Guía universitaria

Boston College: tasa de admisión, requisitos y graduación

Boston College: lo que dicen los números oficiales antes de que tu hijo firme nada

Boston College en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
15.7 %

5,645 admitidos de 36,069 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$67,680

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$5,851/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
91 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
Fechas límite de solicitud
2 de enero

regular: 2 de enero · decisión temprana: 1 de noviembre · Common Data Set 2024–25 (C14, C21, C22), publicado por la universidad · confirma las fechas de este año con la universidad

GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
710–760

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (28 % envió el SAT)

SAT matemáticas
720–780

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
34

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
95 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$80

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
11 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; fechas de solicitud del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay un momento en el que una universidad deja de ser un nombre bonito en un folleto y se convierte en una decisión con cifras reales detrás. Boston College es una de esas escuelas que aparece en muchas listas de estudiantes ambiciosos, y por eso merece que la mires con calma, no con la emoción del momento en que llegó la carta de admisión. Vamos a recorrerla juntos, con los datos oficiales que el gobierno de Estados Unidos recopila de la propia institución. No para decirte si es "buena" o "mala". Eso no lo dice ningún número. Vamos a ver qué es, qué cuesta, quién entra y qué pasa con los que ya están adentro, para que cuando llegue el momento de decidir, decidas con el mapa completo y no solo con la emoción.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,238 palabras15 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Quién es Boston College, en términos que puedas usar

Empecemos por lo básico. Boston College está en Chestnut Hill, Massachusetts, dentro del condado de Middlesex, en el área metropolitana de Boston-Cambridge-Newton. Eso no significa que el campus esté en pleno centro de Boston: la clasificación te dice en qué zona vive, no cómo se llega todos los días. Si tu hijo pensara vivir en casa y viajar a clases, ese es un dato que tienes que verificar tú mismo, manejando la ruta un día entre semana a la hora real de sus clases. El mapa casi nunca coincide con el tiempo que toma en la vida real.

Es una institución privada, sin fines de lucro, de cuatro años o más, y el nivel más alto que reporta ofrecer es el doctorado. Eso la coloca, en el sistema que clasifica a las universidades de este país, entre las escuelas de doctorado con la actividad de investigación más alta que existe. En el perfil de pregrado, ese mismo sistema la ubica en su grupo de admisión más selectiva. Y la describe como una escuela grande y muy residencial: al momento de esa clasificación, al menos la mitad de sus estudiantes de pregrado vivía en vivienda propiedad de la institución o afiliada a ella, y al menos 80 de cada 100 estudiaba tiempo completo.

Aquí va la primera aclaración que te va a ahorrar una confusión cara: que sea "muy residencial" no significa que vivir ahí esté incluido en la colegiatura. El cuarto y la comida se cobran aparte, siempre. Y que no tenga ninguna designación especial —no es universidad históricamente afroamericana, no es universidad tribal, no es institución land grant— tampoco te dice nada sobre cómo se va a sentir tu hijo en ese campus, ni cuántos estudiantes latinos hay, ni qué comunidad va a encontrar. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales existen hoy, qué organizaciones estudiantiles hay, y si puedes, habla con alguien que ya esté estudiando ahí.

El tamaño real de la comunidad en la que entraría tu hijo

Boston College reportó 15,280 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño. Es una escuela grande: el gobierno la coloca en la banda de entre 10,000 y 19,999 estudiantes, y comparada con las 941 escuelas privadas selectivas de cuatro años que forman su grupo de comparación, está entre las más grandes. Como mucho una de cada diez escuelas de ese grupo tiene más estudiantes que ella.

Pero ese número grande engaña si no lo partes. De los 15,280, solo 10,083 son de pregrado; los otros 5,197 son estudiantes de posgrado, gente que ya terminó una carrera y volvió por otra. Si tu hijo está entrando a la licenciatura, el número que le importa es 10,083, no el total. Es una diferencia que vale la pena recordar cada vez que veas una cifra grande de "estudiantes" en cualquier universidad: pregunta siempre cuánto de eso es pregrado.

Dentro de ese pregrado, 11 de cada 100 estudiantes son hispanos o latinos. Es una minoría chica. Comparada con escuelas parecidas, queda un poco arriba de la mitad del grupo, sin llegar al cuarto más alto. Esa comparación no descuenta en qué parte del país está la escuela, y eso pesa: no es lo mismo ser una minoría chica en una ciudad con mucha población latina que en una que no la tiene. Entre hombres y mujeres el pregrado está casi parejo, con 53 de cada 100 siendo mujeres, y casi no hay estudiantes adultos: solo 2 de cada 100 tienen entre 25 y 64 años. Si tu hijo va directo de high school, va a estar rodeado de gente en su misma etapa de vida.

Cómo se organiza el año académico y qué caminos de crédito existen

Boston College funciona por semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas cada uno. Acepta crédito de exámenes AP, y también acepta lo que se llama crédito por experiencia de vida —aprendizaje adquirido por estudio independiente, cursos para adultos, experiencia laboral, portafolios, licencias, certificaciones o entrenamiento militar. También matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, dentro de un programa formal.

Aquí va una verdad dura que no quiero suavizarte: que la escuela declare estas vías no significa que a tu hijo se las vayan a reconocer automáticamente. No dice cuántos puntos de AP piden, ni cuántos créditos otorgan, ni si esos créditos aplican a la carrera específica que le interesa. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirse. No planees un ahorro de tiempo o dinero hasta tener ese papel en la mano.

En cuanto a oferta académica: entre julio de 2022 y junio de 2023, Boston College entregó 2,297 títulos de licenciatura, repartidos en 21 familias de carreras. La familia que más tituló fue negocios y administración, con 23 de cada 100 títulos del año —ninguna otra área le pasó por arriba, pero tampoco se lleva la mayoría. Comparada con escuelas parecidas, queda en el cuarto con más variedad de áreas presentes en su reporte. Eso sí, 21 familias de carreras no son 21 carreras específicas ni garantiza que la que tu hijo quiere esté ahí con fuerza: verifica el programa exacto.

La razón oficial de estudiantes por profesor es de 13 a 1. Es una razón que la propia ficha describe como baja, pero comparada con escuelas del mismo tipo queda por encima de la mediana: la mitad de esas escuelas reporta la misma razón o una menor. Las dos cosas son ciertas al mismo tiempo, y ninguna te dice el tamaño real de un salón de clases: eso este dato no lo mide.

También reporta oportunidades estructuradas como estudio en el extranjero, un programa completo cursable de noche o fin de semana, y caminos para certificación docente. Son opciones reportadas, no garantías de acceso ni de calidad: pregunta por los detalles concretos del programa que le interese a tu hijo.

Entrar a Boston College: lo que pide y lo que en realidad significa la tasa de aceptación

Aquí es donde muchas familias se ponen nerviosas, así que vamos con calma y con los números exactos.

Boston College no tiene admisión abierta. De nueve consideraciones posibles que revisa en el proceso —sin contar pruebas estandarizadas ni el estatus de legado— marca seis como obligatorias: expediente de la prepa, promedio, haber cursado el plan de materias que piden, ensayo personal, cartas de recomendación, y el examen de dominio del inglés para quien aplique. Además toma en cuenta, aunque no sean obligatorias, el lugar de tu hijo en su generación, un portafolio o examen de competencias, la experiencia laboral, y si algún familiar estudió ahí. Esa última pieza, el legado, tu hijo no la puede cambiar. Si no aplica en su caso, no gasten energía pensando en eso: gástenla en lo que sí está en sus manos. La solicitud es larga, con varias piezas obligatorias que se construyen con tiempo, no en una noche, y la tarifa publicada es de $80.

Ahora la cifra que todos quieren saber: en el ciclo 2023, Boston College recibió 36,069 solicitudes de primer ingreso y ofreció lugar a 5,645. Eso son 16 de cada 100. Dicho de otra forma: 30,424 solicitantes no recibieron oferta. Comparada con escuelas parecidas, es de las que menos aceptan; nueve de cada diez escuelas de ese grupo aceptaron a un porcentaje mayor de sus solicitantes.

Y aquí quiero ser directo contigo: este número no dice nada del valor de tu hijo. Mide cuántos lugares se ofrecieron frente a cuántos los pidieron, nada más. Que tu hijo aplique aquí está bien, pero que su lista tenga escuelas de varios niveles de selectividad, incluida alguna donde la mayoría de quienes aplican reciben un sí.

De los que sí reciben esa oferta, solo 41 de cada 100 terminan matriculándose ahí; los otros 59 eligen otra escuela. Este dato no mide calidad ni satisfacción, solo cuenta decisiones de inscripción. Cuando lleguen las cartas de admisión de tu hijo, este porcentaje no es lo que importa: pon las cartas una junto a otra y compara precio neto, carrera y distancia antes del día del depósito.

Sobre exámenes: el SAT y el ACT no son requisito. Si tu hijo los envía, se consideran; si no, la solicitud sigue en pie igual. De los que sí se inscribieron, 28 de cada 100 entregaron puntajes de SAT, y entre ellos la mitad de en medio sacó entre 710 y 760 en lectura y escritura, y entre 720 y 780 en matemáticas. Esos números son de quienes ya estaban dentro y decidieron mandar su puntaje, no de todos los solicitantes. Ese 710 no es un mínimo que tu hijo deba alcanzar, y ese 760 tampoco es garantía de nada.

Sobre transferencias: solo 7 de cada 100 estudiantes de una cohorte que entró en 2017 aparecen como transferidos a otra escuela sin haberse titulado aquí. Es una proporción baja comparada con escuelas similares. Pero este dato no dice qué les pasó a los demás: pudieron titularse, seguir inscritos o dejar de estudiar por completo. Y si tu hijo llegara por transferencia, recuerda que la cifra de créditos reconocidos es un asunto totalmente aparte: pídelo por escrito, con la lista exacta de materias, antes de que se mueva.

El precio de lista: una cifra grande que hay que partir en piezas

En Boston College, entre 35 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $5,851. Entre 124 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $12,554; entre 548 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $56,247. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (35 estudiantes) y el de la banda de más (548 estudiantes) hay $50,396 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $32,590.

Entre las 937 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más barata para las familias de menos ingreso, ya con las becas restadas. Eso no quiere decir que sea barata para tu familia. Es un dato que pesa cuando armen la lista de a cuáles aplicar.

Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.

Cómo se paga en la práctica: becas, préstamos y lo que no debes dar por sentado

De los estudiantes que buscan título en Boston College, 45 de cada 100 reciben alguna beca o ayuda que no se devuelve. Los otros 55 no reciben nada de eso. Comparada con escuelas parecidas, esta proporción cae en el cuarto donde la beca alcanza a menos estudiantes. Entre los que sí la reciben, el promedio anual es de $46,800 —pero ese promedio no es tu oferta. Cuando llegue tu carta, lo que importa es cuánto le quedaría poniendo a tu familia de su propio bolsillo, no el tamaño del "descuento" que anuncien.

Solo 13 de cada 100 estudiantes reciben la beca federal Pell, la que está reservada para familias de bajos ingresos con necesidad demostrada. No des por hecho que va a llegar: pide antes de aplicar la lista completa de becas disponibles, quién califica para cada una, y las fechas de solicitud.

Sobre préstamos: 32 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo federal en el año escolar 2022-23. Es más de dos de cada diez, pero menos de la mitad. Entre quienes pidieron prestado, el promedio anual fue de $4,757 —comparado con escuelas similares, es una proporción baja de estudiantes endeudados. Pero ese número habla de otras familias, no de la tuya, y no incluye préstamos Parent PLUS, deuda con banco o tarjeta, ni la deuda acumulada al graduarse. Para saber eso necesitarías sumar varios años, y ese dato no viene en este reporte. Lo que sí puedes hacer es esperar la carta de ayuda financiera de tu hijo antes de descartar la escuela o comprometerte con ella. También ofrece plan de colegiatura prepagada y pago en plazos, por si eso ayuda a organizar el presupuesto familiar.

Vida en el campus, deportes, ROTC y los apoyos que reporta

Boston College sí tiene vivienda propia, aunque no es obligatoria para todos los estudiantes de primer ingreso: la institución respondió específicamente que no exige a todos vivir ahí. También ofrece planes de comida, pero el número de comidas por semana varía según el plan que elijan. La capacidad máxima de vivienda que reporta IPEDS es de 7,607 espacios. Que exista cuarto no garantiza una cama disponible para tu hijo: pide por escrito la tarifa del año, la fecha límite para solicitar vivienda, y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.

En cuanto a ROTC, Boston College marcó las tres ramas de servicio —Army, Navy y Air Force, más la opción Marine Corps dentro de Navy. Marcar las tres no es común: de 3,012 universidades en este directorio, solo 135 lo hacen. Pero que esté marcado no confirma que el programa se curse en este campus específico, ni cupos ni becas: pregunta por cada ruta por su nombre antes de construir un plan alrededor de esto.

Sí compite en deporte intercolegial y está afiliada a la NCAA, con membresía reportada en fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o pista. Eso no te dice en qué división juega cada disciplina ni si hay beca deportiva disponible: eso se pregunta directamente al entrenador del deporte específico, por escrito.

Ofrece educación a distancia en pregrado y posgrado, aunque solo 1 de cada 100 estudiantes de pregrado lleva todas sus clases así; los otros 99 toman al menos un curso presencial. La biblioteca cuenta con personal contratado, colección física y digital, y préstamo entre bibliotecas, con un gasto que supera el umbral de $100,000 que registra el gobierno —pero eso es apenas el piso, no una garantía de que tenga las bases de datos específicas para la carrera de tu hijo.

Entre los servicios y apoyos que reporta están orientación académica y profesional combinada, empleo para estudiantes, servicios de colocación, cuidado infantil en el campus, participación en el programa Yellow Ribbon, punto de contacto para veteranos y militares, organización estudiantil de veteranos, y una página web de servicios para personas con discapacidad. Son servicios reportados; no dicen calidad ni efectividad. Pregunta por los detalles concretos que necesite tu familia.

Lo que pasa con los estudiantes que ya entraron

Ésta es, para mí, una de las partes más reveladoras de toda la ficha. De 2,333 estudiantes que entraron por primera vez a licenciatura, de tiempo completo, en el otoño de 2022, el 95 de cada 100 seguía inscrito o ya se había titulado un año después. Comparada con escuelas parecidas, es de las que más conservan a su generación de entrada.

En graduación, el número es todavía más contundente: de los que entraron en 2017, 91 de cada 100 salieron con título en seis años o menos. A cuatro años, la cifra ya estaba en 88 de cada 100 —apenas tres puntos por debajo del plazo largo. Comparada con escuelas similares, es de las que más titulan.

Ampliando la ventana a ocho años, y contando también a estudiantes que entraron con experiencia universitaria previa o a tiempo parcial, 92 de cada 100 terminaron con un título o certificado de esta escuela. Entre quienes recibieron la beca Pell, la cifra fue de 87 de cada 100 —cinco puntos abajo del grupo que no la recibió, pero aun así una cifra alta comparada con otras universidades similares.

Ahora, la verdad dura que no puedo suavizar: un número alto no es una promesa para tu hijo. Describe lo que le pasó a una generación específica, en un momento específico. Lo que sí está en tus manos, y en las de tu hijo, es que entre con los créditos en orden, que desde el primer semestre sepa quién es su consejero, y que conozca a tiempo cuándo se inscriben las materias de su carrera. Eso no lo garantiza ningún porcentaje institucional. Lo construyen personas concretas, tomando decisiones concretas, semestre a semestre.

Lo que ya sabes, y lo que todavía te toca averiguar

Ahora conoces a Boston College con una profundidad que la mayoría de las familias nunca alcanza antes de que su hijo mande la solicitud: sabes que es grande, muy selectiva, cara en el papel pero con un precio neto que puede bajar mucho según el ingreso familiar; sabes que el resultado oficial de retención fue muy alto y, en otra cohorte histórica, casi todos se titularon en seis años o menos; y sabes exactamente qué preguntas todavía tienes que hacer por escrito antes de comprometer un peso.

Esta pieza te dio la primera parte del mapa: lo que la universidad realmente es y ofrece, según sus propios reportes oficiales. Te falta juntarla con lo que tu hijo quiere estudiar y con lo que ha construido hasta ahora, y con lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar. De esas tres piezas juntas nace un plan real, no una lista de nombres bonitos. Tú llevas el volante en esta parte del camino. Nadie más va a hacer esas llamadas, pedir esas cartas por escrito, ni comparar esos números por ti.

Nota sobre la fuente: las cifras de este artículo provienen de IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System), del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes a los ciclos y reportes indicados en cada sección. Best College Aid no representa a Boston College ni a ninguna dependencia del gobierno federal; esta pieza es un ejercicio de divulgación basado en datos públicos.

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Nota de fuentes

Los números de esta pieza salen de los reportes que cada institución entrega al gobierno de Estados Unidos (IPEDS, National Center for Education Statistics), principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24. Es una interpretación de esos datos, con fecha; para mayor precisión conviene consultar la fuente original o contactar directamente a la institución. Veritat es una iniciativa de Best College Aid.