Guía universitaria

McPherson College: tasa de admisión, requisitos y graduación

McPherson College: lo que dicen los datos oficiales, y lo que significan para tu familia

McPherson College en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
83.8 %

1,013 admitidos de 1,209 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$35,162

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$20,869/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
52 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
468–573

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (24 % envió el SAT)

SAT matemáticas
468–553

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
21

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
65 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
Sin cuota

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
17 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay un momento, antes de llenar la primera solicitud, en que una universidad no es más que un nombre y una foto bonita en una página web. Tu trabajo, como padre o madre, es convertir ese nombre en algo que puedas sopesar de verdad: cuánto cuesta, quién entra, quién se queda, y qué tan cerca o lejos queda de la vida que tu familia puede sostener. Eso es lo que vamos a hacer aquí con McPherson College, una universidad privada en McPherson, Kansas.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,721 palabras17 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

No te voy a decir si es la escuela correcta para tu hijo. Eso no lo puede decir ningún artículo, porque depende de lo que él quiera estudiar, de lo que tu familia pueda pagar y de cuánto están dispuestos a moverse. Lo que sí puedo hacer es mostrarte, con las cifras que el gobierno federal recoge de esta institución, qué clase de lugar es. Con eso en la mano, tú decides si vale la pena seguir investigando.

Un pueblo, una escuela chica, y una comunidad muy unida

McPherson College está clasificada como un colegio de licenciatura con campos de estudio variados, de cuatro años, de tamaño muy chico y muy residencial. Esa última palabra importa: significa que, según los datos que usa esta clasificación, al menos la mitad de los estudiantes de pregrado vivía en vivienda propiedad de la institución o afiliada a ella, y al menos 80 de cada 100 estudiaba tiempo completo. No es una escuela donde la gente llega a clase y se va a su casa. Es una escuela donde la mayoría vive ahí.

También aparece, en un perfil separado, entre las instituciones a las que llegan muchos estudiantes transferidos. Si tu hijo piensa entrar aquí después de haber estudiado en otro lado, eso es una señal para investigar más, no una garantía: pide por escrito qué materias le van a reconocer y cuáles no antes de dar cualquier cosa por hecha.

El campus está en la ciudad de McPherson, dentro del condado del mismo nombre, en Kansas. El entorno alrededor es de pueblo remoto, no de zona urbana grande. Si tu familia no vive cerca, tienes que calcular por separado dónde viviría tu hijo y cómo llegaría al campus las veces que necesite ir y venir. El dato de ubicación sólo te dice dónde está la escuela; no te dice cuánto dura el trayecto desde tu casa ni cuánto costaría.

Es una institución privada, sin fines de lucro, y reporta la maestría como el nivel más alto que ofrece. Eso la coloca, en la clasificación federal, entre las instituciones que otorgan grados principalmente de licenciatura o niveles superiores. Pero ese dato institucional no te dice si la carrera específica que le interesa a tu hijo existe ahí ni si conecta con un posgrado. Eso se pregunta programa por programa.

McPherson College no aparece designada como universidad históricamente afroamericana, universidad tribal ni institución land grant. De las 3,012 universidades de este directorio nacional, 138 sí traen alguna de esas tres etiquetas; ésta no. Eso no dice a qué comunidades atiende hoy ni cómo se sentiría tu hijo en ese campus. Eso se averigua preguntando qué organizaciones estudiantiles y qué centros culturales existen ahora mismo, y hablando con alguien que ya estudie ahí.

Quién comparte el salón con tu hijo

En el otoño de 2023, 17 de cada 100 estudiantes de pregrado en McPherson College se identificaron como hispanos o latinos. No es una mayoría, pero tampoco es un caso raro: dentro de las 941 escuelas privadas selectivas de cuatro años que reportan este dato, esa proporción la coloca en el cuarto más alto del grupo.

El resto del retrato es igual de concreto. Casi no hay estudiantes de edad adulta: solamente 2 de cada 100 tienen entre 25 y 64 años. Hay más hombres que mujeres —de cada 100 estudiantes, 33 son mujeres—. Y la mayoría de los estudiantes de primer ingreso no tenía residencia permanente reportada en Kansas: apenas 27 de cada 100. El resto viene de otros estados, de otros países, o su residencia no quedó reportada; el dato no separa esas categorías. Lo que sí te dice es que, si tu familia vive fuera de Kansas, tu hijo no sería el único que llega de otro lado.

En tamaño, McPherson College es de las chicas: 788 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño, todos en pregrado, sin matrícula de posgrado ese semestre. Comparada con las 941 escuelas privadas selectivas de este censo que reportan el dato, queda del lado chico: siete de cada diez, o más, tienen más estudiantes que ella.

Que sea chica no la hace mejor ni peor. Sí cambia cómo funciona el día a día académico, y por eso vale la pena hacer una pregunta muy puntual: si las materias de la carrera que le interesa a tu hijo se abren cada semestre o nada más una vez al año. De eso depende, en una escuela de este tamaño, cuánto tarda realmente en graduarse.

Cómo está armado el año escolar y qué tan ancha es la oferta

McPherson College trabaja con un calendario 4-1-4: cuatro materias durante cuatro meses, un mes con una sola materia intensiva, y otras cuatro materias en los cuatro meses siguientes. Es distinto al semestre clásico de dos bloques, así que si tu hijo viene de una prepa acostumbrada a otro ritmo, vale la pena que entienda cómo se siente ese mes intermedio antes de llegar.

En cuanto a créditos: la institución reporta que acepta crédito por exámenes AP y por entrenamiento militar, pero no marcó aceptar crédito por experiencia de vida. Que acepten AP no significa que cualquier puntaje cuente ni que ese crédito aplique a la carrera de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirte, y no cuentes ese ahorro en tu presupuesto hasta tenerla en la mano.

En el año más reciente reportado, McPherson College entregó 167 títulos de licenciatura, repartidos en 20 familias de carreras (algunas con cero títulos ese año). La familia que más tituló fue negocios y administración, con 23 de cada 100 títulos, pero ninguna otra familia se acerca a cargar el bulto: es una oferta repartida, no concentrada en una sola área. Comparada con las 942 escuelas privadas selectivas de este censo, McPherson queda en el cuarto que menos títulos entrega al año en total. Esas 20 familias con actividad no son 20 carreras del catálogo actual ni garantizan que el programa exacto que busca tu hijo esté disponible: eso se verifica directamente.

La razón oficial de estudiantes por personal de instrucción es de 13 a 1. Es una cifra baja en la escala general, pero comparada solamente con escuelas de su mismo tipo, queda por encima de la mediana: la mitad o más de ese grupo reportó una razón igual o menor. Las dos cosas son ciertas al mismo tiempo, y ninguna te dice el tamaño real de un salón de clase: IPEDS no captura ahí el tamaño de las clases de primer año.

Los caminos académicos que la institución reporta tener

McPherson College declara ofrecer estudio en el extranjero, un programa completo que puede cursarse sólo por las noches o los fines de semana, preparación para certificación docente por debajo del nivel universitario, la posibilidad de completar ahí la preparación en ciertas áreas de especialización docente, y aprobación estatal de su programa de certificación docente inicial. Son rutas estructuradas que la escuela reporta tener disponibles; si alguna le interesa a tu hijo, es información de partida para preguntar los detalles concretos con el programa correspondiente.

Cómo funciona la puerta de entrada

Aquí viene una de las partes más útiles para planear. McPherson College declaró que no tiene admisión abierta: hay piezas que revisa antes de decir sí. De nueve consideraciones posibles, marcó tres como obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio de la prepa, y el examen de dominio del inglés para quien aplique. Todo lo demás —el lugar en la generación, haber llevado un plan de materias específico, el ensayo personal, las cartas de recomendación, un portafolio o examen de competencias, la experiencia laboral, y si algún familiar estudió ahí— está marcado como no considerado para la decisión de admisión.

Dicho llanamente: aquí manda el boletín. El expediente y el promedio de la prepa pesan; el ensayo y las cartas no están marcados como parte de la decisión. IPEDS no dice cómo se combinan ni cuánto pesa cada pieza, así que esto no prueba que el boletín sea el único factor, pero sí te dice qué papeles vale la pena cuidar primero.

La tarifa de solicitud de pregrado publicada es $0.

Y si tu hijo estudió fuera de Estados Unidos o hizo la prepa en español, pregunta desde hoy si le corresponde el examen de dominio del inglés y qué lo exentaría. Es de esas cosas que se descubren tarde si no se preguntan a tiempo.

Qué tan selectiva es, en números

En el ciclo 2023, McPherson College recibió 1,209 solicitudes de primer ingreso y ofreció lugar a 1,013. Eso es 84 de cada 100. Comparada con las 942 escuelas privadas selectivas de este censo, queda del lado alto de aceptación: siete de cada diez de ese grupo, o más, aceptaron a un porcentaje igual o menor.

Siete u ocho de cada diez solicitantes reciben el sí aquí. Eso no vuelve la entrada automática, pero sí le da a tu hijo un motivo real para meter su solicitud, y para no dejarla al último momento. Y ten presente que ese porcentaje es de un solo ciclo, no una regla fija de la casa: si el año que le toca a tu hijo hay más solicitantes y los lugares no crecen, la cifra puede bajar. Vuelve a checarla cuando le toque aplicar.

Ahora, un número distinto y quizá más revelador: de cada 100 admitidos en 2023, sólo 24 se inscribieron. Los otros 76 tenían lugar ahí y no lo tomaron. Comparada con escuelas parecidas, esta proporción cae a media tabla, ni arriba ni abajo. No lo leas como una mancha en la escuela: el registro federal no dice por qué cada quien decidió lo que decidió. Lo que sí te dice es esto: espera tu propia carta con el precio neto, que es lo que realmente le costaría el año a tu familia. Con ese número en la mano decides si esta escuela se queda en la lista, no con lo que hicieron otras familias.

Sobre pruebas estandarizadas: el SAT y el ACT no son requisito aquí. Si se mandan, se consideran; si no, la solicitud sigue su curso igual. De los estudiantes que se inscribieron, 24 de cada 100 entregaron SAT, y la mitad de en medio de ellos sacó entre 468 y 573 en lectura y escritura, y entre 468 y 553 en matemáticas. Esos rangos son de quien ya se inscribió y decidió entregar su puntaje, no de todos los solicitantes, y no prueban que el puntaje haya decidido la admisión de nadie. Ese 468 no es un mínimo que hay que alcanzar, ni ese 573 una garantía de nada.

Sobre transferencias: en el otoño de 2023, 50 estudiantes de pregrado entraron a McPherson College por primera vez después de haber estudiado en otra institución. Comparada con escuelas similares, ese número la deja en la mitad de abajo, aunque es un conteo de personas que va de la mano del tamaño de la escuela, no una proporción. La tasa de salida de transferencia —cuántos de los que entraron aquí como primer ingreso se van después a otra escuela— no viene reportada en este archivo. Eso no demuestra que nadie se transfiera fuera; simplemente no está en el dato.

El precio de lista, pieza por pieza

En McPherson College, entre 46 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $20,869. Entre 32 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $25,387; entre 42 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $28,232. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (46 estudiantes) y el de la banda de más (42 estudiantes) es de $7,363. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $25,490.

Aun con las becas descontadas, el precio neto promedio de las familias de menos ingreso fue de $20,869 en el año académico 2022-23. Si ese número no cabe en tu bolsillo, mejor verlo hoy que en agosto.

Un promedio no dice qué tan distintos fueron los casos dentro de esa banda; con este dato no se puede afirmar que hubo familias muy por debajo o por encima de la cifra publicada. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales.

Becas, Pell, y la deuda que se acumula en préstamos

En McPherson College, prácticamente el 100 de cada 100 estudiantes que buscan un título recibió algún tipo de beca o ayuda financiera. Entre los que la recibieron, el promedio fue de $22,602 en el año. Es una cifra grande, pero no es un precio: lo que importa es lo que queda después de la ayuda, y ese número —el precio neto que ya viste arriba— es el que se compara entre escuelas, no el tamaño del descuento.

La beca Pell, que es ayuda federal para estudiantes con necesidad económica demostrada, le llegó a 34 de cada 100 estudiantes.

En cuanto a préstamos: 64 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo estudiantil federal en el año escolar 2022-23. Comparada con escuelas privadas selectivas similares, esa proporción queda del lado alto: siete de cada diez de ese grupo, o más, tuvieron una proporción menor de estudiantes con préstamo. De los que pidieron, cada uno se llevó en promedio $6,413 ese año.

Aquí financiar con deuda es lo común. Y la aritmética simple importa: si tu hijo pidiera un monto parecido cada uno de los cuatro años que dura la carrera, la suma anda por los $25,652, sin contar intereses. Esa cuenta se decide antes de la primera firma, no al final de la carrera. Este promedio, eso sí, es sólo de préstamos federales a nombre del estudiante en un año: no incluye los préstamos Parent PLUS que a veces firman los papás, ni deuda con bancos o tarjetas, ni la deuda total con la que alguien sale al graduarse. Ese número no está en este reporte.

La institución reporta también un plan de pago de colegiatura en plazos como mecanismo disponible para administrar el costo.

Vida en el campus, deporte, y lo que hay más allá del salón

McPherson College tiene vivienda propia. No exige que todos los estudiantes de tiempo completo vivan ahí —eso niega una obligación universal, no dice que ningún programa la tenga—, y ofrece planes de comida con número fijo de comidas semanales en su plan más grande. La capacidad máxima reportada de vivienda controlada por la institución es de 729 estudiantes, dentro o fuera del campus. Que haya cuarto no garantiza una cama disponible: pide por escrito la tarifa de este año, la fecha límite para solicitar vivienda, y si hay lugar asegurado o lista de espera.

En cuanto a ROTC, la institución no marcó ninguna oportunidad en su reporte más reciente —ni la casilla general ni ninguna de las tres ramas—, mientras que 926 de las 1,786 instituciones de cuatro años de esta guía sí la marcaron. Que no esté marcado no prueba que no exista ninguna vía cerca de todos modos; si a tu familia le importa esa beca, pregúntala directamente antes de descartarla.

McPherson College sí compite en deporte intercolegial, afiliada a la NAIA (National Association of Intercollegiate Athletics), con membresía reportada en fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. Esta membresía es de la escuela, no de tu hijo: si le interesa jugar, escríbele directamente al entrenador del deporte y pregunta si hay lugar en el equipo, en qué división compiten, y si esa disciplina otorga beca.

Sobre educación a distancia: la institución reporta ofrecerla en pregrado y posgrado, pero en el conteo de otoño más reciente, 0 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaban toda su carga a distancia. Todos tomaban al menos una clase presencial. La institución también reportó que no ofrece, en este momento, un programa completo de pregrado que pueda terminarse enteramente a distancia. Si esto le importa a tu hijo, confírmalo por escrito con el programa específico.

La biblioteca opera con personal contratado y su gasto anual superó el umbral de $100,000 que registra el gobierno. Tiene colección física y digital, y participa en préstamo entre bibliotecas. Lo que no dice el dato es el horario exacto ni si hay quien oriente a tu hijo en la búsqueda: eso se pregunta directamente.

Entre los servicios que la institución reporta tener: orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación para quienes terminan sus programas, participación en el programa Yellow Ribbon (para veteranos), y una dirección web publicada de servicios para personas con discapacidad.

Cuántos se quedan, y cuántos terminan con título

Esta es, quizás, la parte que más vale la pena mirar sin parpadear.

De la cohorte de estudiantes que entraron a McPherson College por primera vez, de tiempo completo, en el otoño de 2022, 65 de cada 100 seguían inscritos o ya habían completado su licenciatura un año después. Comparada con 930 escuelas privadas selectivas similares, esa proporción cae en la parte de abajo: siete de cada diez de ese grupo, o más, retuvieron una proporción mayor de su cohorte. El otro 35 de cada 100 no cumplió ese criterio, y el dato no te dice a dónde fueron: pudieron transferirse, pausar sus estudios, empezar a trabajar, o cualquier otra razón. No aparecer retenido no es lo mismo que haberse rendido.

En graduación: de los 200 estudiantes que entraron a licenciatura en 2017, de tiempo completo y primer ingreso, 104 tenían título de esta escuela seis años después. Es 52 de cada 100 — casi mitad y mitad. Con el plazo de cuatro años, la cifra baja a 44 de cada 100. Comparada con 920 escuelas similares, McPherson queda por debajo de la mitad del grupo: más de la mitad de esas escuelas graduó a una proporción mayor de su generación.

Un indicador más amplio, que sigue durante ocho años a una cohorte distinta —la que entró entre julio de 2015 y junio de 2016, incluyendo estudiantes de tiempo parcial y con experiencia previa—, encontró que 54 de cada 100 tenían título o certificado de esta institución al corte de agosto de 2023. Entre quienes recibieron beca Pell específicamente, esa proporción baja a 46 de cada 100 — 13 puntos por debajo de quienes no recibieron Pell. Comparada con 935 escuelas similares, también queda por debajo de la mediana.

Ninguno de estos números te dice por qué cada estudiante se quedó, se fue o tardó más. Sí te dice algo concreto y útil: en esta escuela, terminar en cuatro años no es lo más común, y el camino hacia el título con frecuencia toma más tiempo del que dura el plan original. Eso no es un juicio sobre la calidad de la institución. Es una pregunta que vale la pena hacerle directamente a los consejeros académicos: qué apoyos concretos existen para que un estudiante termine a tiempo, y qué pasa con los estudiantes que reciben Pell en particular —si hay consejero asignado, ayuda de emergencia, y si la beca interna se renueva cada año. Pide que te lo contesten por escrito.

Cómo juntar todo esto en tu plan

Ya conoces, con bastante detalle, una de las tres piezas que necesitas para decidir: lo que McPherson College realmente es y ofrece, según sus propios reportes oficiales. Es una escuela chica, en un pueblo de Kansas, con una comunidad hispana que sí tiene presencia real, con una puerta de entrada que se abre para la mayoría de quienes solicitan, con un precio de lista alto pero con ayuda casi universal, y con un camino hacia la graduación que, para buena parte de sus estudiantes, toma más de cuatro años o no llega a completarse ahí.

Nada de esto reemplaza las otras dos piezas del plan: lo que tu hijo quiere estudiar y lo que ya ha construido hasta ahora, y lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar. Esas dos sólo las conocen ustedes.

Si tu hijo apenas empieza a explorar universidades, esta ficha te sirve para hacerle preguntas concretas: ¿te imaginas viviendo en un pueblo chico? ¿Te interesa alguna de las carreras que aquí se ofrecen con más fuerza? Si ya está armando su lista, pide la carta de ayuda antes de descartarla o comprometerte, porque el precio de lista casi nunca es el precio real. Y si sientes que van tarde en el proceso, documenten lo que ya saben y usen esta ficha como punto de partida para lo que todavía falta por preguntar directamente a la escuela.

Los datos son el suelo. Lo que decidan con ellos, junto con lo que tu hijo quiere y lo que tu familia puede sostener, es lo que construye el plan. Y ese plan, al final, lo hacen ustedes.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de datos reportados por McPherson College al sistema IPEDS del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente a los años 2022-23 y 2023-24, según se indica en cada sección. Best College Aid no representa a McPherson College ni a ninguna agencia gubernamental; este artículo no constituye asesoría de admisión personalizada.

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