Guía universitaria

Baylor University: tasa de admisión, requisitos y graduación

Baylor University: lo que dicen los números cuando alguien te los explica

Baylor University en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
51 %

20,262 admitidos de 39,735 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$54,844

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$30,674/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
80 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
Fechas límite de solicitud
Ver fechas

acción temprana: 1 de noviembre · decisión temprana: 1 de noviembre · prioritaria: 1 de febrero · Common Data Set 2024–25 (C14, C21, C22), publicado por la universidad · confirma las fechas de este año con la universidad

GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
610–700

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (31 % envió el SAT)

SAT matemáticas
600–700

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
29

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
91 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
Sin cuota

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
16 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; fechas de solicitud del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay un momento, cuando empiezas a mirar universidades con tu hijo, en que las páginas se llenan de fotos de campus soleados y frases bonitas sobre comunidad y excelencia. Y tú, que quieres ayudarlo de verdad, te quedas con la misma pregunta de siempre: pero ¿qué es esta escuela, en realidad? No la versión de folleto. La versión de los números que el gobierno obliga a reportar, la que no cambia según quién te la esté vendiendo.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,464 palabras16 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Baylor University, en Waco, Texas, tiene esa versión. Y vale la pena leerla completa, porque dentro de ella hay señales claras sobre selectividad, costo, comunidad y resultados que tu familia puede usar hoy mismo, antes de que llegue ninguna carta de admisión.

Qué tipo de universidad es

Empecemos por lo básico. Baylor es una institución privada, sin fines de lucro, de cuatro años. El sistema que clasifica a las universidades de Estados Unidos —Carnegie— la coloca entre las escuelas de doctorado con la actividad de investigación más alta que existe en ese sistema, y dentro del grupo de universidades de cuatro años, de tamaño grande, principalmente residenciales. Eso último tiene un número detrás: en el periodo que Carnegie usó para esta clasificación, entre 25 y 49 de cada 100 estudiantes de pregrado vivían en vivienda de la institución, y al menos la mitad estudiaba tiempo completo. También la coloca en su grupo de admisión selectiva.

Una nota honesta: entre 2018 y 2021 Carnegie le cambió la categoría a esta escuela. Si alguna vez ves una guía vieja que la describe distinto, no es que alguien se haya equivocado. Los sistemas de clasificación también se actualizan.

Baylor reporta el doctorado como su nivel más alto de oferta académica, y aparece clasificada como una institución que otorga grados principalmente de licenciatura o niveles superiores. Eso te dice el alcance de la institución en conjunto —tiene pregrado y posgrado—, pero no te dice si la carrera específica que le interesa a tu hijo existe ahí, ni si conecta con un posgrado. Eso se verifica programa por programa.

Está en Waco, dentro del condado de McLennan, en su área metropolitana. Eso dice dónde queda, no cómo se llega. Si tu hijo pensara vivir en casa, la única forma de saber el tiempo real de traslado es manejar la ruta un día entre semana, a la hora de sus clases. El mapa casi nunca dice la verdad completa.

Y hay algo que vale la pena aclarar de una vez: Baylor no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana, ni como universidad tribal, ni como institución land grant. De las 3,012 universidades en este directorio nacional, 138 tienen alguna de esas tres designaciones; Baylor no está entre ellas. Eso no dice a qué estudiantes atiende ni cómo se sentiría tu hijo en ese campus. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales existen hoy, qué organizaciones estudiantiles hay, y qué te cuenta alguien que ya esté ahí.

El tamaño de la comunidad, y quién la compone

Baylor es grande. En el conteo oficial más reciente, reportó 20,824 estudiantes inscritos, lo cual la coloca en la banda más alta que usa el gobierno para medir matrícula: 20,000 o más. Comparada con las 941 escuelas privadas de cuatro años con admisión selectiva de este censo, es de las más grandes: cuando mucho una de cada diez tiene más estudiantes que ella.

Pero ese número grande incluye posgrado. La cifra se reparte en 15,155 estudiantes de pregrado y 5,669 de posgrado. Si tu hijo está entrando a la carrera, el número que le importa es 15,155, no el total de 20,824.

Dentro de ese pregrado, 16 de cada 100 estudiantes se reportaron como hispanos o latinos en el otoño de 2023. No son mayoría, pero tampoco un caso raro: comparada con 941 escuelas privadas selectivas de este mismo censo, Baylor queda en el cuarto de arriba en esta cifra. Vale la pena decir el límite de esa comparación: los grupos de comparación se arman por tipo de escuela, no por estado, y aquí el estado pesa. Texas no es cualquier estado en este tema.

Hay más mujeres que hombres en el pregrado —60 de cada 100 son mujeres—, y casi no hay estudiantes adultos: solamente 2 de cada 100 tienen entre 25 y 64 años. Y 60 de cada 100 estudiantes de nuevo ingreso venían con dirección permanente dentro de Texas al momento de solicitar. Es una escuela con fuerte presencia del propio estado, pero no exclusiva de él.

Cómo funciona el calendario y qué tan flexible es con lo que tu hijo ya sabe

Baylor organiza su año en semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas cada uno. Nada exótico ahí.

Lo interesante está en el crédito previo. La universidad declaró que acepta crédito por exámenes AP y también lo que IPEDS llama crédito por experiencia de vida —estudio independiente, cursos para adultos sin crédito, experiencia laboral, portafolios, licencias o certificaciones, incluyendo rutas militares—. También reporta aceptar crédito por entrenamiento militar, y matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, dentro y fuera de programas formales de dual enrollment.

Ahora la parte que de verdad necesitas saber: que la escuela declare que acepta AP no significa que le vaya a dar crédito a tu hijo por cualquier examen. El reporte no dice cuántos puntos piden ni cuántos créditos otorgan ni si esos créditos cuentan para la carrera específica que él quiere. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirse. No presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano.

Qué tan ancha es la oferta académica

En un solo año, Baylor entregó 3,411 títulos de licenciatura, repartidos en 26 familias de programas académicos (lo que el gobierno llama familias CIP). La familia más grande fue negocios y administración, con 28 de cada 100 títulos del año —ninguna otra área le pasó por arriba, pero tampoco se lleva la mayoría—. Comparada con 942 escuelas parecidas, queda en el cuarto con más familias de programas presentes en su detalle de licenciatura.

Eso quiere decir una oferta ancha, no concentrada en una sola cosa. Pero 26 familias con presencia en el reporte no son 26 carreras garantizadas ni 26 áreas con títulos reales: una familia agrupa varios programas y algunas filas pueden reportar cero títulos ese año. Verifica el programa exacto que le interesa a tu hijo, con su nombre completo, no la familia general.

Sobre el tamaño de las clases: Baylor reporta una razón de 15 estudiantes por cada miembro del personal de instrucción, equivalentes de tiempo completo. Esa cifra la ubica en la banda media en una escala general, pero en el cuarto más alto entre escuelas de su mismo tipo. Las dos cosas son ciertas al mismo tiempo, por eso te las doy separadas. Y una aclaración importante: este número no es el tamaño de un salón de clases. Es una razón institucional que no revela el método usado para calcularla ni el tamaño real de las clases de primer año.

Baylor también reporta oportunidades académicas estructuradas: estudio en el extranjero, investigación de pregrado cocurricular, y rutas de preparación y certificación docente, incluyendo aprobación estatal del programa para certificación inicial. Que la escuela las reporte confirma que existen como mecanismo; no dice con qué facilidad tu hijo accedería a ellas.

Cómo entra alguien a Baylor

Aquí es donde muchas familias quieren ir directo al número de aceptación, y llegaremos a él. Pero primero lo que de verdad decide el proceso: los requisitos.

Baylor no tiene admisión abierta. De nueve consideraciones que el gobierno pregunta —sin contar pruebas estandarizadas ni estatus de legado—, marcó cuatro como obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio de la prepa, el ensayo personal y el examen de dominio del inglés para quien aplique. Eso significa que tu hijo tiene que escribir. No basta con juntar papeles.

Hay otras piezas que no son obligatorias pero que la universidad sí toma en cuenta si se las envías: el lugar en su generación, el plan de materias que llevó en la prepa, cartas de recomendación, un portafolio o examen de competencias, experiencia laboral, y si alguien de la familia estudió ahí. Sobre esto último: si no es el caso de tu hijo, no gasten energía ahí. Gástenla en lo que sí está en sus manos.

La tarifa de solicitud publicada de pregrado es $0.

Sobre pruebas estandarizadas: el SAT y el ACT no son requisito. Si tu hijo los manda, se toman en cuenta; si no, la solicitud sigue en pie igual. Entre quienes sí se inscribieron y entregaron SAT, 31 de cada 100 lo hicieron —una proporción alta comparada con escuelas similares—, y la mitad de en medio sacó entre 610 y 700 en lectura y escritura, y entre 600 y 700 en matemáticas. Importante: esos rangos son de estudiantes que ya estaban inscritos, no de todos los solicitantes, y no prueban que el puntaje haya decidido ninguna admisión. Ese 610 no es un mínimo que tu hijo tenga que alcanzar, y ese 700 tampoco garantiza nada.

Ahora sí, los números que casi siempre se preguntan primero:

Tabla de datos del artículo
MedidaCifraLectura
Solicitantes (2023)39,735—
Admitidos20,26251 de cada 100
No admitidos19,473prácticamente la mitad
Admitidos que se inscribieron16 de cada 100uno de cada seis

Baylor admitió a 51 de cada 100 solicitantes. Comparada con 942 escuelas privadas selectivas, queda del lado bajo de esa selectividad: siete de cada diez de ese grupo, o más, aceptaron a un porcentaje mayor. No es trámite seguro, y tampoco es lotería. Se revisa la solicitud.

Pero admitido no es lo mismo que inscrito. De cada 100 estudiantes admitidos, sólo 16 terminaron matriculándose ese otoño. Eso no es una mancha para la escuela —el registro federal no explica por qué cada quien eligió lo que eligió—, y tampoco te dice qué pasará con tu hijo. Lo que sí te digo: lo que otros decidieron no predice tu carta. Espera la tuya, con el precio neto adentro, antes de sacar cualquier conclusión.

Sobre transferencias: en el otoño de 2023, 314 estudiantes de pregrado llegaron a Baylor por primera vez después de haber estudiado en otra institución. Es una cifra alta comparada con escuelas similares, aunque no es una proporción —una escuela grande cuenta más personas sólo por su tamaño—. La tasa de estudiantes que se van de Baylor hacia otra institución no viene reportada en este archivo. Eso no demuestra que nadie se transfiera; simplemente ese dato no está.

El precio de lista, y por qué no es el precio real

En Baylor University, entre 154 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $30,674. Entre 175 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $32,236; entre 949 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $47,442. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (154 estudiantes) y el de la banda de más (949 estudiantes) hay $16,768 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $49,727.

Entre las 937 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más cara para las familias de menos ingreso. Eso no quiere decir que haya que descartarla. Quiere decir que hay que pedir la carta de ayuda antes de decidir.

Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.

La ayuda, los préstamos y lo que sí puedes pedir por escrito

En Baylor, 90 de cada 100 estudiantes que buscan título recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve. Entre quienes la recibieron, el promedio fue de $26,006 en el año —un promedio, no una promesa: adentro cabe quien recibió mucho más y quien recibió mucho menos.

La beca Pell, que es ayuda federal específica para familias de bajos ingresos, llegó sólo a 13 de cada 100 estudiantes. Eso quiere decir que al menos 77 de cada 100 recibieron ayuda de otra fuente: de la propia escuela, del estado, o de otro programa. El reporte junta todo sin decir de dónde vino cada peso, así que de aquí no se saca lo que le tocaría específicamente a tu hijo. Hay que preguntar directamente: quién da esa beca, quién califica, y qué se necesita para renovarla cada año.

Sobre préstamos: 34 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron préstamo federal estudiantil en el año 2022-23. Entre quienes pidieron, el promedio fue de $6,500 ese año. Comparada con 942 escuelas privadas selectivas, Baylor queda del lado bajo: siete de cada diez de ese grupo, o más, tuvieron una proporción mayor de estudiantes con deuda. Este promedio es de un solo año, sólo de préstamos federales a nombre del estudiante —no incluye los préstamos Parent PLUS que a veces firman los padres, ni deuda con bancos ni tarjetas, y no es la deuda total con la que alguien sale al graduarse.

Ese porcentaje habla de otras familias, no de la tuya. Lo que tu hijo tendría que pedir prestado sale de su propia carta de ayuda financiera. Espérala antes de descartar la escuela, y antes de comprometerte con ella.

Baylor también reporta mecanismos formales para pagar: plan de colegiatura garantizada, plan de colegiatura prepagada, y plan de pago en plazos. Vale la pena preguntar por ellos directamente si el flujo de efectivo mensual es una preocupación real para tu familia.

Vida en el campus, deporte, y lo que hay detrás de cada casilla marcada

Baylor sí tiene vivienda propia, y no exige que todos los estudiantes de tiempo completo y primer ingreso vivan ahí —eso niega una obligación universal, no dice que ningún programa la tenga—. La capacidad máxima reportada de vivienda institucional es de 4,750 estudiantes. También ofrece planes de comida, con número fijo de comidas semanales en el plan más grande. Que exista cuarto no garantiza una cama disponible cuando tu hijo la necesite: pide por escrito la tarifa de este año, la fecha límite para solicitar vivienda, y si te garantizan lugar o entras a lista de espera.

Para quien le interese la ruta militar, Baylor reportó ROTC de dos ramas: Army y Air Force. Navy no aparece marcada. Que esté reportado no significa que el programa se curse en este campus específico —eso hay que confirmarlo directamente, junto con cupos y requisitos de beca.

En deporte, Baylor compite en atletismo intercolegial y está afiliada a la NCAA (no a otras asociaciones nombradas en el reporte). Reporta membresía para fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. Esto no dice en qué división juega cada disciplina ni si da beca atlética: eso se pregunta directamente al entrenador de cada deporte, por escrito.

Sobre modalidad: Baylor ofrece educación a distancia en pregrado y posgrado, pero es la excepción, no la regla. Sólo 2 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaban todas sus clases a distancia; los otros 98 tomaban al menos una clase presencial. La universidad reporta tener al menos un programa completo a distancia, aunque el reporte no específica si ese programa es de pregrado o posgrado —eso también se confirma directamente.

La biblioteca opera con personal contratado y su gasto anual supera el umbral de $100,000 que registra el gobierno como referencia de una operación seria. Tiene colección física y digital, y préstamo entre bibliotecas. Eso no te dice si hay bases de datos específicas para la carrera de tu hijo: eso se pregunta por nombre de programa.

Por último, Baylor reporta varios servicios de apoyo: orientación académica y profesional combinada, bolsa de trabajo para estudiantes actuales, servicios de colocación al graduarse, participación en el programa Yellow Ribbon para veteranos, un punto de contacto dedicado para veteranos y militares, una organización estudiantil de veteranos, y una página publicada de servicios para personas con discapacidad. Que estos servicios estén reportados confirma que existen como estructura formal; no mide su calidad ni qué tan bien funcionan en la práctica.

Qué tan probable es que tu hijo se quede, y que se gradúe

Aquí llegamos a los números que, honestamente, más deberían pesar en tu decisión, porque hablan de si los estudiantes que entran a Baylor terminan lo que empezaron.

De la generación que entró en el otoño de 2022, 91 de cada 100 seguían inscritos un año después, o ya habían terminado la licenciatura. Es una cifra alta: comparada con 930 escuelas privadas selectivas, Baylor está entre las que más conservan a su cohorte de primer año. Nueve de cada diez de ese grupo de comparación retuvieron una proporción igual o menor.

Sobre graduación: de la generación que empezó en 2017, 3,316 estudiantes de tiempo completo y primer ingreso, seis años después 2,658 tenían el título en la mano. Son 80 de cada 100. Con el plazo de cuatro años la cifra baja a 70 de cada 100 —diez puntos de diferencia entre terminar en cuatro años o tomarse un poco más—. Comparada con 920 escuelas parecidas, Baylor queda en el cuarto de arriba: tres de cada cuatro de ese grupo, o más, se quedaron atrás de esa proporción.

Son cifras sólidas. Pero un porcentaje alto no es una promesa personal para tu hijo. Es lo que le pasó a la generación que entró en 2017. Lo que sí está en tus manos, desde el primer semestre, es que entre con sus créditos en orden, que sepa quién es su consejero académico, y que conozca las fechas de inscripción de las materias que necesita su carrera.

Hay un último dato, medido a ocho años, que vale la pena mirar con cuidado porque separa a los estudiantes con beca Pell de los que no la tienen. De una cohorte que entró entre 2015 y 2016, el 80 de cada 100 tenía título o certificado de Baylor ocho años después. Pero entre los estudiantes que recibieron Pell —familias de ingresos más bajos— esa cifra fue de 70 de cada 100: doce puntos por debajo del grupo sin Pell. Que tu familia califique para Pell hoy no determina lo que le pasará a tu hijo. Pero si ése es su caso, vale la pena preguntar directamente en la escuela: quién es el consejero asignado a esos estudiantes, si existe ayuda de emergencia, y si la beca interna se renueva automáticamente cada año o hay que volver a calificar. Y que te lo contesten por escrito.

Lo que estos números no pueden decirte

Nada de lo anterior habla de lo que pasa después de la graduación: ingresos, empleo, deuda final acumulada. Ese pedazo del mapa exige otra fuente, y este reporte no lo cubre.

Tampoco te dice si Baylor es la universidad correcta para tu hijo. Eso depende de otras dos piezas que ningún reporte institucional puede darte: lo que él quiere estudiar y lo que ha construido hasta ahora, y lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar. A él le toca escribir su ensayo, decidir su carrera, hacerse cargo de sus materias. A ti te toca entender el dinero, pedir la carta de ayuda por escrito, y acompañar la decisión sin cargarla tú solo.

Ahora ya conoces con profundidad una de las tres piezas que necesitas. Júntala con las otras dos, y de esa combinación —no de un solo número, no de un solo folleto— nace un plan que de verdad le sirva a tu familia.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de datos reportados por Baylor University al IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente al ciclo 2023 y al año académico 2023-24. Best College Aid no representa a Baylor University ni al gobierno de Estados Unidos; este artículo organiza y explica información pública oficial.

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