Guía universitaria

Neumann University: tasa de admisión, requisitos y graduación

Neumann University: lo que dicen los datos oficiales, y lo que significan para tu familia

Neumann University en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
76.4 %

3,218 admitidos de 4,212 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$37,300

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$25,012/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
46 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
No se considera

no se considera aunque lo envíes · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
Fechas límite de solicitud
2 de septiembre

regular: 2 de septiembre · acción temprana: 1 de diciembre · prioritaria: 15 de agosto · Common Data Set 2024–25 (C14, C21, C22), publicado por la universidad · confirma las fechas de este año con la universidad

GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Tasa de retención
69 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
Sin cuota

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
8 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; fechas de solicitud del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Cuando tu hijo pone Neumann University en su lista, lo primero que quieres saber no es un nombre bonito ni una frase de folleto. Quieres saber qué es esta escuela de verdad: qué tan grande, qué tan cara, qué tan probable es que entre y qué tan probable es que salga con el título. Eso es lo que te voy a explicar aquí, con los datos que el gobierno federal recopila de la propia universidad. No te voy a vender esta escuela ni te la voy a tumbar. Te la voy a mostrar tal como es, para que tú decidas si merece seguir en la lista de tu hijo.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,313 palabras15 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Qué tipo de escuela es y dónde está parada

Neumann University es una universidad privada, sin fines de lucro, de cuatro años. El sistema federal Carnegie —que ordena a las universidades de Estados Unidos por lo que hacen— la clasifica como universidad de maestría, con programas medianos, y como una escuela chica y principalmente residencial: entre 25 y 49 de cada 100 estudiantes de pregrado vivían en vivienda de la institución, y al menos la mitad estudiaba tiempo completo. Ese dato es de 2019-20, y entre 2018 y 2021 Carnegie le cambió la categoría a esta escuela. Si te topas con una guía vieja que la describe distinto, no es que alguna esté equivocada: es que el sistema mismo cambió su forma de clasificarla.

Carnegie también la coloca en su categoría "incluyente", que junta a dos tipos de escuelas: las que no reportaron puntajes de admisión y las que sí los reportaron pero mostraron una oportunidad amplia de acceso. El dato no te dice cuál de las dos describe a Neumann. Es una etiqueta útil, pero no completa.

Físicamente, la universidad está en Aston, Pensilvania, dentro del condado de Delaware, en el área metropolitana de Philadelphia-Camden-Wilmington. El código censal la ubica en un suburbio: dentro de la zona urbanizada, fuera del centro de la ciudad. Si tu hijo piensa vivir en casa y manejar todos los días, no confíes en lo que dice el mapa. Haz la ruta un día entre semana a la hora en que tendría clase. El tráfico real casi nunca coincide con el estimado digital.

IPEDS —el sistema federal de datos que sostiene todo este artículo— registra el doctorado como el nivel más alto que la institución reporta ofrecer, y la clasifica como una escuela que otorga grados principalmente de licenciatura o niveles superiores. Eso es un dato institucional general: no te dice si el programa exacto que le interesa a tu hijo existe ni si conecta con un posgrado. Eso se verifica programa por programa.

Y una aclaración que vale la pena hacer temprano: Neumann University no tiene ninguna de las tres designaciones federales especiales —no es universidad históricamente afroamericana, no es universidad tribal, no es institución land grant. De las 3,012 universidades en este directorio, 138 tienen alguna de esas tres. Que Neumann no las tenga no dice nada sobre a qué comunidades atiende ni cómo se sentiría tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales y qué organizaciones estudiantiles existen hoy.

Quién más va a estar ahí con tu hijo

Neumann tenía 2,171 estudiantes inscritos en el conteo oficial más reciente. Es una escuela de tamaño mediano —ni de las grandes ni de las chicas— comparada con 941 escuelas privadas similares de este censo, donde su tamaño resulta de los más comunes.

Pero ese número de 2,171 trae escondido algo importante: incluye posgrado. Solamente 1,695 son estudiantes de pregrado; los otros 476 ya tienen una carrera terminada y están estudiando algo más. Si tu hijo va entrando a licenciatura, el número que le importa a él es 1,695, no el total de la escuela.

Dentro del pregrado, la comunidad hispana o latina es una minoría chica: 8 de cada 100 estudiantes. Comparada con 941 escuelas privadas selectivas parecidas, queda abajo de la mitad del grupo, sin caer en el cuarto más bajo. Que haya pocos latinos no vuelve mala a la escuela, así como muchos no la volverían automáticamente buena. Es un dato de matrícula, no un veredicto sobre el ambiente. Si tu hijo va a ser de los pocos, vale la pena preguntar en la visita qué grupos estudiantiles, qué centro cultural, o si hay alguien en la oficina que hable español.

Otros trazos de esta comunidad: hay más mujeres que hombres —61 de cada 100 son mujeres—; los adultos de 25 a 64 años son pocos, apenas 11 de cada 100; y poco más de la mitad de los estudiantes de nuevo ingreso, 61 de cada 100, venía del mismo estado de Pensilvania al momento de aplicar.

Cómo funciona el año académico y qué crédito reconoce

El calendario de Neumann es de semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas cada uno, con fechas parejas para todos los estudiantes.

La universidad declaró aceptar crédito de exámenes AP y también lo que IPEDS llama crédito por experiencia de vida —estudio independiente, experiencia laboral, portafolios, licencias, entrenamiento militar previo, entre otros. También matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, dentro de un programa formal de dual enrollment.

Aquí va la letra chica que sí importa: que la escuela declare aceptar AP no significa que le den crédito por cualquier examen. El reporte no dice cuántos puntos piden ni cuántos créditos otorgan, ni si esos créditos aplican a la carrera específica de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirte. No presupuestes ese ahorro hasta tenerlo confirmado.

En cuanto a qué se puede estudiar: en el año más reciente reportado, Neumann otorgó 339 títulos de licenciatura, repartidos en 18 familias de programas académicos. Pero la oferta está bastante concentrada: profesiones de la salud representó 108 de esos 339 títulos, es decir 32 de cada 100. Esa cifra describe la distribución de títulos otorgados, no la calidad de un programa en particular ni la oferta actual. Si tu hijo tiene otro interés, revisa el programa exacto.

La razón de estudiantes por profesor es de 13 a 1. Es una cifra baja en términos generales, pero comparada con 941 escuelas parecidas queda por encima de la mediana —es decir, otras escuelas similares tienen razones todavía más bajas. Ojo: este número no te dice el tamaño real de las clases de primer año. Es un promedio institucional, no una promesa de salón.

Lo que la universidad reporta que ofrece más allá del salón

Neumann reporta varias oportunidades estructuradas: estudio en el extranjero, investigación de pregrado, un programa completo que puede cursarse sólo de noche o fines de semana, y rutas para certificación docente. Que estén reportadas confirma que existen como opción declarada; no dice quién califica, cuántos cupos hay ni cómo se solicitan. Eso se pregunta directamente a la oficina correspondiente.

Cómo es entrar: requisitos, probabilidad y qué tan probable es que se queden

Aquí está una de las partes que más cambia el plan de una familia.

Neumann declaró que no tiene admisión abierta: hay requisitos que revisa antes de decir sí. De nueve consideraciones posibles de admisión, marcó dos como obligatorias: el promedio de la prepa, y el examen de dominio del inglés para quien aplica. Si tu hijo estudió fuera de Estados Unidos o hizo la prepa en español, pregunta desde ya si le corresponde ese examen y qué lo exentaría. Es de las cosas que se descubren tarde si no se preguntan a tiempo.

Otras piezas no son obligatorias, pero sí se toman en cuenta si se envían: el expediente completo de la prepa, haber cursado el plan de materias que la universidad pide, y el ensayo personal. La tarifa de solicitud de pregrado es $0.

Ahora los números de qué tan selectiva es en la práctica. De 4,212 solicitantes de primer ingreso en el ciclo más reciente, 3,218 recibieron oferta de lugar. Eso es 76 de cada 100 — siete u ocho de cada diez. Comparada con 942 escuelas privadas selectivas parecidas, esa tasa es de las comunes, un poco por encima de la mitad del grupo. Es una escuela accesible, no una lotería. Pero ese número es de un solo ciclo: si el próximo año hay más solicitantes y los lugares no crecen, la cifra baja sola. Cuando le toque a tu hijo, vuelve a checar el dato del año en curso.

Aquí viene la parte que sorprende a muchas familias: de cada 100 estudiantes admitidos, solamente 11 terminaron inscribiéndose. Dicho de otra forma, de cada nueve que recibieron el sí, más o menos uno acabó viniendo aquí. Comparada con 942 escuelas parecidas, esa proporción queda del lado bajo — en siete de cada diez escuelas similares se queda una parte mayor de sus admitidos.

No lo leas como una mancha contra la escuela. El registro federal no explica por qué cada familia decidió lo que decidió, y muchos de esos admitidos ya tenían otras cartas en la mano. Lo que sí te dice esto es algo práctico: lo que otros decidieron no predice lo que a tu familia le van a ofrecer. Espera tu propia carta con el precio neto —el número real que le costaría a tu familia— antes de sacar conclusiones sobre si esta escuela conviene.

Un dato más de tranquilidad: Neumann reportó que no considera los puntajes del SAT ni del ACT en la decisión de admisión, aunque se los envíen. Esa política no cubre becas ni colocación de cursos; eso se pregunta aparte.

Y sobre transferencias hacia Neumann: en el conteo más reciente, 87 estudiantes de pregrado entraron por primera vez después de haber estudiado en otra institución. Comparado con escuelas similares, ese número la deja en la mitad de arriba en volumen de llegada. Cuántos créditos les reconocieron a esos estudiantes es otra pregunta, y esa se responde en la propia escuela — el archivo federal no reporta una tasa de salida de transferencia para esta institución, y eso no significa que nadie se transfiera fuera.

El precio de lista y lo que realmente pagan las familias

En Neumann University, entre 92 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $25,012. Entre 62 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $27,393; entre 83 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $34,049. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (92 estudiantes) y el de la banda de más (83 estudiantes) es de $9,037. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $29,298.

Entre las 937 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más cara para las familias de menos ingreso. Eso no quiere decir que haya que descartarla. Quiere decir que hay que pedir la carta de ayuda antes de decidir.

Un promedio no dice qué tan distintos fueron los casos dentro de esa banda; con este dato no se puede afirmar que hubo familias muy por debajo o por encima de la cifra publicada. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales.

Becas, Pell y préstamos: de dónde sale el dinero

La buena noticia primero: 90 de cada 100 estudiantes que buscan un título recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve. Aquí recibir algo es lo normal, no la excepción. Entre quienes recibieron, el promedio fue de $22,167 al año — aunque un promedio esconde a quien recibió mucho más y a quien recibió mucho menos. De cada 100 estudiantes, 45 recibieron beca Pell, la ayuda federal para familias de bajos ingresos.

Esos $22,167 son dinero real, pero no son un precio. Lo que decide cuánto pagará tu familia es el número que queda después de toda la ayuda, y ese número solo lo sabes con tu propia carta.

Ahora la parte de los préstamos, y aquí conviene ser directo: de cada 100 estudiantes de pregrado en Neumann, 70 recibieron un préstamo federal el año pasado. Es la mayoría, no la minoría. Entre quienes pidieron préstamo, el promedio fue de $6,533 ese año. Comparada con 942 escuelas parecidas, Neumann queda del lado alto en proporción de estudiantes que piden préstamo.

Si tu hijo pidiera un monto similar cada uno de los cuatro años, la suma llegaría a unos $26,132, sin contar intereses — y ese cálculo no incluye préstamos Parent PLUS, deuda con banco ni tarjetas de crédito, porque ese dato no está en este reporte. Aquí financiar con deuda es lo común. Haz la cuenta completa antes de firmar nada, y pide el estimado de pago mensual antes de aceptar cualquier carta de ayuda.

Para quien necesite espaciar el pago, la institución reporta un plan de pago de colegiatura en plazos como mecanismo disponible.

Vida en el campus, modalidad y apoyos disponibles

Neumann tiene vivienda propia, aunque no es obligatoria para todos los estudiantes de tiempo completo y primer ingreso — la institución respondió explícitamente que no. También ofrece planes de comida, pero el número de comidas por semana varía según el plan elegido. La capacidad máxima reportada de vivienda controlada por la institución es de 742 estudiantes. Que exista cuarto no garantiza una cama disponible: pide por escrito la tarifa del año en curso, la fecha límite para solicitar, y si hay lugar asegurado o se entra a lista de espera.

Sobre ROTC: la universidad marcó que sí hay oportunidad, en dos ramas — Army y Air Force. Navy no aparece marcada. Que esté reportado no significa que el programa se curse en este mismo campus; pregunta directamente cupos, requisitos y si hay beca asociada.

En deportes, Neumann compite a nivel intercolegial y está afiliada a la NCAA, con membresía reportada específicamente en baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. Eso no dice en qué división juega cada disciplina ni si hay beca deportiva disponible — eso se pregunta directamente al entrenador del deporte que le interese a tu hijo, y que te lo contesten por escrito.

Sobre educación a distancia: Neumann ofrece esta modalidad tanto en pregrado como en posgrado, y reporta al menos un programa completo que puede terminarse totalmente a distancia. Pero en el conteo más reciente, solo 7 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaban todas sus clases a distancia — los otros 93 tomaban al menos una clase presencial. Es la excepción, no la norma, dentro del pregrado.

La biblioteca opera con personal contratado y su gasto anual superó el umbral de $100,000 que rastrea el gobierno. Tiene colección física y digital, y préstamo entre bibliotecas. Pasar ese umbral no garantiza que existan bases de datos específicas para la carrera de tu hijo — eso se pregunta por nombre de carrera.

Finalmente, entre los servicios reportados están orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, colocación laboral al completar programas, cuidado infantil en campus, participación en el programa Yellow Ribbon para veteranos, punto de contacto dedicado para familias militares, y una página de servicios para estudiantes con discapacidad.

Cuántos se quedan y cuántos se gradúan

Esta es la parte que más pesa a largo plazo, y aquí hay que ser franco.

De la generación que entró en el otoño más reciente a licenciatura, tiempo completo y por primera vez, 392 estudiantes, 272 cumplieron el criterio oficial de retención al año siguiente — es decir, seguían inscritos o ya se habían graduado. Eso es 69 de cada 100. Comparada con 930 escuelas privadas selectivas similares, Neumann queda en la parte baja: siete de cada diez de esas escuelas retuvo una proporción mayor de su cohorte. El dato no separa a quienes se transfirieron, pausaron o simplemente tomaron otro camino — no aparecer retenido no significa que alguien se haya rendido.

Sobre graduación: de los estudiantes que entraron a licenciatura en 2017, de tiempo completo, 46 de cada 100 tenían título de esta escuela seis años después. A cuatro años —el plazo que la mayoría de las familias tiene presupuestado— la cifra es de apenas 30 de cada 100, dieciséis puntos menos. Comparada con 920 escuelas similares, Neumann cae en el cuarto de abajo: tres de cada cuatro escuelas parecidas graduó a una proporción mayor de su generación.

Es, básicamente, mitad y mitad a los seis años. El dato no explica por qué cada persona no terminó ahí, pero sí te da algo concreto que preguntar: qué apoyos específicos ofrece la escuela para que los estudiantes terminen a tiempo, y cuánto tarda en promedio la carrera que le interesa a tu hijo. Esos dieciséis puntos entre el cuarto y el sexto año casi siempre significan un año extra de colegiatura que no estaba en el presupuesto original.

Ampliando la ventana a ocho años, con una cohorte distinta que incluye estudiantes de tiempo completo y parcial: 55 de cada 100 tenían un título o certificado de esta escuela. Entre quienes recibieron beca Pell específicamente, la cifra baja a 47 de cada 100 — doce puntos menos que quienes no la recibieron. Comparada con 935 escuelas similares, Neumann queda por debajo de la mitad del grupo en esta medida a ocho años.

Si tu familia calificaría hoy para Pell, vale la pena preguntar en concreto: si hay consejero asignado, si existe ayuda de emergencia, y si la beca institucional se renueva año con año. Y que te lo contesten por escrito.

Lo que ya sabes, y lo que falta por saber

Ya tienes una pieza sólida del mapa: sabes que Neumann es una escuela privada, mediana, católica en tradición pero sin designación federal especial, ubicada en un suburbio de Filadelfia; que admite a 76 de cada 100 solicitantes pero que solo 11 de cada 100 de los admitidos se inscriben; que el precio de lista es alto pero que casi todos reciben algo de ayuda; que la mayoría termina pidiendo préstamo; y que la graduación a cuatro años es baja mientras que a seis años ronda la mitad.

Ninguno de estos números decide por ti. Le toca a tu hijo, cuando visite el campus, hablar con estudiantes, y sentir si ese lugar encaja con lo que quiere estudiar y con la persona que quiere ser. A la universidad le toca admitir, negar y ofrecer ayuda cuando llegue el momento. Y a ti te toca lo que nadie más puede hacer por ti: leer la carta de ayuda con calma, hacer la cuenta completa antes de firmar, y preguntar por escrito lo que este reporte no puede contestar.

Ahora ya conoces profundamente una de las piezas que necesitas para decidir. Júntala con lo que tu hijo quiere estudiar, con lo que ha construido hasta ahora, y con lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar. De esa combinación, no de un solo dato, nace el plan.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) y del Departamento de Educación de Estados Unidos, con datos correspondientes principalmente a los ciclos 2022-23 y 2023-24 según cada indicador. Best College Aid no representa a Neumann University ni a ninguna agencia gubernamental; este artículo organiza información pública para ayudarte a entenderla.

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