Guía universitaria

Bloomfield College of Montclair State University: tasa de admisión, requisitos y graduación

Bloomfield College: lo que dicen los datos y lo que significan para tu familia

Bloomfield College of Montclair State University en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
67.2 %

2,347 admitidos de 3,491 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$30,680

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$17,664/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
31 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Tasa de retención
59 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$40

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
32 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Si tu hijo trae Bloomfield College en la lista, seguro ya sientes esa mezcla: ganas de que le vaya bien, y la incomodidad de no saber leer lo que hay detrás del nombre. No estás solo en eso. Casi ninguno de nosotros aprendió a leer un reporte federal de universidades; aprendimos a leer boletas de calificaciones, no tasas de graduación ni precios de asistencia.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,795 palabras18 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Este artículo no te dice si Bloomfield College es "la correcta" para tu hijo. Eso no lo puede decidir ningún dato del gobierno. Lo que sí puede hacer esta pieza es ponerte, con las cifras oficiales en la mano, frente a lo que esta escuela realmente es: su tamaño, su gente, sus costos, sus números de admisión y de graduación. Con eso puesto sobre la mesa, tú decides cómo encaja —o no— en el plan de tu familia.

Quién es Bloomfield College

Empecemos por lo básico. Bloomfield College es una institución privada, sin fines de lucro, de cuatro años o más. El sistema federal que clasifica a las universidades de Estados Unidos (Carnegie) la describe como un colegio de licenciatura centrado en artes y ciencias: chica, y sobre todo residencial. Según su clasificación más reciente basada en datos de 2019-20, entre 25 y 49 de cada 100 estudiantes de pregrado que buscaban título vivían en vivienda de la institución, y al menos la mitad estudiaba tiempo completo.

También aparece clasificada como una escuela a la que llegan muchos estudiantes transferidos, y su nivel más alto de título reportado es la maestría, no el doctorado. Ese dato de posgrado viene de títulos entregados hace algunos años; no es garantía de lo que ofrece hoy. Si tu hijo piensa llegar aquí después de estudiar en otro lugar, ese estatus de "recibe muchos transferidos" no te dice con cuántos créditos entra ni cuántos se le van a perder en el cambio. Eso se pregunta por escrito, antes de inscribirse.

Carnegie también la coloca en su categoría "incluyente", que junta a escuelas que no reportaron puntajes de admisión con escuelas cuyos puntajes mostraron una oportunidad amplia de acceso. La etiqueta no distingue cuál de las dos aplica aquí; más adelante vas a ver el dato real de admisión, que sí lo aclara.

Dónde está. Bloomfield College tiene su sede en Bloomfield, Nueva Jersey, condado de Essex, dentro del área metropolitana de New York-Newark-Jersey City. Eso no significa que esté en el corazón de esa ciudad: el código censal la ubica en un suburbio, dentro del área urbanizada pero fuera del centro urbano principal. Si tu hijo piensa vivir en casa, no confíes en el mapa: maneja tú mismo la ruta un día entre semana, a la hora real de sus clases.

Ninguna de tres etiquetas. Bloomfield College no está registrada como universidad históricamente afroamericana (HBCU), ni como universidad tribal, ni como institución land grant. De las 3,012 universidades de este directorio nacional, 138 tienen alguna de esas tres designaciones; ésta no está entre ellas. Eso no dice nada sobre a qué comunidades atiende hoy, ni cuántos estudiantes latinos hay, ni cómo se va a sentir tu hijo en ese campus. Eso se pregunta directamente: qué organizaciones estudiantiles y qué centros culturales existen hoy.

Una escuela chica, y con una comunidad latina que no es la excepción

Aquí hay algo que vale la pena que sientas antes de seguir leyendo números: Bloomfield College reportó que 32 de cada 100 de sus estudiantes de pregrado son hispanos o latinos. Es casi uno de cada tres. Y comparada con las 941 escuelas privadas de cuatro años con admisión selectiva de este censo que reportan este dato, es de las que más alto lo reporta —nueve de cada diez de ese grupo reportó una proporción igual o menor.

Dicho simple: ser latino en este campus no sería la excepción. Pero un porcentaje alto de estudiantes latinos no es lo mismo que apoyo real para estudiantes latinos. El dato cuenta cuántos hay, no si hay consejería en español, tutorías dirigidas, o si esos estudiantes efectivamente terminan la carrera. Y es el número de la escuela entera, no el de la carrera específica que le interesa a tu hijo. Vale la pena, no la excusa para no preguntar.

El resto de la comunidad estudiantil: hay más mujeres que hombres (60 de cada 100 en pregrado son mujeres), 15 de cada 100 tienen entre 25 y 64 años —así que no es sólo un campus de recién egresados de prepa— y 97 de cada 100 estudiantes de nuevo ingreso reportaron dirección permanente en Nueva Jersey al solicitar. Si tu familia vive fuera del estado, tu hijo entraría a una comunidad donde la mayoría abrumadora sí es local.

El tamaño real. Bloomfield College tenía 910 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño: de las chicas, dentro de la banda de menos de 1,000. Comparada con sus pares —las 941 escuelas privadas selectivas de este censo—, queda del lado chico: siete de cada diez de ese grupo tienen más estudiantes que ella. De ese total, 904 van en pregrado y sólo 6 en posgrado: esto es, sobre todo, una escuela de licenciatura.

Que sea chica no la hace mejor ni peor. Pero si tu hijo va a depender de que ciertas materias se abran cada semestre, pregúntalo directamente: de eso depende cuánto tarde en salir.

Cómo funciona el año académico y qué acepta de lo que tu hijo ya sabe

El calendario es de semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas cada uno. Nada exótico ahí.

Lo que sí vale la pena mirar de cerca: Bloomfield College declaró aceptar crédito por exámenes AP, y también lo que IPEDS llama "crédito por experiencia de vida" —aprendizaje adquirido por estudio independiente, cursos para adultos, experiencia laboral, portafolios, licencias o certificaciones previas, incluidas oportunidades militares. También reporta aceptar crédito por entrenamiento militar.

Aquí va la parte que de verdad importa: que la escuela declare que acepta AP no significa que le vaya a dar crédito a tu hijo por cualquier examen que presente. El reporte no dice cuántos puntos piden ni cuántos créditos otorgan, y mucho menos si esos créditos van a contar para la carrera específica que eligió. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirse, y no planees el ahorro de tiempo o dinero hasta tenerla en la mano.

Un dato que corre en dirección contraria: en 2023, Bloomfield College reportó que no matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito. Si tu hijo esperaba tomar clases universitarias todavía en la prepa a través de esta institución, ese camino no está reportado aquí.

Qué se estudia aquí

En un año reciente, Bloomfield College entregó 262 títulos de licenciatura, repartidos en 15 familias de carreras. La familia más grande fue artes visuales y escénicas, con 21 de cada 100 títulos del año —la más numerosa, pero lejos de ser la mayoría. Ninguna otra área concentra el grueso de los títulos entregados; es una oferta repartida, no una escuela de una sola carrera dominante.

Este número cuenta títulos entregados en un año, no personas, no calidad de enseñanza, ni el trabajo que consiguió cada quien después. Antes de decidir, pregunta por la carrera exacta que le interesa a tu hijo: cuántos se titularon en ella, en cuánto tiempo, y cómo está armado el plan de estudios hoy.

La razón estudiante-profesor. Bloomfield College reporta 13 estudiantes de tiempo completo equivalente por cada profesor equivalente de tiempo completo. Es una razón baja en términos absolutos. Pero comparada con sus 941 pares de este censo, queda por encima de la mediana: la mitad o más de ese grupo reporta la misma razón o una menor. Las dos cosas son ciertas al mismo tiempo, y por eso te las doy juntas. Lo que este número no te dice es el tamaño real de las clases de primer año; es una razón institucional, no un conteo de aula.

Los caminos académicos que reporta tener

Bloomfield College reporta ofrecer estudio en el extranjero, preparación para certificación docente por debajo del nivel universitario, la posibilidad de completar aquí la preparación en ciertas áreas de especialización docente, y aprobación estatal de su programa para certificación docente inicial. Si el interés de tu hijo va por la enseñanza, estas son piezas concretas que vale la pena preguntar en admisiones con más detalle.

Entrar a Bloomfield College: lo que sí revisan, y lo que de verdad pasa

Aquí es donde muchas familias se ponen nerviosas sin necesidad, o se relajan sin necesidad. Vamos con calma.

No es admisión abierta. Bloomfield College reportó que sí revisa piezas concretas antes de decidir. De nueve consideraciones posibles, marca cuatro como obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio de la prepa, cartas de recomendación, y el examen de dominio del inglés para quien aplique. Otras piezas no son obligatorias pero sí se toman en cuenta si se las envías: el lugar que ocupa tu hijo en su generación, haber llevado el plan de materias que la universidad pide, y una muestra formal de su trabajo (portafolio o examen de competencias).

Junten primero las cuatro obligatorias. Nada de lo demás las sustituye. Y como las cartas de recomendación son requisito: pídanlas con un mes de anticipación, y denle a la maestra una hoja con lo que su hijo hizo estos años. Nadie se acuerda de todo sin ayuda.

La tarifa de solicitud publicada es $40.

Qué tan selectiva es, en números reales. En el ciclo 2023, Bloomfield College recibió 3,491 solicitudes de primer ingreso. De ellas, 2,347 recibieron oferta de lugar: son 67 de cada 100. Comparado con sus 942 pares de este censo, es un porcentaje de mitad de tabla, ni entre los más selectivos ni entre los más abiertos.

Dicho simple: de cada 100 que solicitan, 67 reciben el sí. No es trámite seguro, tampoco es lotería. La solicitud sí se revisa. Pero ser admitido no es lo mismo que inscribirse, y aquí viene el dato que de verdad cambia la conversación.

De los admitidos, ¿cuántos llegan a clases? En 2023, de cada 100 estudiantes admitidos por Bloomfield College, sólo 8 se inscribieron. Comparado con sus 942 pares, es de los porcentajes más bajos: nueve de cada diez de ese grupo tiene un número más alto. Dicho de otra forma: de cada 13 muchachos que recibieron el sí de esta escuela, más o menos uno terminó inscribiéndose. Los demás tenían lugar aquí y eligieron otro camino.

No lo leas como una mancha contra la escuela. El registro federal no dice por qué cada quien decidió lo que decidió, y lo que decidieron otros no te dice qué te van a ofrecer a ti. Lo que sí te toca hacer es esperar tu propia carta con el precio neto —lo que de verdad les va a costar el año— y decidir con ese número en la mano si esta escuela se queda en la lista.

Sobre el SAT y el ACT. Son opcionales. Si tu hijo los manda, se toman en cuenta; si no los manda, la solicitud sigue completa. En la práctica, casi nadie los manda: de los inscritos, sólo 2 de cada 100 entregaron puntajes del SAT. Eso no te dice si esos puntajes ayudaron a alguien a entrar o a conseguir beca; son preguntas distintas que este dato no responde.

Transferencias: se van más de los que llegan. De cada 100 estudiantes que entraron en 2017 a Bloomfield College buscando licenciatura, 38 se transfirieron a otra escuela sin completar aquí, dentro del tiempo esperado. Fueron 155 personas. Comparado con sus 542 pares, es de las escuelas donde se va la mayor proporción: al menos nueve de cada diez pares tienen un número igual o menor.

Por separado —este dato no se suma al anterior—, en el otoño de 2023 llegaron 49 estudiantes que entraron por primera vez a Bloomfield College después de haber estudiado en otra institución.

Aquí hay algo que casi nadie ve, y que pesa cuando llegues a la sección de graduación: el estudiante que se transfiere a otra escuela no cuenta como graduado de Bloomfield College, aunque termine su carrera en otro lado. Y que muchos se vayan no significa que les haya ido mal aquí; el reporte cuenta el movimiento, no la razón.

Lo que cuesta y lo que realmente se paga

En Bloomfield College, entre 95 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $17,664. Entre 35 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $19,185; entre 19 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $24,399. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (95 estudiantes) y el de la banda de más (19 estudiantes) es de $6,735. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $18,522.

$17,664 fue el precio neto promedio de las familias de menos ingreso en el año académico 2022-23. Eso no quiere decir que sea lo que va a pagar tu familia. Sirve para saber si vale la pena pedir la carta de ayuda.

Ninguna de estas cifras es una cotización para tu hijo. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La cifra que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti. Mientras tanto, corre la calculadora de precio neto en el sitio de la escuela.

Cómo se paga aquí, en la práctica

Casi todos reciben algo. En Bloomfield College, 97 de cada 100 estudiantes que buscan título recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve. Entre quienes la recibieron, el promedio fue $25,146 al año —aunque adentro de ese promedio cabe quien recibió mucho más y quien recibió mucho menos.

La beca Pell —ayuda federal para estudiantes de pregrado con necesidad económica demostrada— le llegó a 69 de cada 100 estudiantes. Es una proporción alta.

Ahora la otra cara: 90 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo estudiantil federal en el año 2022-23. Aquí salir con préstamo federal no es la excepción, es lo común, y es de las proporciones más altas entre sus 942 pares —al menos nueve de cada diez de ese grupo tiene una proporción menor de estudiantes con préstamo. El monto promedio entre quienes lo recibieron fue $5,005 en el año. Si tu hijo pidiera algo parecido cada año durante los cuatro que dura la carrera, la suma rondaría los $20,020, sin contar intereses. Y ese número se decide antes de la primera firma, no al final.

Ese promedio es sólo de préstamos federales a nombre del estudiante en un año. No incluye los préstamos Parent PLUS que a veces firman los papás, ni deuda con banco, ni tarjeta, y no es la deuda total con la que alguien sale al graduarse —eso requeriría sumar los años, y ese número no está en este reporte.

Que el préstamo sea común aquí no decide si tu hijo lo va a necesitar. Eso depende de su propia carta de ayuda y de lo que tu familia pueda poner. Si aparece un préstamo en la oferta, pide el estimado de pago mensual antes de aceptarla.

La institución también reporta un plan de pago de colegiatura en plazos, por si prefieren dividir el costo del año en vez de pagarlo de una vez.

El campus: vivienda, deporte, biblioteca y apoyos

Vivienda y comida. Bloomfield College sí tiene vivienda propia, y no exige a todos los estudiantes de primer ingreso vivir ahí —lo cual no significa que ningún programa lo exija; hay que preguntar por el caso específico de tu hijo. También ofrece planes de comida, aunque el número de comidas por semana varía según el plan elegido. IPEDS reporta una capacidad máxima de 679 espacios de vivienda, dentro o fuera del campus. Que haya cuarto no garantiza una cama disponible: pide la tarifa exacta de este año, la fecha límite para solicitar, y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.

ROTC. En su reporte más reciente, Bloomfield College no marcó ninguna oportunidad de ROTC, ni la casilla general ni ninguna de sus tres ramas. De las 1,786 instituciones de cuatro años de esta guía, 926 sí la marcaron; ésta no está entre ellas. Eso no prueba que no exista ninguna vía cercana —sólo dice que no se reportó en este campo. Si le importa a tu familia, pregúntalo directo en admisiones.

Deporte. Bloomfield College sí compite en deporte intercolegial y está afiliada a la NCAA (no a otras asociaciones). Reporta membresía para baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. La membresía es de la escuela, no de tu hijo: escríbele directamente al entrenador del deporte que le interesa, pregunta si hay lugar, en qué división compiten, y si esa disciplina otorga beca. Pide que te lo confirmen por escrito.

Educación a distancia. Sí la ofrece, en pregrado y posgrado. Pero sólo 7 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaban todas sus clases a distancia; los otros 93 tomaban al menos una presencial. La institución también reportó que no ofrece ningún programa de pregrado que pueda completarse enteramente a distancia. Si tu hijo cuenta con estudiar en línea, confirma el nivel y la carrera exacta.

Biblioteca. Opera con personal contratado y su gasto anual superó el umbral de $100,000 que registra el gobierno. Tiene colección física y digital, y préstamo entre bibliotecas. El umbral de gasto es apenas un piso: no garantiza que existan las bases de datos específicas para la carrera de tu hijo. Eso se pregunta por nombre de carrera.

Servicios y apoyos reportados. Orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación para egresados, participación en Yellow Ribbon, punto de contacto dedicado para veteranos y familias militares, y una dirección web de servicios para estudiantes con discapacidad.

¿Se quedan? ¿Se gradúan? Los números que más pesan

Llegamos a la parte donde las cifras de esta escuela piden que las leas con calma, sin dramatizar y sin voltear la cara.

Retención al primer año. De 231 estudiantes de primer ingreso, tiempo completo, que entraron en el otoño de 2022, 137 seguían inscritos aquí o ya habían terminado su licenciatura un año después: 59 de cada 100. Comparado con sus 930 pares, es de las escuelas que menos conservan a su generación de entrada —nueve de cada diez pares retuvieron una proporción mayor. El dato no dice qué pasó con los otros 94: no distingue entre quien se transfirió, quien pausó, o quien tomó otro camino.

Graduación en seis años. De 409 estudiantes que entraron a licenciatura en 2017, de tiempo completo y sin universidad previa, 127 aparecían titulados aquí seis años después: 31 de cada 100. En cuatro años, la cifra baja a 18 de cada 100. Comparado con sus 920 pares, queda hasta abajo de esa tabla: nueve de cada diez reportan una proporción mayor de titulados.

Vale la pena ver el conteo completo de esos 409 estudiantes, porque cuenta una historia más completa que el solo 31%: 127 completaron aquí, 0 completaron un programa corto aquí, 155 se transfirieron a otra institución sin completar aquí, 6 seguían inscritos sin completar, y 121 quedaron como "ya no inscritos" al corte. Recuerda lo que vimos antes: quien se transfiere no cuenta como graduado de Bloomfield College, así termine su carrera en otro lado. Y "ya no inscritos" no dice el motivo.

Este 31% es el número de la escuela entera. IPEDS no reporta graduación carrera por carrera. Si tu hijo va por una carrera específica, ese dato hay que pedirlo directamente al departamento.

A ocho años, la cuenta cambia otra vez. De una cohorte distinta —719 estudiantes que entraron entre julio de 2015 y junio de 2016, de tiempo completo y parcial—, al corte de agosto de 2023, 42 de cada 100 tenían ya un título o certificado de aquí. Entre los que recibieron beca Pell, el número fue muy parecido: 43 de cada 100. Comparada con sus 935 pares, queda en el cuarto de abajo de esa tabla.

Este corte de ocho años no es una factura ni mide el tiempo real que le tomó a cada persona. Antes de que tu hijo firme cualquier cosa, pide por escrito cuánto tarda en completarse el programa que le interesa, cómo se programan sus materias obligatorias, y cómo cambia el costo total si el camino se alarga.

Lo que este artículo no puede decirte

Nada de lo anterior habla de lo que pasa después de graduarse: empleo, salario o deuda al terminar la carrera. Esos datos no forman parte de este reporte y no se pueden inventar aquí.

Juntando las piezas

Ahora ya conoces bien una de las piezas que necesitas para decidir: qué clase de escuela es Bloomfield College, cómo admite, cuánto cuesta en el papel, cuánto termina pagando cada quien, y qué tan probable es —según los números oficiales— que un estudiante se quede y termine aquí.

Esa pieza sola no decide nada. Le falta lo que tu hijo quiere estudiar y lo que ya ha construido. Le falta lo que tu familia puede pagar, con la carta de ayuda en la mano y no antes. Y le falta lo que tú, como padre o madre, puedas hacer con calendarios, documentos y preguntas a tiempo, sin cargarle a tu hijo solo un sistema que apenas está aprendiendo a leer.

A tu hijo le toca su esfuerzo, su curiosidad y su decisión. A ti te toca el dinero, los plazos y acompañarlo sin quitarle el volante. Con esas tres piezas juntas —la universidad, el estudiante, la familia— es que empieza a armarse un plan real.

Nota sobre las fuentes: Los datos de este artículo provienen de IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) y del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes a distintos años y cohortes señalados en el texto (principalmente 2022-23 y 2023-24). Best College Aid no representa a Bloomfield College ni a ninguna agencia gubernamental; esta pieza organiza y explica información pública ya existente.

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Nota de fuentes

Los números de esta pieza salen de los reportes que cada institución entrega al gobierno de Estados Unidos (IPEDS, National Center for Education Statistics), principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24. Es una interpretación de esos datos, con fecha; para mayor precisión conviene consultar la fuente original o contactar directamente a la institución. Veritat es una iniciativa de Best College Aid.