie lo paga completo
En Augustana College, entre 57 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $15,549. Entre 50 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $17,567; entre 167 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $6,658. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.
La banda de más ingreso, calculada con 167 estudiantes, terminó con un promedio de $6,658, por debajo de los $15,549 calculados con 57 estudiantes en la banda de menos ingreso. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $24,695.
$15,549 fue el precio neto promedio de las familias de menos ingreso en el año académico 2022-23. Eso no quiere decir que sea lo que va a pagar tu familia. Sirve para saber si vale la pena pedir la carta de ayuda.
Que la banda de más ingreso salga por debajo de la de menos es raro, y no quiere decir que a tu familia le toque igual. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. Corre la calculadora de precio neto del sitio de la escuela con tus números reales.
Casi todos reciben algo, pero el "algo" varía mucho
En Augustana, 99 de cada 100 estudiantes que buscan título recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve. Recibir algo es la norma ahí, no la excepción. Entre quienes recibieron, el promedio fue de $34,931 en el año. Es dinero real, pero es un promedio: adentro cabe quien recibió mucho más y quien recibió mucho menos. No es tu oferta.
La beca Pell —ayuda federal para familias de bajos ingresos— llegó a 22 de cada 100 estudiantes que buscan título.
Sobre préstamos: 58 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo federal en el año 2022-23. De los que pidieron, cada uno se llevó $6,841 en promedio ese año. Si tu hijo pidiera algo similar cada uno de los cuatro años, la suma rondaría los $27,364, sin contar intereses. Esa cuenta se decide antes de la primera firma, no al final del camino.
Un límite importante sobre este número: es sólo de préstamos federales a nombre del estudiante en un año. No incluye los préstamos Parent PLUS que a veces firman los papás, ni deuda con bancos, ni tarjetas de crédito. Tampoco es la deuda total con la que alguien se gradúa —para eso habría que sumar los cuatro años, y ese dato no está en este reporte.
Augustana también reporta ofrecer un plan de pago de colegiatura en plazos, por si ayuda a organizar el flujo de efectivo familiar.
Lo que este bloque completo te dice es simple: aquí financiar con ayuda y con algo de deuda es lo común, no la excepción. La disciplina de familia no es evitar la palabra "préstamo" a toda costa, sino hacer la cuenta completa antes de firmar nada.
Vivienda, deporte, biblioteca y apoyos: el resto del campus
Augustana sí tiene vivienda propia, y no obliga a todos los estudiantes de primer ingreso a vivir ahí —aunque eso no significa que ningún programa tenga ese requisito; pregunta por el suyo. La capacidad máxima reportada de vivienda institucional es de 1,730 estudiantes. También ofrece planes de comida, con número de comidas fijo en el plan más grande. Que exista vivienda no garantiza una cama disponible: pide por escrito la tarifa del año, la fecha límite y si aseguran lugar o hay lista de espera.
No reportó ninguna oportunidad de ROTC —ni la casilla general ni ninguna rama—, a diferencia de 926 de las 1,786 instituciones de cuatro años en esta guía que sí la marcaron. Eso no prueba que no exista ninguna vía cercana; sólo dice que no se marcó en ese campo. Si a tu familia le importa, pregúntalo directo en admisiones.
Sí compite en deporte intercolegial y está afiliada a la NCAA, con membresía reportada en fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. Esto no dice en qué división juega cada disciplina ni si otorga beca deportiva: eso se pregunta directo con el entrenador, y mejor, por escrito.
Sobre educación a distancia: Augustana ofrece algunos cursos así en pregrado, pero en el conteo de otoño, cero de cada 100 estudiantes llevaban toda su carga completamente a distancia. Todos tomaban al menos una clase presencial. Tampoco reportó tener un programa completo que se pueda terminar enteramente en línea. Si esto es relevante para tu familia, confírmalo directamente con la escuela.
La biblioteca opera con personal contratado, su gasto anual superó el umbral de $100,000 que registra el gobierno, tiene colección física y digital, y participa en préstamo entre bibliotecas. Pasar ese umbral no garantiza que tenga las bases de datos específicas para la carrera de tu hijo: eso se pregunta por nombre de programa.
En cuanto a apoyos generales, Augustana reporta: orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación para egresados, participación en el programa Yellow Ribbon, punto de contacto dedicado para veteranos y familias militares, una organización estudiantil de veteranos, y una dirección web publicada de servicios para personas con discapacidad. Que estos servicios se reporten no dice nada sobre su calidad ni su alcance real: eso se conoce visitando, llamando y preguntando.
Quiénes se quedan, y quiénes terminan
Aquí llegamos a los números que, para muchas familias, son los que más pesan al final: ¿se quedan los estudiantes? ¿se gradúan?
De la cohorte que entró en el otoño de 2022 —593 estudiantes de primer ingreso, tiempo completo, buscando licenciatura— 491 cumplieron el criterio oficial de retención al año siguiente: seguían inscritos ahí o ya habían completado su título. Son 83 de cada 100. Comparada con 930 escuelas privadas selectivas similares, Augustana queda en la parte de arriba: conservó una proporción mayor de su cohorte que la mayoría de escuelas parecidas.
Vale aclarar dos cosas que este número no dice. Primero, sólo entran a esta cuenta quienes empezaron buscando licenciatura, nadie más. Segundo, no volver no es lo mismo que abandonar los estudios: alguien que se transfirió a otra universidad y sigue estudiando ahí cuenta igual que alguien que dejó todo. El dato no separa esas dos historias.
Sobre graduación: de la generación que entró en 2017 (735 estudiantes de tiempo completo y primer ingreso), seis años después 582 tenían el título en la mano. Son 79 de cada 100. A cuatro años, la cifra ya era de 73 de cada 100 —apenas 6 puntos por debajo del plazo de seis años, una brecha chica. Comparada con 920 escuelas similares, Augustana queda en el cuarto de arriba: tres de cada cuatro escuelas parecidas, o más, reportaron una proporción igual o menor de titulados.
Un número alto no es una promesa para tu hijo. Es lo que le pasó a la generación que entró en 2017. Lo que sí está en tus manos, como familia, es que entre con los créditos en orden y que desde el primer semestre sepa quién es su consejero y cuándo se inscriben las materias de su carrera.
El tercer corte, a ocho años: IPEDS siguió a una cohorte de 749 estudiantes que entraron entre julio de 2015 y junio de 2016, mezclando primer ingreso y quienes ya traían experiencia universitaria previa. Al corte de agosto de 2023, 79 de cada 100 tenían título o certificado de Augustana. Entre quienes recibieron beca Pell, la cifra fue de 76 de cada 100 —apenas 3 puntos por debajo de quienes no la recibieron. Comparada con 935 escuelas similares, también cae en el cuarto de arriba.
Un porcentaje alto no predice el resultado individual de nadie. Describe a una cohorte que entró hace casi diez años. Lo útil de este número no es tomarlo como garantía, sino como punto de partida para preguntar por los apoyos actuales del programa y por resultados de generaciones más recientes.
Lo que este artículo no puede decirte
No tengo, en esta pieza, ningún dato sobre qué pasa después de que un estudiante se gradúa de Augustana: ni salarios, ni empleo, ni deuda total al salir. Ésa es información que existe en otras fuentes y que vale la pena investigar por separado si te importa el retorno económico de la inversión.
Para juntar todo esto con tu propia decisión
Ya conoces, con bastante detalle, qué clase de escuela es Augustana College: chica, residencial, selectiva pero con una tasa de matriculación baja, cara en su precio de lista pero con becas o ayuda que no se devuelve para 99 de cada 100 estudiantes que buscaban una credencial, con una comunidad latina pequeña, con buenos números de retención y graduación comparada con escuelas similares, y con huecos de información —como transferencias que salen, o programas 100% en línea— que sólo la propia institución puede llenarte.
Esto es una pieza del mapa, no el mapa completo. De esa combinación, y no de este artículo solo, nace un plan.
Si viven lejos de Illinois, la pregunta del transporte y la distancia pesa distinto que si están cerca. Si tu hijo tiene el promedio y las ganas de escribir un buen ensayo, esa parte de la solicitud ya no es un obstáculo sino una oportunidad. Y si el dinero es tu principal preocupación —como lo es para la mayoría de nosotros— el siguiente paso concreto es sencillo de nombrar, aunque no sea fácil de dar: llenar el FAFSA, correr la calculadora de precio neto de Augustana con los números reales de tu familia, y esperar la carta antes de tachar o subrayar esta escuela en la lista.
La información de este artículo proviene de datos reportados por Augustana College al Sistema Integrado de Datos de Educación Postsecundaria (IPEDS) del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente a los ciclos 2022-23 y 2023-24. Best College Aid no representa a Augustana College ni a ninguna agencia gubernamental; esta pieza organiza y explica información pública disponible para ayudarte a entenderla.