Guía universitaria

Fairleigh Dickinson University-Florham Campus: tasa de admisión, requisitos y graduación

Fairleigh Dickinson University-Florham Campus: lo que dicen los números oficiales

Fairleigh Dickinson University-Florham Campus en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
95.3 %

4,246 admitidos de 4,457 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$35,822

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$13,308/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
72 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
Fechas límite de solicitud
Ver fechas

acción temprana: 1 de diciembre · decisión temprana: 15 de noviembre · Common Data Set 2024–25 (C14, C21, C22), publicado por la universidad · confirma las fechas de este año con la universidad

GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Tasa de retención
77 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$50

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
26 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; fechas de solicitud del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay universidades que se conocen por reputación, por el boca en boca del vecindario, por lo que dijo alguien en una graduación. Y hay otra manera de conocerlas: sentarse con los datos oficiales que la propia institución le reporta al gobierno de Estados Unidos, y leerlos despacio, sin adorno y sin miedo. Eso es lo que vamos a hacer aquí con Fairleigh Dickinson University-Florham Campus, en Madison, Nueva Jersey.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,685 palabras17 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

No te voy a decir si es "la correcta" para tu hijo. Eso no lo decide un artículo. Lo decide tu hijo, ustedes como familia, y lo que puedan pagar. Pero sí te puedo entregar, con toda claridad, una de las tres piezas que necesitas para armar ese plan: quién es esta universidad, qué ofrece, cuánto cuesta y qué le ha pasado a los estudiantes que ya pasaron por ahí. Vamos.

Quién es esta universidad

Fairleigh Dickinson University-Florham Campus está en Madison, Nueva Jersey, dentro del condado de Morris, en el área metropolitana de New York-Newark-Jersey City. Eso no quiere decir que esté en el corazón de Nueva York: el código censal la ubica como suburbio, dentro de la zona urbanizada pero fuera de la ciudad principal. Si tu hijo pensara vivir en casa y viajar todos los días, te recomiendo manejar la ruta un día entre semana, a la hora exacta de sus clases. El GPS nunca dice la verdad completa sobre el tráfico real.

Es una institución privada, de cuatro años o más, sin fines de lucro. IPEDS —el sistema federal que recopila estos datos— la clasifica como una institución que otorga grados, principalmente de licenciatura o niveles superiores, y registra el doctorado como el nivel más alto que reporta ofrecer. Eso es un dato institucional; no te dice si la carrera que le interesa a tu hijo llega hasta ese nivel. Eso se pregunta programa por programa.

Carnegie, el sistema que clasifica a las universidades del país por lo que hacen, la describe como una universidad de maestría, con programas grandes, de tamaño mediano y muy residencial: al menos la mitad de los estudiantes de pregrado que buscan título vive en vivienda propia, controlada o afiliada a la institución, y al menos 80 de cada 100 estudian tiempo completo. Ojo con algo importante: vivir en el campus no es lo mismo que pagar la colegiatura. El cuarto y la comida casi nunca vienen en el mismo folleto que la matrícula. Pídelo aparte, con el plan de comida incluido, antes de comparar esta escuela con cualquier otra que tengan en la lista.

En su perfil de pregrado, Carnegie la coloca en la categoría "incluyente", que reúne dos tipos de escuelas: las que no reportaron puntajes de admisión y las que sí los reportaron y mostraron una oportunidad amplia de acceso. El dato, tal como está publicado, no distingue cuál de las dos aplica aquí.

Y una aclaración que vale la pena tener presente: Fairleigh Dickinson University-Florham Campus no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana (HBCU), universidad tribal, ni institución land grant. Son tres designaciones distintas, con historias distintas, y de las 3,012 universidades en este directorio nacional, 138 traen alguna de las tres. Que no aparezca en esa lista no dice a qué comunidades atiende hoy ni cómo se sentiría tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales existen, qué organizaciones estudiantiles hay, y mejor aún, hablando con alguien que ya estudie ahí.

Una comunidad donde ser latino no es la excepción

Aquí hay un número que vale la pena que te detengas a leer dos veces: 26 de cada 100 estudiantes de pregrado en Fairleigh Dickinson University-Florham Campus se reportaron hispanos o latinos. Es uno de cada cuatro, o más.

Y no es un número cualquiera. Entre las 941 escuelas privadas de cuatro años con admisión selectiva incluidas en este censo que reportaron este dato, Fairleigh Dickinson está entre las que más alto reportan. Nueve de cada diez de esas escuelas reportaron una proporción igual o menor. Dicho de otra forma: en este campus, ser latino no sería la excepción.

Pero quiero ser honesto contigo sobre lo que este número sí dice y lo que no dice. Un porcentaje alto de estudiantes latinos no es lo mismo que apoyo para estudiantes latinos. Este dato cuenta cuántos hay, no si hay un consejero que hable español, no si hay tutorías dirigidas, y no si esos estudiantes terminan la carrera en mayor o menor proporción. Y es el porcentaje de toda la escuela, no el de la carrera específica que le interesa a tu hijo.

El resto de la fotografía: entre hombres y mujeres el pregrado está casi parejo, 54 de cada 100 son mujeres. Casi no hay estudiantes adultos —sólo 3 de cada 100 tienen entre 25 y 64 años—, y la mayoría de los estudiantes de nuevo ingreso, 85 de cada 100, venía con dirección permanente en el mismo estado de la universidad.

En cuanto al tamaño: 2,778 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño, de tamaño mediano frente a sus pares. Pero ese total mezcla 1,997 de pregrado con 781 de posgrado. Si tu hijo va entrando a la licenciatura, el número que le importa es 1,997, no el total.

Cómo se organiza el año académico

El calendario es de semestres: dos periodos largos, de unas 15 semanas cada uno. Fairleigh Dickinson declaró aceptar créditos previos por dos vías: exámenes AP, y lo que IPEDS llama "crédito por experiencia de vida" —estudio independiente, experiencia laboral, portafolio, licencias o certificaciones previas, y también entrenamiento militar—.

Aquí va una verdad dura que te conviene escuchar antes de hacer cuentas alegres: que declaren aceptar AP no significa que le den crédito por cualquier examen. El reporte no dice cuántos puntos piden ni cuántos créditos otorgan ni si esos créditos cuentan para la carrera específica de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirte. No presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano.

Un dato menor pero útil: la institución no matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, así que si esperabas esa ruta, no está disponible aquí.

En cuanto a lo que se titula: en un año reciente, Fairleigh Dickinson entregó 503 títulos de licenciatura, repartidos en 17 familias de carreras. Negocios y administración fue la más grande, con 24 de cada 100 títulos del año —ninguna otra área le pasó por arriba, pero tampoco se lleva el bulto de todo. Es una oferta repartida, no concentrada en una sola cosa. Este dato cuenta títulos entregados, no personas ni carreras del catálogo actual, así que antes de decidir, pregunta directamente por la carrera que le interesa a tu hijo: cuántos se titularon en ella, en cuánto tiempo, y cómo es el plan de estudios.

La razón entre estudiantes y personal de instrucción es de 11 a 1, una cifra baja comparada con escuelas parecidas. Es una razón agregada, no el tamaño real de un salón: por sí sola no demuestra que haya más atención disponible para cada estudiante, y el archivo no permite saber el tamaño de las clases de primer año.

Rutas académicas que la institución reporta tener

Fairleigh Dickinson reporta ofrecer estas oportunidades estructuradas: estudio en el extranjero, un programa completo que se puede cursar sólo por las noches o los fines de semana, educación de desarrollo sin crédito, preparación para certificación docente por debajo del nivel postsecundario, y aprobación estatal del programa para certificación docente inicial. Son piezas que existen en el reporte oficial; cómo funcionan en la práctica —cupos, requisitos, calidad— es algo que se pregunta directamente a la universidad.

Entrar aquí: lo que pide la solicitud, y lo que muestran los números

Vamos a la parte que probablemente más te interesa: qué tan difícil es entrar, y qué piden.

Fairleigh Dickinson no tiene admisión abierta. Hay piezas que revisa antes de decir sí. De nueve consideraciones posibles, marcó cuatro como obligatorias: el expediente de la preparatoria, el promedio de la preparatoria, haber llevado el plan de materias que la universidad exige, y el examen de dominio del inglés para quien le aplica. Otras piezas no son obligatorias pero sí se toman en cuenta si las envías: el ensayo personal, las cartas de recomendación y la experiencia laboral.

Si tu hijo estudió fuera de Estados Unidos, o hizo la preparatoria en español, pregunta desde hoy si le corresponde el examen de dominio del inglés y qué lo exentaría. Es de esas cosas que se descubren tarde y complican todo.

La tarifa de solicitud publicada es de $50.

Ahora, los números de la selectividad real. En el ciclo más reciente reportado, Fairleigh Dickinson recibió 4,457 solicitudes de primer ingreso y ofreció lugar a 4,246. Eso es 95 de cada 100 solicitantes aceptados. Entre las 942 escuelas privadas de cuatro años con admisión selectiva de este censo, está entre las que más aceptan: nueve de cada diez de ese grupo aceptó un porcentaje igual o menor.

Dicho sin rodeos: esta escuela casi siempre acepta. La energía de tu hijo rinde más completando bien el expediente y cumpliendo las fechas que preocupándose por pelear un lugar.

Pero aquí viene una verdad dura que no puedo suavizar: que sea fácil entrar no quiere decir que sea barato, ni que la mayoría termine. Antes de decidir, hay que mirar el precio neto y la tasa de graduación —esas dos cuentas pesan más que la de la entrada, y las vamos a ver más adelante.

Hay otro número que sorprende y que merece explicación clara: de cada 100 estudiantes que Fairleigh Dickinson admitió, sólo 12 se inscribieron. Es decir, de cada 8 admitidos, más o menos uno terminó viniendo. Los otros 88 tenían el lugar y no lo tomaron. Y no lo leas como una mancha en la escuela: el registro federal no dice por qué cada quien eligió lo que eligió. Lo que otros decidieron no te dice qué te van a ofrecer a ti. Espera tu propia carta con el precio neto —eso sí es información sobre tu situación, no sobre la de los demás.

Sobre pruebas estandarizadas: el SAT y el ACT no son requisito aquí. Si tu hijo los manda, los consideran; si no, la solicitud sigue en pie igual. En la práctica, casi nadie los manda: sólo 1 de cada 100 estudiantes inscritos entregó puntajes de SAT.

Y sobre transferencias: de la generación que entró en 2017 buscando licenciatura, 17 de cada 100 se transfirieron a otra institución sin completar aquí. Cambiarse de escuela no es fracasar. Pero sí conviene que tu hijo sepa desde antes cómo se piden los papeles para transferirse, por si acaso hace falta. Por separado, en otoño de 2023 llegaron 96 estudiantes que entraron aquí por primera vez después de haber estudiado en otra institución.

El precio de lista, en piezas

Aquí está el número grande, el que asusta a la mayoría de las familias la primera vez que lo ven: para el año 2023–24, Fairleigh Dickinson University-Florham Campus reportó un costo total de asistencia de $58,514 para estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que viven en el campus. Este presupuesto es el mismo sin importar de qué estado vengas.

Por partes, para que veas dónde está cada peso:

Tabla de datos del artículo
ConceptoMonto anual
Colegiatura y cuotas$35,822
Vivienda y comida en el campus$16,102
Libros y materiales$1,576
Otros gastos estimados (transporte, lavandería, etc.)resto hasta el total

Comparado con otras 888 escuelas del mismo tipo, este costo de lista cae por arriba de la mitad del grupo.

Ahora, algo que quiero que quede muy claro: este número es el precio de lista, no la factura de tu familia. Es lo que usan para calcular la ayuda, no lo que necesariamente vas a pagar. Llena el FAFSA, pide la carta de ayuda por escrito, y hasta que la tengas en la mano, no sabes cuánto cuesta esta escuela para ustedes.

El precio real: lo que las familias terminan pagando

En Fairleigh Dickinson University-Florham Campus, entre 88 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $13,308. Entre 43 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $24,146; entre 119 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $33,996. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (88 estudiantes) y el de la banda de más (119 estudiantes) hay $20,688 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $26,472.

Entre las 937 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más barata para las familias de menos ingreso, ya con las becas restadas. Eso no quiere decir que sea barata para tu familia. Es un dato que pesa cuando armen la lista de a cuáles aplicar.

Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.

Becas, Pell y préstamos: cómo se paga esto en la práctica

Aquí sí hay una noticia que se puede leer con algo de alivio: 96 de cada 100 estudiantes que buscan título recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve. Recibir algo es lo común aquí, no la excepción. Entre los que la recibieron, el promedio fue de $30,381 en el año.

Pero cuidado con ese promedio: no es tu oferta. Adentro de ese número caben estudiantes que recibieron mucho más y estudiantes que recibieron mucho menos. Es dinero de verdad, pero no es un precio garantizado. Lo que decide, otra vez, es el número que queda después de la ayuda —y ese sólo lo sabes con tu propia carta.

De cada 100 estudiantes que buscan título, 36 recibieron beca Pell, la ayuda federal dirigida a familias de bajos ingresos.

Sobre préstamos: en el año escolar 2022-23, 57 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo estudiantil federal, con un promedio de $6,420 por estudiante ese año. Financiar con deuda es lo común aquí. Si tu hijo pidiera algo parecido cada año durante los cuatro años de la carrera, la suma andaría por los $25,680, sin contar intereses. Ese número se decide antes de la primera firma, no al final.

Y una aclaración importante: ese promedio es de un solo año y sólo de préstamos federales a nombre del estudiante. No incluye los préstamos Parent PLUS que a veces terminan firmando los papás, ni deuda con bancos privados, ni tarjetas de crédito. Tampoco es la deuda total con la que alguien se gradúa —para eso habría que sumar los cuatro años, y ese número específico no está en este reporte.

La institución también reporta un plan de pago de colegiatura en plazos, como mecanismo adicional para administrar el costo.

Vivienda, deportes y vida en el campus

Fairleigh Dickinson sí tiene vivienda propia y planes de comida, aunque el número de comidas por semana varía según el plan que elijas. Ningún estudiante de tiempo completo y primera entrada está obligado universalmente a vivir en el campus, aunque eso no descarta que algún programa específico sí lo requiera. IPEDS reporta una capacidad máxima de 1,570 estudiantes en vivienda institucional. Que exista un cuarto no garantiza una cama disponible el año que le toque a tu hijo: pide por escrito la tarifa actual, la fecha límite para solicitar, y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.

Sobre ROTC: la universidad reporta oportunidad en dos ramas, Army y Air Force. Navy no aparece marcada. Que esté en el reporte no significa que se curse necesariamente en este campus —pregunta directamente antes de construir un plan alrededor de esto.

En deportes, la universidad está afiliada a la NCAA, con membresía reportada para fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. La pregunta específica sobre participación activa en competencia intercolegial no aplica en el registro federal, así que si el deporte es importante para tu hijo, pide el calendario actual y contacta directamente al entrenador.

En cuanto a modalidad: 1 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaba todas sus clases a distancia; los otros 99 tomaban al menos una clase presencial. La universidad reporta ofrecer al menos un programa completo a distancia, aunque el dato no confirma en qué nivel específico. Confirma la carrera y el nivel concretos si esto les interesa.

La biblioteca opera con personal contratado y su gasto anual superó el umbral de $100,000 que registra el gobierno; tiene material físico y digital, y participa en préstamo entre bibliotecas. Pasar ese umbral no garantiza que haya bases de datos específicas para la carrera de tu hijo —eso se pregunta por nombre de programa.

Finalmente, la institución reporta orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes, participación en el programa Yellow Ribbon para veteranos, un punto de contacto dedicado para veteranos y familias militares, una organización estudiantil de veteranos, y una dirección web publicada de servicios para personas con discapacidad.

Qué pasa con los estudiantes que ya entraron

Ésta es quizás la sección más importante de todas, porque aquí es donde los datos dejan de hablar de promesas y empiezan a hablar de resultados reales.

Retención. De la generación que entró en otoño de 2022 buscando licenciatura de tiempo completo, 77 de cada 100 seguían inscritos aquí o ya habían completado su título un año después. Comparado con escuelas similares, queda un poco por arriba de la mitad del grupo. Dos cosas que este número no distingue: no separa a quien sigue estudiando de quien ya se tituló, y no volver no es lo mismo que abandonar por completo —alguien que se transfirió y sigue estudiando en otro lado cuenta igual que alguien que dejó los estudios.

Graduación en seis años. De la generación que empezó en 2017 —805 estudiantes de tiempo completo y primer ingreso— 582 tenían el título en la mano seis años después. Son 72 de cada 100. Con el plazo de cuatro años, la cifra baja a 64 de cada 100 —una diferencia de 8 puntos entre esperar cuatro o seis años. Comparada con escuelas similares, Fairleigh Dickinson queda en el cuarto de arriba: tres de cada cuatro escuelas parecidas reportaron una proporción igual o menor de titulados.

Vale la pena ver el desglose completo de esa misma generación de 805: 582 se titularon aquí, 137 se transfirieron a otra institución sin completar en Fairleigh Dickinson, 12 seguían inscritos sin haber terminado, y 74 quedaron en la categoría federal de "ya no inscritos" —que no explica el motivo y puede incluir a personas que se titularon después del plazo medido.

Un número alto como 72 de cada 100 no es una promesa para tu hijo. Es lo que le pasó a la generación que entró en 2017. Lo que sí está en tus manos es que entre con los créditos en orden, y que desde el primer semestre sepa quién es su consejero y cuándo se inscribe en las materias que necesita su carrera.

A ocho años. Ampliando la ventana a ocho años, con una cohorte que incluye tiempo completo y parcial, 64 de cada 100 tenían título o certificado de esta institución. Entre los que recibieron beca Pell, la cifra fue de 60 de cada 100 —6 puntos abajo del grupo que no recibió Pell. Comparado con escuelas similares, queda arriba de la mediana del grupo. El 9 de cada 100 restante queda con estatus de matrícula "desconocido" al corte de la medición, lo cual no significa que hayan dejado de estudiar, sólo que el reporte no logró determinarlo.

Lo que este artículo no puede contarte

Aquí se detienen los datos que este artículo puede sostener. No hay información autorizada sobre lo que gana un egresado de Fairleigh Dickinson después de salir, ni sobre su empleo, ni sobre la deuda total con la que se sale al graduarse. Esas son preguntas legítimas y valen la pena, pero pertenecen a otra fuente y a otra conversación.

Juntando las piezas

Ahora ya conoces con profundidad una de las tres piezas que necesitas para decidir: quién es Fairleigh Dickinson University-Florham Campus, qué pide para entrar, cuánto cuesta de verdad según el ingreso de tu familia, y qué le ha pasado a quienes ya pasaron por ahí.

Las otras dos piezas no están en ningún reporte federal. Una es lo que tu hijo quiere estudiar, lo que ha construido hasta ahora, y qué tan lejos está dispuesto —o dispuesta— a vivir de casa.

Ninguna de las tres piezas decide sola. Juntas sí forman un plan. Y un plan, aunque no elimine la incertidumbre, sí te permite avanzar sabiendo exactamente dónde estás parado y qué preguntas todavía tienes que hacer.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de datos reportados por la institución al sistema IPEDS del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente al periodo 2022-2023 y 2023-2024, según se indica en cada sección. Best College Aid no representa a Fairleigh Dickinson University-Florham Campus ni a ninguna agencia gubernamental; este artículo organiza y explica datos públicos con fines informativos.

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