Guía universitaria

Bryn Mawr College: tasa de admisión, requisitos y graduación

Bryn Mawr College: lo que dicen los números oficiales, explicado para tu familia

Bryn Mawr College en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
31.1 %

1,018 admitidos de 3,278 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$62,560

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$3,323/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
86 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
670–740

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (61 % envió el SAT)

SAT matemáticas
630–730

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
32

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
90 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$50

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
10 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Cuando el nombre de una universidad empieza a aparecer en las conversaciones de tu casa, lo primero que uno quiere no es una lista de adjetivos. Uno quiere entender: ¿qué es este lugar, de verdad? ¿Cabe mi hijo ahí? ¿Cabe en nuestro presupuesto? Bryn Mawr College trae consigo un dato que, apenas lo veas, va a cambiarte la manera de leer todo lo demás: es una escuela donde, en el conteo de pregrado, el 100% de los estudiantes son mujeres. Eso no es un detalle de relleno. Es el punto de partida para entender casi todo lo que sigue: quién estudia ahí, cómo se vive el campus y qué preguntas tiene sentido hacerle a la escuela antes de que tu hija —o tu hijo, si busca esta información para alguien más— firme algo.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
4,355 palabras20 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Voy a caminar contigo por los datos oficiales que el gobierno de Estados Unidos recopila sobre esta universidad: quién es, cuánto cuesta, quién entra, quién se queda y quién termina. No te voy a decir si es la escuela correcta para tu familia. Eso nadie lo sabe todavía, ni yo ni las cifras. Pero al final de este artículo vas a conocer una de las tres piezas que necesitas para decidir con calma.

Quién es Bryn Mawr College

Bryn Mawr College es un colegio de licenciatura centrado en artes y ciencias, así la clasifica el sistema Carnegie que ordena a las escuelas del país según lo que hacen. Es una escuela de cuatro años, de talla chica y muy residencial: en la medición más reciente disponible, al menos la mitad de los estudiantes de pregrado que buscaban título vivía en vivienda propiedad de la institución o controlada por ella, y al menos 80 de cada 100 estudiaban tiempo completo. En el grupo de admisión, Carnegie la coloca entre las más selectivas.

Ojo con algo importante: "muy residencial" no es lo mismo que "barata". Que la mayoría viva en el campus quiere decir que el cuarto y la comida van a formar parte de la cuenta desde el primer día, no que puedas dejarlos fuera del presupuesto. Y la etiqueta de "más selectiva" tampoco te dice cuántos de cada cien solicitantes entran. Ese número —el real, el que importa para armar la lista de tu hija— lo vas a ver más adelante, y conviene verlo antes de que ella construya su lista completa. Que esta escuela esté en esa lista está bien. Que sea la única, no.

Geográficamente, Bryn Mawr College está en el pueblo de Bryn Mawr, Pensilvania, dentro del condado de Montgomery, en el área metropolitana de Philadelphia-Camden-Wilmington. El código censal la ubica en un suburbio: dentro de la zona urbanizada, pero fuera de la ciudad principal. Eso no significa que el campus esté en pleno centro de Filadelfia, y tampoco te dice cómo se siente vivir ahí día a día. Eso se averigua yendo. Si tu hijo piensa vivir en casa y viajar a diario, maneja tú mismo la ruta un día entre semana, a la hora exacta de sus clases. El tiempo real casi nunca es el que marca el mapa.

Institucionalmente, es una universidad privada, sin fines de lucro, de cuatro años o más. El gobierno registra el doctorado como el nivel más alto que reporta ofrecer, y la clasifica como una institución que otorga grados, principalmente de licenciatura o niveles superiores. Ese dato es institucional: no te dice si la carrera específica que le interesa a tu hijo existe ahí, ni si conecta el pregrado con un posgrado. Eso hay que verificarlo programa por programa.

Y aquí va algo que conviene decir sin rodeos: no la descartes ni la elijas por el precio de lista. Eso lo vamos a ver con calma en la sección de costos, pero anótalo desde ahora, porque es la idea que sostiene todo el artículo.

Sobre designaciones especiales: Bryn Mawr College no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana (HBCU), universidad tribal, ni institución land grant. De las 3,012 universidades en este directorio, 138 tienen alguna de esas tres designaciones; ésta no. Eso no te dice a qué estudiantes atiende, ni cuántos latinos hay en el campus, ni cómo se va a sentir tu hijo ahí. Que no traiga ninguna de las tres etiquetas tampoco significa que no atienda a esa comunidad. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales existen hoy, qué organizaciones estudiantiles hay, y —lo más útil— hablar con alguien que ya esté estudiando ahí.

Cuántos son y quiénes son

Aquí es donde el dato con el que abrí este artículo cobra todo su peso. En el otoño de 2023, el conteo de pregrado de Bryn Mawr College registró cero hombres. El cien por ciento de los estudiantes de pregrado reportados son mujeres.

Del resto de la composición: 10 de cada 100 estudiantes de pregrado son hispanos o latinos. Es una minoría chica. Comparada con las 941 escuelas privadas de cuatro años con admisión selectiva que reportan este dato, Bryn Mawr queda arriba de la mitad del grupo, sin llegar al cuarto más alto. Dicho de otra forma: aquí los latinos son pocos, pero no inexistentes, y esta escuela no está sola en ese punto medio. Si esto te importa —y para muchas familias importa mucho—, en la visita pregunta qué existe concretamente para estudiantes latinos: grupo estudiantil, centro cultural, alguien en la oficina de admisiones que hable español.

Un límite honesto sobre esa comparación: los pares se arman por tipo y control de escuela, no por estado. No descuenta en qué parte del país está la universidad, y eso pesa. Tampoco baja al nivel de carrera. Es un dato de la escuela completa.

Sobre edad: apenas 1 de cada 100 estudiantes tiene entre 25 y 64 años. Prácticamente no hay estudiantes adultos en este pregrado; es, sobre todo, un campus de jóvenes que entran justo después de la preparatoria. Y sobre procedencia de los estudiantes de nuevo ingreso: el gobierno no trae ese renglón para esta escuela en el ciclo 2023. No está, y no se inventa.

En cuanto a tamaño, Bryn Mawr College tenía 1,666 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño, lo que la coloca en la banda mediana —entre 1,000 y 4,999— y a media tabla frente a sus 941 pares del censo. De esos 1,666, 1,349 van en pregrado y 317 en posgrado: es, sobre todo, una escuela de carrera. IPEDS estima un equivalente de 1,645 estudiantes de tiempo completo, y reporta 361 estudiantes de pregrado de primera entrada, tiempo completo, que buscan credencial —ese grupo no es toda la generación que entra cada año, es un subconjunto específico.

Ser grande no quiere decir más opciones. Ser chica no quiere decir más atención para tu hija. La escala te da una fotografía, no un veredicto. Lo que de verdad importa se pregunta por la carrera específica, no por la escuela entera.

Lo académico: cómo está armado el año y hacia dónde se reparten los títulos

El año en Bryn Mawr College se organiza por semestres: dos periodos largos, de unas 15 semanas cada uno. La institución acepta créditos de exámenes AP, pero no marcó que reconozca crédito por experiencia de vida, y en 2023 declaró que no matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito.

Que acepten AP no significa que le den crédito por cualquier examen que presente tu hijo. No especifica cuántos puntos piden ni cuántos créditos otorgan, ni si esos créditos van a contar para la carrera que él elija. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirse. No presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano.

Sobre hacia dónde se reparten los títulos: en un año, Bryn Mawr College entregó 315 títulos de licenciatura, repartidos en 14 familias de carreras. La familia que más tituló fue ciencias sociales, con 22 de cada 100 títulos del año —ninguna otra área le pasó por arriba, pero tampoco se llevó el bulto. Ninguna familia concentró 30 de cada 100 títulos. Es una oferta repartida, sin un área que domine de forma aplastante.

Esto cuenta títulos entregados en un año, no personas ni el catálogo actual de carreras. No mide calidad, aprendizaje ni qué trabajo consigue después cada egresado. Antes de decidir, pregunta por la carrera exacta que le interesa a tu hija: cuántos se titularon en ella, en cuánto tiempo, y cómo es el plan de estudios completo.

Un dato más que vale la pena tener a la mano: la razón entre estudiantes y personal de instrucción es de 8 a 1, una de las razones más bajas que se reportan. Comparada con las 941 escuelas similares del censo, Bryn Mawr cae en el cuarto de abajo: su razón es menor que la de tres de cada cuatro escuelas parecidas. Pero una razón baja no garantiza clases chicas —el número relaciona equivalentes de tiempo completo, no cuenta sillas en un salón. Pregunta directamente cuántos alumnos hay en las clases de primer año.

Caminos académicos que la institución reporta

Bryn Mawr College reporta tener estructurados estos caminos: programas de estudio en el extranjero, preparación para certificación docente por debajo del nivel postsecundario, y aprobación estatal del programa para certificación docente inicial. Que estén reportados confirma que existen como oferta institucional; no te dice cómo se accede a ellos, con qué cupo ni qué tan fácil es incorporarlos al plan de estudios de tu hija. Eso se pregunta directamente en admisiones o con el consejero académico.

Entrar a Bryn Mawr College: lo que pide y quién lo logra

Empecemos por lo esencial: Bryn Mawr College no tiene admisión abierta. Hay piezas del expediente que revisa antes de decir sí. De las nueve consideraciones que este proceso evalúa —sin contar pruebas de admisión ni estatus de legado—, cinco son obligatorias: el expediente de la preparatoria, el promedio de la preparatoria, el ensayo personal, las cartas de recomendación, y el examen de dominio del inglés para quien aplique. Otras piezas no son obligatorias pero sí se toman en cuenta si las envías: el lugar que ocupa tu hija en su generación, haber cursado el plan de materias que la universidad pide, y experiencia de trabajo.

Dicho sin rodeos: aquí no alcanza con juntar papeles. El ensayo es requisito, así que tu hija tiene que escribir. Que lo empiece en el verano, no la semana de la fecha límite. El primer borrador nunca es el que se manda. La tarifa de solicitud de pregrado publicada es de $50.

Ahora, los números duros de qué tan selectiva es en la práctica. En el ciclo 2023, Bryn Mawr College recibió 3,278 solicitudes de primer ingreso y ofreció lugar a 1,018. Eso es 31 de cada 100 solicitantes admitidos. Puesta junto a sus 942 pares —escuelas privadas de cuatro años con admisión selectiva— es de las que menos aceptan: nueve de cada diez de ese grupo, o más, aceptaron a un porcentaje mayor de sus solicitantes. Del otro lado de esa cuenta, 2,260 solicitantes no recibieron oferta de lugar ese año. Ese dato no separa cuántos fueron rechazados, cuántos quedaron en lista de espera o cuántos retiraron su solicitud.

De los que sí recibieron oferta, ¿cuántos terminaron inscribiéndose? 35 de cada 100 admitidos para el primer año de 2023 acabaron matriculándose. Los otros 65 tenían la carta en la mano y no se inscribieron ahí. Comparada con sus pares, esa proporción queda del lado alto —en la mayoría de escuelas parecidas se queda una parte menor de los admitidos. Recibir la carta no es lo mismo que decidir ir. Y ese porcentaje no mide calidad ni prestigio ni satisfacción: sólo cuenta cuántos se inscribieron ese otoño en particular. Cuando lleguen las cartas de admisión de tu hija, este número no es lo que decide. Pon las ofertas una junto a otra y compara precio neto, carrera y distancia antes del día del depósito.

Sobre pruebas estandarizadas: el SAT y el ACT no son requisito en Bryn Mawr College. Si tu hija los manda, se toman en cuenta; si no los manda, la solicitud sigue en pie igual. Aun así, entre los estudiantes de primer ingreso que se inscribieron, 61 de cada 100 sí entregaron puntaje del SAT —una de las proporciones de entrega más altas entre las 653 universidades similares del censo. Entre quienes entregaron SAT, la mitad de en medio sacó entre 670 y 740 en lectura y escritura, y entre 630 y 730 en matemáticas. Esos rangos son de estudiantes que se inscribieron y sí entregaron puntaje —no de todos los solicitantes, y no prueban que el puntaje se haya usado en la decisión de admitirlos. Ese 670 no es un mínimo. Ese 740 tampoco es garantía de nada.

Tabla: caminos de entrada y salida, en una sola mirada

Tabla de datos del artículo
MomentoCifraDe cada 100
Solicitan3,278 personas—
Reciben oferta de admisión1,018 personas31
De los admitidos, se inscriben—35
Transferidos que entraron por primera vez (otoño 2023)7 personas—
No completaron y aparecen como transferidos (cohorte 2017)31 personas9

Sobre transferencias: de la cohorte de primer ingreso y tiempo completo que entró en 2017 buscando licenciatura, 31 estudiantes —9 de cada 100— aparecen como transferidos sin haber completado ahí dentro del 150% del tiempo normal. Comparada con 542 escuelas parecidas, esa proporción queda del lado bajo: la mayoría de ese grupo vio irse a una proporción mayor de su cohorte. Esa cifra no dice qué les pasó a los demás: pudieron titularse, seguir inscritos o dejar de estudiar. Por otro lado, en el conteo de otoño de 2023, apenas 7 estudiantes de pregrado entraron a Bryn Mawr por primera vez viniendo de otra institución. Es un flujo de entrada mínimo. Y si algún día tu hija se transfiere hacia o desde aquí, este número no dice cuántos créditos se le van a reconocer. Eso se pide por escrito, con la lista de materias en la mano, antes de mover a nadie.

El precio de lista, sin maquillaje

En Bryn Mawr College, entre 13 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $3,323. Entre 16 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $12,873; entre 175 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $49,566. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (13 estudiantes) y el de la banda de más (175 estudiantes) hay $46,243 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $39,383.

Entre las 937 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más barata para las familias de menos ingreso, ya con las becas restadas. Eso no quiere decir que sea barata para tu familia. Es un dato que pesa cuando armen la lista de a cuáles aplicar.

Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.

Ayuda, becas y préstamos: el dinero que entra y el que se pide prestado

En Bryn Mawr College, 74 de cada 100 estudiantes que buscan título o certificado recibieron ayuda que no se devuelve —becas o subvenciones. Es más de la mitad, pero no todos. Comparada con sus 942 pares, esa proporción cae en el cuarto donde la beca alcanza a menos estudiantes. Entre quienes sí la recibieron, el promedio del año fue de $42,011.

La ayuda federal Pell —para estudiantes con necesidad económica demostrada— llegó sólo a 14 de cada 100. Eso quiere decir que al menos 60 de cada 100 recibieron ayuda que no fue Pell, sino de otra fuente: probablemente institucional.

$42,011 es dinero de verdad. Pero no es un precio. Lo que decide es el número que queda después de la ayuda, y ese número no está en este promedio —hay que pedirlo escuela por escuela, carta por carta. Un promedio alto entre quienes recibieron ayuda no significa que la oferta de tu hija vaya a ser de ese tamaño.

Ahora, el otro lado del dinero: los préstamos. En el año escolar 2022-23, 48 de cada 100 estudiantes de pregrado de Bryn Mawr College recibieron un préstamo estudiantil federal —casi la mitad, y esta cuenta incluye a todo el pregrado, no sólo a quienes buscan título. De los que pidieron prestado, cada uno se llevó $5,942 en promedio ese año. Comparada con sus 942 pares, esa proporción de estudiantes con préstamo es de las comunes: ni de las más altas ni de las más bajas.

Aquí financiar con deuda es lo normal. Si tu hija pide algo parecido cada año durante los cuatro años del plan, la suma anda por los $23,768, sin contar intereses. Esa cuenta se hace antes de la primera firma, no al final. Y ese promedio es sólo de préstamos federales a nombre del estudiante en un año: no incluye los préstamos PLUS que a veces piden los padres, ni deuda con bancos, ni tarjetas de crédito. Tampoco es la deuda total con la que alguien sale al graduarse —para eso habría que sumar los cuatro años, y ese número no está en este reporte.

Este porcentaje habla de otras familias, no de la tuya. Espera la carta de ayuda financiera real antes de descartar esta escuela y antes de comprometerte con ella.

En cuanto a mecanismos de pago, Bryn Mawr College reporta ofrecer plan de colegiatura prepagada y plan de pago en plazos. Vale la pena preguntar por ambos si el flujo de efectivo familiar es una preocupación.

Vivir ahí: vivienda, deporte, biblioteca y apoyos

Vivir en el campus no es opcional en el primer año. Bryn Mawr College reporta que los estudiantes de tiempo completo que entran por primera vez están obligados a vivir en vivienda de la institución o controlada por ella. También hay planes de comida, y en el más grande el número de comidas por semana viene fijo. La institución reporta una capacidad máxima de vivienda controlada de 1,279 estudiantes, dentro o fuera del campus.

Si tu hija entra de tiempo completo en su primer año, el cuarto no es un gasto que se pueda recortar. Va en la cuenta desde el día uno, junto con la colegiatura. Cuando compares el precio de esta escuela con el de otra, súmalo desde el principio. Una colegiatura sola engaña.

Sobre ROTC: Bryn Mawr College reportó que sí hay oportunidad, y la única rama marcada es Air Force. Army y Navy no aparecen marcadas. Si a tu hijo le interesa otra rama, no está confirmada en este reporte —lo que no significa que sea imposible, significa que hay que preguntar directamente. Y que esté marcado tampoco confirma que el programa se curse en este campus específico; pregunta cupos, beca y requisitos por nombre.

En deportes: Bryn Mawr sí compite en deporte intercolegial y está afiliada a la NCAA. Este dato institucional no identifica qué deportes, equipos o temporadas existen actualmente, ni en qué división juega cada disciplina, ni si da beca. Se reporta membresía para baloncesto y campo traviesa o atletismo de pista. Si tu hija quiere seguir compitiendo, escríbele directamente al entrenador del deporte que le interesa y pide respuesta por escrito.

Sobre educación a distancia: Bryn Mawr la ofrece, pero no en el nivel de pregrado —justo donde entraría tu hija. En el conteo de otoño, cero de cada 100 estudiantes de pregrado llevaban todas sus clases a distancia. No cuentes con opciones en línea para acomodar horarios en licenciatura.

La biblioteca opera con personal contratado y su gasto anual superó el umbral de $100,000 que registra el gobierno. Tiene colección física y digital, y participa en préstamo entre bibliotecas. Eso confirma una operación con recursos, pero no te dice si hay bases de datos específicas para la carrera de tu hija —eso se pregunta por nombre de programa.

Finalmente, la institución reporta estos servicios: orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación para egresados, participación en el programa Yellow Ribbon, y una dirección web publicada para servicios de discapacidad. Que estén reportados confirma su existencia formal; no mide su calidad ni qué tan accesibles son en la práctica.

Se quedan, avanzan y se titulan: lo que dicen las cohortes

Aquí llegamos a la pregunta que más le importa a una familia después del dinero: si mi hija entra, ¿va a terminar?

De la cohorte que entró por primera vez, tiempo completo, buscando licenciatura en el otoño de 2022 —396 personas—, 355 cumplieron el criterio oficial de retención: seguían inscritas ahí o ya habían completado la licenciatura un año después. Son 90 de cada 100. Comparada con 930 escuelas parecidas, esa proporción queda en la parte alta. Pero un resultado de retención alto no es una tasa de graduación final: combina a quienes siguen inscritos con quienes ya se titularon, sin separar las dos ramas, y no revela qué pasó con las 41 personas que quedaron fuera de esa cuenta.

Sobre graduación: de cada 100 estudiantes que entraron a licenciatura en 2017 —de tiempo completo, sin haber pisado antes otra universidad—, 86 salieron con título en seis años o menos. En números exactos, 303 de 354. Con el plazo de cuatro años la cifra baja a 75 de cada 100 —una diferencia de 11 puntos entre los cuatro y los seis años. Comparada con 920 escuelas parecidas, Bryn Mawr está entre las que más titulan: nueve de cada diez de ese grupo, o más, reportaron una proporción igual o menor.

Casi todos los que entraron de tiempo completo en esa generación salieron con título. Eso no significa que a tu hija le vaya a pasar lo mismo. Sí dice que, a esos estudiantes, en esa escuela, les alcanzó el tiempo. Lo que sí está en tus manos es que entre con los créditos en orden desde el primer semestre, y que sepa desde el día uno quién es su consejero académico y cuándo se inscriben las materias de su carrera.

Tabla: qué pasó con las cohortes que entraron hace años

Tabla de datos del artículo
MedidaCohorteResultado
Retención al año siguienteEntrada otoño 2022 (396)90 de cada 100
Graduación en 4 añosEntrada 201775 de cada 100
Graduación en 6 añosEntrada 2017 (354)86 de cada 100 (303 personas)
Con título o certificado a 8 añosEntrada 2015-16 (393)87 de cada 100

Hay una medida más amplia todavía: la cohorte de 393 estudiantes de pregrado que entraron entre julio de 2015 y junio de 2016 —incluyendo primer ingreso y quienes ya traían experiencia postsecundaria previa de tiempo completo. Al corte de agosto de 2023, 87 de cada 100 tenían un título o certificado de esta escuela. Entre quienes recibieron beca Pell específicamente, la cifra fue de 88 de cada 100 —apenas un punto de diferencia con quienes no la recibieron; que queden cerca no significa que el camino haya sido igual de fácil. Comparada con 935 escuelas parecidas, Bryn Mawr está entre las que más gente titulan a ocho años.

Un porcentaje alto no predice el resultado de una persona en particular. Describe lo que le pasó a una cohorte específica hace años. Lo útil, si esta escuela sigue en la lista de tu hija, es preguntar por los apoyos actuales del programa y por resultados de cohortes más recientes.

Lo que ya sabes, y lo que falta por saber

Ahora conoces una de las tres piezas que necesitas para tomar esta decisión con tu familia: lo que Bryn Mawr College realmente es y lo que los datos oficiales muestran sobre ella. Sabes que es una escuela chica, muy residencial, casi enteramente femenina en su pregrado, selectiva pero no imposible, cara en el papel y notablemente generosa con las familias de menos ingreso cuando se mira el precio neto. Sabes que financiar con préstamo es lo común ahí, y sabes qué preguntas hacer antes de firmar cualquier cosa.

Lo que no sabe este artículo —porque no le corresponde saberlo— es lo que tu hija quiere estudiar, qué tan lejos de casa está dispuesta a vivir, y cuánto puede o está dispuesta a pagar tu familia. Esas dos piezas te tocan a ti y le tocan a ella. A ella le toca decidir qué quiere construir con su vida. A ti te toca entender el dinero, acompañar la decisión y asegurarte de que ninguna salida se pierda por desconocimiento del mapa. Ni tú decides su vocación, ni ella firma sola un préstamo de miles de dólares sin que alguien haya leído la letra completa.

Junta esta pieza con las otras dos. De esa combinación, y no de una sola cifra, nace el plan.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de datos oficiales reportados por Bryn Mawr College al sistema IPEDS del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente a los ciclos 2022-23 y 2023-24, con cohortes de graduación y persistencia que datan de años de entrada anteriores según se indica en cada sección. Best College Aid no representa a Bryn Mawr College ni al gobierno de Estados Unidos; esta pieza es de carácter informativo y no constituye asesoría de admisión personalizada.

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