Guía universitaria

Saint Vincent College: tasa de admisión, requisitos y graduación

Saint Vincent College: lo que dicen los números cuando los lees con calma

Saint Vincent College en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
59.1 %

1,403 admitidos de 2,374 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$41,100

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$14,467/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
72 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
500–613

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (55 % envió el SAT)

SAT matemáticas
493–618

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
24

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
85 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
Sin cuota

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
5 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay un momento, manejando de regreso de una visita a un campus, en que un padre o una madre se queda callado viendo el camino. El hijo va atrás, todavía procesando lo que vio. Y el adulto piensa: ¿esto era lo que buscábamos? Antes de responder esa pregunta con el corazón, conviene responderla con los datos. Saint Vincent College, en Latrobe, Pensilvania, es una de esas universidades que aparecen en una lista y que merecen que alguien se siente a entenderlas de verdad, número por número, antes de decir sí o no.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,586 palabras17 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Este artículo no te va a decir si esta es la universidad correcta para tu hijo. Eso no lo puede decir nadie que no conozca a tu hijo. Lo que sí puedo hacer es ponerte enfrente lo que el gobierno de Estados Unidos reporta sobre esta escuela, traducido a un idioma que no requiere un diccionario de siglas federales. Tú pones lo que sabes de tu hijo y de tu familia. Los datos ponen el suelo. Vamos a caminarlo juntos.

¿Qué clase de universidad es esta?

Empecemos por lo básico: qué tipo de lugar es Saint Vincent College antes de hablar de admisiones o de dinero.

Es una universidad privada sin fines de lucro, de cuatro años, clasificada como un colegio centrado en artes y ciencias a nivel licenciatura. Aunque IPEDS —el sistema federal que recopila estos datos— registra que la institución reporta ofrecer hasta el doctorado, la clasificación de conjunto la describe como una escuela donde el grueso de lo que pasa es licenciatura o algo superior. Que reporte oferta de posgrado no te dice si la carrera que le interesa a tu hijo existe ahí ni si conecta con algo más adelante. Eso se pregunta directamente al programa.

Un dato que vale la pena subrayar: la clasificación Carnegie la describe como "muy residencial". Eso quiere decir que, en el momento en que se levantó ese dato, al menos la mitad de los estudiantes de pregrado que buscaban título vivía en vivienda de la institución, y al menos 80 de cada 100 estudiaba tiempo completo. Si tu hijo se imagina viviendo en el campus, esto encaja con lo que la escuela realmente es. Pero recuerda algo importante: vivir en el campus no es lo mismo que pagar la colegiatura. El cuarto y la comida se cobran aparte, y casi nunca vienen juntos en el mismo número del folleto. Pídelos por separado.

Saint Vincent College está en Latrobe, dentro del condado de Westmoreland, en el área metropolitana de Pittsburgh —aunque eso no significa que el campus esté en el centro de esa ciudad. El código censal la ubica en un suburbio: dentro de la zona urbanizada, pero fuera de la ciudad principal. Si tu hijo piensa vivir en casa y manejar todos los días, no confíes en lo que dice el mapa. Haz tú mismo la ruta un día entre semana, a la hora en que él tendría clase. El tiempo real casi nunca es el que promete Google Maps.

Y algo que conviene aclarar de una vez: Saint Vincent College no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana, ni como universidad tribal, ni como institución land grant. De las 3,012 universidades de este directorio nacional, 138 sí traen alguna de esas tres designaciones. Que Saint Vincent College no esté en esa lista no dice nada sobre a qué estudiantes atiende hoy, ni cuántos latinos hay en el campus, ni cómo se va a sentir tu hijo ahí. Eso se pregunta viendo qué organizaciones estudiantiles y qué centros culturales existen actualmente, y hablando con alguien que ya estudie ahí.

El tamaño de la comunidad y quién la compone

Saint Vincent College tenía 1,442 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño más reciente. Es un tamaño mediano: ni entre las grandes universidades ni entre las muy chicas, comparada con escuelas privadas selectivas parecidas. De ese total, 1,280 estudian licenciatura y 162 posgrado. Dicho claro: esto es, sobre todo, una escuela de carrera de pregrado.

Ahora, quién compone esa comunidad importa, sobre todo si tu familia es latina. De los estudiantes de pregrado reportados en el otoño de 2023, 5 de cada 100 son hispanos o latinos. Es una minoría chica, y comparada con otras 941 escuelas privadas selectivas parecidas, queda en el cuarto más bajo del grupo: tres de cada cuatro de esas escuelas reportaron una proporción mayor de estudiantes latinos.

No te voy a suavizar esto ni te lo voy a pintar más oscuro de lo que es. Que haya pocos latinos no vuelve mala a la escuela, y muchos tampoco la volverían buena por sí solos. Es un dato sobre quién está matriculado hoy, nada más. Si tu hijo va a ser de los pocos estudiantes latinos en ese campus, la pregunta correcta no es si va o no va. Es qué grupos estudiantiles existen, si hay alguien en la oficina de admisiones o de vida estudiantil que hable español, y —lo más útil de todo— hablar con un estudiante latino que ya esté ahí antes de decidir.

Otros trazos de esta comunidad: hay más hombres que mujeres —de cada 100 estudiantes, 40 son mujeres—; casi no hay estudiantes adultos, apenas 2 de cada 100 tienen entre 25 y 64 años; y poco más de la mitad de los estudiantes de nuevo ingreso, 69 de cada 100, venía del mismo estado de Pensilvania al momento de solicitar. Ninguno de estos números decide nada por sí solo. Son piezas del mapa completo.

Cómo funciona académicamente

El año escolar en Saint Vincent College se organiza en semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas cada uno, con fechas parejas para todos. Nada exótico ahí.

Algo que sí conviene anotar: la escuela declaró aceptar crédito de exámenes AP y también lo que IPEDS llama crédito por experiencia de vida —aprendizaje adquirido por estudio independiente, cursos para adultos, experiencia laboral, portafolio, licencias o certificaciones previas, incluyendo entrenamiento militar. También matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, dentro de un programa formal de dual enrollment.

Aquí va la verdad dura detrás de esa buena noticia: que la escuela declare que acepta AP no significa que le vaya a dar crédito a tu hijo por cualquier examen que presente. El reporte no dice cuántos puntos piden ni cuántos créditos otorgan, ni si esos créditos cuentan para la carrera específica que tu hijo quiere estudiar. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirse. No presupuestes el ahorro de tiempo o dinero hasta tenerla en la mano.

En cuanto a la oferta de carreras: en el año más reciente reportado, Saint Vincent College entregó 286 títulos de licenciatura, repartidos en 22 familias de áreas de estudio (lo que el gobierno llama familias CIP). La familia que más tituló fue negocios y administración, con 24 de cada 100 títulos del año —ninguna otra área le pasó por encima, pero tampoco se llevó el bulto. Comparada con escuelas privadas selectivas parecidas, Saint Vincent College queda en el cuarto con más variedad de áreas presentes en su oferta. Eso sí, 22 familias con fila en el reporte no son 22 carreras garantizadas: una familia puede agrupar varios programas, y una fila puede reportar cero títulos ese año. Verifica el programa exacto que le interesa a tu hijo, no la categoría general.

Sobre la razón de estudiantes por personal de instrucción: la cifra oficial es de 10 estudiantes por cada equivalente de tiempo completo del personal docente. Es una razón agregada baja, comparada con escuelas parecidas. Pero cuidado: este número no te dice el tamaño real de las clases de tu hijo. Es un cálculo institucional general, no una promesa de atención personalizada.

La institución también reporta caminos académicos estructurados como estudio en el extranjero y rutas hacia certificación docente, incluyendo aprobación estatal para certificación docente inicial. Si la vocación de tu hijo va por ahí, esto es una señal concreta que vale la pena preguntar a fondo.

Cómo es entrar: admisiones y quién realmente llega

Aquí es donde muchas familias sienten más ansiedad, así que vamos con calma y con los números exactos.

Saint Vincent College no tiene admisión abierta. Hay piezas que revisa antes de decir que sí. De nueve consideraciones posibles que este proceso evalúa, marcó cuatro como obligatorias: el expediente de la preparatoria, el promedio de la preparatoria, haber cursado el plan de materias que la universidad pide, y el examen de dominio del inglés para quien aplique. Otras piezas no son obligatorias, pero sí se toman en cuenta si las envías: el lugar que tu hijo ocupó en su generación, el ensayo personal, cartas de recomendación, un portafolio o examen de competencias, experiencia laboral, y si alguien de la familia estudió ahí antes.

Ese último punto —el legado familiar— es algo que tu hijo no puede cambiar. Si no aplica a su caso, no gasten energía preocupándose por eso. Gástenla en lo que sí está en sus manos: el promedio, el ensayo, las cartas.

La tarifa de solicitud de pregrado publicada es de $0. Eso ya elimina una barrera común.

Ahora los números de qué tan selectiva es en la práctica. En el ciclo más reciente reportado, 2,374 estudiantes solicitaron ingreso de primer año. De ellos, 1,403 recibieron oferta de lugar. Eso son 59 de cada 100 solicitantes admitidos. Comparada con otras 942 escuelas privadas selectivas parecidas, Saint Vincent College queda del lado más exigente: siete de cada diez de esas escuelas, o más, aceptaron a un porcentaje mayor de quienes solicitaron.

Dicho de otra forma: no es un trámite seguro, pero tampoco es una lotería imposible. La solicitud sí se revisa con cuidado.

Y aquí viene un dato que muchas familias no conocen y que cambia la conversación: de cada 100 admitidos, sólo 21 terminaron inscribiéndose realmente en Saint Vincent College ese otoño. Los otros 79 tenían lugar ahí y no lo tomaron. Ser admitido no es lo mismo que decidir ir. Y esto no es una mancha para la escuela —el registro federal no dice por qué cada quien eligió lo que eligió, y probablemente cada admitido tenía otras cartas de aceptación sobre la mesa, con otros precios netos. Lo que esto te enseña de verdad es esto: lo que le pase a otros admitidos no te dice qué le van a ofrecer a tu hijo. Espera su propia carta con el precio neto —lo que de verdad costaría el año— antes de decidir si esta escuela se queda en la lista final.

Sobre exámenes estandarizados: SAT y ACT no son requisito. Si tu hijo los manda, se toman en cuenta; si no, la solicitud sigue en pie igual. De los estudiantes que sí se inscribieron y entregaron SAT —55 de cada 100 lo hicieron—, la mitad de en medio sacó entre 500 y 613 en lectura y escritura, y entre 493 y 618 en matemáticas. Ojo: esos rangos son de estudiantes que ya se inscribieron, no de todos los que solicitaron, y no prueban que el puntaje decidiera la admisión de nadie. Ese 500 no es un mínimo que tu hijo deba alcanzar, y ese 613 tampoco es garantía de nada.

Sobre transferencias: de la generación que entró en 2017 buscando licenciatura de tiempo completo, sólo 13 de cada 100 aparecen como transferidos a otra escuela sin haber terminado aquí. Comparada con escuelas parecidas, es una proporción baja: la mayoría de esas escuelas vio irse a más estudiantes. Eso no te dice qué pasó con el resto —pudieron titularse, seguir inscritos o dejar de estudiar por otras razones.

El precio de lista y lo que de verdad se paga

En Saint Vincent College, entre 36 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $14,467. Entre 35 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $19,912; entre 115 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $27,734. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (36 estudiantes) y el de la banda de más (115 estudiantes) hay $13,267 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $23,857.

Entre las 937 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más barata para las familias de menos ingreso, ya con las becas restadas. Eso no quiere decir que sea barata para tu familia. Es un dato que pesa cuando armen la lista de a cuáles aplicar.

Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.

La ayuda financiera y el peso de los préstamos

Aquí viene una cifra que suena espectacular y merece que la miremos con cuidado: el 100 de cada 100 estudiantes que buscan título o certificado en Saint Vincent College recibió algún tipo de beca o subvención. Ese "100" viene redondeado, así que significa todos o casi todos, no necesariamente literalmente todos. Entre quienes la recibieron, el promedio fue de $29,633 en el año.

Es dinero de verdad. Pero no es un precio, y tampoco es tu oferta. Un promedio así de alto entre quienes recibieron ayuda no garantiza que a tu hijo le toque esa misma cantidad —adentro de ese promedio cabe quien recibió mucho más y quien recibió mucho menos. La beca federal Pell, reservada para familias de bajos ingresos, llegó a 27 de cada 100 estudiantes.

Ahora la verdad dura, sin acolchonar: 74 de cada 100 estudiantes de pregrado en Saint Vincent College recibieron algún préstamo estudiantil federal. Es la mayoría. De quienes pidieron préstamo, cada uno se llevó en promedio $6,658 ese año escolar. Comparada con escuelas privadas selectivas parecidas, Saint Vincent College queda del lado alto en proporción de estudiantes que se endeudan.

Aquí financiar con deuda es lo común, no la excepción. Si tu hijo pidiera un monto similar cada año durante los cuatro años de carrera, la suma rondaría los $26,632, sin contar intereses. Y ese número se decide antes de la primera firma, no al final del proceso. Ese promedio, además, sólo cuenta préstamos federales a nombre del estudiante en un año —no incluye los préstamos Parent PLUS que a veces firman los papás, ni deuda con bancos privados, ni la deuda total acumulada al graduarse.

Que el préstamo sea común aquí no decide si tu hijo lo va a necesitar. Eso sale de su carta de ayuda específica y de la diferencia entre el precio neto y lo que tu familia puede pagar. Si aparece deuda en esa carta, pide el estimado de pago mensual antes de aceptarla.

La institución también reporta ofrecer un plan de pago de colegiatura en plazos y participación en un programa Promise, para quienes prefieren distribuir el costo en lugar de pagarlo de una sola vez.

Vida en el campus, deportes y apoyos disponibles

Saint Vincent College sí tiene vivienda controlada por la institución, con capacidad reportada para 1,274 estudiantes. No exige que todo estudiante de primer ingreso viva ahí —eso descarta una obligación universal, aunque no dice si algún programa específico sí lo requiere. También ofrece planes de comida, con número fijo de comidas por semana en el plan más grande. Antes de sacar cuarto y comida del presupuesto familiar, pide por escrito la regla exacta que aplica al programa y año de tu hijo, y la fecha límite para solicitar vivienda.

Para quien tenga en mente la carrera militar: la escuela reportó oportunidad de ROTC en dos ramas, Army y Air Force —no aparece marcada la Marina. Que esté marcado en el reporte no significa que el programa se curse necesariamente en este campus ni que tu hijo tenga cupo garantizado; pregunta directamente por nombre antes de construir un plan alrededor de esto.

En deportes, Saint Vincent College compite en la NCAA. El reporte confirma membresía para fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista, pero no especifica división ni si cada disciplina ofrece beca atlética. Si tu hijo quiere jugar, escríbele directamente al entrenador de su deporte y pide esa información por escrito.

La modalidad a distancia existe en pregrado y posgrado, pero en la práctica menos de 1 de cada 100 estudiantes de pregrado lleva toda su carga académica así. La institución reportó explícitamente que no ofrece un programa completo donde todos los cursos requeridos puedan tomarse a distancia. Si esto le importa a tu hijo, confírmalo por escrito para su carrera específica.

La biblioteca opera con personal contratado y gasto por arriba del umbral que registra el gobierno, con colección física y digital, y préstamo entre bibliotecas. Y entre los servicios de apoyo reportados están orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo, colocación para egresados, participación en el programa Yellow Ribbon para veteranos, un punto de contacto dedicado para familias militares, y una página de servicios para estudiantes con discapacidad.

Persistencia y graduación: lo que le pasó a quienes ya pasaron por ahí

Esta es quizás la sección que más tranquiliza y más exige lectura cuidadosa al mismo tiempo.

De la generación que entró por primera vez en 2022, de tiempo completo y buscando licenciatura, 85 de cada 100 seguían inscritos en Saint Vincent College o ya se habían titulado un año después. Es una tasa alta, comparada con escuelas parecidas —queda en la parte de arriba del grupo. Pero un número así no separa a quienes siguen estudiando de quienes ya terminaron, ni te dice qué pasó con el 15 restante.

De la generación que entró en 2017 buscando licenciatura, seis años después, 72 de cada 100 tenían el título en la mano. Con el plazo de cuatro años, la cifra baja a 64 de cada 100 —una diferencia de 8 puntos que muestra que muchos necesitan ese tiempo extra. Comparada con escuelas privadas selectivas parecidas, Saint Vincent College queda en el cuarto de arriba: tres de cada cuatro escuelas similares, o más, reportaron una proporción igual o menor de titulados.

Un número alto como este no es una promesa para tu hijo. Es lo que le pasó a la generación de 2017. Lo que sí está en tus manos, desde el primer semestre, es asegurarte de que entre con sus créditos en orden y que sepa desde el día uno quién es su consejero académico y cuándo se inscriben las materias de su carrera.

Un dato más de largo plazo: siguiendo a una cohorte que entró entre 2015 y 2016, ocho años después 74 de cada 100 tenían título o certificado de esta escuela. Entre quienes recibieron beca Pell —estudiantes de familias de bajos ingresos— la cifra fue de 67 de cada 100, diez puntos abajo del grupo que no recibió Pell. Si tu familia calificaría para Pell, esto no determina el resultado de tu hijo, pero sí es una pregunta legítima para hacerle directamente a la escuela: qué existe en concreto para esos estudiantes —consejero asignado, ayuda de emergencia, si la beca interna se renueva cada año. Y pide que te lo contesten por escrito.

Lo que ya sabes, y lo que sigue siendo tuyo decidir

Ahora conoces Saint Vincent College con más profundidad de la que tenía la mayoría de las familias que aplican ahí. Sabes que es una escuela mediana y muy residencial, con pocos estudiantes latinos hoy, moderadamente selectiva, donde la mayoría de los admitidos no termina inscribiéndose. Sabes que el precio de lista asusta pero que el precio neto para familias de bajos ingresos cuenta una historia distinta. Sabes que casi todos reciben alguna beca, que la mayoría también recurre a préstamos, y que siete u ocho de cada diez que entran terminan con un título en la mano.

Nada de esto te dice si Saint Vincent College es la universidad correcta para tu hijo. Eso depende de lo que él quiera estudiar, de qué tan lejos esté dispuesto —o dispuesta tu familia— a que viva de casa, y de lo que ustedes puedan y estén dispuestos a pagar una vez que llegue la carta real de ayuda financiera. Esta pieza te entrega el suelo. El puente hacia la decisión lo construyen juntos, tú y tu hijo, con esta información y con lo que sólo ustedes conocen de su propia vida.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene del sistema IPEDS del Departamento de Educación de Estados Unidos, con los periodos de reporte más recientes disponibles al momento de esta publicación. Best College Aid no representa a Saint Vincent College ni a ninguna agencia gubernamental; este artículo es una explicación independiente de datos públicos.

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