Guía universitaria

North Carolina A & T State University: tasa de admisión, requisitos y graduación

North Carolina A&T State University: lo que dicen los números y lo que significan para tu familia

North Carolina A & T State University en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
46.2 %

14,183 admitidos de 30,717 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$6,748 / $20,408

estatal / fuera del estado, precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$7,314/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV), con colegiatura estatal o del distrito · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
55 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
Fechas límite de solicitud
Ver fechas

acción temprana: 1 de noviembre · prioritaria: 1 de marzo · Common Data Set 2024–25 (C14, C21, C22), publicado por la universidad · confirma las fechas de este año con la universidad

GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
490–610

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (13 % envió el SAT)

SAT matemáticas
470–580

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
19

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
80 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$60

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
5 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; fechas de solicitud del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Si tu hijo tiene en la lista a North Carolina A&T State University, probablemente ya escuchaste algo de su historia: es una universidad histórica, grande, en Greensboro, Carolina del Norte. Eso es cierto, pero no es suficiente para decidir. Lo que sigue es lo que los datos oficiales del gobierno de Estados Unidos realmente muestran sobre esta escuela, explicado sin tecnicismos, para que puedas incorporarlo a un plan más grande con tu hijo.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
2,903 palabras14 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Vamos por partes.

Qué tipo de universidad es

North Carolina A&T State University es una institución pública de cuatro años. El sistema federal que clasifica a las universidades por lo que hacen la coloca entre las de doctorado con actividad de investigación alta, y reporta el doctorado como el nivel más alto que ofrece. Eso es un dato institucional: no te dice si la carrera específica que le interesa a tu hijo llega hasta ese nivel. Eso lo tienes que preguntar directamente.

También aparece clasificada, con datos de hace unos años, como una escuela de cuatro años muy residencial: en ese momento, al menos la mitad de sus estudiantes de pregrado vivía en vivienda propiedad de la institución o afiliada a ella. Vivir en el campus no es lo mismo que pagar la colegiatura. El cuarto y la comida se cobran aparte, y a eso llegaremos.

Está en Greensboro, dentro del condado de Guilford, en el área metropolitana de Greensboro-High Point, una ciudad principal de 250,000 habitantes o más. Si tu hijo piensa vivir en casa, no confíes en el mapa: maneja tú mismo la ruta un día entre semana, a la hora exacta de sus clases. El tiempo real casi nunca es el que promete Google Maps.

Hay dos etiquetas más que vale la pena que conozcas. En el archivo federal de 2023, North Carolina A&T aparece marcada como Historically Black College or University (HBCU) y también como Land Grant Institution. Son dos casillas separadas y ambas están marcadas para esta escuela. Te cuentan de dónde viene la institución. No te dicen cómo es hoy el salón de clases ni a quién admite, y tampoco miden cuánto apoyo real va a recibir tu hijo ahí. Eso se ve en cosas con nombre: qué centro estudiantil existe, qué beca aplica, quién te contesta el teléfono en abril. Pregúntalo directamente.

El tamaño de la comunidad en la que entraría tu hijo

North Carolina A&T reportó 13,885 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño más reciente. Es una escuela grande: el gobierno la ubica en la banda de entre 10,000 y 19,999 estudiantes. De ese total, 12,216 están en pregrado y 1,669 en posgrado. Es, sobre todo, una escuela de carrera.

Que la escuela sea grande no significa que las clases sean grandes. Pide el número de alumnos por clase en primer año y en la carrera específica que le interesa a tu hijo; ese dato no viene en este reporte.

Sobre quién comparte el salón con tu hijo: hay más mujeres que hombres —62 de cada 100 estudiantes de pregrado son mujeres—, los estudiantes de 25 a 64 años son minoría (7 de cada 100), y poco más de la mitad de los estudiantes de nuevo ingreso reportó domicilio en el mismo estado, 67 de cada 100.

Y aquí una cifra que conviene que veas de frente: los hispanos o latinos son 5 de cada 100 estudiantes de pregrado. Es una minoría chica, y dentro del grupo de escuelas públicas selectivas de cuatro años comparables, queda en el cuarto más bajo. Eso no saca a la escuela de la lista, ni la mete. Es un dato de la escuela completa, y la experiencia de tu hijo en su carrera puede verse distinta. Si va a ser de los pocos, pregunta qué grupos estudiantiles, centro cultural o personal que hable español existen, y platica con algún estudiante latino de ahí antes de decidir.

Cómo funciona académicamente

El año se organiza por semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas cada uno. La escuela acepta créditos de exámenes AP y de entrenamiento militar, pero no marcó que dé crédito por experiencia de vida. También matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, dentro de un programa formal de dual enrollment.

Que digan que aceptan AP no significa que den crédito por cualquier examen ni que ese crédito cuente para la carrera de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirse. No presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano.

En el último año con datos completos, la universidad entregó 2,052 títulos de licenciatura, repartidos en 22 familias de carreras. Ninguna se lleva una tajada grande: la más común, ingeniería, representó apenas 15 de cada 100 títulos del año. Es una oferta ancha y repartida, no una escuela conocida por una sola cosa. Eso sí, 22 familias con actividad no son 22 carreras del catálogo actual ni garantizan que la de tu hijo tenga fuerza ahí. Verifica el programa exacto.

La razón entre estudiantes y personal de instrucción, medida en equivalentes de tiempo completo, es de 20 a 1. Comparada con escuelas similares, queda en el cuarto más alto: la mayoría de sus pares reporta una razón igual o menor. Esto no es el tamaño de una clase, es un número agregado de toda la escuela. Si quieres saber cuántos alumnos hay en un salón de primer año, pregúntalo aparte.

La universidad también reporta caminos estructurados como estudio en el extranjero, investigación de pregrado, y rutas de certificación docente aprobadas por el estado. Vale la pena preguntarle a admisiones cómo se accede a cada uno.

Admisiones: cómo entra tu hijo

North Carolina A&T no tiene admisión abierta. Revisa varias piezas antes de decidir. De nueve consideraciones posibles, marca cuatro como obligatorias: el expediente de la preparatoria, el promedio, haber llevado el plan de materias que la universidad pide, y el examen de dominio del inglés para quien le aplica. Fuera de eso, sólo una cosa más entra si se la envían: el lugar que ocupó en su generación.

Si tu hijo estudió fuera de Estados Unidos o hizo la prepa en español, pregunta desde ahora si le corresponde el examen de inglés y qué lo exenta. Es de las cosas que se descubren tarde y complican todo.

La tarifa de solicitud es $60.

Ahora la cifra que más pesa emocionalmente: en el ciclo más reciente, 30,717 personas solicitaron entrar como estudiantes de primer ingreso. Recibieron oferta 14,183. Eso es 46 de cada 100. Comparada con escuelas públicas selectivas similares, North Carolina A&T está entre las que menos aceptan: nueve de cada diez escuelas de ese grupo aceptaron un porcentaje mayor de solicitantes. Es selectiva. Que esté en la lista de tu hijo está bien. Que sea la única, no.

Pero admisión no es lo mismo que inscripción. De cada 100 admitidos, sólo 19 terminaron inscribiéndose aquí ese otoño. Los otros 81 tenían el lugar y no lo tomaron. No lo leas como una mancha: el registro federal no dice por qué cada quien decidió lo que decidió. Lo que sí importa es esto: lo que otros decidieron no te dice qué te van a ofrecer a ti. Espera tu carta con el precio neto —lo que realmente va a costar el año— antes de sacar o meter esta escuela de la lista final.

El SAT y el ACT no son requisito. Si tu hijo los manda, se consideran; si no, la solicitud sigue su curso igual. De quienes se inscribieron, sólo 13 de cada 100 entregaron SAT, y la mitad de en medio de ese grupo sacó entre 490 y 610 en lectura y escritura, y entre 470 y 580 en matemáticas. Ese rango no es un mínimo para entrar ni una garantía; es sólo lo que reportó quien decidió mandarlo.

Sobre transferencias: de una generación que entró en 2017 buscando licenciatura, 22 de cada 100 se transfirieron a otra escuela sin terminar aquí. Cambiarse no es fracasar, pero si tu hijo llega transferido o piensa irse después, pide por escrito, con la lista de materias en la mano, qué créditos le van a contar. La universidad sí recibe bastantes transferidos —699 en el último conteo de otoño— pero eso no dice cuántos créditos trajeron reconocidos.

El precio: lo que cuesta y lo que realmente se paga

En North Carolina A & T State University, entre 475 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial, recibieron ayuda federal Title IV y pagaron la tarifa estatal o distrital cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $7,314. Entre 295 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $13,024; entre 126 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $18,685. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (475 estudiantes) y el de la banda de más (126 estudiantes) es de $11,371. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $10,258.

Entre las 519 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más barata para las familias de menos ingreso, ya con las becas restadas. Eso no quiere decir que sea barata para tu familia. Es un dato que pesa cuando armen la lista de a cuáles aplicar.

Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en esta institución pública usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales; también usa esa tarifa. Si tu familia vive fuera del estado o del distrito, la cuenta es otra. Pregúntala antes de aplicar.

Cómo se paga: becas, Pell y préstamos

De cada 100 estudiantes que buscan título aquí, 85 recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve. El promedio entre quienes la recibieron fue de $10,672 al año. Y la beca federal Pell, para familias con necesidad económica demostrada, le llegó a 52 de cada 100 estudiantes: más de la mitad. Pedir esta ayuda aquí no es cosa rara ni de unos cuantos.

Ahora la otra cara: 57 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo federal ese año escolar, y quienes pidieron se llevaron en promedio $6,195. Comparada con escuelas similares, esta proporción de estudiantes con préstamo queda del lado alto. Aquí financiar con deuda es lo común, no la excepción.

Haz la cuenta completa antes de firmar nada. Si tu hijo pide un préstamo parecido cada uno de los cuatro años, la suma ronda los $24,780, sin contar intereses, y sin incluir préstamos Parent PLUS, deuda con banco o tarjeta. Esa suma se decide antes de la primera firma, no al final del cuarto año.

Este porcentaje habla de otras familias, no de la tuya. Lo que tu hijo tendría que pedir sale de su propia carta de ayuda financiera. Espera esa carta antes de descartar la escuela o comprometerte con ella. Y cuando llegue, sepárala a mano en tres montones: lo que no se devuelve, lo que se devuelve con interés, y lo que hay que trabajar. Muchas cartas los revuelven en una sola columna para que parezca menos.

La universidad también reporta un plan de colegiatura garantizada y un plan de pago en plazos. Pregunta por ambos si el flujo de efectivo mensual es una preocupación real para tu familia.

Vida en el campus y apoyos

La universidad sí tiene vivienda propia, y no obliga a todos los estudiantes de tiempo completo y primer ingreso a vivir ahí; eso no significa que ningún programa específico lo exija, así que pregunta por el de tu hijo. La capacidad máxima reportada es de 6,010 estudiantes. También ofrece planes de comida, con número fijo de comidas por semana en el plan más grande. Que exista cuarto no garantiza una cama disponible: pide por escrito la tarifa, la fecha límite para solicitar vivienda, y si hay lugar asegurado o lista de espera.

Hay ROTC de Army y Air Force (no aparece marcada la rama de Navy). Que esté reportado no significa que se curse necesariamente en este campus ni que haya cupo o beca garantizados: pregúntalo por nombre.

La universidad compite en la NCAA. Ese dato no te dice en qué división juega cada deporte específico ni si da beca atlética; eso se pregunta directamente con el entrenador del equipo que le interese a tu hijo.

Ofrece educación a distancia en pregrado y posgrado, aunque sólo 8 de cada 100 estudiantes de pregrado llevan todas sus clases así; el resto combina modalidades. La biblioteca tiene personal contratado, material físico y digital, y préstamo entre bibliotecas. Y entre los servicios reportados están orientación académica y profesional combinada, apoyo de empleo, programas para veteranos y militares, y una página publicada de servicios para estudiantes con discapacidad.

Si tu hijo entra: qué tan probable es que se quede y se gradúe

Esta es, quizás, la sección más importante para planear con realismo.

De la generación más reciente de estudiantes de tiempo completo que entraron por primera vez, 80 de cada 100 seguían inscritos aquí o ya se habían titulado al año siguiente. Es una tasa de retención sólida, un poco arriba de la mitad de sus escuelas comparables.

Sobre la graduación: de una cohorte de 2,278 estudiantes que empezaron licenciatura de tiempo completo, 55 de cada 100 se titularon aquí dentro de seis años. A los cuatro años —el plazo que la mayoría de las familias tiene presupuestado— la cifra baja a 34 de cada 100. La brecha de 21 puntos mide cuánto aumentó la proporción con licenciatura entre el corte de cuatro años y el de seis, sobre la misma cohorte. El dato no dice cuántos semestres cursó cada persona y no informa colegiatura, renta ni sueldo. Antes de firmar, pregunta cuánto suele tardar realmente el programa que le interesa a tu hijo, cómo se programan los cursos obligatorios, y cómo cambia el costo total si se extiende.

De esa misma cohorte de 2,278: 1,259 se titularon aquí, 498 se transfirieron a otra institución sin completar ahí, 58 seguían inscritos sin haber terminado, y 463 quedaron en la categoría de "ya no inscritos" —una etiqueta que no dice el motivo y que puede incluir a quienes se graduaron después del plazo oficial.

Hay una medida más larga, a ocho años, que sigue a una cohorte distinta —2,776 estudiantes que entraron entre 2015 y 2016, mezclando tiempo completo y parcial. De ellos, 55 de cada 100 tenían un título o certificado de esta escuela al corte de agosto de 2023. Entre quienes recibieron beca Pell, la cifra fue de 52 de cada 100, siete puntos abajo de quienes no la recibieron. Comparada con escuelas similares, esta tasa a ocho años queda por debajo de la mitad del grupo. Un 19 de cada 100 quedó con estado de matrícula desconocido: el reporte simplemente no logró determinar si seguían inscritos en algún lado, y eso no significa que hayan abandonado.

Ninguno de estos números predice lo que le va a pasar a tu hijo. Son promedios institucionales de cohortes completas, no un pronóstico individual. Pero sí te dicen algo real: en esta escuela, llegar en cuatro años es la excepción, no la norma, y vale la pena planear el presupuesto pensando en cinco o seis.

Juntando las piezas

Ahora ya conoces con detalle una de las tres piezas que necesitas para decidir: quién es realmente North Carolina A&T State University, qué pide para admitir, cuánto cuesta de verdad y qué le pasa a sus estudiantes una vez que entran.

Te falta juntar esto con lo que tu hijo quiere estudiar y lo que ha construido hasta ahora en la prepa, y con lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar, con o sin préstamos, en cuatro años o en más. Ninguna de esas dos piezas te la puede dar este artículo, y ninguna universidad te la va a resolver sola.

Lo que sí puedes hacer ahora es actuar con información real: pedir la evaluación de créditos AP por escrito, preguntar por la carrera exacta de tu hijo en admisiones, esperar la carta de ayuda financiera antes de decidir, y hacer la cuenta completa de cuatro —o cinco— años antes de firmar cualquier préstamo. De esa combinación, hecha con calma y a tiempo, nace un plan.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de datos reportados por North Carolina A&T State University al sistema IPEDS del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente a los ciclos 2022-23 y 2023-24, con comparaciones frente a un censo de instituciones similares. Best College Aid no representa a North Carolina A&T State University ni a ninguna agencia gubernamental; esta pieza es de carácter informativo.

¿Quieres entender qué significa esto para tu hijo?

En nuestra presentación gratuita te enseñamos, paso a paso, a armar la lista de universidades de tu hijo y a entender la ayuda financiera.

Regístrate gratis