Guía universitaria

Massachusetts College of Liberal Arts: tasa de admisión, requisitos y graduación

Massachusetts College of Liberal Aids: lo que dicen los números sobre una escuela chica en las montañas de Massachusetts

Massachusetts College of Liberal Arts en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
92.4 %

1,425 admitidos de 1,543 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$11,884 / $20,559

estatal / fuera del estado, precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$14,440/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV), con colegiatura estatal o del distrito · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
49 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
No se considera

no se considera aunque lo envíes · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
Fechas límite de solicitud
Ver fechas

prioritaria: 1 de marzo · Common Data Set 2023–24 (C14, C21, C22), publicado por la universidad · confirma las fechas de este año con la universidad

GPA promedio de preparatoria
3.31

estudiantes de primer año y primer ingreso que buscan título y enviaron su GPA · Common Data Set 2023–24 (C12), publicado por la universidad

GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Tasa de retención
69 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
Sin cuota

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
9 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; GPA promedio y fechas de solicitud del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay universidades que se explican en una frase y otras que necesitan que te sientes con los números un rato antes de entender qué tienes enfrente. Massachusetts College of Liberal Arts es de las segundas. Es pequeña, es pública, está en un pueblo, y casi todos los que solicitan entran. Pero "casi todos entran" no es toda la historia, y tu trabajo como padre o madre —antes de que tu hijo se enamore o se desanime de un lugar— es entender la historia completa.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,252 palabras15 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Vamos a caminarla juntos, con los datos oficiales que la propia institución reportó al gobierno de Estados Unidos.

Qué tipo de escuela es, y dónde está parada

Massachusetts College of Liberal Arts es un colegio público de licenciatura enfocado en artes y ciencias, de cuatro años, clasificado como muy residencial: al menos la mitad de sus estudiantes de pregrado vivía en vivienda de la institución, y al menos 80 de cada 100 estudiaba tiempo completo. Es también una escuela a la que llegan muchos estudiantes transferidos, y su perfil de posgrado —basado en títulos otorgados hace algunos años— la coloca en la categoría de maestrías, no de doctorados de investigación. Ese dato histórico no te dice qué ofrece hoy; si tu hijo llega transferido, pide por escrito qué materias le van a contar y cuáles no.

Está en North Adams, Massachusetts, condado de Berkshire, en un entorno de pueblo cerca de una zona urbana, no dentro de una zona urbana grande. Si tu familia no vive cerca, esto es lo primero que debes resolver aparte: dónde viviría tu hijo, cómo llegaría al campus, qué tan lejos se sentiría de casa. El dato ubica la dirección de la escuela; no ubica a tu familia.

Es una institución pública que otorga grados principalmente de licenciatura o niveles superiores, y reporta ofrecer hasta un certificado posterior a la maestría como su nivel más alto. Eso es un dato institucional agregado: no significa que la carrera específica de tu hijo tenga ruta de posgrado ahí. Y como es pública, recuerda esto desde ya: hay un precio para residentes del estado y otro para quienes vienen de fuera. Pregunta siempre con cuál te están cotizando a ti.

Una nota rápida y honesta: esta escuela no aparece como universidad históricamente afroamericana, ni como universidad tribal, ni como institución land grant. De las 3,012 universidades de este directorio, 138 traen alguna de esas tres designaciones; ésta no. Eso no dice nada sobre a qué comunidades atiende hoy ni cómo se sentiría tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente, hablando con quien ya estudia en el campus.

Una comunidad chica, y lo que eso implica

Massachusetts College of Liberal Arts tenía 933 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño: 836 en pregrado, 97 en posgrado. Es de las escuelas más chicas entre las 519 públicas selectivas de cuatro años de este censo —al menos nueve de cada diez tienen más estudiantes que ella. Es, sobre todo, una escuela de carrera de pregrado.

Dentro de esa comunidad chica: 9 de cada 100 estudiantes de pregrado son hispanos o latinos, una minoría chica, por debajo de la mitad de sus pares. Hay más mujeres que hombres (56 de cada 100), pocos estudiantes adultos de 25 a 64 años (13 de cada 100), y poco más de la mitad de los estudiantes de nuevo ingreso venía del mismo estado.

Que haya pocos latinos no vuelve mala a la escuela, ni muchos la volverían buena por sí solos. Es un dato de quién está matriculado, nada más. Si tu hijo va a ser de los pocos, pregunta en la visita qué grupos estudiantiles y qué apoyos existen, y busca hablar con un estudiante latino que ya esté ahí. El número describe a la escuela completa; su carrera puede sentirse distinta.

Que sea chica tampoco es en sí mismo bueno o malo. Sí vale la pena preguntar algo muy concreto: si las materias de la carrera que le interesa a tu hijo se abren cada semestre o sólo una vez al año, porque de eso depende cuánto tarda en salir.

Cómo funciona el año académico y qué tan flexible es

El año se organiza en semestres: dos periodos largos, de unas 15 semanas cada uno. La escuela declaró dos vías para que lo que tu hijo ya aprendió cuente como crédito: exámenes AP, y lo que IPEDS llama "crédito por experiencia de vida" —estudio independiente, cursos para adultos, experiencia laboral, portafolio, certificaciones previas, incluso oportunidades militares. También reporta aceptar crédito por entrenamiento militar. Y matricula a estudiantes de high school en cursos con crédito universitario, tanto dentro como fuera de programas formales de dual enrollment.

Aquí va la letra chica de verdad, porque importa: que digan que aceptan AP no significa que le den crédito por cualquier examen. No sabemos cuántos puntos piden ni si esos créditos cuentan para la carrera específica de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirte. No hagas cuentas de ahorro hasta tenerla en la mano.

En cuanto a lo que se puede estudiar: la escuela entregó 217 títulos de licenciatura en el año, repartidos en 16 familias de carreras, y ninguna se lleva la parte grande del pastel —ni siquiera negocios y administración, la más numerosa, pasó de 14 de cada 100 títulos. Es una oferta ancha y repartida, más que una escuela con una especialidad dominante. Comparada con sus 514 pares selectivas, queda en el cuarto con menos familias de carreras presentes en su detalle reportado. Con números de titulación tan chicos, un solo año puede moverse mucho: pide los últimos tres años del programa exacto que le interesa a tu hijo, no te quedes con la foto de un año.

Sobre la relación entre estudiantes y personal de instrucción: la razón reportada es de 8 a 1, de las más bajas entre sus 519 pares. Suena bien, pero no confundas esto con tamaño de clase ni con atención garantizada. Es un promedio institucional, no cuenta sillas en un salón. Pregunta directamente cuántos alumnos hay en las clases de primer año.

La institución también reporta oportunidades estructuradas: estudio en el extranjero, un programa completo en horario nocturno o de fin de semana, y rutas de preparación y certificación para quienes quieren enseñar antes del nivel universitario, incluyendo aprobación estatal para certificación docente inicial.

Entrar aquí: lo que se pide y lo que realmente pasa

Aquí es donde conviene poner atención completa, porque hay dos historias distintas que suelen confundirse: qué tan selectiva es la política de admisión, y qué tan probable es que la acepten.

La política: Massachusetts College of Liberal Arts no tiene admisión abierta. De nueve consideraciones que revisa, marca cinco como obligatorias: expediente de la prepa, promedio de la prepa, haber cursado el plan de materias requerido, ensayo personal y cartas de recomendación. No considera —aunque se lo manden— el lugar que ocupa en su generación, un portafolio o examen de competencias, experiencia laboral, examen de dominio del inglés cuando aplica, ni si algún familiar estudió ahí. La tarifa de solicitud de pregrado es $0.

Dicho simple: aquí no basta con juntar papeles. Hay que escribir un ensayo. Empieza en el verano, no la semana de la fecha límite. El primer borrador nunca es el que se manda.

Ahora la realidad observada: en el ciclo 2023, de 1,543 solicitantes de primer ingreso, 1,425 recibieron oferta de lugar. Son 92 de cada 100. Comparada con sus 519 pares, queda del lado alto de accesibilidad —siete de cada diez pares aceptaron a un porcentaje igual o menor. Sólo 118 de esos 1,543 solicitantes se quedaron sin oferta.

Aquí viene la parte que casi nadie mira, y que sí importa: de cada 100 admitidos, solamente 13 terminaron inscribiéndose. Es de las tasas de matriculación post-admisión más bajas entre sus pares —siete de cada diez pares se quedan con una proporción mayor de sus propios admitidos. No leas esto como una mancha para la escuela: el registro federal no dice por qué cada quien eligió lo que eligió, y muchos de esos admitidos seguramente ya tenían otra oferta en la mano. Lo que sí te dice es esto: recibir la carta de admisión no es lo mismo que decidir ir. Y lo que otros decidieron no te dice qué te van a ofrecer a ti. Espera tu propia carta con el precio neto —el número que de verdad te va a costar el año— antes de decidir si esta escuela se queda en la lista.

Sobre exámenes estandarizados: no considera el SAT ni el ACT en la decisión de admisión, aunque se los envíen. Esa casilla no cubre becas ni colocación; pregúntalas por separado.

Sobre transferencias: en el otoño de 2023 llegaron 90 estudiantes de pregrado por transferencia, un conteo en la mitad de abajo comparado con sus pares —aunque esto va de la mano del tamaño de la escuela, no es una proporción. La tasa de salida por transferencia no está reportada por esta institución en este archivo. Eso no demuestra que nadie se transfiera; simplemente no está en el dato.

El precio: lo que dice la lista, y lo que dice tu carta

En Massachusetts College of Liberal Arts, entre 21 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial, recibieron ayuda federal Title IV y pagaron la tarifa estatal o distrital cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $14,440. Entre 11 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $15,698; entre 27 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $23,800. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (21 estudiantes) y el de la banda de más (27 estudiantes) es de $9,360. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $17,705.

Entre las 519 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más cara para las familias de menos ingreso. Eso no quiere decir que haya que descartarla. Quiere decir que hay que pedir la carta de ayuda antes de decidir.

Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en esta institución pública usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales; también usa esa tarifa. Si tu familia vive fuera del estado o del distrito, la cuenta es otra. Pregúntala antes de aplicar.

Ayuda y deuda: quién recibe qué, y qué implica

91 de cada 100 estudiantes que buscan título recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve —aquí recibir algo es lo normal, no la excepción. Entre quienes la recibieron, el promedio fue de $9,239 al año. Comparada con sus pares, cae en el cuarto donde la beca alcanza a más estudiantes. Además, 45 de cada 100 recibieron beca Pell, la ayuda federal para familias de bajos ingresos.

Recuerda: un porcentaje alto no es una promesa para tu hijo. Es lo que pasó con otros estudiantes en un año pasado. Pide por escrito qué solicitudes hay que llenar, las fechas límite, y qué pasa con la beca si baja de calificaciones.

Ahora la parte de la deuda, y aquí conviene ser directos: 61 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo estudiantil federal ese año. Entre las 519 escuelas parecidas, es de las que más estudiantes con préstamo tienen —al menos nueve de cada diez pares tuvieron una proporción menor. Entre quienes sí pidieron préstamo, el promedio fue de $7,988 en el año. Si tu hijo pidiera algo parecido cada uno de los cuatro años del plan, la suma ronda los $31,952, sin contar intereses. Esa cifra se decide antes de la primera firma, no al final del camino.

Y una aclaración importante: ese promedio es sólo de préstamos federales a nombre del estudiante en un año. No incluye los préstamos PLUS que a veces firman los papás, ni deuda con bancos, ni tarjetas de crédito. Tampoco es la deuda total con la que alguien sale al graduarse —para eso habría que sumar los cuatro años, y ese número no está en este reporte.

La institución también reporta un plan de colegiatura prepagada y un plan de pago en plazos, como mecanismos formales para administrar el costo.

Vida en el campus, deportes y apoyos

Sí hay vivienda controlada por la institución —capacidad reportada de 1,020 estudiantes—, y no es obligatoria para todos los de primer ingreso a tiempo completo, aunque eso no descarta que algún programa sí la requiera. También hay planes de comida, con número de comidas variable según el plan. Que exista cuarto no garantiza una cama disponible: pide por escrito la tarifa del año, la fecha límite para solicitar vivienda y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.

Sobre ROTC: la institución no marcó ninguna oportunidad en su reporte, ni la casilla general ni ninguna de las tres ramas —de las instituciones de cuatro años de esta guía, 926 de 1,786 sí la marcaron. Esta escuela no quedó entre ellas. Eso no prueba que no exista ninguna vía cerca; sólo que no se reportó en este campo. Si a tu familia le importa esa beca, pregúntala directo en admisiones antes de darla por perdida.

En deportes, sí compite a nivel intercolegial y está afiliada a la NCAA, con membresía reportada en baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. Esa membresía es de la escuela, no de tu hijo: escríbele directamente al entrenador del deporte que le interesa, pregunta si hay lugar, en qué división compite y si esa disciplina da beca. Pide que te lo contesten por escrito.

Sobre educación a distancia: la ofrece en pregrado y posgrado, pero en el conteo de otoño, prácticamente nadie —0 de cada 100— llevaba toda su carga a distancia, de las proporciones más bajas entre sus pares. Y en su reporte más reciente, la institución indicó que no ofrece un programa completo donde todos los cursos requeridos puedan tomarse a distancia. Si esto es importante para tu hijo, confírmalo por escrito para la carrera exacta que le interesa.

La biblioteca opera con personal contratado y gasto anual sobre el umbral de $100,000 que registra el gobierno; tiene material físico y digital, y participa en préstamo entre bibliotecas. Pregunta cuánto tarda en llegar un libro pedido a otra institución.

Y en apoyos generales, la institución reporta: orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación para quienes completan programas, un punto de contacto dedicado para veteranos y militares, una organización estudiantil reconocida de veteranos, y una dirección web publicada de servicios para personas con discapacidad.

Quiénes se quedan, y quiénes se gradúan

Esta es la parte más dura de mirar de frente, y vale la pena hacerlo sin dramatismo, sólo con claridad.

De la cohorte que entró en el otoño de 2022 por primera vez, tiempo completo y buscando licenciatura —177 estudiantes—, 69 de cada 100 cumplieron el criterio oficial de retención: seguían inscritos ahí o ya habían completado la licenciatura un año después. Comparada con sus 519 pares, queda en la parte de abajo: siete de cada diez pares retuvieron una proporción mayor. El dato no separa quiénes siguen estudiando de quiénes ya se graduaron, y no dice qué pasó con el resto. No aparecer retenido no significa que alguien se haya rendido: pudo transferirse, pausar, empezar a trabajar. El dato publica el resultado, no las causas.

Sobre graduación: de 287 estudiantes que entraron en 2017 de tiempo completo y primer ingreso, 141 tenían título de esta escuela seis años después. Son 49 de cada 100 — prácticamente mitad y mitad. Con el plazo de cuatro años, la cifra baja a 39 de cada 100. Comparada con sus 518 pares, queda por debajo de la mitad del grupo.

Tabla de datos del artículo
PlazoTitulados de cada 100
4 años39
6 años49

Esta cuenta sigue sólo a quienes entraron por primera vez y a tiempo completo buscando licenciatura. No incluye a transferidos ni a quienes empezaron medio tiempo. Si tu hijo cae en otro grupo, la tasa que le aplica es otra —pídela directamente.

Mirando una ventana más larga, de ocho años: de una cohorte de 452 estudiantes que entraron entre julio de 2015 y junio de 2016 —incluyendo tiempo completo y parcial, primer ingreso y con experiencia previa—, 64 de cada 100 tenían un título o certificado de esta escuela al corte de agosto de 2023. Dentro de ese grupo, quienes recibieron beca Pell se graduaron a una tasa de 56 de cada 100 — 16 puntos por debajo de quienes no recibieron Pell. Comparada con sus pares, queda igual o por arriba de la mitad del grupo en esta medida de ocho años.

Que tu familia califique hoy para Pell no determina el resultado de tu hijo. Pero si es tu caso, esta cifra sí es una pregunta que vale la pena llevar directamente a la escuela: qué consejero le asignarían, qué ayuda de emergencia existe, y si la beca interna se renueva año con año. Pide que te lo contesten por escrito.

Lo que ya sabes, y lo que sigue siendo tuyo por resolver

Ahora ya conoces con bastante profundidad una de las tres piezas que necesitas para decidir: quién es Massachusetts College of Liberal Arts según sus propios datos oficiales. Sabes que es chica, que casi todos los que solicitan entran pero pocos de los admitidos se inscriben, que el ensayo pesa, que el precio de lista y el precio real pueden estar muy lejos uno del otro, que la deuda federal aquí es más común que en la mayoría de sus pares, y que la graduación a seis años anda cerca de la mitad.

Ninguno de estos números decide por ti. Júntalos con lo que tu hijo quiere estudiar y con lo que ha construido hasta ahora, y con lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar. De esa combinación, no de un solo dato, nace un plan real.

Lo que le toca a tu hijo —escribir ese ensayo, elegir su carrera, esforzarse en las clases que le abran las materias que quiere— es suyo. Lo que te toca a ti es más terrenal y no menos importante: pedir la carta de ayuda financiera antes de comprometerte, preguntar por escrito lo que no esté claro, y acompañar la decisión sin cargarla tú solo. No haces el proceso por él. Lo haces con él.

Nota de fuente: La información de este artículo proviene de datos reportados por la institución al sistema IPEDS del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente a los ciclos 2022-23 y 2023-24, salvo donde se indica un periodo distinto. Best College Aid no representa a Massachusetts College of Liberal Arts ni a ninguna agencia gubernamental; este artículo organiza y explica datos públicos oficiales para ayudar a las familias a comprenderlos.

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