Guía universitaria

Florida Memorial University: tasa de admisión, requisitos y graduación

Florida Memorial University: lo que dicen los números y lo que tu familia necesita preguntar

Florida Memorial University en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
74.3 %

9,475 admitidos de 12,750 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$19,110

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$17,963/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
28 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
No se considera

no se considera aunque lo envíes · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Tasa de retención
57 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$45

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
4 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay universidades donde los datos cuentan una historia sencilla. Florida Memorial University no es una de ellas. Es una escuela que admite a la mayoría de quienes le tocan a la puerta, pero a la que casi nadie llega después de decir que sí. Es una escuela con misión histórica clara y con muy pocos estudiantes latinos matriculados hoy. Es una escuela donde la mitad de la generación que entra no aparece titulada seis años después, y donde al mismo tiempo casi todos reciben algún tipo de beca.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,398 palabras16 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Ninguna de esas frases contradice a la otra. Todas son ciertas al mismo tiempo, y ésa es exactamente la razón por la que vale la pena entenderlas antes de que tu hijo escriba una sola palabra en una solicitud.

Yo no vengo a decirte si esta universidad es la correcta para tu familia. Eso no lo sabe nadie que no sea ustedes tres: tu hijo, tú y lo que su casa puede pagar. Lo que sí puedo hacer es ayudarte a leer lo que el gobierno federal reporta sobre esta escuela, sin tecnicismos y sin adornos, para que cuando tu hijo llegue a esa decisión, tú ya hayas hecho tu parte del trabajo.

Quién es Florida Memorial University y dónde está parada

Florida Memorial University está en Miami Gardens, Florida, dentro del condado de Miami-Dade, en el área metropolitana de Miami-Fort Lauderdale-West Palm Beach. El código censal la ubica en un suburbio: dentro de la zona urbanizada, pero fuera del corazón de la ciudad principal. Si tu hijo piensa vivir en casa y manejar todos los días, no confíes en lo que diga el mapa: haz esa ruta tú mismo un día entre semana, a la hora exacta en que tendría clase.

Es una institución privada, sin fines de lucro, de cuatro años o más. IPEDS registra la maestría como el nivel más alto que reporta ofrecer, y la clasifica como una institución que otorga grados principalmente de licenciatura o niveles superiores. Eso es un dato institucional, no una garantía de que la carrera de tu hijo específicamente tenga camino de pregrado a posgrado dentro de la misma escuela. Si eso le importa, pregúntalo por nombre de programa.

Carnegie —la clasificación que ordena a las universidades del país por lo que hacen— la describe como un colegio de licenciatura con campos de estudio variados, de cuatro años, tamaño chico y muy residencial: en el momento de ese conteo, al menos la mitad de los estudiantes de pregrado vivía en vivienda de la institución y al menos 80 de cada 100 estudiaba tiempo completo. En el perfil de admisión de pregrado, Carnegie la coloca en su grupo "más selectivo". Esa etiqueta no te dice cuántos de cada cien solicitantes entran de verdad —eso lo vemos más adelante—, y tampoco significa que ésta deba ser la única escuela en la lista de tu hijo.

Hay algo más que define profundamente a esta universidad: en el archivo federal de 2023 aparece marcada como Historically Black College or University (HBCU), una de sólo 76 instituciones con esa marca entre las 3,012 que integran este censo. Eso te dice de dónde viene la escuela y con qué misión nació. No te dice a quién admite hoy ni cómo la va a pasar tu hijo ahí dentro. No lo leas como un veredicto de calidad, para bien ni para mal. Pregunta qué existe en concreto: qué centro estudiantil hay, qué beca aplica, quién contesta el teléfono en abril cuando necesites una respuesta rápida.

Una comunidad chica, y muy pocos latinos dentro de ella

Florida Memorial University tenía 1,365 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño: 1,299 en pregrado y 66 en posgrado. Es, sobre todo, una escuela de carrera universitaria, de tamaño mediano frente a sus pares —ni de las grandes ni de las chicas de su grupo comparativo.

Ahora la cifra que de verdad importa si tu familia es latina: 4 de cada 100 estudiantes de pregrado se reportaron hispanos o latinos. Comparada con las 941 escuelas privadas selectivas de cuatro años de este censo que reportan el dato, queda en el cuarto más bajo. Son pocos, y no hay forma honesta de decirlo distinto.

Eso no saca a la escuela de la lista, y tampoco la mete automáticamente. El número describe quién está matriculado, nada más. Si tu hijo va a ser de los pocos, la pregunta que le toca hacer en la visita es concreta: qué grupo estudiantil latino existe, si hay un centro cultural, si hay alguien en las oficinas que hable español contigo. Habla con un estudiante actual antes de decidir. El número que acabas de leer es de la escuela entera; la experiencia de tu hijo en su carrera específica puede verse distinta.

Entre hombres y mujeres el pregrado está casi parejo —54 de cada 100 son mujeres— y los adultos de 25 a 64 años son minoría, sólo 7 de cada 100. De dónde venían los estudiantes de nuevo ingreso, el reporte no lo trae para esta escuela en este ciclo. Ese dato simplemente no está, y no se inventa.

Cómo funciona el año académico y qué tan repartida está la oferta

El año en Florida Memorial University se organiza en semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas cada uno. La escuela declaró que acepta crédito de exámenes AP y también lo que IPEDS llama "crédito por experiencia de vida" —aprendizaje adquirido por estudio independiente, experiencia laboral, portafolios, licencias o certificaciones previas, incluyendo entrenamiento militar. También matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, dentro de un programa formal de dual enrollment.

Aquí va la advertencia que de verdad importa: que la escuela declare estas dos vías no significa que le vayan a reconocer a tu hijo el crédito específico que trae. No dice cuántos puntos de AP piden ni cuántos créditos otorgan por examen. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirte. No presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano.

En cuanto a las carreras: Florida Memorial University entregó 134 títulos de licenciatura en el año más reciente reportado, repartidos en 15 familias de programas. La más grande fue negocios y administración, con 26 de cada 100 títulos —una porción visible, pero que no se lleva ni de cerca la mayoría. Comparada con 942 escuelas parecidas, queda en el cuarto que menos títulos entrega al año. Con números tan chicos, el conteo puede moverse bastante de un año a otro: pide los últimos tres años del programa exacto que le interesa a tu hijo, no sólo la foto de un solo año.

Sobre el tamaño de las clases: la razón reportada es de 16 estudiantes por cada profesor equivalente de tiempo completo. Frente a escuelas del mismo tipo, esto la coloca en el cuarto más alto —es decir, con más estudiantes por profesor que la mayoría de sus pares, aunque en la escala general esa cifra se considera media. Las dos lecturas son ciertas al mismo tiempo. Y ninguna te dice el tamaño real de un salón de clase de primer año: eso el archivo no lo mide.

La institución también reporta caminos estructurados como estudio en el extranjero, un programa completo cursable de noche o fin de semana, y rutas para certificación docente, incluyendo aprobación estatal para certificación docente inicial.

Admisión: entran muchos, se inscriben muy pocos

Aquí es donde los números de Florida Memorial University piden que leas con cuidado, porque dos verdades conviven sin contradecirse.

Primera verdad: es relativamente fácil entrar. De 12,750 solicitantes de primer ingreso en el ciclo 2023, 9,475 recibieron oferta de lugar. Son 74 de cada 100 — una tasa de aceptación por arriba de la mitad de sus escuelas comparables. La institución no tiene admisión abierta: revisa expediente de prepa, promedio, ensayo personal y cartas de recomendación como requisitos obligatorios. Tu hijo va a tener que escribir; ese ensayo no es opcional. Y si mandan el plan de materias específico que la universidad pide, eso también entra a la balanza. La tarifa de solicitud publicada es de $45.

Segunda verdad, y ésta pesa distinto: de cada 100 estudiantes admitidos, sólo 5 terminaron inscribiéndose. Dicho de otra forma, de cada 20 muchachos que reciben la carta de aceptación, más o menos uno decide venir aquí. Es una de las tasas de matriculación post-admisión más bajas entre sus pares —nueve de cada diez escuelas similares tienen un porcentaje mayor.

No lo leas como una mancha sobre la escuela. El registro federal no dice por qué cada familia decidió lo que decidió; sólo dice que la mayoría, teniendo la carta en la mano, escogió otro lugar. Lo que otros decidieron no te dice qué le van a ofrecer a tu hijo a él. Lo que sí te toca hacer es esperar su propia carta de ayuda financiera —con el precio neto real, no el de lista— antes de sacar cualquier conclusión sobre si esta escuela se queda o se va de la lista.

Un dato que puede aliviar presión: la escuela reportó que no considera los puntajes de SAT o ACT en la decisión de admisión, aunque se los envíen. Eso no dice si los usa para becas o para colocación de curso; pregúntalo aparte.

Sobre transferencias: de la generación que entró en 2017 buscando licenciatura, 13 de cada 100 se fueron a otra escuela sin terminar aquí dentro del plazo esperado — un porcentaje relativamente bajo comparado con sus pares. Por otro lado, en el otoño de 2023 llegaron 65 estudiantes que venían de otra institución. Son dos conteos distintos, de poblaciones distintas; no se suman ni se comparan entre sí.

El precio de lista, y lo que en realidad paga cada familia

En Florida Memorial University, entre 191 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $17,963. Entre 43 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $20,200; entre 11 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $27,605. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (191 estudiantes) y el de la banda de más (11 estudiantes) es de $9,642. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $18,366.

$17,963 fue el precio neto promedio de las familias de menos ingreso en el año académico 2022-23. Eso no quiere decir que sea lo que va a pagar tu familia. Sirve para saber si vale la pena pedir la carta de ayuda.

Ninguna de estas cifras es una cotización para tu hijo. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La cifra que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti. Mientras tanto, corre la calculadora de precio neto en el sitio de la escuela.

Ayuda financiera: la mayoría recibe algo, más de la mitad pide prestado

De cada 100 estudiantes que buscan un título aquí, 83 recibieron alguna beca o ayuda que no hay que devolver. Es una proporción amplia, aunque comparada con escuelas parecidas, cae en el cuarto donde la beca alcanza a menos estudiantes. Entre quienes sí la recibieron, el promedio del año fue de $12,840.

La beca federal Pell —la que va dirigida a familias de ingresos bajos— le llegó a 66 de cada 100 estudiantes. Pedir esta ayuda aquí no es cosa rara ni de unos cuantos: la recibe la mayoría.

Ahora la otra cara de la moneda. En el año escolar 2022-23, 55 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo estudiantil federal. De los que pidieron, cada uno se llevó $6,398 en promedio ese año. Si tu hijo pidiera algo parecido cada uno de los cuatro años del programa, la suma —sin contar intereses— rondaría los $25,592. Ese número se decide antes de la primera firma, no al final del camino.

Y una aclaración importante: ese promedio es sólo de préstamos federales a nombre del estudiante. No incluye los préstamos Parent PLUS que a veces firman los padres, ni deuda de banco, ni tarjeta de crédito. Tampoco es la deuda total con la que alguien sale al graduarse —para eso habría que sumar los cuatro años, y ese número no está en este reporte.

Financiar con algo de deuda es lo común aquí. Haz la cuenta completa antes de que cualquiera firme nada. La institución también reporta un plan de colegiatura prepagada y un plan de pago en plazos, por si eso ayuda a organizar el presupuesto familiar.

Vida en el campus, deportes y apoyos disponibles

Florida Memorial University tiene vivienda controlada por la institución, con capacidad máxima reportada de 900 estudiantes. No todos los estudiantes de primer ingreso y tiempo completo están obligados a vivir ahí —eso lo niega la escuela explícitamente— pero eso no significa que ningún programa tenga ese requisito. También ofrece planes de comida, con número fijo de comidas por semana en su plan más grande. Pide por escrito la tarifa de este año, la fecha límite para solicitar cuarto, y si te garantizan lugar o entras a lista de espera.

Hay oportunidad de ROTC en dos ramas: Army (Ejército) y Air Force (Fuerza Aérea); Navy no aparece marcada. Que esté marcado no dice si el programa se cursa en este campus mismo — pregúntalo por nombre antes de construir un plan alrededor de eso.

La universidad compite en deporte intercolegial y está afiliada a la NAIA (National Association of Intercollegiate Athletics), con membresía reportada en fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. Esa membresía es de la escuela, no de tu hijo. Si le interesa jugar, escríbele directamente al entrenador de su deporte y pregunta si hay lugar en el equipo, en qué división compiten, y si esa disciplina da beca.

Sobre educación a distancia: la escuela sí la ofrece en pregrado y posgrado, pero en el conteo de otoño más reciente, cero de cada 100 estudiantes de pregrado llevaban toda su carga en línea. Todos tomaban al menos una clase presencial. La institución también reportó que no ofrece un programa completo cursable enteramente a distancia. Si tu hijo necesita flexibilidad total, confirma esto por escrito antes de suponer nada.

La biblioteca opera con personal contratado y su gasto anual pasa el umbral de $100,000 que registra el gobierno federal. Tiene material físico y digital, y participa en préstamo entre bibliotecas. Eso es un piso, no una garantía de que haya bases de datos específicas para la carrera de tu hijo — pregúntalo por nombre de programa.

En apoyos generales, la institución reporta orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación para egresados, un punto de contacto dedicado para veteranos y militares, una organización estudiantil de veteranos, y una página web de servicios para personas con discapacidad.

Los resultados: ¿cuántos se quedan y cuántos terminan?

Ésta es, quizás, la sección más difícil de leer con calma. Y es exactamente por eso que hay que leerla con calma.

Retención. De la generación que entró en el otoño de 2022 —436 estudiantes de tiempo completo buscando licenciatura— 57 de cada 100 seguían inscritos aquí o ya se habían titulado un año después. Comparada con sus pares, esta escuela está entre las que menos conservan a su generación de entrada. El dato no distingue cuántos de esos 57 siguen inscritos y cuántos ya se titularon, ni explica qué pasó con el resto. No aparecer retenido no significa que alguien se haya rendido: pudo transferirse, pausar, o tomar otro camino que el dato no captura.

Graduación a seis años. De 301 estudiantes que entraron a licenciatura en 2017, de tiempo completo y sin universidad previa, 83 aparecían titulados aquí seis años después. Son 28 de cada 100. A cuatro años —el plazo que la mayoría de las familias tiene presupuestado— la cifra es de apenas 9 de cada 100. Comparada con escuelas similares, ésta queda hasta abajo de la tabla: nueve de cada diez pares reportan una proporción mayor de titulados.

Vale la pena ver el desglose completo de esos 301 estudiantes, porque cuenta una historia más completa que un solo porcentaje:

Tabla de datos del artículo
Resultado a seis añosEstudiantes
Completaron licenciatura aquí83
Completaron programa corto (menos de 4 años) aquí8
Se transfirieron sin completar aquí39
Seguían inscritos sin completar3
"Ya no inscritos" (categoría federal)168

Ese último renglón —168 personas, más de la mitad de la cohorte original— es el que más pesa. "Ya no inscritos" no informa el motivo. Puede incluir a quienes completaron después del plazo, a quienes se transfirieron a otro lugar y sí se titularon ahí, o a quienes dejaron de estudiar por completo. El dato federal simplemente no permite distinguir entre esos caminos.

A ocho años, mirando una cohorte distinta que entró en 2015-16 —419 estudiantes de pregrado, incluyendo tiempo completo y parcial— 42 de cada 100 tenían título o certificado de esta institución al corte de agosto de 2023. Dentro de ese mismo grupo, entre quienes recibieron beca Pell, sólo 36 de cada 100 lo lograron: 27 puntos menos que quienes no recibieron Pell.

Ninguna de estas cifras te dice qué va a pasar con tu hijo específicamente. Son resultados de una cohorte completa, medidos en un momento fijo. Lo que sí te dan es una pregunta concreta que llevar a la visita, a la llamada con admisiones, a la conversación con un consejero: ¿qué hay en concreto para que un estudiante no se quede en ese grupo de "ya no inscritos"? ¿Hay consejero asignado? ¿Hay ayuda de emergencia? ¿La beca interna se renueva cada año, o hay que volver a calificar? Pide que te lo contesten por escrito.

Cómo encaja esto en la decisión de tu familia

Ahora ya conoces, con números reales y no con folleto, qué clase de universidad es Florida Memorial University: una escuela chica, con misión histórica propia, que admite a la mayoría pero a la que llegan pocos de los admitidos; donde casi todos reciben alguna beca pero donde también más de la mitad termina pidiendo préstamo; y donde la mitad de quienes entran no aparece titulada dentro del plazo esperado, aunque una buena parte de esa ausencia esconde caminos que el dato federal no alcanza a ver.

Nada de esto te dice si es la escuela correcta para tu hijo. Eso depende de piezas que sólo ustedes tienen: qué quiere estudiar, qué tan lejos está dispuesto a vivir de casa, qué tanto se siente atraído por una comunidad HBCU, y qué tanto puede pagar tu familia después de que llegue la carta de ayuda real.

Si tu hijo apenas está armando su lista, esta escuela merece una pregunta más antes de entrar o salir de ella: ¿qué existe en concreto —consejería, comunidad latina, apoyo financiero— para que él no termine siendo uno de los que se van sin explicación en el archivo? Si ya la tiene entre sus opciones finales, lo que sigue no es adivinar con los promedios de este artículo, sino esperar su carta particular y hacer la cuenta con ese número exacto en la mesa.

Los datos son el punto de partida. Lo que decidan con ellos —junto con lo que tu hijo quiere, lo que ha construido hasta ahora y lo que la familia puede pagar— es lo que realmente arma el plan.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de IPEDS y de reportes institucionales presentados ante el Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente a los ciclos 2022-23 y 2023-24. Best College Aid no representa a Florida Memorial University ni a ninguna agencia gubernamental; esta pieza organiza datos públicos para ayudar a las familias a entenderlos.

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