Guía universitaria

Pennsylvania State University-Penn State Erie-Behrend College: tasa de admisión, requisitos y graduación

Penn State Erie, The Behrend College: lo que dicen los números y lo que significan para tu familia

Pennsylvania State University-Penn State Erie-Behrend College en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
95.7 %

4,620 admitidos de 4,827 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$15,944 / $26,668

estatal / fuera del estado, precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$14,702/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV), con colegiatura estatal o del distrito · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
46 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
560–660

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (34 % envió el SAT)

SAT matemáticas
550–660

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
26

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
82 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$65

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
4 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay un momento en el que uno, como padre o como madre, se sienta frente a la pantalla con el nombre de una universidad y una sensación incómoda: hay demasiados números y ninguno te dice si esta es la escuela correcta para tu hijo. No te voy a resolver esa pregunta aquí, porque esa respuesta la construyes tú, con tu familia. Pero sí te voy a entregar una pieza del rompecabezas completa, clara y sin adornos: qué es Penn State Erie, The Behrend College, cómo admite, cuánto cuesta y qué pasa con los estudiantes que entran ahí. Tú pones esta pieza junto a lo que tu hijo quiere estudiar y junto a lo que tu familia puede pagar. De esa combinación sale un plan, no de esta pieza sola.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,405 palabras16 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Dónde está parada esta escuela

Behrend College está en Erie, Pensilvania, dentro del condado de Erie, en el área metropolitana de esa ciudad. El código censal la ubica como suburbio: dentro de la zona urbanizada, pero fuera del corazón de la ciudad. Cómo se siente eso —si es campo, si es ciudad chica, si hay vida alrededor— es algo que solo se sabe yendo a verlo. Si tu hijo piensa vivir en casa y manejar todos los días, no confíes en el tiempo que marca el mapa: haz esa ruta tú mismo, un día entre semana, a la hora exacta en que él tendría clase.

Es una universidad pública de cuatro años, y IPEDS —el sistema federal donde el gobierno de Estados Unidos recopila datos de todas las universidades del país— registra la maestría como el nivel más alto que reporta ofrecer. Eso es un dato institucional, no una promesa sobre la carrera específica de tu hijo: si le interesa un posgrado, pregunta si esa carrera en particular conecta pregrado y posgrado ahí. Y antes de comparar precios con otra escuela, hay una pregunta que tienes que hacer primero: ¿te están cotizando como residente de Pensilvania o como alguien de fuera? Es la diferencia entre dos números muy distintos, como vas a ver más abajo.

Una nota curiosa: en la clasificación Carnegie —el sistema que categoriza a las universidades de Estados Unidos por tipo— Behrend College aparece fuera del universo clasificado. Eso no dice si es buena o mala; dice que esa etiqueta en particular no se le asignó. No dejes que una casilla vacía decida nada por ti: pregunta en admisiones qué acreditación tiene la escuela y qué título exacto entrega, y verifica ese nombre tú mismo en la página del Departamento de Educación.

Tampoco aparece con ninguna de tres designaciones específicas: no es universidad históricamente afroamericana, no es universidad tribal, ni institución land grant. De las 3,012 universidades en este directorio nacional, 138 traen alguna de las tres. Que Behrend no esté en esa lista no dice a qué estudiantes atiende ni cómo se va a sentir tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales y qué organizaciones estudiantiles existen hoy, y se confirma hablando con alguien que ya estudie en el campus.

Una comunidad chica, y dentro de ella, pocos latinos

Behrend tenía 3,323 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño: una escuela de tamaño mediano. Comparada con 519 escuelas públicas selectivas parecidas en este censo, queda del lado chico —al menos siete de cada diez de esas escuelas tienen más estudiantes que ella. De ese total, 3,226 van en pregrado y apenas 97 en posgrado: es, sobre todo, una escuela de carrera de licenciatura, no de posgrado.

Aquí viene un dato que vale la pena decir de frente, sin acolchonarlo: en el pregrado, 4 de cada 100 estudiantes se reportaron hispanos o latinos. Son pocos. Entre 519 escuelas parecidas que reportaron esta cifra, Behrend queda en el cuarto de abajo. Casi tampoco hay estudiantes adultos: 4 de cada 100 tienen entre 25 y 64 años. Y hay más hombres que mujeres —de cada 100 estudiantes, 37 son mujeres.

Que haya pocos latinos no vuelve mala a la escuela, ni muchos la volverían buena por sí solos. Este número cuenta quién está matriculado hoy, nada más. Si tu hijo va a ser de los pocos, no te quedes con la cifra: pregunta qué grupos estudiantiles y qué apoyos existen, y busca hablar con un estudiante latino que ya esté ahí antes de decidir. El número describe a la escuela entera; su carrera puede sentirse distinta.

Ser una escuela chica no garantiza más atención para tu hijo, igual que ser grande no garantiza más opciones. Eso se pregunta por programa, no por el total de la universidad.

Cómo funciona el año académico y qué hace con lo que tu hijo ya sabe

El calendario es de semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas cada uno. Behrend declaró que acepta crédito por exámenes AP, y también lo que IPEDS llama crédito por experiencia de vida —estudio independiente, cursos de adultos sin crédito, trabajo, portafolio, licencias previas, entrenamiento militar u otras vías. También matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, dentro de un programa formal de doble inscripción.

Eso suena bien, pero tiene una letra chica importante: que declaren aceptar AP no significa que le den crédito por cualquier examen con cualquier puntaje. El reporte no dice cuántos puntos piden ni cuántos créditos otorgan, ni si esos créditos aplican a la carrera específica de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirte. No presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano.

En cuanto a qué se estudia ahí: en el último año reportado, Behrend entregó 661 títulos de licenciatura, repartidos en 18 familias de programas. La familia más grande, por mucho, fue negocios y administración, con 216 títulos —33 de cada 100 del total. Entre 514 escuelas parecidas, Behrend queda en el cuarto que menos títulos de licenciatura entrega al año. Dieciocho familias con presencia en el reporte no son dieciocho carreras completas; una familia agrupa varios programas y puede tener cifras muy desiguales entre sí. Si tu hijo quiere algo fuera de negocios, verifica el programa exacto, no la lista general.

La razón de estudiantes por personal de instrucción es de 12 a 1, calculada en equivalentes de tiempo completo. Comparada con escuelas similares, cae en el cuarto más bajo —una razón agregada baja. Pero cuidado: esta cifra no dice el tamaño real de un salón de clases de primer año, ni el método que usó la institución para calcularla. Es un promedio institucional, no una promesa sobre la clase de tu hijo.

Behrend también reporta oportunidades académicas estructuradas: estudio en el extranjero, investigación de pregrado fuera del salón, un programa completo que puede cursarse solo de noche o en fin de semana, y rutas de preparación para certificación docente, incluida la aprobación estatal para certificación inicial.

Entrar aquí es relativamente fácil. Quedarse y graduarse es otra historia

Vamos a lo que probablemente más te interesa. Behrend no tiene admisión abierta —revisa piezas específicas antes de decir sí. De nueve consideraciones posibles, marca tres como obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio de la prepa, y el examen de dominio del inglés para quien aplique. El plan de materias recomendado y el ensayo personal no son obligatorios, pero sí se toman en cuenta si los envías. La tarifa de solicitud es $65.

Si tu hijo estudió fuera de Estados Unidos, o hizo la prepa en español, pregunta desde hoy si le corresponde el examen de inglés y qué lo exenta. Es de esas cosas que se descubren tarde, cuando ya no hay tiempo cómodo para resolverlas.

Y ahora la cifra que probablemente cambia tu manera de ver esta escuela: de 4,827 solicitantes de primer ingreso, Behrend admitió a 4,620. Eso es 96 de cada 100. Entre 519 escuelas públicas selectivas parecidas, Behrend está entre las que más aceptan —al menos nueve de cada diez de ese grupo aceptan un porcentaje igual o menor. Solo 207 de 4,827 solicitantes se quedaron sin oferta.

Aquí va la traducción honesta: la energía de tu hijo rinde más en cumplir la fecha límite y completar bien su expediente que en angustiarse por competir por un lugar. Pero que sea fácil entrar no significa que sea barato, ni que la mayoría termine. Antes de decidir, mira el precio neto y la tasa de graduación —esas dos cuentas pesan más que la de admisión, y las vas a ver en un momento.

Hay otro número que conviene entender bien: de cada 100 admitidos, solo 19 se inscribieron. Es una tasa de matriculación típica comparada con escuelas parecidas —ni alta ni baja, media tabla. No lo leas como una mancha sobre la escuela: el registro federal no explica por qué cada familia eligió lo que eligió. Lo que sí te dice algo útil es esto: recibir la carta de admisión no es lo mismo que decidir ir. Espera tu propia carta con el precio neto —lo que realmente te va a costar el año— antes de tachar o mantener esta escuela en la lista.

Sobre exámenes estandarizados: el SAT y el ACT no son requisito. Si tu hijo los manda, se toman en cuenta; si no, la solicitud sigue su curso normal. De los inscritos, 34 de cada 100 entregaron puntaje de SAT, y la mitad de en medio de ellos sacó entre 560 y 660 en lectura y escritura, y entre 550 y 660 en matemáticas. Ojo: esos rangos son solo de quienes se inscribieron y entregaron puntaje. No son de todos los solicitantes, y ese 560 no es un mínimo ni ese 660 una garantía de nada.

Sobre transferencias: de la generación que entró en 2017 buscando licenciatura, 24 de cada 100 se transfirieron sin terminar ahí y se inscribieron en otra institución. Es una tasa media comparada con escuelas similares. Cambiarse de universidad no es fracasar. Sí conviene que tu hijo sepa, desde antes de necesitarlo, cómo se piden los papeles para transferir créditos si llega a hacer falta. Por separado, en el otoño de 2023 llegaron 91 estudiantes que entraron por primera vez a Behrend después de haber estudiado en otra institución —esta cifra no se suma ni se compara con la de salida, y ninguna de las dos te dice cuántos créditos reconocieron. Eso se pide por escrito, con la lista de materias en mano.

El precio: dos números, y la diferencia importa mucho

En Pennsylvania State University-Penn State Erie-Behrend College, entre 64 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial, recibieron ayuda federal Title IV y pagaron la tarifa estatal o distrital cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $14,702. Entre 67 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $19,588; entre 148 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $29,572. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (64 estudiantes) y el de la banda de más (148 estudiantes) hay $14,870 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $20,964.

Entre las 519 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más cara para las familias de menos ingreso. Eso no quiere decir que haya que descartarla. Quiere decir que hay que pedir la carta de ayuda antes de decidir.

Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.

La ayuda que sí llega, y la deuda que se acumula

La ayuda que no se devuelve —becas, subvenciones— llegó a 71 de cada 100 estudiantes que buscan título. Entre quienes la recibieron, el promedio anual fue $10,643. La beca Pell, específica para familias de bajos ingresos, llegó a un grupo más chico: 27 de cada 100. La diferencia entre esas dos cifras puede incluir ayuda estatal, institucional u otras fuentes que este desglose no permite atribuir con precisión; vale la pena preguntar directamente qué programas la componen.

Y ahora la parte de los préstamos, dicha sin adornos: 57 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo federal en el año escolar 2022-23. Comparada con escuelas parecidas, Behrend queda del lado alto —al menos siete de cada diez escuelas similares tuvieron una proporción menor de estudiantes endeudados. De quienes pidieron préstamo, cada uno se llevó en promedio $6,339 ese año. Si tu hijo pidiera una cantidad parecida cada uno de los cuatro años de la carrera, la suma ronda los $25,356, sin contar intereses.

Aquí financiar con deuda es lo común, no la excepción. Haz esa cuenta completa antes de firmar nada, y recuerda que ese promedio es solo de préstamos federales a nombre del estudiante: no incluye lo que los padres pidan aparte, ni tarjetas de crédito, ni la deuda total con la que se sale al graduarse. Ese último número no está en ningún reporte federal disponible; se construye sumando lo que tu familia realmente pida, año con año.

Behrend también ofrece un plan de pago de colegiatura en plazos, como mecanismo adicional para administrar el costo.

Vida en el campus, deporte y apoyos

Behrend tiene vivienda controlada por la institución, con capacidad máxima reportada de 1,603 estudiantes. No exige que todos los estudiantes de primer ingreso vivan ahí —pero eso no dice si algún programa en particular sí lo exige. También ofrece planes de comida, aunque el número de comidas por semana varía según el plan que elijas. Antes de descontar vivienda y comida de tu presupuesto, pide por escrito la tarifa del año, la fecha límite para solicitar cuarto y si te garantizan lugar o entras a lista de espera.

Hay oportunidad de ROTC, con una sola rama confirmada por escrito: Ejército. Marina y Fuerza Aérea no aparecen marcadas en el reporte. No confirmado no es lo mismo que imposible —es una pregunta pendiente que hay que hacer directamente si a tu hijo le interesa.

En deportes, Behrend está afiliada a la NCAA, y reporta membresía para baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. La afiliación es de la escuela, no una garantía de lugar en un equipo para tu hijo. Si el deporte importa, escríbele directamente al entrenador: pregunta si hay cupo, en qué división compiten y si esa disciplina otorga beca atlética.

Sobre educación a distancia: Behrend sí la ofrece, en pregrado y posgrado, pero en la práctica casi nadie la usa como modalidad completa —0 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaban toda su carga a distancia en el conteo más reciente, de las proporciones más bajas entre escuelas comparables. La institución reportó explícitamente que no ofrece un programa completo de pregrado que pueda terminarse enteramente a distancia. Si eso es importante para tu familia, confírmalo por escrito para la carrera exacta que le interesa a tu hijo.

Entre los servicios reportados están orientación académica y profesional combinada, apoyo de empleo para estudiantes actuales, un programa integral de transición para estudiantes con discapacidad intelectual, participación en el programa Yellow Ribbon para veteranos, un punto de contacto dedicado para familias militares, y una dirección web específica de servicios para personas con discapacidad.

Quiénes se quedan y quiénes terminan

Aquí llegamos a los números que, para mí, importan más que la facilidad de entrada.

De la generación que entró en el otoño de 2022 buscando licenciatura de tiempo completo, 819 estudiantes en total, 82 de cada 100 cumplieron el criterio oficial de retención: seguían inscritos ahí o ya se habían graduado un año después. Comparada con escuelas parecidas, Behrend queda en la parte de arriba del grupo. Es una cifra buena, y hay que decirla con la misma claridad con la que se dicen las difíciles: se quedaron más de los que se fueron. Pero el reporte no separa a quienes siguen estudiando de quienes ya se graduaron, ni explica el destino del resto.

Ahora la graduación, que es un número distinto y con su propia cohorte. De 1,041 estudiantes que entraron en 2017 de tiempo completo y primer ingreso, 474 tenían título de Behrend seis años después. Eso es 46 de cada 100 — casi mitad y mitad. Con el plazo de cuatro años, la cifra baja a 32 de cada 100. Comparada con escuelas similares, Behrend queda por debajo de la mitad del grupo: más de la mitad de esas escuelas graduó a una proporción mayor de su generación.

No te voy a suavizar esto: a los seis años, poco más de la mitad de esa generación no tenía todavía una licenciatura de Behrend. El reporte cuenta resultados, no explica las razones de cada caso individual. Lo que sí puedes hacer con esta información es preguntar, antes de decidir, qué apoyos concretos existen para terminar a tiempo y cuánto tarda en completarse realmente la carrera específica que le interesa a tu hijo.

Hay una tercera mirada, a ocho años, con una cohorte distinta que incluye también a estudiantes de tiempo parcial: de 1,370 estudiantes que entraron entre 2015 y 2016, 49 de cada 100 tenían título o certificado de Behrend al corte de agosto de 2023. Entre quienes recibieron beca Pell, la cifra fue 46 de cada 100 —cuatro puntos por debajo de quienes no la recibieron. Comparada con escuelas parecidas, también queda por debajo de la mitad del grupo. No aparecer con título de esta escuela en esta cuenta no prueba que la persona abandonó los estudios: pudo haberse graduado en otra institución, y esta ficha no lo captura con certeza.

Tabla de datos del artículo
Ventana de tiempoResultado
Retención al primer año82 de cada 100 siguen inscritos o ya se graduaron
Graduación a 4 años32 de cada 100
Graduación a 6 años46 de cada 100
A 8 años (cohorte distinta, incluye tiempo parcial)49 de cada 100

Este corte de ocho años es una fotografía, no una factura. No mide cuánto pagó cada persona ni cuánto tiempo extra le costó. Antes de comprometerte, pide por escrito cuánto tarda en completarse el programa exacto que le interesa a tu hijo, cómo se programan sus materias obligatorias, y cómo cambia el costo total si el camino se alarga.

Lo que ya sabes, y lo que sigue siendo tuyo por decidir

Ahora conoces algo real sobre Behrend College: una escuela pequeña, con puerta de entrada muy abierta, precio alto —sobre todo para familias de fuera del estado o de menores ingresos—, mucha dependencia de préstamos, una retención sólida al primer año, y una graduación que, a seis años, deja a la mitad de cada generación sin título todavía.

Nada de esto te dice si es la escuela correcta para tu hijo. Eso depende de lo que él quiera estudiar, de lo que ya haya construido hasta ahora, y de lo que tu familia pueda y esté dispuesta a pagar. A tu hijo le toca su esfuerzo, su curiosidad, sus decisiones dentro del salón y fuera de él. A ti te toca el dinero, los plazos, las preguntas incómodas antes de firmar. A la universidad le toca admitir, negar y ofrecer —o no— la ayuda que hace posible el resto.

Junta esta pieza con las otras dos. No la sueltes sola.

Nota sobre la fuente: la información de este artículo proviene de datos reportados por la institución al IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente a los ciclos 2022-23 y 2023-24. Best College Aid no representa a Penn State Erie, The Behrend College, ni a ninguna dependencia del gobierno federal o estatal.

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Nota de fuentes

Los números de esta pieza salen de los reportes que cada institución entrega al gobierno de Estados Unidos (IPEDS, National Center for Education Statistics), principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24. Es una interpretación de esos datos, con fecha; para mayor precisión conviene consultar la fuente original o contactar directamente a la institución. Veritat es una iniciativa de Best College Aid.