Guía universitaria

Colby College: tasa de admisión, requisitos y graduación

Colby College: lo que dicen los números cuando los sabes leer

Colby College en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
6.8 %

1,215 admitidos de 17,786 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$66,600

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$6,072/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
90 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Se considera si lo envías

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
710–760

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (36 % envió el SAT)

SAT matemáticas
730–790

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
33

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
91 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
Sin cuota

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
8 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Waterville, Maine, es un pueblo, no una ciudad. Eso ya te dice algo antes de cualquier cifra: si tu hijo pone Colby College en su lista, probablemente lo estás mandando lejos, a un lugar remoto, muy residencial, donde la vida universitaria se vive prácticamente adentro del campus. Eso no es bueno ni malo. Es el primer dato real, y de ahí hay que partir.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
2,873 palabras13 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Colby es un colegio privado, sin fines de lucro, centrado en artes y ciencias, que otorga licenciaturas. Carnegie —el sistema que clasifica a las universidades de Estados Unidos por lo que hacen— la coloca entre las escuelas más selectivas del país. No aparece registrada como universidad históricamente afroamericana, ni como universidad tribal, ni como institución land grant. Eso no dice a qué comunidad atiende ni cómo se va a sentir tu hijo ahí; sólo dice que no está en esas tres listas específicas. Si te importa, pregunta directamente qué organizaciones y qué apoyo cultural existen hoy en el campus.

Voy a caminar contigo por lo que los datos oficiales —IPEDS, del Departamento de Educación de Estados Unidos— permiten ver de esta escuela: quién estudia ahí, cuánto cuesta, qué tan difícil es entrar, cuánta ayuda llega y qué tan probable es que un estudiante termine. Ninguno de estos números decide por ti. Pero conocerlos bien es la mitad del mapa que necesitas antes de que tu hijo suba al coche.

Quién comparte el salón de clases con tu hijo

Colby tiene 2,284 estudiantes inscritos, todos de pregrado. Es un tamaño mediano: ni una universidad masiva ni un colegio diminuto, y de hecho queda justo a media tabla frente a otras escuelas privadas selectivas parecidas a ella.

Entre hombres y mujeres el campus está casi parejo: 51 de cada 100 son mujeres. Pero hay un número que vale la pena que veas de frente: 8 de cada 100 estudiantes son hispanos o latinos. Es una minoría chica, y comparada con las escuelas privadas selectivas de este mismo grupo, Colby queda por debajo de la mitad de ese grupo en presencia latina.

Que haya pocos latinos no vuelve mala a la escuela, y muchos tampoco la volverían buena. Es un dato de matrícula, no de calidad ni de ambiente. Pero si tu hijo va a ser parte de ese número pequeño, vale la pena que en la visita pregunten directamente: ¿hay grupo estudiantil latino? ¿hay alguien en la oficina de admisiones o de vida estudiantil que hable español? ¿hay un centro cultural? Habla con un estudiante actual antes de decidir. El número describe a la escuela completa; la experiencia de tu hijo, en su carrera concreta, puede verse distinta.

Un dato más sobre el tamaño de las clases: Colby reporta 9 estudiantes por cada profesor de tiempo completo equivalente, una razón muy baja frente a sus pares —está en el cuarto más bajo entre las escuelas comparables. Eso suena bien, y probablemente lo sea, pero esa razón no cuenta sillas en un salón. No garantiza clases chicas ni atención personalizada por sí sola. Pregunta directamente cuántos alumnos hay en las clases de primer año de la carrera que le interesa a tu hijo.

Cómo se organiza el año académico

Colby trabaja con un calendario 4-1-4: cuatro materias durante cuatro meses, un mes con una sola materia, y otras cuatro materias en los cuatro meses siguientes. Acepta créditos de exámenes AP, pero no marcó que dé crédito por experiencia de vida. Que acepten AP no significa que le den crédito automático a cualquier examen: no sabemos cuántos puntos piden ni cuántos créditos otorgan. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirse, y no cuentes ese ahorro en tu presupuesto hasta tenerla en la mano.

En un año reciente, Colby entregó 542 títulos de licenciatura repartidos en 15 familias de carreras. La más grande fue ciencias sociales, con 29 de cada 100 títulos —ninguna otra carrera se acerca a ese tamaño, pero tampoco hay una que se lleve la mayoría. Es una oferta repartida, no concentrada en dos o tres áreas. Este dato cuenta títulos entregados, no personas ni el catálogo actual de carreras. Antes de decidir, pregunta por la carrera exacta que le interesa a tu hijo: cuántos se titularon en ella, en cuánto tiempo, y cómo es el plan de estudios completo.

La institución también reporta caminos académicos estructurados: estudio en el extranjero, investigación de pregrado junto a profesores, y varias rutas relacionadas con certificación docente. Que estén reportados confirma que existen como opción formal; no dice cuántos estudiantes participan ni qué tan accesibles son en la práctica.

Entrar a Colby: lo que piden y lo que en verdad sucede

Colby no tiene admisión abierta. Hay piezas que revisa antes de decir sí, y dos son obligatorias: el expediente de la preparatoria y, para quien aplique, el examen de dominio del inglés. Después hay una larga lista de piezas que no son obligatorias pero que sí toma en cuenta si se las envías: el promedio, el lugar en la generación, haber cursado el plan de materias recomendado, el ensayo personal, las cartas de recomendación, un portafolio o muestra de trabajo, la experiencia laboral, y si alguien de la familia estudió ahí. El reporte no dice cuánto pesa cada pieza en la decisión final.

Sobre esto último, un dato honesto: si nadie en tu familia estudió en Colby, no es algo que tu hijo pueda cambiar. No gasten energía preocupándose por eso. Gástenla en lo que sí está en sus manos: el ensayo, las cartas, el expediente.

La tarifa de solicitud publicada es $0.

Ahora la cifra que más pesa emocionalmente: en el ciclo más reciente, 17,786 estudiantes solicitaron entrar a primer año, y Colby ofreció lugar a 1,215. Eso son 7 de cada 100. Es de las escuelas que menos aceptan entre todas las privadas selectivas de este grupo comparable —nueve de cada diez de esas escuelas aceptan a una proporción mayor de sus solicitantes. Del otro lado de esa cuenta hay 16,571 solicitantes que no recibieron oferta.

Aquí quiero ser directo contigo: este número no dice nada sobre lo que vale tu hijo. Dice cuántos lugares se ofrecieron frente a cuántos los pidieron. Un porcentaje bajo no vuelve mejor a la escuela; uno alto no la vuelve peor. Lo que sí te pido es que la lista de tu hijo no dependa de una sola escuela como ésta. Que tenga opciones de los dos lados: algunas muy selectivas, y algunas que acepten a la mayoría de quienes solicitan.

De los que sí reciben oferta, la mitad se inscribe en Colby. Es una tasa de matriculación alta comparada con escuelas parecidas —la mayoría de ese grupo se queda con una proporción menor de sus admitidos. Cuando le lleguen las cartas a tu hijo, este número no es lo que decide nada. Pon las cartas de admisión una junto a otra y compara el precio neto real, la carrera, y qué tan lejos tendría que vivir.

Colby es test-optional: el SAT y el ACT no son requisito, aunque si los envían, los toman en cuenta. De los estudiantes que se inscribieron, 36 de cada 100 sí entregaron puntajes SAT —una de las proporciones más altas de entrega entre escuelas parecidas. Entre esos que entregaron, la mitad de en medio sacó entre 710 y 760 en lectura y escritura, y entre 730 y 790 en matemáticas. Ojo: esos rangos son de estudiantes que ya se inscribieron y que decidieron mandar su puntaje. No son de todos los solicitantes, y no son un mínimo ni una garantía para nadie.

Sobre transferencias: muy pocos estudiantes de Colby se van a otra escuela sin haber terminado —7 de cada 100 de la generación que entró en 2017—, una proporción baja comparada con escuelas similares. Y muy pocos llegan por transferencia: apenas 11 estudiantes en el otoño reciente. Si tu hijo llegara por esa vía, pide por escrito, con la lista de materias en la mano, qué créditos le reconocerían antes de que se mueva.

El precio de lista: la cifra que asusta antes de saber lo que en verdad se paga

En Colby College, entre 14 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $6,072. Entre 24 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $2,247; entre 49 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $52,893. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (14 estudiantes) y el de la banda de más (49 estudiantes) hay $46,821 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $15,163.

Entre las 937 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más barata para las familias de menos ingreso, ya con las becas restadas. Eso no quiere decir que sea barata para tu familia. Es un dato que pesa cuando armen la lista de a cuáles aplicar.

Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.

Becas, Pell y préstamos: quién recibe qué

De cada 100 estudiantes que buscan título en Colby, 44 reciben alguna beca o ayuda que no se devuelve. Los otros 56 no reciben nada de eso. Comparado con escuelas parecidas, Colby está en el cuarto donde la beca alcanza a menos estudiantes —aunque entre quienes sí la reciben, el promedio anual es de $57,663, una cifra grande.

Sólo 13 de cada 100 estudiantes reciben beca Pell, la ayuda federal para familias de bajos ingresos. Es una proporción baja. No des por hecho que la ayuda va a llegar: pide con anticipación la lista de becas disponibles, quién califica, y las fechas límite.

Y aquí un número que vale la pena subrayar en verde: sólo 9 de cada 100 estudiantes de pregrado de Colby tienen un préstamo federal estudiantil a su nombre. Es de las proporciones más bajas entre escuelas privadas selectivas comparables —nueve de cada diez de esas escuelas tienen una proporción mayor de estudiantes endeudados. De los que sí piden préstamo, el monto promedio ese año fue de $6,247.

Esto no significa que a todos les haya alcanzado el año sin deuda. El dato no cuenta si hubo ahorro familiar, trabajo del estudiante, u otro tipo de deuda que este reporte no registra. Y ese promedio de $6,247 es de un solo año y sólo de préstamos federales a nombre del estudiante: no incluye lo que los padres pidan por su cuenta (préstamos PLUS), ni tarjetas de crédito, ni la deuda acumulada con la que un estudiante se gradúa después de cuatro años. Ese número —la deuda total al graduarse— no está en este reporte, y nadie te lo puede dar hasta que exista.

Colby también ofrece un plan de pago de colegiatura en plazos, si tu familia necesita distribuir el costo a lo largo del año.

Vida en el campus: dónde y cómo viviría tu hijo

Colby tiene vivienda propia con capacidad para 2,260 estudiantes, dentro o fuera del campus. No exige que todos los estudiantes de tiempo completo vivan ahí de forma obligatoria, aunque eso no significa que ningún programa tenga ese requisito particular —pregúntalo directamente. También ofrece planes de comida, con un número fijo de comidas por semana en su opción más grande.

Que haya cuarto no garantiza una cama para tu hijo. Pide por escrito la tarifa de este año, la fecha límite para solicitar vivienda, y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.

Colby no reportó ninguna oportunidad de ROTC —ni la casilla general ni ninguna de las tres ramas militares. Eso no prueba que no exista ningún camino cercano; sólo dice que no lo marcaron en este campo. Si a tu familia le importa esa beca, pregúntenla directo en admisiones antes de descartarla.

Sí compite en deporte intercolegial y está afiliada a la NCAA. Reporta membresía para fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. Pero esa membresía es de la escuela, no de tu hijo: si le interesa jugar, hay que escribirle directamente al entrenador, preguntar si hay lugar en el equipo, en qué división compite esa disciplina y si da beca atlética. Pide que te lo contesten por escrito.

No hay educación a distancia en Colby. Cero estudiantes llevan clases completamente en línea. Si tu hijo trabaja o cuida a alguien en casa, el horario tendría que caber presencialmente.

La biblioteca opera con personal contratado, tiene colección física y digital, y participa en préstamo entre bibliotecas. La institución también reporta orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación al terminar el programa, participación en el programa Yellow Ribbon para veteranos, y una página de servicios para estudiantes con discapacidad. Que estén reportados confirma que existen formalmente; no mide qué tan buenos son ni qué tan rápido responden. Pregúntalo en la visita.

Si tu hijo entra, ¿se queda? ¿se gradúa?

Aquí están los números que más tranquilizan, dichos con la honestidad que merecen.

De la generación que entró en el otoño de 2022, 91 de cada 100 seguían inscritos o ya se habían graduado un año después. Es de las tasas de retención más altas entre escuelas privadas selectivas comparables.

De los que entraron en 2017 buscando licenciatura, 90 de cada 100 se graduaron en seis años o menos —498 de 552 estudiantes. Con el plazo más corto de cuatro años, la cifra baja a 82 de cada 100. Es una de las tasas de graduación más altas entre sus pares.

Y mirando más lejos, a ocho años: de una cohorte que entró en 2015–16, 87 de cada 100 habían obtenido un título o certificado de Colby. Entre los estudiantes que recibieron beca Pell específicamente, esa cifra bajó a 77 de cada 100 —once puntos por debajo de quienes no recibieron Pell.

Estos números son altos, y es honesto decírtelo así. Pero un porcentaje alto no es una promesa para tu hijo en particular. Es lo que le pasó a una generación específica, en una escuela específica, hace varios años. Lo que sí está en tus manos, y en las de tu hijo, es que entre con los créditos en orden, que sepa desde el primer semestre quién es su consejero académico, y cuándo se inscriben las materias que necesita su carrera. Y si tu familia califica para Pell, vale la pena preguntar en concreto qué apoyo existe para esos estudiantes —consejero asignado, ayuda de emergencia, si la beca se renueva cada año— y pedirlo por escrito.

Lo que ya sabes, y lo que todavía falta

Ahora conoces Colby College con la profundidad que los datos oficiales permiten: un colegio pequeño y remoto, muy selectivo, con pocos latinos en su matrícula, precio de lista altísimo pero precio real muy bajo para familias de ingresos modestos, poquísima dependencia de préstamos federales, y tasas de graduación entre las más altas del país.

Nada de esto te dice si Colby es la escuela correcta para tu hijo. Eso depende de otras dos piezas que este artículo no puede darte: lo que tu hijo quiere estudiar y ha construido hasta ahora, y lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar una vez que tengan la carta de ayuda en la mano. Junta esas tres piezas y ahí vas a encontrar tu plan.

Lo que a ti te toca ya lo puedes empezar hoy: verificar la carrera exacta, llenar el FAFSA, pedir por escrito lo que este artículo no puede prometerte. Lo que le toca a tu hijo —su esfuerzo, su ensayo, su curiosidad por lo que quiere estudiar— es su parte del camino. Tú no vas a manejar ese tramo por él. Pero puedes llegar hasta la puerta sin haber perdido una salida por no conocer el mapa.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de datos oficiales de IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System), del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente al ciclo 2023 y al año académico 2023–24, salvo donde se indica otro periodo. Best College Aid no representa a Colby College ni a ninguna agencia gubernamental; este artículo no sustituye la información oficial que la propia universidad puede confirmarte por escrito.

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