Guía universitaria

Coastal Carolina University: tasa de admisión, requisitos y graduación

Coastal Carolina University: lo que dicen los números y lo que significan para tu familia

Coastal Carolina University en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
80.2 %

14,613 admitidos de 18,223 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$11,640 / $29,628

estatal / fuera del estado, precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$9,222/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV), con colegiatura estatal o del distrito · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
51 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
Fechas límite de solicitud
1 de febrero

regular: 1 de febrero · acción temprana: 15 de noviembre · decisión temprana: 15 de octubre · Common Data Set 2024–25 (C14, C21, C22), publicado por la universidad · confirma las fechas de este año con la universidad

GPA promedio de preparatoria
3.80

estudiantes de primer año y primer ingreso que buscan título y enviaron su GPA · Common Data Set 2024–25 (C12), publicado por la universidad

GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
530–610

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (26 % envió el SAT)

SAT matemáticas
520–600

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
23

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
76 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$45

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
6 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; GPA promedio y fechas de solicitud del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay un momento, cuando empiezas a investigar universidades para tu hijo, en que las páginas web y los folletos empiezan a sonar todas igual. Todas son "vibrantes", todas tienen "comunidad", todas prometen que ahí tu hijo va a "florecer". Pero tú no necesitas una promesa bonita. Necesitas saber qué es realmente este lugar, cuánto cuesta de verdad, quién entra, quién se queda y quién termina.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,894 palabras18 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Coastal Carolina University, en Conway, Carolina del Sur, es una universidad pública grande, con más de diez mil estudiantes, que admite a la mayoría de quienes le tocan la puerta pero que ve inscribirse sólo a una fracción de los admitidos. Es una escuela donde la mitad de una generación termina graduándose en seis años y la otra mitad no. Donde el precio de lista puede espantar, pero el precio real que paga una familia de ingresos bajos suele ser mucho menor. Nada de esto la vuelve buena ni mala. La vuelve conocible. Y ese es el punto de este artículo: darte, con la mano sobre el hombro, el mapa de una pieza del camino. Las otras dos piezas —lo que tu hijo quiere y lo que tu familia puede pagar— sólo las tienen ustedes.

Quién es esta universidad y dónde está parada

El gobierno federal clasifica a las universidades para que se puedan comparar entre sí, y esa clasificación ya nos dice algo. A Coastal Carolina University la ubica como una universidad de maestría, con programas grandes, de cuatro años, de tipo residencial: en el momento de esa medición, entre uno de cada cuatro y uno de cada dos estudiantes de pregrado vivía en vivienda de la institución, y al menos la mitad estudiaba tiempo completo. Es, en otras palabras, una escuela pensada para que el estudiante se mude ahí y viva ese proceso de tiempo completo, no una escuela de paso.

También aparece, en otra medición separada, entre las instituciones a las que llegan muchos estudiantes transferidos. Y su registro de títulos de posgrado la clasifica con doctorados de investigación. Ojo con esto: ese perfil de posgrado viene de títulos otorgados hace varios años. No te dice qué programas ofrece hoy. Si tu hijo llega aquí después de estudiar en otra institución, o si busca un posgrado específico, pide por escrito qué materias le cuentan y qué programas existen en este momento. La etiqueta histórica abre la pregunta; no la contesta.

En cuanto a las carreras que titula, la foto es balanceada: ni las humanidades ni las carreras profesionales se llevan el pastel completo. Ambas rondan entre el 41 y el 59 por ciento de los títulos de licenciatura observados en ese corte.

Coastal Carolina University está en Conway, dentro del condado de Horry, en el área metropolitana de Myrtle Beach. Eso no significa que el campus esté en el centro de una ciudad grande ni que el transporte sea sencillo. Si tu hijo piensa vivir en casa, no confíes en el mapa: maneja tú mismo la ruta un día entre semana, a la hora exacta de sus clases. El tiempo real casi nunca es el que promete Google Maps.

Es una institución pública de cuatro años, y el nivel más alto que reporta ofrecer es el doctorado. Eso es un dato institucional, no una promesa sobre la carrera de tu hijo: si su interés conecta pregrado con posgrado, verifica esa ruta específica antes de dar nada por hecho. Y aquí va algo simple pero fácil de olvidar: pregunta siempre cuánto le cobran a un residente de Carolina del Sur y cuánto a alguien de fuera, y con cuál de los dos números te están cotizando a ti. Compara precios sólo después de tener esa claridad.

Coastal Carolina University no trae ninguna de estas tres designaciones especiales: no es universidad históricamente afroamericana, no es universidad tribal, no es institución land grant. De las 3,012 universidades de este directorio, 138 tienen alguna de las tres. Que Coastal Carolina no aparezca en esa lista no dice a qué estudiantes atiende ni cómo se va a sentir tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales y qué organizaciones estudiantiles existen hoy, y mejor aún, se pregunta hablando con alguien que ya estudie ahí.

Una escuela grande, con pocos latinos

Aquí llega un número que muchas familias latinas quieren saber de entrada: de los estudiantes de pregrado en el otoño de 2023, 6 de cada 100 son hispanos o latinos. Es una minoría chica, y comparada con 519 escuelas públicas selectivas parecidas, queda debajo de la mitad de ese grupo.

Que haya pocos latinos no vuelve mala a la escuela, y muchos tampoco la volverían buena. Es sólo un dato de quién está matriculado hoy. Si tu hijo va a ser de los pocos, la pregunta que sí importa es otra: qué grupos estudiantiles y qué apoyos existen, y cómo se siente alguien que ya vive esa experiencia. El número describe a la escuela completa; la carrera específica de tu hijo puede verse distinta.

Casi no hay estudiantes adultos: apenas 3 de cada 100 tienen entre 25 y 64 años. Entre hombres y mujeres está bastante parejo, con 55 mujeres de cada 100. Y aquí un dato que sorprende a algunas familias: menos de la mitad de los estudiantes de primer ingreso —31 de cada 100— tenía residencia permanente reportada en Carolina del Sur. El resto viene de fuera del estado, de otros países, o su residencia no quedó reportada con claridad.

En números totales, Coastal Carolina reportó 10,829 estudiantes inscritos, lo que la coloca entre las escuelas grandes, en la banda de 10,000 a 19,999. De ese total, 10,306 están en pregrado y sólo 523 en posgrado: es, sobre todo, una escuela de carrera universitaria de cuatro años, no un centro de posgrado. Comparada con escuelas similares, su tamaño es de los más comunes: ni entre las gigantes ni entre las chicas.

Que la escuela sea grande no te dice nada sobre el tamaño de las clases. Eso se pregunta aparte, por carrera y por año.

Cómo funciona el calendario y qué tan ancha es la oferta

El año en Coastal Carolina University se organiza por semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas cada uno. La institución acepta créditos de exámenes AP, pero no marcó que acepte crédito por experiencia de vida. También reporta que matricula estudiantes de preparatoria en cursos universitarios con crédito, dentro de un programa formal de inscripción dual, y que acepta crédito por entrenamiento militar.

Aquí va un consejo que vale para cualquier universidad, no sólo para ésta: que digan que aceptan AP no significa que le den crédito a cualquier examen. No sabemos, con este dato, cuántos puntos piden ni cuántos créditos otorgan ni si esos créditos aplican a la carrera exacta de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirte, y no le calcules el ahorro hasta tenerla en la mano.

Entre julio de 2022 y junio de 2023, la universidad entregó 1,852 títulos de licenciatura, repartidos en 22 familias de carreras. La más grande fue negocios y administración, con 23 de cada 100 títulos —ninguna otra le pasó por arriba, pero tampoco se llevó el bulto. Es una oferta ancha y repartida, no concentrada en un puñado de carreras. Eso sí: 22 familias con al menos una fila reportada no son 22 carreras distintas ni garantía de que exista el programa específico que le interesa a tu hijo. Cada familia agrupa varios programas, y alguna fila puede reportar cero títulos ese año. Verifica el programa exacto.

En cuanto a la proporción de estudiantes por profesor, la razón reportada es de 16 a 1. Comparada con escuelas similares, queda en la parte de en medio: ni entre las más bajas ni entre las más altas. Este número por sí solo no te dice el tamaño real de una clase de primer año. Eso, otra vez, se pregunta directamente.

La universidad también reporta caminos académicos estructurados: estudio en el extranjero, investigación de pregrado junto con clases, preparación para certificación docente por debajo del nivel universitario, y aprobación estatal para programas de certificación docente inicial. Son oportunidades que existen en el catálogo institucional; no dicen si tu hijo calificará ni cómo funcionan en la práctica.

Cómo se entra: una puerta que se abre para muchos

Aquí está una de las verdades más importantes de este artículo, y viene con matices que no puedes saltarte.

Coastal Carolina University no tiene admisión abierta. Revisa piezas concretas antes de decir sí. De nueve consideraciones posibles, cuatro son obligatorias: el expediente de la preparatoria, el promedio de la preparatoria, haber cursado el plan de materias que la universidad exige, y el examen de dominio del inglés para quien le aplique. Otras piezas —el lugar en su generación, el ensayo, las cartas de recomendación, la experiencia de trabajo— no son obligatorias, pero si las mandas, las consideran. El reporte no dice cuánto pesa cada una en la decisión final.

Si tu hijo estudió fuera de Estados Unidos o hizo la preparatoria en español, pregunta desde hoy si le corresponde el examen de dominio del inglés y qué lo exentaría. Esta universidad lo marca como obligatorio cuando aplica, y es de esas cosas que las familias descubren tarde, cuando ya no hay tiempo cómodo para resolverlas.

La tarifa de solicitud es de $45.

Ahora la cifra que más pregunta la gente: de 18,223 solicitantes de primer ingreso en el ciclo 2023, 14,613 recibieron oferta de lugar. Son 80 de cada 100. Comparada con escuelas similares, es una tasa común, un poco debajo de la mitad de ese grupo. Visto al revés: 3,610 solicitantes no entraron. Es un volumen alto de solicitudes y, aun así, la mayoría recibe el sí. Tu hijo tiene motivo para aplicar aquí. También lo tiene para armar su solicitud completa y a tiempo. Y recuerda: este porcentaje es de un solo ciclo. Si el año que le toca a tu hijo hay muchos más solicitantes y los lugares no crecen, la cifra baja sola. Vuelve a checarla cuando llegue su momento.

Aquí viene el giro que sorprende a muchas familias: de cada 100 admitidos, sólo 19 acabaron inscribiéndose. Los otros 81 tenían lugar aquí y no lo tomaron. Es una tasa común entre escuelas similares, ni alta ni baja. Recibir la carta de aceptación no es lo mismo que decidir ir, y eso no es una mancha para la escuela: el registro no explica por qué cada quien eligió lo que eligió. Lo que sí importa para ti es esto: lo que decidieron otras familias no predice lo que a ti te van a ofrecer. Espera tu carta con el precio neto real —lo que de verdad les costaría el año— antes de tachar o confirmar esta escuela en la lista.

Sobre exámenes estandarizados: el SAT y el ACT no son requisito aquí. Si tu hijo los manda, los consideran; si no, la solicitud sigue su curso igual. De los que se inscribieron, sólo 26 de cada 100 entregaron puntaje del SAT, y entre ellos la mitad de en medio sacó entre 530 y 610 en lectura y escritura, y entre 520 y 600 en matemáticas. Esos rangos son de estudiantes que ya se habían inscrito y que decidieron mandar su puntaje —no de todos los solicitantes, y no prueban que el número haya influido en la admisión de nadie. 530 no es un mínimo. 610 no es una garantía.

Cuando alguien se va: transferencias

Aquí hay una verdad dura, dicha sin adornos. De la generación que entró en 2017 buscando licenciatura, de tiempo completo, 33 de cada 100 se transfirieron a otra escuela sin haber terminado en Coastal Carolina. Es una proporción alta comparada con escuelas similares: siete de cada diez de ese grupo vieron irse a una proporción igual o menor. El reporte no dice por qué se fue cada uno.

Y hay algo que casi nadie ve pero que pesa mucho al comparar universidades: ese estudiante que se cambió no cuenta como graduado de esta escuela, aunque termine su carrera en otra parte. Guarda ese dato para cuando compares tasas de graduación entre universidades. Que muchos se vayan no significa que les fue mal aquí; el reporte cuenta el movimiento, no el resultado de cada persona.

Del otro lado, la llegada también es alta: 681 estudiantes de pregrado entraron aquí por primera vez en otoño de 2023 después de haber estudiado en otra institución.

El precio de lista, y por qué no es la última palabra

En Coastal Carolina University, entre 152 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial, recibieron ayuda federal Title IV y pagaron la tarifa estatal o distrital cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $9,222. Entre 102 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $13,209; entre 156 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $18,612. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (152 estudiantes) y el de la banda de más (156 estudiantes) es de $9,390. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $14,453.

El precio que anuncian no es lo mismo que el que se paga. Aquí, con ingreso bajo, el precio neto promedio fue de $9,222 en el año académico 2022-23.

Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en esta institución pública usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales; también usa esa tarifa. Si tu familia vive fuera del estado o del distrito, la cuenta es otra. Pregúntala antes de aplicar.

La ayuda que llega, y la deuda que se firma

De cada 100 estudiantes que buscan un título aquí, 78 recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve. Entre quienes la recibieron, el promedio del año fue de $11,639 —ese promedio no se reparte entre todos, sólo cuenta a quienes recibieron algo.

La beca federal Pell, reservada para familias con necesidad económica demostrada, le llegó a 28 de cada 100 estudiantes. Es una brecha real: la ayuda en general llega a la mayoría, pero la que depende estrictamente del ingreso familiar llega a menos de un tercio. Esa diferencia puede incluir otra ayuda federal, estatal o institucional que este desglose no separa. Pregunta directamente qué programas forman esa diferencia y qué piden.

Cuando llegue la carta de ayuda financiera de tu hijo, sepárala tú mismo en tres montones: lo que no se devuelve, lo que se devuelve con interés, y lo que hay que trabajar. Muchas cartas los mezclan en una sola columna, y esa confusión es exactamente donde las familias se equivocan de presupuesto.

Sobre préstamos: 57 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo estudiantil federal en el año 2022-23. Es una proporción alta comparada con escuelas similares —siete de cada diez de ese grupo tuvo una proporción igual o menor. Aquí, financiar con deuda es lo común. De los que pidieron préstamo, cada uno se llevó $6,551 en promedio ese año. Si tu hijo pidiera algo parecido cada uno de los cuatro años, la suma rondaría los $26,204, sin contar intereses.

Ese número se decide antes de la primera firma, no al final. Y ojo: este promedio es sólo de préstamos federales a nombre del estudiante en un año. No incluye los préstamos Parent PLUS que a veces terminan firmando los papás, ni deuda con bancos, ni tarjetas de crédito. Tampoco es la deuda total con la que alguien se gradúa —ese número no está en este reporte, y hay que construirlo sumando cada año real.

Este porcentaje habla de otras familias, no de la tuya. Lo que tu hijo tendría que pedir sale de su propia carta de ayuda financiera. Espera esa carta antes de descartar la escuela y antes de comprometerte con ella. Coastal Carolina también reporta un plan de pago de colegiatura en plazos, como mecanismo adicional para administrar el gasto.

Vida en el campus, deportes y apoyos

Coastal Carolina University sí tiene vivienda controlada por la institución, con capacidad reportada para 5,199 estudiantes dentro o fuera del campus. No obliga a todos los estudiantes de primera entrada y tiempo completo a vivir ahí —lo cual no significa que ningún programa tenga ese requisito particular. También ofrece planes de comida, con número de comidas variable según el plan elegido. Que exista vivienda no garantiza una cama disponible; pide por escrito la tarifa del año, la fecha límite para solicitar, y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.

Hay oportunidad de ROTC, y la única rama confirmada por escrito es el Ejército (Army). Marina y Fuerza Aérea no aparecen marcadas en este reporte —eso no significa que sea imposible, significa que hay que preguntar directamente. Tampoco confirma si el programa se cursa en este campus específico.

La universidad compite en deporte intercolegial y está afiliada a la NCAA, con membresía reportada en fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. Si a tu hijo le interesa el deporte, esto no dice si hay lugar en el equipo, en qué división compite cada disciplina, ni si otorga beca atlética. Eso se pregunta directamente al entrenador, por escrito.

Ofrece educación a distancia en pregrado y posgrado, aunque en el conteo de otoño sólo 2 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaban todas sus clases a distancia. La gran mayoría toma al menos una clase presencial. La institución también reporta que ofrece al menos un programa completo a distancia, sin especificar si es en pregrado o posgrado —eso se confirma por carrera.

La biblioteca opera con personal contratado y su gasto anual superó el umbral de $100,000 que registra el gobierno. Tiene material físico y digital, y préstamo entre bibliotecas. Ese umbral es sólo un piso; no garantiza bases de datos específicas para la carrera de tu hijo.

Entre los servicios reportados están orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación para egresados, un programa de transición para estudiantes con discapacidad intelectual, participación en el programa Yellow Ribbon, punto de contacto para veteranos y militares, organización estudiantil de veteranos, y una página publicada de servicios para personas con discapacidad. Que estos servicios existan en el reporte no dice qué tan efectivos son ni cómo se sentirá tu hijo usándolos. Eso se pregunta viviéndolo, o hablando con quien ya lo vivió.

Quién se queda, y quién termina

Esta es, probablemente, la sección donde más vale la pena bajar la velocidad.

De la generación que entró en otoño de 2022, de tiempo completo y buscando licenciatura, 76 de cada 100 cumplieron el criterio de retención: seguían inscritos aquí o ya habían completado su título un año después. Es una cifra un poco por arriba de la mitad, comparada con escuelas similares. La mayoría se quedó más que los que se fueron. Pero hay dos cosas que este número no dice: sólo cuenta a quienes empezaron buscando licenciatura, y no volver a inscribirse no es lo mismo que abandonar los estudios. Alguien que se transfirió a otra universidad y sigue estudiando ahí cuenta igual que alguien que dejó por completo.

Ahora la graduación. De los estudiantes que entraron en 2017, de tiempo completo, 51 de cada 100 tenían título de esta escuela seis años después. Con el plazo de cuatro años, la cifra baja a 40 de cada 100. Comparada con escuelas similares, queda debajo de la mitad del grupo: más de la mitad de esas escuelas reportó una proporción mayor de titulados.

Dicho de frente: a los seis años, es casi mitad y mitad. 51 de cada 100 de esa generación tenían licenciatura de aquí; 49 no la tenían de aquí. El reporte cuenta resultados, no explica las razones de cada quien. Antes de decidir, pregunta qué apoyos concretos ofrece la escuela y cuánto tiempo real toma terminar la carrera específica que le interesa a tu hijo. Y recuerda: esta cuenta no incluye a quienes llegaron transferidos ni a quienes empezaron de tiempo parcial.

Hay una tercera medida, a ocho años, sobre una cohorte más amplia que entró en 2015-16: 54 de cada 100 tenían título o certificado de aquí en ese corte. Entre quienes recibieron beca Pell, la cifra fue de 50 de cada 100, siete puntos abajo de quienes no la recibieron. Comparada con escuelas similares, también queda debajo de la mitad del grupo.

Este corte a ocho años no mide ocho años de estudio continuo, ni cuánto pagó ni cuánto dejó de ganar cada persona por tardar más. Antes de firmar nada, pide por escrito cuánto tarda en completarse el programa que le interesa a tu hijo, cómo se programan sus materias obligatorias, y cómo cambia el costo total si el camino se alarga.

Lo que este artículo puede darte, y lo que no

Ahora ya conoces con profundidad una de las tres piezas que necesitas para decidir: lo que Coastal Carolina University realmente es y ofrece, con sus cifras, sus condiciones y sus límites. Te falta juntarla con lo que tu hijo quiere y ha construido hasta ahora, y con lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar. Ninguna de esas dos piezas la puede dar un artículo como éste, porque sólo tú y tu hijo las conocen.

A tu hijo le toca estudiar, explorar, decidir su carrera y hacerse responsable de su parte del camino. A ti te toca entender el dinero de la familia, acompañar las decisiones importantes y evitar que cargue solo con un sistema que apenas está aprendiendo a leer. No hace falta que hagas el proceso por él. Hazlo con él.

Si viven en Carolina del Sur, la tarifa de residente y el precio neto reportado pueden acercar esta escuela más de lo que el precio de portada sugiere. Si viven fuera del estado, la brecha de casi $18,000 al año merece una conversación honesta antes de enamorarse del campus. Si tu hijo apenas empieza a armar su lista, pregúntale qué quiere estudiar y qué tan lejos se imagina viviendo. Si ya está por aplicar, revisa con él los cuatro requisitos obligatorios de admisión y confirma si el examen de inglés le aplica. Y si ya lo admitieron, espera su carta de ayuda financiera antes de decidir nada: ese número, el que le corresponde a tu hijo, vale más que cualquier promedio de este artículo.

Nota sobre las fuentes: La información de este artículo proviene de IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) y de reportes oficiales del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente a los ciclos 2022-23 y 2023-24. Best College Aid no representa a Coastal Carolina University ni a ninguna agencia gubernamental; este artículo organiza y explica datos públicos para ayudarte a comprenderlos.

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Nota de fuentes

Los números de esta pieza salen de los reportes que cada institución entrega al gobierno de Estados Unidos (IPEDS, National Center for Education Statistics), principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24. Es una interpretación de esos datos, con fecha; para mayor precisión conviene consultar la fuente original o contactar directamente a la institución. Veritat es una iniciativa de Best College Aid.