Guía universitaria

Montgomery County Community College: admisión abierta y graduación

Montgomery County Community College: lo que dicen sus propios números

Montgomery County Community College en datos

Datos federales · IPEDS
Admisión
Abierta

IPEDS reporta una política de admisión abierta para todos o casi todos los estudiantes de primer ingreso a pregrado · 2023–24 · no garantiza que cada solicitante sea admitido; algunos programas pueden tener requisitos adicionales

Colegiatura y cuotas
$11,250 / $16,230

estatal / fuera del estado, precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$7,468/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV), con colegiatura estatal o del distrito · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
23 %

terminó un título o certificado en 150 % del tiempo normal · cohorte ajustada de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan título o certificado · cohorte 2020 (institución de menos de 4 años) · IPEDS 2023

Más datos
Cuota de solicitud
Sin cuota

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
11 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Cuando un colegio comunitario admite prácticamente a todo el que solicita, la pregunta importante ya no es "¿me van a aceptar?". Es otra: "¿qué va a pasar una vez que entre?". Montgomery County Community College, en Blue Bell, Pensilvania, es exactamente ese tipo de institución: la puerta está abierta, pero lo que sucede del otro lado tiene su propio mapa, y ese mapa es el que vamos a recorrer juntos.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,011 palabras14 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

No te voy a decir si esta escuela le conviene a tu hijo. Eso depende de lo que él quiera estudiar, de qué tan lejos de casa esté dispuesto a vivir y de lo que tu familia pueda pagar. Lo que sí puedo darte es algo que vale mucho: entender con precisión qué clase de institución es, para que la puedas comparar con criterio y no con suposiciones.

Qué tipo de escuela es y dónde está parada

Montgomery County Community College es una institución pública de dos años. En el lenguaje de los reportes federales, eso significa que sus programas duran entre dos y cuatro años, y que el nivel más alto que ofrece hoy es el grado de asociado. La clasificación académica Carnegie la describe como una escuela mixta de transferencia y carrera técnica, de tamaño grande dentro de su categoría, donde la mayoría de los estudiantes toma clases de medio tiempo. Esto no mide si es buena o mala. Mide a qué tipo de escuela se parece, para que sepas con quién comparar.

Ten cuidado si andas viendo listas viejas: la categoría que Carnegie le asignó cambió desde 2015, así que si te topas con una guía de esa época, la vas a ver descrita distinto.

El campus está en Blue Bell, dentro del condado de Montgomery, en el área metropolitana de Philadelphia-Camden-Wilmington. El código censal la ubica en un suburbio: dentro de la zona urbanizada, pero fuera de la ciudad principal. Si tu hijo piensa vivir en casa y viajar todos los días, hazte un favor: maneja esa ruta un día entre semana, a la hora exacta de sus clases. El tiempo que marca el mapa casi nunca es el tiempo real.

Una nota que vale la pena aclarar de una vez: esta institución no aparece con ninguna de las tres designaciones especiales que existen en este registro federal —no es universidad históricamente afroamericana, no es universidad tribal, no es institución land grant—. Eso no dice nada sobre a qué comunidades atiende ni cómo se va a sentir tu hijo ahí. Eso se pregunta visitando, hablando con estudiantes actuales, buscando organizaciones y centros culturales.

Una comunidad de casi 9,000, mayormente local

En el conteo oficial más reciente, Montgomery County Community College tenía 8,895 estudiantes inscritos, todos en pregrado. No es una escuela chica ni una de las gigantes: cae en la banda de entre 5,000 y 9,999 estudiantes, y comparada con 587 escuelas públicas de dos años parecidas, queda del lado grande de ese grupo.

Aquí hay algo que importa entender antes de imaginarte un campus lleno todo el tiempo: la mayoría de estos estudiantes va de medio tiempo. Si conviertes esa matrícula al equivalente de tiempo completo, el número institucional baja a 4,615. Eso significa que el número de inscritos no te dice cuánta gente hay en un salón un martes a las 10 de la mañana. Antes de asumir un horario, pregunta directamente a qué horas se abren las materias de la carrera que le interesa a tu hijo.

Sobre quién forma esta comunidad: 11 de cada 100 estudiantes de pregrado son hispanos o latinos, una minoría chica, y comparada con escuelas similares, queda por debajo de la mitad del grupo. Si tu familia es latina, esto no descarta la escuela, pero sí te dice que conviene preguntar, en la visita, qué existe para estudiantes latinos: grupo estudiantil, centro cultural, alguien en la oficina que hable español.

Hay más mujeres que hombres —59 de cada 100— y una buena mezcla de edades: 28 de cada 100 tienen entre 25 y 64 años. Y casi todos son de Pensilvania: 99 de cada 100 estudiantes de nuevo ingreso reportaron una dirección permanente en el mismo estado al solicitar. Si tu dirección está en otro estado, esto no te dice qué tarifa te tocaría; eso se pregunta directamente, porque la clasificación tarifaria y esta cifra de residencia son cosas distintas.

Cómo funciona el año académico

El calendario es de semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas. La escuela reportó que acepta crédito de exámenes AP y también lo que IPEDS llama crédito por experiencia de vida —estudio independiente, cursos para adultos, experiencia laboral, portafolios, licencias previas, entrenamiento militar—. También matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, dentro de un programa formal de doble inscripción.

Aquí va la verdad dura que no quiero que se te escape: que la escuela declare que acepta AP no significa que le den crédito automático por cualquier examen. No sabemos cuántos puntos piden ni si esos créditos van a contar para la carrera específica de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirte. No presupuestes el ahorro hasta tenerlo confirmado en papel.

Un dato que aterriza el nivel de la institución: en el reporte de títulos más reciente, esta escuela no entregó ninguna licenciatura. Eso es normal para un colegio de dos años —de las 587 escuelas públicas parecidas de este censo, 586 están en la misma situación—, pero si el plan final de tu hijo es una licenciatura, este dato es tu recordatorio de que aquí sólo se cursa el primer tramo del camino. Verifica por escrito, desde hoy, qué acuerdos de transferencia tiene la escuela y qué materias se reconocerían después.

La razón entre estudiantes y personal de instrucción es de 18 a 1, una cifra media, ni de las más bajas ni de las más altas entre escuelas similares. Este número no te dice el tamaño real de un salón de clases; sólo describe una proporción institucional general.

Oportunidades académicas reportadas

La institución declara ofrecer estudio en el extranjero, investigación de pregrado junto con las clases regulares, un programa completo que se puede cursar sólo de noche o los fines de semana, y educación de desarrollo sin crédito para quien necesite reforzar bases antes de tomar cursos regulares. Que estén reportadas confirma que existen como opción declarada; los detalles de cada una —cupo, requisitos, calendario— se confirman directamente con la escuela.

Admisión abierta: qué significa y qué no

Aquí llegamos a uno de los puntos centrales de esta escuela. Montgomery County Community College reporta una política de admisión abierta para todos o la mayoría de sus estudiantes de pregrado de primera entrada. La tarifa de solicitud es de $0.

Esto suena a alivio, y en parte lo es: no hay una competencia de admisión que superar como en una universidad selectiva. Por eso mismo, aquí no existe una "tasa de aceptación" que analizar, ni una tasa de matriculación posterior a la admisión, ni una política reportada sobre el uso del SAT o el ACT. No es que la escuela haya dejado esos datos en blanco por descuido: bajo admisión abierta, el sistema federal simplemente no los pide.

Pero —y esto es importante— admisión abierta a la institución no es lo mismo que entrada garantizada a cualquier programa. Si la carrera que le interesa a tu hijo tiene requisitos propios, cupo limitado o un proceso de admisión aparte, eso se confirma directamente con ese programa, no con la política general de la escuela.

Sobre transferencias: en el otoño más reciente, 692 estudiantes llegaron a esta escuela después de haber estudiado en otra institución. Es un número alto comparado con escuelas similares. Lo que no sabemos desde aquí es cuántos créditos les reconocieron al llegar; eso se pregunta caso por caso. Y en cuanto a quienes se van de esta escuela hacia otra de cuatro años, el dato oficial de salida disponible es distinto: 19 de cada 100 estudiantes de la cohorte completa, de tiempo completo, salieron dentro del 150% del tiempo normal esperado.

El costo: lo que se publica y lo que realmente se paga

En Montgomery County Community College, entre 117 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial, recibieron ayuda federal Title IV y pagaron la tarifa estatal o distrital cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $7,468. Entre 73 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $10,740; entre 48 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $14,453. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (117 estudiantes) y el de la banda de más (48 estudiantes) es de $6,985. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $9,436.

El precio que anuncian no es lo mismo que el que se paga. Aquí, con ingreso bajo, el precio neto promedio fue de $7,468 en el año académico 2022-23.

Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en esta institución pública usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales; también usa esa tarifa. Si tu familia vive fuera del estado o del distrito, la cuenta es otra. Pregúntala antes de aplicar.

Ayuda y préstamos: aquí hay que ir a buscar la beca

De cada 100 estudiantes que buscan un título o certificado, 45 recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve. Eso deja a 55 sin ese tipo de ayuda. Comparada con escuelas similares, esta proporción está en el cuarto más bajo del grupo. Entre quienes sí recibieron beca, el promedio anual fue de $4,460. La ayuda federal Pell, reservada para familias con necesidad económica demostrada, llegó a 34 de cada 100 estudiantes.

Esto no te dice qué le van a ofrecer a tu hijo. Dice que en esta escuela, más que en otras, hay que salir a buscar activamente la ayuda, no esperar a que llegue sola.

Y ahora la cifra que más quiero que te lleves clara, porque toca directamente el bolsillo familiar: en el año escolar más reciente reportado, 46 de cada 100 estudiantes de pregrado de esta escuela recibieron un préstamo estudiantil federal. Es de las proporciones más altas entre escuelas públicas de dos años comparables —al menos nueve de cada diez de ese grupo tuvieron una proporción igual o menor.

De los que pidieron préstamo, cada uno se llevó en promedio $6,789 ese año. Si tu hijo pidiera algo similar cada año durante los dos años que dura el programa, la suma rondaría los $13,578, sin contar intereses. Ese número se decide antes de la primera firma, no después.

Una aclaración que protege tu presupuesto: este promedio es sólo de préstamos federales a nombre del estudiante en un año. No incluye los préstamos Parent PLUS que a veces firman los papás, ni deuda con bancos, ni tarjetas de crédito. Y no es la deuda total con la que alguien se gradúa; para eso habría que sumar todos los años, y ese número no está en este reporte. La institución también reporta un plan de pago de colegiatura en plazos, por si prefieren distribuir el costo en lugar de una sola exhibición.

El porcentaje de arriba habla de otras familias, no de la tuya. Lo que tu hijo tendría que pedir sale de su propia carta de ayuda financiera. Espera esa carta antes de descartar la escuela y antes de comprometerte con ella.

Vida en el campus, modalidad y apoyos

Esta escuela no ofrece vivienda propia —ni dormitorios ni departamentos bajo su control— ni planes de comida reportados. Eso no significa que el presupuesto oficial de ayuda financiera ignore el costo de vivir fuera del campus: ese presupuesto sí existe, y conviene pedirlo directamente si tu hijo necesita esa estimación.

No se reportó ninguna oportunidad de ROTC en ninguna de sus ramas. Entre las escuelas de dos años de esta guía, sólo 45 de 843 sí la marcaron, y ésta no está entre ellas. Si el plan de tu hijo incluye ROTC o esa beca en particular, pregunta directamente en admisiones antes de descartar la opción por completo; este campo dice lo que se reportó, no todo lo que puede existir.

Sí compite en deporte intercolegial, afiliada a la NJCAA y a otra asociación. Esto no dice qué deportes específicos ofrece ni las trayectorias de transferencia de sus atletas; si el deporte importa para tu familia, pide al programa atlético la lista actual.

Sobre modalidad: 35 de cada 100 estudiantes de pregrado tomaban todas sus clases a distancia en el conteo más reciente; los otros 65 llevaban al menos una clase presencial. Es un número alto, pero es del pregrado completo, no de una carrera en particular. Una carrera puede estar casi toda en línea y la de al lado casi toda en el campus.

La biblioteca tiene personal contratado y un gasto anual de $100,000 o más, con material físico y digital, y participa en préstamo entre bibliotecas. Ese piso de gasto es lo que pregunta el gobierno, no una medida de qué tan buena es la colección. Lo que de verdad importa preguntar son los horarios: si tu hijo estudia y trabaja al mismo tiempo, que la biblioteca abra de noche o fin de semana pesa más que cualquier cifra de presupuesto.

Entre los apoyos reportados están orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación al completar el programa, cuidado infantil en el campus para hijos de estudiantes, participación en el programa Yellow Ribbon para veteranos, un punto de contacto dedicado para veteranos y militares, una organización estudiantil de veteranos, y una página web publicada de servicios para personas con discapacidad.

Persistencia y graduación: la verdad más difícil de esta escuela

Aquí llegamos a los números que más necesitan contexto, porque son los que definen si el plan funciona a largo plazo.

De los estudiantes que entraron por primera vez, de tiempo completo, buscando título o certificado, 66 de cada 100 cumplieron el criterio oficial de retención: seguían inscritos ahí o ya habían completado su programa un año después. Entre quienes entraron de medio tiempo ese mismo periodo, la cifra baja a 49 de cada 100. Comparada con escuelas similares, la retención de tiempo completo queda apenas por arriba de la mitad del grupo.

No volver no es lo mismo que abandonar. Este dato no distingue entre quien se transfirió a otra escuela y quien dejó los estudios. Si transferirse era el plan de tu hijo desde el principio, ese es justo el resultado que este número no puede mostrarte por sí solo.

Y aquí la cifra que quiero decirte de frente, sin adornarla: de la cohorte que entró en 2020, de tiempo completo y por primera vez, 23 de cada 100 completaron un programa en esta institución dentro del tiempo esperado más una mitad extra de margen. Es una cifra histórica, de un grupo específico, no un pronóstico sobre tu hijo. No incluye a quienes llegaron transferidos ni a quienes empezaron medio tiempo.

Ampliando la ventana a ocho años: de una cohorte de 4,122 estudiantes que entraron entre 2015 y 2016, sólo 25 de cada 100 habían obtenido un título o certificado de esta escuela para agosto de 2023. Entre quienes recibieron beca Pell, la cifra fue de 23 de cada 100, tres puntos abajo del resto. Comparada con escuelas similares, queda por debajo de la mitad del grupo.

Te lo digo sin envolverlo en optimismo fácil: la mayoría de esa cohorte no había terminado un título ahí después de ocho años. Eso no te dice el motivo —pudieron haberse transferido, haber terminado en otra escuela, haber pausado por razones de vida—, pero sí te dice que el camino en un colegio comunitario de este tipo, hacia una credencial completa, toma tiempo y no siempre termina donde empezó. Antes de que tu hijo se inscriba, pide por escrito cuánto tarda normalmente en completarse el programa que le interesa, cómo se programan los cursos obligatorios, y cómo cambia el costo total si toma más tiempo del esperado.

Lo que estos números significan para tu plan

Ya tienes una imagen clara de qué es Montgomery County Community College: una escuela pública de dos años, de admisión abierta, con colegiatura que varía fuerte según tu residencia, donde el precio neto real puede ser mucho menor que el publicado, pero donde también los préstamos son comunes y la graduación completa toma más tiempo del que muchos imaginan al entrar.

Nada de esto te dice si le conviene a tu hijo. Eso depende de lo que él quiera estudiar, de si su plan es transferirse después a una universidad de cuatro años o quedarse con un título de dos, de qué tan lejos de casa está dispuesto a vivir, y de lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar. Esta pieza te dio una parte sólida del mapa. Las otras dos —lo que tu hijo quiere y lo que tu familia puede pagar— sólo ustedes las tienen. Júntalas, y de ahí sale un plan real.

Nota sobre las fuentes: la información de este artículo proviene de datos reportados por la institución al sistema IPEDS del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente a los años escolares 2022-23 y 2023-24, según se indica en cada sección. Best College Aid no representa a Montgomery County Community College ni a ninguna agencia gubernamental; este artículo organiza y explica información pública disponible para ayudar a las familias a comprenderla.

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Nota de fuentes

Los números de esta pieza salen de los reportes que cada institución entrega al gobierno de Estados Unidos (IPEDS, National Center for Education Statistics), principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24. Es una interpretación de esos datos, con fecha; para mayor precisión conviene consultar la fuente original o contactar directamente a la institución. Veritat es una iniciativa de Best College Aid.