Guía universitaria

Barry University: tasa de admisión, requisitos y graduación

Barry University: lo que dicen los números oficiales, dicho en claro

Barry University en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
59.1 %

7,172 admitidos de 12,141 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$33,450

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$20,514/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
37 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
No se considera

no se considera aunque lo envíes · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Tasa de retención
58 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
Sin cuota

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
34 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Cuando un adulto responsable empieza a mirar universidades, casi siempre se encuentra primero con la mercadotecnia: fotos del campus, testimonios felices, una lista de razones para "elegirnos a nosotros". Lo que rara vez encuentra es lo que el gobierno federal exige que cada universidad reporte, año con año, sobre quién entra, quién se queda, cuánto cuesta y quién termina. Eso es lo que vamos a mirar juntos hoy sobre Barry University, una universidad privada en Miami, Florida.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,754 palabras17 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

No te voy a vender esta escuela ni te la voy a tachar. Te voy a explicar lo que los datos oficiales de IPEDS —el sistema de reporte que el Departamento de Educación de Estados Unidos exige a toda institución que recibe ayuda federal— dicen sobre ella. Al final, tú decides qué hacer con esa información, porque es tuya, junto con lo que tu hijo quiere estudiar y lo que tu familia puede pagar.

Qué clase de escuela es Barry University

Barry University es una institución privada, sin fines de lucro, de cuatro años. Está en Miami, dentro del condado de Miami-Dade, en un área que el censo clasifica como suburbio: dentro de la zona metropolitana de Miami-Fort Lauderdale-West Palm Beach, pero no en el centro de la ciudad. Si tu hijo piensa vivir en casa y manejar todos los días, vale la pena que manejes tú mismo esa ruta un día entre semana, a la hora exacta de sus clases. El mapa nunca dice cuánto tarda realmente el tráfico.

El sistema Carnegie, que clasifica a las universidades del país por lo que hacen, coloca a Barry entre las instituciones que ofrecen doctorado y carreras profesionales. Es una escuela de tamaño mediano, principalmente residencial: en el último corte disponible, entre 25 y 49 de cada 100 estudiantes de pregrado vivían en vivienda de la institución. Ese mismo sistema también la ubica entre las escuelas que reciben a muchos estudiantes transferidos. Si tu hijo piensa llegar aquí después de haber estudiado en otra universidad o en un colegio comunitario, pide por escrito, antes de inscribirse, qué materias le van a contar y cuáles no. Esa etiqueta de "recibe muchos transferidos" no te dice con cuántos créditos llega la gente ni cuántos pierde en el camino.

IPEDS reporta el doctorado como el nivel más alto que la institución ofrece, y la clasifica dentro del grupo de escuelas que otorgan principalmente licenciatura o niveles superiores. Eso es un dato institucional general. No te dice si la carrera específica que le interesa a tu hijo existe aquí, ni si hay una ruta clara entre el pregrado y el posgrado en esa área. Eso se pregunta directamente, por nombre de programa.

Una nota importante sobre identidad: Barry University no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana, ni como universidad tribal, ni como institución land grant. Esto no dice nada sobre a qué comunidades atiende bien ni mal, ni cómo se va a sentir tu hijo en ese campus. Eso se pregunta hablando con estudiantes actuales y revisando qué organizaciones y centros culturales existen hoy, no en una casilla del gobierno.

El tamaño real y quién compone el salón

Aquí viene un número que muchas familias pasan por alto: Barry University tenía, en el conteo oficial más reciente, 6,836 estudiantes inscritos. Pero ese número trae trampa si no lo desglosas. De esos 6,836, solamente 3,150 están en pregrado; los otros 3,686 están en posgrado. En esta escuela, el posgrado pesa más que la licenciatura. Si tu hijo va entrando a estudiar su carrera, el número que le importa a él no es 6,836. Es 3,150.

Dentro de ese pregrado, hay un dato que vale la pena subrayar: 34 de cada 100 estudiantes son hispanos o latinos. Eso es uno de cada tres. Y comparada con las 941 escuelas privadas de cuatro años con admisión selectiva que reportaron este dato, Barry queda entre las que más alto lo reportan: nueve de cada diez de esas escuelas reportan una proporción igual o menor. Dicho sencillo: ser latino en este campus no sería la excepción.

Pero aquí va la verdad dura que acompaña ese dato bueno, porque un porcentaje alto de estudiantes latinos no es lo mismo que apoyo real para estudiantes latinos. El dato cuenta cuántos hay. No dice si hay un consejero que hable español, si hay tutorías dirigidas, ni si esos estudiantes efectivamente terminan la carrera. Y es el porcentaje de toda la escuela, no el de la carrera específica de tu hijo. Contar no es lo mismo que atender.

Otros dos datos de la comunidad estudiantil: hay más mujeres que hombres en el pregrado, 60 de cada 100 son mujeres; y los adultos de 25 a 64 años son pocos, solamente 12 de cada 100. Si tu hijo o tú mismo pensaban regresar a estudiar siendo adulto, este no es un campus donde eso sea lo común.

Cómo funciona el año académico y qué créditos previos cuentan

Barry organiza el año en semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas cada uno, con fechas fijas para todos. Eso importa porque hay escuelas con calendarios más flexibles o trimestrales; aquí no.

La institución declaró que acepta crédito por exámenes AP, y también lo que IPEDS llama "crédito por experiencia de vida": aprendizaje adquirido por estudio independiente, cursos para adultos, experiencia laboral, portafolio, licencias previas o experiencia militar o profesional. También matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, dentro de un programa formal de doble inscripción, y reporta aceptar crédito por entrenamiento militar.

Ahora la verdad que no puedes saltarte: que la escuela declare que acepta AP no significa que le vaya a dar crédito por cualquier examen que tu hijo presente. No sabemos, con este dato, cuántos puntos piden ni cuántos créditos otorgan, ni si esos créditos cuentan para la carrera específica que le interesa. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirse. No calcules el ahorro en tiempo o dinero hasta tener esa evaluación en la mano.

Qué se puede estudiar aquí

En el año más reciente reportado, Barry entregó 571 títulos de licenciatura, repartidos en 22 familias de carreras (lo que el gobierno llama familias CIP). La familia que más tituló fue profesiones de la salud, con 27 de cada 100 títulos del año. Ninguna otra área se le acerca, pero tampoco se lleva la mayoría: ninguna familia concentró 30 de cada 100 títulos. Es una oferta repartida, no una escuela de una sola especialidad dominante.

Comparada con 942 escuelas parecidas, Barry queda en el cuarto con más familias de carreras presentes en su detalle de licenciatura. Eso suena a variedad, y probablemente lo sea, pero ten cuidado: una fila en ese reporte puede tener cero títulos ese año. 22 familias con fila no son 22 carreras activas con estudiantes graduándose. Verifica el programa exacto que le interesa a tu hijo, no la categoría general.

Sobre el tamaño de los grupos: la razón oficial es de 10 estudiantes por cada miembro del personal de instrucción, ambos contados como equivalentes de tiempo completo. Es una razón baja, por debajo de la mitad de las escuelas parecidas. Pero esto no te dice el tamaño real de las clases de primer año. Es un promedio institucional, no una promesa de salón pequeño. Pregunta directamente por el tamaño típico de las clases introductorias de la carrera que le interesa.

La institución también reporta oportunidades estructuradas: estudio en el extranjero, un programa completo que se puede cursar sólo por las noches o los fines de semana, y preparación para certificación docente, incluyendo la preparación en ciertas áreas de especialización.

Cómo es el proceso de admisión

Aquí hay algo que muchas familias no esperan: la tarifa de solicitud de pregrado es $0.

Barry no tiene admisión abierta; hay piezas que revisa antes de decir sí. De nueve consideraciones posibles, marcó tres como obligatorias: el expediente de la preparatoria, el promedio de la preparatoria y el examen de dominio del inglés para quien le aplica. Si tu hijo estudió fuera de Estados Unidos o hizo la prepa en español, pregunta desde hoy si le corresponde ese examen y qué lo exenta. Es de esas cosas que se descubren tarde si no se preguntan a tiempo.

Lo que llama la atención es lo que NO se considera: el lugar que ocupó en su generación, si llevó el plan de materias recomendado, el ensayo personal, las cartas de recomendación, un portafolio, la experiencia de trabajo y si algún familiar estudió ahí. Aunque se envíen, el reporte dice que no entran en la decisión de admisión. IPEDS no dice qué tanto pesa cada uno de los tres requisitos obligatorios entre sí, así que no se puede afirmar que uno solo decide todo.

Barry tampoco considera los puntajes de SAT o ACT para la decisión de admisión, aunque se los envíen. Eso no dice si los usa para becas o para colocación en cursos; eso se pregunta aparte.

En cuanto a qué tan selectiva es en la práctica: de 12,141 solicitantes en el ciclo más reciente, 7,172 recibieron oferta de lugar. Son 59 de cada 100. Comparada con escuelas privadas parecidas, queda del lado bajo de aceptación: siete de cada diez de esas escuelas aceptan a un porcentaje mayor. No es trámite seguro, pero tampoco es lotería. La solicitud sí se revisa.

Aquí viene uno de los números más llamativos de todo este perfil, y quiero que lo veas con calma: de cada 100 estudiantes admitidos, solamente 8 terminaron inscribiéndose. Dicho de otra forma, de cada 13 muchachos que recibieron el sí, más o menos uno acabó viniendo. Comparada con escuelas parecidas, es de las proporciones más bajas: nueve de cada diez quedan por encima de ella.

No leas esto como una mancha sobre la escuela. Que la mayoría de los admitidos no se haya inscrito no dice que la escuela sea mala; el registro federal no explica por qué cada quien eligió lo que eligió. Y lo que otros decidieron no te dice qué te van a ofrecer a ti. Lo que sí importa es esto: espera tu carta con el precio neto —lo que de verdad le costaría a tu familia— antes de decidir si esta escuela se queda en la lista.

Transferencias: es común irse antes de terminar

De cada 100 estudiantes que entraron en 2017 a Barry a estudiar una licenciatura de tiempo completo, 41 se transfirieron a otra escuela sin haber completado aquí, dentro del plazo esperado. En números, fueron 245 personas. Comparada con escuelas parecidas, esta es de las proporciones más altas de salida: nueve de cada diez escuelas parecidas ven irse a menos gente.

Esto es importante para leer bien los números de graduación que vienen más adelante: el estudiante que se transfiere no aparece como graduado de Barry, aunque termine su carrera en otra institución. El reporte cuenta el cambio, no el resultado final de esa persona. Que muchos se cambien no significa que les haya ido mal; simplemente significa que aquí, irse a otra escuela antes de terminar es algo común, y el motivo cambia de familia en familia.

Cuánto cuesta: el precio de lista

Para el año 2023-24, el costo de asistencia total reportado por Barry, para un estudiante de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, viviendo en el campus, fue de $53,592. Este total es el mismo sin importar si el estudiante es de Florida o de fuera del estado, porque es una escuela privada.

Desglosado: $33,450 de colegiatura y cuotas, $13,500 de vivienda y comida, y $1,500 de libros y materiales. El resto es una estimación de gastos personales que hace la propia oficina de ayuda financiera.

Comparado con 888 escuelas del mismo tipo, este total cae por debajo de la mitad del grupo. No es de las más caras del universo de comparación, aunque sigue siendo una cifra alta en términos absolutos.

Y aquí va lo esencial: este número es el precio de lista, no la factura de tu familia. Llena el FAFSA. Pide la carta de ayuda por escrito. Hasta que la tengas en tus manos, no sabes cuánto le va a costar esta escuela a ustedes.

Cuánto termina pagando cada familia, según su ingreso

En Barry University, entre 195 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $20,514. Entre 82 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $23,386; entre 59 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $29,647. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (195 estudiantes) y el de la banda de más (59 estudiantes) es de $9,133. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $23,930.

Aun con las becas descontadas, el precio neto promedio de las familias de menos ingreso fue de $20,514 en el año académico 2022-23. Si ese número no cabe en tu bolsillo, mejor verlo hoy que en agosto.

Un promedio no dice qué tan distintos fueron los casos dentro de esa banda; con este dato no se puede afirmar que hubo familias muy por debajo o por encima de la cifra publicada. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales.

Ayuda financiera y préstamos: cómo se paga en la práctica

Prácticamente todos los estudiantes de Barry —100 de cada 100, redondeado— reciben algún tipo de beca o ayuda. Entre quienes la recibieron, el promedio fue de $21,704 en el año. Pero ese promedio esconde mucha variación: hay quien recibió mucho más y quien recibió mucho menos.

La beca Pell —ayuda federal para estudiantes con necesidad económica demostrada— le llegó a 56 de cada 100 estudiantes que buscan título. Eso es más de la mitad.

Ahora el otro lado de la moneda. En el año escolar más reciente, 52 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo estudiantil federal, y quienes pidieron préstamo se llevaron en promedio $6,936 ese año. Si tu hijo pidiera algo parecido cada uno de los cuatro años de la carrera, la suma acumulada rondaría los $27,744, sin contar intereses. Ese es un número que se decide antes de la primera firma, no al final del cuarto año.

Ese promedio es sólo de préstamos federales a nombre del estudiante, en un año. No incluye los préstamos Parent PLUS que a veces firman los papás, ni deuda con bancos privados, ni tarjetas de crédito. Y no es la deuda total con la que alguien se gradúa; para eso habría que sumar los cuatro años, y ese número no está en este reporte.

Barry también ofrece un plan de pago de colegiatura en plazos, para quienes prefieren dividir el costo a lo largo del año en vez de pagarlo de una sola vez.

Vivienda, deportes y vida en el campus

Barry sí tiene vivienda propia y no obliga a todos sus estudiantes de primer ingreso a vivir ahí. También ofrece planes de comida, con un número fijo de comidas por semana en el plan más grande. La capacidad máxima de vivienda reportada es de 1,263 estudiantes. Que exista vivienda no garantiza un cuarto disponible para tu hijo: pide por escrito la tarifa de este año, la fecha límite para solicitar, y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.

En cuanto a ROTC, Barry no marcó ninguna oportunidad en su reporte más reciente —ni la casilla general ni ninguna de las tres ramas—, mientras que 926 de las 1,786 instituciones de cuatro años de esta guía sí la marcaron. Eso no prueba que no exista ninguna vía cercana; sólo dice que no se reportó en este campo. Si a tu familia le importa esa beca, pregúntala directo en admisiones.

En deportes, Barry compite en la NCAA, reportando membresía específicamente en baloncesto y béisbol entre las disciplinas registradas. Eso no te dice en qué división juega cada equipo ni si hay beca deportiva disponible. Si tu hijo es atleta, escríbele directamente al entrenador de su deporte.

Barry ofrece educación a distancia en pregrado y posgrado, aunque solo 4 de cada 100 estudiantes de pregrado llevan todas sus clases así; el resto toma al menos un curso presencial. La biblioteca tiene personal contratado, colección física y digital, y préstamo entre bibliotecas, con un gasto anual que supera el umbral de $100,000 que registra el gobierno. Eso no garantiza que tenga las bases de datos específicas para la carrera de tu hijo: pregunta por nombre de programa.

Entre los servicios que la institución reporta están orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación al completar el programa, participación en el programa Yellow Ribbon para veteranos, un punto de contacto dedicado para familias militares, y una página publicada de servicios para personas con discapacidad. Que estén reportados no establece por sí solo qué tan accesibles o efectivos son en la práctica: eso se verifica hablando con la oficina correspondiente.

Persistencia y graduación: la parte más dura de leer

Aquí llegamos a los números que más pesan para una familia que está pensando en cuatro años de inversión.

De la cohorte de estudiantes que entraron por primera vez en 2022, de tiempo completo, buscando licenciatura, 58 de cada 100 seguían inscritos aquí o ya habían completado la carrera un año después. Comparada con escuelas privadas parecidas, esta proporción está entre las más bajas: nueve de cada diez escuelas parecidas retienen a una proporción mayor. El dato no separa cuántos siguen inscritos de cuántos ya se graduaron, ni explica qué pasó con el resto. No aparecer retenido no significa que alguien se haya rendido; puede haberse transferido, pausado sus estudios o tomado otro camino que el dato no capta.

Ahora la graduación. De 604 estudiantes que entraron a licenciatura en 2017, de tiempo completo y sin universidad previa, seis años después 221 se habían titulado aquí. Son 37 de cada 100. A cuatro años, el plazo que la mayoría de las familias tiene presupuestado, la cifra es de apenas 18 de cada 100.

Vale la pena ver el desglose completo de esos 604 estudiantes:

Tabla de datos del artículo
Resultado a seis añosEstudiantes
Completaron la licenciatura aquí221
Se transfirieron sin completar aquí245
Seguían inscritos sin completar6
Ya no inscritos (sin más detalle)132

Fíjate en algo: el grupo más grande no es el de quienes se graduaron. Es el de quienes se transfirieron a otra escuela. Eso no significa que fracasaron; significa que su historia sigue en otro lugar, y esta base de datos no la sigue. Comparada con escuelas privadas parecidas, Barry queda en el cuarto de abajo en proporción de titulados dentro del plazo: tres de cada cuatro escuelas parecidas gradúan a una proporción mayor.

Antes de firmar nada, pide por escrito cuánto suele tardar realmente el programa que le interesa a tu hijo, cómo se programan sus cursos obligatorios, y cómo cambia el costo total si tarda un año más de lo planeado. Un quinto año se paga, literalmente.

Hay una mirada más larga, a ocho años, sobre una cohorte distinta: 1,496 estudiantes que entraron entre 2015 y 2016, incluyendo tiempo completo y parcial. De ellos, 48 de cada 100 tenían título o certificado de Barry al corte de agosto de 2023. Entre quienes recibieron beca Pell, la cifra sube un poco: 51 de cada 100. Un 24 de cada 100 tenía estado de matrícula desconocido —el reporte simplemente no determinó qué pasó con ellos, lo cual no significa que hayan dejado de estudiar. Comparada con escuelas parecidas, esta cifra a ocho años también queda en el cuarto de abajo.

Ninguno de estos números predice lo que le va a pasar a tu hijo. Son promedios de una institución entera, no una sentencia sobre una persona específica.

Lo que esta pieza no puede decirte

Este perfil no incluye información sobre qué pasa después de la graduación: empleo, sueldos o deuda al momento de salir. Esos datos requieren otra fuente, y no están certificados aquí. Tampoco te dice si la carrera exacta que le interesa a tu hijo tiene buena reputación, buenos profesores o el ambiente correcto para él. Eso solo se aprende visitando, preguntando y, sobre todo, escuchando lo que tu hijo sienta cuando pise ese campus.

Cómo juntar todo esto

Ya conoces con profundidad una de las tres piezas que necesitas para decidir: lo que Barry University realmente es y ofrece, según sus propios reportes oficiales. Es una escuela mediana, con una comunidad latina notablemente presente, con admisión que revisa tu expediente pero no tu ensayo, con un precio de lista alto y un precio neto que sigue siendo alto incluso para familias de menor ingreso, con una tasa de graduación en cuatro años que exige planear con cuidado, y con un patrón de transferencia hacia afuera que conviene entender antes de comprometerse.

Ahora te toca juntar esta pieza con las otras dos: lo que tu hijo quiere estudiar y lo que ha construido hasta ahora, y lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar. De esa combinación, y no de esta sola, nace un plan real.

A tu hijo le toca explorar, esforzarse y decidir su carrera. A ti te toca entender el dinero, acompañarlo en las decisiones grandes y no dejarlo solo frente a un sistema que apenas está aprendiendo. No tienes que hacerlo por él. Lo haces con él.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de datos reportados por Barry University al sistema IPEDS del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente a los ciclos 2022-23 y 2023-24, con clasificaciones Carnegie basadas en datos de 2019-20 y 2021. Best College Aid no representa a Barry University ni a ninguna agencia gubernamental; esta pieza organiza y explica datos públicos para ayudar a las familias a entenderlos.

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