Guía universitaria

Morehouse College: tasa de admisión, requisitos y graduación

Morehouse College: lo que dicen los números y lo que significan para tu familia

Morehouse College en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
51.4 %

2,883 admitidos de 5,610 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$31,725

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$32,679/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
53 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
20

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
86 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$50

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
0 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay universidades que se entienden en un vistazo y otras que necesitan que te sientes con ellas, con paciencia, antes de decidir si merecen un lugar en la lista de tu hijo. Morehouse College es de las segundas. Es pequeña, es selectiva, tiene una identidad histórica muy particular, y sus números —los que el gobierno federal recopila cada año— cuentan una historia con luces claras y con zonas donde tienes que preguntar más antes de firmar nada.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,481 palabras16 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Voy a caminar contigo por esos números. No para decirte si Morehouse es "la correcta" para tu hijo —eso no lo puede decidir un artículo, lo decides tú con él y con lo que su vida y su bolsillo permiten—, sino para que entiendas de verdad qué clase de institución es, qué exige, qué cuesta y qué te promete y qué no te promete.

Quién es Morehouse College y dónde vive

Empecemos por lo básico. Morehouse es un colegio privado, sin fines de lucro, de cuatro años, cuyo nivel más alto reportado es la licenciatura. El sistema de clasificación Carnegie —el que usa el gobierno para ordenar a las universidades de Estados Unidos por lo que hacen— la describe como un colegio de artes y ciencias, de tamaño chico, muy residencial: en los datos más recientes de ese sistema, al menos la mitad de sus estudiantes de pregrado vivía en vivienda propiedad de la institución o afiliada a ella, y al menos 80 de cada 100 estudiaban tiempo completo. También la coloca dentro de su grupo de admisión selectiva.

¿Qué significa "muy residencial" para tu bolsillo? Que el costo de vivir en el campus casi nunca viene incluido en el número grande que ves en el folleto de colegiatura. Se cobra aparte. Si tu hijo va a vivir ahí, pide ese número por separado, con el plan de comida incluido, antes de comparar esta escuela con cualquier otra.

Morehouse está en Atlanta, Georgia, en el condado de Fulton, dentro del área metropolitana de Atlanta-Sandy Springs-Roswell. El código censal la ubica en una ciudad grande, de 250,000 habitantes o más. Eso no te dice cómo se llega al campus desde donde vive tu familia ni qué hay para vivir cerca —esas preguntas las tienes que hacer tú. Si tu hijo piensa vivir en casa, maneja tú mismo la ruta un día entre semana, a la hora exacta de sus clases. El tiempo real casi nunca es el que dice el mapa.

Hay algo más que define a Morehouse antes de cualquier cifra de admisión o de costo: está designada como Historically Black College or University (HBCU). En el archivo federal más reciente, de 3,012 instituciones en ese censo, solamente 76 tienen esa marca. Esa designación te cuenta de dónde viene la escuela y con qué misión nació. No te dice a quién admite hoy ni cómo la va a pasar tu hijo ahí dentro. No la leas como veredicto de calidad, ni a favor ni en contra. Lo que sí importa es lo que tiene nombre y apellido: qué centro estudiantil existe, qué beca aplica, quién te contesta el teléfono en abril. Eso pregúntalo directamente.

Una comunidad pequeña, y una composición muy particular

Morehouse tuvo 2,738 estudiantes inscritos en el conteo oficial más reciente, todos en pregrado —no hay matrícula de posgrado ahí. Es un tamaño mediano dentro del panorama de universidades privadas selectivas parecidas a ella: ni de las grandes ni de las chicas, más bien de las que están a media tabla.

Y aquí viene algo que tu familia necesita saber de frente, sin adornos: el porcentaje de estudiantes reportado como hispano o latino en Morehouse redondea a cero. Un cero redondeado no significa que no haya nadie —significa casi nadie. Comparada con 941 escuelas privadas selectivas parecidas que reportan este dato, Morehouse está entre las que más bajo lo reportan: nueve de cada diez de esas escuelas reportaron una proporción mayor.

No te digo esto para condenar a la escuela ni para inflarla. Que haya pocos latinos no la vuelve mala, así como muchos no volverían buena a ninguna otra. Este dato cuenta quién está matriculado, y nada más. Si tu hijo va a ser de los pocos, la pregunta que sí vale la pena hacer es qué grupos estudiantiles existen, qué apoyos hay, y —si puedes— hablar con un estudiante que esté ahí ahora mismo, antes de decidir. El número es de la escuela completa; su experiencia en su carrera específica puede verse distinta.

Hay otro dato que también define a Morehouse de manera estructural: el porcentaje de mujeres en el pregrado redondea a cero. De nuevo, un cero redondeado no quiere decir ninguna, quiere decir casi ninguna. Y de los estudiantes entre 25 y 64 años —los que suelen regresar a estudiar siendo adultos— sólo 13 de cada 100 forman parte del pregrado. Sobre de dónde venían los estudiantes de nuevo ingreso, el reporte federal simplemente no trae ese dato para esta escuela en el ciclo más reciente. No está, y no se inventa.

Lo académico: calendario, títulos, y cuánta atención hay realmente

Morehouse organiza su año por semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas cada uno. Acepta créditos de exámenes AP, pero no marcó aceptar crédito por experiencia de vida. Y sí matricula a estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, dentro de un programa formal de doble inscripción.

Aquí una verdad dura que conviene decir sin rodeos: que digan que aceptan AP no significa que le den crédito por cualquier examen ni por cualquier puntaje. No sabemos cuántos puntos piden ni si esos créditos van a contar para la carrera específica de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de que se inscriba. No presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano.

En cuanto a títulos: en el último año reportado, Morehouse entregó 398 títulos de licenciatura, repartidos en 18 familias de programas. La familia más grande, con diferencia, fue negocios y administración: 128 de esos 398 títulos, o sea 32 de cada 100. Es una concentración real, pero 18 familias con fila en el reporte no son 18 carreras completas ni 18 opciones garantizadas —una familia de programas agrupa varias carreras, y alguna fila puede reportar cero. Verifica el programa exacto que le interesa a tu hijo antes de asumir que existe ahí.

Sobre la atención en el salón: la razón oficial en Morehouse es de 13 estudiantes por cada profesor de tiempo completo equivalente. Es una cifra baja en términos absolutos. Pero comparada con escuelas privadas selectivas parecidas, queda por encima de la mediana: la mitad o más de ese grupo reporta la misma razón o una menor. Las dos cosas son ciertas al mismo tiempo, y por eso te las cuento por separado. Lo que este número no te dice es el tamaño real de un salón de primer año —esa cifra no existe en este reporte.

Vale la pena mencionar que la institución reporta oportunidades académicas estructuradas más allá del salón: estudio en el extranjero, preparación para certificación docente, y la posibilidad de completar en otra institución cierta preparación en áreas específicas de especialización docente.

Entrar a Morehouse: lo que piden y lo que de verdad pasa

Aquí es donde muchas familias se ponen nerviosas, así que vamos con calma y con los números exactos.

Morehouse no tiene admisión abierta. De las nueve piezas que el gobierno federal registra como consideraciones de admisión, Morehouse marcó cuatro como obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio de la prepa, el ensayo personal y las cartas de recomendación. Dicho simple: en esta universidad no alcanza con juntar papeles. El ensayo es requisito, así que tu hijo tiene que sentarse a escribir, y escribir bien.

Hay otras piezas que no son obligatorias pero sí se toman en cuenta si las mandas: el lugar que ocupó en su generación, si llevó el plan de materias que la universidad pide, su experiencia de trabajo, el examen de dominio del inglés para quien aplique, y si alguien de la familia estudió ahí. Sobre esto último —el estatus de legado— quiero ser directo: es algo que tu hijo no puede cambiar. Si no es su caso, no gasten energía ahí. Gástenla en lo que sí está en sus manos: el ensayo, las cartas, el expediente.

La tarifa de solicitud publicada es de $50.

Ahora los números de qué tan selectiva es en la práctica. En el ciclo más reciente, Morehouse recibió 5,610 solicitudes de primer ingreso. Ofreció lugar a 2,883. Eso es 51 de cada 100 — casi la mitad. Comparada con 942 escuelas privadas selectivas parecidas, Morehouse queda del lado más exigente: siete de cada diez de esas escuelas, o más, aceptaron a un porcentaje mayor de quienes solicitaron. No es trámite seguro, y tampoco es lotería. La solicitud sí se revisa.

Pero admitir no es lo mismo que inscribir, y aquí viene un dato que sorprende a muchas familias: de cada 100 admitidos, sólo 24 terminaron inscribiéndose en Morehouse ese otoño. Los otros 76 tenían el sí en la mano y no lo tomaron. Comparado con escuelas similares, esta proporción es de las más comunes — ni alta ni baja, a media tabla. Y no lo leas como una mancha sobre la escuela: que la mayoría de los admitidos elija otro lugar no significa que Morehouse sea mala. El registro federal no explica por qué cada quien decidió lo que decidió. Lo que otros hicieron no te dice qué te van a ofrecer a ti. Espera tu propia carta, con tu propio precio neto, y decide con ese número en la mano.

Sobre exámenes estandarizados: Morehouse reportó que el SAT y el ACT no son requisito. Si tu hijo los manda, se toman en cuenta; si no, la solicitud sigue su curso igual. Menos de 1 de cada 100 estudiantes inscritos entregó puntaje de SAT. Del ACT sí hay dato entre quienes lo entregaron: la mediana fue 20. También existe la posibilidad de entregar otro tipo de examen (como Wonderlic o WISC), opcional también. Que tan pocos hayan entregado SAT no nos dice si la escuela lo usa para admisión, para becas o para nada — son preguntas distintas que este dato no responde.

Un dato final sobre movimiento de estudiantes: de la generación que entró en 2017 buscando licenciatura, 20 de cada 100 se transfirieron a otra escuela sin terminar en Morehouse. Cambiarse de escuela no es fracasar. Pero si existe la posibilidad de que tu hijo necesite moverse, conviene que sepa desde antes cómo se piden los papeles y qué créditos se reconocerían en otro lado — eso no viene en este dato, hay que pedirlo por escrito.

El precio de lista: $51,623 al año

En Morehouse College, entre 132 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $32,679. Entre 90 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $37,266; entre 116 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $39,174. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (132 estudiantes) y el de la banda de más (116 estudiantes) es de $6,495. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $34,733.

Entre las 937 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más cara para las familias de menos ingreso. Eso no quiere decir que haya que descartarla. Quiere decir que hay que pedir la carta de ayuda antes de decidir.

Un promedio no dice qué tan distintos fueron los casos dentro de esa banda; con este dato no se puede afirmar que hubo familias muy por debajo o por encima de la cifra publicada. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales.

Becas, Pell y préstamos: cómo se arma el pago

De cada 100 estudiantes en Morehouse que buscan un título, 77 recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve. Comparado con escuelas privadas selectivas parecidas, esta proporción cae en el cuarto donde la beca alcanza a menos estudiantes. Entre quienes sí la recibieron, el promedio del año fue de $18,533.

Además, 44 de cada 100 recibieron beca Pell — la ayuda federal para estudiantes con necesidad económica demostrada. Recuerda: el porcentaje y el promedio no comparten denominador. El porcentaje se calcula sobre todos los estudiantes; el promedio, sólo sobre los que recibieron ayuda. No se multiplican entre sí.

Ahora la parte de la deuda, y aquí quiero ser especialmente claro porque es donde más familias se confunden. En el año escolar más reciente reportado, 60 de cada 100 estudiantes de pregrado en Morehouse recibieron un préstamo estudiantil federal. De los que pidieron, cada uno se llevó en promedio $6,725 ese año. Si tu hijo pidiera algo parecido cada uno de los cuatro años, la suma andaría cerca de $26,900 — sin contar intereses, y sin incluir préstamos que los padres pudieran tomar aparte (como los PLUS), tarjetas de crédito o deuda con el banco. Esa cifra tampoco es la deuda total con la que alguien se gradúa; para eso habría que sumar todos los años, y ese dato no existe en este reporte.

Aquí financiar con deuda es lo común, no la excepción. Haz la cuenta completa antes de que tu hijo firme algo. Ese porcentaje habla de otras familias, no de la tuya — lo que tu hijo tendría que pedir sale de su propia carta de ayuda financiera. Espera esa carta antes de comprometerte.

Morehouse también reporta un plan de pago de colegiatura en plazos, para familias que prefieren dividir el costo a lo largo del año en vez de pagarlo de una sola vez.

Vida en el campus, ROTC, deportes y modalidad

Morehouse sí tiene vivienda controlada por la institución, con capacidad reportada para 1,544 estudiantes. No está obligada a que todos los estudiantes de primer ingreso vivan ahí — eso niega una obligación universal, aunque algún programa específico podría tener su propia regla. También ofrece planes de comida, pero el número de comidas por semana varía según el plan que elijas. Pide por escrito la tarifa de este año, la fecha límite para solicitar cuarto, y si te garantizan lugar o entras a lista de espera.

Sobre ROTC: Morehouse reportó que sí hay oportunidad, con dos ramas marcadas — Army (Ejército) y Navy (Marina). La Fuerza Aérea no aparece marcada. Que esté en el reporte no significa que el programa se curse necesariamente en este campus ni te dice cupos, becas o requisitos — eso hay que preguntarlo por nombre antes de construir un plan alrededor de esa opción.

En deportes, Morehouse compite en el nivel intercolegial y está afiliada a la NCAA, con membresía reportada en fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. La membresía es de la escuela, no de tu hijo: si le interesa competir, escríbanle directamente al entrenador de ese deporte y pregunten si hay lugar en el equipo y si esa disciplina ofrece beca atlética.

Sobre educación a distancia: 11 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaban toda su carga completamente en línea; los otros 89 tomaban al menos una clase presencial. Morehouse también reportó que ofrece al menos un programa completo que puede terminarse a distancia — pero conviene confirmar el nivel y la carrera exactos antes de asumir que aplica a lo que tu hijo quiere estudiar.

Finalmente, Morehouse reporta servicios de orientación académica y profesional combinados, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación para egresados, un punto de contacto dedicado para veteranos y militares, y una página publicada de servicios para personas con discapacidad. Que estos servicios existan en el reporte no establece por sí solo su calidad ni su efectividad real — eso se comprueba preguntando y usándolos.

¿Se quedan y se gradúan? Los números de persistencia

Aquí hay una historia con dos caras, y las dos son ciertas al mismo tiempo.

De la generación que entró en el otoño más reciente reportado, 86 de cada 100 seguían inscritos en Morehouse o ya se habían graduado un año después. Esa cifra —llamada tasa de retención— es alta comparada con 930 escuelas privadas selectivas parecidas: Morehouse queda en la parte de arriba de ese grupo. Es una señal fuerte de que, quienes empiezan ahí, en su mayoría no se van en el primer año.

Pero la retención no es lo mismo que la graduación, y aquí el panorama cambia. De los estudiantes que entraron a licenciatura en 2017, 53 de cada 100 se graduaron de Morehouse en seis años. A cuatro años, el plazo que la mayoría de las familias tiene presupuestado, la cifra baja a 36 de cada 100 — diecisiete puntos menos. Comparada con 920 escuelas privadas selectivas parecidas, Morehouse queda por debajo de la mitad del grupo en graduación a seis años.

Dicho sin adornos: de cada 100 estudiantes de esa generación, 53 terminaron con título de Morehouse en seis años, y 47 no lo hicieron ahí. Es casi mitad y mitad. El reporte no te dice por qué la otra mitad no aparece con título — pudieron haberse transferido, tardado más, o dejado la escuela. Antes de decidir, pregunta directamente qué apoyos concretos existen para que un estudiante termine a tiempo, y cuánto suele tardar realmente la carrera específica que le interesa a tu hijo. Ese quinto año, si llega, también se paga.

Ampliando la ventana a ocho años, con una cohorte distinta que incluye tanto primer ingreso como estudiantes con experiencia universitaria previa: 50 de cada 100 tenían título o certificado de Morehouse al corte final. Dentro de ese grupo, los estudiantes que recibieron beca Pell se graduaron a una tasa de 44 de cada 100 — quince puntos por debajo de quienes no recibieron Pell. Comparada con 935 escuelas parecidas, Morehouse queda en el cuarto de abajo en esta medida a ocho años.

Si tu familia calificaría para Pell, esto no determina lo que le va a pasar a tu hijo — es un patrón histórico de una cohorte que entró hace años. Pero sí es una pregunta que vale la pena hacer directamente en la escuela: qué consejero le asignarían, qué ayuda de emergencia existe, y si la beca institucional se renueva automáticamente cada año o hay que volver a calificar. Y pide que te lo contesten por escrito.

Cómo se junta todo esto

Ahora ya conoces a Morehouse College con una profundidad que pocos padres alcanzan antes de sentarse con su hijo a decidir: sabes cómo admite, cuánto cuesta de lista, cuánto pagan realmente familias con ingresos parecidos al tuyo, cómo se financia la mayoría con préstamos, y qué tan probable es —según los números históricos— que un estudiante se quede y se gradúe.

Ninguno de estos números decide por ustedes. Un promedio de precio neto no es la carta que le va a llegar a tu hijo. Una tasa de graduación no predice si tu hijo específico va a terminar ahí. Lo que sí puedes hacer es juntar esta pieza —lo que Morehouse realmente es y ofrece— con las otras dos que sólo tú y tu hijo tienen: lo que él quiere estudiar y lo que ya ha construido, y lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar. De esa combinación, y no de un solo número, nace un plan real.

A tu hijo le toca escribir el ensayo, mandar sus papeles, decidir qué carrera quiere y hacerse responsable de su parte del camino. A ti te toca entender el dinero, pedir la carta de ayuda financiera antes de comprometerte con nada, y acompañarlo mientras cruza un sistema que probablemente ninguno de los dos heredó del todo. No tienes que hacerlo por él. Lo haces con él.

La información de este artículo proviene de datos reportados por Morehouse College al IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente a los ciclos 2022-23 y 2023-24. Best College Aid no representa a Morehouse College ni al gobierno de Estados Unidos; este artículo no sustituye la información oficial ni la carta de ayuda financiera que la propia escuela envíe a tu familia.

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Nota de fuentes

Los números de esta pieza salen de los reportes que cada institución entrega al gobierno de Estados Unidos (IPEDS, National Center for Education Statistics), principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24. Es una interpretación de esos datos, con fecha; para mayor precisión conviene consultar la fuente original o contactar directamente a la institución. Veritat es una iniciativa de Best College Aid.