Guía universitaria

Seattle University: tasa de admisión, requisitos y graduación

Seattle University: lo que dicen los datos federales de una universidad en la ciudad de Seattle

Seattle University en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
76 %

6,826 admitidos de 8,976 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$54,285

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$23,374/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
73 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
570–670

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (24 % envió el SAT)

SAT matemáticas
560–680

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
27

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
85 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$60

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
15 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Cuando un hijo pone Seattle University en su lista, la mayoría de los papás no sabe por dónde empezar a entenderla. No es una escuela que todos conozcan de nombre, y las cifras oficiales, tal como vienen del gobierno, están hechas para computadoras, no para una mesa de cocina. Yo llevo años traduciendo ese tipo de documentos para familias que están exactamente donde estás tú ahora: queriendo tomar una buena decisión, sin tener todavía todos los datos en la mano.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,455 palabras16 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Aquí te los traigo. Todos vienen de fuentes federales —IPEDS y el Departamento de Educación— y todos están fechados, porque el año importa. Mi trabajo no es decirte si esta universidad es "buena" o "mala" para tu hijo. Nadie puede decirte eso sin conocer a tu hijo. Mi trabajo es ponerte enfrente lo que el expediente oficial realmente dice, para que cuando llegue el momento de decidir, decidan con los ojos abiertos.

Qué tipo de universidad es

Empecemos por lo básico. Seattle University es una institución privada, sin fines de lucro, de cuatro años o más. Está en la ciudad de Seattle, Washington, dentro del condado de King, en una ciudad de 250,000 habitantes o más según el código censal que usa el gobierno. Eso no te dice cómo se llega al campus desde donde vivirías ni qué hay alrededor —eso lo tienes que manejar tú mismo, literalmente: si tu hijo piensa vivir en casa, recorre la ruta un día entre semana a la hora de sus clases. El tiempo real casi nunca es el que dice el mapa.

El sistema Carnegie, que es como el gobierno clasifica a las universidades según lo que hacen, la ubica entre las instituciones de doctorado y de carreras profesionales. Con datos más específicos de 2019-20, la describe como una escuela de cuatro años de tamaño mediano y muy residencial: en ese momento, al menos la mitad de los estudiantes de pregrado que buscaban título vivía en vivienda de la institución, y al menos 80 de cada 100 estudiaba tiempo completo. "Muy residencial" es una etiqueta sobre patrones de vivienda, no una recomendación sobre si a tu hijo le conviene mudarse. Eso lo decides tú con él, no un archivo del gobierno.

También aparece, en otra clasificación de 2021, entre las instituciones a las que llegan muchos estudiantes transferidos. Si tu hijo piensa llegar aquí después de haber estudiado en otra universidad, esto es una señal, no una garantía: pide por escrito qué materias le van a contar y cuáles no. La etiqueta no dice con cuántos créditos llega la gente ni cuántos se pierden en el cambio.

Del lado académico, IPEDS registra el doctorado como el nivel más alto que la institución reporta ofrecer, y la clasifica como una institución que otorga grados principalmente de licenciatura o niveles superiores. Ninguno de estos dos datos te dice si la carrera específica que le interesa a tu hijo existe aquí, ni si conecta pregrado con posgrado. Eso se verifica programa por programa.

Una nota que vale la pena aclarar de una vez: Seattle University no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana (HBCU), universidad tribal, ni institución land grant. De las 3,012 universidades en este directorio federal, 138 tienen alguna de esas tres designaciones; ésta no. Eso no te dice nada sobre cuántos estudiantes latinos hay ahí, ni cómo se va a sentir tu hijo en ese campus. Eso se pregunta directamente, hablando con quien ya estudia ahí.

El tamaño de la comunidad y quién más está ahí

En el conteo oficial de otoño más reciente, Seattle University tenía 7,182 estudiantes inscritos: ni de las universidades chiquitas ni de las gigantes, en la banda de entre 5,000 y 9,999. Pero ese número grande trae el posgrado adentro: se reparte en 4,137 de pregrado y 3,045 de posgrado. Si tu hijo va entrando a la licenciatura, el número que le importa es 4,137, no el total. Buena parte de esta comunidad es gente que ya terminó una carrera y volvió por otra.

Comparada con las 941 escuelas privadas selectivas de cuatro años que forman su grupo de comparación en este censo, Seattle University queda del lado grande: entre una y tres de cada diez de esas escuelas tienen más estudiantes que ella.

¿Y quién es esa comunidad de pregrado? Quince de cada 100 estudiantes se reportaron hispanos o latinos en el otoño de 2023. No son mayoría, pero tampoco un caso raro: comparada con las 941 escuelas parecidas de este censo, esa cifra queda arriba de la mitad del grupo, sin llegar al cuarto más alto. Vale la pena decir el límite de esa comparación: los pares se arman por tipo de escuela, no por estado, así que no descuenta que Washington tiene su propia composición demográfica. Tampoco baja al nivel de cada carrera.

De cada 100 estudiantes de pregrado, 61 son mujeres. Los adultos de 25 a 64 años son minoría: 5 de cada 100. Y poco más de la mitad de los estudiantes de nuevo ingreso —54 de cada 100— reportó vivir en Washington al momento de solicitar ingreso. Casi la mitad viene de fuera del estado.

Cómo funciona el año académico

Aquí viene un dato que suena técnico pero que cambia planes reales de familia: Seattle University usa el sistema de quarters, no semestres. El año se divide en tres periodos de unas 12 semanas cada uno, con posibilidad de un cuarto periodo en verano. Si tu hijo viene de una prepa acostumbrada a pensar en semestres, o si en algún momento consideran una transferencia entre esta universidad y otra, verifica por escrito cómo coinciden los calendarios y cómo se reconocen los créditos entre ambas instituciones. Esa casilla del reporte federal no te dice si las fechas coinciden.

La universidad reportó que acepta créditos por exámenes AP, pero no marcó la casilla de crédito por experiencia de vida. Y aquí va la letra chica que muchas familias se saltan: que digan que aceptan AP no significa que den crédito por cualquier examen. No dice cuántos puntos piden ni cuántos créditos otorgan, ni si esos créditos cuentan para la carrera específica de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirte. No presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano.

También reportó que no matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, así que si tu hijo está buscando esa ruta de doble inscripción, aquí no la va a encontrar.

Qué se puede estudiar ahí

Entre julio de 2022 y junio de 2023, Seattle University entregó 1,148 títulos de licenciatura, distribuidos en 23 familias de carreras distintas (lo que el gobierno llama familias CIP). La familia que más tituló fue profesiones de la salud, con 23 de cada 100 títulos del año —ninguna otra área le pasó por arriba, pero tampoco se llevó el bulto entero. Es una oferta repartida, no concentrada en una sola cosa.

Comparada con las 942 escuelas parecidas de este censo, Seattle University queda en el cuarto con más familias de carreras presentes en su detalle de licenciatura. Eso sugiere una oferta ancha. Pero ojo: 23 familias con alguna fila en el reporte no son 23 carreras completas ni garantizan que cada una tenga muchos títulos —una fila puede reportar cero. Verifica el programa exacto que le interesa a tu hijo, con su nombre completo.

En cuanto a la relación entre estudiantes y profesores, la razón oficial es de 10 estudiantes por cada profesor equivalente de tiempo completo. Comparada con las 941 escuelas parecidas, cae abajo de la mediana —es decir, una razón relativamente baja. Pero este número no te dice el tamaño real de las clases de primer año; es una razón agregada de toda la institución, no una promesa sobre cada salón.

Sobre oportunidades estructuradas, la institución reporta específicamente: estudio en el extranjero.

Las puertas de entrada: admisión y requisitos

Seattle University no tiene admisión abierta. Hay piezas que revisa antes de dar el sí, y de nueve consideraciones posibles que este reporte federal contempla, marcó seis como obligatorias: el expediente completo de la prepa, el promedio, haber llevado el plan de materias que la universidad pide, el ensayo personal, cartas de recomendación, y el examen de dominio del inglés para quien aplique. Esta solicitud es larga. Cada pieza se junta con tiempo, no en una noche.

También toma en cuenta, aunque no sean obligatorias, el lugar que tu hijo ocupó en su generación, su experiencia de trabajo, y si alguien de la familia estudió ahí. Sobre este último punto: si no es el caso de tu hijo, no gasten energía preocupándose por eso. Gástenla en lo que sí está en sus manos.

La tarifa de solicitud de pregrado es de $60.

Ahora, el número que la mayoría de los papás quiere saber primero: de los 8,976 solicitantes de primer ingreso en el ciclo más reciente, 6,826 recibieron oferta de lugar. Eso son 76 de cada 100. Comparada con las 942 escuelas parecidas de este censo, esa cifra es de las comunes, un poco por arriba de la mitad del grupo. Tu hijo tiene motivo real para presentar su solicitud aquí, y también motivo para armarla completa y a tiempo. Pero recuerda: ese 76% es de un solo ciclo, no una regla fija de la casa. Cuando a tu hijo le toque aplicar, vuelve a checar el número de ese año específico.

Aquí viene algo que suele confundir a las familias: de cada 100 estudiantes admitidos, solo 15 terminaron inscribiéndose en Seattle University ese otoño. Los 85 restantes tenían el lugar y no lo tomaron. No lo leas como una mancha en la universidad. El registro federal no explica por qué cada quien escogió lo que escogió, y lo que otros decidieron no te dice qué te van a ofrecer a ti. Lo que sí importa es que esperes tu propia carta con el precio neto —eso es lo que de verdad va a costarles el año, y con ese número en la mano deciden si esta escuela se queda en la lista.

Sobre exámenes estandarizados: el SAT y el ACT no son requisito. De los estudiantes que sí se inscribieron, solo 24 de cada 100 entregaron puntajes del SAT, y entre ellos la mitad de en medio sacó entre 570 y 670 en lectura y escritura, y entre 560 y 680 en matemáticas. Esos rangos son de quienes se inscribieron y decidieron mandar su puntaje, no de todos los solicitantes; ese 570 no es un mínimo ni ese 670 una garantía.

Sobre transferencias hacia esta universidad: en el otoño más reciente, 284 estudiantes de pregrado entraron por primera vez a Seattle University después de haber estudiado en otra institución. Comparada con sus 942 pares, está entre las que reportan más estudiantes transferidos que llegan —aunque esto es un conteo, no una proporción; una escuela grande puede contar más gente solo por su tamaño. Cuántos créditos les reconocieron a esos 284 es otra pregunta, y esa se hace directamente en la escuela.

Lo que cuesta: precio de lista y precio real

En Seattle University, entre 108 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $23,374. Entre 85 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $30,151; entre 271 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $42,970. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (108 estudiantes) y el de la banda de más (271 estudiantes) hay $19,596 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $37,103.

Entre las 937 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más cara para las familias de menos ingreso. Eso no quiere decir que haya que descartarla. Quiere decir que hay que pedir la carta de ayuda antes de decidir.

Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.

La ayuda financiera: lo que reciben, lo que piden prestado

Noventa y cinco de cada 100 estudiantes que buscan título recibieron algún tipo de beca o ayuda que no se devuelve. Aquí, recibir ayuda es lo común, no la excepción. Entre quienes la recibieron, el promedio fue de $31,320 en el año —un número grande, pero un promedio: adentro cabe quien recibió mucho más y quien recibió mucho menos. La beca federal Pell, reservada para familias de bajos ingresos, le llegó a 22 de cada 100 estudiantes.

$31,320 de beca promedio es dinero de verdad, pero no es un precio. Lo que decide el costo real es el número que queda después de la ayuda, y ese número solo lo sabes con tu propia carta.

Sobre préstamos: 46 de cada 100 estudiantes de pregrado recibió un préstamo estudiantil federal en el año escolar 2022-23 —más de cuatro de cada diez. De los que pidieron, cada uno se llevó $6,892 en promedio ese año. Financiar con deuda es lo común aquí. Si tu hijo pidiera algo parecido cada año durante los cuatro años de la carrera, la suma andaría por los $27,568, sin contar intereses —y eso es sólo préstamo federal a nombre del estudiante; no incluye lo que los papás pidan aparte, ni tarjetas, ni deuda con el banco.

Ese porcentaje habla de otras familias, no de la tuya. Lo que tu hijo tendría que pedir sale de su propia carta de ayuda financiera. Espera esa carta antes de descartar la escuela y antes de comprometerte con ella.

La institución también reporta un plan de pago de colegiatura en plazos y participación en un programa tipo Promise, como mecanismos adicionales para administrar el costo.

Vida en el campus, deportes y apoyos

Seattle University sí tiene vivienda controlada por la institución, y respondió que no exige a todos los estudiantes de primer ingreso vivir ahí —lo cual no significa que ningún programa tenga ese requisito; pregúntalo directamente. Ofrece planes de comida, pero el número de comidas por semana varía según el plan. IPEDS reporta una capacidad máxima de vivienda de 2,448 estudiantes, dentro o fuera del campus. Pide por escrito la tarifa del año, la fecha límite para solicitar cuarto, y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.

Hay oportunidad de ROTC, y de manera poco común, están marcadas las tres ramas: Army, Navy y Air Force. Solo 135 de las 3,012 universidades de este directorio marcan las tres. Eso te da a quién llamar, pero no confirma cupos, becas ni que el programa opere exactamente en este campus. Pregunta por cada rama por separado.

La universidad compite en deporte intercolegial y está afiliada a la NCAA, con membresía reportada en baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. Si el deporte es parte del plan de tu hijo, escríbele directamente al entrenador de esa disciplina específica: pregunta si hay lugar, en qué división compiten y si hay beca atlética.

Sobre educación a distancia: sí se ofrece, en pregrado y posgrado, pero en el conteo de otoño menos de 1 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaba toda su carga académica a distancia. La universidad reportó que ofrece al menos un programa completo a distancia, pero esto no confirma que sea en pregrado ni en la carrera que le interese a tu hijo. Confírmalo por escrito.

La biblioteca opera con personal contratado y su gasto anual supera el umbral de $100,000 que registra el gobierno. Tiene colección física y digital, y préstamo entre bibliotecas. Eso confirma que hay estructura; no confirma que haya bases de datos específicas para la carrera de tu hijo —eso se pregunta por nombre.

Entre los servicios y apoyos que la institución reporta: orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales y de colocación para egresados, participación en el programa Yellow Ribbon para veteranos, punto de contacto para militares y sus familias, organización estudiantil de veteranos, y una página dedicada a servicios para personas con discapacidad.

Cuántos se quedan y cuántos se titulan

De la cohorte de 987 estudiantes de primer ingreso, tiempo completo, que entraron en el otoño de 2022, 835 seguían inscritos o ya se habían titulado un año después: 85 de cada 100. Comparada con 930 escuelas parecidas, esa cifra queda en la parte de arriba del grupo. Es un buen indicador de que la mayoría de quienes entran, se quedan —pero recuerda que combina a dos grupos distintos (los que siguen inscritos y los que ya se titularon) sin separarlos, así que no es lo mismo que una tasa de graduación.

Y hablando de graduación: de la generación que entró en 2017, 695 de 948 estudiantes tenían su título seis años después. Son 73 de cada 100. A cuatro años, la cifra ya estaba en 66 de cada 100 —apenas 7 puntos por debajo del resultado a seis años, lo cual sugiere que buena parte de quienes se titulan lo hacen dentro del tiempo esperado. Comparada con 920 escuelas parecidas, Seattle University queda en el cuarto de arriba: tres de cada cuatro de esas escuelas reportaron una proporción igual o menor de titulados.

Ampliando la ventana a ocho años, con una cohorte distinta que entró entre 2015 y 2016, 77 de cada 100 habían obtenido título o certificado de esta institución. Entre los que recibieron beca Pell, la cifra fue de 75 de cada 100 —casi idéntica al resto. Comparada con 935 escuelas parecidas, también queda en el cuarto de arriba.

Aquí va la verdad dura que no cambia por lo bien que se vea el número: un porcentaje alto no es una promesa para tu hijo. Es lo que le pasó a una generación anterior, en circunstancias que no son las suyas. Lo que sí está en tus manos y en las de tu hijo es que entre con los créditos en orden desde el primer día, que sepa quién es su consejero académico, y que desde el primer semestre entienda cuándo se inscriben las materias que le tocan en su carrera dentro del sistema de quarters.

Lo que este expediente no puede decirte

Este reporte no incluye qué gana un egresado de Seattle University ni qué tan rápido consigue trabajo. Esa información no forma parte de lo que el gobierno reporta aquí, y no voy a inventarla ni a insinuarla con otros números.

Cómo juntar esto con lo tuyo

Ya conoces, con la profundidad que permiten los datos oficiales, una de las tres piezas que necesitas para decidir: quién es Seattle University en números —su tamaño, su calendario, su selectividad, su costo real por banda de ingreso, sus resultados de graduación.

Las otras dos piezas no están en ningún archivo federal. Están en tu casa. Una es lo que tu hijo quiere estudiar, lo que ha construido en la prepa y qué tan lejos se imagina viviendo mientras estudia.

Si tu hijo apenas está armando su lista, esta información le ayuda a saber si vale la pena invertir el tiempo en una solicitud que pide bastante papeleo. Si ya fue admitido y está esperando la carta de ayuda, ahora sabes qué preguntar y qué números comparar cuando llegue.

Ninguna cifra de este artículo decide por ustedes. Pero ahora, cuando se sienten a hablarlo en familia, lo van a hacer con el mapa correcto en la mano.

La información de este artículo proviene de IPEDS y del Departamento de Educación de Estados Unidos, con los años y periodos señalados en cada dato. Best College Aid no representa a Seattle University ni a ninguna agencia gubernamental; este artículo no sustituye la carta de admisión ni la carta de ayuda financiera que la universidad envíe directamente a tu familia.

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Nota de fuentes

Los números de esta pieza salen de los reportes que cada institución entrega al gobierno de Estados Unidos (IPEDS, National Center for Education Statistics), principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24. Es una interpretación de esos datos, con fecha; para mayor precisión conviene consultar la fuente original o contactar directamente a la institución. Veritat es una iniciativa de Best College Aid.