Guía universitaria

Pennsylvania State University-Penn State Harrisburg: tasa de admisión, requisitos y graduación

Penn State Harrisburg: lo que dicen los números oficiales antes de que tu hijo firme algo

Pennsylvania State University-Penn State Harrisburg en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
96.4 %

9,924 admitidos de 10,296 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$15,944 / $26,668

estatal / fuera del estado, precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$16,081/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV), con colegiatura estatal o del distrito · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
29 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
560–650

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (27 % envió el SAT)

SAT matemáticas
550–670

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
28

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
82 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$65

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
8 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay un momento en este proceso que casi nadie te avisa: el momento en que tienes una carta de aceptación en la mesa de la cocina y te das cuenta de que no sabes qué preguntas hacer. La escuela te dice que sí. Tú todavía no sabes qué significa ese sí.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
4,096 palabras19 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Este artículo es exactamente eso: las preguntas que sí puedes contestar con datos oficiales antes de que tu hijo se suba al carro rumbo a Middletown, Pensilvania. No te va a decir si Penn State Harrisburg es la escuela correcta para tu familia. Eso depende de lo que tu hijo quiere estudiar, de lo que ustedes pueden pagar y de cosas que ningún reporte federal conoce. Pero sí te va a dar el suelo firme donde pararte para empezar a decidir.

Qué tipo de escuela es, y qué no te dice una etiqueta que falta

Penn State Harrisburg está en Middletown, Pensilvania, dentro del condado de Dauphin, en el área metropolitana de Harrisburg-Carlisle. El código censal la ubica en un suburbio: dentro de la zona urbanizada, pero fuera del centro de la ciudad principal. Si tu hijo piensa vivir en casa y manejar todos los días, no confíes en el mapa. Haz la ruta tú mismo, un día entre semana, a la hora exacta en que tendría clase. El tráfico real casi nunca es el que promete Google Maps.

Es una universidad pública de cuatro años. IPEDS —el sistema federal que compila estos datos— la registra con doctorado como el nivel más alto que reporta ofrecer, y la clasifica como una institución que otorga grados principalmente de licenciatura o niveles superiores. Eso es información institucional, no una promesa sobre la carrera específica de tu hijo: no te dice si su programa conecta pregrado y posgrado. Eso se pregunta por separado.

Aquí viene algo curioso, y quiero que lo entiendas bien porque genera confusión sin necesidad. En la clasificación Carnegie 2021 —un catálogo académico que agrupa universidades por su perfil de investigación y enseñanza—, Penn State Harrisburg no aparece. No es una calificación baja. Es que ese catálogo, sencillamente, no le puso etiqueta. No sabemos por qué. Lo que sí puedes hacer, antes de pagar el primer semestre, es preguntar en admisiones qué acreditación tiene la escuela y qué título exacto entrega, y verificar ese nombre por tu cuenta en la página del Departamento de Educación. Ninguna etiqueta de Carnegie te ahorra esa llamada.

Y una precisión que vale la pena decir de una vez: Penn State Harrisburg no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana, como universidad tribal ni como institución land grant. De las 3,012 universidades en este directorio federal, 138 traen alguna de esas tres designaciones; ésta no trae ninguna. Eso no dice a qué estudiantes atiende esta escuela ni cómo se va a sentir tu hijo ahí. Eso se pregunta preguntando: qué centros culturales existen hoy, qué organizaciones estudiantiles hay, y hablando con alguien que ya estudie ahí.

Una comunidad chica, y una minoría todavía más chica dentro de ella

En el otoño de 2023, Penn State Harrisburg reportó 4,651 estudiantes inscritos en total: 4,164 en licenciatura y 487 en posgrado. Es, sobre todo, una escuela de carrera universitaria, no de posgrado. Comparada con las 519 escuelas públicas selectivas de cuatro años en este censo, es de tamaño chico: siete de cada diez de esas escuelas, o más, tienen más estudiantes que ella.

Dentro de ese pregrado, 8 de cada 100 estudiantes son hispanos o latinos. Es una minoría chica, y comparada contra escuelas parecidas, queda abajo de la mitad del grupo. También hay más hombres que mujeres —de cada 100 estudiantes, 38 son mujeres— y los adultos de 25 a 64 años son apenas 7 de cada 100.

Ninguna de estas cifras vuelve buena o mala a la escuela. Cuentan quién está matriculado hoy, nada más. Si tu hijo va a ser de los pocos latinos en ese campus, eso no lo saca de tu lista automáticamente, pero sí merece una llamada: qué grupo estudiantil existe, si hay un centro cultural, si hay alguien en la oficina de admisiones que hable español. Y habla con un estudiante actual antes de decidir. El número que acabas de leer es de la escuela completa; la experiencia de tu hijo en su carrera específica puede verse distinta.

Un dato que la escuela simplemente no reportó: de dónde venían geográficamente los estudiantes de nuevo ingreso en 2023. IPEDS no lo trae para esta institución. No se estima, no se rellena. Se queda como hueco.

Cómo se organiza el año académico, y qué tan ancha es la oferta de carreras

El calendario es de semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas cada uno. Eso, al menos, es parejo y predecible para toda la familia.

La escuela declaró dos caminos para que lo que tu hijo ya sabe cuente como crédito: acepta exámenes AP, y también acepta lo que IPEDS llama crédito por experiencia de vida —estudio independiente, cursos para adultos, experiencia laboral, portafolio, licencias o certificaciones previas, incluyendo oportunidades militares—. También reporta que acepta crédito por entrenamiento militar, y que matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito dentro de un programa formal de dual enrollment.

Aquí va la verdad dura que nadie te dice en el folleto: que digan que aceptan AP no significa que le den crédito por cualquier examen. El reporte no dice cuántos puntos piden, cuántos créditos otorgan, ni si esos créditos cuentan para la carrera específica de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirte. No presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano.

En cuanto a carreras: en el último año reportado, Penn State Harrisburg entregó 729 títulos de licenciatura, repartidos en 18 familias académicas distintas. Ingeniería fue la más grande, con 27 de cada 100 títulos del año —ninguna otra le pasó por encima, pero tampoco domina el total. Es una oferta ancha, sin una sola carrera que se lleve el bulto. Dicho de otra forma: 18 familias con al menos una fila en el reporte no significan 18 carreras activas con estudiantes titulándose; una familia académica agrupa varios programas y alguna puede reportar cero. Verifica el programa exacto que le interesa a tu hijo, no sólo la categoría amplia.

Sobre el tamaño de las clases: la razón reportada es de 15 estudiantes por cada profesor equivalente de tiempo completo. Es una cifra de en medio, ni de las más bajas ni de las más altas entre escuelas parecidas. Y aquí una aclaración importante: esta razón no te dice cuántos alumnos hay en cada salón. Es un promedio institucional, no informa el tamaño de las clases de primer año.

Los caminos académicos que la escuela dice tener abiertos

Penn State Harrisburg reporta ofrecer estas rutas estructuradas: estudio en el extranjero, investigación de pregrado junto con las clases regulares, un programa completo que puede cursarse sólo por las noches o los fines de semana, preparación para certificación docente por debajo del nivel universitario, la posibilidad de completar ahí mismo la preparación en ciertas áreas de especialización docente, y aprobación estatal de su programa de certificación docente inicial.

Que la escuela reporte tener estas rutas no dice qué tan accesibles son ni cómo funcionan para la carrera de tu hijo. Pregúntalo directamente al departamento correspondiente.

Entrar es fácil. Inscribirse es otra historia.

Aquí llegamos a una de las partes más importantes de este artículo, así que vamos con calma.

Penn State Harrisburg no tiene admisión abierta: revisa expediente antes de decir sí. De nueve consideraciones posibles en el reporte federal, marca tres como obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio de la prepa, y —cuando aplica— un examen de dominio del inglés. Si tu hijo estudió fuera de Estados Unidos o hizo la prepa en español, pregunta desde hoy si ese examen le toca y qué lo exenta. Es de esas cosas que se descubren tarde, cuando ya no hay tiempo cómodo para resolverlas.

Otras piezas no son obligatorias pero sí se toman en cuenta si las envías: el plan de materias que la universidad recomienda y el ensayo personal. La tarifa de solicitud publicada es de $65.

Ahora la cifra que probablemente no esperabas:

De cada 100 estudiantes que solicitaron ingreso en 2023, 96 recibieron una oferta de lugar.

Es una de las escuelas que más acepta entre las 519 públicas selectivas de este censo. Casi nueve de cada diez de esas escuelas aceptan a un porcentaje igual o menor. Para tu hijo, esto significa algo concreto: la energía que invierta rinde más en cumplir la fecha límite y completar el expediente completo, que en angustiarse pensando que va a competir por un lugar escaso.

Pero —y aquí viene el contrapeso, porque entrar fácil no es la historia completa— que sea fácil entrar no quiere decir que sea barato, ni que la mayoría termine ahí. Antes de decidir, hay dos números que pesan mucho más que la tasa de aceptación: el precio neto y la tasa de graduación. Vamos a llegar a ambos.

Hay otro dato que conviene tener en la mano, porque cuenta una historia distinta a la de "casi todos entran". De cada 100 estudiantes que fueron admitidos, sólo 12 se inscribieron. Dicho de otra forma: de cada 8 muchachos que recibieron el sí de esta escuela, más o menos uno terminó tomando el lugar. Eso no es una mancha contra la universidad —el registro federal no dice por qué cada quien escogió lo que escogió—, pero sí te dice algo real: recibir la carta de aceptación no es lo mismo que decidir ir. Lo que otros decidieron tampoco te dice qué te van a ofrecer a ti. Espera tu propia carta con el precio neto —lo que de verdad les va a costar el año— antes de tachar o confirmar esta escuela en tu lista.

Sobre exámenes estandarizados: el SAT y el ACT no son requisito. Si tu hijo los manda, se toman en cuenta; si no, la solicitud sigue igual de válida. De los estudiantes que sí se inscribieron, 27 de cada 100 entregaron puntaje de SAT, y entre ellos la mitad de en medio sacó entre 560 y 650 en lectura y escritura, y entre 550 y 670 en matemáticas. Ese rango no es un mínimo para entrar ni una garantía de nada: es sólo el retrato de quienes ya estaban dentro y decidieron mandar su puntaje.

Una salida importante que hay que ver de frente

Aquí va una verdad dura, dicha sin adornos: en esta escuela, de cada 100 estudiantes que empezaron su carrera como parte de una generación de nuevo ingreso, 39 se transfirieron a otra institución sin completar su título ahí. En números absolutos, fueron 370 personas de una cohorte de 947. Comparada con 395 escuelas públicas selectivas parecidas, es de las que ve irse a la mayor proporción de sus estudiantes.

El dato dice cuántos se movieron. No dice por qué —el motivo cambia de casa en casa— y no dice si les fue bien o mal después. Pero hay algo que sí necesitas saber para leer correctamente los números de graduación que vienen más adelante: el estudiante que se transfiere y termina su carrera en otra universidad no cuenta como graduado de Penn State Harrisburg. Guarda ese dato en la memoria; lo vas a necesitar en un par de secciones.

El precio de lista: dos números, y una brecha grande entre ellos

Aquí es donde muchas familias se detienen a respirar, así que vamos con los números completos.

Para el año 2023-24, el costo total de asistencia —colegiatura, vivienda, comida, libros y una estimación de otros gastos— fue de $38,442 al año para estudiantes con tarifa de residente del estado, viviendo en el campus, y de $49,166 para estudiantes de fuera del estado.

Tabla de datos del artículo
ConceptoTarifa in-stateTarifa out-of-state
Colegiatura y cuotas$15,944$26,668
Vivienda y comida en campus$15,870$15,870
Libros y materiales$1,840$1,840
Costo total de asistencia$38,442$49,166

Entre las dos tarifas hay $10,724 de diferencia al año. Eso no es un detalle menor: es casi lo que cuesta un año completo de vivienda y comida. Pregunta a la institución qué requisitos usa para clasificar a un estudiante como residente del estado y desde cuándo aplican. Las reglas no son iguales en todos lados, y a veces se puede cambiar de categoría con el tiempo.

Comparado con 483 escuelas parecidas, este costo de asistencia con tarifa in-state queda entre los más altos del grupo. Este número, insisto, es precio de lista antes de cualquier ayuda financiera. No es la factura que le va a llegar a tu familia.

El precio real cambia mucho según cuánto gana la familia

En Pennsylvania State University-Penn State Harrisburg, entre 64 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial, recibieron ayuda federal Title IV y pagaron la tarifa estatal o distrital cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $16,081. Entre 57 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $22,006; entre 112 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $29,925. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (64 estudiantes) y el de la banda de más (112 estudiantes) hay $13,844 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $22,406.

Entre las 519 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más cara para las familias de menos ingreso. Eso no quiere decir que haya que descartarla. Quiere decir que hay que pedir la carta de ayuda antes de decidir.

Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.

Cómo se reparte la ayuda, y qué parte llega como préstamo

De los estudiantes que buscan un título aquí, 64 de cada 100 recibieron algún tipo de ayuda que no se devuelve —beca o subvención. Es más de la mitad, pero no todos. Entre quienes sí la recibieron, el promedio anual fue de $9,583. Comparada con escuelas parecidas, esta proporción de estudiantes con beca cae en el cuarto más bajo del grupo.

La beca Pell —ayuda federal específicamente para familias de bajos ingresos— llegó a 26 de cada 100 estudiantes. Es una cifra más baja que el porcentaje general de ayuda, y esa diferencia puede venir de ayuda federal que no es Pell, o de fondos estatales, locales o institucionales; el reporte no permite saber exactamente qué la compone. Cuando te llegue tu carta de ayuda financiera, sepárala tú mismo en tres montones a mano: lo que no se devuelve, lo que se devuelve con interés, y lo que hay que trabajar para ganar. Muchas cartas revuelven todo eso en una sola columna para que parezca más grande.

Sobre préstamos: 43 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo federal en el año escolar 2022-23. De quienes pidieron prestado, el monto promedio fue de $6,227 ese año. Ojo con la diferencia entre estas dos cifras: el 43% es de todo el pregrado; los $6,227 son sólo el promedio entre quienes sí pidieron. Y ese monto es de un solo año, sólo de préstamos federales a nombre del estudiante —no incluye los préstamos Parent PLUS que a veces firma el papá o la mamá, ni deuda de tarjeta, ni la deuda total con la que se sale al graduarse. Ese número final, sumando todos los años, no está en este reporte. Lo que tu hijo terminaría debiendo lo decide su propia carta de ayuda financiera, no este porcentaje que describe a otras familias.

La institución también reporta un plan de pago de colegiatura en plazos como mecanismo disponible.

Vivienda, ROTC, deportes y clases a distancia

Penn State Harrisburg tiene vivienda controlada por la institución, y no exige a todos los estudiantes de primer año vivir ahí —aunque eso no dice si algún programa específico sí lo requiere. También ofrece planes de comida, con número de comidas que varía según el plan elegido. IPEDS reporta una capacidad máxima de vivienda de 699 estudiantes, dentro o fuera del campus. Que exista un cuarto no garantiza una cama disponible para tu hijo: pide por escrito la tarifa de este año, la fecha límite para solicitar vivienda, y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.

Sobre ROTC: la escuela reportó que sí hay oportunidad, y la única rama confirmada por escrito es Army (Ejército). Marina y Fuerza Aérea no aparecen marcadas. Eso no significa que sean imposibles —significa que hay que preguntar directamente, porque el reporte tampoco aclara si el programa se cursa en este campus específico.

En deportes, la escuela está afiliada a la NCAA, y reporta membresía en baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. La pregunta de si compite activamente en deporte intercolegial no aplica en este registro federal, así que una membresía por sí sola no confirma que hoy haya equipos compitiendo en cada disciplina. Si el deporte es importante para tu hijo, escríbele directamente al entrenador y pide el calendario actual por escrito.

Sobre educación a distancia: la escuela sí ofrece cursos a distancia en pregrado y posgrado, pero en el conteo de otoño, menos de 1 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaba toda su carga completamente a distancia. Además, la institución reportó específicamente que no ofrece un programa completo de pregrado que pueda terminarse enteramente a distancia. Si esto es relevante para tu familia, confírmalo por escrito con el programa exacto que le interesa a tu hijo.

Finalmente, la escuela reporta estos servicios y apoyos disponibles: orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, un programa de transición postsecundaria para estudiantes con discapacidad intelectual, participación en el programa Yellow Ribbon, un punto de contacto dedicado para veteranos y familias militares, una organización estudiantil de veteranos, y una página web publicada de servicios para personas con discapacidad. Que estos servicios estén reportados no dice qué tan accesibles son en la práctica ni qué tan efectivos resultan para cada estudiante.

Cuántos se quedan, y cuántos terminan con título de aquí

Llegamos a la parte que más pesa, y quiero que la leas completa, sin saltarte nada.

Retención: de la generación que entró en el otoño de 2022 como estudiantes de tiempo completo buscando licenciatura, 82 de cada 100 seguían inscritos aquí o ya habían completado su título un año después. Comparada con escuelas parecidas, esta cifra está en la parte alta: Penn State Harrisburg retiene una proporción mayor que la mayoría de sus pares. Eso es una señal genuinamente positiva. Pero recuerda algo que ya vimos antes: "seguir inscrito" no distingue entre quien sigue ahí feliz y quien sigue ahí indeciso, y "no volver" no es lo mismo que abandonar los estudios por completo —a veces significa que se transfirió y sigue estudiando en otro lado.

Graduación a seis años: de los 947 estudiantes que entraron en 2017 buscando licenciatura por primera vez, sin universidad previa, 277 se habían titulado ahí mismo seis años después. Eso es 29 de cada 100. Con el plazo de cuatro años, la cifra baja a 19 de cada 100.

Aquí está el desglose completo de esa cohorte de 947, porque los números sueltos engañan si no ves el conjunto:

Tabla de datos del artículo
Resultado a seis añosEstudiantes
Se titularon aquí277
Completaron un programa corto aquí1
Se transfirieron sin completar aquí370
Seguían inscritos sin completar26
Ya no estaban inscritos, categoría "ya no inscritos"273

¿Notas algo? El grupo más grande después de los que se titularon es el de los que se transfirieron —370 personas, más que quienes se graduaron. Como ya vimos, un estudiante que se transfiere y termina su carrera en otra universidad no cuenta como graduado de Penn State Harrisburg en esta tasa. La cifra de 29 de cada 100 es real, pero cuenta solamente a quienes terminaron aquí mismo, no a todos los que eventualmente obtuvieron un título en algún lado. Comparada con 518 escuelas parecidas, esta tasa de graduación a seis años queda hasta abajo de la tabla: nueve de cada diez escuelas similares, o más, reportan una proporción mayor de titulados.

Y una aclaración que vale oro: este porcentaje es de la escuela entera. IPEDS no reporta graduación carrera por carrera. Si tu hijo va por un programa específico, ese número hay que pedirlo directamente al departamento, y conviene que su lista de universidades tenga más de una opción mientras tanto.

A ocho años, con una mirada más amplia: cuando se incluye a todos los estudiantes de pregrado que entraron entre julio de 2015 y junio de 2016 —no sólo primer ingreso de tiempo completo, sino también quienes traían experiencia universitaria previa y estudiantes de tiempo parcial—, 43 de cada 100 tenían título o certificado de esta escuela al cabo de ocho años. Entre quienes recibieron beca Pell, la cifra sube a 49 de cada 100 —ocho puntos arriba de quienes no la recibieron. Y dentro de esa misma cohorte amplia, la subcohorte que empezó como primer ingreso y tiempo completo —la más comparable a "recién salido de la prepa"— queda en apenas 31 de cada 100, doce puntos por debajo del grupo amplio.

Este corte de ocho años es una fotografía al 31 de agosto de 2023, no una medida de ocho años continuos de estudio, y no mide cuánto pagó ni cuánto dejó de ganar cada persona en el camino. Antes de firmar cualquier cosa, pide por escrito cuánto tiempo tarda en completarse el programa específico que le interesa a tu hijo, cómo se programan sus materias obligatorias, y cómo cambia el costo total si el camino se alarga.

Lo que ya sabes, y lo que sigue siendo tuyo por descubrir

Ya tienes en la mano una pieza real: cómo entra la gente a Penn State Harrisburg, cuánto cuesta según el ingreso de la familia, cuántos se quedan, cuántos se van, y cuántos terminan con título propio de esta escuela. Eso no te lo regaló nadie con adjetivos ni con folletos bonitos. Son números que la propia institución reportó al gobierno federal.

Lo que este artículo no puede hacer —porque ningún artículo puede hacerlo— es decirte si esta es la escuela correcta para tu hijo. Eso depende de tres cosas que sólo ustedes conocen: qué quiere estudiar y qué tanto se imagina viviendo lejos de casa; qué ha construido hasta ahora en su expediente; y qué puede pagar tu familia, con qué combinación de ahorro, ayuda y préstamo están dispuestos a comprometerse.

Si apenas están empezando esta lista, usa este artículo como plantilla de preguntas para las próximas cinco universidades que investiguen. Si Penn State Harrisburg ya está en la lista corta, pide la carta de ayuda financiera antes de descartarla o de enamorarse de ella. Y si tu hijo ya tiene la carta de aceptación en la mano, siéntense juntos a leer el precio neto real, no el precio de lista, antes de decidir nada.

Ahora ya conoces con profundidad una de las tres piezas del plan. Júntala con las otras dos, y de ahí sale una decisión que ustedes puedan sostener con los ojos abiertos.

Fuente: la información de este artículo proviene de datos reportados por la institución al sistema IPEDS del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente a los ciclos 2022-23 y 2023-24. Best College Aid no representa a Pennsylvania State University-Penn State Harrisburg ni a ninguna agencia gubernamental; este artículo organiza información pública para ayudar a las familias a comprenderla.

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Nota de fuentes

Los números de esta pieza salen de los reportes que cada institución entrega al gobierno de Estados Unidos (IPEDS, National Center for Education Statistics), principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24. Es una interpretación de esos datos, con fecha; para mayor precisión conviene consultar la fuente original o contactar directamente a la institución. Veritat es una iniciativa de Best College Aid.