Guía universitaria

Georgia State University: tasa de admisión, requisitos y graduación

Georgia State University: lo que dicen los números oficiales, y lo que significan para tu familia

Georgia State University en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
62.3 %

18,826 admitidos de 30,230 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$8,478 / $23,709

estatal / fuera del estado, precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$13,552/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV), con colegiatura estatal o del distrito · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
54 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
530–640

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (35 % envió el SAT)

SAT matemáticas
510–640

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
22

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
78 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$60

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
14 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay un momento, mientras manejas y tu hijo va callado en el asiento de atrás, en el que te preguntas si esa universidad que apareció en su lista es real o es solo un nombre que sonó bien en algún grupo de WhatsApp. Georgia State University aparece con frecuencia en esas listas. Es grande, está en Atlanta, y admite más a menos de dos de cada tres solicitantes. Pero "grande" y "en Atlanta" no te dicen si es la escuela correcta para tu hijo. Los números federales sí empiezan a decírtelo, si alguien te los traduce sin adornarlos ni asustarte con ellos.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,260 palabras15 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Eso es lo que voy a hacer aquí. Voy a llevarte por lo que el gobierno de Estados Unidos, a través de IPEDS, tiene registrado sobre Georgia State University: quién es, a quién admite, cuánto cuesta, quién recibe ayuda y qué les pasa a los estudiantes que entran. No te voy a decir si es la escuela correcta para tu hijo. Eso no lo sabe ningún dato. Pero si al terminar entiendes esta pieza del rompecabezas con claridad, ya llevas algo que muchas familias no tienen cuando se sientan a decidir.

Qué tipo de universidad es

Empecemos por lo básico, porque lo básico aquí no es trivial.

Georgia State University es una universidad pública de cuatro años o más, ubicada en Atlanta, Georgia, dentro del condado de Fulton, en pleno corazón del área metropolitana de Atlanta-Sandy Springs-Roswell. El código censal la clasifica en una ciudad principal de 250,000 habitantes o más. Eso es contexto, no destino: cómo se llega al campus y qué hay para vivir cerca son preguntas que ningún dato responde por ti. Si tu hijo piensa vivir en casa, maneja tú mismo la ruta un día entre semana, a la hora exacta de sus clases. El tiempo real casi nunca es el que dice el mapa.

Carnegie, el sistema que clasifica a las universidades de Estados Unidos por lo que hacen, la coloca entre las instituciones de doctorado con la actividad de investigación más alta del país. También la describe como una escuela grande y "principalmente no residencial": eso significa que, según los datos usados para esa clasificación, menos de uno de cada cuatro estudiantes de pregrado vivía en vivienda de la institución, o que menos de la mitad estudiaba tiempo completo. El dato no aclara cuál de las dos condiciones se cumplió, y tampoco significa que no haya dormitorios —de hecho, sí los hay, como verás más adelante. En el perfil de pregrado, Carnegie la ubica en su grupo de admisión selectiva. Carnegie no acredita ni recomienda: describe con reglas parejas para todas las escuelas. Úsala para saber con quién se parece esta universidad, y decide con lo demás.

IPEDS, la base de datos oficial del Departamento de Educación, reporta el doctorado como el nivel más alto que la institución ofrece, y la clasifica como una universidad que otorga grados principalmente de licenciatura o niveles superiores. Eso no te dice si la carrera específica de tu hijo existe aquí, ni si conecta con un posgrado. Eso se pregunta programa por programa.

Y una aclaración que vale la pena hacer de una vez: Georgia State University no tiene ninguna de estas tres designaciones federales: no es universidad históricamente afroamericana (HBCU), no es universidad tribal, y no es institución land grant. De las 3,012 universidades en este directorio, 138 tienen alguna de las tres. Que Georgia State no las tenga no dice a qué estudiantes atiende ni cómo se va a sentir tu hijo en ese campus. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales existen hoy, qué organizaciones estudiantiles hay, y mejor aún, hablando con alguien que ya estudie ahí.

Una escuela enorme, con más gente de la que imaginas

Georgia State University reportó 34,974 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño. Eso la coloca en la banda más alta que usa el gobierno para medir tamaño: 20,000 estudiantes o más. Entre las 519 escuelas públicas de cuatro años con admisión selectiva de este censo, es de las más grandes: cuando mucho una de cada diez tiene más estudiantes que ella.

Pero ese número grande esconde algo importante: trae el posgrado adentro. De esos 34,974, solo 27,588 son de pregrado; los otros 7,386 ya terminaron una carrera y están estudiando algo más. Si tu hijo va entrando a la licenciatura, el número que le importa a él es 27,588, no el total de 34,974.

De esos estudiantes de pregrado, 14 de cada 100 son hispanos o latinos. Es una minoría chica. Comparada con las 519 escuelas públicas selectivas de este censo, queda arriba de la mitad del grupo, sin llegar al cuarto más alto. Dicho de frente: aquí los latinos son pocos. Eso no la saca automáticamente de la lista, pero sí es algo que conviene ver de cerca en una visita, preguntando qué existe concretamente para estudiantes latinos: grupo estudiantil, centro cultural, alguien en la oficina que hable español.

Hay más mujeres que hombres en el pregrado —60 de cada 100 son mujeres— y hay una mezcla de edades real: 15 de cada 100 estudiantes tienen entre 25 y 64 años. La mayoría de los estudiantes de nuevo ingreso, 86 de cada 100, reportó su dirección permanente en el mismo estado de la institución. Esta es, en gran medida, una universidad de georgianos, con espacio para quien viene de fuera.

Cómo funciona académicamente

El año en Georgia State University se organiza por semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas cada uno. La institución acepta créditos de exámenes AP, pero no marcó aceptar crédito por experiencia de vida. Que digan que aceptan AP no significa que den crédito por cualquier examen: no dice cuántos puntos piden ni si esos créditos cuentan para la carrera de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirse; no presupuestes el ahorro hasta tenerla. También reporta aceptar crédito por entrenamiento militar, y matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito dentro de un programa formal de dual enrollment.

En un solo año, Georgia State entregó 5,309 títulos de licenciatura, repartidos en 19 familias de carreras según la clasificación federal. Ninguna familia se lleva un pedazo grande: la más popular fue negocios y administración, y aun así representó solo 19 de cada 100 títulos del año. Entre las 514 escuelas públicas selectivas de este censo, queda en el cuarto que más títulos entrega al año. Es una oferta ancha, y "19 familias con fila en el detalle" no equivale a 19 carreras exactas: cada familia agrupa varios programas. Verifica el programa concreto que le interesa a tu hijo.

Un dato que conviene entender bien: la razón de estudiantes por personal de instrucción es de 25 a 1, equivalentes de tiempo completo. Entre las 519 escuelas comparables, eso la coloca en el cuarto más alto —tres de cada cuatro reportan la misma razón o una menor. Esto es un promedio institucional, no el tamaño de un salón de clases. No te dice cómo se reparte el tiempo de cada profesor ni cuántos alumnos hay en la clase de primer año de tu hijo. Eso se pregunta aparte.

La institución también reporta oportunidades académicas estructuradas: estudio en el extranjero, y varios caminos relacionados con la certificación docente, incluyendo preparación y aprobación estatal para certificación de maestros.

Cómo es entrar: admisión, selección e inscripción

Aquí es donde muchas familias necesitan más claridad, así que vamos con calma.

Georgia State University no tiene admisión abierta. De las nueve consideraciones de admisión que el gobierno rastrea, marca cuatro como obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio de la prepa, haber llevado el plan de materias que la universidad pide, y el examen de dominio del inglés para quien aplique. El ensayo personal y las cartas de recomendación no son obligatorios, pero si los envías, sí los toman en cuenta. La tarifa de solicitud de pregrado es $60.

Si tu hijo estudió fuera de Estados Unidos o hizo la prepa en español, pregunta desde hoy si le toca el examen de dominio del inglés y qué lo exenta. Es de las cosas que se descubren tarde, y aquí está marcado como obligatorio cuando aplica.

En el ciclo 2023, Georgia State recibió 30,230 solicitudes de primer ingreso y ofreció lugar a 18,826. Eso es 62 de cada 100. Entre las 519 escuelas públicas selectivas de este censo, queda del lado más exigente: siete de cada diez de ese grupo aceptaron a un porcentaje mayor de solicitantes. Dicho de frente: no es trámite seguro, y tampoco es lotería. La solicitud sí se revisa.

Pero aquí viene la parte que casi nadie te cuenta: de cada 100 admitidos, solo 24 terminaron inscribiéndose. Los otros 76 tenían lugar aquí y no lo tomaron. Entre las escuelas comparables, ese porcentaje es de los más comunes —ni alto ni bajo, media tabla. Y no lo leas como una mancha en la escuela: el registro federal no dice por qué cada quien decidió lo que decidió. Lo que sí puedes hacer es no guiarte por lo que otros decidieron. Espera tu propia carta con el precio neto —lo que de verdad te va a costar el año— y con ese número en la mano decide si esta escuela se queda en la lista.

El SAT y el ACT no son requisito aquí. Si tu hijo los manda, se toman en cuenta; si no, la solicitud sigue en pie igual. De los estudiantes inscritos, 35 de cada 100 entregaron puntajes del SAT, y entre ellos la mitad de en medio sacó entre 530 y 640 en lectura y escritura, y entre 510 y 640 en matemáticas. Esos números son solo de quienes se inscribieron y entregaron puntaje: no son de todos los solicitantes, y ese 530 no es un mínimo ni ese 640 una garantía.

Sobre transferencias: de una cohorte de estudiantes que entró en 2017 buscando licenciatura, 23 de cada 100 se transfirieron a otra institución sin terminar aquí. Es un porcentaje común entre escuelas parecidas. Cambiarse no es fracasar, pero si crees que tu hijo podría necesitarlo, conviene que sepa desde antes cómo se piden los papeles. En la otra dirección, en el otoño de 2023 llegaron 1,334 estudiantes que entraron por primera vez a Georgia State habiendo estudiado antes en otra institución. Esa cifra no dice cuántas materias les reconocieron: eso se pide por escrito, con la lista de materias en la mano, antes de que tu hijo se mueva.

El costo: dos precios, y una brecha que importa

En Georgia State University, entre 1,177 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial, recibieron ayuda federal Title IV y pagaron la tarifa estatal o distrital cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $13,552. Entre 639 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $17,219; entre 440 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $20,338. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (1,177 estudiantes) y el de la banda de más (440 estudiantes) es de $6,786. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $16,390.

Entre las 519 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más cara para las familias de menos ingreso. Eso no quiere decir que haya que descartarla. Quiere decir que hay que pedir la carta de ayuda antes de decidir.

Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en esta institución pública usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales; también usa esa tarifa. Si tu familia vive fuera del estado o del distrito, la cuenta es otra. Pregúntala antes de aplicar.

Cómo se paga: becas, préstamos y quién recibe qué

De cada 100 estudiantes que buscan un título en Georgia State, 83 recibieron alguna beca o ayuda que no hay que devolver. Entre las 519 escuelas comparables, eso la pone en el cuarto donde la beca alcanza a más estudiantes. El promedio, entre quienes la recibieron, fue de $8,711 al año.

La beca Pell —la ayuda federal para familias de bajos ingresos— le llegó a 51 de cada 100 estudiantes. Pedir ayuda por ingreso aquí no es cosa rara: la recibió la mitad del grupo o más.

Sobre préstamos: 41 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo federal en el año escolar 2022-23, con un promedio de $6,026 entre quienes pidieron prestado. Es una proporción media entre escuelas comparables: ni de las que más deuda generan ni de las que menos. Este porcentaje habla de otras familias, no de la tuya. Ese número no incluye préstamos PLUS de los papás, tarjetas de crédito ni la deuda total con la que un estudiante se gradúa —ese dato no está en este reporte. Lo que tu hijo tendría que pedir sale de su propia carta de ayuda financiera, y esa carta debe llegar antes de que descartes o te comprometas con la escuela.

La institución también ofrece un plan de pago de colegiatura en plazos, como mecanismo formal para administrar el costo.

Vida en el campus y apoyos

Georgia State sí tiene vivienda controlada por la institución, con capacidad reportada para 5,271 estudiantes, dentro o fuera del campus. No obliga a todos los estudiantes de tiempo completo y primer ingreso a vivir ahí. También ofrece planes de comida, con el número de comidas por semana fijo en el plan más grande. Que exista vivienda no garantiza una cama disponible; pide por escrito la tarifa del año, la fecha límite para solicitar y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.

Hay ROTC, con la rama Army (Ejército) confirmada por escrito. Navy y Air Force no aparecen marcadas en el reporte —eso no significa que sea imposible, significa que hay que preguntar directamente.

Compite en deporte intercolegial y está afiliada a la NCAA, con membresía reportada en fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. Si a tu hijo le interesa el deporte, la membresía es de la escuela, no de él: escríbele al entrenador, pregunta si hay lugar en el equipo y si esa disciplina da beca.

Ofrece educación a distancia en pregrado y posgrado. 13 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaban toda su carga a distancia; los otros 87 tomaban al menos una clase presencial. También reporta ofrecer al menos un programa completo a distancia.

La biblioteca opera con personal contratado, gasto anual por arriba del umbral de $100,000 que registra el gobierno, material físico y digital, y préstamo entre bibliotecas. Y entre los apoyos que la institución reporta: orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo, cuidado infantil en el campus, participación en Yellow Ribbon para veteranos, punto de contacto para militares y sus familias, y una página dedicada a servicios para personas con discapacidad.

Qué pasa con los estudiantes que entran: retención y graduación

Esta es, quizás, la parte más importante para entender de verdad qué es Georgia State University.

De los estudiantes que entraron de tiempo completo en el otoño de 2022, 78 de cada 100 seguían inscritos o ya se habían graduado un año después. Es un resultado un poco por arriba de la mitad entre escuelas comparables. Para quienes entraron de tiempo parcial ese mismo otoño, la cifra fue de 53 de cada 100 —son grupos distintos, con circunstancias distintas, y no se deben comparar entre sí como si midieran lo mismo.

Ahora la graduación. De los estudiantes que entraron a licenciatura en 2017, de tiempo completo y primer ingreso, 54 de cada 100 se habían graduado seis años después. A los cuatro años, la cifra era de solo 34 de cada 100 —veinte puntos menos. Esa diferencia importa mucho porque cuatro años es el plazo que la mayoría de las familias tiene presupuestado. Comparada con escuelas similares, Georgia State queda arriba de la mediana en graduación a seis años.

Dicho sin adornos: a los seis años, es casi mitad y mitad. La mitad de esa generación se graduó de aquí; la otra mitad no. El reporte no dice por qué en cada caso. Antes de decidir, vale la pena preguntar qué apoyos concretos ofrece la escuela para que la carrera de tu hijo no se alargue, y cómo cambia el costo total si toma más de cuatro años —porque ese quinto año, si llega, también se paga.

Ampliando la ventana a ocho años, con una cohorte distinta que incluye estudiantes de tiempo completo y parcial que entraron entre 2015 y 2016: 58 de cada 100 tenían un título o certificado de esta escuela para agosto de 2023. Entre quienes recibieron beca Pell, la cifra fue casi idéntica: 57 de cada 100. IPEDS también reporta que 25 de cada 100 no habían recibido título de aquí pero aparecían con algún tipo de matrícula posterior registrada, aunque esa definición tiene una inconsistencia en el reporte federal que impide afirmar con precisión cuántos seguían inscritos exactamente al corte. Y otro 18 de cada 100 quedó con estatus de matrícula desconocido: el reporte simplemente no determinó qué pasó con ellos. Desconocido no significa que dejaron de estudiar; significa que el dato no alcanza a decírtelo.

Juntando las piezas

Ya conoces, con la precisión que permiten los datos oficiales, una de las tres piezas que necesitas para decidir sobre Georgia State University. Sabes qué tan grande es, qué tan selectiva, cuánto cuesta con cada tarifa, quién recibe ayuda y qué les pasa a los estudiantes que entran.

Falta lo que solo tu hijo sabe: qué quiere estudiar, qué tan lejos de casa se imagina viviendo, qué tipo de campus lo hace sentir que puede ser él mismo ahí. Y falta lo que solo tu familia puede decidir: cuánto pueden pagar, qué tanta deuda están dispuestos a asumir, y qué preguntas todavía les faltan por hacer antes de firmar algo.

A tu hijo le toca investigar el programa exacto que le interesa, visitar si pueden, y escribir su propia solicitud. A ti te toca el dinero, los plazos, las cartas y acompañarlo sin cargar tú solo con un sistema que él apenas está aprendiendo a leer. No es tu tarea vivir su decisión. Sí es tu tarea llegar con él hasta la puerta, con las preguntas correctas ya hechas.

Con esta pieza en la mano, ya puedes empezar a construir el resto del plan.

Nota: la información de este artículo proviene de IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) y de reportes del Departamento de Educación de Estados Unidos, principalmente del ciclo 2022-2024. Best College Aid no representa a Georgia State University ni a ningún organismo del gobierno; esta pieza organiza datos públicos para ayudarte a entenderlos, no sustituye la carta de admisión ni la carta de ayuda financiera que tu familia reciba directamente de la institución.

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Nota de fuentes

Los números de esta pieza salen de los reportes que cada institución entrega al gobierno de Estados Unidos (IPEDS, National Center for Education Statistics), principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24. Es una interpretación de esos datos, con fecha; para mayor precisión conviene consultar la fuente original o contactar directamente a la institución. Veritat es una iniciativa de Best College Aid.