Guía universitaria

Carleton College: tasa de admisión, requisitos y graduación

Carleton College: lo que dicen los números oficiales, y lo que le toca decidir a tu familia

Carleton College en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
22.3 %

1,440 admitidos de 6,464 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$65,457

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$12,069/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
91 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Se considera si lo envías

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
710–760

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (30 % envió el SAT)

SAT matemáticas
720–790

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
33

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
96 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
Sin cuota

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
10 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Cuando tu hijo pone Carleton College en su lista, tú ves un nombre. Yo, después de años acompañando a familias por este mismo camino, sé que detrás de ese nombre hay un conjunto de datos que el gobierno federal exige reportar cada año, y que esos datos, bien leídos, te dicen mucho más de lo que parece a primera vista. No te dicen si tu hijo va a ser feliz ahí. No te dicen si va a conseguir trabajo al salir. Pero sí te dicen, con precisión, qué clase de institución es, quién asiste, cuánto cuesta y qué les ha pasado a los estudiantes que ya pasaron por ahí.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,215 palabras15 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Ese es el trabajo de este artículo: ponerte esos datos enfrente, en español claro, sin adornarlos y sin asustarte con ellos. Al final, la decisión sigue siendo tuya y de tu hijo. Pero la vas a tomar sabiendo más de lo que sabías al empezar a leer.

Qué tipo de escuela es Carleton College

Carleton College es un colegio privado, sin fines de lucro, de cuatro años, cuyo nivel más alto de estudios reportado es la licenciatura. El sistema nacional que clasifica universidades la ubica como un colegio centrado en artes y ciencias, de tamaño chico y muy residencial: al menos la mitad de sus estudiantes de pregrado vive en vivienda propiedad de la institución o controlada por ella, y al menos 80 de cada 100 estudian tiempo completo. Ese mismo sistema la coloca en su grupo de admisión más selectiva.

Está en Northfield, Minnesota, dentro del condado de Rice. El código censal describe ese entorno como pueblo, lejos de una zona urbana grande. Si tu familia no vive cerca, este dato importa de una forma muy concreta: hay que pensar por separado dónde viviría tu hijo, qué tan aislado se sentiría y cómo llegaría de regreso a casa. El dato ubica la dirección de la escuela; no mide tu trayecto ni tu presupuesto de vuelos.

Una cosa que vale la pena aclarar de entrada, porque a veces genera confusión: Carleton College no tiene ninguna de tres designaciones especiales que el gobierno rastrea —no es universidad históricamente afroamericana, no es universidad tribal, no es institución land grant—. Eso no dice nada sobre a qué comunidades atiende ni cómo se sentiría tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales existen hoy, qué organizaciones estudiantiles hay, y mejor aún, hablar con alguien que ya esté estudiando ahí.

Y una nota final de este primer vistazo: que la clasifiquen como "más selectiva" no te dice cuántos de cada cien solicitantes entran. Ese número —la tasa de admisión real— es otro dato, y lo vas a ver más adelante. No dejes que esta escuela sea la única en la lista de tu hijo.

El tamaño del lugar y quién comparte el salón con tu hijo

Carleton College tenía 2,069 estudiantes inscritos en el conteo oficial más reciente, todos en pregrado —no hay matrícula de posgrado ahí—. Es un tamaño mediano, común entre sus escuelas comparables: ni de las grandes ni de las chicas. Ser grande no significa más opciones, y ser chica no significa más atención para tu hijo en particular. Lo que importa es preguntar por la carrera específica que le interesa, no por la escuela entera.

Ahora, sobre quién comparte ese campus con tu hijo. De los estudiantes de pregrado reportados, 10 de cada 100 son hispanos o latinos. Es una minoría chica, aunque comparada con escuelas privadas selectivas parecidas, queda arriba de la mitad de ese grupo. Entre hombres y mujeres el pregrado está casi parejo: 51 de cada 100 son mujeres. Y algo que vale la pena que sepas si tu hijo no viene de Minnesota: menos de 25 de cada 100 estudiantes de primer ingreso tenían residencia permanente reportada en ese mismo estado —fueron 21 de cada 100—. La mayoría viene de fuera.

Dicho sin rodeos: si el número de latinos en el campus le importa a tu familia, aquí son pocos. Eso no saca a Carleton College de la conversación, pero sí es una pregunta que vale la pena hacer en la visita: qué grupo estudiantil existe, si hay centro cultural, si hay alguien en la oficina que hable español con tu hijo o contigo.

Cómo funciona el año académico y qué tan repartida está la oferta

Carleton College usa calendario de trimestres: el año se parte en tres periodos de unas 15 semanas cada uno. Acepta créditos de exámenes AP, pero no marcó que acepte crédito por experiencia de vida. Que digan que aceptan AP no significa que le den crédito automático a cualquier examen: no dice cuántos puntos piden ni si esos créditos cuentan para la carrera específica de tu hijo. Pide esa evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirse, y no presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano.

En un año reciente, Carleton College entregó 481 títulos de licenciatura, repartidos en 14 familias de carreras. Ninguna se llevó una tajada grande: la más popular, ciencias sociales, fue apenas 18 de cada 100 títulos del año. Es una oferta ancha, sin una sola área que domine. Esto cuenta títulos entregados, no personas ni el catálogo actual de carreras. Antes de decidir, pregunta por la carrera exacta que le interesa a tu hijo: cuántos se titularon en ella, en cuánto tiempo, y cómo es el plan de estudios completo.

Sobre la relación entre estudiantes y profesores: Carleton College reporta 8 estudiantes por cada profesor equivalente de tiempo completo. Es una de las razones más bajas entre escuelas comparables —está en el cuarto más bajo del grupo—. Pero una razón baja no garantiza clases chicas por sí sola; es un número agregado que relaciona totales institucionales, no sillas contadas en un salón. Pregunta directamente cuántos alumnos hay en las clases de primer año.

Las oportunidades académicas que reporta la institución

Carleton College reporta dos caminos estructurados: estudio en el extranjero e investigación de pregrado cocurricular. Son oportunidades que la institución declara ofrecer; no dicen cuántos estudiantes participan ni cómo se accede a ellas. Pregunta en admisiones cómo se inscribe tu hijo y qué porcentaje de la generación realmente las usa.

Entrar a Carleton College: lo que pide y lo que decide quién entra

Aquí no hay admisión abierta. Carleton College revisa piezas concretas antes de decir sí. De nueve consideraciones que este reporte rastrea, marcó cinco como obligatorias: el expediente de la preparatoria, haber llevado el plan de materias que la universidad exige, el ensayo personal, las cartas de recomendación, y el examen de dominio del inglés para quien aplique. Dicho simple: aquí no basta con juntar papeles. El ensayo es requisito, así que tu hijo tiene que escribir, y escribir bien.

Otras piezas no son obligatorias pero sí se toman en cuenta si las mandas: el promedio de la prepa, el lugar en su generación, un portafolio o examen de competencias, experiencia laboral, y si alguien de la familia estudió ahí. Sobre esto último: si no es tu caso, no gastes energía ahí. Gástala en lo que sí está en manos de tu hijo. La tarifa de solicitud de pregrado publicada, por cierto, es $0.

Ahora los números duros. Carleton College recibió 6,464 solicitudes de primer ingreso en el ciclo más reciente y ofreció lugar a 1,440. Son 22 de cada 100. Comparada con escuelas privadas selectivas parecidas, está entre las que menos aceptan: nueve de cada diez de ese grupo aceptaron a un porcentaje mayor. Del otro lado de esa cuenta hay 5,024 solicitantes que no recibieron oferta.

Quiero decirte esto con toda claridad porque importa: este número dice cuántos lugares se ofrecieron. No dice nada sobre lo que vale tu hijo. Un porcentaje bajo no hace mejor a la escuela; uno alto no la hace peor. Es una cuenta de oferta y demanda. Asegúrate de que la lista de tu hijo tenga escuelas de los dos lados de este espectro.

De los que sí fueron admitidos para el primer año, 37 de cada 100 terminaron inscribiéndose. Los otros 63 tenían la carta en la mano y eligieron otro lugar. Es un porcentaje del lado alto comparado con escuelas similares. Pero este dato cuenta lo que otras familias decidieron después de la carta, no qué tan difícil es entrar. Cuando lleguen las admisiones de tu hijo, este número no es lo que va a decidir por ustedes: pongan las cartas una junto a otra y comparen precio neto, carrera y distancia antes del día del depósito.

Sobre pruebas estandarizadas: el SAT y el ACT no son requisito. Si tu hijo los manda, se toman en cuenta; si no, la solicitud sigue en pie igual. Entre los que sí se inscribieron y entregaron SAT —30 de cada 100, una proporción alta comparada con escuelas parecidas—, la mitad de en medio sacó entre 710 y 760 en lectura y escritura, y entre 720 y 790 en matemáticas. Esos números son de quienes se inscribieron y entregaron puntaje, no de todos los solicitantes. Ese 710 no es un mínimo que tu hijo necesite alcanzar, y ese 760 tampoco es garantía de nada.

Sobre transferencias: en el conteo más reciente, 13 estudiantes entraron a Carleton College por primera vez después de haber estudiado en otra institución. Es un conteo bajo comparado con escuelas parecidas, pero también depende del tamaño de la escuela. La tasa de salida —cuántos de los que entran como primer año terminan transfiriéndose a otro lado— no fue reportada por esta institución. Eso no demuestra que nadie se transfiera; simplemente no está en el archivo.

El precio de lista, y por qué no es lo que vas a pagar

En Carleton College, entre 28 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $12,069. Entre 32 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $10,999; entre 120 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $41,028. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (28 estudiantes) y el de la banda de más (120 estudiantes) hay $28,959 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $29,434.

Entre las 937 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más barata para las familias de menos ingreso, ya con las becas restadas. Eso no quiere decir que sea barata para tu familia. Es un dato que pesa cuando armen la lista de a cuáles aplicar.

Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.

La ayuda que reparte, y los préstamos que carga cada estudiante

La ayuda que no se devuelve —becas y subvenciones— le llegó a 64 de cada 100 estudiantes que buscan título. Es más de la mitad, pero no todos. Comparada con escuelas parecidas, esta proporción está en el cuarto donde la beca alcanza a menos estudiantes. Entre quienes sí la recibieron, el promedio del año fue de $48,547.

Es dinero de verdad, pero no es un precio. Lo que decide cuánto pagará tu familia es el número que queda después de la ayuda, y ese número no está en este promedio general: hay que pedirlo escuela por escuela, familia por familia.

La beca federal Pell —para estudiantes con necesidad económica demostrada— le llegó sólo a 14 de cada 100. Eso quiere decir que al menos 50 de cada 100 que recibieron ayuda, la recibieron de otra fuente que no fue Pell.

Sobre préstamos: 43 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron préstamo estudiantil federal en el año más reciente reportado. Más de dos de cada diez, pero menos de la mitad. Entre quienes lo recibieron, el préstamo promedió $4,993 en el año. Comparada con escuelas parecidas, esta proporción de estudiantes con préstamo está del lado bajo: siete de cada diez escuelas similares, o más, tuvieron una proporción mayor.

Aquí hay muchachos que pasan el año sin deuda y muchachos que piden prestado. En cuál de los dos grupos cae tu hijo no lo decide este porcentaje. Lo decide la carta de ayuda financiera que le llegue a él, por escrito. Y ojo: este promedio de $4,993 es de un solo año y sólo cubre préstamos federales a nombre del estudiante. No incluye los préstamos PLUS que a veces terminan firmando los papás, ni deuda con el banco, ni tarjeta de crédito. Tampoco es la deuda total con la que se sale al graduarse —para eso habría que sumar todos los años, y ese número no está en este reporte—.

Carleton College también reporta un plan de pago de colegiatura en plazos como mecanismo disponible para administrar el costo.

Vivir ahí, competir ahí, estudiar ahí

Si tu hijo entra de tiempo completo en su primer año, vivir en el campus no es opcional: la escuela lo requiere. También ofrece planes de comida con un número fijo de comidas por semana en su opción más amplia. La capacidad máxima de vivienda controlada por la institución es de 1,840 estudiantes. Cuando compares el precio de esta escuela con otra, súmale cuarto y comida desde el principio: donde vivir ahí es requisito, ese gasto no se puede recortar de la cuenta.

Sobre ROTC: en su reporte más reciente, Carleton College no marcó ninguna oportunidad de ROTC, ni la casilla general ni ninguna de las tres ramas. Que no esté marcado no prueba que no exista ninguna vía cercana; si a tu familia le importa esa beca, pregúntala directamente en admisiones antes de darla por perdida.

Carleton College sí compite en deporte intercolegial y está afiliada a la NCAA para fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. La membresía es de la escuela, no de tu hijo: si le interesa un deporte, escríbanle directamente al entrenador y pregunten si hay lugar en el equipo, en qué división compiten, y si esa disciplina da beca atlética.

No ofrece educación a distancia: ni un curso, ni en pregrado ni en posgrado. Si tu hijo trabaja o cuida a alguien en casa, el horario tendrá que caber completamente en persona.

La biblioteca opera con personal contratado y su gasto anual superó el umbral que registra el gobierno. Tiene colección física y digital, y participa en préstamo entre bibliotecas. Lo que no dice el dato es quién atiende, en qué horario, o si hay alguien que oriente a tu hijo en su búsqueda: eso se pregunta directamente.

La institución también reporta orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación para egresados, participación en el programa Yellow Ribbon, y una página de servicios para personas con discapacidad. Que estos servicios se reporten no dice qué tan accesibles o efectivos son en la práctica; eso también se pregunta en la visita.

Qué les pasó a los que ya estaban ahí

Esta es, para mí, la sección que más vale la pena leer con calma, porque habla de resultados reales de generaciones reales de estudiantes.

De la cohorte que entró de tiempo completo en un otoño reciente, 96 de cada 100 seguían inscritos o ya se habían graduado un año después. Es un resultado alto: comparado con escuelas parecidas, Carleton College está entre las que más conservan a su cohorte. Pero este número combina dos cosas —seguir inscrito o ya haberse titulado— sin separarlas, y no revela qué pasó con los 22 que quedaron fuera del resultado oficial.

Sobre graduación: de cada 100 que entraron a licenciatura en 2017, 91 salieron con título en seis años o menos —476 de 522—. Con el plazo de cuatro años, la cifra baja a 83 de cada 100. Comparada con escuelas privadas selectivas parecidas, Carleton College está entre las que más titulan.

Quiero decirte esto sin rodeos, porque es la verdad detrás de un número así de alto: que 91 de cada 100 de esa generación se haya titulado no significa que a tu hijo le vaya a pasar lo mismo. Significa que a esos muchachos, en esa escuela, les alcanzó el tiempo. Lo que sí está en tus manos es que tu hijo entre con los créditos en orden y que desde el primer semestre sepa quién es su consejero académico y cuándo se inscriben las materias de su carrera.

A ocho años de haber entrado, contando también certificados, la cifra sube a 92 de cada 100 con algún título de esta escuela. Entre los que recibieron beca Pell, la cifra es prácticamente igual: 91 de cada 100. Comparada con escuelas parecidas, está entre las que más titulan a este plazo también.

Un número alto como este no es una promesa para tu hijo en particular. Describe lo que le pasó a una generación específica. Vale la pena preguntar por los apoyos actuales del programa y por resultados de generaciones más recientes cuando visiten o hablen con admisiones.

Lo que sigue siendo tuyo, lo de tu hijo, y lo que decide la universidad

A Carleton College le toca admitir, negar y ofrecer ayuda.

A tu hijo le toca escribir ese ensayo que es requisito, mantener el expediente que la escuela pide, decidir qué carrera quiere y construir, con su esfuerzo, la parte de la historia que sólo él puede escribir.

A ti te toca el dinero de la familia, el FAFSA, comparar la carta de ayuda cuando llegue, y hacer las preguntas que los datos no contestan: quién orienta a los estudiantes latinos en ese campus, cuántos alumnos hay realmente en un salón de primer año, si existe la beca de ROTC que le interesa a tu hijo aunque no esté marcada en el reporte.

Ahora ya conoces con profundidad una de las piezas que necesitas para decidir sobre Carleton College. Júntala con lo que tu hijo quiere estudiar, con lo que ha construido hasta ahora, y con lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar. De esa combinación, y no de un solo número, nace un plan real.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de datos oficiales reportados por la institución al Departamento de Educación de Estados Unidos a través del sistema IPEDS, correspondientes a los años y cohortes indicados en cada sección. Best College Aid no representa a Carleton College ni al gobierno de Estados Unidos.

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