Guía universitaria

Kansas Wesleyan University: tasa de admisión, requisitos y graduación

Kansas Wesleyan University: lo que dicen los datos oficiales sobre una escuela chica en Salina, Kansas

Kansas Wesleyan University en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
85 %

1,556 admitidos de 1,831 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$33,470

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$19,098/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
38 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
No se considera

no se considera aunque lo envíes · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Tasa de retención
60 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$20

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
18 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Cuando uno empieza a armar la lista de universidades con su hijo, es fácil que un nombre como Kansas Wesleyan University se pierda entre docenas de pestañas abiertas. No es una escuela que todo mundo conozca. Y precisamente por eso vale la pena detenerse: los datos federales sí la conocen, y cuentan una historia clara si sabes leerla. Aquí te la traduzco completa, sin inflarla y sin apagarla.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
2,936 palabras14 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Qué tipo de escuela es, en pocas palabras

Kansas Wesleyan University es una institución privada sin fines de lucro, de cuatro años, ubicada en Salina, Kansas, dentro del condado de Saline. El sistema federal que clasifica a las universidades por lo que hacen (Carnegie) la describe como un colegio de licenciatura con campos variados: de talla muy chica y muy residencial. Eso último tiene un significado preciso: en el momento de esa clasificación, al menos la mitad de los estudiantes de pregrado que buscaban título vivía en vivienda propiedad de la institución o afiliada a ella, y al menos 80 de cada 100 estudiaba tiempo completo.

Vivir en el campus no es lo mismo que pagar la colegiatura. El cuarto y la comida se cobran aparte, y en un rato vamos a ver cuánto.

El entorno alrededor del campus está clasificado como pueblo remoto, no dentro de una zona urbana grande. Si tu familia no vive cerca, esto es justo el momento de calcular por separado dónde viviría tu hijo y cómo llegaría al campus. El código censal solo ubica la dirección de la escuela; no dice qué tan lejos vive tu familia ni cuánto dura el trayecto. Eso lo averiguas tú.

En cuanto al nivel académico, la institución reporta la maestría como el nivel más alto que ofrece, y IPEDS la clasifica como una institución que otorga grados principalmente de licenciatura o niveles superiores. Que reporte oferta de posgrado no confirma que la carrera específica de tu hijo exista ni que conecte pregrado y posgrado. Eso se verifica programa por programa.

Un dato que conviene aclarar de una vez: Kansas Wesleyan University no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana (HBCU), universidad tribal ni institución land grant. De las 3,012 universidades de este directorio nacional, 138 traen alguna de esas tres designaciones; ella no está entre ellas. Eso no dice nada sobre a qué comunidades atiende hoy ni cómo se sentiría tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente, hablando con quien ya estudia en el campus.

Y no la elijas ni la descartes por el precio de lista, todavía no.

El tamaño del lugar y quién más está ahí

Kansas Wesleyan University es chica: 951 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño, dentro de la banda de menos de 1,000. Comparada con las 941 escuelas privadas de cuatro años con admisión selectiva de este censo que reportan el dato, queda del lado chico: siete de cada diez de ese grupo, o más, tienen más estudiantes que ella.

De esos 951, 899 están en pregrado y 52 en posgrado. Es, sobre todo, una escuela de carrera universitaria.

¿Quién comparte el salón con tu hijo? En el pregrado, 18 de cada 100 estudiantes se reportaron hispanos o latinos en el otoño de 2023. Dentro del grupo comparable de 941 escuelas privadas selectivas, eso la coloca en el cuarto de arriba: tres de cada cuatro de esas escuelas reportaron una proporción igual o menor. No son mayoría, pero tampoco un caso raro.

Hay más hombres que mujeres: de cada 100 estudiantes, 43 son mujeres. Los adultos de 25 a 64 años son minoría, apenas 5 de cada 100 — así que si tu hijo entra directo de la prepa, va a estar rodeado sobre todo de gente de su edad. Y menos de la mitad de los estudiantes de primer ingreso, 43 de cada 100, tenía residencia permanente reportada en Kansas. El resto viene de otros estados, de otros países, o su residencia no quedó especificada. Esto no mide distancia ni costo de traslado; si a tu familia le aplica, arma tu presupuesto con el trayecto real, no con este porcentaje.

Cómo funciona el año escolar y qué hacen con lo que tu hijo ya sabe

El año en Kansas Wesleyan University se organiza en semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas cada uno. La escuela declaró dos vías para que lo que tu hijo ya aprendió cuente como crédito: exámenes AP y lo que IPEDS llama crédito por experiencia de vida (estudio independiente, cursos para adultos, experiencia laboral, portafolio, licencias o certificaciones, y oportunidades militares o profesionales). También reporta aceptar crédito por entrenamiento militar. Y matricula a estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito fuera de un programa formal de dual enrollment, tratándolos como estudiantes regulares de esos cursos.

Que declaren estas vías no significa que se las reconozcan automáticamente. No dicen cuántos puntos de AP piden ni cuántos créditos otorgan. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirte. No presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano.

En cuanto a las carreras: en el año más reciente reportado, la escuela entregó 125 títulos de licenciatura, repartidos en 20 familias de programas. La más grande fue negocios y administración, con 26 de cada 100 títulos — ninguna otra le pasó por arriba, pero tampoco se lleva el bulto. Comparada con 942 escuelas similares, queda en el cuarto que menos títulos entrega al año. Eso no dice si el programa exacto que tu hijo quiere existe ni cómo es. Veinte familias con fila en el reporte no son veinte carreras con estudiantes activos: una familia agrupa varios programas y una fila puede reportar cero. Verifica el programa exacto.

Sobre el tamaño de los grupos: la razón oficial es de 13 estudiantes por cada profesor equivalente de tiempo completo. Es una cifra baja en términos generales, pero comparada con escuelas del mismo tipo, queda por encima de la mediana — la mitad o más de esas escuelas reportó una razón igual o menor. Las dos cosas son ciertas a la vez. Y esta razón no equivale al tamaño real de un salón: es un cálculo institucional, no una cuenta de cabezas en clase.

La institución también reporta oportunidades académicas estructuradas: investigación de pregrado cocurricular y varias rutas relacionadas con certificación docente, incluida la aprobación estatal del programa para certificación inicial de maestros.

Entrar: qué tan selectiva es, y qué pide

Aquí hay una tensión que vale la pena nombrar de frente. Kansas Wesleyan University declaró que no tiene admisión abierta — revisa piezas antes de decir sí. De las nueve consideraciones que IPEDS pregunta, marcó dos como obligatorias: el expediente de la prepa y el promedio de la prepa. Todo lo demás —el lugar en la generación, el plan de materias, el ensayo personal, las cartas de recomendación, un portafolio, la experiencia laboral, el examen de inglés y que algún familiar haya estudiado ahí— quedó marcado como no considerado para la decisión de admisión. IPEDS no dice cuánto pesa cada pieza obligatoria, así que esto no prueba que el promedio sea el factor único.

La tarifa de solicitud es $20.

Y aquí viene el número que más importa para calibrar expectativas: de 1,831 solicitantes de primer ingreso en el ciclo 2023, recibieron oferta 1,556. Son 85 de cada 100. Comparada con 942 escuelas privadas selectivas de este censo, eso la pone del lado alto de accesibilidad: siete de cada diez de esas escuelas, o más, aceptaron a un porcentaje igual o menor. Es de las que sí dicen que sí. Pero entrar fácil no vuelve fácil lo que sigue — ese porcentaje no dice cuánto va a costar, ni cuántos terminan, ni si la carrera específica de tu hijo tiene su propio filtro.

Interesante: de cada 100 admitidos, solo 17 se inscribieron. Los demás, con carta de aceptación en mano, eligieron otro lugar. No lo leas como mancha — el registro federal no dice por qué cada quien decidió lo que decidió. Lo que sí importa: lo que otros hicieron no predice tu oferta. Espera tu propia carta con el precio neto real antes de decidir si esta escuela se queda en la lista.

Sobre exámenes estandarizados: la escuela reportó que no considera puntajes de SAT o ACT en la decisión de admisión, aunque se los envíen. Esto no cubre becas ni colocación — pregúntalo aparte.

Un dato que pega fuerte si tu hijo piensa transferirse hacia acá o desde acá: de cada 100 estudiantes de la cohorte de primer ingreso 2017, 49 se transfirieron a otra escuela sin terminar aquí, dentro del tiempo esperado. Comparada con 542 escuelas similares, está entre las que ven irse a la mayor proporción de estudiantes — al menos nueve de cada diez de ese grupo reportaron un porcentaje igual o menor de salida. Esto pesa doble porque, como vas a ver en un momento, quien se va no cuenta como graduado de aquí, aunque termine su carrera en otro lado.

Lo que cuesta y lo que realmente se paga

En Kansas Wesleyan University, entre 38 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $19,098. Entre 28 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $24,994; entre 65 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $26,027. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (38 estudiantes) y el de la banda de más (65 estudiantes) es de $6,929. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $23,419.

$19,098 fue el precio neto promedio de las familias de menos ingreso en el año académico 2022-23. Eso no quiere decir que sea lo que va a pagar tu familia. Sirve para saber si vale la pena pedir la carta de ayuda.

Ninguna de estas cifras es una cotización para tu hijo. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La cifra que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti. Mientras tanto, corre la calculadora de precio neto en el sitio de la escuela.

Becas, Pell y préstamos: el otro lado de la cuenta

La buena noticia primero: 95 de cada 100 estudiantes que buscan título reciben alguna beca o ayuda que no se devuelve. Aquí recibir algo es lo normal, no la excepción. Entre quienes la recibieron, el promedio fue de $21,860 en el año — pero es un promedio, no una promesa: adentro cabe quien recibió mucho más y quien recibió mucho menos. De cada 100 estudiantes, 41 recibieron beca Pell, la ayuda federal para familias de bajos ingresos.

Ahora la parte que hay que mirar de frente sin parpadear. De cada 100 estudiantes de pregrado, 74 recibieron préstamo estudiantil federal en el año — la mayoría. De los que pidieron, cada uno se llevó $6,649 en promedio ese año. Comparada con escuelas similares, esta proporción de estudiantes con préstamo está del lado alto.

Aquí financiar con deuda es lo común, y vale la pena hacer la cuenta completa antes de firmar nada: si tu hijo pide algo parecido cada año durante los cuatro años del plan, la suma anda por los $26,596, sin contar intereses. Y ese cálculo lo decides antes de la primera firma, no al final. Ese promedio, además, es solo de préstamos federales a nombre del estudiante — no incluye los préstamos Parent PLUS que a veces terminan firmando los papás, ni deuda de banco ni tarjeta.

La institución reporta un mecanismo adicional para pagar: plan de pago de colegiatura en plazos.

Vida en el campus, modalidad y apoyos

Kansas Wesleyan University tiene vivienda propia, con capacidad máxima reportada de 571 estudiantes dentro o fuera del campus. No es obligatoria para todos los estudiantes de tiempo completo y primera entrada — pero esa respuesta niega solo una obligación universal, no descarta que algún programa sí la requiera. También ofrece planes de comida, aunque el número de comidas por semana varía según el plan. Que exista la opción no garantiza cama ni comida incluida: pide por escrito la tarifa del año, la fecha límite y si hay lugar asegurado o lista de espera.

Sobre ROTC: la única rama confirmada por escrito es Air Force (Fuerza Aérea). Army y Navy no aparecen marcadas — eso no las hace imposibles, pero si tu hijo tiene el corazón puesto en otra rama, hay que preguntar directamente.

La escuela compite en deporte intercolegial y está afiliada a la NAIA (National Association of Intercollegiate Athletics), con membresía reportada en fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. Esa membresía es de la institución, no de tu hijo: si le interesa competir, hay que escribirle directamente al entrenador y preguntar por lugar, división y si esa disciplina da beca.

En cuanto a modalidad: sí ofrece educación a distancia en pregrado y posgrado, pero es minoritaria — solo 2 de cada 100 estudiantes de pregrado llevan todas sus clases a distancia. La escuela reporta también al menos un programa que puede completarse enteramente a distancia, sin especificar en qué nivel; confírmalo si es relevante para tu hijo.

La biblioteca tiene personal contratado y gasto por encima del umbral federal de $100,000, con colección física y digital, y préstamo entre bibliotecas. Y la escuela reporta varios servicios de apoyo: orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo, colocación para egresados, participación en el programa Yellow Ribbon para veteranos, punto de contacto dedicado para veteranos y militares, y una página publicada de servicios para estudiantes con discapacidad.

Cuántos se quedan y cuántos se gradúan

Esta es la sección donde conviene respirar hondo y leer con calma, porque aquí es donde el número más golpea si no se entiende bien.

De la generación que entró en el otoño de 2022 —234 estudiantes de primer ingreso, tiempo completo, buscando licenciatura— 60 de cada 100 cumplieron el criterio oficial de retención: seguían inscritos ahí o ya se habían graduado un año después. Comparada con 930 escuelas similares, queda en la parte de abajo: siete de cada diez de esas escuelas, o más, retuvieron una proporción mayor. El resto —94 personas— no aparece en ese resultado. Eso no dice que se hayan rendido: pudieron transferirse, pausar, empezar a trabajar. El dato registra el resultado, no la causa.

La tasa de graduación en seis años, para la cohorte que entró en 2017: de 182 estudiantes que empezaron sin universidad previa, 70 se titularon aquí. Son 38 de cada 100. A cuatro años la cifra es 34 de cada 100 — apenas 4 puntos abajo, así que la mayoría de quienes se gradúan lo hace más o menos a tiempo. Comparada con 920 escuelas similares, esto la coloca en el cuarto de abajo: tres de cada cuatro de esas escuelas, o más, reportaron una proporción mayor de titulados.

Aquí es donde el dato de transferencias que vimos antes cobra sentido: recuerda que 49 de cada 100 de esta misma generación se transfirieron a otra escuela. El estudiante que se cambia y termina su carrera en otro lado no cuenta como graduado de Kansas Wesleyan University en esta cifra. La tasa de graduación mide quién termina aquí, no quién termina, punto. Y este 38 de cada 100 es de la escuela entera — si tu hijo apunta a una carrera específica, esa tasa se pregunta en el departamento.

A ocho años, mirando una cohorte anterior (2015-16, que incluye tiempo completo y parcial), 47 de cada 100 tenían título o certificado de esta institución. Entre quienes recibieron beca Pell, la cifra baja a 42 de cada 100 — 11 puntos por debajo de quienes no recibieron Pell. Comparada con 935 escuelas similares, queda en el cuarto de abajo también en este indicador. Si tu familia calificaría para Pell, esto no predice el resultado individual de tu hijo, pero sí es una pregunta válida para hacerle directamente a la escuela: qué consejero asignan, qué ayuda de emergencia existe, y si la beca interna se renueva cada año. Pide que te lo contesten por escrito.

Lo que esta pieza no puede decirte

No sabemos, con esta información, qué gana un egresado de Kansas Wesleyan University ni cuánta deuda carga al salir. Eso queda fuera de lo que el gobierno reporta de esta manera, y no vamos a inventarlo aquí.

Juntando las piezas

Eso es una pieza del mapa. No es todo el mapa. Te falta lo que tu hijo quiere estudiar y lo que ha construido hasta ahora, y te falta lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar. Cuando juntes las tres, vas a tener algo que ninguna cifra suelta te puede dar: un plan.

Nota de fuente: La información de este artículo proviene de IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) y del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondiente principalmente a los ciclos 2022-23 y 2023-24. Best College Aid no representa a Kansas Wesleyan University ni a ninguna agencia gubernamental; este artículo organiza y explica datos públicos para ayudarte a entenderlos.

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