Guía universitaria

California State University-Fullerton: tasa de admisión, requisitos y graduación

California State University-Fullerton: lo que dicen los números cuando alguien se sienta a explicarlos

California State University-Fullerton en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
86.7 %

42,149 admitidos de 48,591 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$7,073 / $18,953

estatal / fuera del estado, precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$2,675/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV), con colegiatura estatal o del distrito · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
69 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
No se considera

no se considera aunque lo envíes · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
Fechas límite de solicitud
30 de noviembre

regular: 30 de noviembre · prioritaria: 30 de noviembre · Common Data Set 2023–24 (C14, C21, C22), publicado por la universidad · confirma las fechas de este año con la universidad

GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Tasa de retención
85 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$70

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
54 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; fechas de solicitud del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Si tu hijo o hija está mirando California State University-Fullerton, seguramente ya viste el nombre en algún buscador, en una lista de universidades públicas de California, o porque alguien en la familia estudió ahí. Y probablemente sientes esa mezcla conocida: ganas de que le vaya bien, y la sospecha de que hay letras chiquitas que no estás viendo.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,449 palabras16 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Aquí no te voy a vender esta universidad ni a advertirte de ella. Te voy a explicar, con los datos oficiales que el gobierno de Estados Unidos recopila de esta institución, qué clase de escuela es, qué exige, qué cuesta y qué le pasa a los estudiantes que llegan. Tú pones eso junto a lo que tu hijo quiere estudiar y a lo que tu familia puede pagar. De esa combinación sale un plan. Esta pieza es una sola de las tres piezas que necesitas, pero es la que puedo entregarte completa y verificada.

Quién es esta universidad, en pocas palabras

California State University-Fullerton está en Fullerton, California, dentro del condado de Orange, en el área metropolitana de Los Angeles-Long Beach-Anaheim. El código censal la ubica en un suburbio: dentro de la zona urbanizada, pero fuera del corazón de la ciudad principal. Cómo se siente eso, sólo se sabe yendo a verlo. Si tu hijo piensa vivir en casa y manejar todos los días, no confíes en el mapa: maneja tú la ruta un día entre semana, a la hora exacta en que él tendría clase. El tráfico real casi nunca coincide con el que promete la aplicación.

Es una universidad pública de cuatro años. El gobierno la clasifica como una institución de doctorado con actividad de investigación alta, y reporta el doctorado como el nivel más alto que ofrece. Eso es un dato institucional, no una garantía de que la carrera de tu hijo llegue hasta ahí: si te interesa un programa concreto, pregunta si conecta licenciatura con posgrado en esa carrera específica.

Una clasificación aparte, basada en datos más antiguos (2019-20), la describe como una escuela grande y "principalmente no residencial". Eso técnicamente significa que menos de uno de cada cuatro estudiantes de pregrado vivía en vivienda de la institución, o que menos de la mitad estudiaba tiempo completo — el dato no aclara cuál de las dos condiciones se cumplió, y no significa que no existan dormitorios. Por otro lado, en otra clasificación de 2021 aparece entre las instituciones a las que llegan muchos estudiantes transferidos. Si tu hijo piensa llegar aquí desde otra universidad o un colegio comunitario, pide por escrito, antes de inscribirse, qué materias le van a reconocer y cuáles no. La etiqueta de "recibe muchos transferidos" no te dice cuántos créditos se pierden en el camino.

Algo que vale aclarar de una vez: California State University-Fullerton no tiene ninguna de las tres designaciones especiales que el gobierno registra — no es universidad históricamente afroamericana, no es universidad tribal, no es institución land grant. De las 3,012 universidades en este censo, 138 sí tienen alguna. Que ésta no la tenga no dice nada sobre a qué comunidades atiende bien ni mal. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales existen hoy, qué organizaciones estudiantiles hay, y mejor aún, hablando con alguien que ya esté ahí.

Una escuela grande, y una comunidad que se parece a muchas familias latinas

Aquí hay un número que vale la pena que te detengas a leer dos veces: en el otoño de 2023, 54 de cada 100 estudiantes de pregrado de esta universidad se reportaron como hispanos o latinos. Es la mitad o más del estudiantado. Comparada con 519 escuelas públicas selectivas de cuatro años en este mismo censo, es de las que reportan la proporción más alta — nueve de cada diez de esas escuelas reportaron una cifra igual o menor.

Si a tu hijo le preocupa la idea de llegar y sentirse el único latino en el salón, los números no muestran eso. Pero cuidado con leer de más: un porcentaje alto de estudiantes latinos no es lo mismo que apoyo real para estudiantes latinos. El dato cuenta cuántos hay, no si hay consejería en español, ni tutoría dirigida, ni cuántos de ellos se gradúan. Y es un promedio de toda la escuela, no de la carrera específica que le interesa a tu hijo.

Otros datos de esa misma comunidad: hay más mujeres que hombres (57 de cada 100), 16 de cada 100 tienen entre 25 y 64 años, y 99 de cada 100 estudiantes de primer ingreso reportaron domicilio permanente en California al solicitar. Es, sobre todo, una escuela de estudiantes del propio estado.

En cuanto a tamaño: en el conteo oficial de otoño, la universidad reportó 41,962 estudiantes inscritos — de las escuelas más grandes entre sus pares selectivas, tanto que sólo una de cada diez de ellas tiene más estudiantes. De ese total, 37,125 están en pregrado y 4,837 en posgrado: es sobre todo una escuela de carrera, no de posgrado. Pero que la escuela sea enorme no dice nada sobre el tamaño de cada clase. Eso hay que pedirlo aparte, para primer año y para la carrera exacta que le interesa a tu hijo.

Cómo está armado el año académico y qué tan ancha es la oferta

El calendario funciona por semestres: dos periodos largos, de unas 15 semanas cada uno. La universidad declaró que acepta crédito por exámenes AP y también lo que IPEDS llama "crédito por experiencia de vida" — estudio independiente, cursos para adultos, experiencia laboral, licencias previas, portafolios, y experiencia militar o gubernamental. También reporta aceptar crédito por entrenamiento militar. Que lo declaren no significa que se lo den automáticamente a tu hijo: pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirse, y no descuentes ese ahorro de tu presupuesto hasta tenerla en la mano. Un dato aparte: no matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito.

En un año reciente, la universidad entregó 9,065 títulos de licenciatura, repartidos en 21 familias de carreras (lo que el gobierno llama familias CIP). La más grande fue negocios y administración, con 23 de cada 100 títulos — es la más común, pero ni de lejos se lleva la mayoría. Comparada con 514 escuelas parecidas, queda en el cuarto que más títulos entrega al año. Ojo: que existan 21 familias con alguna fila en el reporte no significa 21 carreras activas hoy con estudiantes graduándose — algunas filas pueden reportar cero. Verifica el programa exacto.

La razón entre estudiantes y personal de instrucción es de 22 a 1, en el cuarto más alto entre sus pares (tres de cada cuatro escuelas parecidas reportan una razón igual o menor). Esto no es el tamaño de un salón — es una razón agregada que no te dice cómo se reparte el tiempo de un profesor entre clases grandes y pequeñas. Pide el tamaño real de clase en primer año y en la carrera de tu hijo.

En cuanto a caminos académicos estructurados, la universidad reporta: estudio en el extranjero, investigación de pregrado cocurricular, educación de desarrollo sin crédito, y rutas para certificación docente, incluida la aprobación estatal para certificación docente inicial.

Entrar aquí: qué pide, qué no pide, y qué tan probable es el sí

Vamos a lo que de verdad quieres saber: ¿cómo se entra?

California State University-Fullerton no tiene admisión abierta — hay piezas que revisa antes de decir sí. De nueve consideraciones posibles que rastrea el gobierno, marcó cuatro como obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio de la prepa, haber cursado el plan de materias que la universidad exige, y el examen de dominio del inglés para quien aplique. La lista de lo que NO considera es más larga: el lugar en su generación, el ensayo personal, las cartas de recomendación, un portafolio o examen de competencias, la experiencia laboral, y si alguien de la familia estudió ahí. El reporte no dice si alguien revisa esos materiales con otro propósito — sólo que no entran en la decisión de admisión.

Si tu hijo estudió fuera de Estados Unidos o hizo la prepa en español, pregunta desde hoy si le corresponde el examen de dominio del inglés y qué lo exenta. Es de las cosas que se descubren tarde, y aquí está marcada como obligatoria cuando aplica. La tarifa de solicitud de pregrado es $70.

Ahora la pregunta que de verdad quita el sueño: ¿qué tan fácil es entrar?

En el ciclo 2023, la universidad recibió 48,591 solicitudes de primer ingreso y ofreció lugar a 42,149. Son 87 de cada 100. Comparada con 519 escuelas públicas selectivas, es una proporción común, un poco arriba de la media tabla. Aun así, 6,442 solicitantes se quedaron sin oferta. Es de las que sí aceptan, pero eso no vuelve automática la solicitud — hay que entregarla completa y a tiempo.

Y aquí viene un dato que confunde a muchas familias si no se explica bien: de cada 100 admitidos, sólo 17 terminaron inscribiéndose. Los 83 restantes tenían el sí en la mano y no lo usaron ese otoño. No lo leas como una mancha de la escuela — el registro no dice por qué cada quien decidió lo que decidió. Lo que sí te digo es esto: lo que otros decidieron no predice lo que a tu familia le va a costar. Espera tu propia carta con el precio neto — el número real que te va a tocar pagar — y decide con eso en la mano si esta escuela se queda en la lista.

Sobre el SAT y el ACT: la universidad reportó que no los considera en la decisión de admisión, aunque se los envíen. Eso no dice si los usa para becas o para colocación en cursos — pregunta eso por separado.

Sobre transferencias: en la cohorte que entró en 2017 como primer ingreso y tiempo completo, sólo 2 de cada 100 se transfirieron a otra escuela sin completar aquí — son pocos los que se van. Pero por otro lado, en el otoño de 2023 llegaron 4,432 estudiantes de pregrado que entraron por primera vez después de haber estudiado en otra institución — es un flujo grande de entrada. Comparada con 395 pares, la salida queda del lado bajo. Si tu hijo piensa transferirse hacia aquí, ese número de créditos reconocidos no está en esta cifra: pídelo por escrito, con la lista exacta de materias, antes de que se mueva.

Lo que cuesta y lo que realmente se paga

En California State University-Fullerton, entre 1,086 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial, recibieron ayuda federal Title IV y pagaron la tarifa estatal o distrital cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $2,675. Entre 704 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $5,438; entre 421 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $14,831. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (1,086 estudiantes) y el de la banda de más (421 estudiantes) hay $12,156 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $6,283.

Entre las 519 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más barata para las familias de menos ingreso, ya con las becas restadas. Eso no quiere decir que sea barata para tu familia. Es un dato que pesa cuando armen la lista de a cuáles aplicar.

Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.

La ayuda que llega, y los préstamos que casi nadie pide aquí

En el año escolar 2022-23, 69 de cada 100 estudiantes que buscaban título recibieron ayuda que no se devuelve — beca, subvención, dinero del estado, del gobierno o de la escuela. De los que la recibieron, el promedio fue de $9,781 al año. Y 47 de cada 100 recibieron beca Pell, la ayuda federal para estudiantes de bajos ingresos.

Ojo con no mezclar estas dos cuentas: el 69% se saca sobre todos los estudiantes; el promedio de $9,781 se saca sólo sobre los que sí recibieron algo. No se multiplican entre sí.

Sobre préstamos: sólo 22 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo federal ese año escolar. A la mayoría no se le otorgó préstamo federal. De los que sí pidieron, el promedio fue de $6,339. Comparada con 519 escuelas pares, esta proporción de estudiantes con préstamo queda del lado bajo — siete de cada diez de esas escuelas tuvieron una proporción mayor.

No leas esto como que "aquí no hace falta pedir prestado". El dato no cuenta cómo le hicieron los demás: pudo haber beca, trabajo, ahorro familiar o deuda que este reporte no registra. Y ese promedio de $6,339 es sólo de préstamos federales a nombre del estudiante, de un solo año — no incluye lo que piden los papás en préstamos Parent PLUS, ni tarjetas, ni la deuda total con la que se sale al graduarse. Esa suma no está en este reporte.

La universidad sí reporta un plan de pago de colegiatura en plazos, como mecanismo para administrar el costo.

Vida en el campus, deporte, y los apoyos que sí están documentados

La universidad tiene vivienda propia, pero ningún estudiante de primer ingreso está obligado a vivir ahí. También ofrece planes de comida, aunque el número de comidas por semana varía según el plan. La capacidad máxima de vivienda reportada es de 2,278 estudiantes. Que exista cuarto no garantiza una cama disponible para tu hijo: pide por escrito la tarifa de este año, la fecha límite de solicitud, y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.

Sobre ROTC: la universidad marcó que sí ofrece la oportunidad, y la única rama confirmada es Army (Ejército). Navy y Air Force no aparecen marcadas — no confirmado no quiere decir imposible, quiere decir que hay que preguntar directamente. Tampoco está claro si el programa se cursa en este campus o en otro.

En deporte: compite en la NCAA (no en otras asociaciones), con membresía confirmada al menos en baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. Si a tu hijo le interesa el deporte universitario, escribe directamente al entrenador de esa disciplina y pregunta por cupo, división y beca atlética — pídelo por escrito.

Sobre modalidad: la universidad ofrece educación a distancia en pregrado y posgrado, y reporta al menos un programa completo que puede terminarse a distancia. Pero en el conteo de otoño, sólo 8 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaban todas sus clases a distancia — la gran mayoría, 92 de cada 100, tomaba al menos una clase presencial.

La biblioteca opera con personal contratado y gasto por arriba del umbral de $100,000 que registra el gobierno; tiene material físico y digital, y préstamo entre bibliotecas. Eso es el piso que pregunta el gobierno — no garantiza bases de datos específicas para la carrera de tu hijo. Pregúntalo por nombre de carrera.

Entre los servicios que la universidad reporta: orientación académica y profesional combinada, bolsa de trabajo para estudiantes actuales, servicios de colocación al completar el programa, cuidado infantil en el campus, punto de contacto para veteranos y militares, organización estudiantil de veteranos, y una página de servicios para personas con discapacidad.

¿Se quedan? ¿Se gradúan? Los números de largo plazo

Aquí está, quizás, la parte más importante de todo el artículo, porque es la que responde: si mi hijo entra aquí, ¿qué tan probable es que salga con el título?

De la cohorte que entró de tiempo completo y por primera vez en el otoño de 2022 (4,965 estudiantes), 85 de cada 100 seguían inscritos o ya se habían titulado un año después — eso es lo que el gobierno llama "retención", y es una cifra alta comparada con sus pares. Pero un número de retención alto no es una tasa de graduación: mezcla a los que siguen estudiando con los que ya terminaron, sin separarlos.

Ahora la cifra que de verdad organiza el presupuesto de una familia: de los 4,305 estudiantes que empezaron licenciatura de tiempo completo en 2017, 2,980 se titularon aquí a los seis años — 69 de cada 100. Pero si miras el plazo de cuatro años, el que casi toda familia tiene en mente cuando calcula el costo total, la cifra cae a 36 de cada 100.La brecha de 33 puntos mide cuánto aumentó la proporción con licenciatura entre el corte de cuatro años y el de seis, sobre la misma cohorte. El dato no dice cuántos semestres cursó cada persona y no informa colegiatura, renta ni sueldo.

Del resto de esa cohorte de 4,305: 81 se transfirieron sin completar aquí, 229 seguían inscritos sin haber terminado dentro del plazo, y 1,015 quedaron como "ya no inscritos" — una categoría que no explica el motivo y que puede incluir a quienes se titularon después del límite. Comparada con 518 pares, esta universidad queda en el cuarto de arriba en proporción de titulados a seis años.

Antes de firmar nada, pide por escrito cuánto suele tardar en realidad el programa que le interesa a tu hijo, cómo se programan sus materias obligatorias, y cómo cambia el costo total si el camino se alarga un año o dos.

Hay una tercera medida, más amplia: de una cohorte de 10,883 estudiantes (primer ingreso y transferidos, tiempo completo y parcial) que entraron entre 2015 y 2016, al corte de agosto de 2023 — ocho años después — 80 de cada 100 tenían ya un título o certificado de esta escuela. Entre los que recibieron beca Pell, la cifra fue 79 de cada 100, casi idéntica. Comparada con sus 519 pares, es de las universidades que más gente titula a ocho años.

Un número alto no es una promesa individual. Describe a una generación anterior, no decide el camino de tu hijo. Pero sí te dice algo real: en esta escuela, la mayoría de quienes entran, tarde o temprano, salen con algo en la mano.

Lo que esta pieza no puede decirte

No sé si tu hijo va a vivir en casa o lejos. No sé cuánto pueden pagar ustedes como familia, ni qué carrera quiere estudiar, ni si esa carrera tiene su propio filtro de admisión distinto al de la universidad completa. No sé si prefiere un campus donde la mayoría se va a vivir a los dormitorios o uno donde la mayoría llega en coche. Todo eso lo saben ustedes, y nadie más lo puede completar por mí.

Lo que sí puedo decirte es esto: ya conoces, con la profundidad que dan los datos oficiales, una de las tres piezas que necesitas para decidir. Sabes cómo entra la gente, cuánto cuesta de verdad según el ingreso familiar, cuántos se quedan y cuántos se titulan, y en cuánto tiempo. Júntalo con lo que tu hijo quiere estudiar, con lo que ya ha construido en la prepa, y con lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar. De esa combinación —no de un solo número— nace un plan real.

A tu hijo le toca su esfuerzo, sus clases, su solicitud, su carta. A ti te toca el dinero, las fechas, las preguntas incómodas antes de firmar, y no dejarlo cruzar solo un sistema que tú tampoco heredaste. No es tu vida la que se decide aquí. Pero sí es tu acompañamiento el que puede evitar que se pierda una salida por no haberla visto a tiempo.

Nota de fuente: Los datos de este artículo provienen de IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes a los periodos y cohortes señalados en cada sección. Best College Aid no representa a California State University-Fullerton ni a ninguna agencia gubernamental; esta pieza es de carácter informativo.

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