Guía universitaria

New Jersey Institute of Technology: tasa de admisión, requisitos y graduación

New Jersey Institute of Technology: lo que dicen los datos oficiales sobre esta universidad de Newark

New Jersey Institute of Technology en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
66.9 %

9,362 admitidos de 13,993 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$19,022 / $35,934

estatal / fuera del estado, precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$11,534/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV), con colegiatura estatal o del distrito · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
73 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
Fechas límite de solicitud
1 de marzo

regular: 1 de marzo · acción temprana: 15 de noviembre · prioritaria: 15 de diciembre · Common Data Set 2023–24 (C14, C21, C22), publicado por la universidad · confirma las fechas de este año con la universidad

GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
590–710

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (43 % envió el SAT)

SAT matemáticas
620–760

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
29

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
91 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$75

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
27 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; fechas de solicitud del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay un momento en el que uno, como padre o madre, se sienta frente a una lista de universidades y siente que cada nombre es una puerta cerrada con un candado distinto. New Jersey Institute of Technology puede ser uno de esos nombres en la lista de tu hijo. Antes de que decidas si vale la pena investigarla más a fondo, quiero explicarte con calma qué dicen realmente los datos oficiales sobre ella: quién estudia ahí, cuánto cuesta, qué tan difícil es entrar, y qué pasa con los estudiantes una vez que llegan. No para decirte si es la correcta. Eso lo decides tú, con tu hijo, con lo que él quiere y con lo que tu familia puede pagar. Yo sólo te voy a entregar esta pieza del mapa, lo más clara y completa que pueda.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,651 palabras17 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Qué tipo de escuela es y dónde está parada

New Jersey Institute of Technology es una institución pública de cuatro años o más, ubicada en Newark, Nueva Jersey, dentro del condado de Essex y dentro del área metropolitana de New York-Newark-Jersey City. Eso no quiere decir que el campus esté en pleno centro de esa ciudad enorme; el código censal simplemente la coloca dentro de una ciudad principal de 250,000 habitantes o más. Si tu hijo piensa vivir en casa y manejar todos los días, no confíes en lo que diga el mapa: maneja tú mismo la ruta un día entre semana, a la hora exacta de sus clases. El tiempo real casi nunca es el que promete Google Maps.

El sistema Carnegie, que clasifica a las universidades del país por lo que hacen, la coloca entre las instituciones de doctorado con la actividad de investigación más alta que existe en ese sistema. También la describe, con datos de 2019-20, como una institución de tamaño mediano y "principalmente no residencial". Esa etiqueta se activa cuando menos de 25 de cada 100 estudiantes de pregrado viven en vivienda de la institución, o cuando menos de la mitad estudia tiempo completo. El dato no aclara cuál de las dos condiciones se cumplió aquí, y tampoco significa que no haya dormitorios. Simplemente, si tu hijo va a ir y venir todos los días, lo que hay que presupuestar es el camión, la gasolina y las horas de camino, no sólo la colegiatura.

Un dato más de este perfil institucional: Carnegie la ubica entre las escuelas a las que llegan muchos estudiantes transferidos. Si tu hijo piensa llegar aquí después de haber estudiado en otra institución, esto no te dice cuántos créditos le van a reconocer. Pide por escrito, antes de inscribirse, qué materias le van a contar y cuáles no.

IPEDS —el sistema federal de datos que usamos para toda esta pieza— la clasifica como institución pública que otorga grados, principalmente de licenciatura o niveles superiores, y reporta el doctorado como el nivel más alto que ofrece. Eso es un dato institucional general; no te dice si la carrera específica que le interesa a tu hijo existe aquí ni si conecta con un posgrado. Eso se verifica programa por programa.

Y una aclaración que vale la pena hacer de una vez: New Jersey Institute of Technology no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana (HBCU), ni como universidad tribal, ni como institución land grant. De las 3,012 universidades en este directorio federal, 138 sí traen alguna de esas tres designaciones. Que ésta no las tenga no dice a qué estudiantes atiende ni cómo se va a sentir tu hijo ahí dentro. Eso se pregunta viendo qué centros culturales y qué organizaciones estudiantiles existen hoy, y hablando con alguien que ya esté estudiando ahí.

Cuántos son y quiénes son

New Jersey Institute of Technology reportó 13,007 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño. Es una escuela grande, dentro de la banda federal de 10,000 a 19,999 estudiantes, y comparada con escuelas parecidas, su tamaño es de los más comunes: ni de las gigantes ni de las chicas.

Pero ese número grande incluye posgrado. El total se reparte en 9,523 estudiantes de pregrado y 3,484 de posgrado. Si tu hijo está entrando a la carrera, el número que a él le importa es 9,523, no el total de 13,007.

Ahora, lo que probablemente más te interesa saber: 27 de cada 100 estudiantes de pregrado se reportaron como hispanos o latinos. Es uno de cada cuatro, o más. Comparada con 519 escuelas públicas de cuatro años con admisión selectiva incluidas en este censo, esa proporción la coloca en el cuarto de arriba. Ser latino en este campus no sería la excepción.

Pero quiero ser honesto contigo aquí, porque es fácil que una cifra así se sienta como una promesa que no es. Un porcentaje alto de estudiantes latinos no es lo mismo que apoyo para estudiantes latinos. Este dato cuenta cuántos hay, no si hay un consejero que hable español, ni tutorías, ni si esos muchachos terminan la carrera. Y es el porcentaje de toda la escuela, no el de la carrera específica de tu hijo. Contar no es lo mismo que atender.

Otros trazos de esta comunidad: los estudiantes de 25 a 64 años son minoría, apenas 12 de cada 100 —es un campus de gente joven, recién salida de la prepa. Hay más hombres que mujeres: de cada 100 estudiantes, sólo 30 son mujeres. Y de cada 100 estudiantes de nuevo ingreso que buscaban título, 90 reportaron domicilio permanente en Nueva Jersey al solicitar. Es, sobre todo, una escuela de estudiantes del propio estado.

Cómo está organizada la vida académica

El año en New Jersey Institute of Technology se organiza por semestres: dos periodos largos, de unas 15 semanas cada uno. La institución reportó que acepta créditos por exámenes AP, pero no marcó que dé crédito por experiencia de vida. Que digan que aceptan AP no significa que le den crédito por cualquier examen: no dice cuántos puntos piden ni cuántos créditos otorgan, ni si esos créditos van a contar para la carrera de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirte, y no presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano. También reporta aceptar crédito por entrenamiento militar, y matricula a estudiantes de high school en cursos con crédito universitario, tanto dentro como fuera de un programa formal de inscripción dual.

En cuanto a lo que la escuela realmente entrega, en un año reciente otorgó 1,815 títulos de licenciatura repartidos en 17 familias de programas académicos. La familia con más peso, por mucho, fue ingeniería: 711 de esos 1,815 títulos, es decir 39 de cada 100. Comparada con escuelas parecidas, queda en el cuarto con menos variedad de familias de programas presentes en su detalle de licenciatura. Dicho simple: es una escuela fuertemente orientada a ingeniería. Eso no dice nada sobre lo que le va a tocar a tu hijo dentro de su programa particular —el dato cuenta títulos, no personas— pero sí te da una idea clara de hacia dónde se inclina esta institución.

Sobre el tamaño de las clases, el dato disponible es la razón entre estudiantes y personal de instrucción: 16 estudiantes equivalentes de tiempo completo por cada equivalente de tiempo completo del personal docente. Comparada con escuelas similares, queda en medio de la tabla, ni de las más bajas ni de las más altas. Este número no te dice el tamaño real de un salón de clases; es un promedio institucional que no revela el tamaño de las clases de primer año.

La institución también reporta ofrecer oportunidades académicas estructuradas: estudio en el extranjero, investigación de pregrado fuera del salón de clases, un programa completo cursable sólo por las noches o los fines de semana, educación de desarrollo con crédito, preparación para certificación docente por debajo del nivel postsecundario, y la posibilidad de completar aquí la preparación en ciertas áreas de especialización docente. Esto es lo que la institución declara ofrecer; no describe cupos, calidad ni si aplica a la carrera exacta que le interesa a tu hijo.

Entrar aquí: lo que pide la solicitud y quién logra el sí

New Jersey Institute of Technology no tiene admisión abierta. Hay piezas que revisa antes de decidir. De nueve consideraciones posibles que este conteo federal registra, marcó seis como obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio de la prepa, haber cursado el plan de materias que la universidad pide, cartas de recomendación, una muestra formal de trabajo o competencia (portafolio o examen), y el examen de dominio del inglés para quien aplique. Fuera de lo obligatorio, sólo una cosa más entra si se envía: el lugar que el estudiante ocupa dentro de su generación de prepa.

Esto es una solicitud larga. No se junta en una noche. Las cartas de recomendación son requisito, así que pídelas con un mes de anticipación, y dale a la maestra o al maestro una hoja con lo que tu hijo hizo estos años —nadie se acuerda de todo. La tarifa de solicitud de pregrado publicada es de $75.

En el ciclo 2023, la escuela recibió 13,993 solicitudes de primer ingreso y ofreció lugar a 9,362. Son 67 de cada 100. Comparada con escuelas parecidas, esto la coloca del lado bajo de selectividad dentro de su grupo: siete de cada diez escuelas similares, o más, aceptaron a un porcentaje mayor de sus solicitantes. Dicho de otra forma: 4,631 solicitantes no recibieron oferta. No es trámite seguro, tampoco es lotería. La solicitud sí se revisa.

Pero aquí viene una distinción importante que muchas familias no separan: ser admitido no es lo mismo que inscribirse. De cada 100 admitidos de primer ingreso, sólo 19 terminaron matriculándose en el otoño de 2023. Los otros 81 tenían lugar aquí y no lo tomaron. Y quiero ser claro en algo: eso no es una mancha sobre la escuela. El registro federal no dice por qué cada quien escogió lo que escogió, y lo que otros decidieron no te dice qué te van a ofrecer a ti. Lo que sí importa es esperar tu propia carta con el precio neto —el número real que le va a costar a tu familia— antes de sacar cualquier conclusión.

Sobre exámenes estandarizados: el SAT y el ACT no son requisito aquí. Si tu hijo los manda, se toman en cuenta; si no los manda, la solicitud sigue en pie igual. Entre quienes sí se inscribieron y entregaron SAT —43 de cada 100 de los inscritos, una proporción alta comparada con escuelas similares—, la mitad de en medio sacó entre 590 y 710 en lectura y escritura, y entre 620 y 760 en matemáticas. Ojo: esos rangos son de estudiantes que ya se habían inscrito, no de todos los que solicitaron, y no prueban que el puntaje se haya usado para admitir a nadie. Ese 590 no es un mínimo, y ese 710 tampoco es garantía de nada.

Sobre transferencias: en una cohorte de estudiantes de tiempo completo que entró en 2017, sólo 9 de cada 100 aparecen como transferidos a otra institución sin haber completado aquí. Es una proporción baja comparada con escuelas similares. Pero en sentido contrario, la llegada de transferidos es alta: 676 estudiantes de pregrado entraron aquí por primera vez en el otoño de 2023 después de haber estudiado en otra institución. Ese número cuenta personas que llegaron, no cuántas materias les reconocieron. Si tu hijo llega como transferido, pide la lista de equivalencias por escrito antes de que se mueva.

El precio de lista y lo que realmente se paga

En New Jersey Institute of Technology, entre 264 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial, recibieron ayuda federal Title IV y pagaron la tarifa estatal o distrital cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $11,534. Entre 168 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $16,317; entre 150 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $27,681. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (264 estudiantes) y el de la banda de más (150 estudiantes) hay $16,147 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $16,736.

$11,534 fue el precio neto promedio de las familias de menos ingreso en el año académico 2022-23. Eso no quiere decir que sea lo que va a pagar tu familia. Sirve para saber si vale la pena pedir la carta de ayuda.

Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.

Cómo se paga: becas, préstamos y opciones

De cada 100 estudiantes que buscan título o certificado aquí, 76 recibieron alguna beca o ayuda que no hay que devolver. Entre los que sí la recibieron, el promedio del año fue de $16,147 —ese promedio no se reparte entre todos, sólo describe a quienes recibieron algo. Y de cada 100 estudiantes, 42 recibieron beca Pell, la ayuda federal para familias con necesidad económica demostrada.

Cuando te llegue tu propia carta, sepárala a mano en tres montones: lo que no se devuelve, lo que se devuelve con interés, y lo que hay que trabajar. Muchas cartas los revuelven en una sola columna y eso confunde a cualquiera.

Sobre préstamos: 33 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo estudiantil federal en el año escolar 2022-23 —más de dos de cada diez, menos de la mitad. De los que pidieron, cada uno se llevó en promedio $6,654 ese año. Este promedio es de un solo año y sólo de préstamos federales a nombre del estudiante; no incluye préstamos Parent PLUS, deuda bancaria ni tarjetas, y tampoco es la deuda total con la que alguien se gradúa. Eso no está en este reporte. Comparada con escuelas parecidas, esta proporción de estudiantes con préstamo es de las comunes, ni de las más altas ni de las más bajas.

Este porcentaje habla de otras familias, no de la tuya. Lo que tu hijo tendría que pedir prestado sale de su propia carta de ayuda financiera. Espera esa carta antes de descartar la escuela y antes de comprometerte con ella.

La institución también reporta un mecanismo formal para administrar el pago: un plan de pago de colegiatura en plazos.

Vida en el campus, modalidad y apoyos

New Jersey Institute of Technology sí tiene vivienda propia. No exige que todos los estudiantes de tiempo completo y primera entrada vivan ahí —eso niega una obligación universal, no dice que ningún programa la tenga. También ofrece planes de comida, aunque el número de comidas por semana varía según el plan elegido. La capacidad máxima de vivienda reportada es de 2,444 estudiantes, dentro o fuera del campus. Que haya cuarto no garantiza una cama disponible cuando tu hijo la necesite: pide por escrito la tarifa del año, la fecha límite para solicitar vivienda, y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.

Sobre ROTC: la institución marcó que sí hay oportunidad, y la única rama confirmada por escrito es la Fuerza Aérea (Air Force). Ejército y Marina no aparecen marcados. Si a tu hijo le interesa otra rama, este reporte no la confirma —eso no significa que sea imposible, significa que hay que preguntar directamente.

En deportes, la institución compite a nivel intercolegial y está afiliada a la NCAA, con membresía reportada en baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. Esta afiliación es de la escuela, no de tu hijo: si le interesa un deporte, escríbele directamente al entrenador y pregunta por cupo, división y si hay beca atlética disponible.

Sobre educación a distancia: la institución sí ofrece cursos así, en pregrado y posgrado, y reporta tener al menos un programa completo cursable a distancia. Pero en el conteo real de otoño, prácticamente ningún estudiante de pregrado —0 de cada 100— llevaba toda su carga a distancia. Es de las escuelas con menos matrícula así entre sus pares. Si tu hijo busca una carrera completamente en línea, confírmalo por escrito para el nivel y programa exactos, porque lo que reporta la institución y lo que se observa en la matrícula real no coinciden.

La biblioteca opera con personal contratado y un gasto anual que supera el umbral de $100,000 que registra el gobierno federal. Tiene material físico y digital, y participa en préstamo entre bibliotecas. Ese umbral es apenas el piso que pregunta el gobierno; no garantiza que existan bases de datos específicas para la carrera de tu hijo. Eso se pregunta por nombre de programa.

Finalmente, la institución reporta estos servicios de apoyo: orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación al completar el programa, participación en el programa Yellow Ribbon, un punto de contacto dedicado para veteranos y familias militares, una organización estudiantil reconocida de veteranos, y una página web publicada de servicios para personas con discapacidad. Que estos servicios estén reportados no establece por sí mismo su calidad ni su efectividad real; eso se confirma preguntando directamente.

Qué pasa con los estudiantes que llegan

Aquí es donde los números empiezan a contar una historia sobre permanencia y titulación, y vale la pena leerlos con cuidado porque no todos miden lo mismo.

De la cohorte de estudiantes de tiempo completo que entró en el otoño de 2022, 91 de cada 100 cumplieron el criterio oficial de retención: seguían inscritos aquí o ya habían completado la licenciatura un año después. Comparada con escuelas similares, esto la coloca entre las que más conservan a su cohorte inicial. Entre los estudiantes de tiempo parcial de esa misma generación, el resultado fue más bajo: 67 de cada 100. Son dos grupos distintos, y una retención alta no es lo mismo que un título: combina a quienes siguen estudiando con quienes ya se graduaron, sin distinguir entre ambos.

Sobre graduación: la generación que empezó licenciatura en 2017, con 1,060 estudiantes de tiempo completo y primer ingreso, llegó seis años después con 775 titulados. Son 73 de cada 100, y eso la coloca en el cuarto de arriba comparada con escuelas similares. Pero a cuatro años —el plazo que la mayoría de las familias tiene presupuestado— la cifra baja a 49 de cada 100. Son 24 puntos de diferencia entre el corte de cuatro y el de seis años. En números exactos de esa misma cohorte: 775 completaron la licenciatura aquí, 93 se transfirieron sin completar aquí y luego se inscribieron en otra institución, 5 seguían inscritos sin completar, y 187 quedaron en la categoría federal de "ya no inscritos" —una etiqueta que no explica el motivo y que puede incluir a personas que se titularon después del plazo medido.

Esa brecha de 24 puntos importa para tu bolsillo: antes de firmar, pregunta por escrito cuánto suele tardar realmente el programa que le interesa a tu hijo, cómo se programan los cursos obligatorios, y cómo cambia el costo total si el proceso se alarga.

Un tercer corte, más largo, sigue a una cohorte anual completa de estudiantes de pregrado —tanto primer ingreso como quienes ya traían experiencia postsecundaria previa— que entró entre julio de 2015 y junio de 2016. Al corte de agosto de 2023, ocho años después, 84 de cada 100 tenían título o certificado de esta institución. Entre quienes recibieron beca Pell, la cifra fue de 82 de cada 100, apenas 4 puntos por debajo del grupo sin Pell. Comparada con escuelas similares, es de las que más titulan a este plazo largo.

Ninguno de estos porcentajes predice el resultado de tu hijo. Describen a generaciones anteriores, en años específicos, bajo definiciones federales concretas. Lo que sí conviene hacer es preguntar por los apoyos actuales del programa y por los resultados de las cohortes más recientes, no sólo por el promedio histórico.

Juntando las piezas

Ya conoces ahora una pieza importante del mapa: qué tipo de escuela es New Jersey Institute of Technology, quién estudia ahí, qué tan selectiva es en la práctica, cuánto cuesta en papel y cuánto terminan pagando distintas familias, y qué pasa con los estudiantes que entran y se quedan. Eso te lo pueden dar los datos oficiales, y ya te lo di completo, sin adornarlo y sin oscurecerlo.

Lo que estos datos no pueden darte es lo que tu hijo quiere estudiar, cuánto se imagina viviendo lejos de casa, o cuánto puede y está dispuesta a pagar tu familia cada año. Esa parte del mapa la construyen ustedes, en casa, con calma. Junta esta pieza con esas otras dos, y ahí es donde empieza a aparecer un plan de verdad.

Nota de fuente: La información de este artículo proviene de datos oficiales reportados por la institución al sistema IPEDS del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente a los ciclos 2022-23 y 2023-24, según se indica en cada cifra. Best College Aid no representa a New Jersey Institute of Technology ni a ninguna agencia gubernamental; esta pieza es de carácter informativo y no sustituye la verificación directa con la institución.

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