Guía universitaria

John Carroll University: tasa de admisión, requisitos y graduación

John Carroll University: lo que dicen sus propios números antes de que tu hijo aplique

John Carroll University en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
81.1 %

3,437 admitidos de 4,238 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$49,100

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$22,972/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
76 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
Fechas límite de solicitud
Ver fechas

acción temprana: 1 de noviembre · Common Data Set 2025–26 (C14, C21, C22), publicado por la universidad · confirma las fechas de este año con la universidad

GPA promedio de preparatoria
3.77

estudiantes de primer año y primer ingreso que buscan título y enviaron su GPA · Common Data Set 2025–26 (C12), publicado por la universidad

GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
600–670

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (15 % envió el SAT)

SAT matemáticas
590–680

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
28

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
85 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
Sin cuota

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
5 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; GPA promedio y fechas de solicitud del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay un momento, revisando universidades con un hijo, en que todo empieza a sonar igual. Folletos bonitos, fotos de campus con sol, frases sobre "comunidad" y "excelencia". Y detrás de eso, una madre o un padre tratando de entender algo mucho más simple: ¿qué es esta escuela, de verdad, y qué le va a costar a mi familia?

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,483 palabras16 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

John Carroll University es una universidad privada, sin fines de lucro, en University Heights, Ohio, dentro del área metropolitana de Cleveland. No es una escuela gigante ni una escuela diminuta. Tiene su propia personalidad de números: quién entra, quién se queda, cuánto cuesta y cuánto ayuda. Vamos a recorrerlos juntos, con calma, para que cuando llegue el momento de decidir, tú ya sepas de qué está hecha esta pieza del mapa.

Cómo es esta escuela por dentro

El sistema que clasifica a las universidades en Estados Unidos —Carnegie— describe a John Carroll University como una universidad de maestría, con programas grandes, de cuatro años y muy residencial. Esa última palabra importa: según los datos que usó Carnegie, al menos la mitad de los estudiantes de pregrado que buscaban título vivía en vivienda propia, controlada o afiliada a la institución, y al menos 80 de cada 100 estudiaban tiempo completo. Carnegie también la coloca en su grupo de admisión selectiva.

Muy residencial no significa que vivir ahí venga incluido en la colegiatura. El cuarto y la comida se cobran aparte, casi nunca aparecen juntos con la colegiatura en el folleto, y hay que pedirlos por separado —con el plan de comida incluido— antes de comparar esta escuela con cualquier otra.

El campus está en un suburbio, en el condado de Cuyahoga, dentro del área metropolitana de Cleveland, pero fuera de la ciudad principal. Cómo se siente vivir ahí es algo que sólo se sabe yendo a verlo. Si tu hijo piensa vivir en casa y viajar a clases, hazte un favor: maneja la ruta un día entre semana, a la hora exacta en que tendría clase. El tiempo real casi nunca es el que dice el mapa.

En el sistema federal de clasificación, John Carroll University aparece como una institución que otorga grados, principalmente de licenciatura o niveles superiores, y reporta ofrecer hasta un certificado posterior a la maestría como su nivel más alto. Eso es un dato institucional, no una promesa sobre la carrera de tu hijo. Si lo que él quiere es una ruta que conecte pregrado con posgrado en un campo específico, ese dato no lo confirma: hay que preguntarlo programa por programa.

Y una aclaración que vale la pena hacer de entrada: John Carroll University no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana, ni como universidad tribal, ni como institución land grant. De las 3,012 universidades en este directorio, 138 traen alguna de esas tres designaciones. Que no traiga ninguna no dice a qué estudiantes atiende ni cómo se va a sentir tu hijo ahí. Eso se pregunta viendo qué centros culturales y qué organizaciones estudiantiles existen hoy, y hablando con alguien que ya estudie en ese campus.

Quién más va a estar ahí

De los estudiantes de pregrado que John Carroll University reportó en el otoño de 2023, 5 de cada 100 son hispanos o latinos. Es una minoría chica. Comparada con 941 escuelas privadas de cuatro años con admisión selectiva parecidas a ella, queda en el cuarto de abajo: tres de cada cuatro de esas escuelas reportaron una proporción mayor.

Eso no la saca de tu lista ni la mete. Es información. Si tu hijo va a ser uno de los pocos, vale la pena preguntar en la visita qué existe para estudiantes latinos —grupo estudiantil, centro cultural, alguien en la oficina que hable español— y hablar con un estudiante que ya esté ahí. El número describe a la escuela completa; su carrera específica puede verse distinta.

El resto de la fotografía: casi no hay estudiantes mayores de 25 años, apenas 1 de cada 100. Entre hombres y mujeres está casi parejo, 46 de cada 100 son mujeres. Y de los estudiantes de nuevo ingreso, 69 de cada 100 venían del mismo estado, Ohio, al momento de solicitar.

En tamaño, John Carroll University tenía 2,773 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño: 2,287 en pregrado y 486 en posgrado. Es sobre todo una escuela de carrera universitaria, de tamaño mediano —dentro de la banda de 1,000 a 4,999— y de los tamaños más comunes entre sus pares. Ser grande no significa más opciones, y ser chica no significa más atención para tu hijo. Pregunta siempre por la carrera específica, no por la escuela entera.

Cómo se organiza el año académico

El año en John Carroll University se organiza por semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas cada uno. La institución acepta créditos de exámenes AP, pero no marcó que acepte crédito por experiencia de vida, y en 2023 respondió que no matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito. También reporta aceptar crédito por entrenamiento militar.

Que digan que aceptan AP no es garantía de nada automático. No dice cuántos puntos piden en cada examen, cuántos créditos otorgan, ni si esos créditos cuentan para la carrera específica de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirte, y no cuentes ese ahorro en el presupuesto hasta tenerla en la mano.

En cuanto a la oferta de carreras: en el año que reporta, John Carroll University entregó 616 títulos de licenciatura, distribuidos en 20 familias de programas. La familia con más títulos, con mucha diferencia, fue negocios y administración: 199 de los 616, es decir 32 de cada 100 títulos del año. Entre escuelas parecidas, queda en el cuarto que más títulos entrega al año en total.

Veinte familias con fila en el detalle no son veinte carreras distintas con oferta activa —una familia agrupa varios programas y puede reportar cero—. Si a tu hijo le interesa algo fuera de negocios, verifica el programa exacto que existe hoy, no la categoría general.

Sobre el tamaño de los grupos: la razón oficial es de 13 estudiantes por cada profesor equivalente de tiempo completo. Es una razón baja en términos generales, pero comparada con escuelas parecidas, John Carroll University queda por encima de la mediana —es decir, otras escuelas similares reportan razones todavía más bajas. Las dos cosas son ciertas al mismo tiempo. Y ojo: este número no es el tamaño real de las clases. Es una razón institucional que no revela cómo se ven los salones de primer año.

Los caminos que ya tiene construidos

Fuera del salón de clases, la institución reporta ofrecer estudio en el extranjero, investigación de pregrado junto con profesores, y rutas relacionadas con certificación docente, incluyendo aprobación estatal del programa para certificación docente inicial. Son piezas reales del expediente institucional. Que existan no dice cómo se accede a ellas ni cuántos estudiantes las usan; eso se pregunta programa por programa cuando le interese a tu hijo.

Cómo es entrar

Aquí es donde muchas familias empiezan a sentir el nervio, así que vamos con calma y con números exactos.

John Carroll University no tiene admisión abierta. Revisa piezas antes de decir que sí. De las nueve consideraciones que este conteo evalúa —sin contar pruebas estandarizadas ni legado—, marca cinco como obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio, haber llevado el plan de materias que la universidad pide, el ensayo personal y las cartas de recomendación. Es decir: en esta universidad no basta con juntar papeles. El ensayo es requisito. Tu hijo tiene que escribir, y escribir bien.

También toma en cuenta, sin ser obligatorio, el lugar que ocupó en su generación, un portafolio o examen de competencias, experiencia laboral, examen de dominio del inglés cuando aplica, y si alguien de la familia estudió ahí —legado. Esa última pieza tu hijo no la puede cambiar. Si no aplica en su caso, no gasten energía ahí. Gástenla en lo que sí está en sus manos. La tarifa de solicitud publicada, por cierto, es $0.

Ahora, los números de qué tan selectiva es en la práctica. En el ciclo 2023, John Carroll University recibió 4,238 solicitudes de primer ingreso y ofreció lugar a 3,437. Eso es 81 de cada 100 — siete u ocho de cada diez solicitantes recibieron el sí. Entre escuelas privadas selectivas parecidas, es un porcentaje de los comunes, un poco por arriba de la mitad del grupo. Eso no vuelve la admisión automática, y es de un solo ciclo: cuando le toque a tu hijo, hay que volver a checar el número del año que le corresponda.

Aquí viene un dato que suele sorprender: de cada 100 admitidos, sólo 16 terminaron inscribiéndose en el otoño. Es decir, de cada 6 estudiantes que recibieron el sí, más o menos uno acabó yendo. Eso no es una mancha para la escuela —el registro federal no explica por qué cada familia decidió lo que decidió, y muchos admitidos ya tenían lugar en otra parte. Lo que sí importa es esto: lo que otros decidieron no te dice qué te van a ofrecer a ti. Espera tu propia carta con el precio neto real, que es lo que de verdad va a costar el año, y decide con ese número en la mano.

Sobre pruebas estandarizadas: el SAT y el ACT no son requisito. Si tu hijo los manda, se consideran; si no, la solicitud sigue en pie igual. Entre quienes se inscribieron, sólo 15 de cada 100 entregaron puntaje de SAT, y entre esos, la mitad de en medio sacó entre 600 y 670 en lectura y escritura, y entre 590 y 680 en matemáticas. Esos rangos son de estudiantes que ya se habían inscrito y que decidieron entregar puntaje —no de todos los solicitantes, y no prueban que el puntaje haya sido decisivo en ninguna admisión. Ese 600 no es un mínimo, ni ese 670 una garantía.

Y sobre transferencias: en el otoño de 2023 llegaron 69 estudiantes de pregrado que ya habían estudiado antes en otra institución. Es un conteo de personas, no una proporción, y comparado con escuelas parecidas queda en la mitad de abajo. La escuela no reportó su tasa de salida —cuántos de los que entraron se transfirieron a otra parte—, así que ese dato simplemente no está disponible este año. Que falte no significa que sea cero.

Lo que de verdad va a costar

En John Carroll University, entre 44 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $22,972. Entre 42 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $22,871; entre 183 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $32,838. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (44 estudiantes) y el de la banda de más (183 estudiantes) es de $9,866. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $30,790.

Entre las 937 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más cara para las familias de menos ingreso. Eso no quiere decir que haya que descartarla. Quiere decir que hay que pedir la carta de ayuda antes de decidir.

Un promedio no dice qué tan distintos fueron los casos dentro de esa banda; con este dato no se puede afirmar que hubo familias muy por debajo o por encima de la cifra publicada. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales.

La ayuda que reparte, y la deuda que deja

La buena noticia, dicha con números exactos: 99 de cada 100 estudiantes que buscan título en John Carroll University reciben alguna beca o ayuda que no se devuelve. Entre quienes la reciben, el promedio anual es de $31,841. Es dinero de verdad, pero no es un precio —adentro de ese promedio cabe quien recibió mucho más y quien recibió mucho menos. Nada de esto es tu oferta hasta que llegue tu carta.

Pell, la ayuda federal para familias de bajos ingresos, le llegó a 20 de cada 100 estudiantes.

Y el otro lado de la moneda: en el año escolar 2022-23, 57 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo estudiantil federal. Aquí financiar con deuda es lo común, no la excepción. De los que pidieron préstamo, cada uno se llevó $6,275 en promedio ese año. Si tu hijo pidiera algo similar cada uno de los cuatro años, la suma rondaría los $25,100, sin contar intereses —y esa cuenta conviene hacerla antes de la primera firma, no después.

Ese promedio es sólo de préstamos federales a nombre del estudiante en un año. No incluye los préstamos PLUS que a veces firman los papás, ni deuda bancaria, ni tarjetas de crédito. Tampoco es la deuda total con la que alguien sale al graduarse —eso requeriría sumar los cuatro años, y ese número no está en este reporte.

La institución también reporta un plan de pago de colegiatura en plazos, como mecanismo para administrar el costo a lo largo del año.

Vida en el campus, más allá del salón

John Carroll University sí tiene vivienda controlada por la institución, con capacidad reportada para 1,437 estudiantes, dentro o fuera del campus. No todos los estudiantes de primer ingreso y tiempo completo están obligados a vivir ahí —pero eso no dice si algún programa específico sí lo requiere. También ofrece planes de comida, aunque el número de comidas por semana varía según el plan elegido. Antes de quitar cuarto y comida del presupuesto porque tu hijo "puede vivir en casa", pide por escrito la regla exacta que aplica a su programa y su año, la fecha límite para solicitar vivienda, y si hay lugar garantizado o lista de espera.

Sobre ROTC: la institución marcó que sí hay oportunidad, con la rama Army (Ejército) confirmada. Navy y Air Force no aparecen marcadas. Si a tu hijo le interesa otra rama, no está confirmada en este reporte —eso no significa que sea imposible, significa que hay que preguntar directamente.

En deportes, John Carroll University compite en el nivel intercolegial y está afiliada a la NCAA, con fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista entre los reportados. La membresía es de la escuela, no de tu hijo: si le interesa jugar, hay que escribirle directamente al entrenador de ese deporte y preguntar por lugar en el equipo, división y beca atlética, y pedir la respuesta por escrito.

Ofrece también educación a distancia en pregrado y posgrado, aunque en el conteo de otoño menos de 1 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaba toda su carga académica así. Reporta al menos un programa donde todos los cursos pueden completarse a distancia, pero eso no confirma que exista para la carrera específica que le interesa a tu hijo —hay que confirmarlo por escrito.

La biblioteca opera con personal contratado y un gasto anual que supera el umbral de $100,000 que registra el gobierno, con colección física y digital, y préstamo entre bibliotecas. Eso no garantiza que existan las bases de datos específicas para la carrera de tu hijo —eso se pregunta por nombre de carrera.

Y entre los servicios y apoyos que la institución reporta: orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación para egresados, participación en el programa Yellow Ribbon, punto de contacto para veteranos y militares, organización estudiantil de veteranos, y una página de servicios para personas con discapacidad.

Quiénes se quedan, y quiénes se titulan

Éste es uno de los números más sólidos que tiene esta escuela, y vale la pena decirlo sin rodeos.

De la generación que entró en el otoño de 2022 —566 estudiantes de primer ingreso, tiempo completo—, 483 seguían inscritos o ya se habían titulado un año después. Son 85 de cada 100. Comparado con 930 escuelas privadas selectivas parecidas, John Carroll University queda en la parte de arriba: retiene una proporción mayor de su gente que la mayoría de sus pares.

Eso no es una tasa de graduación final, y no separa a quienes siguen inscritos de quienes ya se titularon —son dos grupos distintos combinados en un solo número, y el destino de los 83 restantes no aparece en este dato.

En graduación propiamente dicha, la generación que empezó licenciatura en 2017 —753 estudiantes de tiempo completo y primer ingreso— llegó así a los seis años: 576 tenían el título en la mano. Son 76 de cada 100. A cuatro años, la cifra ya estaba en 69 de cada 100 —apenas 7 puntos por debajo del plazo de seis años, una brecha chica que dice algo bueno sobre el ritmo de quienes sí terminan. Comparada con 920 escuelas parecidas, John Carroll University queda en el cuarto de arriba: tres de cada cuatro escuelas similares, o más, reportaron una proporción igual o menor de titulados.

Es un número alto. Y aun así, no es una promesa sobre tu hijo. Es lo que le pasó a la generación que entró en 2017. Lo que sí está en las manos de tu familia es que entre con los créditos en orden desde el primer semestre, y que sepa desde el día uno quién es su consejero y cuándo se inscriben las materias de su carrera.

Hay todavía una mirada más larga: IPEDS siguió a una cohorte de 901 estudiantes de pregrado que entraron entre julio de 2015 y junio de 2016, mezclando primer ingreso y estudiantes con experiencia universitaria previa, tiempo completo y parcial. Al corte de agosto de 2023 —ocho años después—, 75 de cada 100 tenían título o certificado de esta escuela. Entre quienes recibieron beca Pell específicamente, la cifra fue de 69 de cada 100, ocho puntos abajo del grupo que no la recibió. Comparada con escuelas similares, también queda en el cuarto de arriba.

Si tu familia calificaría hoy para Pell, eso no determina el resultado individual de tu hijo. Pero sí vale la pena preguntar en la escuela, con esa brecha en mente, qué existe en concreto para esos estudiantes: consejero asignado, ayuda de emergencia, si la beca interna se renueva cada año. Y pedir que te lo contesten por escrito.

Cómo juntar todo esto

Ya conoces una pieza importante del mapa. Sabes que John Carroll University es una escuela mediana, muy residencial, con admisión que pide ensayo y varias piezas obligatorias, con una tasa de aceptación relativamente accesible pero una tasa de graduación fuerte para quienes se quedan. Sabes que el precio de lista es alto, que el precio real para familias de bajos ingresos también lo es comparado con escuelas parecidas, y que casi todos reciben algo de ayuda —aunque financiar con préstamo también es lo común ahí.

Nada de esto te dice si es la escuela correcta para tu hijo. Eso depende de otras dos piezas que este artículo no puede darte: lo que él quiere estudiar y lo que ya ha construido, y lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar después de ver la carta real de ayuda financiera.

Si tu hijo apenas empieza a armar su lista, este es un buen momento para preguntarle qué quiere estudiar y qué tan lejos se imagina viviendo. Si ya está por aplicar aquí, el ensayo y las cartas de recomendación no son trámite, son requisito central: hay que darles tiempo de verdad. Y si ya tienen la carta de admisión en la mano, el siguiente paso no es festejar ni descartar por el precio de lista: es pedir el precio neto exacto, por escrito, y compararlo con las otras cartas antes de decidir.

Los datos son el suelo donde puedes pararte con más certeza. La decisión sigue siendo, como siempre, de tu familia.

La información de este artículo proviene de IPEDS y del Departamento de Educación de Estados Unidos, principalmente de reportes correspondientes a 2022-23 y 2023-24. Best College Aid no representa a John Carroll University ni a ninguna agencia gubernamental; este artículo no sustituye la carta de admisión, la carta de ayuda financiera ni la información directa que la universidad pueda darte sobre un programa específico.

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Nota de fuentes

Los números de esta pieza salen de los reportes que cada institución entrega al gobierno de Estados Unidos (IPEDS, National Center for Education Statistics), principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24. Es una interpretación de esos datos, con fecha; para mayor precisión conviene consultar la fuente original o contactar directamente a la institución. Veritat es una iniciativa de Best College Aid.