Guía universitaria

Pepperdine University: tasa de admisión, requisitos y graduación

Pepperdine University: lo que dicen los números oficiales antes de que tu hijo firme nada

Pepperdine University en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
49.9 %

6,210 admitidos de 12,457 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$66,742

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$36,463/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
85 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
Fechas límite de solicitud
15 de enero

regular: 15 de enero · acción temprana: 1 de noviembre · Common Data Set 2024–25 (C14, C21, C22), publicado por la universidad · confirma las fechas de este año con la universidad

GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
630–710

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (14 % envió el SAT)

SAT matemáticas
620–740

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
30

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
86 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$65

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
19 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; fechas de solicitud del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay un momento, cuando empiezas a ver universidades con tu hijo, en que un nombre como Pepperdine llega cargado de una imagen: el mar, California, un campus bonito en las fotos. Y esa imagen no está mal, pero tampoco es un plan. Antes de que esta escuela entre o salga de la lista de tu familia, hay números que sí conocemos, publicados por el gobierno de Estados Unidos, que te dicen con precisión qué clase de institución es Pepperdine University, cuánto cuesta, a quién admite y qué les pasa a los estudiantes que entran. Vamos a recorrerlos juntos, con calma, sin tecnicismos y sin venderte nada.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,924 palabras18 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Qué tipo de escuela es, en realidad

Pepperdine University es una institución privada, sin fines de lucro, de cuatro años o más. Está en Malibu, California, dentro del condado de Los Angeles, y su ubicación cae dentro del área metropolitana de Los Angeles-Long Beach-Anaheim. Eso no significa que el campus esté en el bullicio de una gran ciudad: el código censal la coloca en un suburbio, dentro del área urbanizada pero fuera de la ciudad principal. Cómo se siente vivir ahí, eso solamente lo sabes yendo a verlo. Si tu hijo piensa vivir en casa y manejar todos los días, te recomiendo algo muy simple: maneja tú esa ruta un día entre semana, a la hora exacta de sus clases. El tiempo que marca el mapa casi nunca es el tiempo real.

El sistema federal que clasifica universidades, Carnegie, la ubica entre las instituciones de doctorado y de carreras profesionales, y en su perfil de pregrado la coloca en el grupo de admisión más selectiva. Esa clasificación viene de datos de 2019-20 y describe una escuela de cuatro años, de tamaño mediano y muy residencial: en ese momento, al menos la mitad de sus estudiantes de pregrado vivía en vivienda propiedad o afiliada a la institución, y al menos 80 de cada 100 estudiaba tiempo completo. También según esos mismos datos históricos, al menos la mitad de su matrícula equivalente correspondía a posgrado, no a licenciatura. Es una foto de un momento, no necesariamente la mezcla exacta de hoy, pero te dice algo real: aquí conviven pregrado y posgrado, y el posgrado pesa.

El nivel más alto que la institución reporta ofrecer es el doctorado, y aparece clasificada como una escuela que otorga grados principalmente de licenciatura o niveles superiores. Eso no te dice si la carrera específica que le interesa a tu hijo existe ahí, ni si conecta con un posgrado. Eso se verifica programa por programa.

Y hay algo que vale la pena decir de frente: Pepperdine University no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana, ni como universidad tribal, ni como institución land grant. De las 3,012 universidades de este directorio nacional, 138 traen alguna de esas tres designaciones. Que Pepperdine no esté en esa lista no dice a qué comunidades atiende ni cómo se va a sentir tu hijo en ese campus. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales existen hoy, qué organizaciones estudiantiles hay, y —si puedes— habla con alguien que ya estudie ahí.

Una nota sobre el precio, para no perderla de vista desde ya: no elijas ni descartes esta escuela por el precio de lista. Pide por escrito cuánto quedaría pagando tu familia después de becas y ayuda. Ese es el número que de verdad se compara entre universidades, y lo vamos a ver más adelante con calma.

Cuántos son y quiénes son

En el otoño de 2023, Pepperdine University tenía 9,545 estudiantes inscritos en total: 3,629 en pregrado y 5,916 en posgrado. Aquí conviene detenerse un segundo, porque es fácil que el número grande engañe. Si tu hijo va entrando a la licenciatura, el número que le importa a tu familia no es 9,545: es 3,629. El total infla con el posgrado, que en esta escuela pesa más que la carrera.

Entre las 941 escuelas privadas de cuatro años con admisión selectiva que forman el grupo de comparación de este censo, Pepperdine es de las más grandes: cuando mucho una de cada diez tiene más estudiantes que ella. IPEDS también calcula un equivalente de tiempo completo de 7,327 estudiantes para toda la matrícula, una estimación que combina tiempo completo y una fracción del tiempo parcial, y no mide la carga real de cada persona.

En el pregrado, 19 de cada 100 estudiantes se reportaron como hispanos o latinos en el otoño de 2023. No es una mayoría, pero tampoco es una rareza: entre las 941 escuelas privadas selectivas de este censo, esa proporción la coloca en el cuarto de arriba. Dicho de otra forma: comparada con escuelas parecidas, aquí hay una presencia latina más clara que en la mayoría. Pero cuidado con esa comparación: el grupo de pares se arma por tipo y control de escuela, no por estado, y no descuenta que Pepperdine está en California, donde eso pesa. Tampoco baja al nivel de carrera; es un dato de la escuela completa.

Hay más mujeres que hombres en el pregrado —59 de cada 100 son mujeres—, y casi no hay estudiantes adultos: apenas 3 de cada 100 tienen entre 25 y 64 años. Poco más de la mitad de los estudiantes de nuevo ingreso, 55 de cada 100, reportó una dirección permanente en California al solicitar. Si viven fuera de California, esto no los descarta de nada; simplemente les dice que estarán entre una mayoría local, no la totalidad.

Cómo funciona académicamente

El año en Pepperdine University se organiza por semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas cada uno. La institución acepta créditos por exámenes AP, pero no marcó que acepte crédito por experiencia de vida. Y aquí va una verdad dura que conviene no suavizar: que digan que aceptan AP no significa que le den crédito a cualquier examen. No sabemos cuántos puntos piden ni cuántos créditos otorgan, ni si esos créditos cuentan para la carrera exacta de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirse. No presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano. La institución también reportó que matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, dentro de un programa formal de dual enrollment.

En un año reciente, Pepperdine entregó 824 títulos de licenciatura, repartidos en 17 familias de carreras. La familia que más tituló fue negocios y administración, con 29 de cada 100 títulos del año —ninguna otra área le pasó por arriba, pero tampoco se lleva la mayoría—. Comparada con 942 escuelas privadas selectivas de este censo, Pepperdine queda en el cuarto que más títulos de licenciatura entrega al año. Esto cuenta títulos entregados, no personas ni el catálogo actual de carreras, y no mide calidad ni qué trabajo consigue después cada quien. Antes de decidir, pregunta por la carrera exacta que le interesa a tu hijo: cuántos se titularon en ella, en cuánto tiempo, y cómo es el plan de estudios completo.

La razón oficial de estudiantes por profesor es de 13 a 1. Suena bajo, y en la escala general de este tipo de ficha lo es. Pero comparada con escuelas parecidas, la mitad o más reportó esa misma razón o una menor —así que Pepperdine queda por encima de la mediana de su grupo, no por debajo—. Las dos cosas son ciertas al mismo tiempo, y por eso te las digo separadas: la razón es baja en términos absolutos, pero relativamente alta entre pares. Y este número no te dice el tamaño real de un salón de clases: es una razón institucional, no el conteo de gente en el aula de tu hijo.

La institución reporta además varias rutas académicas estructuradas: estudio en el extranjero, investigación de pregrado cocurricular, un programa completo cursable sólo de noche o fines de semana, y varias vías relacionadas con certificación docente, incluyendo aprobación estatal para certificación docente inicial. Que estas rutas existan como reporte institucional no te dice cupos, requisitos ni si aplican a la carrera de tu hijo: eso se pregunta por nombre.

Entrar: lo que pide y lo que de verdad pasa

Aquí es donde muchas familias sienten el nudo en el estómago, así que vamos a desenredarlo con números concretos.

Pepperdine University no tiene admisión abierta: hay piezas que revisa antes de decir sí. De nueve consideraciones posibles, marca cinco como obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio de la prepa, el ensayo personal, las cartas de recomendación y, para quien aplique, el examen de dominio del inglés. Dicho simple: aquí no alcanza con juntar papeles. El ensayo es requisito. Tu hijo tiene que escribir. Además, la universidad toma en cuenta —sin ser obligatorio— la experiencia de trabajo y si algún familiar estudió ahí. Esto último tu hijo no lo puede cambiar. Si no es su caso, no gasten energía ahí: gástenla en lo que sí está en sus manos. La tarifa de solicitud publicada es de $65.

Ahora los números que de verdad definen la puerta de entrada:

Tabla de datos del artículo
Paso del procesoCifraQué significa
Solicitantes de primer ingreso (2023)12,457El universo total que tocó la puerta
Recibieron oferta de lugar6,210 (50 de cada 100)La mitad entra, la mitad no
No recibieron oferta6,247Un número grande, real
De los admitidos, se inscribieron12 de cada 100La mayoría de los aceptados eligió otra escuela

La tasa de admisión, 50 de cada 100, ubica a Pepperdine del lado bajo comparada con 942 escuelas privadas selectivas: siete de cada diez de ese grupo, o más, aceptó a un porcentaje mayor de sus solicitantes. No es trámite seguro, y tampoco es lotería: la solicitud sí se revisa con calma.

Pero hay un segundo número que muchas familias nunca ven, y que a mí me parece de los más reveladores de todo este artículo: de cada 100 admitidos, sólo 12 se inscribieron. Es decir, de cada 8 muchachos que recibieron el sí de Pepperdine, más o menos uno acabó viniendo. Los demás siete ya tenían lugar aquí y escogieron otro camino. Y quiero ser muy claro en algo: eso no es una mancha sobre la escuela. El registro federal no dice por qué cada quien decidió lo que decidió. Lo que sí te dice, a ti, es que recibir la carta de admisión no es lo mismo que decidir ir. Lo que otros hicieron no te dice qué te van a ofrecer a ti. Espera tu propia carta con el precio neto —lo que de verdad les va a costar— antes de decidir si esta escuela se queda en la lista.

Sobre exámenes: el SAT y el ACT son opcionales. Si se mandan, se consideran; si no, la solicitud sigue en pie igual. De los estudiantes que se inscribieron, sólo 14 de cada 100 entregaron puntaje SAT. Entre esos, la mitad de en medio sacó entre 630 y 710 en lectura y escritura, y entre 620 y 740 en matemáticas. Esos números son de quienes ya estaban inscritos y entregaron puntaje —no de todos los solicitantes, y no prueban que el puntaje haya influido en la decisión. Ese 630 no es un mínimo, y ese 710 tampoco es garantía de nada.

Sobre transferencias: en el otoño de 2023, 115 estudiantes de pregrado entraron a Pepperdine por primera vez después de haber estudiado en otra universidad. Comparada con escuelas parecidas, ese número la ubica en la mitad de arriba —aunque es un conteo de personas, no una proporción, y depende del tamaño de la escuela. Lo que no sabemos es cuántos créditos les reconocieron a esos estudiantes, ni la tasa de estudiantes de Pepperdine que se transfieren a otro lugar: ese dato no viene reportado. Que no esté reportado no demuestra que nadie se vaya.

El precio de lista, sin rodeos

Para el año 2023-24, el costo total de asistencia en Pepperdine University para un estudiante de primer ingreso que vive en el campus fue de $93,512. Ese número es el mismo para residentes de California y de fuera del estado. Se descompone así: $66,742 de colegiatura y cuotas, $23,270 de vivienda y comida, $1,000 de libros y materiales, más una estimación de otros gastos —transporte, lavandería, entretenimiento— que calcula la propia oficina de ayuda financiera.

Comparado con 888 escuelas parecidas, este costo total queda entre los más altos del grupo. No es una sorpresa dado el tipo de institución, pero conviene verlo escrito con todas sus cifras antes de que llegue como shock en una carta.

Este número, sin embargo, es precio de lista. No es la factura de tu familia. Y aquí es donde la disciplina importa más que el optimismo: llena el FAFSA, pide la carta de ayuda por escrito, y hasta que la tengas en la mano, no sabes cuánto cuesta realmente esta escuela para ustedes.

El precio neto: lo que de verdad paga cada familia

En Pepperdine University, entre 84 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $36,463. Entre 64 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $40,201; entre 220 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $52,946. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (84 estudiantes) y el de la banda de más (220 estudiantes) hay $16,483 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $52,216.

Entre las 937 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más cara para las familias de menos ingreso. Eso no quiere decir que haya que descartarla. Quiere decir que hay que pedir la carta de ayuda antes de decidir.

Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.

La ayuda que sí llega, y los préstamos que también

92 de cada 100 estudiantes que buscan un título en Pepperdine recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve. Aquí recibir algo es lo común, no la excepción. Entre quienes la recibieron, el promedio fue de $35,220 en el año —un número grande, pero un promedio, no una oferta garantizada para tu hijo. Adentro de ese promedio cabe quien recibió mucho más y quien recibió mucho menos.

La beca Pell —ayuda federal para familias de bajos ingresos— le llegó a 20 de cada 100 estudiantes. $35,220 de beca promedio es dinero de verdad, pero no es un precio: lo que decide cuánto pagará tu familia es el número que queda después de toda la ayuda, y ese número no está en este promedio general. Se pide escuela por escuela, con nombre y apellido.

Sobre préstamos: 38 de cada 100 estudiantes de pregrado en Pepperdine recibió un préstamo estudiantil federal en el año escolar 2022-23. Son más de dos de cada diez, pero menos de la mitad. De los que pidieron prestado, cada uno se llevó $6,489 en promedio ese año. Comparada con 942 escuelas privadas selectivas, Pepperdine queda del lado bajo: siete de cada diez de ese grupo, o más, tuvo una proporción mayor de estudiantes con préstamo.

Aquí hay muchachos que pasaron el año sin deuda y muchachos que pidieron prestado. En cuál grupo cae tu hijo no lo decide este porcentaje general: lo decide la carta de ayuda financiera que le llegue a él, por escrito. Y una aclaración importante que no hay que perder: ese promedio de $6,489 es de un solo año y sólo de préstamos federales a nombre del estudiante. No incluye los préstamos PLUS que a veces terminan firmando los papás, ni deuda con bancos, ni tarjetas de crédito. Tampoco es la deuda total con la que alguien se gradúa después de varios años; ese número no está en este reporte.

La institución también reporta un plan de pago de colegiatura en plazos como mecanismo formal para administrar el costo.

La vida fuera del salón

Pepperdine sí tiene vivienda propia de la institución, con capacidad reportada para 2,545 estudiantes dentro o fuera del campus. No todos los estudiantes de primer ingreso de tiempo completo están obligados a vivir ahí —eso no significa que ningún programa lo exija—. También ofrece planes de comida, aunque el número de comidas por semana varía según el plan elegido. Que haya cuarto no garantiza una cama; que haya plan de comida no dice si viene incluido. Pide por escrito la tarifa de este año, la fecha límite para solicitar vivienda, y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.

Hay oportunidad de ROTC en dos ramas: Army y Air Force. La Marina no aparece marcada. Que esté marcado no significa que el programa se curse necesariamente en este campus; pregúntalo por nombre antes de construir un plan alrededor de esto.

Pepperdine compite en deporte intercolegial y está afiliada a la NCAA —no a otras asociaciones nombradas en el reporte—. La institución reporta membresía para baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. Esta membresía es de la escuela, no de tu hijo: si le interesa, hay que escribirle directamente al entrenador del deporte específico y preguntar por lugar, división y beca atlética, todo por escrito.

Sobre educación a distancia: Pepperdine ofrece cursos y al menos un programa completo a distancia, tanto en pregrado como en posgrado. Pero en el conteo de otoño, sólo 3 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaban todas sus clases a distancia; los otros 97 tomaban al menos una clase presencial. Confirma nivel y carrera concretos si esto es relevante para tu familia.

La biblioteca tiene personal contratado, gasto anual por encima del umbral de $100,000 que registra el gobierno, colección física y digital, y préstamo entre bibliotecas. Pasar ese umbral no garantiza que haya bases de datos específicas para la carrera de tu hijo: eso se pregunta por nombre de carrera.

Entre los servicios reportados están orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación al completar programas, participación en el programa Yellow Ribbon, un punto de contacto dedicado para veteranos y familias militares, una organización estudiantil de veteranos, y una página de servicios para personas con discapacidad publicada en el sistema federal.

Los que se quedan y los que se titulan

De la generación que entró en 2022 de tiempo completo y buscando licenciatura —940 estudiantes—, 808 seguían inscritos o ya se habían titulado un año después: 86 de cada 100. Comparada con 930 escuelas parecidas, Pepperdine queda en la parte de arriba de ese grupo. Este número junto seguir inscrito y haberse graduado en una sola cifra; no separa las dos ramas ni dice qué pasó con el resto.

Sobre la graduación misma: de cada 100 estudiantes que entraron a licenciatura en 2017 —de tiempo completo, sin haber pisado antes otra universidad—, 85 salieron con título en seis años o menos. En números concretos, 729 de 861. Con el plazo de cuatro años, la cifra baja a 75 de cada 100: una diferencia de 10 puntos entre los que terminan a tiempo y los que necesitan un poco más. Comparada con 920 escuelas parecidas, Pepperdine está entre las que más titulan: nueve de cada diez de ese grupo reportó una proporción igual o menor.

Aquí va una verdad que no quiero suavizar: un porcentaje alto de graduación no significa que a tu hijo le vaya a pasar lo mismo. Describe lo que le pasó a una generación específica, en un momento específico. Lo que sí está en tus manos es que entre con los créditos en orden desde el primer semestre, y que sepa desde el día uno quién es su consejero académico y cuándo se inscriben las materias que necesita su carrera.

IPEDS también sigue a los estudiantes durante ocho años completos. De una cohorte de 1,062 estudiantes que entraron entre julio de 2015 y junio de 2016 —mezclando primer ingreso y estudiantes con experiencia previa, tiempo completo y parcial—, al corte de agosto de 2023, 83 de cada 100 tenían ya un título o certificado de Pepperdine. Entre quienes recibieron beca Pell, la cifra fue de 86 de cada 100, cuatro puntos arriba del grupo sin Pell. Comparada con 935 escuelas parecidas, Pepperdine queda en el cuarto de arriba de titulación a ocho años.

De nuevo, esto describe una cohorte anterior, no decide si tu hijo se titulará ahí ni en cuánto tiempo. Lo que sí vale la pena hacer es preguntar por los apoyos actuales del programa que le interesa y por los resultados de las cohortes más recientes, no sólo de la de hace ocho años.

Lo que este artículo no puede decirte

No tenemos aquí datos sobre lo que pasa después de la graduación: empleo, sueldos o deuda con la que alguien sale al terminar la carrera. Eso pertenece a otra conversación, con otras fuentes, y no lo vamos a inventar.

Juntando las piezas

Ya conoces ahora una parte importante y muy concreta de lo que es Pepperdine University: su tamaño, su selectividad, su precio de lista y su precio real por banda de ingreso, quiénes reciben ayuda y cuánta, y qué les pasa a los estudiantes que entran, en cifras oficiales y verificables.

Pero esta pieza es sólo un tercio del mapa. Te falta lo que tu hijo quiere estudiar y lo que ha construido hasta ahora. Y te falta —el que a ti te toca— lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar, una vez que llegue la carta de ayuda real, con su número exacto, no con promedios de otras familias.

A tu hijo le toca escribir su ensayo, mandar sus documentos, decidir qué quiere estudiar y por qué. A ti te toca el dinero, los plazos, el FAFSA, la carta de ayuda y la conversación honesta sobre lo que la familia puede sostener. A Pepperdine le toca admitir, negar y ofrecer —o no— la ayuda suficiente. Ninguna de esas tres partes le pertenece a las otras dos.

Con estos números en la mano, ya no entras a esta conversación a ciegas. Júntalos con lo que tu hijo quiere y con lo que tu familia puede pagar, y de ahí empieza a salir, poco a poco, un plan de verdad.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) y de reportes del Departamento de Educación de Estados Unidos, con datos correspondientes principalmente a los ciclos 2022-23 y 2023-24 según el indicador. Best College Aid no representa a Pepperdine University ni a ninguna dependencia del gobierno de Estados Unidos.

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