Guía universitaria

Florida Polytechnic University: tasa de admisión, requisitos y graduación

Florida Polytechnic University: lo que dicen los números antes de que tu hijo firme algo

Florida Polytechnic University en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
55.7 %

1,449 admitidos de 2,600 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$4,940 / $21,005

estatal / fuera del estado, precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$6,261/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV), con colegiatura estatal o del distrito · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
53 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Obligatorio

obligatorio · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
590–680

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (88 % envió el SAT)

SAT matemáticas
590–690

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
28

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
75 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$30

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
25 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay un momento, en algún punto de este proceso, en que una universidad deja de ser un nombre en una lista de folletos y empieza a ser un lugar real donde tu hijo va a vivir cuatro años de su vida. Florida Polytechnic University puede estar llegando a esa lista ahora mismo. Antes de que llegue más lejos, vale la pena que tú y yo nos sentemos con lo que los datos oficiales sí dicen sobre ella, y con lo que honestamente no dicen todavía.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,526 palabras16 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

No te voy a vender esta universidad ni te voy a advertir en su contra. Te voy a explicar qué es, con números que puedas verificar, para que la puedas meter con criterio a la conversación que tengas con tu hijo y con tu presupuesto familiar.

Qué tipo de escuela es, y dónde está parada

Empecemos por el mapa. Florida Polytechnic University está en Lakeland, Florida, dentro del condado de Polk. El entorno alrededor del campus es rural, cerca de una ciudad, no dentro de una zona urbana grande. Esto no te dice cuánto tendría que manejar tu hijo para llegar a un supermercado o a un aeropuerto, pero sí te dice que, si tu familia no vive cerca, conviene que calcules por separado dónde viviría y cómo se movería. Este dato ubica la dirección de la escuela, no la vida diaria de tu hijo ahí.

Es una institución pública de cuatro años o más. IPEDS, el sistema federal que reúne estos datos, registra la maestría como el nivel más alto que reporta ofrecer, y la clasifica como una escuela que otorga grados principalmente de licenciatura o niveles superiores. Eso es un dato institucional: no te dice si la carrera exacta que le interesa a tu hijo existe ahí, ni si conecta con un posgrado. Eso lo verificas aparte.

Carnegie, el sistema que clasifica a las universidades de este país por lo que hacen, la describe como un colegio de licenciatura con campos variados, de cuatro años, de talla chica y muy residencial: en el momento en que se tomó el dato, al menos la mitad de los estudiantes de pregrado que buscaban título vivía en vivienda de la institución, y al menos 80 de cada 100 estudiaba tiempo completo. También la coloca en su grupo de admisión más selectiva. Ninguna de estas dos etiquetas te dice cuántos de cada cien solicitantes entran realmente. Ese número existe por separado, y lo vamos a ver.

Una nota que muchas familias buscan y que aquí conviene decir con toda claridad: Florida Polytechnic University no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana, ni como universidad tribal, ni como institución land grant. De las 3,012 universidades en este directorio, 138 traen alguna de esas tres designaciones; ésta no es una de ellas. Eso no te dice a qué comunidades atiende hoy, ni cómo se sentiría tu hijo en ese campus. Eso se pregunta directamente, hablando con la escuela y, si puedes, con algún estudiante que ya esté ahí.

Un campus chico, y quién lo compone

Aquí viene un número que vale la pena que te detengas a mirar. Florida Polytechnic University tenía 1,618 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño. Es una escuela de tamaño mediano según la banda oficial, pero comparada con las 519 escuelas públicas de cuatro años con admisión selectiva de este censo, está entre las más chicas: al menos nueve de cada diez de esas escuelas tienen más estudiantes que ella. De ese total, 1,569 van en pregrado y apenas 49 en posgrado. Es, sobre todo, una escuela de licenciatura.

¿Ser chica es bueno o malo? Ni una cosa ni la otra por sí sola. Ser grande no significa más opciones, y ser chica no significa más atención para tu hijo. Lo que sí te recomiendo es que, en vez de preguntar por la escuela entera, preguntes por la carrera específica: cuántos estudiantes hay en ese programa, qué tan fácil es conseguir cupo en las clases que necesita.

Ahora la composición de quién está en ese campus. Florida Polytechnic reportó que 25 de cada 100 estudiantes de pregrado son hispanos o latinos: uno de cada cuatro, o más. Dentro del mismo grupo de 519 escuelas comparables, eso la coloca en el cuarto de arriba. Dicho de otra forma: ser latino en este campus no sería la excepción.

Pero quiero ser honesto contigo aquí, porque es un punto donde muchas familias se confunden. Un porcentaje alto de estudiantes latinos no es lo mismo que apoyo para estudiantes latinos. Este dato cuenta cuántos hay, no si hay un consejero que hable español, ni tutorías dirigidas, ni si esos estudiantes terminan la carrera en mayor o menor proporción que el resto. Y es un porcentaje de toda la escuela, no de la carrera puntual que le interesa a tu hijo.

Otros datos de composición que conviene tener a mano: los estudiantes de 25 a 64 años son apenas 5 de cada 100, así que si tu hijo (o tú, si estás pensando en volver a estudiar) busca un ambiente con más estudiantes adultos, éste no es un campus donde abunden. Y el pregrado es predominantemente masculino: de cada 100 estudiantes, sólo 19 son mujeres. La mayoría de los estudiantes de nuevo ingreso, 78 de cada 100, venía de Florida al momento de solicitar. Es, en varios sentidos, una comunidad concentrada: en tamaño, en género y en procedencia geográfica.

Cómo funciona académicamente

El calendario es de semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas cada uno. La escuela acepta créditos por exámenes AP, pero no marcó que acepte crédito por experiencia de vida, y no matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito. Sí reporta aceptar crédito por entrenamiento militar.

Aquí una verdad dura que aplica en casi cualquier universidad y que vale la pena decir de frente: que digan que aceptan AP no significa que le den crédito a cualquier examen con cualquier puntaje. No dice cuántos puntos piden ni si esos créditos cuentan para la carrera exacta de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirte. No cuentes ese ahorro en tu presupuesto hasta tenerla en la mano.

Sobre qué estudia la gente ahí: en el año más reciente reportado, la escuela entregó 214 títulos de licenciatura, repartidos en 7 familias de carreras. Pero computación e informática por sí sola dio 111 de esos 214 títulos: 52 de cada 100, más de la mitad. Comparada con 514 escuelas similares, Florida Poly queda en el cuarto con menos familias de carreras presentes en su catálogo de licenciatura reportado. Es, en los hechos, una escuela con una identidad académica muy marcada hacia la tecnología y la computación.

Eso no dice que sea la mejor opción, ni dice nada sobre la carrera puntual que le interesa a tu hijo si no es ésa. Pregunta por el programa exacto: el plan de estudios, cuántos se titularon el año pasado, qué tan fácil es tomar las clases necesarias.

La razón entre estudiantes y personal de instrucción es de 17 a 1. Comparada con escuelas similares, está en un punto medio: ni de las más bajas ni de las más altas. Este número, por cierto, no te dice el tamaño real de las clases de primer año. Es una razón institucional, no una promesa de salón.

En cuanto a oportunidades estructuradas, la institución reporta ofrecer estudio en el extranjero.

Entrar: lo que pide, y cuántos entran

Florida Polytechnic no tiene admisión abierta. Hay piezas que revisa antes de decir que sí. De nueve consideraciones posibles (sin contar pruebas de admisión ni legado), marca tres como obligatorias: el expediente de la preparatoria, el promedio de la preparatoria, y haber llevado el plan de materias que la universidad pide. Otras piezas no son obligatorias pero sí se consideran si las envías: rango de generación, ensayo personal, cartas de recomendación, un portafolio o examen de competencias, experiencia de trabajo, y examen de dominio del inglés cuando aplica. La tarifa de solicitud de pregrado es de $30.

Lo que IPEDS no te dice es cuánto pesa cada pieza en la decisión final. Antes de que tu hijo cierre la solicitud, alguien de la familia debería llamar a admisiones y preguntar directamente por su caso. Lo que pidan este año manda sobre este reporte de 2023.

Ahora la cifra que probablemente estabas esperando: en el ciclo 2023, Florida Poly recibió 2,600 solicitudes de primer ingreso y admitió a 1,449. Eso es 56 de cada 100. Comparada con las 519 escuelas similares de este censo, cae del lado bajo de selectividad: siete de cada diez de esas escuelas aceptaron a un porcentaje mayor de sus solicitantes.

Dicho de frente, sin dramatizarlo ni suavizarlo: de cada 100 que solicitan, 56 reciben el sí. No es trámite seguro, y tampoco es lotería. La solicitud sí se revisa.

Pero admisión no es lo mismo que inscripción. De cada 100 estudiantes que Florida Poly admitió para el primer año de 2023, sólo 28 acabaron inscribiéndose ahí. Los otros 72 tenían la carta en la mano y aun así eligieron otro lugar. Comparada con escuelas similares, ese 28 está del lado alto: en la mayoría de esas escuelas se queda una porción todavía menor de los admitidos. Este número no mide qué tan difícil es entrar ni la calidad de la experiencia. Sólo cuenta lo que otras familias decidieron después de recibir la carta. Cuando le llegue la suya a tu hijo, pon esa carta junto a las demás y compara precio neto, carrera y distancia antes del día del depósito.

El SAT o ACT es requisito aquí; sin puntaje no hay solicitud completa. De los estudiantes de primer ingreso que se inscribieron, 88 de cada 100 entregaron puntaje SAT, y entre ellos la mitad de en medio sacó entre 590 y 680 en lectura y escritura, y entre 590 y 690 en matemáticas. Si tu hijo anda por debajo de esos números, no está automáticamente fuera, pero sí conviene que lo vean con tiempo. Ojo: esos rangos son de estudiantes que ya se inscribieron, no de todos los solicitantes, así que ni 590 es un mínimo estricto ni 690 una garantía.

Sobre transferencias: en el otoño de 2023, entraron 70 estudiantes de pregrado por primera vez después de haber estudiado en otra institución. La escuela no reportó su tasa de salida de transferencia, así que ese dato simplemente no está disponible; no significa que nadie se transfiera desde aquí.

El precio de lista, y lo que realmente pagan las familias

En Florida Polytechnic University, entre 59 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial, recibieron ayuda federal Title IV y pagaron la tarifa estatal o distrital cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $6,261. Entre 35 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $11,322; entre 31 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $14,127. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (59 estudiantes) y el de la banda de más (31 estudiantes) es de $7,866. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $11,923.

Entre las 519 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más barata para las familias de menos ingreso, ya con las becas restadas. Eso no quiere decir que sea barata para tu familia. Es un dato que pesa cuando armen la lista de a cuáles aplicar.

Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en esta institución pública usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales; también usa esa tarifa. Si tu familia vive fuera del estado o del distrito, la cuenta es otra. Pregúntala antes de aplicar.

Cómo se paga: becas, préstamos, y lo que cada número sí y no dice

Casi todos aquí reciben algo: 94 de cada 100 estudiantes que buscan título recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve. Eso la coloca en el cuarto más alto entre escuelas similares. El promedio entre quienes la recibieron fue de $8,675 al año.

La beca federal Pell, que es específicamente para estudiantes con necesidad económica demostrada, le llegó a 33 de cada 100. Es una proporción menor que la de ayuda general, lo cual sugiere que buena parte de esa ayuda viene de otras fuentes —institucionales, estatales u otras— y no exclusivamente de Pell. Pregunta directamente qué programas forman esa diferencia y qué requisitos pide cada uno.

Y aquí una verdad que aplica a cualquier universidad, no sólo a ésta: un número alto de ayuda no es una promesa para tu hijo. Es lo que pasó con otros estudiantes en un año escolar específico. Pide por escrito qué solicitudes hay que llenar, las fechas límite, y qué pasa con la beca si baja de calificaciones.

Sobre préstamos: 25 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron préstamo federal en el año escolar reportado, y quienes pidieron se llevaron en promedio $5,583 ese año. Comparada con escuelas similares, esa proporción de estudiantes con préstamo queda del lado bajo. Pero ese promedio es de un solo año, y sólo cubre préstamos federales a nombre del estudiante: no incluye los préstamos Parent PLUS que a veces firman los papás, ni deuda con bancos o tarjetas, ni la deuda total con la que alguien se gradúa. Eso no está en este reporte, y no hay manera honesta de calcularlo sin sumar todos los años de la carrera.

Lo que decide cuánto tendría que pedir prestado tu hijo específicamente no es este porcentaje. Es la carta de ayuda financiera que le llegue, por escrito, con su nombre. Espera esa carta antes de descartar la escuela y antes de comprometerte con ella.

La institución también ofrece plan de colegiatura prepagada y plan de pago en plazos, para quienes prefieren administrar el costo de otra manera.

Vida en el campus, deporte y apoyos

Florida Poly tiene vivienda propia, y no exige que todos los estudiantes de primer año vivan ahí. También ofrece planes de comida, aunque el número de comidas por semana varía según el plan elegido. La capacidad máxima de vivienda controlada por la institución es de 1,381 estudiantes. Que exista vivienda no garantiza un lugar asegurado para tu hijo: pide por escrito la tarifa de este año, la fecha límite para solicitar cuarto, y si hay lista de espera.

No reporta ninguna oportunidad de ROTC, en ninguna de sus tres ramas. De las 1,786 instituciones de cuatro años de esta guía, 926 sí marcaron alguna oportunidad de ROTC; ésta no está entre ellas. Eso no prueba que no haya ninguna vía cercana: si te importa esa opción, pregúntala directamente antes de descartarla.

Tampoco participa en deporte intercolegial ni pertenece a ninguna asociación atlética nacional (NCAA, NAIA, NJCAA, USCAA, NCCAA, ni otra). Si el deporte universitario es parte del plan de tu hijo, éste es un dato que pesa. Pregunta si existen ligas internas o clubes deportivos; un club no es lo mismo que un equipo competitivo.

Sobre modalidad a distancia: la escuela ofrece cursos así, tanto en pregrado como en posgrado, pero en el conteo de otoño más reciente, cero estudiantes de pregrado llevaban toda su carga a distancia. Y la institución reportó específicamente que no ofrece ningún programa de pregrado que pueda completarse enteramente así. Si la modalidad a distancia es importante para tu familia, confírmalo por escrito para la carrera exacta que le interesa a tu hijo.

La biblioteca cuenta con personal contratado y un gasto anual que supera el umbral de $100,000 que registra el gobierno federal. Tiene material físico y digital, y ofrece préstamo entre bibliotecas. La institución también reporta orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación al completar el programa, un punto de contacto para veteranos y familias militares, y una página de servicios para personas con discapacidad. Que estos servicios estén reportados no dice qué tan accesibles, rápidos o efectivos son en la práctica. Eso se pregunta directamente.

Cuántos se quedan, y cuántos terminan

Aquí llegamos a uno de los números más importantes de todo este artículo, y vale la pena leerlo despacio.

De la cohorte que entró en el otoño de 2022 —345 estudiantes de primer ingreso, tiempo completo, buscando licenciatura— 260 seguían inscritos ahí o ya se habían graduado un año después. Eso es 75 de cada 100. Comparada con escuelas similares, queda un poco por debajo de la mitad del grupo. El dato no separa cuántos siguen estudiando de cuántos ya se graduaron tan rápido, y tampoco dice qué pasó con el otro 25: no volver no es lo mismo que abandonar los estudios, porque alguien que se transfirió a otra universidad y sigue ahí cuenta distinto que alguien que dejó de estudiar del todo, y este dato no distingue entre ambos.

Ahora la graduación. De los 315 estudiantes que entraron a licenciatura en 2017 de tiempo completo, 167 tenían título de esta escuela seis años después: 53 de cada 100. A los cuatro años, la cifra era de sólo 38 de cada 100 —quince puntos menos. Esa diferencia importa porque cuatro años es el plazo que la mayoría de las familias tiene presupuestado. Comparada con escuelas similares, Florida Poly queda en la mitad de arriba en esta medida a seis años.

Dicho sin adornos: a los seis años, es casi mitad y mitad. 53 de cada 100 de esa generación se graduó de ahí; 47 no. El reporte cuenta resultados, no las razones de cada caso —no dice si alguien se fue por dinero, por cambio de carrera, o porque encontró mejor opción en otro lado. Antes de decidir, pregunta qué apoyos concretos ofrece la escuela para que el estudiante termine a tiempo, y cuánto tarda normalmente la carrera específica que le interesa a tu hijo. Cada semestre extra tiene un costo real que este número no refleja.

Un último corte, a ocho años: de una cohorte de 507 estudiantes que entraron entre julio de 2015 y junio de 2016, 56 de cada 100 tenían un título o certificado de esta escuela para agosto de 2023. Comparada con escuelas similares, queda por debajo de la mitad del grupo en este indicador de largo plazo. IPEDS también reporta que un 32 de cada 100 aparecían sin título de aquí pero con registro de haberse matriculado en otra institución en algún momento — aunque, por cómo está construida la definición, ese número no permite afirmar con precisión cuántos seguían inscritos exactamente en la fecha de corte. Lo que sí se puede decir es que no tener título de Florida Poly no significa automáticamente que la historia académica de esa persona haya terminado ahí.

Lo que este artículo no puede decirte

No tengo datos certificados sobre qué pasa después: qué tanto ganan los egresados, en qué trabajan, cuánta deuda cargan al graduarse. Ese pedazo de la historia requiere otra fuente, y no lo voy a inventar aquí.

Juntando las piezas

Ahora ya conoces con detalle una de las tres piezas que necesitas para decidir: lo que Florida Polytechnic University realmente es, según sus propios reportes oficiales. Es una escuela pública, chica, rural, muy concentrada en computación e informática, con una selectividad media, un precio neto competitivo frente a escuelas similares para familias de menos ingreso, y una tasa de graduación que ronda la mitad de sus estudiantes a seis años.

Te falta juntar esto con lo que tu hijo realmente quiere estudiar y lo que ya ha construido en la preparatoria, y con lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar. Ninguna de esas dos piezas la puede completar este artículo, porque sólo tú y tu hijo las conocen.

A tu hijo le toca decidir qué quiere estudiar, prepararse, y presentar la mejor versión de su expediente. A ti te toca entender el dinero de la familia, pedir las cartas por escrito, comparar precios netos reales y acompañar la decisión sin cargarla tú solo ni dejar que él la cargue solo. Ninguno de los dos hace esto en soledad, y ninguno de los dos lo hace por el otro.

Nota de fuente: La información de este artículo proviene de datos reportados por Florida Polytechnic University al Integrated Postsecondary Education Data System (IPEDS) del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente a los años 2022-23 y 2023-24. Best College Aid no representa a Florida Polytechnic University ni a ninguna agencia gubernamental, y este artículo no constituye asesoría de admisión personalizada.

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