Guía universitaria

Presbyterian College: tasa de admisión, requisitos y graduación

Presbyterian College: lo que dicen los números oficiales, dicho para tu familia

Presbyterian College en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
72.3 %

2,430 admitidos de 3,359 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$43,300

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$17,786/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
58 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
Fechas límite de solicitud
Sin fecha de cierre

acción temprana: 15 de noviembre · Common Data Set 2025–26 (C14, C21, C22), publicado por la universidad · confirma las fechas de este año con la universidad

GPA promedio de preparatoria
3.22

estudiantes de primer año y primer ingreso que buscan título y enviaron su GPA · Common Data Set 2025–26 (C12), publicado por la universidad

GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
550–650

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (18 % envió el SAT)

SAT matemáticas
530–630

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
25

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
74 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
Sin cuota

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
9 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; GPA promedio y fechas de solicitud del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Cuando escuchas "college" en Carolina del Sur, en un pueblo, con equipos NCAA y capilla en el nombre, es fácil imaginarte una escuela entera antes de conocer un solo dato real. Este artículo no te va a decir si Presbyterian College es la escuela correcta para tu hijo. Eso no lo puede decir ningún artículo. Pero sí te va a dar, con precisión, la pieza que le toca a la universidad en el plan: quién es, cuánto cuesta, qué tan selectiva es, y qué pasa con los estudiantes que entran ahí.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,395 palabras16 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Qué tipo de escuela es, y dónde está parada

Empecemos por lo básico, porque lo básico organiza todo lo demás. Presbyterian College es una institución privada sin fines de lucro, de cuatro años o más. El sistema Carnegie, que clasifica a las universidades de Estados Unidos según lo que hacen, la coloca como un colegio de licenciatura centrado en artes y ciencias, de tamaño chico, en el grupo de admisión selectiva.

Hay una palabra en esa clasificación que vale la pena que te detengas: muy residencial. Con datos de 2019-20, Carnegie la marca así porque al menos la mitad de sus estudiantes de pregrado vivía en vivienda propia de la institución, y al menos 80 de cada 100 estudiaban tiempo completo. Esto no es un detalle decorativo. Si tu hijo va a esta escuela, lo más probable es que viva ahí, no que viaje todos los días desde casa. Y aquí va la primera verdad práctica que te ahorra una sorpresa: el costo de vivir en el campus casi nunca viene junto a la colegiatura en el folleto bonito. Tienes que pedirlo aparte, con el plan de comida incluido, antes de comparar esta escuela con cualquier otra en tu lista.

La dirección exacta es Clinton, Carolina del Sur, en el condado de Laurens. El entorno alrededor del campus se clasifica como pueblo, alejado de las zonas urbanas grandes. Eso ubica la escuela, no a tu familia: si ustedes no viven cerca, el ejercicio que les toca es calcular aparte dónde viviría tu hijo y cómo se movería, porque este dato censal no resuelve esa pregunta por ustedes.

Sobre el nivel académico que ofrece: IPEDS, la base de datos federal que organiza toda esta información, registra el doctorado como el nivel más alto que la institución reporta ofrecer, y la clasifica como una institución donde el grueso es licenciatura o niveles superiores. Eso es un dato institucional, no una promesa sobre la carrera específica de tu hijo. Si le interesa una ruta que conecte pregrado con posgrado, esa conexión hay que verificarla programa por programa, no asumirla del perfil general de la escuela.

Una última pieza de identidad, y ésta responde una pregunta que muchas familias se hacen sin decirla en voz alta: Presbyterian College no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana, ni como universidad tribal, ni como institución land grant. De las 3,012 universidades en este directorio nacional, 138 sí traen alguna de esas tres designaciones; ésta no es una de ellas. Eso no dice a qué estudiantes atiende bien ni cómo se va a sentir tu hijo ahí. Lo que sí te dice con claridad es que tendrás que averiguarlo tú, preguntando qué organizaciones y qué centros culturales existen hoy en el campus.

El tamaño de la comunidad, y quién la compone

Presbyterian College tenía 1,136 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño: es una escuela de tamaño mediano. Pero ese número trae algo adentro que conviene separar: 903 son de pregrado y 233 de posgrado. Si tu hijo va entrando a la licenciatura, el número que le importa es 903, no el total. Comparada con las 941 escuelas privadas selectivas de este mismo tipo incluidas en el censo, queda del lado chico: siete de cada diez tienen más estudiantes que ella.

Sobre quién forma esa comunidad, aquí está el dato que más pesa para muchas familias latinas: de los estudiantes de pregrado reportados en otoño de 2023, 9 de cada 100 son hispanos o latinos. Es una minoría chica, y comparada con escuelas parecidas, queda abajo de la mitad del grupo. Esto no vuelve mala a la escuela ni buena a ninguna otra; simplemente describe quién está matriculado hoy. Si tu hijo va a ser de los pocos, la tarea es preguntar en la visita qué grupo estudiantil, qué centro cultural o qué persona en la oficina de admisiones habla español, y hablar con algún estudiante latino que ya esté ahí antes de decidir.

Entre hombres y mujeres, el pregrado está casi parejo: 49 de cada 100 son mujeres. Y sobre estudiantes adultos, de 25 a 64 años, el porcentaje redondea a cero — no significa que no haya ninguno, significa que son casi inexistentes en esta comunidad. De dónde venían los estudiantes de nuevo ingreso, ese dato simplemente no está reportado para esta escuela en este ciclo.

Cómo funciona el año académico, y qué tan amplia es la oferta

El calendario es de semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas cada uno. En su reporte oficial, la escuela declaró que acepta créditos por exámenes AP, pero no marcó la casilla de crédito por experiencia de vida. También declaró que sí acepta crédito por entrenamiento militar, y que matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, tanto dentro como fuera de un programa formal de dual enrollment.

Aquí va una verdad dura sin adorno: que digan que aceptan AP no significa que le den crédito por cualquier examen que tu hijo presente. No dice cuántos puntos piden ni cuántos créditos otorgan, ni si esos créditos aplican a la carrera específica que le interesa. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirse. No presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano.

En cuanto a la oferta académica: en el último año reportado, Presbyterian College entregó 224 títulos de licenciatura, repartidos en 16 familias de carreras. La familia que más tituló fue negocios y administración, con apenas 21 de cada 100 títulos del año — ninguna otra área le pasó por arriba, pero tampoco hay una sola familia que se lleve el bulto. Es una oferta repartida, sin una carrera que domine el paisaje. Con números tan chicos, el conteo puede moverse bastante de un año a otro, así que si a tu hijo le interesa un programa en particular, pide los últimos tres años de ese programa exacto, no sólo la foto de un año.

Sobre la relación entre estudiantes y profesores: la razón oficial es de 11 estudiantes por cada profesor equivalente de tiempo completo, una cifra baja comparada con escuelas similares. Pero ojo: esta razón agregada, por sí sola, no te dice el tamaño real de las clases de primer año. Es un promedio institucional, no una garantía de aula pequeña.

Caminos y oportunidades académicas estructuradas

La institución reporta ofrecer estudio en el extranjero, y también rutas relacionadas con certificación docente: preparación para certificación por debajo del nivel postsecundario, la posibilidad de completar ahí mismo la preparación en ciertas especialidades docentes, y aprobación estatal del programa de certificación docente inicial. Si tu hijo tiene interés en enseñanza, esto vale la pena explorarlo directamente con la escuela.

Cómo es entrar: admisión, ingreso real y transferencias

Aquí es donde conviene sentarse con calma, porque hay varios números que se parecen pero significan cosas distintas.

Presbyterian College no tiene admisión abierta: revisa piezas específicas antes de decidir. De nueve consideraciones que el reporte federal registra, marca tres como obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio de la prepa, y haber cursado el plan de materias que la universidad exige. Otras piezas no son obligatorias pero sí se toman en cuenta si las envías: el lugar en la generación, el ensayo personal, las cartas de recomendación, la experiencia laboral, el examen de dominio del inglés cuando aplica, y si alguien de la familia estudió ahí. Esto último —el legado— es algo que tu hijo no puede cambiar. Si no aplica en su caso, no gasten energía ahí; gástenla en lo que sí está en sus manos. La tarifa de solicitud publicada, por cierto, es $0.

Ahora, los números que muestran qué pasó en la práctica. De 3,359 solicitantes de primer ingreso en el ciclo 2023, 2,430 recibieron oferta de lugar: 72 de cada 100. Comparada con escuelas privadas selectivas parecidas, es una tasa común, un poco abajo de la mitad de la tabla. Siete u ocho de cada diez reciben el sí. Pero — y esto es importante — esa cifra es de un solo ciclo, no una regla fija de la casa. Cuando tu hijo esté por aplicar, vuelve a checar el número del año que le toca.

Aquí viene el dato que más sorprende a las familias: de cada 100 estudiantes admitidos, sólo 11 terminaron inscribiéndose. Dicho de otra forma, de cada 9 muchachos que reciben el sí, más o menos uno acaba yendo. Los demás ya tenían lugar y no lo tomaron. Comparada con escuelas similares, es una tasa baja. Y aquí la verdad dura, sin dramatismo: esto no es una mancha en la escuela. El registro federal no dice por qué cada quien escogió lo que escogió. Lo que sí importa para ustedes es esto: lo que otros decidieron no predice qué le van a ofrecer a tu hijo. Esperen su propia carta con el precio neto — el número real que costaría el año — antes de tachar o confirmar esta escuela en la lista.

Sobre exámenes estandarizados: el SAT y el ACT no son requisito. Si tu hijo los manda, se toman en cuenta; si no, la solicitud sigue en pie igual. De los estudiantes que sí se inscribieron, 18 de cada 100 entregaron puntaje de SAT, y entre ellos la mitad de en medio sacó entre 550 y 650 en lectura y escritura, y entre 530 y 630 en matemáticas. Estos rangos son de quienes ya estaban inscritos, no de todos los solicitantes, y no son ni un mínimo ni una garantía.

Y sobre transferencias, un dato que pesa: siguiendo a la generación de primer ingreso y tiempo completo que entró en 2017, 30 de cada 100 se transfirieron a otra escuela sin completar la carrera aquí. Es una proporción del lado alto comparada con escuelas similares. Por separado, en otoño de 2023 llegaron apenas 42 estudiantes transferidos de otras instituciones. Hay algo que casi ninguna familia sabe y aquí importa: el estudiante que se cambia de escuela no cuenta como graduado de Presbyterian College, aunque termine su carrera en otro lado. Guarda esto en la mente para cuando lleguemos a las tasas de graduación más adelante — porque cambia lo que esa cifra puede y no puede decirte.

El costo publicado: la cifra completa, antes de cualquier ayuda

En Presbyterian College, entre 35 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $17,786. Entre 32 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $20,293; entre 42 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $26,955. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (35 estudiantes) y el de la banda de más (42 estudiantes) es de $9,169. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $20,058.

$17,786 fue el precio neto promedio de las familias de menos ingreso en el año académico 2022-23. Eso no quiere decir que sea lo que va a pagar tu familia. Sirve para saber si vale la pena pedir la carta de ayuda.

Ninguna de estas cifras es una cotización para tu hijo. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La cifra que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti. Mientras tanto, corre la calculadora de precio neto en el sitio de la escuela.

Ayuda financiera y préstamos: lo que sí llega, y lo que hay que pedir prestado

El dato de becas es notable: 100 de cada 100 estudiantes que buscan título o certificado recibieron algún tipo de beca o subvención — un número que llegó al tope redondeado, así que significa "todos o casi todos". Entre quienes la recibieron, el promedio fue de $36,885 en el año. Es dinero de verdad, pero no es un precio: dentro de ese promedio caben estudiantes que recibieron mucho más y otros que recibieron mucho menos. Lo que importa no es el tamaño de la beca, sino lo que queda después de restarla — y eso está en la sección anterior, no aquí.

La beca Pell, que es ayuda federal específica para familias de ingresos bajos, le llegó a 30 de cada 100 estudiantes.

Sobre préstamos: en el año 2022-23, 48 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo federal estudiantil. Es una proporción común comparada con escuelas parecidas — ni de las que más, ni de las que menos. De los que pidieron préstamo, cada uno se llevó $6,324 en promedio ese año. Si tu hijo pidiera algo parecido cada uno de los cuatro años del programa, la suma rondaría los $25,296, sin contar intereses — y esa cuenta se decide antes de la primera firma, no al final.

Una aclaración importante: ese promedio es sólo de préstamos federales a nombre del estudiante, en un solo año. No incluye los préstamos PLUS que a veces firman los padres, ni deuda con bancos, ni tarjetas de crédito. Tampoco es la deuda total con la que alguien sale al graduarse — eso requeriría sumar los cuatro años, y ese número no está en este reporte.

Como opción de pago, la institución reporta un plan de colegiatura en plazos.

Vida en el campus y apoyos disponibles

Presbyterian College tiene vivienda propia de la institución, con capacidad reportada para 1,099 estudiantes. No es obligatorio para todos los estudiantes de primer ingreso vivir ahí — la institución respondió que no hay esa obligación universal, aunque eso no descarta que algún programa específico sí la tenga. También ofrece planes de comida, con número fijo de comidas por semana en el plan más grande. Que exista vivienda no garantiza una cama disponible para tu hijo: pide por escrito la tarifa del año, la fecha límite para solicitar, y si aseguran lugar o si entra a lista de espera.

Hay oportunidad de ROTC, y la única rama confirmada por escrito es el Ejército (Army). Marina y Fuerza Aérea no aparecen marcadas — eso no significa que sea imposible, significa que hay que preguntar directamente.

En deportes, la escuela compite a nivel intercolegial y está afiliada a la NCAA (para fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa/atletismo de pista, según lo reportado). Si a tu hijo le interesa el deporte, la recomendación es directa: escríbele al entrenador, pregunta si hay lugar en el equipo, en qué división compite esa disciplina, y si ofrece beca atlética. Pide que te lo contesten por escrito.

Sobre educación a distancia: sí se ofrece en pregrado, pero en el conteo de otoño, 0 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaban toda su carga académica a distancia — todos tomaban al menos una clase presencial. La escuela reportó que no ofrece un programa completo donde toda la carrera pueda cursarse a distancia. Si esto es relevante para tu familia, confírmalo por escrito para la carrera específica.

La biblioteca opera con personal contratado y su gasto anual superó el umbral de $100,000 que registra el gobierno federal. Tiene colección física y digital, y préstamo entre bibliotecas.

Entre los servicios reportados están orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación para egresados, participación en el programa Yellow Ribbon (para veteranos), y una página web publicada de servicios para estudiantes con discapacidad.

Persistencia y graduación: lo que pasó con quienes entraron

Esta es, quizás, la sección que más vale la pena leer despacio, porque aquí los números cuentan una historia con textura.

Retención: de 269 estudiantes de primer ingreso, tiempo completo, que entraron en otoño de 2022 buscando licenciatura, 199 seguían inscritos o ya habían completado su carrera un año después: 74 de cada 100. Comparada con escuelas similares, queda un poco por debajo de la mitad del grupo. Recuerda: no volver no es lo mismo que abandonar. Alguien que se transfirió y sigue estudiando en otra escuela cuenta igual, en este número, que alguien que dejó los estudios del todo. El dato no distingue entre esos dos caminos.

Graduación a seis años: de una cohorte de 273 estudiantes que entraron en 2017 buscando licenciatura, 157 se titularon en esta misma escuela dentro de seis años: 58 de cada 100. Con el plazo de cuatro años, la cifra baja a 49 de cada 100 — una diferencia de 9 puntos que muestra cuánta gente necesita ese tiempo extra. Comparada con escuelas privadas selectivas similares, queda por debajo de la mitad del grupo.

Vale la pena ver el desglose completo de esos 273 estudiantes: 157 completaron aquí, 12 completaron un programa más corto aquí, 81 se transfirieron sin completar en esta escuela, 2 seguían inscritos sin haber terminado, y 21 quedaron catalogados como "ya no inscritos" — categoría que no dice el motivo y que puede incluso incluir a personas que terminaron después del plazo oficial.

Ocho años, mirada más amplia: de una cohorte anual de 303 estudiantes que entraron entre julio de 2015 y junio de 2016 (incluye tiempo completo y parcial, primer ingreso y con experiencia previa), al corte de agosto de 2023, 61 de cada 100 tenían ya un título o certificado de esta escuela. Comparada con escuelas similares, queda por debajo de la mediana del grupo.

Aquí hay un dato que merece atención especial si tu familia calificaría para ayuda Pell: entre los estudiantes que recibieron beca Pell en esa cohorte, sólo 49 de cada 100 salieron con título o certificado de esta escuela en ocho años — 19 puntos por debajo del grupo que no recibió Pell. Que una familia califique para Pell hoy no determina el resultado de un estudiante en particular, pero es una brecha real que vale la pena preguntar directamente en la escuela: ¿hay consejero asignado para estos estudiantes? ¿Hay ayuda de emergencia disponible? ¿La beca interna se renueva automáticamente cada año? Pide que te lo contesten por escrito.

Lo que este artículo no puede decirte

No sabemos qué pasa con los egresados de Presbyterian College después de graduarse: cuánto ganan, dónde trabajan, ni cuánta deuda cargan al salir. Esa información requiere otra fuente, y no está autorizada en este documento.

Juntando las piezas

Ya conoces, con bastante detalle, una de las tres piezas que necesitas para decidir: quién es esta universidad, qué cuesta en distintos escenarios, qué tan selectiva es en el papel y en la práctica, y qué les pasó a quienes entraron antes que tu hijo.

Las otras dos piezas no las tiene este artículo, las tienen ustedes. Qué quiere estudiar tu hijo, qué tan lejos está dispuesto a vivir, qué ha construido en la prepa. Y cuánto puede y está dispuesta a pagar tu familia, con qué combinación de ahorro, ayuda y préstamo.

Cuando junten las tres, ahí nace un plan. Mientras tanto, la tarea inmediata es concreta: pidan la carta de ayuda con el precio neto real, verifiquen por escrito lo que quede en duda, y decidan con el número que de verdad les toca pagar a ustedes, no con el que aparece en el folleto.

Fuente: datos de IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System), Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes a los ciclos y periodos citados a lo largo del artículo (principalmente 2022-23 y 2023-24). Best College Aid no representa a Presbyterian College ni a ninguna agencia gubernamental; este artículo organiza y explica información pública oficial.

¿Quieres entender qué significa esto para tu hijo?

En nuestra presentación gratuita te enseñamos, paso a paso, a armar la lista de universidades de tu hijo y a entender la ayuda financiera.

Regístrate gratis

Nota de fuentes

Los números de esta pieza salen de los reportes que cada institución entrega al gobierno de Estados Unidos (IPEDS, National Center for Education Statistics), principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24. Es una interpretación de esos datos, con fecha; para mayor precisión conviene consultar la fuente original o contactar directamente a la institución. Veritat es una iniciativa de Best College Aid.