Guía universitaria

Seattle Pacific University: tasa de admisión, requisitos y graduación

Seattle Pacific University: lo que los datos federales sí te pueden decir

Seattle Pacific University en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
91.1 %

2,556 admitidos de 2,806 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$38,814

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$19,348/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
62 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA promedio de preparatoria
3.39

estudiantes de primer año y primer ingreso que buscan título y enviaron su GPA · Common Data Set 2025–26 (C12), publicado por la universidad

GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
530–660

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (21 % envió el SAT)

SAT matemáticas
520–660

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
23

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
75 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$50

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
18 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; GPA promedio del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Cuando un hijo empieza a mencionar el nombre de una universidad, la mayoría de los papás hacemos lo mismo: entramos al sitio web, vemos fotos de campus soleado, leemos frases bonitas sobre comunidad y "excelencia", y salimos de ahí sabiendo casi lo mismo que cuando entramos. El sitio de la universidad quiere venderte algo. Los datos que el gobierno federal le exige reportar no venden nada. Por eso vale la pena parar ahí antes de seguir.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,290 palabras15 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Este artículo no es el sitio de Seattle Pacific University ni un folleto. Es lo que la institución le reportó al Departamento de Educación de Estados Unidos, traducido a un idioma que no te obliga a hacerte experto en códigos federales para entender qué tienes enfrente. Al final, esa comprensión es una sola pieza del plan. Las otras dos, lo que tu hijo quiere y lo que tu familia puede pagar, sólo ustedes las tienen.

Qué tipo de escuela es, en corto

Seattle Pacific University está en Seattle, Washington, dentro del condado de King, en el área metropolitana de Seattle-Tacoma-Bellevue. El código censal la ubica en una ciudad principal de 250,000 habitantes o más. Eso no te dice cómo se llega al campus ni qué hay para vivir cerca; si tu hijo piensa vivir en casa, maneja tú mismo la ruta un día entre semana, a la hora exacta de sus clases. El mapa casi nunca acierta el tiempo real.

Es una institución privada, sin fines de lucro, de cuatro años o más. IPEDS —el sistema federal que recoge estos datos— registra el doctorado como el nivel más alto que reporta ofrecer, y la clasifica como una institución que otorga grados principalmente de licenciatura o niveles superiores. Eso es una categoría institucional, no una lista de programas: no te dice si la carrera que le interesa a tu hijo existe aquí ni si conecta con un posgrado. Eso se pregunta programa por programa.

Un sistema aparte, el de clasificación Carnegie, la describe —con datos de hace algunos años— como una escuela de tamaño mediano y muy residencial: en ese momento, al menos la mitad de sus estudiantes de pregrado vivía en vivienda de la institución, y al menos 80 de cada 100 estudiaban tiempo completo. También aparece entre las escuelas a las que llegan muchos estudiantes transferidos. Si tu hijo piensa llegar aquí después de estudiar en otro lado, pide por escrito qué materias le van a contar y cuáles no; esa etiqueta no dice ni una cosa ni la otra.

Y una aclaración simple que muchas familias buscan: Seattle Pacific University no tiene ninguna de estas tres designaciones federales: no es universidad históricamente afroamericana, no es universidad tribal, no es institución land grant. De las 3,012 universidades en este directorio, 138 tienen alguna de las tres. Que no aparezca en esa lista no dice a qué comunidades atiende hoy ni cómo se va a sentir tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente, hablando con quien ya estudia en el campus.

Cuántos son y quiénes son

Seattle Pacific tenía 2,659 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño: 2,082 de pregrado y 577 de posgrado. Es una escuela de tamaño mediano, ni de las grandes ni de las chicas comparada con instituciones privadas selectivas parecidas. Si tu hijo va entrando a licenciatura, el número que le importa es 2,082, no el total: el total trae adentro a gente que ya terminó una carrera.

En el pregrado, 18 de cada 100 estudiantes se reportaron hispanos o latinos en el otoño de 2023. Comparada con 941 escuelas privadas selectivas de cuatro años que reportaron este dato, esa proporción queda en el cuarto de arriba: tres de cada cuatro escuelas de ese grupo reportaron una cifra igual o menor. No es mayoría, pero tampoco es un caso raro. Ojo con un límite real: esa comparación no descuenta en qué parte del país está cada escuela, y aquí, en el noroeste, eso pesa.

Otros dos datos de contexto: hay más mujeres que hombres —67 de cada 100— y los estudiantes de 25 a 64 años son minoría, sólo 6 de cada 100. Si tu hijo entra directo de la prepa, va a estar rodeado en su mayoría de gente en su misma etapa de vida.

Cómo se organiza el año académico

Seattle Pacific opera bajo sistema quarter: el año se divide en tres periodos de unas 12 semanas cada uno, con posibilidad de un cuarto periodo en verano. Esto importa más de lo que parece si tu hijo alguna vez considera transferirse hacia o desde una escuela con semestres: los calendarios no coinciden automáticamente. Verifica por escrito cómo se reconocerían los créditos en ambos sentidos.

La institución acepta crédito por exámenes AP y por entrenamiento militar, pero no marcó aceptar crédito por experiencia de vida. Que acepten AP no significa que cualquier puntaje cuente: pide la tabla de equivalencias exacta —cuántos puntos piden, cuántos créditos dan, si esos créditos aplican a la carrera de tu hijo— antes de dar por hecho un ahorro de tiempo o dinero.

En cuanto a la relación entre estudiantes y personal de instrucción, la razón oficial es de 10 a 1, una cifra baja comparada con escuelas parecidas. Es una razón agregada de toda la institución: no te dice el tamaño real de las clases de primer año, y por sí sola no prueba que haya más atención disponible para cada estudiante. Es una pista, no una promesa.

Hacia dónde se reparten los títulos

En el último año reportado, la universidad entregó 641 títulos de licenciatura, repartidos en 23 familias de carrera (lo que el gobierno llama familias CIP). Ninguna familia se lleva una tajada grande: la más numerosa fue profesiones de la salud, y aun así representó sólo 17 de cada 100 títulos del año. Comparada con escuelas similares, Seattle Pacific queda en el cuarto con más variedad de familias de carrera presentes en su oferta.

Eso no significa 23 carreras distintas ni que todas tengan estudiantes activos: una familia puede agrupar varios programas y una fila puede reportar cero títulos ese año. Es una oferta ancha en el papel; el programa exacto que le interesa a tu hijo se verifica por su nombre, no por la familia a la que pertenece.

La institución también reporta caminos académicos estructurados: estudio en el extranjero, preparación para certificación docente por debajo del nivel postsecundario, formación en ciertas áreas de especialización docente, y aprobación estatal de su programa de certificación docente inicial. Que algo se reporte confirma que existe como opción declarada; no confirma cupo, costo ni si aplica al plan específico de tu hijo.

Cómo es entrar: requisitos, probabilidad y qué pasa después

Aquí hay tres preguntas distintas que muchas familias mezclan: ¿qué piden para admitir? ¿Qué tan probable es que admitan? Y de los admitidos, ¿cuántos deciden inscribirse? Cada una se contesta por separado.

Qué piden. Seattle Pacific no tiene admisión abierta: revisa piezas antes de decir que sí. De nueve consideraciones posibles (sin contar pruebas estandarizadas ni legado), marcó cuatro como obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio de la prepa, las cartas de recomendación, y el examen de dominio del inglés para quien aplique. La lista de lo que no entra en la decisión es más larga: el lugar en su generación, el plan de materias específico que llevó, el ensayo personal, un portafolio o examen de competencias, la experiencia laboral y si alguien de la familia estudió ahí. Junten primero lo obligatorio; nada de lo demás lo sustituye. Y como las cartas de recomendación son requisito, pídanlas con un mes de anticipación, con una hoja que le recuerde al maestro lo que tu hijo hizo estos años. La tarifa de solicitud publicada es $50.

Qué tan probable es entrar. En el ciclo 2023, Seattle Pacific recibió 2,806 solicitudes de primer ingreso y ofreció lugar a 2,556. Son 91 de cada 100. Comparada con escuelas privadas selectivas similares, queda del lado alto de accesibilidad: siete de cada diez de ese grupo, o más, aceptaron a un porcentaje igual o menor. Es de las que sí aceptan. Pero esa cifra es de la escuela entera en un solo ciclo: no dice cuánto va a costar, ni cuántos terminan, ni si la carrera específica que quiere tu hijo tiene su propio filtro dentro de la universidad. Esas tres se preguntan aparte.

Qué pasa después de admitir. De cada 100 admitidos en 2023, sólo 15 se inscribieron ese otoño. Dicho de otra forma: de cada 7 muchachos que recibieron el sí, más o menos uno acabó viniendo. Es una proporción típica entre escuelas parecidas, no una señal de alarma. El registro federal no dice por qué cada quien escogió lo que escogió, y lo que otros decidieron no te dice qué te van a ofrecer a ti. Lo que importa es tu carta con el precio neto real. Con ese número decides si esta escuela se queda en la lista.

Sobre exámenes estandarizados: SAT y ACT no son requisito. Entre quienes se inscribieron en 2023, 21 de cada 100 entregaron SAT, y entre ellos la mitad de en medio sacó entre 530 y 660 en lectura y escritura, y entre 520 y 660 en matemáticas. Esos rangos son de quienes se inscribieron y entregaron puntaje, no de todos los solicitantes: 530 no es un mínimo y 660 no es garantía de nada.

Sobre transferencias, siguiendo a la generación que entró en 2017: 27 de cada 100 se transfirieron a otra escuela sin terminar aquí, dentro del plazo estándar. Es una proporción un poco arriba de la media entre escuelas parecidas. Por separado —sin relación con esa cifra de salida—, en otoño de 2023 llegaron 98 estudiantes que entraron a Seattle Pacific tras haber estudiado en otra institución. Guarda este dato para más adelante: el que se transfiere no cuenta como graduado de esta escuela, aunque termine su carrera en otro lado. Eso pesa mucho cuando comparemos tasas de graduación.

El precio de lista y lo que de verdad se paga

En Seattle Pacific University, entre 89 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $19,348. Entre 56 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $23,893; entre 97 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $32,524. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (89 estudiantes) y el de la banda de más (97 estudiantes) hay $13,176 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $26,155.

$19,348 fue el precio neto promedio de las familias de menos ingreso en el año académico 2022-23. Eso no quiere decir que sea lo que va a pagar tu familia. Sirve para saber si vale la pena pedir la carta de ayuda.

Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.

Cómo se paga: becas, préstamos y lo que falta por saber

97 de cada 100 estudiantes que buscan título recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve. Aquí eso es lo normal, no la excepción. Entre quienes la recibieron, el promedio fue de $25,612 al año, aunque dentro de ese promedio hay quien recibió mucho más y quien recibió mucho menos. La beca federal Pell, para familias de ingresos bajos, le llegó a 33 de cada 100 estudiantes.

Del lado de los préstamos: 51 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo federal en 2022-23, y entre quienes pidieron, el promedio fue de $6,441 ese año. Si tu hijo pidiera algo parecido cada año durante los cuatro años del programa, la suma andaría cerca de los $25,764, sin contar intereses, y sin incluir préstamos que a veces firman los papás (Parent PLUS) ni deuda con banco o tarjeta. Ese número se decide antes de la primera firma, no al final.

Ninguno de estos porcentajes es tu oferta. Un promedio alto entre quienes recibieron ayuda no dice que la tuya vaya a ser de ese tamaño. Cuando llegue tu carta, fíjate en un solo número: cuánto tendría que poner tu familia de su bolsa. Ése es el que se compara entre escuelas, no el tamaño del descuento anunciado. La institución también reporta un plan de pago de colegiatura en plazos, por si ayuda a organizar el flujo dentro del año.

Vida en el campus, deportes y apoyos disponibles

Seattle Pacific tiene vivienda propia, pero no obliga a todos los estudiantes de tiempo completo y primer ingreso a vivir ahí; la capacidad máxima reportada es de 1,775 estudiantes, dentro o fuera del campus. También ofrece planes de comida con número fijo de comidas por semana en su opción más grande. Que exista la opción no garantiza cupo: pide por escrito la tarifa del año, la fecha límite para solicitar cuarto, y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.

Hay oportunidad de ROTC en dos ramas: Army y Navy. Air Force no aparece marcada. Que esté reportado no dice si el programa se cursa en este campus o en otro cercano, ni cupos ni requisitos: eso se pregunta por nombre antes de construir un plan alrededor de esto.

La universidad compite en deporte intercolegial y está afiliada a la NCAA. Reporta membresía específicamente para baloncesto y campo traviesa o atletismo de pista. La afiliación es de la escuela, no de tu hijo: si le interesa jugar, escríbele directamente al entrenador y pregunta por cupo, división y si esa disciplina da beca.

Sobre educación a distancia: sí la ofrece, en pregrado y posgrado, pero en el conteo de otoño menos de 1 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaba toda su carga académica a distancia. La institución también reportó que no ofrece un programa completo —de principio a fin— que pueda cursarse enteramente a distancia. Si esto le importa a tu hijo, confírmalo por escrito para su carrera exacta.

La biblioteca opera con personal contratado y su gasto anual pasa el umbral de $100,000 que registra el gobierno; tiene material físico y digital, y participa en préstamo entre bibliotecas. Y la institución reporta otros apoyos: orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación al completar el programa, participación en el programa Yellow Ribbon para veteranos, un punto de contacto dedicado para familias militares, y una página publicada de servicios para estudiantes con discapacidad. Que se reporten confirma que existen como servicio declarado; no mide qué tan bien funcionan para tu hijo en particular. Eso se pregunta hablando con quien ya los usa.

Cuántos se quedan y cuántos terminan

Este es, para muchas familias, el número que más pesa, y merece leerse con cuidado.

De la generación que entró en otoño de 2022 buscando licenciatura de tiempo completo, 75 de cada 100 seguían inscritos aquí o ya se habían graduado un año después. Es una proporción un poco por debajo de la mitad de escuelas parecidas —hay más instituciones similares que retuvieron una proporción mayor. Importante: este número no distingue entre "sigue aquí" y "ya se graduó", y no volver a inscribirse no es lo mismo que abandonar los estudios. El que se cambió a otra universidad y sigue estudiando allá cuenta igual, en este dato, que el que dejó la escuela por completo.

Sobre graduación: de una cohorte de 642 estudiantes que entraron en 2017 buscando licenciatura de tiempo completo, 399 se habían titulado ahí mismo a los seis años. Son 62 de cada 100. A cuatro años —el plazo que la mayoría de las familias presupuesta— la cifra es de sólo 46 de cada 100, dieciséis puntos menos.El dato no dice cuántos semestres cursó cada persona y no informa colegiatura, renta ni sueldo. Vale la pena preguntar, antes de firmar nada, cómo se programan los cursos obligatorios de la carrera que quiere y qué tan realista es terminar en cuatro años.

De esos mismos 642 estudiantes: 176 se transfirieron a otra institución sin completar aquí, 4 seguían inscritos sin haber terminado dentro del plazo, y 63 quedaron en la categoría federal de "ya no inscritos" —una categoría que no explica el motivo y puede incluir a quienes terminaron después del límite de tiempo medido.

Hay también una medida a ocho años, con una cohorte más amplia (1,041 estudiantes que entraron entre julio de 2015 y junio de 2016, incluyendo tiempo completo y parcial): 67 de cada 100 tenían ya un título o certificado de esta escuela al corte de agosto de 2023. Entre quienes recibieron beca Pell, la cifra fue de 65 de cada 100, apenas tres puntos por debajo de quienes no la recibieron. El resto de la cohorte no desaparece en un solo bloque: hay quienes seguían inscritos, quienes tienen estado desconocido para el reporte, y quienes pueden haber completado un título en otra institución que este conteo no captura. El dato no explica por qué cada quien tomó el camino que tomó.

Lo que ya sabes, y lo que sigue siendo tuyo por decidir

Ahora conoces una pieza real de Seattle Pacific University: cómo admite, cuánto cuesta en papel y en la práctica según el ingreso familiar, cómo se financian ahí la mayoría de las familias, y qué tan probable es entrar, quedarse y terminar. Eso ya es más de lo que la mayoría de las familias tiene cuando empiezan a considerar una escuela.

Pero esta pieza sólo conoce a la universidad. No conoce lo que tu hijo quiere estudiar, qué tan lejos está dispuesto a vivir de casa, ni cuánto puede o está dispuesta a pagar tu familia sin comprometer lo demás. Esas dos piezas sólo ustedes las tienen, y ninguna hoja de datos federal las va a completar por ustedes.

Si apenas están empezando a considerar esta escuela: pregúntale a tu hijo qué le atrae de ella y si se imagina viviendo en Seattle los próximos años. Si ya está armando su solicitud: reúnan primero los cuatro requisitos obligatorios y pidan las cartas de recomendación con tiempo. Y si ya recibió una oferta: no decidan nada hasta tener la carta con el precio neto exacto en la mano. Ese número, el que les llegue a ustedes, es el único que realmente importa para decidir si esta universidad entra en el plan de su familia.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de datos reportados por Seattle Pacific University al Integrated Postsecondary Education Data System (IPEDS) del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente a los ciclos 2022-23 y 2023-24, además de clasificaciones Carnegie basadas en datos de años anteriores según se indica en el texto. Best College Aid no representa a Seattle Pacific University ni a ninguna agencia gubernamental; este artículo organiza y explica datos públicos con fines informativos.

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