Guía universitaria

Pennsylvania State University-Penn State Beaver: tasa de admisión, requisitos y graduación

Penn State Beaver: lo que dicen los números antes de que decidas

Pennsylvania State University-Penn State Beaver en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
92.2 %

1,478 admitidos de 1,603 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$14,380 / $23,872

estatal / fuera del estado, precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$10,180/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV), con colegiatura estatal o del distrito · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
21 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
520–660

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (24 % envió el SAT)

SAT matemáticas
530–660

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
23

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
76 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$65

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
7 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay un momento en el que una universidad deja de ser un nombre en una lista y se vuelve una decisión real. Ese momento suele llegar con miedo: miedo a no entender bien un dato, a leer un porcentaje al revés, a que tu hijo firme algo que no debía firmar. Este artículo existe para quitarte una parte de ese miedo. Vamos a mirar juntos, con calma, lo que el gobierno federal reporta sobre Pennsylvania State University-Penn State Beaver, un campus de Penn State en Monaca, Pensilvania. No para decirte si es "buena" o "mala". Para que la conozcas de verdad antes de que tu familia le ponga dinero, tiempo y esperanza encima.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,275 palabras15 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Dónde está parada esta escuela

Penn State Beaver está en Monaca, dentro del condado de Beaver, en el área metropolitana de Pittsburgh. Eso no significa que el campus esté en el centro de la ciudad: el código censal la ubica en un suburbio, dentro de la zona urbanizada pero fuera del núcleo urbano principal. Cómo se siente vivir ahí, sólo lo sabes yendo a verlo. Si tu hijo piensa vivir en casa, hazte un favor: maneja la ruta un día entre semana, a la hora exacta de sus clases. El mapa nunca dice cuánto tráfico hay a las 8 de la mañana un martes.

Es una institución pública de cuatro años. El nivel más alto que reporta ofrecer es la licenciatura, y así la clasifica el sistema federal: una escuela que otorga grados, principalmente de licenciatura o niveles superiores. Eso es un dato institucional, no una promesa sobre la carrera específica de tu hijo. Si él quiere algo muy particular, hay que confirmar que ese programa existe y en qué credencial termina.

Un dato de trámite que vale la pena guardar: pregunta siempre cuánto le cobran a un residente del estado y cuánto a alguien de fuera, y con cuál de los dos números te están cotizando a ti. Vas a ver por qué importa cuando lleguemos al precio.

En cuanto a la clasificación Carnegie —el sistema que suele describir el "tipo" de universidad—, Penn State Beaver aparece fuera del universo clasificado en 2021. Eso no dice si es mejor o peor. Dice que Carnegie no le puso etiqueta. Antes de pagar el primer semestre, de todas formas pregunta en admisiones qué acreditación tiene la escuela y qué título exacto entrega, y verifica ese nombre por tu cuenta en la página del Departamento de Educación. Ninguna etiqueta te ahorra esa llamada.

Tampoco aparece con ninguna de tres designaciones específicas: no es universidad históricamente afroamericana (HBCU), no es universidad tribal, y no es institución land grant. De las 3,012 universidades de este directorio, 138 traen alguna de las tres. Que Penn State Beaver no esté en esa lista no dice a qué estudiantes atiende ni cómo se va a sentir tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales y qué organizaciones estudiantiles existen hoy, y se confirma hablando con alguien que ya estudie ahí.

Una comunidad chica, y lo que eso implica

Aquí hay que hablar de tamaño, porque el tamaño cambia todo lo demás.

Penn State Beaver tenía 504 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño. Es una escuela chica: entre las 519 escuelas públicas de cuatro años con admisión selectiva de este censo que reportan matrícula, al menos nueve de cada diez tienen más estudiantes que ella. Todos esos 504 están en pregrado; no hay matrícula de posgrado en el conteo. De ellos, 486 se estiman como equivalentes de tiempo completo, y 165 son estudiantes de primera entrada, tiempo completo, en búsqueda de credencial.

¿Qué significa vivir en una escuela chica? Ni mejor ni peor. Significa que hay que preguntar algo muy concreto: si las materias de la carrera de tu hijo se abren cada semestre o sólo una vez al año. De eso depende cuánto tarda en salir.

Sobre quién forma esa comunidad: 7 de cada 100 estudiantes de pregrado son hispanos o latinos. Es una minoría chica, y comparada con escuelas parecidas queda por debajo de la mitad del grupo. Los adultos de 25 a 64 años también son minoría, apenas 5 de cada 100. Hay más hombres que mujeres: de cada 100 estudiantes, 44 son mujeres. De dónde venían los estudiantes de nuevo ingreso, el reporte federal no lo trae para esta escuela en este ciclo.

Que haya pocos latinos no vuelve mala a la escuela, ni muchos la volverían buena. Es un dato de quién está matriculado hoy, nada más. Si tu hijo va a ser de los pocos, pregunta qué grupos estudiantiles y qué apoyos existen, y habla con alguien que ya esté ahí antes de decidir. El número es de la escuela entera; su experiencia particular puede verse distinta.

Cómo funciona el año académico y qué cuenta como crédito

El calendario es de semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas cada uno. Nada exótico ahí.

Lo que sí vale la pena mirar de cerca es qué crédito previo acepta la escuela, porque puede ahorrarte dinero real. Penn State Beaver marcó que acepta crédito por exámenes AP y también lo que IPEDS llama crédito por experiencia de vida: estudio independiente, cursos para adultos sin crédito, experiencia laboral, portafolios, licencias, certificaciones previas, y oportunidades militares o profesionales. También matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, dentro de un programa formal de dual enrollment, y reporta aceptar crédito por entrenamiento militar.

Pero que digan que aceptan AP no significa que te den crédito por cualquier examen con cualquier puntaje. No dice cuántos puntos piden ni si esos créditos cuentan para la carrera exacta de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirte. No presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano.

En cuanto a qué se puede estudiar: en el año más reciente reportado, la escuela entregó 83 títulos de licenciatura repartidos en 8 familias de programas. La familia más grande fue negocios y administración, con 28 de cada 100 títulos —una porción notable, pero no un monopolio. Comparada con escuelas similares, Penn State Beaver queda en el cuarto con menos familias de programas presentes en su detalle de licenciatura. Con números tan chicos, el conteo puede moverse bastante de un año a otro: pide los últimos tres años del programa exacto que le interesa a tu hijo, no te quedes con la foto de un solo año.

La razón entre estudiantes y personal de instrucción, ambos medidos como equivalentes de tiempo completo, es de 11 a 1 — baja comparada con escuelas parecidas, de las que están en el cuarto más bajo del grupo. Pero cuidado: esa razón agregada no te dice el tamaño real de un salón de clases ni cómo se calculó. Es una pieza del rompecabezas, no una fotografía del aula de tu hijo.

La institución también reporta dos oportunidades académicas estructuradas: estudio en el extranjero e investigación de pregrado cocurricular.

Entrar aquí: lo que piden y lo que en verdad pasa

Empecemos por lo obligatorio. Penn State Beaver no tiene admisión abierta: revisa piezas antes de decir sí. De nueve consideraciones posibles, marcó tres como obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio de la prepa, y el examen de dominio del inglés para quien le aplica. El plan de materias recomendado y el ensayo personal no son obligatorios, pero sí los toma en cuenta si se los mandas.

Si tu hijo estudió fuera de Estados Unidos o hizo la prepa en español, pregunta desde hoy si le corresponde el examen de inglés y qué lo exenta. Es de esas cosas que se descubren tarde, cuando ya urgen.

La tarifa de solicitud es $65.

Ahora la parte que casi siempre sorprende: de cada 100 que solicitaron en 2023, 92 recibieron oferta de lugar. Es de las escuelas que sí aceptan — comparada con pares, queda del lado ancho de la accesibilidad. Sólo 125 de 1,603 solicitantes se quedaron sin oferta.

Pero entrar probable no vuelve fácil lo que sigue. Y aquí viene un número que merece tu atención completa: de cada 100 admitidos, sólo 11 se inscribieron. Es de las tasas de matriculación más bajas entre escuelas parecidas — nueve de cada diez de ese grupo quedan por encima. Dicho de otra forma: de cada nueve muchachos que reciben el sí de esta escuela, más o menos uno acaba viniendo. Los demás ya tenían lugar aquí y escogieron otro camino.

No leas eso como una mancha sobre la escuela. El registro federal no dice por qué cada quien decidió lo que decidió. Lo que sí te dice es esto: lo que otros hicieron no predice lo que a ti te van a ofrecer. Espera tu carta con el precio neto —lo que de verdad va a costar el año— antes de decidir si esta escuela se queda o sale de la lista.

Sobre pruebas estandarizadas: el SAT y el ACT no son requisito. Si los mandas, se consideran; si no, la solicitud sigue su curso igual. De los inscritos, 24 de cada 100 entregaron SAT, con la mitad de en medio entre 520 y 660 en lectura/escritura y entre 530 y 660 en matemáticas. Esos rangos son de quienes se inscribieron y mandaron puntaje — no de todos los solicitantes, y no prueban que el puntaje haya movido ninguna decisión de admisión.

Un dato que rara vez se cuenta y que aquí pesa mucho: de la generación que entró en 2017 buscando licenciatura, 38 de cada 100 —70 personas— se transfirieron a otra escuela sin completar aquí, dentro del tiempo esperado. Es una de las proporciones de salida más altas entre escuelas comparables. Por separado, en otoño de 2023 llegaron apenas 25 estudiantes transferidos de otras instituciones. El motivo de cada salida cambia de casa en casa, y el reporte no lo explica. Pero hay algo que sí necesitas saber: el estudiante que se transfiere y termina su carrera en otro lado no cuenta como graduado de Penn State Beaver. Guarda ese dato para cuando lleguemos a las tasas de graduación, porque ahí va a importar.

El precio: dos números, y la distancia entre ellos

En Pennsylvania State University-Penn State Beaver, entre 11 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial, recibieron ayuda federal Title IV y pagaron la tarifa estatal o distrital cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $10,180. Entre 12 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $14,073; entre 30 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $24,301. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (11 estudiantes) y el de la banda de más (30 estudiantes) hay $14,121 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $19,329.

$10,180 fue el precio neto promedio de las familias de menos ingreso en el año académico 2022-23. Eso no quiere decir que sea lo que va a pagar tu familia. Sirve para saber si vale la pena pedir la carta de ayuda.

Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.

Ayuda y deuda: quién recibe qué

De cada 100 estudiantes que buscan título, 81 recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve. El promedio de esa ayuda, contando sólo a quienes la recibieron, fue $9,340 al año. Por separado, 35 de cada 100 recibieron beca Pell, la ayuda federal para familias con necesidad económica demostrada. Un porcentaje y un promedio no se multiplican entre sí: uno cuenta a cuántos les llegó, el otro cuánto le tocó a los que sí recibieron.

Ahora la deuda. En 2022-23, 58 de cada 100 estudiantes de pregrado —más de la mitad— recibieron un préstamo estudiantil federal. Comparado con escuelas parecidas, es de las que más estudiantes con préstamo tienen: nueve de cada diez pares tuvieron una proporción menor. De los que pidieron préstamo, cada uno se llevó $5,966 en promedio ese año.

Aquí financiar con deuda es lo común. Si tu hijo pide algo parecido cada año durante los cuatro años del plan, la suma anda por los $23,864, sin contar intereses. Ese número se decide antes de la primera firma, no al final. Y ojo: ese promedio es sólo de préstamos federales a nombre del estudiante. No incluye los préstamos Parent PLUS que a veces firman los papás, ni deuda con banco, ni tarjeta. Tampoco es la deuda total con la que se sale al graduarse — para eso habría que sumar los cuatro años, y ese dato no está en este reporte.

La institución también reporta un plan de pago de colegiatura en plazos como opción para administrar el costo.

Vida en el campus, ROTC, deportes y modalidad

Penn State Beaver sí tiene vivienda controlada por la institución, y no obliga a todos los estudiantes de tiempo completo y primera entrada a vivir ahí. También ofrece planes de comida, aunque el número de comidas por semana varía según el plan. La capacidad máxima reportada de vivienda es de 208 estudiantes. Que exista cuarto no garantiza una cama disponible para tu hijo: pide por escrito la tarifa de este año, la fecha límite para solicitar vivienda, y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.

Hay oportunidad de ROTC, con la rama Air Force marcada explícitamente. Army y Navy no aparecen marcadas en este reporte — eso no significa que sea imposible, significa que hay que preguntar directamente y por nombre.

La escuela está afiliada a la USCAA (United States Collegiate Athletic Association), no a la NCAA ni a la NAIA. La pregunta federal sobre participación en deporte intercolegial no le aplica en el registro. Si el deporte importa para tu hijo, escríbele directamente al entrenador: pregunta si hay lugar en el equipo, en qué división compiten y si esa disciplina da beca atlética. Que te lo contesten por escrito.

Sobre educación a distancia: sí se ofrece en pregrado, pero apenas 1 de cada 100 estudiantes llevaba todas sus clases así; los otros 99 tomaban al menos una clase presencial. La escuela reporta que no tiene un programa completo que pueda terminarse enteramente a distancia. Confirma el nivel y la carrera concreta si esto es relevante para tu familia.

Entre los servicios que la institución reporta: orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, participación en el programa Yellow Ribbon, un punto de contacto dedicado para veteranos y sus familias, y una página de servicios para personas con discapacidad.

Quiénes se quedan, quiénes terminan, y en cuánto tiempo

Llegamos a la parte que más pesa cuando se trata de decidir.

De la cohorte que entró en otoño de 2022 buscando licenciatura, 76 de cada 100 cumplieron el criterio oficial de retención: seguían inscritos aquí o ya habían completado la licenciatura un año después. Es un número de la parte media, comparado con escuelas similares. Pero hay algo que ese número no separa: no volver no es lo mismo que abandonar. Quien se transfirió y sigue estudiando en otro lado cuenta igual, en esta cifra, que quien dejó los estudios por completo.

Ahora la graduación. De los 184 estudiantes que entraron en 2017 buscando licenciatura de tiempo completo, sólo 39 tenían título de esta escuela seis años después. Eso es 21 de cada 100. A cuatro años, la cifra era 17 de cada 100 — apenas cuatro puntos menos, lo cual dice que quien se gradúa aquí, en general, no tarda mucho más de lo esperado. Pero comparado con escuelas parecidas, Penn State Beaver queda hasta abajo de esa tabla: nueve de cada diez pares reportan una proporción mayor de titulados a seis años.

Este es un número para leer despacio. De cada 100 que entraron, 79 no tenían una licenciatura de esta escuela seis años después. Recuerda lo que vimos antes: ese resto incluye a quienes se transfirieron y pudieron haber terminado en otra universidad — el dato no distingue eso. Aun así, con un número así conviene preguntar directamente qué pasó con esa generación, qué apoyo concreto existe hoy, y llevar más de una opción en la lista de tu hijo. Este porcentaje es de la escuela entera; si va por una carrera en particular, pide el dato de ese departamento.

Hay un último corte, a ocho años, que amplía un poco la fotografía. De una cohorte de 258 estudiantes que entraron entre julio de 2015 y junio de 2016 — incluyendo tiempo completo y parcial, primer ingreso y con experiencia previa —, 24 de cada 100 tenían título o certificado de esta escuela al corte de agosto de 2023. Entre los que recibieron beca Pell, la cifra fue 21 de cada 100, cinco puntos abajo de quienes no la recibieron. Comparado con escuelas similares, también queda hasta abajo de la tabla.

Este corte de ocho años no mide ocho años de estudio continuo ni te dice cuánto pagó o dejó de ganar cada persona. Antes de firmar nada, pide por escrito cuánto tarda normalmente en completarse el programa que quiere tu hijo, cómo se programan sus cursos obligatorios, y cómo cambia el costo total si el plan se alarga.

Lo que ya sabes, y lo que sigue siendo tuyo por decidir

Ahora conoces algo real sobre Penn State Beaver: una escuela pública, chica, ubicada en un suburbio de Pittsburgh, que acepta a la mayoría de quienes le piden entrar pero a la que finalmente llega apenas uno de cada nueve admitidos. Sabes que muchos estudiantes se van antes de graduarse, y que de los que se quedan, pocos terminan en el tiempo esperado comparado con otras escuelas similares.

Ninguno de esos números te dice qué va a pasar con tu hijo. Le toca a él estudiar, explorar, decidir y hacerse responsable de su parte del camino. A ti te toca otra cosa: entender el dinero de la familia, pedir la carta de ayuda antes de descartar o comprometerte con ninguna escuela, y hacer las preguntas concretas que este artículo ya te dejó — sobre equivalencias de AP, sobre vivienda, sobre el programa exacto de su carrera, sobre qué pasó con la generación que entró hace ocho años.

Esta pieza te dio una de las tres partes del mapa: lo que la universidad realmente es y ofrece, según sus propios reportes al gobierno federal. Las otras dos —lo que tu hijo quiere y ha construido, y lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar— sólo ustedes las tienen. Júntalas, y de ahí sale un plan.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de datos reportados por la institución al sistema IPEDS del Departamento de Educación de Estados Unidos, principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24. Best College Aid no representa a Pennsylvania State University-Penn State Beaver ni a ninguna agencia gubernamental.

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