Guía universitaria

Jacksonville University: tasa de admisión, requisitos y graduación

Jacksonville University: lo que dicen los números oficiales, en un idioma que puedas usar

Jacksonville University en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
57.3 %

5,087 admitidos de 8,879 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$46,180

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$23,467/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
57 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
Fechas límite de solicitud
Sin fecha de cierre

prioritaria: 1 de agosto · Common Data Set 2025–26 (C14, C21, C22), publicado por la universidad · confirma las fechas de este año con la universidad

GPA promedio de preparatoria
3.76

estudiantes de primer año y primer ingreso que buscan título y enviaron su GPA · Common Data Set 2025–26 (C12), publicado por la universidad

GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
570–640

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (24 % envió el SAT)

SAT matemáticas
540–620

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
26

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
75 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$30

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
16 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; GPA promedio y fechas de solicitud del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Vas manejando y tu hijo va atrás, viendo el teléfono, o tal vez ni siquiera va atrás todavía porque apenas empiezan a armar la lista. En algún momento va a aparecer un nombre: Jacksonville University. Y tú vas a tener que decidir si vale la pena seguir investigando o pasar a la siguiente pestaña.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,180 palabras15 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Este artículo no te va a decir si esta universidad es "buena" o "mala". Eso no existe. Lo que sí puedo hacer es ponerte enfrente lo que el gobierno federal de Estados Unidos reporta sobre ella, sin adornarlo y sin asustarte, para que la próxima media hora que le dediques a investigar la uses bien.

Qué tipo de escuela es y dónde está parada

Jacksonville University es una institución privada, sin fines de lucro, de cuatro años o más. Está en la ciudad de Jacksonville, Florida, dentro del condado de Duval, en una ciudad principal de 250,000 habitantes o más. Eso te dice algo práctico: si tu hijo piensa vivir en casa, no basta con ver el mapa. Maneja la ruta un día entre semana, a la hora exacta de sus clases. El tiempo que marca Google casi nunca es el tiempo real.

El sistema Carnegie, que es como el gobierno ordena a las universidades del país según lo que hacen, la clasifica como universidad de maestría, con programas grandes, y la describe como una escuela de cuatro años, de tamaño mediano y muy residencial: al menos la mitad de los estudiantes de pregrado que buscaban título vivía en vivienda de la institución, y al menos 80 de cada 100 estudiaban tiempo completo. "Muy residencial" no es lo mismo que "barata". Vivir en el campus se paga aparte, y ya vamos a llegar a esos números.

Carnegie también la ubica entre las instituciones a las que llegan muchos estudiantes transferidos. Si tu hijo piensa llegar aquí después de estudiar en otro lugar, no asumas nada: pide por escrito qué materias le van a contar y cuáles no. La etiqueta de "recibe muchos transferidos" no te dice con cuántos créditos llega la gente ni cuántos se pierden en el camino.

IPEDS, que es el sistema federal de datos donde toda universidad de Estados Unidos reporta lo mismo cada año, dice que el nivel más alto que ofrece es doctorado, y que es principalmente una institución de licenciatura o niveles superiores. Eso es un dato institucional, no una promesa sobre la carrera específica de tu hijo. Si le interesa un programa que conecte pregrado con posgrado, pregúntalo por nombre.

Una cosa más antes de seguir: Jacksonville University no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana, universidad tribal, ni institución land grant. De las 3,012 universidades en este directorio, 138 sí traen alguna de esas tres designaciones. Que no las tenga no dice nada sobre a qué estudiantes atiende ni cómo se va a sentir tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente: qué organizaciones estudiantiles hay hoy, qué centros culturales existen, y si se puede, hablar con alguien que ya estudie ahí.

Cuántos son y quiénes son

En el otoño reportado, Jacksonville University tenía 3,957 estudiantes inscritos: es una escuela de tamaño mediano. Pero ese número mezcla dos mundos distintos. 2,662 son de pregrado y 1,295 de posgrado —gente que ya terminó una carrera y volvió por otra credencial. Si tu hijo está entrando a su primera carrera, el número que le importa es 2,662, no el total.

Dentro del pregrado, 16 de cada 100 estudiantes se reportaron como hispanos o latinos. Comparada con 941 escuelas privadas de cuatro años con admisión selectiva parecidas a ella, eso la coloca en el cuarto de arriba: tres de cada cuatro escuelas de ese grupo reportaron una proporción igual o menor. No son mayoría, pero tampoco un caso raro. Ojo con un límite real: esa comparación no descuenta en qué parte del país está la escuela, y Florida pesa en ese número.

También hay más mujeres que hombres —60 de cada 100— y los estudiantes de 25 a 64 años son minoría, apenas 14 de cada 100. Es, en su mayoría, un campus de gente joven cursando su primera carrera.

Cómo está armado el año académico

El año en Jacksonville University se organiza por semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas cada uno, con fechas parejas para todos.

La universidad declaró aceptar crédito de exámenes AP y también lo que IPEDS llama crédito por experiencia de vida —estudio independiente, experiencia laboral, licencias o certificaciones previas, entre otras vías, e incluso crédito por entrenamiento militar. También matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, dentro de un programa formal de dual enrollment.

Aquí va la verdad dura: que digan que aceptan AP no significa que le den crédito por cualquier examen. No dice cuántos puntos piden ni cuántos créditos otorgan, ni si esos créditos cuentan para la carrera específica de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirte. No presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano.

En cuanto a qué se estudia ahí: en el último año reportado, la universidad entregó 603 títulos de licenciatura, repartidos en 20 familias de carreras. Pero la concentración es fuerte: profesiones de la salud se llevó 235 de esos 603 títulos, es decir 39 de cada 100. Comparada con sus pares, queda en el cuarto que más títulos entrega al año. Que haya 20 familias con fila en el reporte no significa 20 carreras activas con buena oferta cada una —algunas pueden tener cero. Si a tu hijo le interesa algo fuera de salud, pregunta por el programa exacto, no por la categoría.

La razón entre estudiantes y personal de instrucción es de 13 a 1. Es una cifra baja en términos generales, pero comparada con escuelas del mismo tipo, queda por encima de la mediana —más alta que la mitad de ellas. Las dos cosas son ciertas al mismo tiempo. Y ojo: esta razón no te dice el tamaño real de un salón de clases. Eso no está en el dato.

La universidad también reporta oportunidades estructuradas: estudio en el extranjero, un programa completo que se cursa sólo por las noches o los fines de semana, y rutas de preparación y certificación para maestros de educación básica.

Entrar: qué pide y qué tan selectiva es en realidad

Jacksonville University no tiene admisión abierta. Hay piezas que revisa antes de decir sí. De nueve consideraciones posibles, marca dos como obligatorias: el promedio de la prepa y el examen de dominio del inglés para quien aplique. Otras piezas no son obligatorias pero sí se toman en cuenta si se las envías: el expediente completo, el lugar en la generación, el plan de materias cursado, el ensayo personal, las cartas de recomendación, y si alguien de la familia estudió ahí. Sobre esto último: si no es tu caso, no gastes energía ahí. Gástala en lo que sí está en las manos de tu hijo. La tarifa de solicitud es $30.

Ahora los números reales de qué tan difícil es entrar. En el último ciclo reportado, 8,879 personas solicitaron ingreso de primer año y 5,087 recibieron oferta de lugar: 57 de cada 100. Comparada con escuelas parecidas, queda del lado bajo de selectividad —siete de cada diez de esas escuelas aceptaron a un porcentaje mayor de solicitantes. No es trámite seguro, tampoco es lotería. La solicitud sí se revisa.

Pero aquí viene un dato que casi ninguna familia conoce y que cambia la conversación: de cada 100 admitidos, sólo 15 terminan inscribiéndose. Los otros 85 tenían lugar y no lo tomaron. Comparada con escuelas parecidas, esa proporción es de las más comunes, ni alta ni baja. No lo leas como una mancha —que la mayoría de los admitidos no se inscriba no dice que la escuela sea mala; el registro federal no explica por qué cada quien decidió lo que decidió. Lo que sí te dice es esto: lo que otros hicieron no predice lo que a tu hijo le van a ofrecer. Espera tu propia carta con el precio neto. Con ese número en la mano decides si la escuela se queda en la lista.

Sobre pruebas estandarizadas: el SAT y el ACT no son requisito. Si tu hijo los manda, se toman en cuenta; si no, la solicitud sigue en pie igual. De los que se inscribieron, sólo 24 de cada 100 entregaron SAT, y entre ellos la mitad de en medio sacó entre 570 y 640 en lectura y escritura, y entre 540 y 620 en matemáticas. Esos rangos son de quienes ya se inscribieron y entregaron puntaje —no de todos los solicitantes, y no prueban que el puntaje haya sido determinante. Ese 570 no es un mínimo, y ese 640 tampoco es garantía de nada.

Y sobre transferencias: siguiendo a la generación de primer ingreso que entró en 2017, 30 de cada 100 se transfirieron a otra escuela sin haber completado la carrera aquí. Comparada con escuelas parecidas, es una proporción del lado alto. Vale la pena tener esto presente porque cambia cómo se lee todo lo que sigue: el estudiante que se transfiere no cuenta como graduado de Jacksonville University, aunque termine su carrera en otro lado. Y que muchos se cambien no dice que les haya ido mal —el reporte cuenta el cambio, no el motivo ni el resultado.

El dinero: precio de lista, precio real

En Jacksonville University, entre 114 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $23,467. Entre 77 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $22,141; entre 156 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $30,566. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (114 estudiantes) y el de la banda de más (156 estudiantes) es de $7,099. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $25,745.

Entre las 937 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más cara para las familias de menos ingreso. Eso no quiere decir que haya que descartarla. Quiere decir que hay que pedir la carta de ayuda antes de decidir.

Un promedio no dice qué tan distintos fueron los casos dentro de esa banda; con este dato no se puede afirmar que hubo familias muy por debajo o por encima de la cifra publicada. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales.

Cómo se paga: becas, préstamos y otras vías

91 de cada 100 estudiantes que buscan título recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve. Aquí recibir algo es lo normal, no la excepción. Entre quienes la recibieron, el promedio fue de $31,547 al año. Es dinero real, pero no es un precio: adentro de ese promedio cabe quien recibió mucho más y quien recibió mucho menos. Nada de esto es tu oferta. Cuando llegue tu carta, mira cuánto tendría que poner tu familia de su bolsa, y compara ese número entre escuelas —no el tamaño del descuento.

La beca Pell, que es ayuda federal para familias de bajos ingresos, le llegó a 30 de cada 100 estudiantes.

Sobre préstamos: 48 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo estudiantil federal en el año reportado, y quienes lo recibieron se llevaron $6,943 en promedio ese año. Aquí financiar con deuda es lo común. Si tu hijo pidiera algo parecido cada uno de cuatro años, la suma andaría cerca de $27,772, sin contar intereses —y eso se decide antes de la primera firma, no al final. Este número es sólo de préstamos federales a nombre del estudiante: no incluye lo que los papás pidan aparte, ni tarjetas, ni la deuda total con la que alguien sale al graduarse. Ese cálculo completo no está en este reporte; tendrías que armarlo tú, sumando cada año.

La universidad también reporta un plan de colegiatura prepagada y un plan de pago en plazos, por si sirve para organizar el flujo familiar.

Vida en el campus, deportes y apoyos

Jacksonville University tiene vivienda propia, con capacidad reportada de 1,454 estudiantes dentro o fuera del campus. No es obligatorio para todos vivir ahí —la institución lo negó explícitamente para el grupo general— aunque eso no descarta que algún programa específico sí lo requiera. También ofrece planes de comida, pero el número de comidas por semana varía según el plan. Que exista vivienda no garantiza una cama disponible cuando tu hijo la necesite: pide por escrito la tarifa del año, la fecha límite para solicitar, y si aseguran lugar o hay lista de espera.

En deportes, la universidad compite a nivel intercolegial y está afiliada a la NCAA, con membresía confirmada en baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. Si tu hijo juega algo distinto, escríbele directamente al entrenador de ese deporte y pregunta si hay lugar en el equipo y si da beca atlética.

Sobre ROTC: la única rama confirmada por escrito es Navy (Marina). Army y Air Force no aparecen marcadas en este reporte. No confirmada no significa imposible —significa que hay que preguntar directamente.

La universidad ofrece educación a distancia en pregrado y posgrado, aunque sólo 5 de cada 100 estudiantes de pregrado llevan todas sus clases a distancia; los otros 95 toman al menos una clase presencial. También declara tener al menos un programa completo cursable a distancia, aunque el reporte no especifica si ese programa es de pregrado o posgrado —hay que confirmar la carrera exacta.

La biblioteca opera con personal contratado y gasto anual por encima del umbral de $100,000 que registra el gobierno, con colección física y digital y préstamo entre bibliotecas. Y entre los servicios reportados están orientación académica y profesional combinada, apoyo de empleo para estudiantes actuales, colocación para egresados, participación en el programa Yellow Ribbon para veteranos, punto de contacto dedicado para familias militares, organización estudiantil de veteranos, y una página publicada de servicios para personas con discapacidad.

Se quedan, se van, se gradúan: los números que más cuestan de leer

Este es el capítulo donde más vale la pena ir despacio, porque aquí es donde las familias suelen sacar conclusiones que los datos no sostienen.

Retención. De 700 estudiantes que entraron por primera vez, tiempo completo, buscando licenciatura, 527 seguían inscritos o ya se habían graduado un año después: 75 de cada 100. Comparada con escuelas parecidas, queda un poco por debajo de la mitad del grupo. Este número no separa a los que siguen estudiando de los que ya se titularon, y tampoco dice qué pasó con el resto. Una aclaración importante: el que se cambió a otra universidad y sigue estudiando allá cuenta igual, en esta cifra, que el que dejó los estudios por completo.

Graduación a seis años. De 574 estudiantes que entraron en 2017, 327 se titularon aquí dentro de seis años: 57 de cada 100. A cuatro años la cifra baja a 45 de cada 100 —doce puntos de diferencia, que reflejan cuánta gente necesita tiempo extra. Comparada con escuelas parecidas, queda por debajo de la mitad del grupo.

Vale la pena ver el desglose completo de esos 574 estudiantes, porque cuenta una historia más completa que el porcentaje solo:

Tabla de datos del artículo
Resultado a seis añosEstudiantes
Se titularon aquí327
Se transfirieron sin completar aquí174
Seguían inscritos sin completar3
"Ya no inscritos" (motivo desconocido)70

Ese último grupo, los 70, no cuenta como fracaso comprobado. La categoría "ya no inscritos" no dice por qué se fueron, y puede incluir a quienes terminaron su carrera después del plazo medido.

A ocho años. Siguiendo a una cohorte distinta —1,339 estudiantes que entraron entre julio de 2015 y junio de 2016, incluyendo tiempo completo y parcial— 51 de cada 100 tenían título o certificado de esta institución al corte de agosto de 2023. Comparada con escuelas parecidas, queda en el cuarto de abajo. Entre quienes recibieron beca Pell, la cifra baja a 45 de cada 100 —nueve puntos menos que quienes no la recibieron. Si tu familia calificaría hoy para Pell, vale la pena preguntar en la escuela qué existe en concreto para ese grupo: si hay consejero asignado, ayuda de emergencia, y si la beca interna se renueva cada año. Y pide que te lo contesten por escrito.

Lo que este artículo no puede decirte

No sabemos, con esta información, qué pasa después de que alguien se gradúa de Jacksonville University: ingresos, empleo o deuda al salir. Ese tipo de dato requiere otra fuente, y no está autorizado aquí. Tampoco sabemos si el programa específico que le interesa a tu hijo tiene buena reputación, buenos maestros o el ambiente correcto para él. Eso no lo mide ningún reporte federal.

Cómo juntar esto con lo tuyo

Ya conoces, con bastante detalle, una de las tres piezas que necesitas para decidir: lo que Jacksonville University realmente es y ofrece, según sus propios reportes al gobierno. Te falta juntarla con lo que tu hijo quiere estudiar y lo que ha construido hasta ahora, y con lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar. Ninguna de esas dos piezas te la puede dar este artículo, porque sólo tú y tu hijo las tienen.

Si apenas están armando la lista: pregúntale qué quiere estudiar y qué tan lejos se imagina vivir mientras lo hace. Si ya la tienen en la lista corta: llenen el FAFSA y esperen la carta de ayuda antes de descartarla o de enamorarse de ella. Si el precio de lista los asustó: recuerden que ese número casi nunca es el que termina pagando una familia, y que la única forma de saberlo es pidiéndolo por escrito.

No te toca vivir la carrera de tu hijo. Te toca entender el dinero, acompañar las decisiones grandes, y no dejar que cargue solo con un sistema que ustedes dos apenas están aprendiendo a leer.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) y del Departamento de Educación de Estados Unidos, con datos reportados principalmente para el ciclo 2023 y el año escolar 2023-24, salvo donde se indica un periodo distinto. Best College Aid no representa a Jacksonville University ni a ninguna agencia gubernamental; este artículo organiza y explica datos públicos, no constituye asesoría de admisión individualizada.

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