Guía universitaria

Bellarmine University: tasa de admisión, requisitos y graduación

Bellarmine University: lo que dicen los números oficiales, y lo que todavía te toca preguntar a ti

Bellarmine University en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
93.6 %

3,240 admitidos de 3,462 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$47,180

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$18,542/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
68 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
Fechas límite de solicitud
Sin fecha de cierre

acción temprana: 1 de noviembre · prioritaria: 1 de noviembre · Common Data Set 2025–26 (C14, C21, C22), publicado por la universidad · confirma las fechas de este año con la universidad

GPA promedio de preparatoria
3.49

estudiantes de primer año y primer ingreso que buscan título y enviaron su GPA · Common Data Set 2025–26 (C12), publicado por la universidad

GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
535–613

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (8 % envió el SAT)

SAT matemáticas
540–630

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
25

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
75 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
Sin cuota

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
7 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; GPA promedio y fechas de solicitud del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Louisville, Kentucky. Una universidad privada, sin fines de lucro, de tamaño mediano. Si tu hijo la puso en su lista, o si apenas la está viendo por primera vez, tú vas a necesitar algo más que el nombre y la ciudad. Vas a necesitar entender qué clase de escuela es, qué tan realista es entrar, cuánto cuesta de verdad, y qué le pasa a la gente que estudia ahí.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,637 palabras17 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Eso es lo que hace este artículo. Uso solamente lo que Bellarmine University reportó al gobierno federal de Estados Unidos, a través del sistema IPEDS, y lo que la clasificación Carnegie dice sobre ella. No te voy a vender esta universidad ni te la voy a desanimar. Te voy a explicar los datos, con su significado, para que tú decidas si vale la pena seguir investigando.

Recuerda algo mientras lees: esta pieza es una sola parte del mapa. Conoce a fondo a la institución. No sabe lo que tu hijo quiere estudiar, ni lo que tu familia puede pagar. Esas dos piezas te tocan a ti y a él. Vamos con lo que sí sabemos.

Quién es esta escuela

La clasificación Carnegie, que ordena a las universidades de este país según lo que hacen, coloca a Bellarmine University entre las instituciones de doctorado y de carreras profesionales. Con datos de 2019-20, la describe como una escuela de cuatro años, de tamaño chico y principalmente residencial: entre 25 y 49 de cada 100 estudiantes de pregrado que buscaban título vivían en vivienda de la institución, y al menos la mitad estudiaba tiempo completo. En su perfil de pregrado, Carnegie la ubica en el grupo de admisión selectiva. Y dentro de su familia más amplia de instituciones, la agrupa con las doctorales — una familia que reúne categorías distintas y que, por sí sola, no te dice cuánta investigación va a ver un estudiante de primer año.

Si te topas con una guía vieja de esta universidad, ten cuidado: la categoría que Carnegie le asignó cambió desde 2015, así que una lista de aquellos años la va a describir distinto.

El campus está en Louisville, dentro del condado de Jefferson, en el área metropolitana de Louisville/Jefferson County. El código censal la ubica en una ciudad grande, de 250,000 habitantes o más. Eso no te dice cómo se llega al campus ni qué hay para vivir cerca — si tu hijo piensa vivir en casa, maneja tú mismo la ruta un día entre semana, a la hora de sus clases. El tiempo real casi nunca es el que dice el mapa.

Institucionalmente, es privada, sin fines de lucro, y ofrece hasta el doctorado como su nivel más alto reportado. Eso es un dato institucional: no te dice si la carrera específica de tu hijo llega hasta ahí. Y algo que conviene aclarar de una vez: Bellarmine University no aparece con ninguna de tres designaciones específicas — no es universidad históricamente afroamericana, no es universidad tribal, y no es institución land grant. De las 3,012 universidades en este directorio nacional, 138 sí traen alguna de las tres. Que Bellarmine no las tenga no dice nada sobre a qué estudiantes atiende ni cómo se va a sentir tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales y qué organizaciones estudiantiles existen hoy, y mejor aún, hablando con alguien que ya estudie ahí.

Un consejo que aplica en general: no la descartes ni la elijas por el precio de lista. Pide por escrito cuánto quedaría pagando tu familia después de becas y ayuda. Ese es el número que se compara entre escuelas, no el de la etiqueta.

Cuántos son y quiénes son

Bellarmine tenía 2,993 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño — tamaño mediano, dentro de la banda de 1,000 a 4,999 estudiantes. Comparada con las 941 escuelas privadas selectivas de este censo que reportan este dato, es de las más comunes en tamaño: ni de las grandes ni de las chicas.

Pero ese número grande trae el posgrado adentro. El total se reparte en 2,351 de pregrado y 642 de posgrado. Si tu hijo va entrando a la carrera, el número que le importa es 2,351, no el total de casi 3,000.

De los estudiantes de pregrado reportados en otoño de 2023, 7 de cada 100 son hispanos o latinos. Es una minoría chica, y comparada con las 941 escuelas privadas selectivas de este censo, queda por debajo de la mitad del grupo. Que haya pocos latinos no vuelve mala a la escuela, ni muchos la volverían buena — este dato cuenta quién está matriculado, y nada más. Si tu hijo va a ser de los pocos, pregunta qué grupos y qué apoyos existen, y habla con un estudiante latino de ahí antes de decidir. El número es de la escuela completa; su carrera específica puede verse distinta.

Otros trazos de la comunidad: los estudiantes de 25 a 64 años son minoría, 6 de cada 100. Hay más mujeres que hombres — 61 de cada 100. Y de los estudiantes de nuevo ingreso, 73 de cada 100 reportó una dirección permanente en Kentucky al solicitar. La mayoría de sus compañeros viene del mismo estado.

Cómo está armada la vida académica

El año se organiza por semestres — dos periodos largos, de unas 15 semanas cada uno. Eso significa fechas parejas para todos, sin sorpresas de calendario.

Algo que vale la pena saber si tu hijo llega con créditos de high school: Bellarmine declaró aceptar créditos de exámenes AP, y también lo que IPEDS llama crédito por experiencia de vida — aprendizaje adquirido por estudio independiente, cursos para adultos, experiencia laboral, portafolio, licencias previas, u oportunidades militares o profesionales. También matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, tanto dentro como fuera de un programa formal de dual enrollment, y acepta crédito por entrenamiento militar.

Ojo con algo importante: que la escuela declare estas vías no quiere decir que le vayan a reconocer a tu hijo cualquier examen o cualquier crédito. No dice cuántos puntos piden en el AP, ni cuántos créditos otorgan, ni si esos créditos cuentan para la carrera específica que le interesa. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirse. No presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano.

En cuanto a lo que se puede estudiar: en el último año reportado, Bellarmine entregó 632 títulos de licenciatura, repartidos en 22 familias de carreras distintas. La familia que más tituló fue profesiones de la salud, con 27 de cada 100 títulos del año — la más grande, pero sin llevarse el bulto. Comparada con 942 escuelas privadas selectivas de este censo, queda en el cuarto con más familias de carrera presentes en su oferta. Es una escuela con oferta ancha, no concentrada en un solo terreno. Pero 22 familias con presencia en el reporte no son 22 carreras del catálogo actual — una familia agrupa varios programas, y alguna fila puede reportar cero títulos ese año. Verifica el programa exacto que le interesa a tu hijo.

Sobre el tamaño de los grupos: la razón oficial es de 13 estudiantes por cada profesor equivalente de tiempo completo. Es una cifra baja en términos absolutos, pero comparada con escuelas parecidas, queda por encima de la mediana — las dos cosas son ciertas al mismo tiempo, y por eso te las doy separadas. Este número no te dice el tamaño real de una clase de primer año; es una razón institucional, no un conteo de salón.

Lo que la institución dice ofrecer más allá del salón

Bellarmine reporta varias rutas estructuradas: estudio en el extranjero, preparación para certificación docente por debajo del nivel universitario, y aprobación estatal para programas de certificación docente inicial. Son oportunidades declaradas por la institución — su existencia en el reporte no te dice todavía cómo funcionan para la carrera de tu hijo. Eso se pregunta directamente con la oficina académica correspondiente.

Entrar aquí: lo accesible y lo que sí piden

Aquí llegamos a uno de los números más importantes. En el ciclo 2023, Bellarmine recibió 3,462 solicitudes de primer ingreso y ofreció lugar a 3,240. Son 94 de cada 100. Es una de las escuelas que sí acepta: comparada con las 942 escuelas privadas selectivas de este censo, queda del lado alto — siete de cada diez de esas escuelas aceptaron a un porcentaje igual o menor. Sólo 222 solicitantes de los 3,462 se quedaron sin oferta.

Pero que entrar sea probable no vuelve fácil lo que sigue. Ese porcentaje es de la escuela entera y de un solo ciclo. No dice cuánto va a costar, ni cuántos terminan, ni si la carrera específica que quiere tu hijo tiene su propio filtro interno. Esas tres preguntas se hacen aparte.

Bellarmine no tiene admisión abierta — hay piezas que revisa antes de decir que sí. De nueve consideraciones que este conteo evalúa, marcó cinco como obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio de la prepa, haber llevado el plan de materias que la universidad pide, las cartas de recomendación, y el examen de dominio del inglés para quien aplica. Otras piezas no son obligatorias pero sí se toman en cuenta si las envías: el lugar en la generación, el ensayo personal y la experiencia de trabajo. La tarifa de solicitud publicada es $0.

Un consejo práctico: las cartas de recomendación son requisito aquí. Pídelas con un mes de anticipación, y dale al maestro una hoja con lo que tu hijo ha hecho estos años — nadie se acuerda de todo sin ayuda.

Sobre pruebas estandarizadas: el SAT y el ACT no son requisito. Si tu hijo los manda, se toman en cuenta; si no, la solicitud sigue en pie igual. De los estudiantes de primer ingreso que se inscribieron, sólo 8 de cada 100 entregaron puntaje del SAT. Entre esos pocos, la mitad de en medio sacó entre 535 y 613 en lectura y escritura, y entre 540 y 630 en matemáticas. Pero cuidado: esos rangos son de una fracción pequeña de inscritos, no de todos los solicitantes, y no prueban que el puntaje se haya usado para admitir a nadie. Ese 535 no es un mínimo, y ese 613 no es una garantía.

Ahora, algo que muchas familias no distinguen y que aquí importa mucho: cuántos de los admitidos realmente se inscriben. En el conteo de 2023, de cada 100 admitidos, sólo 20 se inscribieron en Bellarmine ese otoño. Los otros 80 tenían lugar aquí y no lo tomaron. Es una proporción común entre escuelas parecidas — ni alta ni baja. Y no lo leas como una mancha: que la mayoría de los admitidos no se haya inscrito no dice que la escuela sea mala. El registro federal no explica por qué cada quien decidió lo que decidió. Lo que sí importa es esto: lo que otros decidieron no te dice qué te van a ofrecer a ti. Espera tu carta con el precio neto — eso es lo que de verdad te va a costar el año — y con ese número en la mano decides si esta escuela se queda en la lista.

Sobre transferencias: de la generación que entró en 2017 buscando licenciatura, 22 de cada 100 se transfirieron sin completar aquí y se inscribieron en otra institución. Es una proporción común entre escuelas parecidas. Cambiarse no es lo mismo que fracasar. Pero sí conviene que tu hijo sepa, desde antes, cómo se piden los papeles para irse si hace falta. Y si tu hijo llegara transferido de otra institución, este dato no te dice cuántas materias le reconocerían — eso se pide por escrito, con la lista de materias en la mano, antes de que se mueva.

El precio: lo que dice la lista y lo que de verdad pagan las familias

En Bellarmine University, entre 75 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $18,542. Entre 57 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $20,870; entre 115 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $29,302. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (75 estudiantes) y el de la banda de más (115 estudiantes) es de $10,760. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $24,432.

$18,542 fue el precio neto promedio de las familias de menos ingreso en el año académico 2022-23. Eso no quiere decir que sea lo que va a pagar tu familia. Sirve para saber si vale la pena pedir la carta de ayuda.

Ninguna de estas cifras es una cotización para tu hijo. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La cifra que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti. Mientras tanto, corre la calculadora de precio neto en el sitio de la escuela.

La ayuda: casi todos reciben algo, y la deuda es común

96 de cada 100 estudiantes que buscan título recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve. Es lo común aquí, no la excepción. Entre quienes la recibieron, el promedio fue de $34,232 en el año. Es dinero de verdad, pero no es un precio: adentro de ese promedio caben estudiantes que recibieron mucho más y otros que recibieron mucho menos. Lo que decide no es el tamaño del descuento — es lo que queda después de la ayuda.

Beca federal Pell, la que va destinada a familias de ingresos bajos, llegó a 26 de cada 100 estudiantes.

Y aquí viene una cifra que te toca mirar con calma, porque es de las más importantes de todo este artículo: 52 de cada 100 estudiantes de pregrado de Bellarmine recibieron un préstamo estudiantil federal en el año escolar 2022-23. Financiar con deuda es lo común aquí, no la excepción. De los que pidieron, cada uno se llevó $6,755 en promedio ese año. Si tu hijo pidiera algo parecido cada año, durante los cuatro años del programa, la suma andaría por los $27,020 — sin contar intereses, y sin contar los préstamos Parent PLUS que a veces firman los padres, ni deuda de banco o tarjeta. Ese número se decide antes de la primera firma, no al final.

Este porcentaje habla de otras familias, no de la tuya. Lo que tu hijo tendría que pedir sale de su propia carta de ayuda financiera. Espera esa carta antes de descartar la escuela y antes de comprometerte con ella.

Sobre formas de pagar: la institución reporta un plan de pago de colegiatura en plazos, como mecanismo para administrar el costo a lo largo del año.

Vida en el campus, deporte y apoyos

Bellarmine sí tiene vivienda controlada por la institución, con capacidad reportada para 1,119 estudiantes, dentro o fuera del campus. No es obligatoria de forma universal para todos los estudiantes de primer ingreso de tiempo completo, aunque eso no descarta que algún programa específico sí la requiera. También ofrece planes de comida, con número fijo de comidas por semana en el plan más grande. Que exista la opción no garantiza una cama ni un lugar — pide por escrito la tarifa de este año, la fecha límite para solicitar, y si aseguran lugar o hay lista de espera.

Si a tu hijo le interesa ROTC, Bellarmine reportó dos ramas disponibles: Army (Ejército) y Air Force (Fuerza Aérea). Navy no aparece marcada. Que esté reportado no es lo mismo que estar aceptado, ni te dice si el programa se cursa en este campus o en otro. Pregunta eso por nombre antes de armar el plan de tu hijo alrededor de esa ruta.

En deportes, Bellarmine compite y está afiliada a la NCAA — reporta membresía en baloncesto, béisbol, y campo traviesa o atletismo de pista. Si tu hijo quiere jugar, escríbele directamente al entrenador del deporte específico: pregunta si hay lugar, en qué división compiten, y si esa disciplina otorga beca. Que te lo contesten por escrito.

Sobre educación a distancia: la institución la ofrece tanto en pregrado como en posgrado, pero en el conteo de otoño, sólo 1 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaba todas sus clases a distancia. Los otros 99 tomaban al menos una clase presencial. Bellarmine también reportó tener al menos un programa completo que puede terminarse a distancia — confirma el nivel y la carrera concreta antes de asumir que aplica a la de tu hijo.

La biblioteca opera con personal contratado, gasto que pasa el umbral de $100,000 que registra el gobierno, colección física y digital, y préstamo entre bibliotecas. Que pase ese umbral no garantiza que tenga las bases de datos específicas para la carrera de tu hijo — eso se pregunta por nombre de carrera.

Finalmente, la institución reporta apoyos como orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación para egresados, participación en el programa Yellow Ribbon, punto de contacto dedicado para veteranos y familias militares, organización estudiantil de veteranos, y una página dedicada a servicios para personas con discapacidad.

¿Se quedan? ¿Se gradúan?

De la generación que entró en otoño de 2022 buscando licenciatura por primera vez y de tiempo completo — 546 estudiantes —, 410 cumplieron el criterio oficial de retención al año siguiente: seguían inscritos aquí o ya habían terminado la carrera. Son 75 de cada 100. Comparada con 930 escuelas privadas selectivas de este censo, queda un poco por debajo de la mitad del grupo.

Aquí valen dos aclaraciones que casi nunca se dicen en voz alta. Primero: esta cuenta sólo incluye a quienes empezaron buscando licenciatura, nadie más. Segundo: no volver no es lo mismo que abandonar. El estudiante que se cambió a otra universidad y sigue estudiando allá cuenta igual, en esta cifra, que el que dejó los estudios del todo.

En cuanto a graduación: IPEDS siguió a 679 estudiantes que empezaron licenciatura en Bellarmine en 2017, de tiempo completo y por primera vez. A los seis años, 460 se habían titulado ahí — 68 de cada 100. A los cuatro años, la cifra baja a 59 de cada 100; la diferencia entre los dos plazos es de 9 puntos, y te dice algo simple: muchos estudiantes que sí se gradúan, tardan un poco más de cuatro años en hacerlo. Comparada con 920 escuelas privadas selectivas de este censo, la mitad del grupo o más reportó esa misma proporción o una menor — Bellarmine queda arriba de la mediana.

Detrás del número de seis años hay más detalle: de esos 679 estudiantes, 460 completaron la licenciatura aquí, 146 se transfirieron sin completar y se inscribieron en otra institución, 3 seguían inscritos sin terminar dentro del plazo, y 70 quedaron en la categoría federal de "ya no inscritos" — que no informa el motivo, y que puede incluir a quienes se graduaron después del límite de tiempo contado.

Y hay una cifra a ocho años que merece atención especial, porque separa a los estudiantes por si recibieron beca Pell o no. De la generación que entró entre julio de 2015 y junio de 2016, 67 de cada 100 tenían un título o certificado de Bellarmine al corte de agosto de 2023. Pero entre quienes recibieron Pell — es decir, familias de ingresos más bajos —, sólo 53 de cada 100 salieron con título o certificado de aquí en esos ocho años. Son 18 puntos menos que el grupo que no recibió Pell. Es la brecha más dura de todo este artículo, y vale la pena decirla sin adorno: si tu familia calificaría para Pell, esta es una pregunta que debes hacer directamente en la universidad — qué consejero asignado hay, qué ayuda de emergencia existe, y si la beca interna se renueva cada año. Pide que te lo contesten por escrito.

Lo que ya sabes, y lo que sigue siendo tuyo

Ahora conoces una pieza importante del mapa: cómo admite Bellarmine, cuánto cuesta en la lista y cuánto han pagado otras familias parecidas a la tuya, cuántos se quedan y cuántos se gradúan, y qué apoyos declara tener. Ninguno de estos números te dice si esta es la universidad correcta para tu hijo. Eso depende de otras dos piezas que sólo tú y él pueden construir: lo que él quiere estudiar y lo que ha hecho para llegar hasta aquí, y lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar cuando llegue la carta real.

Si apenas están armando la lista, esta pieza te ayuda a decidir si vale la pena que Bellarmine siga en ella. Si ya tienen la carta de admisión en la mano, esta pieza te ayuda a hacer las preguntas correctas antes de firmar nada. Y si están a punto de decidir, recuerda que el número que importa no es el que está en este artículo — es el que te llegue a ti, por escrito, con el nombre de tu hijo.

Fuente: esta información proviene de datos reportados por Bellarmine University al sistema IPEDS del Departamento de Educación de Estados Unidos, y de la clasificación Carnegie de instituciones de educación superior, correspondientes a distintos años entre 2015 y 2023-24 según se indica en cada cifra. Best College Aid no representa a Bellarmine University ni al gobierno de Estados Unidos.

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Nota de fuentes

Los números de esta pieza salen de los reportes que cada institución entrega al gobierno de Estados Unidos (IPEDS, National Center for Education Statistics), principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24. Es una interpretación de esos datos, con fecha; para mayor precisión conviene consultar la fuente original o contactar directamente a la institución. Veritat es una iniciativa de Best College Aid.