Este artículo hace exactamente eso: te lleva por lo que el gobierno de Estados Unidos reporta sobre Dartmouth College, un dato a la vez, traducido a lo que significa para una familia real.
Qué tipo de escuela es, y dónde está parada
Dartmouth pertenece al grupo de universidades que el sistema de clasificación Carnegie considera de la actividad de investigación más alta entre las que otorgan doctorado. Es una escuela de cuatro años, de tamaño mediano y muy residencial: en el momento de esa clasificación, al menos la mitad de sus estudiantes de pregrado vivía en vivienda propiedad de la institución o afiliada a ella, y al menos 80 de cada 100 estudiaban tiempo completo. En su perfil de pregrado, Carnegie la coloca entre las escuelas de admisión más selectiva del país.
Esa etiqueta te dice algo real: aquí, quedarse a vivir en el campus no es la excepción, es la norma. Pero no te dice cuántos de cada cien solicitantes entran —eso lo vemos más adelante— ni si conviene que tu hijo se mude lejos de casa. Eso lo decides tú, no Carnegie.
Y hablando de mudarse: Dartmouth está en Hanover, Nuevo Hampshire, dentro del condado de Grafton. El entorno alrededor del campus es de pueblo remoto, no de zona urbana grande. Si tu familia no vive cerca, esto significa calcular por separado dónde viviría tu hijo, cómo llegaría, y qué tan lejos queda todo lo demás —desde un aeropuerto hasta una farmacia. El dato solo ubica la escuela; no ubica a tu familia.
Institucionalmente, es privada, sin fines de lucro, y reporta el doctorado como el nivel más alto que ofrece. Es una institución que otorga grados principalmente de licenciatura o niveles superiores, con oferta de posgrado también. Pero ese dato institucional no te dice si la carrera específica que tu hijo quiere existe ahí, ni si conecta bien entre pregrado y posgrado. Eso se verifica programa por programa, por escrito.
Una nota que conviene aclarar de una vez: Dartmouth no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana, universidad tribal ni institución land grant. De las 3,012 universidades en este directorio, 138 traen alguna de esas tres designaciones; Dartmouth no trae ninguna. Eso no dice a qué estudiantes atiende ni cómo se sentiría tu hijo en ese campus. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales existen hoy, qué organizaciones estudiantiles hay, y —si se puede— hablar con alguien que ya esté ahí.
Quién más está en ese campus
De los estudiantes de pregrado que Dartmouth reportó en otoño de 2023, 9 de cada 100 son hispanos o latinos. Es una minoría chica, y comparada con las 941 escuelas privadas selectivas de cuatro años en este censo, queda por debajo de la mitad del grupo. Que haya pocos latinos no vuelve mala a la escuela, ni muchos la volverían buena. El número solo cuenta quién está matriculado. Si tu hijo va a ser de los pocos, la pregunta que importa es qué apoyos y qué comunidad va a encontrar ahí, y esa respuesta se consigue hablando con gente, no leyendo un reporte.
Otros trazos de esa comunidad: casi no hay estudiantes de 25 a 64 años —apenas 1 de cada 100—; entre hombres y mujeres el pregrado está casi parejo, con 49 de cada 100 mujeres; y menos de 25 de cada 100 estudiantes de primer ingreso tenían residencia permanente en Nuevo Hampshire —de hecho, fueron solo 2 de cada 100. La inmensa mayoría viene de fuera del estado o del país.
En el conteo oficial de otoño, Dartmouth tenía 6,746 estudiantes inscritos: ni de las chiquitas ni de las enormes, en la banda de 5,000 a 9,999. Pero ese total reparte 4,447 en pregrado y 2,299 en posgrado. Si tu hijo va entrando a la licenciatura, el número que le importa a él es 4,447, no el total —el total trae inflado el posgrado.
Cómo funciona el año académico, y qué tan ancha es la oferta
Dartmouth opera con sistema quarter: el año se parte en tres periodos de unas 12 semanas cada uno, con posibilidad de un cuarto periodo en verano. Esto importa porque cambia el ritmo de todo —exámenes, entregas, descansos— frente al semestre tradicional que muchas otras escuelas usan.
En su reporte más reciente, la escuela no marcó crédito por experiencia de vida ni por exámenes AP en la sección de crédito especial al ingreso. Sí declaró que matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, dentro de un programa formal de dual enrollment. Si en algún momento tu hijo considerara transferirse entre esta institución y otra, hay que verificar por escrito los calendarios y la política de transferencia de ambas partes —el sistema quarter no siempre calza limpio con un semestre.
En cuanto a títulos: en un año, Dartmouth entregó 1,211 licenciaturas, repartidas en 16 familias de carreras. La familia que más tituló fue ciencias sociales, con 29 de cada 100 títulos —ninguna otra la superó, pero tampoco se llevó la mayoría. Comparada con 942 escuelas parecidas, Dartmouth queda en el cuarto que más títulos entrega al año. Un número grande de títulos no dice nada de lo que le va a tocar a tu hijo dentro de su programa específico; cuenta credenciales, no personas.
Y aquí un dato que suele impresionar: 7 estudiantes equivalentes de tiempo completo por cada profesor equivalente de tiempo completo. Es de las razones más bajas que se reportan en este censo, en el cuarto más bajo entre 941 escuelas parecidas. Suena bien, y probablemente lo es. Pero una razón baja no garantiza clases chicas ni atención individual —es un promedio institucional, no una silla contada en un salón. Pregunta directamente cuántos alumnos hay en las clases de primer año.
Dartmouth reporta también dos caminos académicos estructurados: estudio en el extranjero e investigación de pregrado cocurricular. Vale la pena preguntar cómo funcionan en la práctica y si aplican a la carrera de tu hijo.
Entrar: qué pide, y qué tan difícil es lograrlo
Dartmouth declaró que no tiene admisión abierta. Entre las nueve piezas de consideración que este conteo revisa, marcó seis como obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio, haber llevado el plan de materias requerido, el ensayo personal, las cartas de recomendación y el examen de dominio del inglés para quien aplique. También toma en cuenta —sin ser obligatorio— el lugar en la generación, un portafolio o examen de competencias, la experiencia de trabajo, y si alguien de la familia estudió ahí.
Esa última pieza —el legado— es algo que tu hijo no puede cambiar. Si no es su caso, no gasten energía ahí. Gástenla en lo que sí está en sus manos: el ensayo, las cartas, el expediente.
La tarifa de solicitud publicada es $80.
Ahora las cifras que definen la reputación de esta escuela. En el ciclo 2023, Dartmouth recibió 28,841 solicitudes de primer ingreso y ofreció lugar a 1,797. Son 6 de cada 100. Del otro lado quedaron 27,044 solicitantes sin oferta. Comparada con 942 escuelas privadas selectivas, Dartmouth es de las que menos aceptan: nueve de cada diez de ese grupo, o más, aceptaron a un porcentaje mayor.
Aquí quiero ser directo contigo: este número no mide lo que vale tu hijo. Mide cuántos lugares se ofrecieron frente a cuántos los pidieron. Y para quienes no reciben oferta, el dato ni siquiera distingue entre no admisión, lista de espera o retiro de solicitud. Lo que sí te digo es esto: si tu hijo va a construir una lista de universidades, que traiga escuelas de los dos lados —algunas tan selectivas como ésta, y otras que aceptan a la mayoría de quienes solicitan.
Un dato curioso viene después: de cada 100 admitidos en 2023, 67 acabaron inscribiéndose. Es uno de los porcentajes más altos entre escuelas parecidas. Pero no lo leas como aplauso —no dice nada sobre por qué decidieron quedarse, solo que otras familias, después de recibir el sí, eligieron esta escuela. Y si a tu familia le llega esa carta, pregunta ese mismo día cuándo vence el depósito y si lo pueden extender mientras esperan otras respuestas. Que otros se hayan inscrito rápido no significa que tu hijo deba firmar con prisa.
Sobre exámenes estandarizados: Dartmouth reportó que el SAT y el ACT no son requisito. Si tu hijo los manda, los toman en cuenta; si no, la solicitud sigue en pie igual. Entre quienes sí se inscribieron, 43 de cada 100 entregaron puntaje SAT —de los más altos entre 653 universidades parecidas. Entre esos, la mitad de en medio sacó entre 740 y 780 en lectura y escritura, y entre 760 y 790 en matemáticas. Pero ojo: esos rangos son de quienes ya estaban inscritos y decidieron entregar puntaje, no de todos los solicitantes. Ese 740 no es un mínimo que tu hijo necesite alcanzar, y ese 780 tampoco es una garantía de nada.
Sobre transferencias: en otoño de 2023, 30 estudiantes de pregrado llegaron a Dartmouth por primera vez después de haber estudiado en otra institución. Es un conteo bajo comparado con escuelas parecidas, aunque va de la mano del tamaño de la escuela. La tasa de cuántos se van de Dartmouth no viene reportada aquí —eso no demuestra que nadie se transfiera, solo que ese dato específico no está disponible en este archivo.
El precio de lista, y por qué no es lo que tu familia va a pagar
En Dartmouth College, entre 35 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $2,978. Entre 52 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $5,841; entre 163 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $51,575. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.
Entre el promedio de la banda de menos ingreso (35 estudiantes) y el de la banda de más (163 estudiantes) hay $48,597 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $17,322.
Entre las 937 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más barata para las familias de menos ingreso, ya con las becas restadas. Eso no quiere decir que sea barata para tu familia. Es un dato que pesa cuando armen la lista de a cuáles aplicar.
Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.
Cómo se paga en la práctica: becas, Pell y préstamos
En Dartmouth, 49 de cada 100 estudiantes reciben alguna beca o ayuda que no se devuelve. Los otros 51 no reciben nada de eso. Comparada con escuelas parecidas, cae en el cuarto donde la beca alcanza a menos estudiantes —aunque entre quienes sí la reciben, el promedio anual es de $59,611. Solo 15 de cada 100 estudiantes reciben beca Pell, la ayuda federal para familias de bajos ingresos.
No des por hecho que la beca te va a llegar. Antes de aplicar, pide la lista de becas disponibles, quién califica y para cuándo se entrega cada solicitud. Y cuando llegue tu carta, no te fijes en el tamaño del descuento anunciado: fíjate en cuánto tendría que poner tu familia de su bolsa, y compara ese número entre escuelas.
Sobre préstamos: en el año escolar 2022-23, solo 12 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron préstamo federal. A la mayoría no se le otorgó ese año. De quienes sí pidieron, el promedio fue de $5,980. Comparada con escuelas parecidas, Dartmouth recurre al préstamo federal menos que casi todas.
Aquí una verdad que vale la pena decir sin adorno: que la mayoría no use préstamo federal no significa que a todos les alcanzó con lo demás. Puede haber beca, trabajo, ahorro familiar o deuda de otro tipo que este reporte no registra. Y ese promedio de $5,980 es solo de un año, y solo de préstamos federales a nombre del estudiante —no incluye lo que los padres pidan por su cuenta, ni tarjetas, ni la deuda total con la que alguien se gradúa. Ese número no está en este reporte.
Dartmouth también reporta dos mecanismos para administrar el pago: plan de colegiatura prepagada y plan de pago en plazos.
La vida dentro del campus
Si tu hijo entra de tiempo completo en su primer año, vivir en el campus no es opcional —es requisito. La escuela reporta capacidad máxima de vivienda controlada por la institución para 3,875 estudiantes. Cuando compares el precio de Dartmouth con otra escuela, súmale el cuarto y la comida desde el principio: una colegiatura sola engaña si el alojamiento es obligatorio.
Sobre ROTC: la única rama confirmada por escrito es Army. Navy y Air Force no aparecen marcadas. Si a tu hijo le interesa otra rama, no está confirmada en este reporte —eso no la vuelve imposible, solo significa que hay que preguntar directamente, y también preguntar si el programa se cursa en este campus o en otro, cupos y requisitos.
Dartmouth compite en deporte intercolegial y está afiliada a la NCAA. El reporte confirma membresía para fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista, pero no dice en qué división juega cada disciplina ni si da beca atlética. Si el deporte es parte del plan, escríbanle directamente al entrenador y pidan la respuesta por escrito.
En cuanto a educación a distancia: Dartmouth la ofrece, pero no en pregrado. Justo el nivel donde entraría tu hijo queda fuera. En el conteo de otoño, 0 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaban todas sus clases a distancia. Si tu hijo necesita flexibilidad de horario, no cuenten con clases en línea para resolverlo.
La biblioteca opera con personal contratado, con colección física y digital, y con préstamo entre bibliotecas. La institución también reporta servicios de orientación académica y profesional, servicios de empleo para estudiantes actuales y para egresados, participación en el programa Yellow Ribbon, una organización estudiantil de veteranos, y una dirección web de servicios para personas con discapacidad. Que estos servicios estén reportados no dice qué tan buenos son ni cómo se sienten en la práctica —eso se pregunta en la visita.
Los resultados: cuántos se quedan, y cuántos terminan
De la cohorte que entró en otoño de 2022 —1,124 estudiantes de tiempo completo buscando licenciatura por primera vez—, 98 de cada 100 seguían inscritos o ya habían terminado un año después. Es uno de los porcentajes más altos entre 930 escuelas parecidas. Pero este número junta dos cosas distintas —seguir inscrito o ya haberse titulado— sin decirte cuál le pasó a cada quien, ni qué fue de los 25 que quedaron fuera de la cuenta.
De los que entraron a licenciatura en 2017, 96 de cada 100 salieron con título en seis años o menos —1,165 de 1,213 estudiantes. Con el plazo más corto de cuatro años, el número baja a 84 de cada 100: una brecha de 12 puntos entre uno y otro plazo. Comparada con 920 escuelas parecidas, Dartmouth es de las que más titulan.
Y a ocho años, la cifra sube todavía más: 95 de cada 100 de la cohorte que entró en 2015-16 tenían un título o certificado de esta escuela al corte de agosto de 2023. Entre estudiantes con beca Pell, la cifra es idéntica: 95 de cada 100.
Aquí quiero decirte algo con toda claridad, porque es la verdad más importante de esta sección: un porcentaje alto no es una promesa para tu hijo. Es lo que le pasó a una generación específica, en un momento específico, en esta escuela. Lo que sí está en las manos de tu familia es que tu hijo entre con los créditos en orden, que desde el primer semestre sepa quién es su consejero, y que conozca cuándo se inscriben las materias que necesita su carrera. Eso no lo garantiza ningún dato de IPEDS. Lo construyen ustedes.
Juntando las piezas
Sabes que casi todos los que entran se quedan, y que casi todos los que se quedan terminan. Y sabes también qué no te dice ningún dato: cómo se va a sentir tu hijo en ese pueblo remoto de Nuevo Hampshire, si va a encontrar comunidad ahí, o si esa carrera específica que quiere estudiar existe con la fuerza que él necesita.
Esa parte —lo que tu hijo quiere y ha construido, y lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar— no vive en ningún reporte federal. Vive en las conversaciones que ustedes tengan en casa, en el FAFSA que llenen, en la carta de ayuda que finalmente les llegue por escrito.
Ahora ya conoces bien una de las piezas del mapa. Júntala con las otras dos, y de esa combinación va a salir un plan que sea de ustedes.
Nota sobre las fuentes: la información de este artículo proviene de IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) y del Departamento de Educación de Estados Unidos, con datos correspondientes principalmente al ciclo 2023 y a cohortes específicas señaladas en cada sección. Best College Aid no representa a Dartmouth College ni a ninguna agencia gubernamental; este artículo organiza y explica datos públicos para ayudarte a entenderlos.