Guía universitaria

Grinnell College: tasa de admisión, requisitos y graduación

Grinnell College: lo que dicen los números oficiales de un colegio pequeño en medio de Iowa

Grinnell College en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
12.7 %

1,266 admitidos de 9,988 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$64,862

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$6,739/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
87 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Se considera si lo envías

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
698–760

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (30 % envió el SAT)

SAT matemáticas
720–790

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
33

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
93 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
Sin cuota

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
8 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay universidades que se entienden por su tamaño de ciudad, por su nombre reconocido, por el prestigio que se supone que traen. Grinnell College no se explica así. Se explica por un pueblo pequeño en Iowa, por una comunidad de menos de dos mil estudiantes, y por un patrón de cifras que casi siempre apunta en la misma dirección: selectiva, chica, con mucha ayuda financiera y con un precio de lista que asusta hasta que se ve el precio real.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,205 palabras15 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Voy a caminarte por lo que los datos oficiales —los que el gobierno de Estados Unidos recopila de cada universidad del país— dicen sobre esta escuela. No te voy a decir si es la correcta para tu hijo. Eso no lo sabe ningún artículo. Pero si al terminar de leer entiendes qué clase de lugar es y qué preguntas te faltan por hacer, la lectura habrá valido la pena.

Qué es Grinnell College y dónde está parada

Empecemos por lo básico, porque lo básico aquí ya dice bastante.

Grinnell College es un colegio privado, sin fines de lucro, de cuatro años, centrado en artes y ciencias. El sistema que clasifica a las universidades de este país la coloca, además, en un grupo específico: escuelas chicas, de licenciatura, muy residenciales, donde al menos la mitad de los estudiantes vive en vivienda propiedad de la institución y donde al menos 80 de cada 100 estudian tiempo completo. Ese mismo sistema la ubica también en su grupo de admisión más selectiva. Vamos a ver los números detrás de esa palabra más adelante, pero ya puedes ir guardando la idea: aquí no entra cualquiera que solicite.

La licenciatura es el nivel más alto que la institución reporta ofrecer. Eso no significa que cada carrera termine necesariamente en ese título ni que todos los programas existan del mismo modo: si tu hijo tiene una carrera específica en mente, ese detalle hay que verificarlo directamente con la escuela, no asumirlo del dato institucional.

Grinnell, Iowa, está en el condado de Poweshiek. El código oficial que clasifica el entorno la describe como pueblo remoto, lejos de cualquier zona urbana grande. Si tu familia no vive cerca, esto tiene una consecuencia práctica que no aparece en ningún folleto: hay que calcular por separado dónde viviría tu hijo, cómo llegaría al campus, y qué tan lejos de casa se sentiría un fin de semana cualquiera. El dato ubica la dirección de la escuela. No ubica a tu familia ni mide la distancia entre las dos.

Y una nota sobre designaciones especiales: Grinnell no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana, ni como universidad tribal, ni como institución land grant. De un directorio de 3,012 universidades, 138 sí traen alguna de esas tres etiquetas. Que Grinnell no las tenga no dice nada sobre a qué estudiantes atiende hoy, ni cuántos latinos hay en el campus, ni cómo se sentiría tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales existen, qué organizaciones estudiantiles hay, y —si puedes— hablar con alguien que ya estudie ahí.

Una comunidad chica, y lo que eso significa en números

Grinnell tenía 1,775 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño. Es un tamaño mediano dentro del universo de escuelas parecidas a ella —privadas, de cuatro años, con admisión selectiva—, ni de las grandes ni de las chicas. Todos esos estudiantes están en pregrado; no hay matrícula de posgrado en ese conteo.

Entre hombres y mujeres, el campus está casi parejo: 54 de cada 100 son mujeres. El porcentaje de estudiantes de 25 a 64 años redondea a cero, lo cual no significa que no haya nadie de esa edad, sino que son casi ninguno. Si tu hijo imagina un campus con estudiantes adultos regresando a la universidad, este no es ese perfil.

Aquí viene un número que vale la pena mirar de frente: 8 de cada 100 estudiantes de pregrado son hispanos o latinos. Es una minoría chica, y comparada con las 941 escuelas privadas selectivas de este censo que reportan el dato, queda abajo de la mitad del grupo. Que haya pocos latinos no vuelve mala a la escuela, ni muchos la vuelven buena —este número sólo cuenta quién está matriculado. Pero si tu hijo va a ser de los pocos, la pregunta que le toca hacer en la visita es concreta: qué grupos estudiantiles existen, qué apoyos hay, y si hay alguien en la oficina que hable español.

Otro dato de peso: menos de 25 de cada 100 estudiantes de primer ingreso tenían residencia permanente en Iowa. En realidad fueron sólo 8 de cada 100. El resto viene de otros estados o de otros países. Esto significa que si tu hijo entra a Grinnell, va a estar rodeado sobre todo de gente que también viajó desde lejos para llegar ahí. No es un campus local; es un campus de gente que se mudó.

La razón de estudiantes por personal de instrucción es de 9 a 1, una de las más bajas entre las escuelas parecidas —queda en el cuarto de abajo entre 941 instituciones comparables, con menos estudiantes por cada docente que tres de cada cuatro de ese grupo. Pero una razón baja no garantiza clases chicas: el número relaciona totales equivalentes de tiempo completo, no cuenta sillas en un salón. Si esto importa para tu familia, pregunta directamente cuántos alumnos hay en las clases de primer año.

Cómo se estudia ahí

El año académico en Grinnell se organiza por semestres: dos periodos de unas 15 semanas cada uno. La institución acepta crédito por exámenes AP, pero no reportó aceptar crédito por experiencia de vida. Que acepten AP no significa que le den crédito a cualquier examen con cualquier puntaje: hay que pedir por escrito la evaluación de equivalencias antes de inscribirse, y no presupuestar el ahorro hasta tenerla en la mano.

En un año reciente, Grinnell entregó 390 títulos de licenciatura repartidos en 13 familias de carreras. La familia que más tituló fue ciencias sociales, con 29 de cada 100 títulos —ninguna otra área se lleva el bulto, la oferta está repartida de forma ancha. Comparada con escuelas parecidas, Grinnell queda en el cuarto con menos familias de carreras presentes en su detalle de licenciatura. Esto cuenta títulos entregados en un año, no personas ni el catálogo actual de carreras. Si tu hijo ya tiene una carrera en mente, pregunta específicamente por ella: cuántos se titulan, en cuánto tiempo, y cómo es el plan de estudios.

Grinnell también reporta oportunidades académicas estructuradas: estudio en el extranjero, y varias vías relacionadas con certificación docente, incluyendo aprobación estatal del programa para certificación inicial.

La puerta de entrada: cuántos entran y quiénes

Aquí es donde Grinnell se vuelve, sin rodeos, una escuela difícil de entrar.

En el ciclo 2023 recibió 9,988 solicitudes de primer ingreso y ofreció lugar a 1,266. Eso es 13 de cada 100. Casi 8,722 solicitantes no recibieron oferta. Comparada con 942 escuelas privadas selectivas de este mismo censo, Grinnell está entre las que menos aceptan: nueve de cada diez de ese grupo aceptaron un porcentaje mayor de sus solicitantes.

Dicho claro: este número dice cuántos lugares se ofrecieron. No dice nada del valor de tu hijo. Un porcentaje bajo no hace mejor a una escuela, ni uno alto la hace peor. Lo que sí conviene es que la lista de universidades de tu hijo tenga escuelas de los dos lados —algunas selectivas como ésta, y otras que acepten a la mayoría de quienes solicitan.

La admisión no es sólo cuestión de papeles. De nueve consideraciones posibles, Grinnell marcó tres como obligatorias: el expediente de la preparatoria, el ensayo personal, y el examen de dominio del inglés para quien aplique. Eso significa una cosa concreta: tu hijo tiene que escribir. El ensayo no es opcional aquí. Otras piezas —promedio, ranking, cartas de recomendación, portafolio, experiencia laboral, si algún familiar estudió ahí— se toman en cuenta si se envían, pero no son obligatorias. Sobre esa última: si nadie en tu familia estudió en Grinnell, no gasten energía ahí. Gástenla en lo que sí está en sus manos. La tarifa de solicitud de pregrado publicada, por cierto, es $0.

El SAT y el ACT no son requisito —es política "test optional". Pero entre quienes se inscribieron, 30 de cada 100 sí entregaron puntajes de SAT, una proporción alta comparada con escuelas similares. Entre esos que entregaron, la mitad de en medio sacó entre 698 y 760 en lectura y escritura, y entre 720 y 790 en matemáticas. Ojo: esos números son de quienes ya estaban inscritos y decidieron mandar su puntaje, no de todos los solicitantes, y no prueban que el puntaje haya sido decisivo en ninguna admisión particular.

Un dato que ayuda a entender el comportamiento de las familias admitidas: de cada 100 estudiantes que Grinnell admitió para el primer año de 2023, sólo 36 acabaron inscribiéndose. Los otros 64 tenían la carta en la mano y aun así eligieron otro lugar. Esto es más alto que en la mayoría de las escuelas comparables, donde se queda una porción menor de los admitidos. Este número no mide qué tan difícil es entrar —eso ya lo vimos arriba. Mide lo que otras familias decidieron después de recibir la oferta. Cuando a tu hijo le lleguen las cartas de varias escuelas, ponlas una junto a otra y compara precio neto, carrera y distancia. Eso es lo que realmente decide, no este porcentaje.

Sobre transferencias: en el otoño de 2023, Grinnell reportó apenas 7 estudiantes que llegaron por transferencia de otra institución. Es un conteo bajo comparado con escuelas parecidas, aunque va de la mano de su tamaño chico. La escuela no reportó su tasa de salida por transferencia, así que ese dato simplemente no está disponible aquí; su ausencia no prueba que nadie se transfiera.

El precio de lista, y por qué casi nadie lo paga completo

En Grinnell College, entre 26 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $6,739. Entre 27 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $6,220; entre 35 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $36,265. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (26 estudiantes) y el de la banda de más (35 estudiantes) hay $29,526 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $33,446.

Entre las 937 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más barata para las familias de menos ingreso, ya con las becas restadas. Eso no quiere decir que sea barata para tu familia. Es un dato que pesa cuando armen la lista de a cuáles aplicar.

Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.

Cómo se paga: becas, préstamos y lo que falta en el reporte

En Grinnell, 91 de cada 100 estudiantes que buscan un título recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve. Recibir algo aquí es lo común, no la excepción. Entre los que recibieron, el promedio fue de $46,318 en el año —aunque dentro de ese promedio caben quienes recibieron mucho más y quienes recibieron mucho menos.

Pero hay una distinción importante que no debes pasar por alto: la beca Pell —ayuda federal específicamente para familias de bajos ingresos— llegó a sólo 17 de cada 100 estudiantes. Eso significa que al menos 74 de cada 100 recibieron ayuda que no fue Pell, sino de otra fuente: de la propia escuela, del estado, o de otro lugar. El reporte junta toda esa ayuda sin decir de dónde vino exactamente, así que de aquí no se saca qué te tocaría a ti. Pregunta directo: quién da esa beca, quién califica, y qué pide para renovarse cada año.

Sobre préstamos federales, el panorama es distinto de lo que muchos esperan: sólo 12 de cada 100 estudiantes de pregrado de Grinnell recibieron préstamo estudiantil federal en 2022-23. La mayoría no lo usó. Comparado con escuelas parecidas, Grinnell recurre al préstamo federal menos que casi todas —nueve de cada diez escuelas del grupo comparable tuvieron una proporción mayor.

De los que sí pidieron préstamo, cada uno se llevó $5,643 en promedio ese año. Que un estudiante aparezca en esta cuenta no significa que el préstamo le haya alcanzado para cubrir todo lo que faltaba —sólo significa que le prestaron. Y este promedio es de un solo año, sólo de préstamos federales a nombre del estudiante: no incluye préstamos PLUS que a veces firman los padres, ni deuda con bancos, ni tarjetas de crédito, y tampoco representa la deuda total con la que alguien se gradúa después de varios años.

Grinnell también reporta un plan de pago de colegiatura en plazos como mecanismo disponible para administrar el costo.

Vida en el campus: vivienda obligatoria, sin ROTC reportado, sin clases a distancia

Algunos datos prácticos que cambian el cálculo real del costo y de la vida diaria.

Vivir en el campus no es opcional en Grinnell: la escuela reporta que los estudiantes de tiempo completo que entran por primera vez están obligados a vivir ahí o en vivienda que la institución controla. Eso significa que el cuarto y la comida no son un gasto que se pueda recortar —van dentro de la cuenta desde el primer día. La capacidad máxima de vivienda institucional reportada es de 1,450 estudiantes.

Grinnell no marcó ninguna oportunidad de ROTC en su reporte —ni la casilla general ni ninguna de las tres ramas—, a diferencia de 926 de las 1,786 instituciones de cuatro años de esta guía que sí la marcaron. Si el plan de tu hijo incluye ROTC, esto no significa necesariamente que no exista ninguna vía cerca: sólo dice que no se reportó aquí. Pregúntalo directamente en admisiones antes de descartar la escuela por esto.

Sí compite en deporte intercolegial y está afiliada a la NCAA, con membresía reportada en fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista, entre otros. Este dato no dice en qué división juega cada disciplina ni si hay beca atlética disponible. Si tu hijo es atleta, escríbele directamente al entrenador de su deporte y pide la respuesta por escrito.

Grinnell no ofrece ningún curso a distancia, ni en pregrado ni en posgrado —cero estudiantes llevaban todas sus clases así. Si tu hijo necesita flexibilidad de horario por trabajo o por cuidar a alguien en casa, aquí todo es en persona.

La biblioteca opera con personal contratado y su gasto anual superó el umbral que registra el gobierno. Tiene material físico y digital, y préstamo entre bibliotecas. La escuela también reporta orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes, servicios de colocación al completar programas, participación en el programa Yellow Ribbon, y una página de servicios para personas con discapacidad.

Qué tan lejos llegan los que entran

Aquí Grinnell muestra uno de sus patrones más consistentes: la gente que entra, se queda, y la gente que se queda, termina.

De la cohorte que entró en el otoño de 2022, 93 de cada 100 seguían inscritas o ya habían completado la licenciatura al año siguiente. Comparada con 930 escuelas parecidas, Grinnell está entre las que más retienen a sus estudiantes de primer año. Este número combina dos grupos distintos —los que siguen inscritos y los que ya terminaron— y no revela qué pasó con el resto.

De los que entraron a licenciatura en 2017, 87 de cada 100 salieron con título en seis años o menos —391 de 447 estudiantes. Con el plazo más corto de cuatro años, la cifra baja a 74 de cada 100. Comparada con escuelas parecidas, Grinnell está entre las que más titulan.

Y a un plazo aún más largo —ocho años, siguiendo a la cohorte que entró en 2015-16— 87 de cada 100 tenían ya un título o certificado de esta escuela. Entre quienes recibieron beca Pell, esa cifra fue de 79 de cada 100, diez puntos abajo del grupo sin Pell. Vale la pena preguntar en la escuela qué apoyo concreto existe para esos estudiantes: consejero asignado, ayuda de emergencia, y si la beca interna se renueva año con año.

Un número alto no es una promesa para tu hijo. Es lo que le pasó a una generación específica en esta escuela específica. Lo que sí está en tus manos —y en las de tu hijo— es que entre con los créditos en orden, sepa desde el primer semestre quién es su consejero, y no se pierda las fechas de inscripción de las materias de su carrera.

Lo que ya sabes, y lo que falta por juntar

Ya conoces algo real de Grinnell College: un colegio chico, en un pueblo remoto de Iowa, muy selectivo en la puerta de entrada, con pocos latinos en su comunidad, con un precio de lista altísimo que para muchas familias de bajos ingresos se reduce dramáticamente después de la ayuda, con vivienda obligatoria, sin clases a distancia, y con cifras de retención y graduación que están entre las más altas de su grupo comparable.

Nada de esto te dice si tu hijo sería feliz ahí, si esa carrera específica que le interesa está bien construida, o si tu familia puede o quiere pagar lo que finalmente diga la carta de ayuda. Eso depende de lo que él quiere y ha construido, y de lo que ustedes puedan y estén dispuestos a asumir como familia.

Si viven lejos de Iowa, calculen aparte el costo y la logística de la distancia. Si a su hijo le importa una carrera concreta, pregunten directamente por ella, no por la escuela en general.

Ahora ya conoces profundamente una de las piezas que necesitas para decidir. Júntala con lo que tu hijo quiere, con lo que ha construido, y con lo que tu familia puede pagar. De esa combinación nace un plan.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de datos reportados por Grinnell College al IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes a distintos años y ciclos según se indica en cada sección. Best College Aid no representa a Grinnell College ni a ninguna agencia gubernamental.

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