Guía universitaria

Emporia State University: tasa de admisión, requisitos y graduación

Emporia State University: lo que dicen los números cuando los lees con calma

Emporia State University en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
97.7 %

1,556 admitidos de 1,592 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$7,356 / $15,669

estatal / fuera del estado, precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$10,658/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV), con colegiatura estatal o del distrito · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
54 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
21

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
67 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$30

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
13 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay universidades que entran a la conversación familiar como un nombre que alguien mencionó, una carta que llegó, una posibilidad entre varias. Emporia State University, en Kansas, es probablemente eso para ti ahora mismo: un nombre que necesitas convertir en algo que puedas sopesar junto a tu hijo. No vengo a decirte si es la correcta. Vengo a mostrarte, con los datos oficiales que existen sobre ella, qué clase de universidad es realmente, para que cuando llegue el momento de decidir, decidas con el mapa completo y no con una impresión suelta.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,673 palabras17 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Vamos a caminar por ella pieza por pieza: quién es, cuántos y quiénes son sus estudiantes, cómo funciona académicamente, qué tan difícil es entrar, cuánto cuesta, cuánta ayuda ofrece, qué hay en el campus y qué pasa con los estudiantes que ya pasaron por ahí. Al final, tú decides qué hacer con esta pieza del rompecabezas.

Quién es Emporia State University

Empecemos por lo básico, porque lo básico importa. Emporia State University es una universidad pública de cuatro años, ubicada en la ciudad de Emporia, dentro del condado de Lyon, Kansas. No está en una zona urbana grande: el código censal la clasifica como un pueblo, lejos de la mancha urbana. Si tu familia no vive cerca, esto tiene una consecuencia directa y práctica: calcula por separado dónde viviría tu hijo y cómo llegaría al campus. El dato sólo ubica la dirección de la escuela; no dice cuánto durará el trayecto desde tu casa ni qué tan cerca queda todo lo demás. Eso lo averiguas tú.

La clasificación Carnegie, que ordena a las universidades del país por lo que hacen, la coloca como una universidad de maestría, con programas grandes, y la describe como una escuela de cuatro años de tamaño mediano y principalmente residencial: en el momento de esa medición, entre 25 y 49 de cada 100 estudiantes de pregrado vivían en vivienda de la institución. Por otro lado, su perfil de posgrado —basado en títulos entregados hace unos años— la clasifica con doctorados de investigación. Ese dato es histórico; no prueba qué programas ofrece hoy en día.

Algo más de Carnegie vale la pena que sepas si tu hijo está pensando llegar aquí después de haber estudiado en otro lugar: la clasifica entre las instituciones a las que llegan muchos estudiantes transferidos. Eso no te dice con cuántos créditos llegan ni cuántos se pierden en el cambio. Si ésa es la ruta de tu hijo, pide por escrito qué materias le van a contar y cuáles no, antes de que se mueva.

IPEDS —el sistema federal donde todas las universidades reportan sus datos— confirma que Emporia registra el doctorado como su nivel más alto ofrecido, y la clasifica como una institución de licenciatura o niveles superiores. Ojo con algo importante: que reporte oferta de posgrado no significa que la carrera específica que le interesa a tu hijo exista ahí, ni que conecte con un programa de posgrado. Eso se pregunta programa por programa.

Y una última pieza de identidad, sencilla pero necesaria: Emporia State University no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana (HBCU), universidad tribal, ni institución land grant. Son tres designaciones distintas, con historias distintas, y de las 3,012 universidades del directorio federal, sólo 138 tienen alguna. Que Emporia no traiga ninguna de las tres no te dice a qué estudiantes atiende ni cómo se va a sentir tu hijo ahí. Tampoco significa que no exista comunidad o apoyo para él. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales y qué organizaciones estudiantiles hay hoy, y mejor aún, hablando con alguien que ya estudie ahí.

Cuántos son y quiénes son sus estudiantes

Emporia tenía 4,658 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño. Es una universidad de tamaño mediano —entre 1,000 y 4,999 estudiantes— y, comparada con 519 universidades públicas similares en este mismo censo, queda del lado chico: siete de cada diez de esas escuelas, o más, tienen más estudiantes que ella.

Pero ese número grande esconde algo que necesitas saber antes de seguir: de esos 4,658, sólo 2,412 son de pregrado. Los otros 2,246 son de posgrado, gente que ya terminó una carrera y volvió por más. Si tu hijo va entrando a la licenciatura, el número que le importa a él no es 4,658. Es 2,412.

Dentro de ese pregrado, ¿quién más está ahí? Trece de cada 100 estudiantes son hispanos o latinos. Es una minoría chica. Comparada con 519 escuelas públicas selectivas parecidas, esa proporción queda arriba de la mitad del grupo, sin llegar al cuarto más alto. Pero esa comparación tiene un límite real: no descuenta en qué parte del país está la escuela, y en Kansas eso pesa. Dicho sin adornos: aquí los latinos son pocos. Eso no saca a la escuela de tu lista, pero sí es información que mereces tener antes de que tu hijo llegue. En la visita, pregunta qué existe para estudiantes latinos —grupo estudiantil, centro cultural, alguien en la oficina que hable español.

Hay más mujeres que hombres en el pregrado: 64 de cada 100. Y los estudiantes de 25 a 64 años, los que regresan a estudiar siendo adultos, son minoría: 10 de cada 100. Sobre de dónde venían los estudiantes de nuevo ingreso, IPEDS simplemente no trae ese dato para esta escuela en el ciclo reportado.

Cómo funciona académicamente

El año escolar en Emporia se organiza por semestres: dos periodos largos, de unas 15 semanas cada uno. Es el calendario más común en Estados Unidos, con fechas parejas para todos.

Aquí viene algo que puede ahorrarle tiempo y dinero a tu hijo, si se hace bien: la universidad declaró que acepta crédito de exámenes AP, y también lo que IPEDS llama "crédito por experiencia de vida" —aprendizaje por estudio independiente, cursos para adultos, experiencia laboral, portafolio, licencias o certificaciones previas, incluso oportunidades militares. También reporta que acepta crédito por entrenamiento militar. Y matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, dentro de un programa formal de doble inscripción.

Pero —y esto es importante, así que te lo digo directo— que la universidad declare que acepta AP no quiere decir que le den crédito por cualquier examen. No sabemos cuántos puntos piden ni cuántos créditos otorgan, ni si esos créditos cuentan para la carrera específica de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirte. No presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano.

En cuanto a qué se estudia ahí: en el último año reportado, Emporia entregó 710 títulos de licenciatura, repartidos en 18 familias de programas académicos. La familia que más tituló fue educación y magisterio, con 30 de cada 100 títulos del año —ninguna otra la superó, pero tampoco se llevó el bulto. Es una oferta bastante repartida. Eso sí: 18 familias con actividad no son 18 carreras exactas ni garantizan que la que le interesa a tu hijo esté entre ellas con fuerza. Verifica el programa concreto.

¿Y el tamaño de los grupos? Emporia reporta una razón de 17 estudiantes por cada profesor de tiempo completo equivalente. Comparada con escuelas parecidas, es una cifra de en medio, ni de las más bajas ni de las más altas. Pero cuidado con una confusión común: esta razón no te dice el tamaño real de un salón de clases. Es un promedio institucional que no revela si hay clases de 300 y clases de 8, sólo el promedio entre todas.

Vale también mencionar que Emporia reporta oportunidades académicas estructuradas: estudio en el extranjero, y preparación para certificación docente, incluyendo aprobación estatal del programa para certificación docente inicial. Si tu hijo piensa en enseñar, esto merece una conversación aparte con admisiones.

Qué tan difícil es entrar

Aquí llegamos a una de las piezas que más ansiedad genera en cualquier familia, y en Emporia la respuesta es clara: no es difícil entrar.

De 1,592 personas que solicitaron ingreso como estudiantes de primer año, la universidad le ofreció lugar a 1,556. Eso es 98 de cada 100. Comparada con 519 escuelas públicas selectivas del mismo censo, Emporia está entre las que más aceptan: por lo menos nueve de cada diez de esas escuelas aceptan un porcentaje igual o menor. Sólo 36 solicitantes se quedaron sin oferta.

Dicho para ti: si tu hijo cumple con lo que piden, casi seguro entra. La energía de tu hijo rinde más en cumplir la fecha límite y completar bien el expediente que en pelear por un lugar.

Pero aquí viene una verdad que no quiero suavizarte: que sea fácil entrar no quiere decir que sea barato, ni que la mayoría termine. Antes de decidir, mira el precio neto y la tasa de graduación. Esas dos cuentas —que vamos a ver más adelante— pesan mucho más que la de la entrada.

¿Qué revisan para admitir? Emporia declaró que no tiene admisión abierta: sí hay piezas que revisa. De nueve consideraciones posibles, marcó dos como obligatorias: el expediente de la preparatoria y el promedio de la preparatoria. La lista de lo que NO consideran es más larga: el plan de materias cursadas, el ensayo personal, las cartas de recomendación, un portafolio o examen de competencias, la experiencia de trabajo, el examen de dominio del inglés para quien aplique, y si algún familiar estudió ahí. Aunque tu hijo envíe alguna de estas cosas, el reporte dice que no entra en la decisión de admisión. Eso sí: no sabemos si alguien las revisa con otro propósito, así que no está de más preguntar.

La tarifa de solicitud es de $30.

Sobre exámenes: el SAT y el ACT no son requisito en Emporia. Si tu hijo los manda, se toman en cuenta; si no, la solicitud sigue su curso igual. No hay datos de rangos de SAT reportados, pero del ACT sí: entre quienes lo entregaron, la mitad quedó en 21 o arriba. Confirma directo con la oficina de admisiones si el puntaje puede ayudar con becas, porque eso no viene en este reporte.

Ahora, algo que casi nadie te cuenta y que sí importa: de cada 100 estudiantes que Emporia admitió para primer año, sólo 26 terminaron inscribiéndose. Los otros 74 tenían la carta de aceptación en la mano y no vinieron. Es una proporción común entre escuelas parecidas —ni alta ni baja. La lección aquí es simple: recibir la carta de admisión no es lo mismo que decidir ir. Cuando le lleguen las cartas a tu hijo, ponlas una junto a otra y compara precio neto, carrera y distancia antes del día del depósito.

Y sobre transferencias: de una cohorte histórica de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que entraron en 2017, prácticamente ninguno se transfirió sin completar sus estudios ahí dentro del tiempo esperado —el número es tan bajo que redondea a cero. Por otro lado, en el conteo más reciente, 241 estudiantes de pregrado llegaron a Emporia por primera vez después de haber estudiado en otra institución. Comparada con escuelas similares, la proporción de quienes se van de Emporia queda del lado bajo: la mayoría de esas escuelas ve irse a más gente. Ojo: estos números no dicen nada sobre cuántos créditos se reconocen al transferirse. Eso se pide por escrito, con la lista de materias en mano.

Cuánto cuesta y qué se paga realmente

En Emporia State University, entre 61 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial, recibieron ayuda federal Title IV y pagaron la tarifa estatal o distrital cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $10,658. Entre 70 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $15,438; entre 124 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $18,347. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (61 estudiantes) y el de la banda de más (124 estudiantes) es de $7,689. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $15,441.

$10,658 fue el precio neto promedio de las familias de menos ingreso en el año académico 2022-23. Eso no quiere decir que sea lo que va a pagar tu familia. Sirve para saber si vale la pena pedir la carta de ayuda.

Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en esta institución pública usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales; también usa esa tarifa. Si tu familia vive fuera del estado o del distrito, la cuenta es otra. Pregúntala antes de aplicar.

Cómo se paga: becas, préstamos y opciones

La buena noticia empieza aquí: 83 de cada 100 estudiantes que buscan un título en Emporia recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve. Comparada con 519 escuelas públicas selectivas similares, esa proporción cae en el cuarto donde la ayuda llega a más estudiantes. Entre quienes la recibieron, el promedio del año fue de $6,991.

Además, 35 de cada 100 estudiantes recibieron beca Pell, la ayuda federal para familias con necesidad económica demostrada. Es una proporción medio-alta.

Aquí una aclaración que vale oro cuando llegue tu carta de admisión: el porcentaje de quién recibe ayuda y el promedio de cuánto recibe son dos cuentas distintas, con denominadores distintos. No se multiplican entre sí. Y cuando te llegue esa carta, sepárala a mano en tres montones: lo que no se devuelve, lo que se devuelve con interés, y lo que hay que trabajar. Muchas cartas los revuelven en una sola columna, y ahí es donde las familias se confunden.

Ahora la parte que requiere franqueza. En el año escolar más reciente, 61 de cada 100 estudiantes de pregrado de Emporia recibieron un préstamo estudiantil federal. Comparada con escuelas similares, Emporia está entre las que más estudiantes con préstamo tienen: nueve de cada diez escuelas parecidas tuvieron una proporción menor. De quienes pidieron préstamo, cada uno se llevó en promedio $6,261 ese año.

Aquí financiar con deuda es lo común, no la excepción. Si tu hijo pide algo parecido cada año durante los cuatro años del programa, la suma —sin contar intereses— anda por los $25,044. Ese número se decide antes de la primera firma, no al final. Y una aclaración necesaria: ese promedio es sólo de préstamos federales a nombre del estudiante. No incluye los préstamos PLUS que a veces firman los padres, ni deuda con bancos ni tarjetas de crédito, ni la deuda total con la que alguien sale al graduarse —ese número no está en este reporte.

Este porcentaje habla de otras familias, no de la tuya. Lo que tu hijo tendría que pedir depende de su propia carta de ayuda financiera. Espera esa carta antes de descartar la escuela y antes de comprometerte con ella.

Por último, Emporia reporta ofrecer un plan de pago de colegiatura en plazos, para quienes prefieren distribuir el costo a lo largo del semestre en vez de pagarlo de una sola vez.

Vida en el campus, modalidad y apoyos disponibles

Emporia tiene vivienda propia, con capacidad para 933 estudiantes dentro o fuera del campus. No es obligatorio para todos los estudiantes de tiempo completo vivir ahí —aunque eso no descarta que algún programa específico sí lo requiera. También ofrece planes de comida, con un número fijo de comidas por semana en su plan más grande. Que exista cuarto no garantiza que haya cama disponible cuando tu hijo la pida: pregunta la tarifa de este año, la fecha límite para solicitar vivienda, y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.

Sobre ROTC: en su reporte más reciente, Emporia no marcó ninguna oportunidad de ROTC, ni la casilla general ni ninguna de las tres ramas. De las instituciones de cuatro años en esta guía, 926 de 1,786 sí la marcaron; Emporia no quedó entre ellas. Esto no prueba que no exista ninguna vía cerca —sólo que no se reportó en este campo. Si a tu familia le importa esa beca, pregunta directo en admisiones antes de darla por perdida.

En deportes, Emporia sí compite a nivel intercolegial y está afiliada a la NCAA, con equipos reportados en fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. Si tu hijo quiere jugar, escríbele directamente al entrenador del deporte que le interesa. Pregunta si hay lugar en el equipo, en qué división compiten, y si esa disciplina ofrece beca atlética. Que te lo contesten por escrito.

En cuanto a modalidad: Emporia ofrece educación a distancia tanto en pregrado como en posgrado, e incluso reporta al menos un programa completo que puede terminarse totalmente a distancia. Pero en la práctica, la mayoría de sus estudiantes va al campus: sólo 9 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaban todas sus clases a distancia; los otros 91 tomaban al menos una clase presencial. Si el plan de tu hijo depende de estudiar completamente en línea, confirma el nivel y la carrera concretos antes de asumir que aplica.

La biblioteca opera con personal contratado, tiene material físico y digital, y ofrece préstamo entre bibliotecas —su gasto anual superó el umbral de $100,000 que registra el gobierno federal. Emporia también reporta orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación al completar programas, participación en el programa Yellow Ribbon para veteranos, punto de contacto dedicado para veteranos y militares, organización estudiantil de veteranos, y una página web publicada de servicios para personas con discapacidad. Estos reportes confirman que el servicio existe y se publica; no miden calidad ni efectividad. Eso se pregunta en persona.

Qué pasa con los estudiantes que ya están ahí

Ésta es, para mí, la parte más importante de todo el artículo, porque aquí es donde los datos dejan de ser sobre "entrar" y empiezan a ser sobre "terminar".

De una cohorte de 534 estudiantes que entraron por primera vez, de tiempo completo, buscando licenciatura, 360 seguían inscritos o ya se habían graduado un año después. Eso es 67 de cada 100. Comparada con 519 escuelas públicas selectivas parecidas, Emporia queda en la parte baja: siete de cada diez de esas escuelas, o más, conservaron una proporción mayor de su cohorte. El dato no te dice por qué se fue el resto —transferencia, pausa, trabajo, cualquier motivo posible— sólo que no aparecen como retenidos.

Y ahora la cifra que de verdad debería estar en tu radar antes de cualquier otra: de 604 estudiantes que entraron a licenciatura en 2017, de tiempo completo, 328 se graduaron de ahí en seis años. Eso es 54 de cada 100. A cuatro años, el plazo que la mayoría de las familias tiene presupuestado, la cifra baja a 39 de cada 100 —quince puntos menos.El dato no dice cuántos semestres cursó cada persona y no informa colegiatura, renta ni sueldo. Antes de firmar nada, pregunta cuánto suele tardar en realidad el programa que le interesa a tu hijo, cómo se programan sus cursos obligatorios, y cómo cambia el costo total si se alarga.

Comparada con 518 escuelas similares, Emporia queda arriba de la mitad del grupo en esta cifra de seis años. No es la peor del conjunto, pero tampoco resuelve la pregunta de fondo: en Emporia, terminar la carrera es, literalmente, una moneda al aire. Cincuenta y cuatro de cada cien lo logran de ahí; cuarenta y seis no.

Hay un dato más, a más largo plazo: de una cohorte de 1,217 estudiantes de pregrado que entraron entre 2015 y 2016 —incluyendo tiempo completo y parcial— 54 de cada 100 tenían título o certificado de Emporia ocho años después. Entre los que recibieron beca Pell específicamente, esa proporción baja a 47 de cada 100, diez puntos menos que quienes no la recibieron. Comparada con escuelas similares, Emporia queda por debajo de la mitad del grupo en este indicador de ocho años. Si tu familia califica para Pell hoy, eso no determina el resultado de tu hijo, pero sí es una pregunta que vale la pena hacer directamente en la escuela: qué consejero le asignarían, qué ayuda de emergencia existe, y si la beca interna se renueva cada año. Pide que te lo contesten por escrito.

Lo que sigue es tuyo

Ya conoces a Emporia State University con más profundidad que la mayoría de las familias que solicitan ahí. Sabes que entrar es relativamente fácil, que el precio de lista es de los más bajos entre escuelas comparables, que la ayuda financiera llega a la mayoría de sus estudiantes, y que financiar con préstamo es lo común, no la excepción. Sabes también que terminar la carrera en cuatro años no es lo típico, y que graduarse de ahí, punto, es más o menos una apuesta de mitad y mitad.

Ninguno de estos números decide por ti. Lo que la universidad ofrece es sólo una de las tres piezas del plan. Las otras dos son lo que tu hijo quiere estudiar y lo que ya ha construido para llegar ahí, y lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar. Esta pieza —la universidad— ya la conoces bien. Júntala con las otras dos, con calma, en familia, y de esa combinación va a salir un plan de verdad, no una corazonada.

Nota sobre la fuente: La información de este artículo proviene de IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) y del Departamento de Educación de Estados Unidos, con datos correspondientes principalmente a los ciclos 2022-23 y 2023-24, según se indica en cada cifra. Best College Aid no representa a Emporia State University ni a ninguna agencia gubernamental; este artículo organiza información pública para ayudarte a entenderla.

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Nota de fuentes

Los números de esta pieza salen de los reportes que cada institución entrega al gobierno de Estados Unidos (IPEDS, National Center for Education Statistics), principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24. Es una interpretación de esos datos, con fecha; para mayor precisión conviene consultar la fuente original o contactar directamente a la institución. Veritat es una iniciativa de Best College Aid.