Guía universitaria

Furman University: tasa de admisión, requisitos y graduación

Furman University: lo que dicen los números oficiales antes de que tu familia decida

Furman University en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
52.6 %

4,419 admitidos de 8,406 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$58,312

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$16,190/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
81 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
650–720

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (28 % envió el SAT)

SAT matemáticas
610–705

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
30

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
91 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
Sin cuota

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
7 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay un momento en el que dejas de leer folletos y empiezas a leer datos. Es un cambio de terreno. Los folletos te venden una sensación. Los datos, cuando sabes leerlos, te devuelven algo mejor: la posibilidad de decidir con los ojos abiertos.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,239 palabras15 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Este artículo hace eso con Furman University, en Greenville, Carolina del Sur. No te va a decir si tu hijo debe ir. Nadie que no conozca a tu hijo puede decirte eso. Pero sí te va a mostrar, con la cifra exacta y su significado, qué clase de universidad es esta, cuánto cuesta de verdad, quién entra y quién se queda. Con esa pieza en la mano, tú y tu hijo pueden avanzar con más criterio.

Qué tipo de escuela es y dónde vive

Furman aparece clasificada como un colegio de licenciatura centrado en artes y ciencias. En los datos más recientes de este tipo de clasificación, es una escuela de cuatro años, de tamaño chico y muy residencial: al menos la mitad de los estudiantes de pregrado que buscan título vivía en vivienda de la institución, y al menos 80 de cada 100 estudiaba tiempo completo. También aparece en el grupo de admisión más selectiva de ese sistema de clasificación.

Muy residencial no significa que tu hijo tenga que mudarse. Significa que, si se queda en casa, va a ser parte de una minoría dentro de una comunidad pensada para vivir ahí. Y "más selectiva" tampoco te dice cuántos de cada cien solicitantes entran. Ese número existe por separado y lo vas a ver más adelante, así que no dejes que esta etiqueta sea la única vara con la que midan la escuela.

Geográficamente, Furman está en Greenville, dentro del condado de Greenville, en el área metropolitana de Greenville-Anderson-Greer. El código censal la ubica en un suburbio: dentro del área urbanizada, pero fuera de la ciudad principal. Si tu hijo pensara vivir en casa y viajar a clases, la única forma real de saber cuánto tiempo le tomaría es manejar esa ruta un día entre semana, a la hora exacta de sus clases. El mapa casi nunca dice la verdad completa.

Es una institución privada, de cuatro años o más, sin fines de lucro. El nivel más alto que reporta ofrecer es un certificado posterior a la maestría, y aparece clasificada como una institución que otorga grados principalmente de licenciatura o niveles superiores. Eso es un dato institucional general: no te dice si la carrera específica de tu hijo existe ahí ni si conecta con un posgrado. Eso se pregunta programa por programa.

Y una aclaración que vale la pena hacer de una vez: Furman no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana, ni como universidad tribal, ni como institución land grant. De las 3,012 universidades de este censo, 138 sí traen alguna de esas tres designaciones. No tener ninguna no dice nada sobre a qué comunidades atiende hoy ni cómo se sentiría tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales existen, qué organizaciones estudiantiles hay, y mejor aún, hablando con alguien que ya estudie ahí.

Una comunidad chica, y con pocos latinos

Furman tenía 2,505 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño. Es tamaño mediano —entre 1,000 y 4,999— y, comparada con 941 escuelas privadas selectivas parecidas, cae justo a media tabla: ni entre las grandes ni entre las chicas. De ese total, 2,327 estaban en pregrado y 178 en posgrado. Es, sobre todo, una escuela de licenciatura.

Ahora la cifra que más te importa si eres una familia latina: 7 de cada 100 estudiantes de pregrado en el otoño de 2023 eran hispanos o latinos. Es una minoría chica, y queda por debajo de la mitad de las 941 escuelas comparables que reportan este dato. Eso no saca a Furman de tu lista, pero sí cambia la pregunta que debes hacer en la visita: qué existe para estudiantes latinos —grupo estudiantil, centro cultural, alguien en la oficina que hable español. Pocos latinos no vuelve mala a una escuela ni muchos la vuelven buena; solo cuenta quién está matriculado hoy. Y recuerda: ese 7 de cada 100 es de la escuela entera. La carrera específica de tu hijo puede verse muy distinta.

Otro dato de composición: hay más mujeres que hombres, 57 de cada 100. Y el porcentaje de estudiantes de 25 a 64 años redondea a cero —casi nadie ahí es un adulto que regresó a estudiar. Si tu hijo busca un ambiente con compañeros de su misma edad y trayectoria, esto lo confirma. IPEDS no reporta de dónde venían los estudiantes de nuevo ingreso en este ciclo, así que ese dato simplemente no está.

Cómo funciona académicamente

El año en Furman se organiza por semestres, dos periodos de unas 15 semanas. La institución acepta créditos de exámenes AP, pero no marcó que acepte crédito por experiencia de vida, y reportó que no matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito. Que acepten AP no significa que le den crédito por cualquier examen: no dice cuántos puntos piden ni si esos créditos cuentan para la carrera de tu hijo. Pide la tabla de equivalencias por escrito antes de suponer un ahorro.

En el último año reportado, Furman entregó 509 títulos de licenciatura, repartidos en 21 familias de carreras (CIP). Ninguna familia se llevó una tajada grande: la más numerosa, ciencias sociales, representó solo 14 de cada 100 títulos. Comparada con 942 escuelas privadas selectivas, Furman queda en el cuarto con más familias de carreras presentes en su catálogo. Es una oferta ancha, repartida, sin una sola carrera dominante. Eso sí: 21 familias con fila en el reporte no son 21 carreras activas ni garantizan que exista el programa exacto que tu hijo quiere. Verifica el programa preciso.

La razón de estudiantes por personal de instrucción es de 9 a 1, una de las más bajas entre las 941 escuelas comparables —está en el cuarto más bajo del grupo. Es un número que llama la atención, pero por sí solo no mide tamaño real de clases ni cuánta atención recibirá tu hijo. Pregunta directamente cuántos alumnos hay en las clases de primer año.

Furman también reporta oportunidades académicas estructuradas: estudio en el extranjero, investigación de pregrado cocurricular, y varias rutas hacia certificación docente, incluyendo aprobación estatal del programa. Vale la pena preguntar cómo se accede a cada una y si aplican a la carrera que le interesa a tu hijo.

Entrar a Furman: lo que pide y lo que de verdad pasa

Aquí es donde conviene sentarse con calma, porque hay varias piezas y no todas pesan igual.

Furman no tiene admisión abierta. De nueve consideraciones de admisión que el gobierno le pregunta —sin contar pruebas estandarizadas ni legado—, marcó cuatro como obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio de la prepa, haber llevado el plan de materias que piden, y el examen de dominio del inglés para quien aplique. Otras piezas no son obligatorias pero sí se toman en cuenta si las mandas: el lugar en la generación, el ensayo personal, cartas de recomendación, un portafolio o examen de competencias, experiencia de trabajo, y si alguien de la familia estudió ahí. Ese último punto tu hijo no lo puede cambiar. Si no aplica, no gasten energía ahí — gástenla en lo que sí está en sus manos.

La tarifa de solicitud de pregrado publicada es $0.

Ahora los números que de verdad muestran qué tan difícil es entrar. En el ciclo 2023, Furman recibió 8,406 solicitudes de primer ingreso y ofreció lugar a 4,419. Eso es 53 de cada 100 — casi la mitad. Comparada con 942 escuelas privadas selectivas, queda del lado bajo: siete de cada diez de esas escuelas aceptaron a un porcentaje mayor. No es trámite seguro, y tampoco es lotería. La solicitud sí se revisa.

Pero aquí viene el dato que más sorprende a las familias: de cada 100 admitidos, solo 14 se inscribieron. Ochenta y seis no aparecen matriculados en Furman en ese periodo — el dato no dice si fueron a otra escuela ni por qué. Dicho de otra forma: de cada 7 muchachos que reciben el sí, más o menos uno termina yendo. No lo leas como una mancha sobre la escuela; el registro federal no explica por qué cada quien decidió lo que decidió. Lo que sí importa para ti es esto: lo que otros decidieron no predice lo que a tu hijo le van a ofrecer. Espera su carta con el precio neto — ese es el número real.

Furman no exige SAT o ACT; es política "test optional". De los estudiantes que se inscribieron, 28 de cada 100 sí entregaron SAT, y entre ellos, la mitad de en medio sacó entre 650 y 720 en lectura y escritura, y entre 610 y 705 en matemáticas. Ese rango es de quienes ya estaban inscritos y entregaron puntaje — no es un mínimo para entrar ni una garantía si tu hijo lo alcanza.

Sobre transferencias: de la generación que entró en 2017 buscando licenciatura, 16 de cada 100 se transfirieron sin completar en Furman y se inscribieron en otra escuela. Es un número común entre las 542 escuelas comparables, un poco por debajo de la mitad del grupo. Cambiarse de escuela no es fracasar. Sí conviene que tu hijo sepa desde antes cómo se piden los papeles para transferirse, por si hace falta.

El precio de lista, y el que de verdad importa

En Furman University, entre 28 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $16,190. Entre 36 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $24,978; entre 120 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $37,271. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (28 estudiantes) y el de la banda de más (120 estudiantes) hay $21,081 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $32,901.

$16,190 fue el precio neto promedio de las familias de menos ingreso en el año académico 2022-23. Eso no quiere decir que sea lo que va a pagar tu familia. Sirve para saber si vale la pena pedir la carta de ayuda.

Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.

Ayuda financiera: casi todos reciben algo, pocos reciben Pell

En Furman, 97 de cada 100 estudiantes que buscan título recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve. Entre quienes la recibieron, el promedio fue de $38,146 al año — un promedio que esconde a quien recibió mucho más y a quien recibió mucho menos.

Pero solo 11 de cada 100 recibieron beca Pell, la ayuda federal específica para familias de bajos ingresos. Eso significa que al menos 86 de cada 100 recibieron ayuda de otro tipo: institucional, estatal o de otra fuente, sin que el reporte distinga cuál. Recibir ayuda no es lo mismo que recibir Pell, y de este dato no se puede deducir qué le tocaría a tu hijo. Cuando llegue tu carta, pregunta directamente quién da esa beca, quién califica y qué se necesita para renovarla cada año.

Sobre préstamos: 28 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron préstamo estudiantil federal en el año 2022-23 — más de dos de cada diez, pero menos de la mitad. De los que pidieron, cada uno se llevó $6,341 en promedio ese año. Comparada con 942 escuelas privadas selectivas, Furman queda del lado bajo: siete de cada diez de esas escuelas tuvieron una proporción mayor de estudiantes con préstamo.

Este promedio es de un solo año y solo de préstamos federales a nombre del estudiante — no incluye préstamos PLUS de los padres, deuda con bancos, ni tarjetas de crédito, y tampoco es la deuda total con la que alguien se gradúa. Ese dato no está en este reporte. Aquí hay muchachos que pasan el año sin deuda y muchachos que piden prestado. En cuál grupo cae tu hijo no lo decide este porcentaje: lo decide su propia carta de ayuda financiera. Espérala antes de descartar la escuela y antes de comprometerte con ella.

Furman también ofrece un plan de pago de colegiatura en plazos, si eso ayuda a organizar el presupuesto familiar.

Vida en el campus: vivienda, comida, deporte y más

Furman tiene vivienda propia y no obliga a todos los estudiantes a vivir ahí — la institución respondió que no exige esa obligación de manera universal, lo cual no descarta que algún programa específico sí la tenga. También ofrece planes de comida, con un número de comidas por semana que varía según el plan elegido. La capacidad máxima de vivienda institucional reportada es de 2,398 estudiantes. Que exista cuarto no garantiza una cama disponible; pide por escrito la tarifa del año, la fecha límite para solicitar, y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.

Hay oportunidad de ROTC, y la única rama confirmada por escrito es Army (Ejército); Navy y Air Force no aparecen marcadas. No confirmado no es lo mismo que imposible — significa que hay que preguntar directamente.

Furman compite en deporte intercolegial y está afiliada a la NCAA. El reporte confirma membresía para fútbol, baloncesto y campo traviesa o atletismo de pista, pero no detalla división ni becas por deporte. Si el deporte es parte del plan, escríbele directamente al entrenador y pide la respuesta por escrito.

Sobre educación a distancia: Furman ofrece cursos en línea tanto en pregrado como en posgrado, y reporta tener al menos un programa donde todos los cursos requeridos pueden completarse a distancia. Pero en el conteo de otoño, 0 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaban toda su carga a distancia — todos tomaban al menos una clase presencial. Confirma por escrito si existe una opción completamente a distancia para la carrera específica de tu hijo.

La biblioteca opera con personal contratado y su gasto anual supera el umbral de $100,000 que registra el gobierno. Tiene colección física y digital, y préstamo entre bibliotecas. Pasar ese umbral no garantiza que existan las bases de datos específicas para la carrera de tu hijo — eso se pregunta por nombre de carrera.

Furman también reporta orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación para egresados, participación en el programa Yellow Ribbon, un punto de contacto para veteranos y militares, y una dirección web de servicios para personas con discapacidad.

¿Se quedan los estudiantes? ¿Se gradúan?

Aquí llegamos a una de las cifras más tranquilizadoras del reporte, y también a una de las más fáciles de malinterpretar.

De la generación que entró en el otoño de 2022 buscando licenciatura de tiempo completo, 91 de cada 100 cumplieron el criterio oficial de retención: seguían inscritos en Furman o ya se habían graduado un año después. Comparada con 930 escuelas privadas selectivas, Furman queda entre las que más conservan a su cohorte. Pero ojo: este número junta a quienes siguen inscritos con quienes ya se graduaron, sin separar las dos ramas, y no dice qué pasó con el 9 de cada 100 restante.

En graduación, el número es fuerte: de la generación que entró en 2017, 81 de cada 100 tenían el título en la mano seis años después. A cuatro años, la cifra ya era 74 de cada 100 — solo 7 puntos por debajo del plazo completo. Comparada con 920 escuelas privadas selectivas, Furman queda en el cuarto de arriba.

Vale la pena ver el desglose completo de esa generación de 697 estudiantes: 568 se graduaron aquí dentro del plazo; 109 se transfirieron a otra escuela sin completar en Furman; 1 seguía inscrito sin completar; y 19 quedaron en la categoría federal "ya no inscritos", que no explica el motivo y puede incluir a quienes se graduaron después del límite de tiempo medido.

Un porcentaje alto como este no es una promesa para tu hijo. Es lo que le pasó a la generación que entró en 2017. Lo que sí está en tus manos: que entre con los créditos en orden, y que desde el primer semestre sepa quién es su consejero y cuándo se inscriben las materias de su carrera.

El seguimiento a ocho años cuenta una historia parecida: de una cohorte de 710 estudiantes que entraron entre julio de 2015 y junio de 2016, 82 de cada 100 tenían título o certificado de Furman para agosto de 2023. Entre los que recibieron beca Pell, la cifra fue 79 de cada 100 — apenas 3 puntos abajo del resto. Furman queda en el cuarto de arriba frente a 935 escuelas privadas selectivas comparables. Pero de nuevo: es una cohorte anterior, no una predicción sobre tu hijo. Vale más preguntar por los apoyos actuales del programa y por resultados de generaciones más recientes.

Lo que estos números no pueden decirte

Este reporte no habla de sueldos, empleo después de graduarse ni deuda al momento de titularse — esa información requiere otras fuentes, y este artículo no la inventa.

Lo que sí tienes ahora es una pieza completa: qué tipo de universidad es Furman, cuánta gente entra y cuánta se queda, qué cuesta de verdad según el ingreso de tu familia, y qué apoyos existen dentro del campus. Es una pieza sólida, construida sobre datos oficiales, no sobre folletos.

Falta juntarla con lo que tu hijo quiere estudiar y con lo que ha construido hasta ahora, y con lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar. Esa combinación —la universidad, el estudiante, la familia— es la que arma un plan de verdad. Este artículo solo pudo entregarte la primera pieza a fondo. Las otras dos les toca construirlas a ustedes.

Si apenas están armando la lista de universidades de tu hijo, pregúntale qué quiere estudiar y qué tan lejos se imagina viviendo. Si Furman ya está en la lista, el siguiente paso concreto es simple: llenar el FAFSA, esperar la carta de ayuda, y comparar el número final — no el precio de lista, no el promedio de otras familias, sino lo que le ofrezcan a ustedes por escrito.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de datos oficiales de IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) y del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes a distintos ciclos y reportes entre 2019 y 2023-24, según se indica en cada sección. Best College Aid no representa a Furman University ni a ninguna agencia gubernamental; este artículo organiza y explica datos públicos para ayudar a las familias a entenderlos.

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