Yo crucé este sistema como estudiante de fuera de mi estado natal, y después pasé años del otro lado del mostrador ayudando a familias a leer estos mismos reportes. Sé lo que se siente enfrentarte a una lista de cifras sin saber cuáles importan. Aquí te las traduzco.
Quién es esta escuela y dónde vive
The Evergreen State College es una universidad pública de cuatro años. El sistema federal que clasifica a las universidades de Estados Unidos, llamado Carnegie, la ubica como una institución de maestría con programas medianos: no es un colegio comunitario de dos años, pero tampoco es una universidad de doctorados de investigación. Su nivel más alto reportado de estudios es la maestría.
Según esa misma clasificación, basada en datos de 2019-20, es una escuela de cuatro años de talla chica, principalmente residencial: entre 25 y 49 de cada 100 estudiantes de pregrado que buscaban título vivían en vivienda propiedad de la institución o afiliada a ella, y al menos la mitad estudiaba tiempo completo. Y en la clasificación de 2021, aparece entre las instituciones a las que llegan muchos estudiantes transferidos. Si tu hijo piensa llegar aquí después de haber estudiado en otro lado, esto importa: pide por escrito, desde el principio, qué materias le van a contar y cuáles no. La etiqueta dice que reciben a muchos transferidos; no dice con cuántos créditos llegan ni cuántos se pierden en el camino.
Geográficamente, está en Olympia, dentro del condado de Thurston, en el área metropolitana de Olympia-Lacey-Tumwater. El código censal la ubica en un suburbio: dentro de la zona urbanizada, pero fuera del centro de la ciudad. Si tu hijo piensa vivir en casa y trasladarse, no confíes en lo que dice el mapa. Maneja tú mismo la ruta un día entre semana, a la hora en que serían sus clases. El tráfico real casi nunca es el que promete Google.
Una cosa más sobre identidad: The Evergreen State College no tiene ninguna de tres designaciones federales específicas. No es universidad históricamente afroamericana, no es universidad tribal y no es institución land grant. De las 3,012 universidades de este censo, 138 sí traen alguna de esas tres etiquetas; ésta no. Eso no dice a qué estudiantes atiende ni cómo se va a sentir tu hijo ahí. Tampoco significa que no haya comunidad o apoyo para ningún grupo particular. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales existen hoy, qué organizaciones estudiantiles hay, y mejor aún, habla con alguien que ya estudie ahí.
El tamaño de la comunidad en la que entraría tu hijo
The Evergreen State College tenía 2,320 estudiantes inscritos en el conteo oficial más reciente. Es una escuela de tamaño mediano. Comparada con las 519 escuelas públicas selectivas de cuatro años de este censo, queda del lado chico: al menos siete de cada diez de esas escuelas tienen más estudiantes que ella. De ese total, 2,108 estaban en pregrado y sólo 212 en posgrado. Es, sobre todo, una escuela de licenciatura.
Vale la pena decirlo de frente: ser grande no significa más opciones, y ser chica no significa más atención para tu hijo. Lo que importa es la carrera específica que le interesa, no el tamaño general de la institución.
Dentro de esa comunidad, 15 de cada 100 estudiantes de pregrado se reportaron como hispanos o latinos, colocándola arriba de la mitad de sus pares selectivas, sin llegar al cuarto más alto. No son mayoría, pero tampoco un caso raro. Hay más mujeres que hombres: 62 de cada 100. Y un dato que puede sorprenderte: 40 de cada 100 estudiantes de pregrado tienen entre 25 y 64 años. Si tu hijo entra recién salido de la prepa, esto vale una pregunta directa en la visita: cómo son los horarios de clase y qué vida estudiantil hay entre semana, porque comparte salón con muchos adultos que trabajan y estudian a la vez.
Un dato que no está disponible: de dónde venían geográficamente los estudiantes de nuevo ingreso. IPEDS no lo reporta para esta escuela en el ciclo más reciente. No se sabe, y no se estima.
Cómo funciona el año académico
Esta universidad opera bajo el sistema quarter: el año se divide en tres periodos de aproximadamente 12 semanas cada uno, con posibilidad de un cuarto periodo en verano. Es distinto al semestre tradicional, y si tu hijo alguna vez piensa transferirse entre esta escuela y otra, hay que verificar por escrito los calendarios de ambas y su política de transferencia. Que ambas usen quarters no garantiza que las fechas coincidan.
La institución declaró que acepta crédito por exámenes AP y también lo que IPEDS llama "crédito por experiencia de vida": aprendizaje adquirido por estudio independiente, cursos para adultos, experiencia laboral, portafolio, licencias previas u oportunidades militares. También reporta aceptar crédito por entrenamiento militar. Pero que declaren aceptar AP no significa que le den crédito por cualquier examen: no dice cuántos puntos piden ni si esos créditos cuentan para la carrera específica de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirse; no presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano.
Un dato aparte: la institución respondió que no matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, así que si tu hijo busca ese camino, no es aquí donde lo va a encontrar.
Qué se estudia ahí, y con qué relación estudiante-profesor
Entre julio de 2022 y junio de 2023, esta universidad entregó 458 títulos de licenciatura. De ellos, 363 —79 de cada 100— fueron en el área de estudios generales y humanidades. Comparada con 514 escuelas públicas selectivas de este censo, queda en el cuarto con menos familias de carreras presentes en su detalle de licenciatura reportado.
Eso es una concentración fuerte, y vale decirlo sin adornarla: que un área se lleve casi todos los títulos no dice si es la mejor opción, ni dice nada sobre la carrera puntual que le interesa a tu hijo. Si su interés está fuera de estudios generales y humanidades, la pregunta correcta no es "¿ofrecen esa carrera?" sino "¿cuántos se titularon en ese programa exacto el año pasado, y qué tan fácil es conseguir las clases que necesita?".
Sobre la relación estudiante-profesor: la institución reporta 20 estudiantes equivalentes de tiempo completo por cada profesor equivalente de tiempo completo. Comparada con sus 519 pares, cae en el cuarto más alto —tres de cada cuatro escuelas parecidas reportan la misma razón o menor. Es una cifra agregada, no el tamaño de un salón: no describe cómo se reparte el tiempo de un profesor entre 20 estudiantes ni el tamaño real de una clase de primer año. Eso se pregunta aparte.
Los caminos académicos que reporta
La institución declara ofrecer estudio en el extranjero, investigación de pregrado fuera del salón de clases, un programa completo que puede cursarse sólo de noche o los fines de semana, preparación para certificación docente antes de nivel universitario, y la posibilidad de completar ahí la preparación en ciertas áreas de especialización docente. Son rutas reportadas, no garantías de disponibilidad actual: confírmalas por programa antes de construir un plan alrededor de ellas.
Entrar aquí: lo que piden y qué tan probable es el sí
Aquí está uno de los datos más importantes de esta pieza. The Evergreen State College declaró que no tiene admisión abierta: hay piezas que revisa antes de decir sí. De nueve consideraciones posibles, marcó cuatro como obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio de la prepa, haber tomado el plan de materias que la universidad pide, y el examen de dominio del inglés para quien aplique. Si tu hijo estudió fuera de Estados Unidos o hizo la prepa en español, pregunta desde hoy si le toca ese examen y qué lo exenta —es de las cosas que se descubren tarde y complican calendarios.
Otras piezas no son obligatorias, pero sí se toman en cuenta si se envían: el ensayo personal, las cartas de recomendación, un portafolio o examen de competencias, y la experiencia de trabajo. La tarifa de solicitud de pregrado es de $50.
Y ahora la cifra que probablemente cambia cómo tu hijo va a vivir este proceso: de 1,443 solicitantes de primer ingreso, la escuela admitió a 1,403. Eso es 97 de cada 100. Comparada con sus 519 pares selectivas, es de las que más aceptan: al menos nueve de cada diez de esas escuelas aceptaron a un porcentaje igual o menor. Sólo 40 solicitantes de 1,443 se quedaron sin oferta.
Dicho sin rodeos: aquí casi siempre se acepta. La energía de tu hijo rinde más completando el expediente a tiempo que preocupándose por competir por un lugar. Pero que sea fácil entrar no significa que sea barato ni que la mayoría termine. El precio neto y la tasa de graduación pesan más que la tasa de admisión al momento de decidir, y los vas a ver más adelante en este mismo artículo.
Un dato que suele sorprender a las familias: de cada 100 admitidos, sólo 26 acabaron inscribiéndose realmente. Los otros 74 tenían la carta en la mano y no vinieron. Eso está en línea con lo común entre sus pares —ni arriba ni abajo de la tabla. Recibir el sí no es lo mismo que decidir ir; muchas familias reciben varias cartas y comparan antes de comprometerse.
Sobre pruebas estandarizadas: el SAT y el ACT no son requisito aquí. Si se envían, se consideran; si no, la solicitud sigue su curso igual. De los estudiantes que se inscribieron, sólo 12 de cada 100 entregaron SAT, y entre ellos la mitad de en medio sacó entre 470 y 670 en lectura y escritura, y entre 420 y 590 en matemáticas. Son rangos de quienes se inscribieron y entregaron puntaje, no de todos los solicitantes; ese 470 no es un mínimo requerido y ese 670 no es garantía de nada.
Sobre transferencias: en el otoño más reciente, 375 estudiantes de pregrado entraron por primera vez después de haber estudiado en otra institución. Es un conteo de personas, y comparado con sus pares queda en la mitad de abajo. La tasa de salida —cuántos de los que empiezan aquí se transfieren a otro lado— no está reportada por esta escuela; eso no prueba que nadie se transfiera, sólo que el dato no está disponible.
El precio: lo que cuesta y lo que realmente se paga
En The Evergreen State College, entre 46 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial, recibieron ayuda federal Title IV y pagaron la tarifa estatal o distrital cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $19,969. Entre 18 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $24,430; entre 17 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $25,934. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.
Entre el promedio de la banda de menos ingreso (46 estudiantes) y el de la banda de más (17 estudiantes) hay $5,965 de diferencia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $18,480.
Entre las 519 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más cara para las familias de menos ingreso. Eso no quiere decir que haya que descartarla. Quiere decir que hay que pedir la carta de ayuda antes de decidir.
Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en esta institución pública usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales; también usa esa tarifa. Si tu familia vive fuera del estado o del distrito, la cuenta es otra. Pregúntala antes de aplicar.
Becas, ayuda y préstamos: separa los montones
En esta universidad, 58 de cada 100 estudiantes que buscan título recibieron ayuda que no se devuelve —beca o subvención. Entre quienes la recibieron, el promedio anual fue de $11,197. Comparada con sus pares, cae en el cuarto donde la beca alcanza a menos estudiantes. Por separado, 42 de cada 100 recibieron beca federal Pell, la ayuda para estudiantes de bajos ingresos.
Aquí va algo que confunde a muchas familias cuando llega la carta de ayuda financiera: el porcentaje y el promedio no se multiplican entre sí. Uno dice a cuántos les llegó ayuda; el otro dice cuánto recibieron los que sí la tuvieron. Son dos preguntas distintas.
Sobre préstamos: 41 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron préstamo estudiantil federal, con un promedio de $7,350 entre quienes lo tomaron. Es una cifra a media tabla comparada con sus pares. Y aquí va una verdad dura que prefiero decirte directo: ese porcentaje habla de otras familias, no de la tuya. No incluye préstamos Parent PLUS que firman los papás, ni deuda con bancos, ni tarjetas de crédito, y tampoco es la deuda acumulada con la que un estudiante se gradúa después de varios años. Lo que tu hijo tendría que pedir sale únicamente de su propia carta de ayuda financiera. Espérala antes de descartar la escuela o de comprometerte con ella.
La institución también reporta un plan de pago de colegiatura en plazos como mecanismo disponible para administrar el costo.
Vivienda, deportes, modalidad y apoyos
The Evergreen State College sí tiene vivienda controlada por la institución, aunque no todos los estudiantes de tiempo completo y primer ingreso están obligados a vivir ahí. También ofrece planes de comida con número fijo de comidas por semana en su plan más grande. La capacidad máxima de vivienda reportada es de 520 estudiantes. Que exista vivienda no garantiza una cama disponible; pide por escrito la tarifa del año, la fecha límite para solicitarla y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.
En deportes, la institución compite a nivel intercolegial y está afiliada a la NAIA (no a la NCAA), con membresía reportada en baloncesto y campo traviesa o atletismo de pista. Si a tu hijo le interesa competir, esa membresía es de la escuela, no una promesa para él: escribe directamente al entrenador para preguntar si hay lugar, en qué división compiten y si esa disciplina otorga beca.
Sobre ROTC: la institución no marcó ninguna oportunidad en su reporte más reciente, a diferencia de 926 de las 1,786 escuelas de cuatro años de esta guía que sí lo hicieron. Esto no prueba que no exista ninguna vía cerca del campus, sólo que no se reportó en este campo. Si es importante para tu familia, pregúntalo directo antes de descartarlo.
En modalidad a distancia: sí se ofrece, tanto en pregrado como en posgrado. De cada 100 estudiantes de pregrado, 17 llevaban toda su carga a distancia, y 83 llevaban al menos una clase presencial. La institución también reporta tener al menos un programa completo cursable a distancia, aunque el dato no confirma si ese programa existe específicamente en pregrado o en posgrado — hay que confirmarlo por carrera.
La biblioteca opera con personal contratado y superó el umbral de gasto de $100,000 que registra el gobierno, con material físico, digital y préstamo entre bibliotecas. Y entre los apoyos reportados están orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo, cuidado infantil en campus, participación en el programa Yellow Ribbon para veteranos, punto de contacto para militares y sus familias, organización estudiantil de veteranos, y una página de servicios para personas con discapacidad. Que estos servicios estén reportados no dice su calidad ni su efectividad — eso se pregunta directamente al llegar.
¿Los que entran, se quedan? ¿Los que se quedan, se gradúan?
Ésta es, para mí, la sección más importante de todo el artículo, porque aquí es donde el costo y el esfuerzo se convierten en resultado.
De la cohorte de estudiantes que entraron por primera vez, tiempo completo, en 2022, 68 de cada 100 seguían inscritos o ya se habían graduado un año después. Comparada con sus 519 pares, queda en la parte de abajo: al menos siete de cada diez escuelas similares retuvieron a una proporción mayor de su cohorte. No aparecer retenido no significa que alguien se haya rendido — puede haberse transferido, pausado sus estudios o cambiado de camino por cualquier razón. El dato no explica el porqué.
Ahora la graduación. De 505 estudiantes que entraron a licenciatura en 2017, tiempo completo y primer ingreso, 220 se graduaron de esta misma escuela seis años después. Eso es 44 de cada 100. Con el plazo de cuatro años, la cifra baja a 34 de cada 100. Comparada con sus 518 pares, queda por debajo de la mitad del grupo.
Dicho sin adornos: a los seis años, prácticamente la mitad de esa generación tenía título de aquí, y la otra mitad no. El reporte cuenta resultados, no las razones detrás de cada historia individual. Antes de decidir, pregunta qué apoyos concretos ofrece la escuela para terminar a tiempo, y cuánto tarda en promedio la carrera específica que le interesa a tu hijo.
Hay una medida más amplia, a ocho años, que junta a estudiantes de primer ingreso y también a quienes llegaron con experiencia universitaria previa, de tiempo completo y parcial: de una cohorte de 1,593 estudiantes que entraron en 2015-2016, 57 de cada 100 tenían un título o certificado de esta escuela al corte de agosto de 2023. Entre quienes recibieron beca Pell, la cifra fue casi idéntica: 58 de cada 100. Pero dentro de esa misma cohorte, la subcohorte que empezó como primer ingreso y tiempo completo —es decir, el camino más tradicional— quedó en apenas 43 de cada 100, catorce puntos por debajo de la cuenta amplia.
El resto de la historia queda incompleta a propósito: 17 de cada 100 tenían estado de matrícula desconocido al corte, lo que significa que el reporte no pudo determinar si seguían inscritos en algún lado. Desconocido no significa que hayan abandonado.
Lo que estos números piden de ti, de tu hijo y de la universidad
A tu hijo le toca estudiar, explorar, decidir su carrera y hacerse responsable de completar su expediente a tiempo. A ti te toca entender el dinero de la familia, acompañar las decisiones grandes y pedir por escrito lo que el reporte oficial no puede darte: la carta de ayuda financiera real, la evaluación de créditos AP, la disponibilidad de vivienda, el plan de estudios exacto de la carrera que le interesa. A la universidad le toca admitir, ofrecer ayuda y responder tus preguntas directas. No confundas esas tres responsabilidades entre sí.
Lo que has leído aquí es una pieza del mapa: quién es esta universidad, qué tan fácil es entrar, cuánto cuesta de verdad, y qué tan probable es, según los datos oficiales, que un estudiante llegue hasta la graduación. Es una pieza sólida, verificable y necesaria. Pero es sólo una pieza.
Júntala con lo que tu hijo quiere estudiar y con lo que ha construido hasta ahora. De esa combinación, y no de una sola cifra, nace un plan verdadero.
Nota sobre las fuentes: La información de este artículo proviene de IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) y de reportes del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente a los ciclos 2022-23 y 2023-24, según se indica en cada dato. Best College Aid no representa a The Evergreen State College ni a ninguna agencia gubernamental; este artículo tiene fines informativos para ayudar a las familias a comprender datos públicos.