Guía universitaria

Metropolitan State University of Denver: tasa de admisión, requisitos y graduación

Metropolitan State University of Denver: lo que dicen los números, dicho para tu familia

Metropolitan State University of Denver en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
99.1 %

12,296 admitidos de 12,403 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$10,780 / $29,503

estatal / fuera del estado, precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$12,364/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV), con colegiatura estatal o del distrito · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
30 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
Fechas límite de solicitud
1 de julio

regular: 1 de julio · Common Data Set 2023–24 (C14, C21, C22), publicado por la universidad · confirma las fechas de este año con la universidad

GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
450–570

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (30 % envió el SAT)

SAT matemáticas
430–540

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
20

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
70 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
Sin cuota

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
37 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; fechas de solicitud del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay un momento en el que un padre se sienta con la laptop, abre la página de una universidad y siente que está leyendo en otro idioma. No es el español ni el inglés. Es el idioma de las tasas, los promedios y las categorías federales, un idioma que parece diseñado para que uno se sienta pequeño frente a él.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,179 palabras15 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Este artículo no está escrito en ese idioma. Está escrito para que tú, que quizás nunca estudiaste en Estados Unidos, o que estudiaste en otro país, o que ni siquiera fuiste a la universidad, entiendas exactamente qué es Metropolitan State University of Denver según sus propios datos oficiales: cuánta gente entra, cuánta se queda, cuánto cuesta y qué tan lejos llegan quienes empiezan ahí. No para que decidas hoy. Para que sumes esta pieza a lo que tu hijo quiere y a lo que tu familia puede pagar, y de esa suma nazca un plan.

Quién es esta universidad

Metropolitan State University of Denver es una universidad pública de cuatro años, ubicada en la ciudad de Denver, Colorado, dentro del condado de Denver y del área metropolitana de Denver-Aurora-Centennial. Es una ciudad grande, de más de 250,000 habitantes. Eso no te dice todavía cómo se llega al campus ni qué hay para vivir cerca; si tu hijo piensa vivir en casa, maneja tú mismo la ruta un día entre semana, a la hora exacta de sus clases. El tiempo real casi nunca es el que marca el mapa.

El sistema Carnegie, que clasifica a las universidades de Estados Unidos por lo que hacen, la describe como una universidad de maestría, con programas grandes, y la marca como una institución de talla grande y "no residencial": eso quiere decir que menos de uno de cada cuatro estudiantes de pregrado vive en vivienda propiedad de la escuela, o que menos de la mitad estudia tiempo completo. El dato no aclara cuál de las dos condiciones se cumplió, y tampoco significa que no haya dormitorios en absoluto. IPEDS, el sistema federal de datos, confirma que la maestría es el nivel más alto que la institución reporta ofrecer, aunque eso no te dice si la carrera específica que quiere tu hijo llega hasta ahí. Si eso importa para su plan, verifica la ruta exacta de esa carrera.

Carnegie también la ubica entre las instituciones que reciben muchos estudiantes transferidos de otras escuelas. Si tu hijo piensa llegar aquí después de haber estudiado en otro lugar, pide por escrito, antes de inscribirse, qué materias le van a contar y cuáles no. La etiqueta de "mucha transferencia de entrada" no dice con cuántos créditos llega la gente ni cuántos se pierden en el camino.

Y hay algo que vale la pena decir de frente: Metropolitan State University of Denver no aparece en ninguna de las tres designaciones federales que existen para instituciones históricamente afroamericanas, tribales o de tipo land grant. Eso no dice a qué comunidades atiende, ni cuántos latinos hay en el campus, ni cómo se va a sentir tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales y qué organizaciones estudiantiles existen hoy, y se confirma hablando con alguien que ya estudie ahí.

Una comunidad grande, y una razón para sentirse menos solo

Aquí hay un número que muchas familias latinas quieren saber antes que cualquier otro: 37 de cada 100 estudiantes de pregrado en Metropolitan State University of Denver se reportaron como hispanos o latinos. Es más de uno de cada cuatro. Comparada con 519 universidades públicas de cuatro años y admisión selectiva de todo el país, esa proporción la coloca en el cuarto más alto del grupo. Ser latino en este campus no sería la excepción.

Pero un porcentaje alto no es lo mismo que apoyo real. Este dato cuenta cuántos hay, no si existe un consejero que hable español, ni tutorías dirigidas, ni si esos estudiantes terminan la carrera. Y es el porcentaje de toda la escuela, no el de la carrera que le interesa a tu hijo. Contar no es lo mismo que atender.

El resto de la comunidad estudiantil se ve así: 29 de cada 100 tienen entre 25 y 64 años, así que no es un campus sólo de jóvenes recién salidos de la prepa. Entre hombres y mujeres está casi parejo, con 55 de cada 100 mujeres. Y algo importante para quien pensaba en una universidad que atrae gente de todo el país: 97 de cada 100 estudiantes de nuevo ingreso reportaron una dirección permanente en Colorado. Es, sobre todo, una escuela del estado, para el estado.

En números totales, la universidad reportó 17,593 estudiantes inscritos, de los cuales 16,430 van en pregrado y apenas 1,163 en posgrado. Es sobre todo una escuela de carrera, no de posgrados. Y aquí va algo que conviene tener presente antes de imaginar el horario de tu hijo: hay mucho estudiante de medio tiempo. El número total de inscritos no te dice cuánta gente hay en el salón a la misma hora. Pregunta directamente a qué horas se abren las materias de la carrera que le interesa antes de dar por hecho cómo se va a ver su semestre.

Cómo funciona el año académico

El calendario está organizado en semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas cada uno, con fechas parejas para todos. La universidad declaró ante el gobierno federal que acepta crédito por exámenes AP y también lo que IPEDS llama "crédito por experiencia de vida" —estudio independiente, experiencia laboral, portafolios, certificaciones previas, incluso entrenamiento militar. También reportó que matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, tanto dentro como fuera de un programa formal de doble inscripción.

Aquí va la verdad sin acolchonar: que la universidad declare estas vías no significa que a tu hijo se las vayan a reconocer automáticamente. No dice cuántos puntos de AP piden ni cuántos créditos otorgan, ni si esos créditos aplican a la carrera específica de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirte, y no calcules el ahorro de tiempo o dinero hasta tener esa carta en la mano.

En cuanto a lo que la escuela ofrece como carrera: entre julio de 2022 y junio de 2023, entregó 2,689 títulos de licenciatura, repartidos en 25 familias distintas de programas. La más grande fue negocios y administración, con 20 de cada 100 títulos del año. Ninguna otra área concentra el grueso: es una oferta ancha, no una escuela de una sola especialidad. Pero ojo: 25 familias con presencia en el reporte no son 25 carreras completas, y alguna de esas filas puede tener cero títulos ese año. Verifica el programa exacto que le interesa a tu hijo, no sólo el área general.

Sobre el tamaño de los grupos, la razón oficial es de 14 estudiantes por cada profesor equivalente de tiempo completo, una cifra que queda por debajo de la mediana de sus universidades comparables. Es una razón agregada baja, pero por sí sola no demuestra que haya más atención disponible para cada estudiante, y no dice el tamaño real de una clase de primer año. La institución también reporta oportunidades estructuradas como estudio en el extranjero, investigación de pregrado, un programa completo que se puede cursar sólo de noche o los fines de semana, y preparación para certificación docente.

Entrar aquí es relativamente fácil. Quedarse y avanzar es la parte que importa

Vamos al corazón de la decisión de admisión. Metropolitan State University of Denver no tiene admisión abierta: revisa un expediente antes de decir sí. De nueve consideraciones posibles, marca cuatro como obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio, el lugar en la generación, y el examen de dominio del inglés para quien aplica. Si tu hijo estudió fuera de Estados Unidos o hizo la prepa en español, pregunta desde hoy si le toca ese examen y qué lo exenta —es de las cosas que se descubren tarde y complican calendarios.

Y aun con esos requisitos, la puerta está prácticamente abierta: de 12,403 solicitantes de primer ingreso, la universidad ofreció lugar a 12,296. Es 99 de cada 100. Comparada con 519 universidades públicas similares, está entre las que más aceptan. Dicho de otra forma: la energía de tu hijo rinde más en cumplir fechas y completar su expediente que en preocuparse por competir por un lugar.

Pero que sea fácil entrar no dice nada sobre el costo ni sobre cuántos terminan. Aquí viene un número que sí merece tu atención completa: de cada 100 estudiantes admitidos, sólo 17 terminaron inscribiéndose. Los otros 83 tenían el sí en la mano y no lo tomaron. Esto no es una mancha contra la escuela —el registro federal no dice por qué cada quien decidió lo que decidió—, pero tampoco es un dato menor: significa que recibir la carta no es lo mismo que decidir ir. Lo que otros decidieron no te dice qué le van a ofrecer a tu hijo. Espera su propia carta con el precio neto —lo que de verdad costaría el año— antes de sacar cualquier conclusión.

El SAT y el ACT son opcionales. De los que sí se inscribieron, sólo 30 de cada 100 entregaron puntaje SAT, y entre ellos la mitad de en medio sacó entre 450 y 570 en lectura y escritura, entre 430 y 540 en matemáticas. Eso no es un mínimo para entrar ni una garantía de nada: son datos de quienes ya estaban inscritos, no de todos los solicitantes.

Hay otro dato que conviene mirar de frente si tu hijo llega transferido o piensa transferirse después: siguiendo a la generación que entró en 2017 buscando licenciatura, 30 de cada 100 se transfirieron a otra escuela sin haber completado ahí. Es una proporción alta comparada con escuelas similares. El reporte no dice el motivo de ninguno de esos casos, y algo importante: el que se transfiere no cuenta como graduado de esta universidad, aunque termine su carrera en otro lado. Guarda esa idea para cuando llegues a los números de graduación.

El dinero: lo que cuesta en el papel, y lo que puede costar de verdad

En Metropolitan State University of Denver, entre 307 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial, recibieron ayuda federal Title IV y pagaron la tarifa estatal o distrital cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $12,364. Entre 191 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $13,276; entre 118 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $21,812. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (307 estudiantes) y el de la banda de más (118 estudiantes) es de $9,448. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $13,727.

$12,364 fue el precio neto promedio de las familias de menos ingreso en el año académico 2022-23. Eso no quiere decir que sea lo que va a pagar tu familia. Sirve para saber si vale la pena pedir la carta de ayuda.

Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en esta institución pública usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales; también usa esa tarifa. Si tu familia vive fuera del estado o del distrito, la cuenta es otra. Pregúntala antes de aplicar.

La ayuda que llega, y los préstamos que quedan

De cada 100 estudiantes que buscan título, 60 recibieron algún tipo de beca o ayuda que no se devuelve. Entre quienes sí la recibieron, el promedio del año fue $8,197. Ojo: el porcentaje y el promedio no se multiplican entre sí, porque no comparten el mismo grupo de base. Aparte, 37 de cada 100 recibieron beca Pell, la ayuda federal para familias con necesidad económica demostrada.

Y aquí está el número de los préstamos, uno de los más importantes de todo el artículo: 30 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo federal ese año, con un promedio de $6,858 por estudiante. No es la mayoría, pero tampoco es un grupo pequeño. Comparada con escuelas similares, está del lado bajo en proporción de estudiantes con préstamo. Este promedio es de un solo año y sólo cubre préstamos federales a nombre del estudiante —no incluye los préstamos Parent PLUS que a veces firman los papás, ni deuda con bancos o tarjetas, y tampoco es la deuda total con la que alguien sale al graduarse. Ese número no está en este reporte, y no lo va a decidir este porcentaje: lo decide la carta de ayuda financiera de tu hijo, por escrito. La institución también ofrece un plan de colegiatura garantizada y un plan de pago en plazos, dos mecanismos que vale la pena preguntar por nombre.

Vida en el campus, ROTC, deportes y modalidad

Ya lo dijimos: esta universidad no ofrece vivienda propia ni planes de comida. Si tu hijo va a vivir cerca, la vida diaria —dónde va a comer, dónde va a dormir— depende de arreglos fuera del control institucional; pregunta el presupuesto real que usaría su oficina de ayuda financiera.

Si a tu hijo le interesa ROTC, la universidad reportó oportunidad en dos ramas: Army y Air Force. Navy no aparece marcada. Que esté marcada no significa que el programa se curse en este campus específico —pregunta eso por nombre antes de construir un plan alrededor de esa opción.

En deportes, la universidad sí compite a nivel intercolegial y está afiliada a la NCAA, con membresía reportada en baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. Esto no dice si hay lugar en el equipo de tu hijo, en qué división compite esa disciplina en particular o si otorga beca. Eso se pregunta directamente al entrenador, por escrito.

Sobre educación a distancia: la universidad la ofrece tanto en pregrado como en posgrado. De cada 100 estudiantes de pregrado, 23 llevaban toda su carga en línea, y 77 tenían al menos una clase presencial. También reportó que ofrece al menos un programa completo que puede terminarse totalmente a distancia, aunque el dato no confirma si ese programa completo existe específicamente en pregrado —confirma nivel y carrera exactos si esto le importa a tu hijo. Entre los servicios que reporta: orientación académica y profesional combinada, bolsa de trabajo para estudiantes actuales y para egresados, cuidado infantil en el campus, y apoyo dedicado para veteranos y militares, incluyendo participación en el programa Yellow Ribbon.

Cuántos se quedan, y cuántos llegan a graduarse

Aquí está, sin adornos, la parte que más pesa para el plan de una familia.

De la generación que entró de tiempo completo en el otoño de 2022, 70 de cada 100 seguían inscritos o ya habían completado la licenciatura un año después. Es un número que queda por debajo de la mayoría de sus escuelas comparables: siete de cada diez universidades similares retuvieron una proporción mayor. Entre los estudiantes de tiempo parcial de esa misma generación, la retención fue más baja, 55 de cada 100 —pero es un grupo distinto de personas, con circunstancias distintas, y no se debe cruzar un número con el otro.

Y la graduación:

Tabla de datos del artículo
PlazoProporción titulada
4 años13 de cada 100
6 años30 de cada 100

Dicho de frente: la mayoría de quienes entraron en 2017 no aparecía titulada aquí seis años después. De cada 100 que empezaron, 30 se graduaron en esta escuela, 30 se transfirieron a otra institución sin completar aquí, 15 seguían inscritos sin haber terminado, y el resto quedó en la categoría federal de "ya no inscritos" —una categoría que no explica el motivo. Comparada con escuelas similares, esta tasa de graduación a seis años queda hasta abajo de la tabla.

Esto no es un veredicto sobre tu hijo ni sobre ningún estudiante en particular. Es un patrón agregado de una generación entera, y el reporte no dice por qué cada persona tomó el camino que tomó. Pero sí es una pregunta que vale la pena hacer por escrito, antes de firmar nada: cuánto suele tardar en completarse la carrera que quiere tu hijo, cómo se programan sus materias obligatorias, y cómo cambia el costo total si tarda un año o dos más de lo previsto. El quinto año, si llega, también se paga.

Hay todavía una medida más larga: siguiendo a una generación completa de 6,542 estudiantes que entraron entre julio de 2015 y junio de 2016 —de tiempo completo y parcial, de primer ingreso y con experiencia previa—, al corte de agosto de 2023, ocho años después, 37 de cada 100 tenían ya un título o certificado de esta escuela. El mismo número, 37 de cada 100, aplica también sólo para los estudiantes que recibieron beca Pell. Que las dos cifras coincidan no significa que el camino haya sido igual para todos. Comparada con escuelas similares, esta proporción a ocho años también queda hasta abajo. Este corte es una fotografía de un momento, no una factura: no mide ocho años continuos de estudio ni dice cuánto pagó o dejó de ganar cada persona en el camino.

Lo que ya sabes, y lo que todavía te toca averiguar

Ahora conoces una pieza real de esta universidad: quién estudia ahí, qué tan fácil es entrar, cuánto cuesta según el ingreso de la familia, cuántos se quedan y cuántos llegan a graduarse. Ninguno de estos números decide nada por sí solo, y ninguno predice lo que le va a pasar específicamente a tu hijo. Los datos agregados describen generaciones enteras, no personas.

Lo que le toca a tu hijo es su esfuerzo, su curiosidad, la carrera que quiere construir y las preguntas que sólo él puede contestar sobre qué tan lejos está dispuesto a vivir de casa y qué tanto se ve terminando aquí. Y lo que le toca a la universidad —admitir, cobrar, ofrecer ayuda, graduar— ya lo viste en estos números, con sus límites incluidos.

Junta esta pieza con lo que tu hijo quiere y con lo que tu familia puede pagar. De esa combinación, y no de un solo número, nace un plan.

Nota sobre las fuentes: la información de este artículo proviene de datos reportados por la institución al IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente a los años escolares 2022-23 y 2023-24, salvo donde se indica un periodo distinto. Best College Aid no representa a Metropolitan State University of Denver ni a ninguna agencia gubernamental, y este artículo no sustituye la información oficial ni personalizada que la propia universidad puede ofrecerte por escrito.

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Nota de fuentes

Los números de esta pieza salen de los reportes que cada institución entrega al gobierno de Estados Unidos (IPEDS, National Center for Education Statistics), principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24. Es una interpretación de esos datos, con fecha; para mayor precisión conviene consultar la fuente original o contactar directamente a la institución. Veritat es una iniciativa de Best College Aid.