Guía universitaria

Misericordia University: tasa de admisión, requisitos y graduación

Misericordia University: lo que dicen los números oficiales sobre una universidad pequeña en Pensilvania

Misericordia University en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
84.9 %

2,129 admitidos de 2,508 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$38,370

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$19,361/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
69 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
No se considera

no se considera aunque lo envíes · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Tasa de retención
80 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
Sin cuota

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
6 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay un momento, manejando de regreso de una visita a una universidad, en el que uno se queda callado en el carro. El hijo va atrás, todavía formándose una opinión. Y uno, al volante, está haciendo cuentas: ¿esta escuela realmente es lo que parecía en el tour? ¿Qué tan cierto es lo que nos dijeron?

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,580 palabras17 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

No puedo llevarte al campus de Misericordia University en Dallas, Pensilvania. Pero sí puedo ponerte enfrente lo que el gobierno federal registra sobre ella, año tras año, en el sistema que todas las universidades de Estados Unidos están obligadas a reportar. Números de admisión, de costo, de graduación, de quién estudia ahí. No es toda la historia. Es la primera pieza que necesitas antes de que tu hijo suba al carro.

Qué tipo de escuela es, en pocas palabras

Misericordia University es una institución privada, sin fines de lucro, de cuatro años, ubicada en Dallas, Pensilvania, dentro del condado de Luzerne y del área metropolitana de Scranton–Wilkes-Barre. El código censal la ubica en un suburbio: dentro de la zona urbanizada, pero fuera de la ciudad principal. Si tu hijo pensara vivir en casa, esto no es información suficiente — maneja tú mismo la ruta un día entre semana, a la hora en que tendría clase. El tiempo que marca el mapa casi nunca es el tiempo real.

El sistema Carnegie, que clasifica a las universidades del país por lo que hacen, la coloca entre las instituciones de doctorado y de carreras profesionales, dentro de la familia de escuelas doctorales. Eso no te dice cuánta investigación verá tu hijo en primer año — esa familia agrupa categorías muy distintas entre sí. Lo que sí describe con más precisión es su tamaño y su forma de vida estudiantil: es una escuela de cuatro años, chica, y principalmente residencial. En el momento de esa clasificación, entre una cuarta parte y la mitad de sus estudiantes de pregrado vivían en vivienda de la institución, y al menos la mitad estudiaba tiempo completo.

En su perfil de acceso, Carnegie la coloca en la categoría "incluyente" — una etiqueta que agrupa dos tipos de escuela: las que no reportaron puntajes de admisión y las que sí los reportaron, pero mostraron una oportunidad amplia de entrada. La ficha no distingue cuál de las dos aplica aquí. Y si alguna vez ves una lista vieja de Misericordia de 2015, no te sorprenda que diga otra cosa: la clasificación cambió.

Un dato que también vale la pena tener claro desde el inicio: Misericordia University no tiene ninguna de tres designaciones federales — no es universidad históricamente afroamericana, no es universidad tribal, no es institución land grant. De las 3,012 universidades en este directorio, 138 sí traen alguna de las tres. No traerlas no dice nada sobre a qué estudiantes atiende esta escuela hoy, ni sobre cómo se va a sentir tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales y qué organizaciones estudiantiles existen ahora, y se confirma hablando con alguien que ya estudie ahí.

El tamaño real de la comunidad

Misericordia tenía 2,107 estudiantes inscritos en el conteo oficial más reciente — un tamaño mediano, comparado con escuelas parecidas: privadas, de cuatro años, con admisión selectiva. Queda a media tabla, ni entre las grandes ni entre las chicas.

Pero ese número esconde algo que vale la pena separar: 1,670 son de pregrado y 437 de posgrado. Si tu hijo está entrando a la carrera, el número que le importa a él es 1,670, no el total — buena parte de esta comunidad ya terminó una licenciatura y está de regreso por un posgrado.

Sobre quién forma esa comunidad de pregrado, los datos oficiales muestran esto:

Tabla de datos del artículo
GrupoProporción
Estudiantes hispanos o latinos6 de cada 100
Estudiantes de 25 a 64 años14 de cada 100
Mujeres64 de cada 100

Seis de cada cien es una minoría chica, y comparada con las 941 escuelas privadas selectivas de este censo que reportan el dato, Misericordia queda por debajo de la mitad del grupo. Eso no vuelve mala a la escuela, ni una proporción mayor la volvería buena — es simplemente quién está matriculado hoy. Si tu hijo va a ser de los pocos, pregunta por escrito qué grupos estudiantiles y qué apoyos existen, y busca hablar con un estudiante latino que ya esté ahí. El número que tienes es de la escuela completa; su experiencia en su carrera específica puede verse distinta.

Un hueco que vale la pena nombrar: de dónde venían los estudiantes de nuevo ingreso — de qué estados, de qué países — no aparece reportado para esta escuela en el ciclo más reciente. No está y no se estima.

Cómo funciona el año académico y qué reconoce de lo que tu hijo ya sabe

El calendario es de semestres: dos periodos largos, de unas 15 semanas cada uno. Nada exótico ahí.

Lo que sí vale la pena conocer con cuidado son dos vías que la escuela declaró para que el aprendizaje previo de tu hijo cuente como crédito. Acepta créditos de exámenes AP. Y también acepta lo que IPEDS llama "crédito por experiencia de vida" — aprendizaje ganado por estudio independiente, cursos para adultos, experiencia laboral, portafolio, licencias o certificaciones, u oportunidades militares o gubernamentales. También reporta aceptar crédito por entrenamiento militar, y matricula estudiantes de preparatoria en cursos universitarios con crédito, dentro de un programa formal.

Aquí va la verdad dura: que la escuela declare estas dos vías no significa que a tu hijo se las vayan a reconocer automáticamente. No dice cuántos puntos de AP piden, cuántos créditos otorgan, ni si esos créditos cuentan hacia la carrera específica que le interesa. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirse. No presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano.

En qué se especializa

De los 446 títulos de licenciatura que Misericordia otorgó en un año reciente, 258 — 58 de cada 100, más de la mitad — fueron en profesiones de la salud. Es una concentración fuerte, casi toda la escuela apuntando en una misma dirección.

Eso no te dice si es la mejor opción para la carrera que le interesa a tu hijo, ni si esa carrera en particular es fuerte ahí. Pregunta por el programa exacto: pide el plan de estudios, cuántos se titularon en él el año pasado y qué tan fácil es conseguir las clases que necesita para avanzar a tiempo.

La razón estudiante-profesor

La razón oficial es de 10 estudiantes por cada profesor equivalente de tiempo completo — una cifra baja, por debajo de la mitad de las 941 escuelas parecidas de este censo. Es una razón agregada, no el tamaño real de un salón de clases: no demuestra por sí sola que haya más atención disponible para cada estudiante, y el archivo federal no dice cómo se calculó ni cuál es el tamaño típico de un grupo de primer año.

Oportunidades académicas estructuradas

La institución reporta ofrecer estudio en el extranjero, un programa completo que se puede cursar solamente de noche o los fines de semana, preparación para certificación docente por debajo del nivel universitario, y aprobación estatal para programas de certificación docente inicial. Son rutas que existen en el papel; confirma con la escuela cuáles aplican al programa concreto de tu hijo.

Entrar a Misericordia: lo que piden y qué tan probable es el sí

Misericordia no tiene admisión abierta. Hay piezas que revisa antes de decir sí. De nueve consideraciones posibles que reporta el gobierno (sin contar pruebas estandarizadas ni estatus de legado), marca tres como obligatorias: el expediente de la preparatoria, el promedio de la preparatoria, y el examen de dominio del inglés para quien le aplique.

Si tu hijo hizo la preparatoria fuera de Estados Unidos o en español, pregunta desde ahora si le corresponde ese examen y qué lo exentaría. Es de las cosas que se descubren tarde, y aquí está marcada como obligatoria cuando aplica.

Otras piezas no son obligatorias, pero sí se toman en cuenta si las envías: el lugar que ocupó en su generación, haber llevado el plan de materias que la universidad pide, el ensayo personal, cartas de recomendación, una muestra de lo que sabe hacer, y experiencia de trabajo. El reporte no dice cuánto pesa cada una en la decisión final.

La solicitud de pregrado no tiene costo: la tarifa publicada es $0.

Qué tan selectiva es en realidad

De 2,508 solicitantes de primer ingreso en el ciclo más reciente, Misericordia ofreció lugar a 2,129 — 85 de cada 100. Es una tasa de aceptación alta. Comparada contra las 942 escuelas privadas selectivas de este censo, queda del lado ancho: siete de cada diez de esas escuelas, o más, aceptaron a un porcentaje igual o menor de sus solicitantes. De cada 100 que solicitaron, 85 recibieron el sí.

Eso no significa que lo que sigue sea fácil. Es una cifra de la escuela entera, de un solo ciclo. No dice cuánto va a costar, no dice cuántos terminan, y no dice si la carrera específica que quiere tu hijo tiene su propio filtro adicional. Esas tres preguntas se hacen aparte.

De la carta de aceptación a la inscripción

Aquí hay un dato que muchas familias no ven venir: de cada 100 admitidos, solamente 19 terminaron inscribiéndose en Misericordia ese otoño. Los otros 81 tenían lugar ahí y no lo tomaron. Es una proporción típica frente a escuelas parecidas — ni alta ni baja, a media tabla.

No lo leas como una mancha contra la escuela. El registro federal no dice por qué cada quien decidió lo que decidió — muchos seguramente tenían otras cartas de admisión en la mano y escogieron otra cosa. Lo que sí te dice algo útil: lo que otros decidieron no predice lo que a ti te van a ofrecer. Espera tu propia carta con el precio neto — el número real que le costaría a tu familia — antes de decidir si esta escuela se queda en la lista.

Sobre el SAT y el ACT

Misericordia reportó que no considera los puntajes del SAT ni del ACT en la decisión de admisión, aunque se los envíen. Esta casilla no dice si los usa para becas, colocación en cursos, u otros fines — eso se pregunta aparte, directamente con la oficina de admisiones.

Sobre transferencias

En el conteo más reciente, 62 estudiantes de pregrado llegaron a Misericordia por primera vez después de haber estudiado en otra institución. Es un conteo de personas, no una proporción, y comparado con escuelas parecidas queda en la mitad de abajo — aunque eso depende también del tamaño de cada escuela. Cuántos créditos les reconocieron a esos 62 es otra pregunta, y se hace directamente con la universidad. La tasa de salida — cuántos estudiantes que entraron aquí terminaron transfiriéndose a otro lado — no viene reportada para esta escuela en este archivo. Eso no significa que nadie se transfiera; significa que el dato no está.

El costo: lo que se publica y lo que realmente se paga

En Misericordia University, entre 60 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $19,361. Entre 43 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $21,763; entre 132 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $29,029. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (60 estudiantes) y el de la banda de más (132 estudiantes) es de $9,668. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $25,090.

$19,361 fue el precio neto promedio de las familias de menos ingreso en el año académico 2022-23. Eso no quiere decir que sea lo que va a pagar tu familia. Sirve para saber si vale la pena pedir la carta de ayuda.

Ninguna de estas cifras es una cotización para tu hijo. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La cifra que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti. Mientras tanto, corre la calculadora de precio neto en el sitio de la escuela.

Beca, Pell, y préstamos: el mapa del dinero

De cada 100 estudiantes que buscan un título en Misericordia, 80 recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve. Es una proporción amplia, aunque comparada con escuelas parecidas cae en el cuarto donde la beca alcanza a menos estudiantes. Entre quienes sí la recibieron, el promedio del año fue de $22,225 — dinero de verdad, pero no un precio: lo que decide cuánto pagas es el número que queda después de la ayuda, y ese número se pide escuela por escuela.

La beca Pell — ayuda federal para familias con necesidad económica demostrada — llegó a 20 de cada 100 estudiantes.

Ahora la parte de los préstamos, y aquí conviene no adornar nada: 74 de cada 100 estudiantes de pregrado de Misericordia recibieron un préstamo federal en el año más reciente reportado. Es la mayoría, y comparado con escuelas parecidas, Misericordia queda del lado alto — siete de cada diez escuelas similares tuvieron una proporción igual o menor de estudiantes con deuda.

Entre quienes recibieron préstamo, el promedio anual fue de $8,399. Si tu hijo pidiera algo parecido cada uno de los cuatro años, la suma rondaría los $33,596, sin contar intereses. Ese número se decide antes de la primera firma, no al final del camino.

Aquí financiar con deuda es lo común. Eso no decide si tu hijo la va a necesitar — eso sale de su propia carta de ayuda y de la diferencia entre el precio neto y lo que tu familia puede aportar. Y ten presente qué no incluye este promedio: es solamente de préstamos federales a nombre del estudiante, un solo año. No incluye los préstamos Parent PLUS que a veces terminan firmando los papás, ni deuda con banco, ni tarjeta. Tampoco es la deuda total con la que alguien sale al graduarse — para eso habría que sumar los cuatro años, y ese número no está en este reporte.

La institución también reporta ofrecer un plan de pago de colegiatura en plazos, como mecanismo adicional para administrar el costo.

Vida en el campus, modalidad y apoyos disponibles

Misericordia tiene vivienda propia. No exige que todos los estudiantes de tiempo completo y primer ingreso vivan ahí — pero eso no significa que ningún programa o año tenga ese requisito. También ofrece planes de comida, aunque el número de comidas por semana varía según el plan elegido. La capacidad máxima de vivienda reportada es de 848 estudiantes. Que exista un cuarto no garantiza una cama para tu hijo: pide por escrito la tarifa del año en curso, la fecha límite para solicitar vivienda, y si te garantizan lugar o entras a lista de espera.

Sobre ROTC: la escuela marcó que sí hay oportunidad, en dos ramas — Army y Air Force. Navy no aparece marcada. Que esté en el reporte no es lo mismo que estar aceptado, ni dice si el programa se cursa en este campus o en otro. Pregúntalo por nombre antes de armar el plan de tu hijo alrededor de esto.

En deportes, Misericordia compite a nivel intercolegial y está afiliada a la NCAA. Reporta membresía para fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. Eso es membresía de la escuela, no un lugar garantizado para tu hijo — escríbele directamente al entrenador del deporte que le interese, pregunta si hay lugar, en qué división compiten y si esa disciplina otorga beca atlética.

En cuanto a modalidad, Misericordia ofrece educación a distancia en pregrado y posgrado, pero es la excepción, no la regla: solamente 4 de cada 100 estudiantes de pregrado llevan todas sus clases a distancia. Los otros 96 toman al menos una clase presencial. La escuela también reporta tener al menos un programa completo que puede terminarse enteramente a distancia — confirma el nivel y la carrera exactos si eso te interesa.

La biblioteca opera con personal contratado y su gasto anual supera el umbral de $100,000 que registra el gobierno — tiene colección física y digital, y participa en préstamo entre bibliotecas. Pasar ese umbral no significa que tenga las bases de datos específicas para la carrera de tu hijo; eso se pregunta por nombre de programa.

Entre los servicios y apoyos que la institución reporta: orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación al completar el programa, un programa integral de transición postsecundaria para estudiantes con discapacidad intelectual, participación en el programa Yellow Ribbon, un punto de contacto dedicado para veteranos y familias militares, y una página web publicada de servicios para personas con discapacidad. Que estos servicios estén reportados no dice cuánta gente los usa ni qué tan efectivos son para cada estudiante — eso se pregunta y se verifica en persona.

¿Se quedan? ¿Se gradúan? Los números de largo plazo

De la cohorte que entró por primera vez, de tiempo completo, buscando licenciatura: 367 estudiantes empezaron, y 292 cumplieron el criterio oficial de retención — 80 de cada 100, ya sea porque seguían inscritos ahí o porque ya se habían titulado. Comparado con escuelas parecidas, queda apenas por arriba de la mitad del grupo: ni entre las mejores, ni entre las peores.

Ese número no dice qué pasó con el 20 por ciento restante. Y algo importante: no volver a Misericordia no es lo mismo que abandonar los estudios. Alguien que se cambió a otra universidad y sigue estudiando ahí cuenta igual, en esta ficha, que alguien que dejó los estudios del todo. El dato no distingue entre ambos casos.

Sobre graduación: IPEDS le siguió la pista a 435 estudiantes que entraron en 2017, de tiempo completo y por primera vez. A los seis años, 301 se habían titulado ahí — 69 de cada 100. Con el plazo de cuatro años, la cifra baja a 59 de cada 100 — una brecha de 10 puntos entre ambos plazos, que simplemente refleja que algunos estudiantes necesitan un poco más de tiempo. Comparada con escuelas similares, Misericordia queda por arriba de la mitad del grupo en esta medida.

Ten claro a quién sigue esta cuenta: solo a quienes entraron por primera vez y de tiempo completo, buscando licenciatura. No incluye a quienes llegaron transferidos, ni a quienes empezaron medio tiempo. Los datos disponibles no permiten reconstruir completamente qué pasó con el resto de la cohorte — un hueco en los datos no es lo mismo que un cero, y no autoriza a suponer transferencia, pausa o abandono.

Hay todavía una tercera mirada, a más largo plazo. De una cohorte anual de 581 estudiantes que entraron a Misericordia entre julio de 2015 y junio de 2016 —mezclando primer ingreso y estudiantes con experiencia previa, tiempo completo y parcial— al corte de agosto de 2023, 58 de cada 100 tenían ya un título o certificado de esta escuela. Entre quienes recibieron beca Pell, la cifra fue prácticamente idéntica: 59 de cada 100.

Si en cambio miras solamente a los estudiantes de primer ingreso y tiempo completo dentro de esa misma cohorte — el grupo más comparable al de la tasa de seis años — la proporción sube a 72 de cada 100. Cambiar a quién cuentas cambia el número.

Del resto, 22 de cada 100 aparecían todavía sin título de esta institución (aunque el dato no confirma si seguían inscritos exactamente al corte, ni descarta que se hubieran titulado en otro lado), y 20 de cada 100 — 119 personas — quedaron con estado de matrícula desconocido. Desconocido significa que el reporte no logró determinar qué pasó con ellos; no significa que hubieran dejado de estudiar.

Lo que este mapa no puede decirte

Todo lo anterior es real, verificable, y viene directamente de lo que Misericordia University reportó al gobierno federal. Pero es una sola pieza del plan, no el plan completo.

Estos números describen a la escuela entera, en años específicos, con grupos y denominadores particulares — no describen la experiencia individual que tendría tu hijo, ni predicen su resultado. No sabemos qué carrera quiere estudiar, si le conviene vivir lejos de casa, ni cuánto puede aportar tu familia después de ver la carta de ayuda real. Eso lo saben ustedes, y esa parte del mapa la construyen juntos: lo que tu hijo quiere y ha construido hasta ahora, y lo que la familia puede y está dispuesta a pagar.

Ahora ya conoces con detalle una de las tres piezas que hacen falta para decidir. Júntala con las otras dos. De esa combinación, no de esta ficha sola, nace un plan verdadero.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de datos reportados por Misericordia University al IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente a los ciclos 2022-23 y 2023-24. Best College Aid no representa a Misericordia University ni a ninguna agencia gubernamental; este artículo organiza y explica información pública ya reportada.

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