Guía universitaria

Lafayette College: tasa de admisión, requisitos y graduación

Lafayette College: una universidad chica, selectiva y cara en el papel, con un patrón claro en quién termina pagando poco

Lafayette College en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
31.5 %

3,107 admitidos de 9,874 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$62,574

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$11,903/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
88 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
Fechas límite de solicitud
15 de enero

regular: 15 de enero · decisión temprana: 15 de noviembre · Common Data Set 2025–26 (C14, C21, C22), publicado por la universidad · confirma las fechas de este año con la universidad

GPA promedio de preparatoria
3.56

estudiantes de primer año y primer ingreso que buscan título y enviaron su GPA · Common Data Set 2025–26 (C12), publicado por la universidad

GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
670–730

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (31 % envió el SAT)

SAT matemáticas
670–760

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
32

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
92 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$65

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
9 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; GPA promedio y fechas de solicitud del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay un momento en el que uno, como padre o madre, deja de ver el nombre de una universidad y empieza a ver números: un precio de $83,364, una tasa de admisión de 31 de cada 100, una lista de requisitos. Es fácil sentir que esos números están diseñados para intimidar. No lo están. Están ahí para que tú decidas con información, no con miedo.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,217 palabras15 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Lafayette College, en Easton, Pensilvania, es una de esas universidades donde el precio de lista asusta y la letra chica cuenta otra historia. Vamos a leerla completa, pieza por pieza, para que cuando llegue el momento de decidir, tú ya sepas qué preguntas hacer y qué números pedir por escrito.

Qué clase de escuela es, en pocas palabras

Lafayette College es un colegio privado, sin fines de lucro, de cuatro años, centrado en artes y ciencias. La clasificación Carnegie —el sistema que ordena a las universidades de Estados Unidos según lo que hacen— la describe como una escuela chica y muy residencial: al menos la mitad de sus estudiantes de pregrado vivía en vivienda propiedad de la institución o afiliada a ella, y al menos 80 de cada 100 estudiaba tiempo completo. También la coloca en su grupo de admisión más selectiva.

Eso no te dice todavía cuántos de cada cien solicitantes entran —ese número lo vemos más adelante—, ni si conviene que tu hijo se mude ahí. Vivir en el campus, además, no es lo mismo que pagar la colegiatura: el cuarto y la comida se cobran aparte.

La institución otorga licenciatura como su nivel más alto reportado. Eso es un dato institucional, no una garantía de que la carrera exacta que le interesa a tu hijo se ofrezca ahí o termine en esa credencial. Eso se confirma programa por programa.

Geográficamente, Lafayette está en el condado de Northampton, dentro del área metropolitana de Allentown-Bethlehem-Easton, pero el código censal la ubica en un suburbio: dentro del área urbanizada, fuera de la ciudad principal. Si tu hijo piensa vivir en casa, no confíes en lo que dice el mapa. Maneja la ruta un día entre semana, a la hora exacta de sus clases. El tiempo real casi nunca es el que promete Google.

Una nota que vale la pena tener clara desde el principio: Lafayette College no está registrada como universidad históricamente afroamericana, ni como universidad tribal, ni como institución land grant. Son tres designaciones distintas, con historias distintas, y de las 3,012 universidades de este directorio, 138 traen alguna de las tres. Que Lafayette no aparezca ahí no dice a qué estudiantes atiende ni cómo se va a sentir tu hijo en ese campus. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales y qué organizaciones estudiantiles existen hoy.

El tamaño de la comunidad y quién la compone

Lafayette tenía 2,764 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño, todos en pregrado —no hay matrícula de posgrado en ese conteo—. Es un tamaño mediano: entre las 941 escuelas privadas selectivas comparables de este censo, cae a media tabla, ni entre las grandes ni entre las chicas. Casi todos estudian tiempo completo.

Ser mediana no dice si tu hijo va a recibir más o menos atención en su carrera específica. Eso hay que preguntarlo por programa, no por la escuela entera.

Sobre quién compone esa comunidad: 9 de cada 100 estudiantes de pregrado son hispanos o latinos. Es una minoría chica, y comparada con las 941 escuelas privadas selectivas de este censo que reportan el dato, queda abajo de la mitad del grupo. Entre hombres y mujeres el pregrado está casi parejo —49 de cada 100 son mujeres—. Y algo que llama la atención: menos de 25 de cada 100 estudiantes de primer ingreso tenían residencia permanente en Pensilvania; el resto viene de otros estados, de otros países, o su residencia no fue reportada. Es una comunidad mayoritariamente de fuera del estado.

Que haya pocos latinos no vuelve mala a la escuela, ni muchos la volverían buena. Es un dato de quién está matriculado, nada más. Si tu hijo va a ser de los pocos, la pregunta correcta no es evitar la escuela: es llegar a la visita con una lista concreta —qué grupos estudiantiles existen, qué apoyos hay, y si se puede hablar con un estudiante latino que ya esté ahí antes de decidir.

Lo académico: calendario, créditos y hacia dónde se reparten los títulos

El año en Lafayette se organiza por semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas. La institución acepta crédito por exámenes AP, pero no marcó aceptar crédito por experiencia de vida. Y ojo aquí, porque es de esas cosas que parecen sencillas y no lo son: que digan que aceptan AP no dice cuántos puntos piden, cuántos créditos otorgan, ni si esos créditos cuentan para la carrera específica de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirte. No presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano.

En un año reciente, Lafayette entregó 635 títulos de licenciatura, repartidos en 15 familias de carreras. La familia que más tituló fue ciencias sociales, con 29 de cada 100 títulos —ninguna otra área se acerca a ese peso, pero tampoco se lleva el bulto—. Entre las 942 escuelas comparables de este censo, Lafayette queda en el cuarto que más títulos entrega al año. Esto cuenta títulos entregados, no calidad ni lo que pasa después de graduarse. La pregunta útil sigue siendo la misma: por la carrera exacta que le interesa a tu hijo, cuántos se titularon, en cuánto tiempo, y cómo es el plan de estudios.

La razón entre estudiantes y personal de instrucción, ambos medidos como equivalentes de tiempo completo, es de 10 a 1. Es una razón baja comparada con escuelas similares. Pero cuidado: ese número no dice el tamaño real de las clases de primer año ni garantiza más atención personal. Es un promedio institucional, no una promesa de aula.

Lafayette también reporta oportunidades académicas estructuradas: estudio en el extranjero e investigación de pregrado cocurricular. Son caminos que existen dentro de la institución; qué tan accesibles son para la carrera de tu hijo se confirma directamente.

Admisión: no es sólo juntar papeles

Aquí es donde muchas familias se ponen nerviosas, y es justo donde conviene ir con la cabeza más fría.

Lafayette no tiene admisión abierta. De las nueve consideraciones que este proceso revisa, cinco son obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio de la prepa, el ensayo personal, las cartas de recomendación y —para quien aplica— el examen de dominio del inglés. Dicho simple: tu hijo tiene que escribir. El ensayo no es opcional.

Hay otras piezas que no son obligatorias pero que sí se toman en cuenta si se envían: el lugar en la generación, haber cursado el plan de materias que la universidad recomienda, un portafolio o examen de competencias, experiencia de trabajo, y si alguien de la familia estudió ahí. Sobre esto último: si no es tu caso, no gastes energía ahí. Gástala en lo que sí está en las manos de tu hijo. La tarifa de solicitud publicada es $65.

Ahora, los números que casi siempre son los primeros que una familia quiere saber:

Tabla de datos del artículo
IndicadorCifra
Solicitantes de primer ingreso (2023)9,874
Ofertas de admisión3,107 (31 de cada 100)
Sin oferta de admisión6,767
De los admitidos, se inscribieron22 de cada 100

Lafayette acepta a 31 de cada 100 solicitantes. Comparada con 942 escuelas privadas selectivas de este censo, es de las que menos aceptan: nueve de cada diez de ese grupo aceptó a una proporción mayor. Es selectiva, de verdad. Pero ese 31 no separa a quienes fueron rechazados de quienes quedaron en lista de espera o retiraron su solicitud. Y es el número de la escuela entera —no de la carrera específica de tu hijo—, así que si va por un programa particular, ese dato hay que pedirlo directo en admisiones.

Después viene algo que sorprende a muchas familias: de cada 5 admitidos, apenas uno se inscribe. No lo leas como una mancha en la escuela. El registro federal no dice por qué cada quien decidió lo que decidió. Lo que sí importa es esto: recibir la carta no es lo mismo que decidir ir, y lo que otros hicieron no predice lo que a ti te van a ofrecer. Espera tu propia carta con el precio neto —lo que de verdad costaría el año— antes de decidir si esta escuela se queda en la lista.

Sobre exámenes: el SAT y el ACT no son requisito en Lafayette. Entre quienes sí se inscribieron y entregaron SAT —31 de cada 100 de esa cohorte, una proporción alta comparada con escuelas similares—, la mitad de en medio sacó entre 670 y 730 en lectura y escritura, y entre 670 y 760 en matemáticas. Esos números son de quienes ya estaban dentro, no de todos los solicitantes. El 670 no es un mínimo y el 730 no es garantía de nada.

Y sobre transferencias: la salida es baja. De la generación que entró en 2017, sólo 9 de cada 100 aparecen como transferidos a otra escuela dentro del 150% del tiempo normal —del lado bajo comparado con escuelas similares—. La llegada de transferidos también es mínima: apenas 19 estudiantes entraron así en el otoño de 2023. Si tu hijo llegara a transferirse hacia Lafayette, este dato no dice cuántos créditos le reconocerían. Eso se pide por escrito, con la lista de materias en la mano, antes de que se mueva.

El precio de lista: alto, pero no es la factura

Aquí viene el número que más pesa quizá en toda esta conversación.

Para el año 2023-24, el costo de asistencia reportado para un estudiante de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, viviendo en el campus, fue de $83,364. Esa cifra es la misma sin importar si el estudiante es de Pensilvania o de fuera. Se desglosa así:

Tabla de datos del artículo
ConceptoMonto
Colegiatura y cuotas$62,574
Vivienda y comida en el campus$18,640
Libros y materiales$1,000
Otros gastos estimados(resto hasta el total)

Frente a 888 escuelas comparables, este costo de asistencia queda entre los más altos del grupo.

Y aquí viene lo importante: este número es precio de lista, antes de ayuda. No es la factura familiar. Llena el FAFSA y pide la carta de ayuda por escrito. Hasta que la tengas en la mano, no sabes cuánto cuesta Lafayette para tu familia específicamente.

El precio neto: aquí es donde el número cambia de verdad

En Lafayette College, entre 45 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $11,903. Entre 30 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $11,291; entre 126 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $49,830. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (45 estudiantes) y el de la banda de más (126 estudiantes) hay $37,927 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $34,728.

Entre las 937 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más barata para las familias de menos ingreso, ya con las becas restadas. Eso no quiere decir que sea barata para tu familia. Es un dato que pesa cuando armen la lista de a cuáles aplicar.

Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.

Cómo se paga: becas, préstamos y opciones

La ayuda que no se devuelve —becas y subvenciones— le llegó a 58 de cada 100 estudiantes que buscan título. Es más de la mitad, pero no todos. Comparada con escuelas similares, Lafayette cae en el cuarto donde la beca alcanza a menos estudiantes proporcionalmente. Entre quienes sí la recibieron, el promedio del año fue de $43,853. A 10 de cada 100 estudiantes les llegó la beca Pell, la ayuda federal para familias de bajos ingresos.

Ese $43,853 es dinero real, pero no es un precio: es un promedio entre quienes recibieron ayuda, y no predice tu oferta. Lo que decide es el número que queda después de la ayuda —eso hay que pedirlo escuela por escuela.

Sobre préstamos federales: sólo 21 de cada 100 estudiantes de pregrado de Lafayette recibieron uno en el año escolar 2022-23. A la mayoría no se le otorgó préstamo federal ese año. Entre quienes sí lo recibieron, el monto promedió $5,041 —una cifra relativamente baja comparada con escuelas similares, donde nueve de cada diez tuvieron una proporción mayor de estudiantes con préstamo.

Que un estudiante aparezca con préstamo no dice si el año le alcanzó completo. Y ese promedio es sólo de préstamos federales a nombre del estudiante en un año: no incluye los préstamos Parent PLUS que a veces terminan firmando los papás, ni deuda con bancos, ni tarjetas, ni la deuda acumulada al graduarse. Para saber eso habría que sumar todos los años, y ese dato no está aquí.

Lafayette también reporta opciones formales para administrar el pago: un plan de colegiatura prepagada y un plan de pago en plazos. Vale la pena preguntar por ambos antes de asumir que sólo existe la opción de pagar todo de una vez.

Vida en el campus, deportes y apoyos

Lafayette tiene vivienda controlada por la institución, con capacidad reportada para 2,506 estudiantes, y no exige que todos los estudiantes de primer ingreso vivan ahí obligatoriamente —eso no significa que ningún programa tenga ese requisito individual—. También ofrece planes de comida, con un número fijo de comidas por semana en el plan más grande. Que haya cuarto no garantiza una cama disponible; pide por escrito la tarifa del año, la fecha límite para solicitar vivienda, y si aseguran lugar o entras a lista de espera.

Hay oportunidad de ROTC, con la rama Army confirmada por escrito; Navy y Air Force no aparecen marcadas en el reporte. Eso no significa que sea imposible, significa que hay que preguntar directamente.

Lafayette compite en deporte intercolegial y está afiliada a la NCAA, con membresía reportada en fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. La membresía es de la escuela, no de tu hijo: si le interesa un deporte, hay que escribirle directamente al entrenador y preguntar por cupo, división y beca atlética, por escrito.

Sobre educación a distancia: Lafayette la ofrece en pregrado, pero en el conteo de otoño, ningún estudiante llevaba toda su carga de clases a distancia. No hay un programa completo que pueda cursarse totalmente a distancia según lo reportado. Si eso es importante para tu familia, confírmalo directamente por carrera.

La biblioteca opera con personal contratado, gasto anual que supera el umbral de $100,000 que registra el gobierno, colección física y digital, y préstamo entre bibliotecas. Pasar ese umbral no dice si hay bases de datos específicas para la carrera de tu hijo —eso se pregunta por nombre de programa.

Finalmente, la institución reporta servicios de orientación académica y profesional combinados, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación para egresados, participación en el programa Yellow Ribbon, y una dirección publicada de servicios para personas con discapacidad.

Quién se queda y quién se gradúa

Aquí Lafayette muestra un patrón fuerte y consistente.

De la cohorte que entró en el otoño de 2022, 92 de cada 100 seguían inscritos o ya se habían graduado un año después. Es una de las tasas de retención más altas comparada con escuelas similares. Pero ese número mezcla dos grupos distintos —los que siguen inscritos y los que ya se graduaron— y no explica qué pasó con el resto.

De los que entraron en 2017, 88 de cada 100 se graduaron en seis años o menos —597 de 678 estudiantes—. En cuatro años, la cifra baja a 80 de cada 100. Comparada con escuelas similares, Lafayette está entre las que más titulan.

Y en la medida a ocho años, que incluye a estudiantes que entraron entre julio de 2015 y junio de 2016: 89 de cada 100 tenían un título o certificado de Lafayette al corte de agosto de 2023. Entre quienes recibieron beca Pell, la cifra fue 87 de cada 100 —una diferencia de apenas 2 puntos—. También aquí Lafayette está entre las escuelas que más titulan de su grupo comparable.

Son números altos, consistentes, y dicen algo real sobre lo que le pasó a esas generaciones específicas en esa escuela. Lo que no dicen es qué le va a pasar a tu hijo. Lo que sí está en tus manos es que entre con los créditos en orden, y que desde el primer semestre sepa quién es su consejero académico y cuándo se inscriben las materias de su carrera.

Lo que este artículo no puede decirte

No hay aquí ningún dato sobre lo que pasa después de Lafayette: salarios, empleo, o cuánta deuda carga alguien al graduarse. Eso requiere otra fuente, y no está autorizado en esta pieza.

Juntando las piezas

Ahora ya conoces con profundidad una de las tres piezas que necesitas para decidir: qué es Lafayette College, qué pide para entrar, cuánto cuesta en el papel y cuánto ha costado en realidad para familias en distintas bandas de ingreso, y qué le ha pasado a las generaciones que ya pasaron por ahí.

Las otras dos piezas no están en ningún reporte federal. Una es lo que tu hijo quiere estudiar, lo que ha construido hasta ahora y qué tan lejos está dispuesto a vivir. La otra es lo que tu familia puede pagar y está dispuesta a pagar, algo que sólo se sabe con certeza cuando llega la carta de ayuda financiera con el número final.

Júntalas las tres, y de ahí sale un plan. Ese plan no lo hace Lafayette por ti, y tampoco lo hace tu hijo solo. Lo hacen juntos, con estos datos ya en la mano.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de datos oficiales de IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente al ciclo 2022-23 y 2023-24, según se indica en cada sección. Best College Aid no representa a Lafayette College ni a ninguna entidad gubernamental; este artículo no constituye asesoría de admisión personalizada.

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