Guía universitaria

Missouri Southern State University: tasa de admisión, requisitos y graduación

Missouri Southern State University: lo que dicen los números y lo que significan para tu familia

Missouri Southern State University en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
97.4 %

2,243 admitidos de 2,302 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$8,400 / $16,800

estatal / fuera del estado, precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$9,021/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV), con colegiatura estatal o del distrito · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
35 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
Fechas límite de solicitud
Ver fechas

prioritaria: 1 de agosto · Common Data Set 2024–25 (C14, C21, C22), publicado por la universidad · confirma las fechas de este año con la universidad

GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
500–600

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (3 % envió el SAT)

SAT matemáticas
500–570

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
21

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
70 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$35

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
9 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; fechas de solicitud del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Si tu hijo tiene entre sus opciones a Missouri Southern State University, en Joplin, Misuri, probablemente ya sientes esa mezcla de emociones que conoce cualquier padre en este proceso: ganas de que le vaya bien, y la incomodidad de estar decidiendo algo importante con información que nadie te enseñó a leer. No estás solo en eso. Vamos a caminar juntos por lo que los datos oficiales sí dicen de esta universidad, sin adornarla y sin condenarla. Al final, tú decides qué hacer con eso, junto con tu hijo.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,383 palabras16 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Qué tipo de universidad es

Missouri Southern State University es una universidad pública de cuatro años. El sistema federal que clasifica a las universidades de Estados Unidos la ubica como una institución de maestría, con programas relativamente chicos, y ese mismo sistema la describe como principalmente no residencial. Eso técnicamente quiere decir que, cuando se hizo esa medición, o vivían en dormitorios propios de la universidad menos de 1 de cada 4 estudiantes de pregrado, o menos de la mitad estudiaba tiempo completo. El dato no te dice cuál de las dos cosas pasó, ni te dice que no haya dormitorios: sólo te dice que ésta no es, en su perfil general, una universidad donde la mayoría vive en el campus. Si tu hijo va a ir y venir desde casa, lo que hay que empezar a calcular no es el prestigio de la escuela, es el camión, la gasolina y las horas reales de camino.

Esa misma clasificación federal también la ubica entre las universidades a las que llegan muchos estudiantes transferidos de otras instituciones. Si tu hijo piensa llegar aquí después de haber estudiado en otro lado, eso es una señal para prestar atención, pero no una garantía: pide por escrito, antes de inscribirse, qué materias le van a reconocer y cuáles no.

La universidad está en Joplin, dentro del condado de Jasper, en un área metropolitana. Eso te dice dónde queda, no cómo se llega desde tu casa. Si la posibilidad es que tu hijo viva contigo y viaje a diario, maneja tú mismo la ruta un día entre semana, a la hora exacta de sus clases. El tiempo real casi nunca es el que marca el mapa.

En cuanto al nivel académico, IPEDS —el sistema federal donde las universidades reportan sus datos— registra que la maestría es el grado más alto que esta institución dice ofrecer, y la clasifica como una institución donde el grueso de lo que otorga es licenciatura o más. Eso es un dato institucional, no una promesa sobre la carrera específica de tu hijo. Si su plan es estudiar algo que después quiera llevar a una maestría en el mismo lugar, no lo asumas: pregunta si esa ruta existe para su carrera en concreto.

Una cosa más, sencilla pero que vale la pena decir con claridad: Missouri Southern State University no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana, ni como universidad tribal, ni como institución land grant. De las más de 3,000 universidades de este directorio, 138 sí tienen alguna de esas tres designaciones; ésta no. Eso no dice nada sobre a qué comunidades atiende bien ni mal, ni cómo se va a sentir tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales existen hoy, qué organizaciones estudiantiles hay, y —si puedes— habla con algún estudiante que ya esté ahí.

El tamaño de la comunidad y quién más está ahí

Missouri Southern State University tuvo 4,090 estudiantes inscritos en el conteo oficial más reciente: es una universidad de tamaño mediano. De ese total, 3,930 están en pregrado y 160 en posgrado, así que ésta es, sobre todo, una escuela de licenciatura. Comparada con universidades públicas parecidas, queda del lado chico: al menos 7 de cada 10 de esas escuelas tienen más estudiantes que ella. Un dato importante para el día a día: hay bastante estudiante de medio tiempo, así que antes de imaginar el horario de tu hijo, pregunta a qué horas se abren realmente las materias de su carrera.

De cada 100 estudiantes de pregrado, 9 son hispanos o latinos. Es una minoría chica, y comparada con universidades públicas similares, queda por debajo de la mitad de ese grupo. Esto no saca a la escuela de la conversación ni la mete a fuerzas; simplemente es un hecho que conviene mirar de frente. Si tu hijo va a ser de los pocos latinos en ese campus, vale la pena preguntar, en la visita, qué grupos estudiantiles existen, si hay un centro cultural, y si hay alguien en las oficinas que hable español. El número es de la universidad entera; su carrera y su círculo pueden verse distintos.

También hay más mujeres que hombres —61 de cada 100 estudiantes—, y poco más de la mitad de los estudiantes nuevos, 67 de cada 100, venían con dirección permanente en Misuri al momento de solicitar ingreso.

Cómo funciona el año académico y qué crédito reconocen

El calendario aquí es de semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas cada uno, con fechas parejas para todos. La universidad declaró que acepta crédito por exámenes AP y también lo que IPEDS llama crédito por experiencia de vida —estudio independiente, cursos para adultos, experiencia laboral, portafolios, licencias o certificaciones, y experiencia militar o profesional—. También reporta que matricula estudiantes de high school en cursos universitarios dentro de un programa formal de doble inscripción, y que acepta crédito por entrenamiento militar.

Aquí va la parte que de verdad importa para tu bolsillo: que la universidad declare que acepta AP no significa que le vayan a dar crédito por cualquier examen. El reporte no dice cuántos puntos piden ni si esos créditos aplican a la carrera específica de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirse. No hagas cuentas de ahorro de tiempo o dinero hasta tener ese papel en la mano.

En cuanto a la oferta de carreras: en el año más reciente reportado, la universidad entregó 715 títulos de licenciatura, repartidos en 19 familias de programas. La familia más grande fue negocios y administración, con 27 de cada 100 títulos —ninguna otra le pasó por arriba, pero tampoco se llevó la mayoría—. Es una oferta amplia y repartida, no una escuela construida alrededor de una sola carrera dominante. Eso sí, 19 familias con actividad no son 19 carreras exactas: cada familia agrupa varios programas. Verifica el nombre exacto del programa que le interesa a tu hijo.

Sobre el tamaño de los grupos, la razón entre estudiantes y personal de instrucción es de 16 a 1, una cifra media, ni de las más bajas ni de las más altas comparada con universidades similares. Ojo: esto no es el tamaño real de una clase de primer año. Es un promedio institucional que no te dice si tu hijo va a estar en un salón de 15 o de 60.

La universidad también reporta oportunidades adicionales: estudio en el extranjero, un programa completo cursable de noche o fin de semana, educación de desarrollo sin crédito, y rutas hacia certificación docente, incluida la aprobación estatal para certificación inicial de maestros.

Qué tan fácil es entrar, y qué tan fácil es decidir quedarse

Aquí viene una de las señales más claras de todo el expediente. Missouri Southern State University no tiene admisión abierta —hay requisitos que revisa antes de decir sí—, pero en la práctica acepta a casi todos los que solicitan: de 2,302 solicitantes, ofreció lugar a 2,243. Eso es 97 de cada 100. Comparada con universidades públicas similares, está entre las que más aceptan.

De las nueve cosas que este reporte pregunta si se consideran para la admisión, la universidad marcó sólo tres como obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio de la prepa, y el examen de dominio del inglés para quien aplique. Todo lo demás —el ensayo personal, las cartas de recomendación, un portafolio, la experiencia de trabajo, que algún familiar haya estudiado ahí— lo marcó como no considerado. Puede que se envíe, pero el reporte dice que no entra en la decisión de admitir o no.

Si tu hijo estudió fuera de Estados Unidos, o hizo la prepa en español, pregunta desde ya si le corresponde el examen de dominio del inglés y qué lo exenta. Es de esas cosas que se descubren tarde y complican calendarios.

Dicho con toda franqueza: si esta universidad es una opción, la energía de tu hijo rinde más completando bien su expediente y cumpliendo fechas, que preocupándose por "si lo van a aceptar". La tarifa de solicitud es $35.

Pero aquí hay algo que merece que bajemos la velocidad. De cada 100 estudiantes admitidos para primer año, sólo 26 acabaron inscribiéndose realmente en esta universidad. Los otros 74 tenían la carta de aceptación en la mano y, aun así, decidieron no venir. Recibir el sí no es lo mismo que decidir ir. Este número no mide calidad ni prestigio, sólo cuántos de los aceptados terminaron matriculándose ese otoño; no incluye a quienes llegan después por transferencia. Lo que sí importa cuando lleguen las cartas de admisión de varias escuelas es que las pongas una junto a otra y compares precio neto, carrera y distancia, no el hecho de haber sido aceptado.

Sobre exámenes estandarizados: el SAT y el ACT no son requisito. Si se envían, se toman en cuenta; si no, la solicitud sigue su curso igual. De los estudiantes que se inscribieron, sólo 3 de cada 100 entregaron puntaje de SAT —una muestra tan chica (15 estudiantes) que cualquier rango que reporten no debe tratarse como un corte real ni como garantía de nada.

Sobre transferencias, una cifra que pesa: siguiendo a la generación que entró en 2017 buscando licenciatura, 29 de cada 100 se transfirieron a otra escuela sin haber completado su título aquí. Es una cifra alta comparada con universidades similares —al menos 7 de cada 10 de ellas vieron irse a una proporción menor—. El reporte no dice por qué se fueron, y que se hayan ido no significa que les haya ido mal: sólo significa que, cuando más adelante veas la tasa de graduación de esta universidad, ese estudiante que se transfirió y se tituló en otro lado no cuenta como graduado aquí, aunque haya completado su carrera en algún lado.

El precio de lista y lo que las familias realmente terminan pagando

En Missouri Southern State University, entre 107 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial, recibieron ayuda federal Title IV y pagaron la tarifa estatal o distrital cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $9,021. Entre 59 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $12,646; entre 47 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $15,196. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (107 estudiantes) y el de la banda de más (47 estudiantes) es de $6,175. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $11,264.

El precio que anuncian no es lo mismo que el que se paga. Aquí, con ingreso bajo, el precio neto promedio fue de $9,021 en el año académico 2022-23.

Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en esta institución pública usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales; también usa esa tarifa. Si tu familia vive fuera del estado o del distrito, la cuenta es otra. Pregúntala antes de aplicar.

Cómo se paga: becas, préstamos y opciones

De cada 100 estudiantes que buscan título, 74 recibieron algún tipo de ayuda que no se devuelve —beca o subvención—, con un promedio de $7,228 al año entre quienes la recibieron. Además, 44 de cada 100 recibieron beca Pell, la ayuda federal para familias con necesidad económica demostrada.

Aquí una aclaración que te va a ahorrar confusiones cuando llegue tu carta: el porcentaje de quienes reciben ayuda y el promedio de cuánto reciben son dos cuentas distintas, con distinto denominador. No se multiplican entre sí.

Sobre préstamos: 35 de cada 100 estudiantes de pregrado tomaron un préstamo federal, con un promedio de $6,180 ese año entre quienes pidieron. Es una proporción media comparada con escuelas similares. Este promedio es de un solo año y sólo cubre préstamos federales a nombre del estudiante —no incluye préstamos Parent PLUS que a veces firman los papás, ni deuda de banco o tarjeta, ni la deuda total al graduarse.

Lo más honesto que te puedo decir aquí es esto: este porcentaje habla de otras familias, no de la tuya. Lo que tu hijo específicamente necesitaría pedir prestado lo vas a ver en su propia carta de ayuda financiera, no en este promedio. Espera esa carta antes de descartar la escuela y antes de comprometerte con ella. La universidad también reporta un plan de pago de colegiatura en plazos como mecanismo adicional.

Vida en el campus, modalidades y apoyos

La universidad tiene vivienda propia, con capacidad reportada para 798 estudiantes, dentro o fuera del campus. No obliga a todos los estudiantes de tiempo completo y primer ingreso a vivir ahí —eso descarta una obligación universal, no dice que ningún programa la tenga—. También ofrece planes de comida con número fijo de comidas semanales en su plan más grande. Que exista cuarto no garantiza una cama disponible: pide por escrito la tarifa del año, la fecha límite para solicitar, y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.

Sobre ROTC: en su reporte más reciente, la universidad no marcó ninguna oportunidad de ROTC, ni la casilla general ni ninguna rama específica. Casi la mitad de las universidades de cuatro años de este directorio sí la marcaron; ésta no quedó entre ellas. Eso no prueba que no exista ninguna vía cercana —sólo que no se reportó en este campo—. Si tu familia depende de esa beca, pregúntalo directo en admisiones antes de descartar la opción.

En deportes, la universidad sí compite a nivel intercolegial y está afiliada a la NCAA, con membresía reportada en fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. Eso es membresía institucional, no una promesa para tu hijo: si le interesa competir, escríbele directamente al entrenador de ese deporte y pregunta si hay lugar en el equipo, en qué división compite, y si esa disciplina otorga beca.

En cuanto a modalidad de estudio, la universidad ofrece educación a distancia tanto en pregrado como en posgrado. De cada 100 estudiantes de pregrado, 21 llevaban toda su carga completamente a distancia, y 79 tenían al menos una clase presencial. También reporta que ofrece al menos un programa donde se puede completar todo el plan a distancia, aunque el dato no confirma en qué nivel específico. Si la modalidad importa para tu decisión, confirma el nivel y la carrera exactos.

La biblioteca opera con personal contratado y su gasto anual supera el umbral de $100,000 que registra el gobierno; tiene material físico y digital, y participa en préstamo entre bibliotecas. Eso es un piso, no una garantía de que existan las bases de datos específicas que necesita la carrera de tu hijo: pregunta por nombre de carrera.

La universidad también reporta: orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación para egresados, cuidado infantil en el campus, participación en el programa Yellow Ribbon para veteranos, punto de contacto dedicado para militares y sus familias, una organización estudiantil de veteranos, y una página publicada de servicios para personas con discapacidad.

Cuántos se quedan, y cuántos terminan con título

Aquí llegamos a la parte que más pesa cuando se trata de decidir, y voy a decírtela sin suavizarla.

De la generación que entró de tiempo completo en el otoño de 2022, 70 de cada 100 seguían inscritos aquí o ya se habían titulado un año después. Comparada con universidades públicas similares, esa cifra queda en la parte de abajo: al menos 7 de cada 10 de esas escuelas retuvieron a una proporción mayor. Entre los estudiantes de tiempo parcial de esa misma generación, sólo 22 de cada 100 cumplieron ese mismo criterio —son dos grupos distintos, y no se deben comparar como si fueran la misma historia.

Sobre graduación: de 907 estudiantes que entraron en 2017 buscando licenciatura, de tiempo completo, sin universidad previa, 319 se titularon aquí seis años después. Eso es 35 de cada 100. Con el plazo de cuatro años, la cifra baja a 23 de cada 100. Comparada con universidades similares, queda en el cuarto de abajo del grupo.

¿Qué pasó con el resto de esos 907? Los datos exactos lo dicen: 265 se transfirieron a otra institución sin completar aquí, 21 seguían inscritos sin haber terminado dentro del plazo, y 279 ya no estaban inscritos en ningún lado al momento del corte. Transferirse no significa que no se hayan titulado —sólo que no lo hicieron aquí—; y "ya no inscrito" no te dice el motivo, y puede incluir a quienes terminaron después de la fecha de corte.

Esta cifra es de la universidad entera. IPEDS no reporta graduación por carrera, así que si tu hijo va por un programa específico, ese dato hay que pedirlo directamente al departamento.

Hay una medida más amplia, a ocho años: de una cohorte de 2,023 estudiantes que entraron entre 2015 y 2016, 46 de cada 100 tenían título o certificado de esta universidad al corte de agosto de 2023. Entre quienes recibieron beca Pell específicamente, la cifra fue 40 de cada 100 —11 puntos por debajo de quienes no la recibieron. Comparada con universidades similares, esta cifra también queda en el cuarto de abajo. Que un estudiante no aparezca titulado aquí no prueba que le haya ido mal ni que haya abandonado del todo: el dato no captura el motivo.

Si tu familia calificaría hoy para Pell, esto no decide el resultado de tu hijo —es una descripción de una generación pasada, no una predicción—, pero sí es una pregunta que vale la pena llevar a la universidad: qué consejería asignada existe, qué ayuda de emergencia hay, y si las becas internas se renuevan cada año. Pide que te lo contesten por escrito.

Lo que ya sabes, y lo que sigue siendo tuyo decidir

Ahora ya conoces con detalle una pieza real de esta decisión: qué tan grande es esta universidad, qué tan selectiva es en la práctica, cuánto cuesta en el papel y cuánto terminan pagando familias parecidas a la tuya, y qué pasa con los estudiantes una vez que entran. Eso es el suelo firme sobre el que puedes pararte, no una respuesta completa.

A la universidad le toca admitir, ofrecer ayuda y decir qué apoyos existen. A tu hijo le toca decidir qué quiere estudiar, esforzarse y encontrar su lugar ahí. A ti te toca entender el dinero de tu familia, pedir por escrito lo que no está claro, y acompañar esta decisión sin cargarla tú solo ni dejar que la cargue él solo.

Ninguna cifra de este artículo te dice si Missouri Southern State University es la universidad correcta para tu hijo. Eso se arma juntando esto con lo que él quiere estudiar, con lo que ha construido hasta hoy, y con lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar. De esa combinación —no de un solo número— nace un plan.

Nota sobre las fuentes: la información de este artículo proviene de datos reportados por Missouri Southern State University al sistema IPEDS del Departamento de Educación de Estados Unidos, principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24, según se indica en cada sección. Best College Aid no representa a Missouri Southern State University ni a ningún organismo gubernamental; este artículo es una guía informativa independiente para ayudar a las familias a entender datos públicos.

¿Quieres entender qué significa esto para tu hijo?

En nuestra presentación gratuita te enseñamos, paso a paso, a armar la lista de universidades de tu hijo y a entender la ayuda financiera.

Regístrate gratis

Nota de fuentes

Los números de esta pieza salen de los reportes que cada institución entrega al gobierno de Estados Unidos (IPEDS, National Center for Education Statistics), principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24. Es una interpretación de esos datos, con fecha; para mayor precisión conviene consultar la fuente original o contactar directamente a la institución. Veritat es una iniciativa de Best College Aid.