Vamos a recorrerla con calma. No para que memorices cifras de un reporte federal, sino para que llegues al final entendiendo qué clase de lugar es, qué preguntas te tocan a ti hacer, y qué le toca a tu hijo construir con su esfuerzo.
Un pueblo, un colegio chico, mucha vida adentro del campus
DePauw University está en Greencastle, Indiana, dentro del condado de Putnam. El entorno alrededor del campus es de pueblo, alejado de las ciudades grandes. Eso no es un defecto ni una virtud: es una coordenada. Si tu familia no vive cerca, vas a tener que resolver aparte dónde viviría tu hijo, cómo llegaría, y cómo sería un fin de semana libre sin carro.
El sistema que clasifica a las universidades de este país —Carnegie— la coloca como un colegio de licenciatura centrado en artes y ciencias, de cuatro años, tamaño chico y muy residencial. "Muy residencial" tiene una definición precisa: al menos la mitad de los estudiantes de pregrado vivía en vivienda propiedad de la institución o afiliada a ella, y al menos 80 de cada 100 estudiaban tiempo completo. Es, en otras palabras, una escuela pensada para que el estudiante viva ahí, no para que llegue en carro desde su casa.
Y aquí va la primera verdad práctica: el costo de vivir en el campus casi nunca viene junto a la colegiatura en el folleto principal. Pídelo por separado, con el plan de comida incluido, antes de comparar esta escuela con cualquier otra.
Es una institución privada, sin fines de lucro, y el nivel más alto que reporta ofrecer es la licenciatura. Eso es un dato institucional, no una garantía de que la carrera específica que quiere tu hijo se ofrezca ahí. Verifica el programa exacto antes de enamorarte del nombre de la escuela.
Una nota que vale la pena aclarar de una vez: DePauw no tiene ninguna de tres designaciones especiales que existen en este sistema —no es universidad históricamente afroamericana, no es universidad tribal, no es institución land grant. Eso no dice nada sobre a qué estudiantes atiende hoy ni cómo se sentiría tu hijo en ese campus. Eso se pregunta viendo qué organizaciones y centros culturales existen ahora mismo, y hablando con quien ya estudia ahí.
Una comunidad chica, con pocos latinos y sin sorpresas de escala
En el otoño de 2023, DePauw reportó 1,819 estudiantes inscritos, todos en pregrado, sin matrícula de posgrado. Es un tamaño mediano dentro de las escuelas parecidas: ni de las grandes ni de las chicas de su propio grupo comparativo.
De esos estudiantes, 8 de cada 100 son hispanos o latinos. Es una minoría chica, y comparada con las 941 escuelas privadas selectivas de cuatro años de este censo que reportan el dato, queda abajo de la mitad del grupo. Eso no vuelve mala ni buena a la escuela —cuenta quién está matriculado, y nada más. Si tu hijo va a ser de los pocos, la pregunta que te toca hacer es concreta: qué grupos estudiantiles existen, qué apoyos hay, y si puedes hablar con algún estudiante latino que ya esté ahí antes de decidir.
Entre hombres y mujeres el pregrado está casi parejo: 49 de cada 100 son mujeres. Y una pieza que a veces se pasa por alto: el porcentaje de estudiantes de 25 a 64 años redondea a cero. Si tu situación familiar incluye a alguien que regresa a estudiar más adelante en la vida, este campus no parece estar armado alrededor de esa realidad.
Un dato que la escuela simplemente no reportó: de dónde venían los estudiantes de nuevo ingreso. No está, y no se estima.
Cómo se organiza el año académico
DePauw declaró un calendario 4-1-4: cuatro materias durante cuatro meses, un mes con una sola materia intensiva, y otras cuatro materias en los cuatro meses siguientes. Es un ritmo distinto al semestre tradicional de dos bloques, y vale la pena que lo entiendas antes de que tu hijo arme su horario mental del año.
En cuanto a créditos de entrada, la escuela acepta crédito por exámenes AP y por entrenamiento militar, pero no marcó crédito por experiencia de vida. Que acepten AP no dice cuántos puntos piden ni cuántos créditos otorgan, ni si esos créditos cuentan para la carrera específica de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirse. No presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano.
También matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, dentro de un programa formal de dual enrollment, si eso es algo que tu hijo ya está construyendo en la prepa.
En cuanto a lo que se puede estudiar: el año que se reporta, DePauw entregó 345 títulos de licenciatura, repartidos en 20 familias de carreras. Ninguna familia se lleva un pedazo grande —la más numerosa fue ciencias sociales, con apenas 17 de cada 100 títulos del año. Es una oferta ancha, sin una sola carrera dominante. Pero 20 familias con actividad no son 20 carreras del catálogo: cada familia agrupa varios programas, y algunas filas pueden reportar cero. Verifica el programa exacto que le interesa a tu hijo.
La razón entre estudiantes y personal de instrucción, medida en equivalentes de tiempo completo, es de 10 a 1. Comparada con escuelas parecidas, cae abajo de la mitad: es una razón baja. Pero esto es un agregado institucional, no el tamaño real de un salón de clases de primer año. No lo confundas con eso.
La institución también reporta oportunidades estructuradas concretas: estudio en el extranjero, preparación para certificación docente por debajo del nivel postsecundario, y la posibilidad de completar ahí mismo la preparación en ciertas áreas de especialización docente. Si a tu hijo le interesa alguna de estas rutas, son puntos de partida reales para preguntar más.
Entrar aquí: lo que piden y quiénes lo logran
Empecemos por lo esencial: DePauw no tiene admisión abierta. Hay piezas que revisa antes de decir sí, y cinco de ellas son obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio de la prepa, el ensayo personal, las cartas de recomendación, y el examen de dominio del inglés para quien lo necesite.
Dicho sin rodeos: en esta universidad no alcanza con juntar papeles. El ensayo es requisito. Tu hijo tiene que escribir.
También toma en cuenta —sin ser obligatorio— el lugar que ocupa en su generación, si llevó el plan de materias que la universidad pide, su experiencia de trabajo, y si alguien de la familia estudió ahí. Sobre esto último: si no es tu caso, no gasten energía pensando en eso. Gástenla en lo que sí está en sus manos. Una buena noticia práctica: la tarifa de solicitud de pregrado publicada es $0.
Ahora, los números de quién entra y quién se queda.
En 2023, DePauw recibió 7,197 solicitudes de primer ingreso y ofreció lugar a 3,891. Son 54 de cada 100 solicitantes admitidos. Comparada con las 942 escuelas privadas selectivas de este censo, queda del lado bajo: siete de cada diez de esas escuelas, o más, aceptaron a un porcentaje mayor de quienes solicitaron. No es trámite seguro, y tampoco es lotería. La solicitud se revisa de verdad.
Pero aquí viene el número que de verdad cambia la conversación: de cada 100 admitidos, sólo 13 terminaron inscribiéndose. Dicho de otra forma, de cada 8 muchachos que recibieron el sí de DePauw, más o menos uno acabó yendo. Los demás ya tenían lugar ahí y no lo tomaron. Y no lo leas como una mancha sobre la escuela —el registro federal no dice por qué cada quien decidió lo que decidió. Lo que sí te dice algo importante: lo que otros decidieron no predice qué te van a ofrecer a ti. Espera tu propia carta con el precio neto. Con ese número en la mano decides si esta escuela se queda en tu lista.
Sobre exámenes: el SAT y el ACT no son requisito en DePauw. Si tu hijo los manda, se toman en cuenta; si no, la solicitud sigue en pie igual. Entre quienes sí se inscribieron y entregaron SAT —52 de cada 100 de los inscritos, una proporción alta comparada con escuelas similares— la mitad de en medio sacó entre 570 y 680 en lectura y escritura, y entre 570 y 750 en matemáticas. Ese 570 no es un mínimo para entrar, y ese 680 tampoco es garantía de nada. Son los puntajes de quienes ya estaban dentro, no un filtro conocido.
Sobre transferencias: en el otoño de 2023 entraron 13 estudiantes que venían de otra institución. Es un conteo bajo comparado con escuelas parecidas, y va de la mano del tamaño chico de la escuela. La tasa de estudiantes que se van de DePauw hacia otra institución no está reportada en este archivo. Eso no demuestra que nadie se transfiera, sólo que ese dato específico no vino incluido.
El precio de lista: alto, y con todo adentro
En DePauw University, entre 28 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $12,267. Entre 31 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $17,459; entre 83 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $33,816. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.
Entre el promedio de la banda de menos ingreso (28 estudiantes) y el de la banda de más (83 estudiantes) hay $21,549 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $30,507.
Entre las 937 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más barata para las familias de menos ingreso, ya con las becas restadas. Eso no quiere decir que sea barata para tu familia. Es un dato que pesa cuando armen la lista de a cuáles aplicar.
Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.
Ayuda financiera: casi todos reciben algo, pocos reciben Pell
En DePauw, 99 de cada 100 estudiantes que buscan título recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve. Aquí recibir algo es lo común, no la excepción. El promedio entre quienes la recibieron fue de $41,490 en el año.
Pero dentro de esa ayuda tan amplia, la beca Pell —la ayuda federal reservada para familias de ingresos bajos— sólo llegó a 16 de cada 100 estudiantes. Es decir, al menos 83 de cada 100 recibieron ayuda que vino de otro lado: de la propia universidad, del estado, o de otra fuente. Recibir ayuda no es lo mismo que recibir Pell, y el reporte no separa de cuál fuente vino cada beca. Pregunta directo quién otorga esa ayuda, quién califica, y qué se necesita para que se renueve cada año. Un promedio alto entre quienes recibieron ayuda no predice el tamaño de tu propia oferta.
Sobre préstamos: 40 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo federal en 2022-23, y quienes pidieron se llevaron en promedio $5,817 ese año. Comparada con escuelas parecidas, DePauw queda del lado bajo en proporción de estudiantes con préstamo. Este promedio es de un solo año y sólo de préstamos federales a nombre del estudiante —no incluye lo que piden los papás por su cuenta, ni deuda con banco, ni la deuda acumulada al graduarse. En cuál de los dos grupos —con préstamo o sin él— caerá tu hijo, no lo decide este porcentaje. Lo decide la carta de ayuda financiera que le llegue a él.
Como opción de pago, la institución reporta un plan de colegiatura en plazos.
Vivir ahí: campus, deportes y lo que no está marcado
DePauw sí tiene vivienda controlada por la institución, con capacidad reportada para 1,286 estudiantes. No está obligado todo estudiante de primer ingreso a vivir ahí —pero eso no dice si tu hijo específicamente tendrá esa opción o esa obligación según su programa. También ofrece planes de comida, con número de comidas variable según el plan elegido. Pide por escrito la tarifa de este año, la fecha límite para solicitar vivienda, y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.
Sobre ROTC: DePauw no marcó ninguna oportunidad de ROTC en su reporte, ni la casilla general ni ninguna rama específica. De las escuelas de cuatro años de esta guía, 926 de 1,786 sí la marcaron. Ésta no quedó entre ellas. Que no esté marcado no prueba que no exista ninguna vía cercana —sólo dice que no se reportó en este campo. Si le importa a tu familia, pregúntalo directo en admisiones antes de descartarlo.
En deportes, DePauw sí compite a nivel intercolegial y está afiliada a la NCAA (no a NAIA ni otras asociaciones). Reporta membresía para fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. Esto no dice en qué división juega cada disciplina ni si otorga beca deportiva. Si el deporte es parte del plan, escríbele directamente al entrenador y pide la respuesta por escrito.
Sobre educación a distancia: la escuela sí ofrece cursos así en pregrado, pero en el conteo de otoño, cero de cada 100 estudiantes llevaban toda su carga a distancia. Todos tomaban al menos una clase presencial. Y en su reporte oficial, DePauw indicó que no ofrece un programa completo que pueda terminarse enteramente a distancia. Si eso es relevante para tu familia, confírmalo por escrito con la carrera específica en mente.
La biblioteca opera con personal contratado, tiene colección física y digital, y participa en préstamo entre bibliotecas. Su gasto anual superó el umbral que registra el gobierno. Lo que no dice el dato es el horario exacto ni si hay quien oriente a tu hijo en la búsqueda de materiales —eso se pregunta directamente.
Y en cuanto a apoyos generales, la institución reporta orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación para quienes egresan, y una dirección web publicada de servicios para personas con discapacidad.
Los que se quedan y los que terminan
Aquí es donde DePauw muestra números que valen la pena mirar con cuidado, porque son de los más fuertes de todo este perfil.
De la cohorte que entró en el otoño de 2022 —535 estudiantes de primer ingreso, tiempo completo, buscando licenciatura— 89 de cada 100 seguían inscritos o ya habían completado su título un año después. Comparada con 930 escuelas parecidas, DePauw queda en la parte de arriba: retuvo una proporción mayor que la mayoría de sus pares. Este número junta a dos grupos distintos —los que siguen inscritos y los que ya se titularon— sin separarlos, y no revela qué pasó con el resto.
De la generación que empezó licenciatura en 2017, 80 de cada 100 tenían el título en la mano seis años después. A cuatro años la cifra ya estaba en 73 de cada 100 —apenas 7 puntos abajo del resultado a seis años, lo cual sugiere que quien avanza bien en DePauw tiende a terminar dentro del tiempo esperado. Comparada con 920 escuelas parecidas, queda en el cuarto de arriba: tres de cada cuatro escuelas de ese grupo, o más, reportaron una proporción igual o menor de titulados.
Un número alto como éste no es una promesa para tu hijo específicamente. Es lo que le pasó a la generación que entró en 2017. Lo que sí está en tus manos, y en las de él, es que entre con los créditos en orden y que desde el primer semestre sepa quién es su consejero y cuándo se inscriben las materias de su carrera.
Un último dato, con horizonte más largo: siguiendo a una cohorte que entró entre julio de 2015 y junio de 2016, al corte de agosto de 2023 —ocho años después— 83 de cada 100 tenían título o certificado de DePauw. Entre quienes recibieron beca Pell, la cifra fue 79 de cada 100, apenas 5 puntos abajo del resto. Comparada con escuelas similares, queda otra vez en el cuarto de arriba. Es una cohorte de hace una década; no decide si tu hijo se titulará ahí ni en cuánto tiempo. Pero sí vale la pena preguntar por los apoyos actuales del programa y por resultados de generaciones más recientes.
Lo que sabes ahora, y lo que sigue siendo tuyo por decidir
DePauw University es una escuela chica, en un pueblo, con una comunidad reducida de estudiantes latinos, selectiva en el papel pero con una matriculación baja después de admitir —lo que sugiere que muchos admitidos eligen otro lugar. Es cara de entrada, con un precio de lista entre los más altos de su grupo comparativo, pero con un precio neto que puede volverse mucho más manejable si la situación de ingreso de tu familia cae del lado correcto de la tabla. Retiene y gradúa a una proporción alta de quienes entran, dentro del plazo esperado.
Nada de esto te dice si es la escuela correcta para tu hijo. Eso depende de tres cosas que este artículo no puede conocer: lo que él quiere estudiar y lo que ya ha construido en la prepa, lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar una vez que tengan la carta de ayuda en la mano, y qué tan lejos —literal y emocionalmente— están dispuestos a que se mude.
Ahora ya conoces con profundidad una de las piezas del mapa. Júntala con esas otras dos, y de ahí nace un plan que de verdad les pertenece a ustedes.
Nota de fuente: la información de este artículo proviene de datos reportados por DePauw University al IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) del Departamento de Educación de Estados Unidos, principalmente del ciclo 2023 y del año escolar 2023-24, con algunas cifras de años anteriores donde se indica. Best College Aid no representa a DePauw University ni al gobierno de Estados Unidos; este artículo organiza información pública para ayudar a las familias a entenderla.