Guía universitaria

Emmaus Bible College: tasa de admisión, requisitos y graduación

Emmaus Bible College: entender antes de decidir

Emmaus Bible College en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
97.7 %

85 admitidos de 87 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$20,000

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$10,720/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
41 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
460–510

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (10 % envió el SAT)

SAT matemáticas
450–550

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
22

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
70 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
Sin cuota

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
5 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay un momento en el que uno, como padre, se encuentra con el nombre de una universidad que no conocía y no sabe bien qué hacer con él. ¿La incluyo en la lista? ¿La descarto? Emmaus Bible College, en Dubuque, Iowa, puede ser justo ese nombre para ti. Este artículo no te va a decir si tu hijo debe ir ahí. Te va a dar algo más útil: los datos oficiales que la propia institución y el gobierno de Estados Unidos reportan, explicados sin tecnicismos, para que tú puedas decidir con criterio.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,787 palabras18 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Vamos a caminar juntos por lo que es, quién la forma, cómo cuesta, qué tan difícil es entrar y qué pasa con los estudiantes que ya están ahí. Al final vas a tener una pieza clara del mapa. No toda la ruta, pero sí una parte que solamente se consigue leyendo con calma.

Qué tipo de escuela es, y dónde está

Emmaus Bible College es una institución privada, sin fines de lucro, de cuatro años. El sistema federal la clasifica como un colegio de licenciatura con campos variados, y dentro de esa clasificación, como una escuela muy chica y muy residencial: al menos la mitad de sus estudiantes de pregrado vivía en vivienda propia o afiliada a la institución, y al menos 80 de cada 100 estudiaban tiempo completo, según los datos más recientes disponibles de este perfil.

Eso de "muy residencial" importa. Significa que, si tu hijo va, es probable que viva en el campus, no que llegue y regrese a casa cada tarde. Pero ojo: vivir en el campus no es lo mismo que pagar la colegiatura. El cuarto y la comida se cobran aparte, y casi nunca vienen juntos en el mismo número del folleto. Pídelos por separado, con el plan de comida incluido, antes de comparar esta escuela con cualquier otra que tengas en la mesa.

Dentro de su perfil de pregrado, aparece en la categoría que el sistema llama "incluyente" — una etiqueta que junta a escuelas que no reportaron puntajes de admisión con escuelas cuyos puntajes indicaron una oportunidad amplia de acceso. El dato no dice cuál de las dos describe a Emmaus, así que no construyas una conclusión sobre selectividad sólo con esa etiqueta.

Geográficamente, está en Dubuque, Iowa, dentro del área metropolitana de esa ciudad, y el código censal la ubica dentro de una ciudad. Eso te dice dónde está el punto en el mapa, no cómo se llega ni cuánto tarda el traslado. Si tu hijo pensara vivir en casa y no en el campus, la recomendación es simple y práctica: maneja la ruta un día entre semana, a la hora en que serían sus clases. El tiempo real casi nunca es el que dice el mapa.

En cuanto al nivel académico, IPEDS —el sistema federal de datos de educación superior— registra que el nivel más alto que la institución reporta ofrecer es la licenciatura. Eso es un dato institucional general; no confirma que la carrera específica que le interesa a tu hijo se ofrezca ahí, ni que termine exactamente en ese título. Verifica siempre el programa concreto.

Una nota que vale la pena aclarar de una vez: Emmaus Bible College no aparece registrada con ninguna de tres designaciones específicas que el gobierno rastrea — no es universidad históricamente afroamericana, no es universidad tribal, y no es institución "land grant". Son tres etiquetas separadas, con historias distintas entre sí, y de las 3,012 universidades en este directorio nacional, 138 traen alguna de las tres. Que Emmaus no traiga ninguna no dice a qué estudiantes atiende, ni cuántos latinos hay en el campus, ni cómo se sentiría tu hijo ahí. Eso se investiga preguntando directamente qué centros culturales y qué organizaciones estudiantiles existen hoy.

Una comunidad chica, y lo que eso significa

Aquí llegamos a uno de los datos que más debe pesar en tu cabeza: el tamaño. Emmaus Bible College tenía 197 estudiantes inscritos en todo el plantel el otoño pasado. Es una escuela muy chica — la banda oficial que le corresponde es la de menos de 1,000 estudiantes, y comparada con 941 escuelas privadas de cuatro años con admisión selectiva que reportan este dato, está entre las más chicas: al menos nueve de cada diez de ese grupo tienen más estudiantes que ella.

Todos esos 197 estudiantes están en pregrado; no hay matrícula de posgrado registrada en ese conteo. Eso describe la matrícula de ese otoño, no necesariamente todo lo que la escuela puede ofrecer como programas.

¿Qué significa una escuela así de chica para tu hijo? No significa que sea mejor ni peor. Significa que conviene preguntar algo muy concreto: ¿las materias de su carrera se abren cada semestre, o nada más una vez al año? De esa respuesta depende cuánto tiempo real le va a tomar terminar.

Sobre quiénes forman esa comunidad: de los estudiantes de pregrado reportados en el otoño de 2023, 5 de cada 100 son hispanos o latinos. Es una minoría chica, y frente a las 941 escuelas privadas de cuatro años con admisión selectiva de este censo que reportan este dato, Emmaus queda en el cuarto de abajo — tres de cada cuatro de ese grupo reportaron una proporción mayor de estudiantes latinos.

Te lo digo directo, sin adornarlo: si tu hijo va a ser de los pocos, eso vale la pena tomarlo en cuenta. No porque el número vuelva mala a la escuela — no lo hace, y tampoco lo haría bueno si fuera alto —, sino porque la experiencia de sentirse parte de una comunidad importa. Pregunta qué grupos estudiantiles y qué apoyos existen hoy, y si es posible, habla con algún estudiante latino que ya esté ahí antes de decidir.

El resto de la composición: los estudiantes de 25 a 64 años son minoría, apenas 10 de cada 100 — así que en su mayoría es una comunidad de estudiantes tradicionales, jóvenes. Entre hombres y mujeres está casi parejo, con 54 de cada 100 siendo mujeres. Y sobre de dónde venían los estudiantes de nuevo ingreso —qué estados, qué países—, ese dato simplemente no está reportado para esta escuela en el ciclo más reciente. No se estima; no está.

Cómo funciona el año académico y qué se puede estudiar

Emmaus Bible College organiza su año en semestres: dos periodos largos, de unas 15 semanas cada uno. En cuanto a crédito de entrada, la institución reportó que acepta créditos de exámenes AP, pero no marcó la casilla de crédito por experiencia de vida. También reportó que acepta crédito por entrenamiento militar, y que matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito dentro de un programa formal de doble inscripción.

Una advertencia honesta aquí: que digan que aceptan AP no significa que le den crédito por cualquier examen que presente tu hijo. No se sabe, con este dato, cuántos puntos piden ni cuántos créditos otorgan, ni si esos créditos aplicarán a la carrera específica que le interese. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirse. No presupuestes el ahorro de tiempo o dinero hasta tenerla en la mano.

En cuanto a qué se gradúa ahí: en el año más reciente reportado, Emmaus Bible College entregó 34 títulos de licenciatura, distribuidos en 6 familias de carreras. La familia con más títulos, por mucho, fue teología y vocaciones religiosas, con 14 de los 34 — eso es 41 de cada 100 títulos del año. Comparada con 942 escuelas parecidas de este censo, Emmaus queda en el cuarto con menos familias de carreras presentes en su detalle de licenciatura.

¿Qué te dice esto? Que es una escuela con una identidad académica concentrada, y esa concentración no mide calidad ni oferta actual — mide lo que ya se tituló. Con conteos tan chicos, el número puede moverse bastante de un año a otro. Si el interés de tu hijo cae fuera de teología, pide los últimos tres años de graduados exactos de esa carrera específica, no sólo la cifra de un año.

Sobre la atención docente: Emmaus reporta una razón de 8 estudiantes por cada equivalente de tiempo completo del personal de instrucción. Es una de las razones más bajas que se reportan en este tipo de comparación, y frente a 941 escuelas parecidas, queda en el cuarto de abajo — su razón es menor que la de tres de cada cuatro. Pero cuidado: una razón baja no garantiza clases chicas por sí sola. El número relaciona estudiantes y personal en abstracto; no cuenta sillas en un salón real. Pregunta directamente cuántos alumnos hay en las clases de primer año de la carrera que le interese.

Por último, la institución reporta caminos académicos estructurados en tres frentes: educación de desarrollo con crédito, preparación para certificación docente por debajo del nivel postsecundario, y aprobación estatal del programa para certificación docente inicial. Si el interés de tu hijo apunta hacia enseñanza, esto vale la pena profundizarlo directamente con la escuela.

Cómo es entrar: lo que piden y lo que casi nadie rechaza

Aquí hay algo que quiero decirte con toda claridad porque cambia cómo debes invertir el tiempo y la energía de tu hijo: Emmaus Bible College no tiene admisión abierta, pero prácticamente acepta a casi todos los que aplican.

En el reporte más reciente, la escuela contó 87 solicitantes de primer ingreso y ofreció lugar a 85. Eso es 98 de cada 100. No vamos a comparar esta cifra contra otras escuelas — con sólo 87 solicitantes, el porcentaje no aguanta ese tipo de comparación, aunque el sistema técnicamente lo permita calcular. Con números tan chicos, un puñado de decisiones puede mover la cifra varios puntos de un año a otro.

Lo que sí puedes concluir con confianza: la energía de tu hijo rinde más en cumplir las fechas y completar bien su expediente que en "competir" por un lugar. Esta no es una escuela donde el reto principal sea que le digan que no.

Eso sí, "casi admisión abierta" no significa "sin requisitos". Del conjunto de piezas que la escuela revisa para decidir, marcó cinco como obligatorias: el expediente de la preparatoria, el promedio de la preparatoria, el ensayo personal, las cartas de recomendación, y el examen de dominio del inglés para quien aplique. En cambio, declaró como no considerado: el lugar que ocupa en su generación, si llevó el plan de materias que la universidad pide, un portafolio o examen de competencias, la experiencia de trabajo, y si algún familiar estudió ahí.

El punto que quiero que se te quede: aquí no alcanza con juntar papeles. El ensayo es requisito, así que tu hijo tiene que escribir. Que lo empiece en el verano, no la semana de la fecha límite — el primer borrador nunca es el que se debe mandar. La tarifa de solicitud de pregrado, por cierto, es $0.

Sobre pruebas estandarizadas: el SAT y el ACT no son requisito. Si tu hijo los manda, se toman en cuenta; si no los manda, la solicitud sigue su curso igual. De los estudiantes de primer ingreso que se inscribieron recientemente, sólo 10 de cada 100 entregaron puntajes del SAT — y ese grupo fue tan chico (menos de 30 estudiantes) que los rangos de puntaje reportados no deben leerse como un umbral confiable ni una garantía.

Ahora, de los que fueron admitidos, ¿cuántos realmente se inscribieron? 61 de cada 100. No leas esto como un aplauso ni como una crítica — el dato sólo cuenta lo que otras familias decidieron hacer después de recibir la carta, no qué tan difícil fue conseguirla. Lo que sí te sirve de este número: si a tu hijo le llega el sí, pregunta ese mismo día cuándo vence el depósito y si te lo pueden extender mientras esperan otras cartas de admisión. No hay por qué firmar con prisa.

Y sobre estudiantes que llegan transferidos de otra universidad: en el otoño de 2023, 14 estudiantes de pregrado entraron a Emmaus por primera vez después de haber estudiado en otra institución. Es un conteo de personas, no una proporción, y comparado con otras escuelas parecidas queda en la mitad de abajo. Cuántos créditos les reconocieron a esos transferidos es una pregunta que se responde directamente en la escuela, no en este dato.

Lo que cuesta, y lo que realmente pagarías

En Emmaus Bible College, entre 5 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $10,720. Entre 12 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $12,281; entre 3 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $20,491. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (5 estudiantes) y el de la banda de más (3 estudiantes) es de $9,771. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $14,393.

Este promedio oficial se calculó con 5 estudiantes: una celda de entre 1 y 5 estudiantes. Con tan pocos casos, una sola persona puede mover mucho el promedio. No uses esta cifra por sí sola para comparar ni descartar la escuela; corre la calculadora de precio neto con los datos de tu familia.

Ninguna de estas cifras es una cotización para tu hijo. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La cifra que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti. Mientras tanto, corre la calculadora de precio neto en el sitio de la escuela.

Qué tan común es recibir ayuda, y qué tan común es pedir prestado

Aquí hay un dato que vale la pena que te lleves con claridad: en Emmaus Bible College, 91 de cada 100 estudiantes que buscan un título recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve. Recibir algo es lo común aquí, no la excepción. Entre los que sí recibieron, el promedio anual fue de $15,813 — pero ese promedio es sólo de quienes recibieron algo, no de todos.

Además, 43 de cada 100 estudiantes recibieron beca Pell, la ayuda federal para quienes demuestran necesidad económica. No leas un número alto como una promesa personal: es lo que pasó con otros estudiantes en un año específico. Pide por escrito qué solicitudes hay que llenar, las fechas límite, y qué pasa con la beca si las calificaciones de tu hijo bajan.

Sobre préstamos: 25 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron préstamo estudiantil federal. Son más de dos de cada diez, pero menos de la mitad. Entre quienes sí pidieron prestado, el promedio anual fue de $7,338. Comparado con 942 escuelas parecidas, aquí se recurre al préstamo federal menos que en casi todas — nueve de cada diez de ese grupo, o más, tuvieron una proporción mayor de estudiantes endeudados.

Aquí hay muchachos que pasan el año sin deuda y muchachos que piden prestado. En cuál grupo caería tu hijo no lo decide este porcentaje: lo decide la carta de ayuda financiera que le llegue a él. Y una aclaración importante: este promedio de $7,338 es de un solo año y sólo cubre préstamos federales a nombre del estudiante. No incluye los préstamos Parent PLUS que a veces firman los papás, ni deuda con bancos, ni tarjetas de crédito. Tampoco es la deuda total con la que alguien sale al graduarse — eso requeriría sumar todos los años, y ese número no está en este reporte.

La institución también reporta un plan de pago de colegiatura en plazos, como mecanismo para administrar el costo a lo largo del año.

Vida en el campus, deportes y apoyos

Emmaus Bible College sí tiene vivienda propia. No todos los estudiantes de tiempo completo y primer ingreso están obligados a vivir ahí —así lo reportó la institución— aunque eso no descarta que algún programa específico sí lo requiera. También ofrece planes de comida, con un número fijo de comidas semanales en el plan más grande. La capacidad máxima de vivienda reportada es de 245 estudiantes, dentro o fuera del campus. Que haya cuarto no garantiza una cama disponible para tu hijo: pide por escrito la tarifa de este año, la fecha límite para solicitar vivienda, y si te aseguran lugar o entra a lista de espera.

Sobre ROTC: la institución no marcó ninguna oportunidad de este tipo en su reporte más reciente — ni la casilla general ni ninguna de las tres ramas militares. De las instituciones de cuatro años en esta guía, 926 de 1,786 sí la marcaron; Emmaus no quedó entre ellas. Esto sólo dice lo que se reportó, no necesariamente todo lo que existe. Si esa beca o esa vía le importa a tu familia, pregúntala directamente en admisiones antes de descartarla.

En deportes, Emmaus sí compite a nivel intercolegial y está afiliada a una asociación atlética nacional, incluyendo la NCCAA. Esto no identifica qué deportes específicos, cuántos lugares hay en cada equipo, ni si alguna disciplina da beca. Si el deporte es parte del plan, escríbele directamente al entrenador y pide la respuesta por escrito.

En cuanto a modalidad: Emmaus ofrece educación a distancia en pregrado. De cada 100 estudiantes, 10 llevaban toda su carga académica a distancia, y 90 llevaban al menos una clase presencial. La institución también reportó que ofrece al menos un programa donde todos los cursos requeridos pueden completarse a distancia — aunque este dato no confirma en qué nivel específico. Confirma la modalidad exacta de la carrera que le interese a tu hijo.

La biblioteca opera con personal contratado y su gasto anual superó el umbral de $100,000 que registra el gobierno. Tiene colección física y digital, y participa en préstamo entre bibliotecas. Pasar ese umbral no garantiza que existan bases de datos específicas para la carrera de tu hijo — eso se pregunta por nombre de carrera.

Finalmente, la institución reporta estos servicios de apoyo: orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, un punto de contacto dedicado para veteranos y familias militares, y una dirección web de servicios para personas con discapacidad publicada oficialmente.

Quiénes se quedan, y quiénes terminan

Ésta es la parte más dura del artículo, y la voy a decir sin suavizarla, porque tú te la mereces clara.

De la cohorte de estudiantes que entraron por primera vez, de tiempo completo, en el otoño de 2022 —37 personas en total—, 26 cumplieron el criterio oficial de retención: seguían inscritas en Emmaus o ya se habían graduado. Eso es 70 de cada 100. Frente a 930 escuelas parecidas, Emmaus queda un poco por debajo de la mitad del grupo. Lo que ese número no te dice: qué pasó exactamente con el otro 30 por ciento. No volver no es lo mismo que abandonar los estudios — alguien que se cambió a otra universidad y sigue estudiando ahí cuenta igual, en este dato, que alguien que dejó por completo.

Sobre graduación: de 54 estudiantes que entraron a licenciatura en 2017, de tiempo completo y primer ingreso, 22 tenían título de esta escuela seis años después. Eso es 41 de cada 100. Con el plazo de cuatro años, la cifra baja a 33 de cada 100. Frente a 920 escuelas parecidas, Emmaus queda en el cuarto de abajo — tres de cada cuatro de ese grupo, o más, graduaron a una proporción mayor de su generación.

Dicho de frente: a los seis años, es casi mitad y mitad entre quienes se titularon ahí y quienes no. El reporte cuenta resultados, no las razones detrás de cada historia individual. Antes de decidir, vale la pena preguntar directamente qué apoyos concretos ofrece la escuela para que un estudiante termine, y cuánto tiempo real toma la carrera específica que le interesa a tu hijo.

Hay un dato más amplio, de una ventana de ocho años: de una cohorte de 92 estudiantes que entraron entre julio de 2015 y junio de 2016, 77 de cada 100 tenían título o certificado de esta escuela al corte de agosto de 2023. Entre quienes recibieron beca Pell, la cifra sube a 83 de cada 100 — 9 puntos arriba del grupo que no recibió Pell. Es una noticia positiva, y también antigua: describe a una generación que entró hace casi una década, no predice el resultado de tu hijo. Vale la pena preguntar por resultados de generaciones más recientes y por los apoyos actuales del programa.

Cómo encaja esto en tu decisión

Ya conoces una pieza real de Emmaus Bible College: una escuela chica, de identidad marcadamente centrada en teología, con admisión que casi nunca rechaza, un costo publicado de $31,500 que baja considerablemente con ayuda —la mayoría de los estudiantes recibe algo—, y resultados de graduación que están, de manera honesta, en la mitad de la tabla frente a escuelas parecidas.

Esto es sólo una de las tres piezas que necesitas para armar un plan completo. Falta lo que tu hijo quiere estudiar y lo que ya ha construido en su camino académico. Y falta lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar, algo que sólo se sabe con certeza cuando llega la carta de ayuda financiera con su nombre.

Si viven cerca de Dubuque y la idea de vivir en casa es real, maneja la ruta antes de decidir. Si la carrera que le interesa a tu hijo no es teología, pide los últimos tres años de graduados de esa carrera específica, no sólo la cifra general. Si el dinero es la preocupación central —y casi siempre lo es—, llena el FAFSA, corre la calculadora de precio neto, y espera la carta antes de tachar o de comprometerte con esta escuela.

Ninguno de estos números decide por ti. Tú tienes ahora algo que no tenías antes de leer esto: la parte del mapa que le corresponde a la universidad. Júntala con la voz de tu hijo y con las cuentas de tu casa. De esa combinación nace un plan que sí es tuyo.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de datos oficiales de IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) y del Departamento de Educación de Estados Unidos, principalmente de los reportes 2022-23 y 2023-24. Best College Aid no representa a Emmaus Bible College ni a ninguna agencia gubernamental; esta pieza es una guía informativa independiente.

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