Guía universitaria

Graceland University-Lamoni: tasa de admisión, requisitos y graduación

Graceland University-Lamoni: lo que dicen los datos oficiales de una universidad chica en un pueblo de Iowa

Graceland University-Lamoni en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
83.2 %

1,880 admitidos de 2,259 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$33,220

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$14,414/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
38 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
No se considera

no se considera aunque lo envíes · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Tasa de retención
64 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
Sin cuota

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
13 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay universidades que uno conoce porque las ha visto en una lista de rankings o porque un vecino fue ahí. Graceland University-Lamoni no es de ésas. Es de las que aparecen en la carta de admisión de tu hijo y de pronto tienes que decidir algo importante sobre un lugar del que nunca habías oído.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,371 palabras16 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Eso está bien. Para eso existen los datos oficiales que el gobierno de Estados Unidos junta cada año sobre cada universidad del país. Aquí te los traduzco, uno por uno, para que entiendas qué clase de escuela es Graceland University-Lamoni antes de que tu hijo tenga que decidir si la pone en su lista, la visita o firma ahí.

Una advertencia antes de empezar: nada de lo que sigue te dice si esta escuela es buena o mala para tu hijo. Te dice qué es. La diferencia importa.

¿Qué clase de universidad es?

Graceland University-Lamoni está en Lamoni, Iowa, dentro del condado de Decatur. El entorno alrededor del campus es rural remoto, lejos de cualquier zona urbana grande. Si tu familia no vive cerca, ten esto claro desde ahora: vas a tener que resolver dónde viviría tu hijo y cómo se movería, porque la escuela está en un pueblo, no en una ciudad con transporte público a la mano.

Es una institución privada, de cuatro años o más, sin fines de lucro. El sistema federal que clasifica a las universidades del país la registra como una escuela de maestría con programas grandes, y también reporta que ofrece hasta el nivel de doctorado. Eso no significa que la carrera que tu hijo quiere exista ahí, ni que haya un camino claro de licenciatura a posgrado en esa área específica. Es un dato institucional, no un mapa de programas. Verifica la carrera exacta antes de suponer nada.

Otro dato de contexto: la misma clasificación federal la marca como una escuela muy residencial —de las que en su momento tenían a la mitad o más de sus estudiantes de pregrado viviendo en vivienda propiedad de la institución— y como un lugar al que llegan bastantes estudiantes transferidos. Si tu hijo piensa entrar aquí después de haber estudiado en otra universidad, pide por escrito qué materias le van a contar y cuáles no. La etiqueta de "recibe muchos transferidos" no te dice nada sobre cuántos créditos se pierden en el camino.

Y una aclaración que vale la pena hacer de una vez: Graceland University-Lamoni no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana, ni como universidad tribal, ni como institución land grant. Eso no es un juicio ni dice nada sobre a qué comunidades atiende o cómo se sentiría tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente: qué grupos estudiantiles hay, qué centros culturales existen hoy, y mejor todavía, platica con alguien que ya esté estudiando ahí.

Una comunidad chica, con pocos latinos

Aquí viene un número que probablemente te importa: de los estudiantes de pregrado que la escuela reportó en el otoño de 2023, 13 de cada 100 son hispanos o latinos. Es una minoría chica. Comparada con otras 941 escuelas privadas de cuatro años parecidas, este número queda un poco arriba de la mitad del grupo, sin llegar a los primeros lugares.

Que sean pocos no saca a la escuela de tu lista, pero sí es información que debes tener antes de que tu hijo se suba a un carro rumbo a Iowa. En la visita, pregunta qué existe concretamente para estudiantes latinos: grupo estudiantil, centro cultural, alguien en la oficina de admisiones o de apoyo que hable español.

Otros trazos de esta comunidad: hay más hombres que mujeres (40 de cada 100 son mujeres), los adultos de 25 a 64 años son pocos (11 de cada 100), y menos de una cuarta parte de los estudiantes de primer ingreso —18 de cada 100— reportó residencia permanente en Iowa. El resto viene de otros estados, de otros países, o su residencia no quedó registrada. Este dato no mide distancia ni costo de viaje; si tu hijo tendría que volar o manejar largo, eso hay que calcularlo aparte, revisando el presupuesto de gastos que la escuela publica.

En cuanto a tamaño: 1,195 estudiantes en el conteo oficial de otoño, una escuela mediana entre sus pares. Pero ojo con ese número: 902 son de pregrado y 293 de posgrado. Si tu hijo apenas entra a la carrera, el número que le importa es 902, no el total. El total infla con gente que ya tiene un título.

Cómo funciona el año académico

Graceland University-Lamoni trabaja con calendario de trimestres: el año se parte en tres tramos de unas 15 semanas cada uno. La escuela declaró que acepta crédito por exámenes AP y también lo que el gobierno llama "crédito por experiencia de vida" —estudio independiente, experiencia laboral, licencias previas, entrenamiento militar, entre otros caminos. También matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, dentro de un programa formal.

Aquí va la parte que de verdad importa para tu bolsillo: que digan que aceptan AP no significa que le den crédito por cualquier examen que presente tu hijo. No sabemos cuántos puntos piden ni cuántos créditos otorgan. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirte, y no cuentes ese ahorro en tu presupuesto hasta tenerla en la mano.

Sobre qué se estudia ahí: en el último año reportado, la escuela entregó 204 títulos de licenciatura repartidos en 19 familias de programas. La familia con más títulos, con mucha diferencia, fue profesiones de la salud: 75 de los 204, es decir 37 de cada 100. Es una concentración real, aunque el dato no mide la calidad de esos programas ni te dice si el programa exacto que tu hijo quiere sigue activo hoy. Eso se pregunta directamente al departamento.

Un dato más sobre la vida diaria en el salón: la razón de estudiantes por profesor equivalente de tiempo completo es de 14 a 1. Suena bajo comparado con el mundo en general, pero entre escuelas parecidas a ésta, queda en el cuarto con la razón más alta. Las dos cosas son ciertas al mismo tiempo, y por eso importa comparar contra escuelas del mismo tipo y no contra cualquiera. Este número tampoco te dice el tamaño real de un salón de clases; eso no está en el reporte.

La escuela también reporta oportunidades estructuradas como estudio en el extranjero y varios caminos hacia la certificación docente, incluyendo aprobación estatal para certificación inicial de maestros.

Entrar aquí: lo que piden y lo que en realidad pasa

Graceland University-Lamoni no tiene admisión abierta. Hay piezas que revisa antes de decir sí. De nueve consideraciones que el gobierno rastrea, marcó dos como obligatorias: el expediente de la prepa y el promedio de la prepa. Otras piezas no son obligatorias pero sí se toman en cuenta si las mandas: el lugar en la generación, el ensayo personal y las cartas de recomendación. La tarifa de solicitud publicada es de $0.

No sabemos cuánto pesa cada pieza en la decisión final. Antes de que tu hijo cierre su solicitud, vale la pena llamar a admisiones y preguntar directamente por su caso particular.

Ahora, lo que realmente pasó en el ciclo 2023: de 2,259 solicitantes de primer ingreso, 1,880 recibieron oferta de lugar. Son 83 de cada 100. Siete u ocho de cada diez recibieron el sí. Comparada con otras escuelas privadas selectivas, esta cifra queda a media tabla, un poco arriba de la mitad. No es una escuela que rechace a la mayoría; es más bien accesible. Pero ese número es de un solo ciclo, no una regla fija. Cuando le toque a tu hijo, hay que checar el dato del año que le corresponda.

Aquí viene un giro que vale la pena entender bien: de cada 100 admitidos, solamente 13 terminaron inscribiéndose. Dicho de otra forma, de cada 8 muchachos que recibieron el sí, más o menos uno decidió venir. Comparada con escuelas parecidas, esta cifra queda del lado bajo —en la mayoría de esas escuelas se queda una proporción mayor de los admitidos.

No lo leas como una mancha en la escuela. Que la mayoría de los admitidos no se haya inscrito no dice nada sobre la calidad de Graceland University-Lamoni; el registro no explica por qué cada quien eligió lo que eligió. Y lo que otros decidieron tampoco te dice qué le van a ofrecer a tu hijo. Lo que sí importa es esperar tu propia carta con el precio neto —lo que de verdad les va a costar el año— antes de decidir si la escuela se queda en la lista.

Sobre los exámenes estandarizados: la escuela reportó que no considera puntajes de SAT ni ACT en la decisión de admisión, aunque se los envíes. Esa casilla no dice si los usa para becas o para colocar a tu hijo en ciertos cursos; eso se pregunta aparte.

Y sobre transferencias saliendo de esta escuela: entre los estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que entraron en 2017, sólo 4 de cada 100 se transfirieron a otra institución sin haber completado aquí. Son pocos los que se van. Eso no dice cuántos terminaron graduándose; ésa es otra cuenta, que viene más adelante.

El precio de lista y lo que en realidad se paga

En Graceland University-Lamoni, entre 63 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $14,414. Entre 22 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $14,173; entre 22 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $19,613. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (63 estudiantes) y el de la banda de más (22 estudiantes) hay $5,199 de diferencia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $16,632.

Entre las 937 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más barata para las familias de menos ingreso, ya con las becas restadas. Eso no quiere decir que sea barata para tu familia. Es un dato que pesa cuando armen la lista de a cuáles aplicar.

Ninguna de estas cifras es una cotización para tu hijo. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La cifra que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti. Mientras tanto, corre la calculadora de precio neto en el sitio de la escuela.

La ayuda que reciben y la deuda que cargan

93 de cada 100 estudiantes que buscan un título aquí recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve. Es lo común, no la excepción. Entre quienes la recibieron, el promedio fue de $26,792 en el año. Es dinero de verdad, pero no es un precio: adentro de ese promedio cabe quien recibió mucho más y quien recibió mucho menos. Lo que decide no es el tamaño del descuento, sino lo que queda después de restarlo.

47 de cada 100 estudiantes recibieron beca Pell, la ayuda federal para familias de bajos ingresos.

Ahora, la parte de los préstamos, que merece que la leas con calma: 73 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron préstamo estudiantil federal en el año escolar 2022-23. Es la mayoría. Comparada con escuelas parecidas, esta proporción queda del lado alto —en la mayoría de esas escuelas, menos estudiantes toman préstamo. Entre quienes sí pidieron, el promedio del año fue de $7,315.

Si tu hijo pidiera algo parecido cada uno de los cuatro años de la carrera, la suma andaría por los $29,260, sin contar intereses. Ese número se decide antes de la primera firma, no al final. Y una precisión importante: ese promedio es sólo de préstamos federales a nombre del estudiante. No incluye los préstamos Parent PLUS que a veces terminan firmando los papás, ni deuda de banco, ni tarjeta de crédito. Tampoco es la deuda total con la que alguien sale al graduarse; ese número no está en este reporte.

Aquí financiar con deuda es lo común. Eso no decide si tu hijo la va a necesitar —eso sale de su carta de ayuda particular—, pero sí te dice que conviene hacer la cuenta completa antes de aceptar nada. Si aparece un préstamo en la oferta, pide el estimado de pago mensual antes de firmar.

La escuela también reporta un plan de pago de colegiatura en plazos, por si les sirve para organizar el presupuesto familiar.

Vida en el campus, deportes y apoyos

Graceland University-Lamoni sí tiene vivienda propia, con capacidad reportada para 768 estudiantes. No exige que todos los estudiantes de primer ingreso vivan ahí, pero eso no significa que ningún programa tenga ese requisito particular; pregúntalo para el caso de tu hijo. También ofrece planes de comida, con un número fijo de comidas por semana en el plan más grande. Que exista un cuarto no garantiza una cama disponible: pide por escrito la tarifa del año, la fecha límite para solicitar vivienda, y si te aseguran lugar o si entras a lista de espera.

Sobre ROTC: la escuela no marcó ninguna oportunidad de ROTC en su reporte más reciente, ni la casilla general ni ninguna rama específica. De las escuelas de cuatro años en esta guía, más de la mitad sí la marcaron; ésta no quedó entre ellas. Eso no prueba que no exista ninguna vía cercana —sólo que no se reportó en este campo. Si a tu familia le importa esa beca, pregúntala directamente en admisiones antes de descartarla.

En deportes, sí compite a nivel intercolegial y está afiliada a la NAIA (National Association of Intercollegiate Athletics), con equipos reportados en fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. Este dato no dice cuántos lugares hay disponibles ni si una disciplina en particular ofrece beca. Si tu hijo juega, escríbele directamente al entrenador de ese deporte y pide la respuesta por escrito.

También ofrece educación a distancia, tanto en pregrado como en posgrado, aunque en la práctica es la excepción: sólo 2 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaban todas sus clases a distancia; los otros 98 tomaban al menos una clase presencial. La escuela reportó que ofrece al menos un programa completo a distancia, pero el dato no confirma en qué nivel ni en qué carrera —eso se confirma directamente.

La biblioteca tiene personal contratado, gasto que supera el umbral de $100,000 que rastrea el gobierno, colección física y digital, y préstamo entre bibliotecas. Y entre los servicios de apoyo reportados están orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, un punto de contacto dedicado para veteranos y militares, y una página publicada de servicios para estudiantes con discapacidad.

Cuántos se quedan y cuántos se gradúan

Ésta es, probablemente, la sección más dura del artículo. Te pido que la leas completa, sin brincarte al final.

De los estudiantes que entraron por primera vez, de tiempo completo, buscando licenciatura en el otoño de 2022, el 64 de cada 100 seguían inscritos aquí o ya se habían graduado un año después. Eso deja a 36 de cada 100 fuera de ese resultado. El dato no dice qué les pasó: no distingue entre quien se transfirió, quien pausó sus estudios, quien empezó a trabajar o cualquier otro motivo. Comparada con escuelas privadas selectivas parecidas, esta tasa de retención queda en la parte de abajo del grupo.

Y aquí está el número de graduación, que es el que probablemente más te importa: de 253 estudiantes que entraron a licenciatura en 2017, de tiempo completo y sin universidad previa, 97 aparecían titulados en esta misma escuela seis años después. Son 38 de cada 100. Con el plazo de cuatro años, la cifra baja a 30 de cada 100. Comparada con casi mil escuelas privadas selectivas parecidas, Graceland University-Lamoni queda en el cuarto de abajo: tres de cada cuatro escuelas de ese grupo reportaron una proporción mayor de titulados.

Vale la pena ver el detalle completo de esos 253 estudiantes, porque el número redondo esconde matices: 97 se graduaron aquí; 0 completaron un programa corto aquí; 11 se transfirieron sin completar y siguieron en otra institución; 2 seguían inscritos aquí sin haber terminado; y 143 quedaron en la categoría de "ya no inscritos" al momento del corte. Esa última categoría no dice por qué se fueron, y puede incluir a personas que terminaron después del plazo medido. Este porcentaje, además, es de la escuela entera: no separa por carrera. Si tu hijo va por un programa específico, ese número hay que pedirlo directamente en el departamento.

Hay un dato más, con una mirada distinta: siguiendo a una generación completa de estudiantes de pregrado —incluyendo quienes entraron con estudios previos y quienes estudiaban medio tiempo— que ingresó entre 2015 y 2016, el 62 de cada 100 tenía un título o certificado de esta escuela ocho años después. Dentro de ese grupo, quienes recibieron beca Pell se graduaron a una tasa de 53 de cada 100, dieciocho puntos por debajo de quienes no la recibieron. Y la subcohorte de primer ingreso, tiempo completo, quedó en 47 de cada 100 — quince puntos por debajo del grupo amplio.

No sabemos por qué el resto no aparece con un título. El dato no lo dice. Lo que sí puedes hacer es preguntar en la escuela, con toda claridad: qué consejero le asignarían a tu hijo, qué ayuda de emergencia existe si algo se complica a mitad de camino, y si las becas internas se renuevan cada año o hay que volver a calificar. Pide que te lo contesten por escrito.

Lo que esto significa para tu familia

Ya conoces una pieza importante del rompecabezas: qué es Graceland University-Lamoni según los datos oficiales del gobierno. Sabes que es una escuela chica, en un pueblo rural de Iowa, con admisión relativamente accesible pero con pocos de los admitidos decidiendo inscribirse. Sabes que el precio de lista suena alto, pero que las familias de menos ingreso suelen terminar pagando menos que en escuelas similares. Sabes que la mayoría recibe ayuda y que la mayoría también toma préstamo. Y sabes que, de cada diez que entran a la carrera, menos de cuatro terminan con un título de ahí dentro del plazo esperado.

Nada de esto te dice si esta escuela es la correcta para tu hijo. Eso depende de otras dos piezas que este artículo no puede darte: lo que tu hijo quiere estudiar y lo que ha construido hasta ahora, y lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar. Júntalas con lo que aquí aprendiste, y de esa combinación empieza a salir un plan de verdad.

Si tu hijo ya tiene esta escuela en su lista, el siguiente paso concreto es correr la calculadora de precio neto en su sitio web y llamar a admisiones con preguntas específicas sobre su caso. Si apenas está armando su lista, este artículo te da una vara para comparar contra otras escuelas que estén considerando. En cualquier caso, no estás empezando de cero.

Nota de fuente: La información de este artículo proviene de datos oficiales reportados por la institución al IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente a los ciclos 2022-23 y 2023-24, según el indicador. Best College Aid no representa a Graceland University-Lamoni ni a ninguna agencia de gobierno; este artículo organiza y explica datos públicos para ayudar a las familias a entenderlos.

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