Guía universitaria

Chatham University: tasa de admisión, requisitos y graduación

Chatham University: lo que dicen los números oficiales de una universidad pequeña en Pittsburgh

Chatham University en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
70.1 %

2,923 admitidos de 4,169 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$43,810

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$20,839/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
66 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
Fechas límite de solicitud
Ver fechas

prioritaria: 1 de marzo · Common Data Set 2024–25 (C14, C21, C22), publicado por la universidad · confirma las fechas de este año con la universidad

GPA promedio de preparatoria
3.59

estudiantes de primer año y primer ingreso que buscan título y enviaron su GPA · Common Data Set 2024–25 (C12), publicado por la universidad

GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
550–670

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (28 % envió el SAT)

SAT matemáticas
520–620

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
26

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
79 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
Sin cuota

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
5 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; GPA promedio y fechas de solicitud del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Si tu hijo está considerando Chatham University, seguramente ya viste el nombre en una lista, en un folleto o en el buzón. Lo que no viste ahí es lo que los datos federales realmente cuentan de esta escuela: quién estudia ahí, cuánto cuesta de verdad, quién se queda y quién se va, y qué tan abierta o cerrada es la puerta de entrada.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,365 palabras16 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Yo no vengo a decirte si Chatham es la escuela correcta para tu hijo. Eso no lo sé, y nadie que no los conozca a los dos lo sabe. Vengo a hacer algo más modesto y, creo, más útil: ponerte enfrente lo que el gobierno de Estados Unidos reportó sobre esta institución, traducido a un idioma que no requiere haber estudiado estadística ni política educativa. Con esa pieza en la mano, vas a poder juntar lo que tu hijo quiere, lo que tu familia puede pagar, y decidir con más claridad de la que tenías antes de leer esto.

Qué clase de escuela es Chatham

Chatham University es una institución privada sin fines de lucro, de cuatro años, ubicada en Pittsburgh, Pensilvania, dentro del condado de Allegheny. Queda dentro del área metropolitana de Pittsburgh, en una ciudad principal de 250,000 habitantes o más según el código censal. Eso no te dice cómo se llega al campus ni qué hay para vivir cerca; si tu hijo piensa vivir en casa, maneja tú mismo la ruta un día entre semana, a la hora de sus clases. El mapa casi nunca te da el tiempo real.

El sistema Carnegie, que clasifica a las universidades de Estados Unidos por lo que hacen, ubica a Chatham entre las instituciones de doctorado y de carreras profesionales. En su perfil más reciente basado en datos de 2019-20, aparece como una escuela de cuatro años de talla chica y muy residencial: en ese momento, al menos la mitad de los estudiantes de pregrado que buscaban título vivía en vivienda propiedad de la institución o afiliada a ella, y al menos 80 de cada 100 estudiaban tiempo completo. Ojo con algo importante: ser "muy residencial" no significa que vivir en el campus esté incluido en la colegiatura. El cuarto y la comida se cobran aparte, y lo vamos a ver más adelante.

También aparece, en un perfil distinto de 2021, entre las instituciones a las que llegan muchos estudiantes transferidos. Si tu hijo piensa llegar aquí después de estudiar en otro lado, esto es una señal de que vale la pena preguntar, pero no una garantía de nada: pide por escrito qué materias le van a contar y cuáles no. La etiqueta de Carnegie no dice con cuántos créditos llega la gente ni cuántos pierde en el cambio.

IPEDS —el sistema federal de datos que sostiene todo este artículo— la registra con el doctorado como el nivel más alto que reporta ofrecer, y la clasifica como una institución que otorga grados, principalmente de licenciatura o niveles superiores. Ninguno de estos datos institucionales te dice si el programa exacto que le interesa a tu hijo existe hoy, ni si conecta bien de pregrado a posgrado. Eso se verifica programa por programa, no con la categoría general.

Una nota que vale la pena tener clara desde el principio: Chatham University no aparece con ninguna de tres designaciones que el gobierno rastrea —no es universidad históricamente afroamericana, no es universidad tribal, no es institución land grant—. Eso no dice nada sobre a qué estudiantes atiende ni cómo se va a sentir tu hijo ahí. Se avería preguntando qué centros culturales y organizaciones estudiantiles existen hoy, y hablando con alguien que ya estudie ahí.

Quién comparte el salón con tu hijo

Aquí es donde los números empiezan a formar una imagen. De los estudiantes de pregrado que Chatham reportó en el otoño de 2023, 5 de cada 100 son hispanos o latinos. Es una minoría chica: comparada con 941 escuelas privadas selectivas de cuatro años en este mismo censo, Chatham queda en el cuarto de abajo. Tres de cada cuatro escuelas parecidas reportaron una proporción mayor.

Que haya pocos latinos no vuelve mala a la escuela, ni muchos la vuelven buena. Es sólo un dato de quién está matriculado. Si tu hijo va a ser de los pocos, la pregunta que sí importa es qué grupos y qué apoyos existen, y eso se responde hablando con un estudiante actual, no con esta cifra.

El resto de la composición: las mujeres son clara mayoría en el pregrado, 70 de cada 100. Los estudiantes de 25 a 64 años —los que regresan a estudiar de adultos— son pocos, 14 de cada 100. Y poco más de la mitad de los estudiantes de nuevo ingreso, 65 de cada 100, reportó una dirección permanente en Pensilvania al solicitar ingreso. Es una escuela con presencia local fuerte, pero no exclusivamente local.

En cuanto a tamaño, Chatham tenía 2,319 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño. Es mediana, dentro de la banda de 1,000 a 4,999, y frente a sus pares queda justo a media tabla. Pero aquí hay algo que quiero que veas con cuidado: ese total se reparte en 1,507 estudiantes de pregrado y 812 de posgrado. Si tu hijo va entrando a la licenciatura, el número que le importa a él es 1,507, no el total. El total infla con gente que ya terminó una carrera.

Cómo está organizado el año académico

Chatham se organiza por semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas cada uno. Y declaró que acepta crédito previo por dos vías: exámenes AP, y lo que IPEDS llama crédito por experiencia de vida —estudio independiente, cursos para adultos, experiencia laboral, portafolio, licencias o certificaciones, incluyendo entrenamiento militar—. También matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito dentro de un programa formal de dual enrollment.

Aquí va la verdad dura que no puedo suavizar: que la escuela declare estas vías no significa que le vayan a reconocer a tu hijo cualquier examen AP que traiga. No dice cuántos puntos piden ni cuántos créditos otorgan. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirte. No presupuestes el ahorro de tiempo o dinero hasta tenerla en la mano.

En cuanto a qué se estudia ahí: en el año más reciente reportado, Chatham entregó 266 títulos de licenciatura repartidos en 20 familias de carreras. Ninguna familia se lleva una porción grande —la más numerosa fue biología y ciencias biomédicas, con apenas 15 de cada 100 títulos del año—. Es una oferta ancha y repartida, no una escuela construida alrededor de una sola carrera estrella. Pero 20 familias con datos no son 20 carreras específicas: una familia agrupa varios programas. Verifica el programa exacto que le interesa a tu hijo.

La razón entre estudiantes y personal de instrucción es de 10 a 1, una cifra baja comparada con escuelas parecidas. Es un dato agregado de toda la institución: no te dice el tamaño de las clases de primer año ni garantiza más atención personal. Es información útil, no una promesa.

Chatham también reporta oportunidades académicas estructuradas: estudio en el extranjero, investigación de pregrado cocurricular, y varias rutas relacionadas con certificación docente, incluyendo aprobación estatal del programa. Si la carrera de tu hijo va por ese camino, vale la pena preguntar por el detalle.

Entrar a Chatham: qué tan difícil es

Aquí llegamos a una de las partes que más ansiedad genera en las familias, así que vamos con calma y con los números exactos.

Chatham no tiene admisión abierta. Reporta tres requisitos obligatorios para admisión: el expediente de la prepa, el promedio de la prepa, y el examen de dominio del inglés para quien aplique. Otras piezas no son obligatorias pero sí se toman en cuenta si las mandas: el lugar en tu generación, el plan de materias cursado, el ensayo personal, cartas de recomendación, portafolio o examen de competencias, experiencia laboral, y si alguien de la familia estudió ahí. Esto último —el estatus de legado— es algo que tu hijo no puede cambiar. Si no aplica a su caso, no gasten energía ahí. Gástenla en lo que sí está en sus manos.

La tarifa de solicitud de pregrado publicada es $0.

Ahora los números de admisión real. De los 4,169 solicitantes de primer ingreso en el ciclo 2023, 2,923 recibieron oferta de lugar. Son 70 de cada 100. Comparada con 942 escuelas privadas selectivas parecidas, es una tasa de las comunes, un poco por debajo de la mitad del grupo. Siete u ocho de cada diez recibieron el sí. Eso no vuelve automática la entrada, pero sí le da a tu hijo motivo real para meter la solicitud a tiempo.

Aquí viene algo que sí quiero que entiendas bien, porque suele confundirse: de cada 100 estudiantes admitidos, sólo 11 se inscribieron. De cada nueve que recibieron el sí, más o menos uno acabó viniendo. Los demás ya tenían lugar aquí y eligieron otra cosa. No lo leas como una mancha en la escuela: el registro federal no dice por qué cada quien decidió lo que decidió. Y lo que otros decidieron no te dice qué le van a ofrecer a tu hijo a él. Lo que sí te digo: espera tu carta con el precio neto antes de decidir si esta escuela se queda en tu lista.

Sobre exámenes estandarizados: el SAT y el ACT no son requisito. Si tu hijo los manda, los toman en cuenta; si no, la solicitud sigue en pie igual. De los que sí se inscribieron, 28 de cada 100 entregaron SAT, y entre ellos la mitad de en medio sacó entre 550 y 670 en lectura y escritura, y entre 520 y 620 en matemáticas. Esos números son sólo de quienes se inscribieron y entregaron puntaje, no de todos los solicitantes. Ese 550 no es un mínimo para entrar y ese 670 tampoco es garantía de nada.

Sobre transferencias: de una cohorte de estudiantes que entraron en 2017 buscando licenciatura, 24 de cada 100 se transfirieron sin terminar ahí y se inscribieron en otra escuela. Es una tasa común comparada con escuelas similares, ligeramente arriba de la mitad. Cambiarse no es fracasar. Por otro lado, en el otoño de 2023 llegaron 84 estudiantes de pregrado que entraron por primera vez a Chatham después de haber estudiado en otro lado —esto es un conteo distinto, no se resta ni se compara con el de salida—. Si tu hijo piensa transferirse hacia o desde Chatham, pide por escrito, con la lista de materias en mano, qué créditos se van a reconocer. Este dato no lo dice.

El costo real: el número que sí importa

En Chatham University, entre 33 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $20,839. Entre 25 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $22,983; entre 149 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $27,814. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (33 estudiantes) y el de la banda de más (149 estudiantes) es de $6,975. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $29,051.

Aun con las becas descontadas, el precio neto promedio de las familias de menos ingreso fue de $20,839 en el año académico 2022-23. Si ese número no cabe en tu bolsillo, mejor verlo hoy que en agosto.

Un promedio no dice qué tan distintos fueron los casos dentro de esa banda; con este dato no se puede afirmar que hubo familias muy por debajo o por encima de la cifra publicada. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales.

La ayuda financiera y los préstamos

La buena noticia, dentro de este contexto: 99 de cada 100 estudiantes que buscan título en Chatham recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve. Recibir algo aquí es la norma, no la excepción. Entre quienes la recibieron, el promedio fue de $25,627 al año. Pero un promedio esconde mucho: hay quien recibió mucho más y quien recibió mucho menos. Ese dinero es real, pero no es un precio. Lo que decide es el número que queda después de la ayuda, y ese se pide escuela por escuela.

La beca Pell —ayuda federal para familias de bajos ingresos— llegó a 26 de cada 100 estudiantes.

Ahora, los préstamos. En el año 2022-23, 64 de cada 100 estudiantes de pregrado de Chatham recibieron un préstamo federal. Es una proporción alta: comparada con escuelas parecidas, Chatham queda del lado de más estudiantes con deuda. De los que pidieron préstamo, cada uno se llevó $5,584 en promedio ese año. Si tu hijo pidiera algo parecido cada año durante los cuatro años de la carrera, la suma rondaría los $22,336, sin contar intereses, y sin incluir préstamos que los padres pidan aparte ni deuda con bancos o tarjetas. Esa cuenta se decide antes de la primera firma, no al final.

Chatham también reporta un plan de pago de colegiatura en plazos y participación en un programa Promise, dos mecanismos que vale la pena preguntar en la oficina de ayuda financiera si tu familia necesita estirar el pago.

Vida en el campus, deporte y apoyos

Chatham sí tiene vivienda propiedad de la institución. No obliga a todos los estudiantes de tiempo completo y primer ingreso a vivir ahí —eso responde una pregunta específica, no dice que ningún programa tenga requisito propio—. También ofrece planes de comida, con un plan grande de número fijo de comidas por semana. La capacidad máxima de vivienda reportada es de 757 estudiantes. Que exista cuarto no garantiza una cama; pide por escrito la tarifa de este año, la fecha límite para pedir vivienda, y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.

Sobre ROTC: Chatham no marcó ninguna oportunidad de ROTC en su reporte más reciente. Eso no prueba que no exista ninguna vía cerca —sólo dice que no se marcó ese campo—. Si a tu familia le importa esa beca, pregúntala directamente en admisiones antes de darla por perdida.

Sobre deportes: Chatham sí compite en deporte intercolegial y está afiliada a la NCAA, con membresía reportada en baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. Esto no dice en qué división juega cada disciplina ni si da beca deportiva. Si tu hijo quiere seguir compitiendo, escríbele directamente al entrenador del deporte y pide la respuesta por escrito.

Sobre modalidad: Chatham ofrece educación a distancia en pregrado y posgrado, aunque es la excepción, no la regla: sólo 8 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaban todas sus clases a distancia; los otros 92 tomaban al menos una clase presencial. La biblioteca opera con personal contratado y gasto por arriba del umbral de $100,000 que rastrea el gobierno, con colección física, digital y préstamo entre bibliotecas. Y entre los servicios reportados: orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes, participación en el programa Yellow Ribbon para veteranos, y una página publicada de servicios para personas con discapacidad. Ninguno de estos campos mide calidad ni efectividad; son servicios reportados, y conviene verificarlos directamente.

Quién se queda y quién termina

Esta es la sección que responde una pregunta que toda familia se hace en silencio: si mi hijo entra aquí, ¿qué tan probable es que se quede y termine?

De la generación que entró en el otoño de 2022 de tiempo completo buscando licenciatura, 79 de cada 100 seguían inscritos en Chatham o ya se habían graduado un año después. Es una tasa de retención un poco arriba de la mitad comparada con escuelas parecidas. Dos cosas que este número no te dice: no separa a quienes siguen aquí de quienes ya se titularon, y no todos los que no regresaron abandonaron los estudios —alguien que se transfirió y sigue estudiando en otro lado cuenta igual que alguien que dejó la escuela por completo.

En cuanto a graduación: de 284 estudiantes que empezaron licenciatura en 2017, de tiempo completo y por primera vez, 188 se habían titulado en Chatham a los seis años. Son 66 de cada 100. A cuatro años la cifra ya era de 60 de cada 100 —apenas 6 puntos menos que a seis años, una brecha chica que dice algo bueno sobre el ritmo de la escuela—. Comparada con casi mil escuelas parecidas, Chatham queda por arriba de la mediana del grupo.

Pero hay algo que debo decirte con toda honestidad: los datos disponibles no permiten reconstruir completamente qué pasó con el otro tercio. No sabemos si se transfirieron, si pausaron, o si abandonaron. Un renglón ausente no se convierte en cero.

Una medida más amplia, a ocho años, sigue a una cohorte distinta: 382 estudiantes que entraron entre julio de 2015 y junio de 2016, incluyendo tiempo parcial y quienes ya traían experiencia postsecundaria previa. Al corte de agosto de 2023, 67 de cada 100 tenían un título o certificado de Chatham. Entre quienes recibieron beca Pell, la cifra fue de 63 de cada 100 —siete puntos abajo del grupo sin Pell—. Y 10 de cada 100 quedaron con estado de matrícula desconocido: el reporte simplemente no pudo determinar si seguían inscritos en otro lado. Desconocido no significa que no estudiaban; significa que el dato no alcanzó a verlo.

Lo que esta pieza no puede decirte

Este artículo no toca lo que pasa después de la graduación —salarios, empleo, deuda al momento de titularse—. Esos datos requieren otra fuente, y no los vas a encontrar aquí ni en ningún reporte que use sólo lo que Chatham entregó a IPEDS.

Cómo usar todo esto

Ahora ya conoces con profundidad una de las piezas que necesitas para decidir sobre Chatham University: quién estudia ahí, qué tan selectiva es, cuánto cuesta en la práctica y qué tan probable es que un estudiante entre y termine.

Esa pieza sola no decide nada. Le falta lo que tu hijo quiere estudiar y lo que ya ha construido para llegar hasta aquí —eso es su parte, no la tuya—. Y le falta lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar, algo que sólo ustedes pueden calcular con la carta de ayuda financiera en la mano, no con el precio de lista.

Si viven cerca de Pittsburgh, la pregunta de vivir en casa o en el campus tiene un peso real en el presupuesto. Si su hijo quiere una carrera fuera de las áreas más comunes de la escuela, vale la pena confirmar si el programa exacto existe y con qué fuerza. Si el dinero es la preocupación más grande, el número que deben perseguir no es el $61,634 de la lista, sino el precio neto que llegue en su propia carta.

A tu hijo le toca estudiar, esforzarse, decidir qué carrera perseguir y hacerse responsable de su parte del camino. A ti te toca entender el dinero de la familia, hacer las preguntas que faltan por escrito, y acompañarlo sin cargar tú solo el peso de decidir por él. No hagas el proceso por él. Hazlo con él.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de datos reportados por Chatham University al IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) del Departamento de Educación de Estados Unidos, principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24, y de la clasificación Carnegie de instituciones de educación superior. Best College Aid no representa a Chatham University ni a ninguna agencia gubernamental; este artículo organiza y explica información pública.

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