Guía universitaria

Baker University: tasa de admisión, requisitos y graduación

Baker University: lo que dicen los números oficiales de una escuela chica en Kansas

Baker University en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
92.1 %

839 admitidos de 911 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$33,900

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$18,256/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
59 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
Fechas límite de solicitud
Sin fecha de cierre

prioritaria: 1 de mayo · Common Data Set 2025–26 (C14, C21, C22), publicado por la universidad · confirma las fechas de este año con la universidad

GPA promedio de preparatoria
3.24

estudiantes de primer año y primer ingreso que buscan título y enviaron su GPA · Common Data Set 2025–26 (C12), publicado por la universidad

GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
17

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
74 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
Sin cuota

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
9 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; GPA promedio y fechas de solicitud del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay universidades que a primera vista parecen simples. Un campus pequeño, un pueblo, un nombre que no domina las conversaciones sobre admisiones. Y sin embargo, cuando te sientas a leer los datos oficiales de Baker University, encuentras una institución con más capas de las que su tamaño sugiere: acepta casi a todo el que solicita, pero exige requisitos concretos antes de decir que sí; es chica, pero reparte su matrícula entre pregrado y posgrado; cobra un precio de lista alto para lo que suele verse en escuelas de su tipo, pero la mayoría de sus estudiantes recibe alguna beca.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,208 palabras15 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Nada de esto te dice si Baker University es la escuela correcta para tu hijo. Eso depende de lo que él quiere estudiar, de lo que tu familia puede pagar y de qué tan lejos de casa están dispuestos a que se vaya. Pero antes de esa decisión viene otra cosa, más sencilla y más urgente: entender qué es esta universidad, con datos, sin adornos y sin miedo.

Eso es lo que vamos a hacer aquí.

Quién es Baker University y dónde está parada

Baker University es una institución privada, sin fines de lucro, de cuatro años o más. Está en Baldwin City, Kansas, dentro del condado de Douglas, en una zona que el propio sistema federal clasifica como rural y alejada de cualquier mancha urbana grande. Si tu familia no vive cerca, esto importa de inmediato: calcula por separado dónde viviría tu hijo y cómo sería su día a día, porque el dato sólo ubica la dirección de la escuela, no el trayecto que tu familia tendría que aprender a hacer.

El sistema de clasificación Carnegie —la forma en que Estados Unidos ordena a sus universidades según lo que hacen— coloca a Baker University entre las instituciones de doctorado y carreras profesionales. En una medición más reciente, basada en datos de 2019-20, aparece también como una escuela de cuatro años, chica y principalmente residencial: entre 25 y 49 de cada 100 estudiantes de pregrado vivían en vivienda de la institución, y al menos la mitad estudiaba tiempo completo. En otra capa de esa misma clasificación, del 2021, aparece entre las instituciones que reciben a muchos estudiantes transferidos. Esa etiqueta no dice con cuántos créditos llegan ni cuántos se pierden al cambiarse: si tu hijo piensa transferirse aquí, pide por escrito, antes de inscribirse, qué materias le van a contar y cuáles no.

El nivel más alto que la institución reporta ofrecer es el doctorado, y el sistema federal la clasifica como una escuela que otorga grados principalmente de licenciatura o niveles superiores. Eso es un dato institucional agregado: no significa que la carrera específica que le interesa a tu hijo llegue hasta ese nivel. Verifica la ruta exacta del programa que le importa.

Una cosa más que vale la pena aclarar de entrada: Baker University no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana, universidad tribal ni institución land grant. Son tres designaciones distintas, con historias distintas —de las 3,012 universidades en este censo, sólo 138 traen alguna de las tres—. Que no traiga ninguna no dice a qué estudiantes atiende ni cómo se va a sentir tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente: qué organizaciones estudiantiles y qué centros culturales existen hoy, y se confirma hablando con alguien que ya estudie en el campus.

Una comunidad chica, con pocos latinos y bastante posgrado

Aquí llegamos a uno de los números que más pesa para muchas familias que nos leen. De los estudiantes de pregrado que Baker University reportó en el otoño de 2023, 9 de cada 100 son hispanos o latinos. Es una minoría chica, y comparada con las 941 escuelas privadas selectivas de este censo que reportan el dato, queda por debajo de la mitad del grupo.

Que haya pocos latinos no vuelve mala a la escuela, así como muchos no la volverían buena. Es un dato de quién está matriculado hoy, nada más. Si tu hijo va a ser de los pocos, la pregunta no es retórica: qué grupos estudiantiles existen, qué apoyos hay, y qué te dice alguien que ya esté ahí. El número es de la escuela completa; su experiencia en su carrera particular puede verse distinta.

El resto de la fotografía: los adultos de 25 a 64 años son minoría en el pregrado (11 de cada 100). Entre hombres y mujeres está casi parejo, con 54 mujeres de cada 100. Poco más de la mitad de los estudiantes de nuevo ingreso, 55 de cada 100, venía del mismo estado.

En cuanto a tamaño: Baker University tenía 1,945 estudiantes en el conteo oficial de otoño, lo que la coloca en una banda mediana comparada con escuelas parecidas. Pero ese número grande trae el posgrado adentro: se reparte en 1,457 de pregrado y 488 de personas que ya traen una carrera terminada. Si tu hijo está entrando a estudiar su primera licenciatura, el número que le toca a él es 1,457, no el total.

Cómo funciona el año académico y qué crédito previo acepta

Baker University organiza su año por semestres: dos periodos largos, de unas 15 semanas cada uno. La institución declaró que acepta crédito de exámenes AP y también lo que IPEDS llama "crédito por experiencia de vida" —aprendizaje adquirido por estudio independiente, trabajo, portafolio, licencias previas u oportunidades militares—. También reporta aceptar crédito por entrenamiento militar, y matricula a estudiantes de high school en cursos universitarios dentro de un programa formal de dual enrollment.

Aquí va una verdad dura que no debes saltarte: que la escuela declare estas dos vías no significa que a tu hijo se las vayan a reconocer automáticamente. No dice cuántos puntos de AP piden, cuántos créditos otorgan, ni si esos créditos cuentan para la carrera específica que le interesa. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirte. No presupuestes el ahorro de tiempo o dinero hasta tenerla en la mano.

En cuanto a lo que se titula: en un año, Baker University entregó 288 títulos de licenciatura, repartidos en 17 familias de carreras. La familia más grande fue negocios y administración, con 29 de cada 100 títulos, pero ninguna otra área concentra el grueso de la oferta. Esto cuenta títulos entregados en un año, no personas ni el catálogo actual de carreras. Antes de decidir, pregunta directamente por la carrera que le interesa a tu hijo: cuántos se titulan en ella, en cuánto tiempo, y cómo es el plan de estudios.

La razón entre estudiantes y personal de instrucción es de 12 a 1. En la escala general eso se lee como baja. Pero comparada con escuelas del mismo tipo, queda por encima de la mediana: la mitad o más de esas escuelas reportó una razón igual o menor. Las dos cosas son ciertas al mismo tiempo, y ninguna te dice el tamaño real de un salón de primer año. Eso se pregunta aparte.

La institución también reporta oportunidades estructuradas: estudio en el extranjero, un programa completo cursable sólo por las noches o los fines de semana, y preparación para certificación docente, incluida la aprobación estatal para certificación docente inicial.

Admisiones: una puerta ancha, con requisitos concretos

Aquí es donde muchas familias respiran, y con razón. Baker University reportó 911 solicitantes de primer ingreso en 2023, y ofreció lugar a 839. Eso son 92 de cada 100. Comparada con casi mil escuelas privadas selectivas de este censo, queda del lado más accesible: siete de cada diez de esas escuelas aceptaron a un porcentaje igual o menor.

Pero "accesible" no significa "sin requisitos". La institución declaró que no tiene admisión abierta: revisa piezas concretas antes de decir que sí. De nueve consideraciones posibles, marcó tres como obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio de la prepa, y el examen de dominio del inglés para quien le aplique. Si tu hijo estudió fuera de Estados Unidos o hizo la prepa en español, pregunta desde hoy si le toca ese examen y qué lo exenta —es de las cosas que se descubren tarde y complican un plan bien armado.

El lugar en su generación y el ensayo personal se toman en cuenta si se envían, aunque no sean obligatorios. La tarifa de solicitud publicada es $0.

Ahora, una cifra que suele sorprender: de cada 100 estudiantes que Baker University admitió para el primer año de 2023, sólo 28 acabaron inscribiéndose. Los otros 72 tenían la carta en la mano y decidieron irse a otro lado. Esto no mide qué tan difícil es entrar —eso ya lo vimos—, sino qué decidieron otras familias después de recibir el sí. Cuando le lleguen las admisiones a tu hijo, este número tampoco es lo que decide nada por ti: pon las cartas una junto a otra y compara precio neto, carrera y distancia antes del día del depósito.

Sobre exámenes estandarizados: el SAT y el ACT no son requisito. Menos de 1 de cada 100 estudiantes inscritos entregó puntaje de SAT, y sólo 19 entregaron ACT, con una mediana de 17. Son muestras tan chicas que no se pueden leer como un umbral ni como un rasgo estable de la escuela.

Y algo que vale oro para calibrar expectativas de graduación más adelante: dentro de una cohorte que entró en 2017 buscando licenciatura, 29 de cada 100 se transfirieron a otra escuela sin completar aquí, una proporción del lado alto comparada con escuelas similares. El que se transfiere no cuenta como graduado de Baker University, aunque termine su carrera en otro lado. Guarda ese dato: te va a servir cuando lleguemos a las tasas de graduación.

El costo: lo que dice el precio de lista

En Baker University, entre 38 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $18,256. Entre 30 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $20,669; entre 55 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $27,999. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (38 estudiantes) y el de la banda de más (55 estudiantes) es de $9,743. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $23,410.

$18,256 fue el precio neto promedio de las familias de menos ingreso en el año académico 2022-23. Eso no quiere decir que sea lo que va a pagar tu familia. Sirve para saber si vale la pena pedir la carta de ayuda.

Ninguna de estas cifras es una cotización para tu hijo. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La cifra que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti. Mientras tanto, corre la calculadora de precio neto en el sitio de la escuela.

Cómo se paga: becas, préstamos y opciones

De cada 100 estudiantes que buscan un título en Baker University, 85 recibieron alguna beca o ayuda que no hay que devolver. Entre quienes la recibieron, el promedio fue de $14,101 en el año. Ese promedio no se reparte entre todos: sólo cuenta a los que sí recibieron algo.

La beca federal Pell, reservada para familias con necesidad económica demostrada, le llegó a 32 de cada 100 estudiantes. La diferencia entre ese 85 y ese 32 puede incluir ayuda estatal, institucional u otras fuentes que este desglose no permite atribuir con precisión. Vale la pena preguntar directamente qué programas forman esa diferencia y qué exige cada uno.

Sobre préstamos: 44 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo federal en 2022-23. Los que sí pidieron cargaron con $9,035 en promedio, en un solo año escolar. Comparada con escuelas similares, esta proporción de estudiantes con préstamo queda del lado bajo.

Aquí va una verdad dura, dicha de frente: este porcentaje habla de otras familias, no de la tuya. En cuál de los dos grupos —el que pasó el año sin deuda o el que pidió prestado— caiga tu hijo, no lo decide este número. Lo decide la carta que le llegue a él. Y ese promedio de $9,035 sólo cubre préstamos federales a nombre del estudiante en un año: no incluye los préstamos Parent PLUS que a veces terminan firmando los papás, ni deuda de banco, ni tarjeta, ni la suma de varios años. Ese número más grande no está en este reporte, y conviene que lo preguntes tú mismo antes de comprometerte.

La institución también reporta un plan de pago de colegiatura en plazos, como mecanismo formal para administrar el costo.

Vida en el campus, modalidad y apoyos disponibles

Baker University tiene vivienda propia, aunque no es obligatoria para todos los estudiantes de tiempo completo y primera entrada. Ofrece también planes de comida, con un número fijo de comidas semanales en el plan más grande. La capacidad máxima de vivienda institucional reportada es de 576 estudiantes. Que haya cuarto no garantiza una cama disponible: pide por escrito la tarifa del año, la fecha límite para solicitar vivienda, y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.

Si a tu hijo le interesa ROTC, la escuela reporta oportunidad en dos ramas: Army y Air Force. Navy no aparece marcada. Que esté en el reporte no significa que el programa se curse en este mismo campus ni que haya cupos garantizados: pregúntalo por nombre antes de construir un plan alrededor de esto.

En deportes, Baker University compite de forma intercolegial y está afiliada a la NAIA (National Association of Intercollegiate Athletics), con membresía reportada en fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o pista. La afiliación es de la escuela, no de tu hijo: si le interesa, escríbele directamente al entrenador y pregunta por lugares, división y si esa disciplina otorga beca.

Sobre educación a distancia: la escuela la ofrece en pregrado y posgrado. De cada 100 estudiantes de pregrado, 11 llevaban toda su carga en línea, y los otros 89 tomaban al menos una clase presencial. También reporta al menos un programa completo cursable a distancia, aunque el dato no confirma en qué nivel específico. Confirma tú la carrera exacta y la modalidad antes de asumir nada.

La biblioteca opera con personal contratado y un gasto anual que supera el umbral que registra el gobierno federal ($100,000). Tiene colección física y digital, y préstamo entre bibliotecas. Entre los servicios de apoyo reportados: orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales y para egresados, participación en el programa Yellow Ribbon para veteranos, punto de contacto dedicado para familias militares, organización estudiantil de veteranos, y una página de servicios para estudiantes con discapacidad.

Retención y graduación: lo que dicen y lo que no dicen

Llegamos a la parte más delicada, y merece que la leas despacio.

De una cohorte de 229 estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que entraron en el otoño de 2022, 170 cumplieron el criterio oficial de retención: 74 de cada 100 seguían inscritos ahí o ya se habían titulado un año después. Comparado con escuelas similares, queda un poco por debajo de la mitad del grupo. La fuente no distingue entre "sigue estudiando aquí" y "ya se tituló", ni explica qué pasó con el resto.

Sobre graduación: IPEDS siguió a 256 estudiantes que empezaron licenciatura en 2017, de tiempo completo y por primera vez. A los seis años, 152 se habían titulado en Baker University: 59 de cada 100. Con el plazo de cuatro años, la cifra baja a 47 de cada 100 —doce puntos de diferencia—. Comparada con escuelas similares, la tasa a seis años queda por debajo de la mitad del grupo.

Aquí es donde conviene recordar lo que vimos antes: 29 de cada 100 de esa misma generación se transfirieron a otra escuela. Esos estudiantes no cuentan como graduados de Baker University, aunque hayan terminado su carrera en otro lugar. La tasa publicada no te permite reconstruir con precisión qué pasó con todos los que no aparecen titulados aquí: un renglón ausente no es lo mismo que un abandono confirmado.

Hay una medición más amplia, a ocho años, que sigue a una cohorte de 551 estudiantes que entraron entre julio de 2015 y junio de 2016, incluyendo tiempo completo y parcial. Al corte de agosto de 2023, 64 de cada 100 tenían un título o certificado de esta escuela. Dentro de esa misma generación, los estudiantes que recibieron beca Pell se titularon en 54 de cada 100 casos —15 puntos por debajo de quienes no la recibieron—.

No sabemos por qué existe esa diferencia. El reporte no lo dice, y nosotros tampoco vamos a inventarlo. Lo que sí puedes hacer es preguntar en la escuela, con toda claridad: qué consejería asignan a estudiantes con Pell, qué ayuda de emergencia existe, y si las becas internas se renuevan cada año. Pide que te lo contesten por escrito.

Lo que ya sabes, y lo que sigue

Ahora conoces a Baker University con una claridad que pocos padres tienen antes de empezar a investigar: una escuela chica, rural, con una puerta de entrada ancha pero requisitos concretos, un precio de lista alto que la mayoría de sus estudiantes no paga completo, y tasas de graduación que exigen que preguntes con nombre y apellido qué le pasa al estudiante que no aparece en la cuenta final.

Nada de esto te dice si es la escuela correcta para tu hijo. Eso depende de tres cosas que este artículo no puede saber: qué quiere estudiar él, qué ha construido hasta ahora, y qué puede y está dispuesta a pagar tu familia. Si viven lejos de Kansas, el trayecto y la distancia entran a esa cuenta. Si su carrera es muy específica, pregunta por ella con nombre propio, no por el promedio de la escuela entera. Si Pell forma parte de su ayuda, pregunta directamente qué apoyo recibe ese grupo.

A tu hijo le toca decidir qué quiere estudiar, esforzarse, y hacerse cargo de su parte del camino. A ti te toca entender el dinero de la familia, pedir las cartas por escrito, comparar antes de firmar, y no dejar que un adolescente cargue solo con un sistema que apenas está aprendiendo. Ya tienes una de las piezas del mapa. Júntala con las otras dos, y de ahí sale un plan.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de datos reportados por Baker University al Integrated Postsecondary Education Data System (IPEDS) del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente a los ciclos 2022-23 y 2023-24. Best College Aid no representa a Baker University ni al gobierno de Estados Unidos, y este artículo no constituye asesoría de admisión personalizada.

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